Texas, mucho más que petróleo

Texas suena a petróleo, pero puede ser mucho más que eso para las pymes españolas que concentren sus miradas en este gran estado norteamericano, el segundo por extensión y población. Y es que este territorio, que un día fue precisamente español, ha conseguido desarrollar gran diversidad de sectores industriales, ayudado por su fuerte estabilidad económica. En concreto, además del petrolero, ha impulsado con éxito industrias como las de energía renovable, aeronáutica, telecomunicaciones, electrónica, informática, biotecnología, transporte y logística, construcción, venta al por menor, interiorismo, manufactura, y medicina.

Además, Texas no solo se ha convertido en una de las regiones más dinámicas de los Estados Unidos, sino que también ha conseguido mantener una economía relativamente estable y uno de los mejores climas de negocios, a pesar de la crisis global. Por todo ello, se ha configurado como un mercado muy atractivo para las compañías españolas, tanto para las que quieran exportar como para las que piensen en implantarse directamente allí.

Estas últimas, además, encontrarán ventajas sustanciales, ya que el gobierno local ha establecido una serie de políticas a favor de las empresas; el proceso para establecer un negocio es relativamente fácil y económico; y no se cobra a las compañías impuestos a nivel regional sobre la renta. Además, por si todo esto fuera poco, hay que tener en cuenta que establecerse en Texas puede suponer para una pyme española la mejor estrategia para acceder al conjunto del mercado americano.

Efectivamente, Texas es un punto logístico importante ya que estratégicamente es idóneo para las compañías que deseen distribuir sus productos desde un estado central al resto del país; pero también para las que quieran adentrarse en el norte de México. Las infraestructuras son un elemento fuerte en la zona, donde destacan importantes puertos de entrada, como el de Houston-Galveston, así como el aeropuerto Dallas-Fort Worth. Además, existe una importante red de vías ferroviarias cuya capacidad combina perfectamente con la de las grandes carreteras.

Otro de los elementos claves de la zona ha sido el fuerte crecimiento de la población experimentado durante los últimos años, que ha tenido un gran impacto comercial y de negocio. La llegada de casi cinco millones de personas en los últimos diez años ha aumentado notablemente la demanda de todo tipo de productos; y, concretamente, la demanda de vivienda ha amortiguado el impacto de la burbuja inmobiliaria y ha acelerado la recuperación del sector de construcción. Además, el crecimiento de la población ha exigido una ampliación y mejora de las infraestructuras.

Entre algunas de las necesidades actuales se encuentra la ampliación de autopistas, la expansión de las redes de transporte público y el desarrollo de los recursos hídricos. Labores que pueden generar oportunidades para grandes empresas españolas, pero también para muchas pymes.

Last modified: 16/04/2013