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Trucos para encontrar al socio perfecto para emprender un negocio

Bien es cierto que es posible que un solo emprendedor sea capaz de conducir una aventura empresarial a buen puerto. Pero, según indican las estadísticas, suele ser más habitual que a la hora de emprender un negocio exista más de un socio. De ahí que acertar en la elección del compañero de viaje perfecto para la ardua tarea que tenemos por delante nos ayude a lograr la gran meta: ganar dinero.

Las grandes empresas se logran con asociaciones. Pero también es cierto que estos enormes imperios también pueden ser destruidos por malas asociaciones. Con la intención de que los emprendedores que consultan este blog jamás tengan problemas en el momento de asociarse, exponemos a continuación unos sencillos trucos que conviene considerar para tener mayores posibilidades de éxito.

Confíe en sus instintos por encima de todo

Imagino que llamará la atención que con la infinidad de estudios y teorías que existen alrededor del tema de la asociación empresarial, el primer consejo sea el de ignorar todo aquello y confiar en los instintos. Pero es que es una gran verdad. Ninguna fría estadística será capaz de enseñar lo que se puede aprender con las sensaciones que se obtienen de una persona tras horas de conversación. Así que si en su fuero interno no está convencido del ser humano que tiene enfrente, mejor que se busque una excusa y evitar arrepentirse con posterioridad.

No busque su otro yo

Las asociaciones empresariales que funcionan se basan en que cada uno de los socios es capaz de realizar trabajos diferentes. Que cada uno tenga un conocimiento del que carece el compañero es muy beneficioso para la compañía. De ahí que a la hora de buscar sea importante fijarse en candidatos con cualidades absolutamente diferentes a las nuestras.

Aclarar las funciones de cada uno de los socios

Uno de los mayores errores que se pueden cometer al asociarse es no tener las funciones suficientemente claras. Los límites, las compensaciones y las estrategias de cada uno de los departamentos deben quedar escritas y, también, firmadas. No se trata de una cuestión de falta de confianza, sino de necesidad de cara al buen funcionamiento de la compañía.

Pongamos un claro ejemplo en este sentido. Imaginemos una productora de cine formada por tres socios principales. Uno es experto en asuntos creativos, otro sabe de finanzas, y el tercero de marketing y ventas. Obviamente si se está produciendo un film, el primer socio debe dedicarse a dirección, guión, actores, etc. El segundo, por el contrario, a encontrar la financiación para el proyecto y asegurarse de que se cumple el presupuesto. El tercero, por su parte, tendrá que trabajar la campaña de publicidad y comunicación para que la sociedad sea conocedora del proyecto realizado. Pues bien, no basta con definir las diferentes áreas de trabajo, cada uno de los tres socios debe ser el amo y señor de su parcela empresarial. De lo contrario, se generan los conflictos que suelen acabar con la disolución de la compañía.

No tenga prisas

Otro gran error que se suele cometer en la búsqueda de socios es acometer el hecho con excesiva prisa. Es primordial conocer a alguien durante un largo tiempo antes de proponer el matrimonio empresarial. ¿Cuánto tiempo? Obviamente la respuesta es relativa, aunque los psicólogos suelen situar la barrera en un año. A partir de ese momento es cuando las personas se muestran tal y como son en la realidad. Ante este contexto, lo mejor para elevar las posibilidades de éxito de la asociación es tomárselo con calma.
Las matemáticas son su aliado

Las asociaciones empresariales son maravillosas pero también pueden convertirse en la peor pesadilla de un emprendedor. Para evitarlo, es bueno echar mano de las matemáticas, aunque sea para no seguir sus reglas. Si la teoría dice que uno más uno es igual a dos, se trata de una teoría que no es buena para usted. En su caso uno más uno debe ser igual, por lo menos, a tres. Y es que una asociación debe ser mucho más que la suma de las partes, de lo contrario seguro que le compensa más externalizar esa parte del trabajo del que usted no posee los conocimientos para realizarlo.

El socio ideal debe aportar mucho más que un conocimiento específico. Al igual que usted, debe tener conocimiento en todos los apartados de la empresa para poder aportar soluciones diferentes e innovadoras de las que la empresa saldrá beneficiada en su día a día.

No olvide la diversión

Para terminar, un último truco que también funciona es el de encontrar un socio con el que se divierte. Piense que será casi como su pareja. Es más, probablemente pase más tiempo junto a su socio que junto a su familia. Así que es importante que parte de ese tiempo sea divertido. Si su socio es una persona con la que no puede hablar de otra cosa que no sea la empresa, casi mejor que se busque otra opción para abrir un negocio.

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