canada_ue

El valor del CETA

El objetivo

En línea con el resto de los socios europeos, el Parlamento Español ha dado vía libre al CETA. Ese acuerdo comercial global entre la UE y Canadá que tiene como objetivo impulsar el intercambio de bienes y servicios y el flujo bilateral de inversiones reduciendo trabas administrativas y aranceles y que, desde un punto de vista estratégico, permite situar a la UE en la primera línea de influencia económica global y refuerza la relación transatlántica, en un momento en el que EEUU mira a China.

Un mercado en crecimiento

Además, para España el mercado que ofrece Canadá está en fuerte crecimiento. Aunque actualmente este país norteamericano sólo representa el 0,51 por ciento del total de las exportaciones españolas, su cercanía al mercado norteamericano le permite ofrecer una plataforma desde la que exportar a EEUU, a la vez que el ambicioso programa de inversión pública del nuevo gobierno de Justin Trudeau, por importe aproximado de 5.000 millones de dólares canadienses, constituye una oportunidad para la inversión de las empresas españolas.

Aumentarán las exportaciones a Canadá

Los informes de la Comisión Europea y de la Secretaría de Estado de Comercio sobre el impacto de este acuerdo coinciden en apuntar que su entrada en vigor permitirá incrementar al menos un veinte por ciento las exportaciones españolas a Canadá. Las instituciones comunitarias esperan, asimismo, un aumento del Producto Interior Bruto de la UE cifrado en 11.600 millones, de los cuales cerca de la mitad provendrían de la liberalización del comercio de servicios, lo que se traduciría automáticamente en la creación de empleo. Los cálculos de Eurostat estiman que por cada mil millones de euros en exportaciones se crean en la UE 14.000 nuevos puestos de trabajo.

Todo ello con el añadido general de que las políticas de libre comercio son las que, durante el último medio siglo, han permitido generar un nivel de competencia dentro del mercado abierto actual que actúa como motor de la innovación y da lugar a productos de calidad superior, empleos mejor remunerados, nuevos mercados y mayor volumen de ahorro e inversión.

“Un juego de suma positiva”

En definitiva, la evolución de las economías de Asía, América Latina, y de los propios países desarrollados de Europa y América del Norte, demuestra que la globalización ha propiciado una enorme generación de riqueza. Como explicaba recientemente el presidente de CESCE, Jaime García-Legaz, “la grandeza del libre comercio estriba en que no se trata de un juego de suma cero, sino de un juego de suma positiva porque cuando dos naciones eliminan las barreras a los intercambios y el comercio florece, se producen ganancias mutuas de bienestar”.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *