Ventajas e inconvenientes del teletrabajo

La gestión de personas del siglo XXI apoya diversas prácticas que hace años serían imposibles siquiera de plantear. Una de ellas es el teletrabajo. Se trata de una costumbre muy extendida entre las grandes multinacionales pero que las pymes todavía no han introducido en su devenir diario de forma masiva. Y mucho más en España, donde a los empresarios todavía les cuesta fiarse del desempeño que puede realizar una persona cuando está a kilómetros de distancia de la oficina.

 

En este post vamos a tratar de analizar cuáles son las principales ventajas e inconvenientes que el hecho de que la plantilla realice su labor desde el domicilio puede tener para un pequeño negocio regentado por emprendedores.

 

La primera y más clara ventaja del teletrabajo para una pyme, y para una gran compañía, es el ahorro. Estamos sin duda ante una alternativa laboral que reduce costes de forma importante. ¿Cuánto? Lo expertos cifran en 2.000 euros lo que un emprendedor puede reducir con la sola utilización de soluciones online, que son fundamentales para que los empleados puedan trabajar a distancia.

 

Las pymes, autónomos y emprendedores pueden ahorrar hasta un 80% de sus gastos en sus servicios de telecomunicaciones sustituyéndolos por ese tipo de soluciones. A esta cantidad, se le debe añadir los costes que suponen los desplazamientos a la oficina, algo que le viene bien al empleado y, por qué no decirlo, al planeta, ya que se reducen emisiones de CO2. El teletrabajo también permite eliminar gastos en otro tipo de partidas como la compra de material de oficina (papel, tinta, fax, etc.). Y qué decir de la factura telefónica, que también se recudiría en una horquilla anual de 800 a 2.200 euros, según Axiatel.

 

Como se puede ver la principal ventaja de esta forma de gestionar a las personas gira en torno al ahorro de costes. Pero, ¿dónde están los inconvenientes de esta deriva en los recursos humanos, que nació en las corporaciones tecnológicas de Estados Unidos? El gran problema recibe el nombre en clave de desenganche del negocio.

 

¿En qué consiste esta palabra? Pues simple y llanamente en que el empleado al trabajar en su domicilio mejora todo lo relacionado con la conciliación laboral y familiar a cambio de desligarse de los intereses de la empresa. ¿Exagerado? Para nada. La consultora Gallup ha sido la primera en poner en claro una tendencia que las compañías y los empresarios conocían pero que no se contaba por estar mal vista por la sociedad. Ahora las cosas han cambiado y Gallup se ha atrevido a realizar un informe en el que estima que las personas que invierten todo su tiempo trabajando de manera remota tienen el doble de probabilidades de acabar desenganchándose de la compañía en comparación con aquellos que teletrabajan menos del 20% de su tiempo.

 

Esta situación tiene lugar porque el desempeño laboral en el hogar elimina las interacciones humanas en la oficina, lo que es fundamental para fomentar el compromiso de los empleados con los intereses generales del negocio. Según la consultora, este hándicap pesa más que el agradecimiento que el trabajador tiene hacia sus jefes al permitirle estar más tiempo en su casa y gozar de un horario flexible.

 

Ante esta situación, desde Estados Unidos se están poniendo en marcha límites al teletrabajo en busca de encontrar una solución mixta que permita disfrutar solo de las ventajas por ambas partes. Todo ello deja claro que, en contra de la corriente general, en este campo no hay blancos ni negros ni verdades absolutas. La clave está en encontrar el punto de equilibrio que sea beneficioso tanto para el emprendedor como para el trabajador.

Last modified: 03/07/2014