Los ODS, protagonistas en los planes de las pymes del futuro

Los ODS

Hace no demasiados años la sostenibilidad, el cambio climático, el buen gobierno corporativo, la acción social o los beneficios sociales eran palabras que muchas empresas agarraban y convertían en meros conceptos de marketing. Así se evidenció durante la crisis financiera de 2008, que no tardó en demostrar que detrás de toda aquel buenismo empresarial no había casi nada en realidad.

Ha pasado poco más de una década de aquella recesión y las cosas no tienen nada que ver. Ahora casi nadie (siempre habrá negacionistas) duda de que la sostenibilidad, el calentamiento global y la Responsabilidad Social Corporativa son una realidad que vino para quedarse y que toda empresa debe tener en cuenta. Es más, la crisis del Covid está demostrando que todo aquello que se relaciona con la sostenibilidad es una clara oportunidad de generar negocio para las pymes y también para los autónomos.

Tanto es así que diversos estudios reflejan que las empresas que han dado una mejor respuesta al reto de la pandemia son aquellas que incorporan en su cultura empresarial los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que dictó Naciones Unidas con motivo de la Agenda 2030. En dichos objetivos se incluyen aspectos más sociales (acabar con la pobreza, educación, igualdad de género, etc.), y otros más empresariales (energías renovables, economía circular, innovación, etc.). Pero todos ellos han demostrado que la sostenibilidad ya no debe ser vista como un posible riesgo para el mundo empresarial sino como una clara oportunidad de crecimiento tanto para nuevos negocios como para los ya consolidados e independientemente del área de actividad que se tenga.

Salta a la vista que las pymes son claras candidatas a beneficiarse de las oportunidades que abren los ODS, al permitir el acceso a nuevos nichos de mercado, como el comercio justo o la economía circular, que irán a más con el paso de los años hasta convertirse en segmentos económicos de importancia creciente en el PIB.

Sectores que destacan

Aunque el desarrollo sostenible abarca muchas áreas existen actividades que, por su potencial, constituyen ya una clara oportunidad de crecimiento para las empresas. Sin duda, una de ellas son las energías renovables. Sirva para demostrarlo que solo en energía eólica y solar fotovoltaica se estima que las nuevas inversiones alcanzarán los 6 billones de dólares hasta 2040. Además conviene no olvidar que prácticamente todos los países poseen una agenda nacional en la que la reducción de emisiones contaminantes es un dogma a seguir, lo que ayudará a la cada vez mayor implantación de fuentes de generación limpias y verdes.

Otro ámbito que, desde ya, ofrece oportunidades de crecimiento para las compañías es la industria digital, que generará inversiones superiores a los 2 billones de dólares hasta 2030. Un desembolso que será necesario para que la tecnología ayude a cumplir muchos de los objetivos de desarrollo sostenible que impulsa la ONU.

No se puede olvidar la gran oportunidad que, sin duda, representa la sostenibilidad para el sector de la automoción. De hecho, se estima que cerca de la mitad de los coches que se vendan en 2050 sean eléctricos y que un tercio de la flota mundial en dicha fecha ya equipe este tipo de motorización.

Aunque existen muchos más, el sector con el que vamos a cerrar este listado de claras oportunidades de crecimiento es la economía circular, cuyas inversiones se cifran en 4,5 billones de dólares hasta 2030.

Oportunidad de ganar a las grandes empresas y al Estado como clientes

En la actualidad, prácticamente todos los componentes del Ibex 35 realizan acciones internas para contribuir al cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), mientras que el 70% de las cotizadas ya tienen en cuenta criterios sociales y del ámbito de los derechos humanos para seleccionar a sus proveedores. Incluso casi el 50% ya cuenta con un código de conducta que todos sus proveedores, independientemente del país donde se encuentren, deben cumplir a rajatabla. Ni qué decir tiene que el renovado interés de las multinacionales por cumplir con la sostenibilidad abre una abanico de oportunidades para las empresas más pequeñas y medianas que, precisamente, tienen en su especialización una clara ventaja competitiva frente a las compañías más grandes.

No debe olvidarse tampoco que la Administración valora los ODS en la mayoría de las licitaciones públicas. De ahí que el respeto por los aspectos medioambientales y sociales sea de obligado cumplimiento para acceder a los contratos.

Beneficios más allá del propio negocio

Los beneficios que la sostenibilidad aporta a la empresas no se reflejan solo en la cuenta de ingresos de las compañías. También aporta otra seria de ventajas que los emprendedores deben valorar. Una de ellas es la reducción de costes que puede suponer, por ejemplo, el ahorro energético o en la utilización de agua. De cara a la motivación de la plantilla, los ODS también suponen un aliciente, por lo que tampoco debe obviarse este aspecto al influir en la tasa de productividad de los empleados.

Para terminar, también es necesario recordar que es el consumidor el que ahora pide que las empresas sean algo más que una máquina de conseguir beneficios y exige que devuelvan a la sociedad algo de lo que reciben de ella. Por tanto, acatar los ODS en el plan de negocio es la única forma de dar respuesta a los nuevos hábitos de consumo de la sociedad que, al fin y al cabo, es la que permite que una compañía siga funcionando o tenga que cerrar.

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Last modified: 26/10/2020