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Trump cierra un acuerdo con México y avanza en otro pacto con Canadá

El Nafta podría renacer de sus cenizas. Aunque el consenso resultante entre EEUU, México y Canadá se aleje considerablemente de cualquier modelo de unión aduanera.

La Administración Trump ha pedido al Congreso americano que suscriba el acuerdo de libre comercio que su gabinete acaba de culminar con México, de forma que esté operativo a finales de noviembre. De igual manera que avanzó a los legisladores de su país que Canadá podría llegar a sumarse al citado consenso si, en las próximas semanas, se superan ciertos flecos negociadores que ha exigido Ottawa. El propio representante Comercial estadounidense, Robert Lighthizer, fue el encargado de precisar que el diálogo con su vecino del norte es al máximo nivel y que las conversaciones las lidera la propia ministra de Asuntos Exteriores, Chrystia Freeland, “podrían tener resultados positivos”. Precisamente la jefa de la diplomacia canadiense protagonizó uno de los más duros enfrentamientos bilaterales de la historia reciente de ambos países. Freeland dijo, tras la última cumbre del G-7 en suelo canadiense, de la que Trump se fue sin formalizar la declaración final por el desencuentro con sus aliados industrializados en materia comercial, que, nunca, en la historia reciente, la sintonía entre ambos países había estado “en un punto más bajo y de tanta preocupación”. Un punto de fricción que también corroboró Roland Paris, un antiguo asesor de Justin Trudeau, el presidente canadiense, para quien “hubo momentos de alta tensión en varios instantes de la historia, pero nunca he visto ni oído un lenguaje tan agresivo y despectivo como el usado por la Administración Trump hacia Canadá”. Sobre todo -matiza- porque la esperanza del primer ministro de Canadá en la cita del G-7 era la de restaurar el entendimiento tras las tarifas punitivas aplicadas por la Casa Blanca.

Todo este altercado podría ahora caer en saco roto si, como se aventura a presagiar la Casa Blanca, Canadá se adhiere al acuerdo con sus, hasta ahora, socios del Nafta. Ottawa también ha confirmado que un equipo de Freeland se desplazará en próximas fechas a Washington para lograr que el acuerdo preliminar entre México y EEUU se convierta en un pacto tripartito. “No podemos renunciar a perfilar un acuerdo en el que ganen las tres partes, y por ello vamos a trabajar en ello. Los canadienses pagan mi salario y debemos estudiar y suscribir cualquier pacto que pueda ser beneficioso para las familias y los trabajadores del país”, dijo Freeland durante su aparición en la embajada canadiense en la capital estadounidense.

En línea con esta cautela se expresó el senador demócrata, Ron Wyden, que tendrán un papel determinante en el Comité de Finanzas del Senado que supervisará el acuerdo con México. “Es prematuro” que Trump haya anunciado su intención de firmar un acuerdo comercial que aún mantiene altas dosis de incertidumbre sobre su formalización. “Más bien parece una declaración de preocupación por la campaña electoral de noviembre, por conseguir votos en el electorado de trabajadores estadounidenses que operan en sectores claves para el intercambio comercial entre México y EEUU”, explicó. “De no ser así, no se entiende que se revele un acuerdo antes de que se completen las negociaciones”, aclaró. La líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi también mostró su escepticismo sobre que “se produzcan los necesarios progresos” con México y sobre que Canadá se incorpore al pacto final.

EEUU y Canadá conservan sus distancias iniciales en asuntos tan relevantes como el volumen de intercambios comerciales diarios entre ambas fronteras o sobre el espinoso tema del sistema de resolución de controversias. Y ni Ottawa ni Washington van a renunciar a un consenso sobre ambos aspectos de la negociación. “Ellos tienen tarifas de casi el 300% sobre algunos de nuestros productos perecederos”, criticó Trump en el Despacho Oval a finales de agosto, en el acto en el que anunció el principio de acuerdo con México. “No lo vamos a permitir”, precisó. Mientras, en el banco canadiense se incide, sobre todo, en “los problemas con la leche canadiense” que, en opinión de Larry Kudlow, el máximo asesor económico del presidente Trudeau, una de las mercancías sobre las que más ha subido la presión tarifaria la Casa Blanca, resume a la perfección el conflicto bilateral. “Sin acuerdo sobre el tráfico comercial diario no habrá fumata blanca”, dijo Kudlow.

Desde los sindicatos canadienses, además, se advierte contra el mecanismo de resolución de disputas. Parte del capítulo 19 del texto actual del Nafta, dicen, del que EEUU quiere eliminar la posibilidad, ahora vigente, de que cualquier socio de la unión aduanera pueda optar por fijar acciones antidumping concretas para contrarrestar este tipo de acciones que atentan contra el libre comercio. Así lo constata Unifor, su mayor fuerza sindical. Mientras, los sindicatos de EEUU, con influencia sobre el voto final demócrata, han pedido tiempo para estudiar las consecuencias socio-laborales del pacto con México e inciden hasta ahora en que los progresos son más ficticios que reales. En la carta que Trump ha enviado al Congreso revela nuevas reglas sobre producción automovilística, sobre relaciones laborales y sobre conservación del medio ambiente. Además de normas de protección contra la manipulación cambiaria, entre otras cuestiones.

El anuncio de Trump ha dado alas a las filas republicanas, que empezaban a ver nubarrones en los comicios legislativos de noviembre. Pero también entre las asociaciones empresariales que ven en la refundación del Nafta una necesidad imperiosa. El nuevo acuerdo añadiría prosperidad y dinamismo económico, además de fortalecer la competitividad entre las tres naciones, aclaró Tom Donohue, presidente de la Cámara de Comercio Americana. “De romperse la unión, se perderán miles de puestos de trabajo y se deterioraría la coyuntura de toda América del Norte”, matizó.

Bajo la normativa del Congreso, el Gabinete de Trump dispone ahora de 30 días para proveer a los legisladores del texto definitivo del acuerdo.

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