España mantiene su posición en el ranking de competitividad mundial

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España competitividad mundial

La escuela de negocios suiza IMD, una de las más prestigiosas del mundo, acaba de hacer público su último Ranking de Competitividad Mundial. Un análisis de 63 naciones de todo el planeta que realiza por 32º año y en el que estudia la forma en que el comercio, las inversiones, el empleo, los factores sociales, la estabilidad política y la igualdad de género, entre otros, condiciona la evolución económica de cada país.

España, esta vez, se mantiene en el puesto 36 del ranking de los países más competitivos del mundo, una posición similar a la de países como Japón (34º), Eslovenia (35º), Portugal (37º) o Chile (38º). Singapur, por segunda edición consecutiva, vuelve a encabezar la clasificación, seguido de Dinamarca, Suiza, Países Bajos y Hong Kong. Los tres últimos puestos los ocupan Mongolia, Argentina y Venezuela.

Respecto a nuestro país, el análisis refleja el empeoramiento de tres de los cuatro grandes indicadores: en el apartado de rendimiento económico, pasamos de la posición 29 a la 31; en el de eficiencia empresarial, del puesto 39 al 42; y en cuanto a eficiencia gubernamental, bajamos del 40º al 44º puesto del ranking. Más positivos son los resultados en el ámbito de las infraestructuras, en el que España conserva su 26ª posición.

Puntos fuertes

Entre las principales fortalezas de la economía española, según los resultados del estudio del IMD, destacan la esperanza de vida –la tercera más alta del mundo-, el índice de universitarios, el turismo –somos la segunda potencia turística mundial- y las exportaciones de servicios. La principal debilidad de España, por el contrario, es la elevada tasa de desempleo, el desempleo juvenil y la política de pensiones, de difícil sostenibilidad en un futuro. En este sentido, nuestro país se sitúa en el puesto 59 en cuanto a regulación del desempleo, y en el 53 en inestabilidad política.

Según el estudio, para corregir los aspectos negativos de su economía, España tiene como principales desafíos reducir la tasa de desempleo y mejorar la empleabilidad, repensando políticas de empleo en el marco del diálogo social. Unas políticas que, como señalan los expertos del IMD, deben estar orientadas a preservar y fortalecer el tejido empresarial, mejorar el clima de hacer negocios para reactivar la inversión e impulsar la transformación digital y la investigación científica, así como el desarrollo y la innovación tecnológica. Como señalan, el renacimiento de la industria debe venir acompañado de un crecimiento de alto valor añadido.

Desde el IMD consideran que a España le queda mucho recorrido en la digitalización de sus empresas y el uso de tecnologías como el big data, a la vez que insisten en la necesidad de que el país haga reformas económicas y sociales, desarrolle la capacidad para atraer y retener el talento, impulse una legislación científica y mejore las habilidades lingüísticas de los españoles.

Datos globales: ¿hacia la desglobalización?

Singapur vuelve a ostentar el primer puesto de la clasificación de IMD gracias, según el informe, a sus sólidos resultados económicos, consecuencia de medidas contundentes en el comercio y en la inversión internacional. Unos datos que vienen acompañados de la fortaleza de su mercado laboral, así como unos buenos resultados en su sistema educativo y su infraestructura tecnológica.

Dinamarca mejora desde la 8ª posición en 2019 hasta el 2º puesto en 2020, y Suiza mejora un puesto hasta situarse 3ª del ranking. También mejora Países Bajos, que ocupa la 4ª posición, escalando dos puestos con respecto al año pasado. Como apuntan los responsables de la elaboración del ranking, “este avance de las pequeñas economías puede indicar una tendencia a la desglobalización”.

Una afirmación que se ve respaldada en el hecho de que Estados Unidos y China, las dos mayores economías del planeta, son dos de los países que más posiciones pierden este año. En el caso de EEUU, pasa del 3er al 10º lugar en solo un año; por su parte, China pierde seis puestos y cae hasta la 20ª posición. Una pérdida de competitividad cuyas causas, según los especialistas del IMD, “hay que buscarlas en las guerras comerciales que han revertido sus trayectorias de crecimiento, dañando tanto a EEUU como a la economía de China”.

Last modified: 29/06/2020