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Manos con dos fichas de puzle

En qué le beneficia a una pyme constituir una fundación

La responsabilidad social es un tema cada vez más prioritario en la agenda de las empresas, no sólo como retorno a la sociedad en donde opera sino porque la opinión pública exige y demanda a las entidades un compromiso constante con el ecosistema. En España, las fundaciones dan empleo directo a más de 200.000 personas y suman una facturación conjunta que ronda los 17.000 millones de euros, lo que supone en torno al 1% del PIB. Se calcula que alrededor de 35 millones de personas se benefician directa o indirectamente de la labor que desempeñan. Crear una fundación es muy importante.

De acuerdo al informe ‘El sector fundacional español’, existen más de 14.000 entidades de esta tipología, de las que aproximadamente 9.000 están activas. Sin embargo, debido a los recientes años de crisis económica, se ha producido una progresiva reducción en las ayudas públicas a las fundaciones, que, paradójicamente, ha servido para dinamizarlas y profesionalizarlas. Los sectores de educación e investigación ocupan la actividad principal para casi la mitad de ellas, mientras que aproximadamente el 65% son de titularidad privada.

 

Una larga trayectoria regulatoria

Aunque ya el Código Civil de 1889 señalaba la existencia de “corporaciones, asociaciones y fundaciones de interés público reconocidas por la ley”, fue la Constitución de 1978 la que recogió de manera expresa en su artículo 34 “el derecho de fundación para fines de interés general, con arreglo a la ley”. La norma de mayor rango que rige estas entidades es la Ley 50/2002 o Ley de Fundaciones, que se aplica a las fundaciones de ámbito estatal así como aquellas regionales cuya Autonomía no cuente con una ley propia.

En 2014 tuvo lugar uno de los grandes hitos para el sector de los últimos años tras la modificación parcial de la Ley de Mecenazgo de 2002, que permitió reconocer la figura del micromecenazgo (pequeñas aportaciones que contribuyen a la financiación de entidades acogidas a la ley 49/2002). Desde el punto de vista fiscal, el marco normativo español prevé una serie de beneficios para ellas, recogidas en la Ley 49/2002 de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, y en la Ley 62/2003 de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y del orden, que modifica la anterior.

A nivel europeo, no existe ninguna Directiva a este respecto, aunque, en 2012, la Comisión sometió a consulta pública la viabilidad de un Estatuto de Fundación Europea. Los dos objetivos con los que nació esta iniciativa fueron la creación de un marco jurídico comunitario para las fundaciones con actividades en más de un Estado Miembro y establecer un principio de equiparación fiscal. Por el momento, este proyecto está paralizado, después de que en 2014 Jean-Claude Juncker anunciara la retirada de 80 propuestas legislativas, entre ellas esta.

Por qué crear una Fundación

Constituir una Fundación en España tiene un doble propósito: por un lado, se mejora de manera notable la reputación de la empresa que la promueve; por el otro, permite beneficiarse de distintas ventajas fiscales tanto en el pago de distintos tributos, principalmente autonómicos, como a la hora de conseguir ciertas exenciones en impuestos como IVA o Sociedades:

  • Impuesto de Sociedades – Exención total de las rentas si la actividad de la Fundación es la de su finalidad estaturia (por ejemplo, en subvenciones, donativos o cuotas de asociados), así como una tributación reducida al 10% para las rentas no exentas.
  • Impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados – Exención total en operaciones como las transmisiones onerosas de elementos patrimoniales, variaciones societarias o determinadas actuaciones que hay que realizar ante notario.
  • Distintas exenciones en impuestos municipales, como el Impuestos sobre Bienes Inmuebles (IBI), el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), o el Impuestos sobre Actividades Económicas (IAE).
  • IVA – Algunas actividades están exentas del IVA según el objeto al que se dedique la fundación, como la cooperación al desarrollo, la asistencia a ciertos colectivos desfavorecidos, las actividades culturales o la atención a la Tercera Edad.

Para la constitución de una fundación se requiere una dotación inicial para el cumplimiento de los fines fundacionales previstos, que la Ley fija en, como mínimo, 30.000 euros. Con estos fondos iniciales, el regulador estima que la entidad podrá iniciar su actividad y, con ello, su objetivo principal, que no es otro que la captación de fondos para fomentar iniciativas que promuevan la equidad social y la mejora en términos globales de la comunidad.

La progresiva profesionalización en la gestión de las fundaciones está trayendo consigo una mayor ambición en el desarrollo de sus estrategias relacionales. Todo ello está acrecentando su influencia en la toma de decisiones regulatorias y legislativas, lo que invita a pensar que, en los próximos años, su rol será semejante al que juegan ya en países como EEUU o Reino Unido.

coop

El cooperativismo, otra forma de emprender a tener en cuenta

Una cooperativa se define como una empresa formada por personas físicas o jurídicas que se unen de forma voluntaria para satisfacer las necesidades y las aspiraciones económicas, sociales y culturales en común. Mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática. El cooperativismo fomenta el autoempleo, goza de importantes ventajas fiscales y permite capitalizar el subsidio de desempleo. Es una forma jurídica en la que prima la unión para lograr el éxito: una persona, un voto, una decisión, valiendo lo mismo el voto del director general que el de un empleado.

Autoempleo

Se trata de una modalidad a la que, en ocasiones, se acogen trabajadores de empresas que, por un motivo u otro, se han visto obligadas a cerrar sus puertas o a acometer ajustes de personal. Una de sus principales ventajas es que se puede constituir mediante la capitalización del paro. Es decir, que si decides constituir una nueva, o sumarte a una ya creada, podrás pedir el llamado pago único o, dicho de otra forma, el 100% del dinero que te correspondería cobrar por estar desempleado. ¿Cuál es la cantidad mínima a aportar? Depende de cada comunidad autónoma. ¿Y el número mínimo de personas? También varía según cada comunidad autónoma. Por término medio, la cantidad suele rondar los 1.800 euros, y el número de personas oscila entre tres y cinco.

Entre las condiciones generales que han de cumplir están la puesta en funcionamiento de diferentes estatutos, así como la adjudicación del sueldo de cada miembro que estará en base a la labor que desempeñen a título individual. Celebrada una asamblea constitutiva, el acta final debe contener una serie de parámetros: la declaración de la voluntad constitutiva; la designación de los representantes para la tramitación (se trata de personas con facultades para realizar los actos necesarios durante la constitución de la cooperativa hasta el momento de la inscripción en el Registro de Cooperativas); la aprobación de los estatutos sociales; el nombramiento el primer consejo rector; y el nombramiento de interventores de cuentas. Una vez adoptados dichos acuerdos, hay que redactar y aprobar el acta de la Asamblea de Constitución, indicando el lugar y la fecha.

Otros trámites

El resto de los trámites para constituir una cooperativa son muy parecidos a los de cualquier otro tipo de empresa. Eso sí, hay que solicitar un Certificado de Denominación no Coincidente. Un trámite que se lleva a cabo en el Registro de Cooperativas y consiste en la solicitud de registrar el nombre. En el plazo de una semana se recibe una respuesta, afirmativa o negativa. Después hay que ir a una entidad bancaria, y abrir una cuenta a nombre de la cooperativa, y a una notaría, donde los socios tendrán que elevar a público los acuerdos de constitución de la misma.

El punto fuerte para optar a este tipo de sociedad son las ventajas fiscales. Una cooperativa está exenta en el Impuesto de Transmisiones y Actos Jurídicos Documentados. No hay que pagarlo, pero sí sellar el documento en la delegación de Hacienda. Otros beneficios tributarios es que no pagan determinados impuestos, como el de actividades económicas, del que están exentos en un 95%. También tributan en el Impuesto de Sociedades al 20%, mientras que la gran mayoría de las PYMES lo hacen al 25%. ¿Y cuáles son las claves para que una cooperativa triunfe? La autoayuda, el autorrespeto, la democracia interna, así como la igualdad y la solidaridad. Por último, las hay de diferentes tipos: agrarias; marítimas, fluviales y lacustres; de seguros; de consumidores y usuarios; de crédito; de enseñanza; de viviendas; sanitarias; de servicios; de trabajo asociado; y mixtas.