La Inteligencia Artificial, aliada de las pymes para sobrevivir a la Covid

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La pandemia ha supuesto un golpe sin precedentes para todo el tejido empresarial. Pero ha sido aún más virulento si cabe para las pymes. Tanto es así que ya en marzo, y según el Barómetro realizado por la patronal del sector, Cepyme, el 96% de las pequeñas y medianas empresas ya estimaba que el Covid les iba a afectar muy negativamente al negocio.

Los datos posteriores (en marzo ya se cerraron cerca de 86.000 firmas) han dejado claro que los empresarios no se equivocaron en sus pronósticos. Pero no todo es negativo en el escenario futuro de las pymes, ya que todo puede mejorar si estas firmas recurren a innovaciones tecnológicas que, equivocadamente, solo parecen estar al alcance de los grandes multinacionales.

Una de esas tecnologías que ayuda a salvar negocios es la Inteligencia Artificial (IA), mayoritariamente implantada en los grandes imperios empresariales, pero que cuenta con una presencia testimonial en los nuevos negocios. De hecho, el momento actual recuerda bastante a la década de los 70 cuando solo los gigantes podían acceder a los primeros ordenadores. Con todo, existe una diferencia fundamental. Entonces, la inversión necesaria estaba lejos del alcance de las pymes. Ahora todo es diferente. Es cierto que, de nuevo, las multinacionales serán las únicas capaces de pagar soluciones específicas para su negocio, pero los nuevos negocios pueden servirse de innumerables servicios de proveedores tecnológicos gracias a la IA.

 

Convertir la tecnología en accesible

Transformar la IA tecnológica en algo tangible y posible para una pyme solo es posible si se evita la alta inversión que supone. La buena noticia es que eso se puede lograr gracias a los sistemas de pago por uso (ad-hoc), que ofrecen la oportunidad a las pymes de acceder a los servicios de inteligencia artificial alojados en la nube. Estas soluciones se conocen con el nombre de machine learning as a service (aprendizaje automático como servicio) y su objetivo es reducir la complejidad tecnológica y de utilización de los propios servicios IA. En otras palabras, ponen los últimos adelantos en Inteligencia Artificial al alcance de las pymes.

Por si fuera poco, las plataformas que realizan este trabajo cobran por la utilización que se haga por sus servicios (pago por uso), lo que reduce en gran medida la inversión a realizar ya que esta va ligada a la cantidad de datos y a las prestaciones del servicio que se contrate.

 

Como sacar provecho a la IA

Una vez comprobado que la IA también está al alcance de emprendedores y pymes, llega el momento de desgranar las estrategias que se pueden llevar a cabo para aprovechar estos servicios. La respuesta a esta cuestión es muy amplia, ya que la IA es válida para casi todos los departamentos de una compañía. Por ejemplo, en recursos humanos facilita la búsqueda de empleados que se adapten a las necesidades de la empresa. También es útil en la gestión de las campañas de promoción, en la ciberseguridad, en los servicios de atención al cliente (chatbots), e incluso optimizando las pasarelas de pago.

Pero más allá de conocer sus virtudes, que son muchas, lo idóneo es que a la hora de contratar un servicio tecnológico de estas características se tenga en cuenta las necesidades clave de la empresa y si los resultados que ofrecen las herramientas pueden integrarse en mejoras posteriores del servicio.

Como se puede comprobar, las posibilidad de integrar la inteligencia artificial en los nuevos negocios son enormes. Sirva para entenderlo el ejemplo que se expone a continuación. Es sabido que el coronavirus ha impulsado el comercio electrónico hasta el punto de que gigantes como Inditex aún son capaces de incrementar su facturación gracias al canal digital. Pues bien, en estos meses que llevamos de pandemia son muchas las pymes que ya venden online sin instalar una tienda digital específica, sino que han recurrido a algunos de los innumerables modelos que existen en la nube, lo que incluye la pasarela de pago.

A la vista está que solo la democratización de los datos, concretamente del Big Data, ha permitido que el pequeño comercio saque partido a las últimos adelantos tecnológicos a un coste muy razonable. Pero para maximizar el beneficio es necesario también que se de un cambio de mentalidad en el empresario y abrace la información que la tecnología aporta, olvidándose de algo tan humano como es la intuición. En otras palabras: en la era de los datos y de la sociedad digital no se puede lanzar, por ejemplo, una serie de referencias basándose en ventas pasada. Sin duda, recurrir al Big Data otorga más opciones de éxito.

De hecho, el Internet de las Cosas puede ayudar a mejorar la cuenta de resultados de una empresa. Y es que gracias al IA, un emprendedor puede tener un control más estrecho de sus gastos específicos en, por ejemplo, consumo de energía. Otro ejemplo de utilización provechosa de la IA en el retail consiste en recurrir a un sensor de temperaturas o de conteo de personas para conocer en qué zonas de una tienda hay, por lo general, mayor tráfico de personas. Es obvio que saber por dónde se mueven los posibles clientes ayuda a la ubicación de productos ya que acelera la venta de los que resulten más provechosos para el negocio.

Todo ello sin duda evidencia que el Internet de las Cosas es un perfecto aliado para las grandes empresas pero su democratización hace que también sea válido para las pymes.

Last modified: 02/10/2020