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Maximiza el rendimiento de tu tienda ‘on line’

Cada vez son más las pymes que deciden poner en marcha una tienda ‘on line’ para aumentar sus ventas, como hemos comentado ya alguna otra vez en este blog, por lo que nunca viene mal aprovechar los consejos que sobre este tema nos den los expertos. José Manuel Cartes, cofundador de Tiendalista, nos expone los suyos:

Antes de crear una tienda ‘online’, la pyme debe contar con un plan de empresa con tres puntos claros: el primero, saber si hay demanda; el segundo conocer cómo es la competencia;  y el tercero comprobar que la idea es rentable. Después, ya puede lanzarse a diseñar la web y, a continuación, enlazarla con la logística y las plataformas de pago.

Según Cartes, invertir en marketing es fundamental. Y, lógicamente, hay que medir los resultados, teniendo en cuenta el coste de adquisición, el margen de beneficio y la frecuencia de compra del cliente. No hay que olvidar que el porcentaje de conversión medio de visitas en ventas suele ser del 1%. La inversión mínima que ha de realizar una empresa en su tienda ‘on line’ puede ser muy variable.

Entre las preocupaciones que ha de tener el emprendedor se encuentra la de calcular la mercancía necesaria para vender ‘on line’ y el marketing que ha de aplicar. En esta última actividad es donde debe centrarse el mayor gasto. Por otra parte, la estructura de la tienda es fundamental: tiene que ser clara y concisa; y su contenido debe ir directamente ‘al grano’. En cuanto al diseño, es conveniente que las páginas sean muy visuales, simples y sencillas.

La cercanía constituye una pieza clave. Por eso, es clave que exista una forma de contactar por chat o teléfono, algo que siempre proporciona seguridad al usuario. Para ello bastaría con las referencias a una persona física o jurídica, dirección postal, teléfono de contacto y correo.

Las formas de pago deben ser flexibles y múltiples (Pay-Pal, Visa, contra-reembolso…) y se ha de contar con unas buenas políticas de devolución. Este aspecto es algo muy criticado habitualmente en internet, por lo que debe cuidarse especialmente. Además, tiene que informarse al cliente de la disponibilidad del producto en todo momento, indicándole cuántas unidades quedan y en qué estado se encuentra el pedido. Por otra parte, una forma de multiplicar la efectividad de la tienda ‘on line’ es desarrollar diversos canales de venta para lograr el mayor rendimiento (página web, Facebook, aplicaciones móviles…).

En definitiva, si tuviéramos que destacar un consejo, éste sería que todo en la tienda virtual fuera intuitivo y rápido, para no marear al posible cliente, y que éste pueda hacer la compra en 3 ó 4 clicks.

Wil

Hacer de nuestra pyme una empresa global: más fácil de lo que parece

Pyme y mercado global, es la combinación de moda en las presentaciones y conferencias que se están dando estos días en los diversos eventos que se organizan para las pequeñas empresas por toda la geografía española. Cesce, organismos de fomento a la exportación y escuelas de negocio entre otros están desarrollando una intensa actividad en pro de la internacionalización. Y las conclusiones son unánimes: todos los expertos señalan que la salida al exterior es la única posible para sacar de la crisis a las pymes españolas.

Sin embargo, el número de pequeños emprendedores que encaran el proceso de internacionalización de su negocio es todavía insuficiente. Según Ana Morato, directora general de la Fundación OPTI, solo una quinta parte de las pymes europeas exporta, y solo un 3% tiene establecimientos (filiales, sucursales o empresas conjuntas) en el extranjero. Pero las cifras en España son aún más bajas, y de hecho, un porcentaje importante de empresas, ni siquiera se ha planteado la internacionalización, a pesar de los estudios que relacionan la salida al exterior directamente con el aumento de la rentabilidad, el crecimiento y la viabilidad a largo plazo.

Dos de cada tres pymes mejoran ventas con su página web

A esta reflexión podemos añadir las conclusiones de Boston Consulting Group en su informe “España cONecta – Cómo transforma Internet la economía española”, publicado el pasado abril. Según la firma americana, el papel de las pymes es fundamental, al aportar el 65% del PIB español. Sin embargo, las pymes tienen una imperiosa necesidad de modernización si quiere aumentar la competitividad y “competir sin barreras físicas ni de horarios en un mundo cada vez más globalizado”. Los datos que ilustran la escasa presencia de la pyme española en Internet y las ventajas de tener una página web son los siguientes:

  • sólo el 24% de las pymes de menos de 10 empleados cuenta con una página web.
  • sólo el 7% de ellas vende online.
  • un 67% de las pymes españolas que incorporan Internet a su actividad experimentan una mejora de su productividad.
  • un 67% también reconoce que consigue una extensión de sus ventas a otras geografías.En parte, esta escasa presencia de las pymes españolas en el comercio exterior se debe a una actitud mental del empresario, que directamente se ve incapaz de abordar la aventura exterior y relaciona internet con nuevos gastos, no exentos de importancia para su pequeño tañamo. Precisamente, estos días ha tenido un importante eco en las redes sociales y en los foros de exportación el post de Rodolfo Carpintier, presidente de DAD (Digital Assets Deployment): “Soy una PYME. Fabrico y vendo marcos para cuadros”. Difícilmente se puede explicar con menos palabras y con más claridad cómo abordar un proceso de internacionalización no es un problema tanto de tamaño como de mentalidad empresarial.Las claves para ser una pequeña empresa global

    ¿Cuáles son las claves para emprender este proceso en una pequeña empresa con 12 empleados y una menguante facturación de 550.000 euros? Si analizamos el post de Carpintier podemos sacar las siguientes recomendaciones de cara a poner en marcha un plan de globalización de nuestra pyme:

  • Dejar que entre savia nueva en las empresas familiares.
  • Adaptar la web de la empresa al entorno internacional.
  • Utilizar las redes sociales para conocer los nuevos mercados.
  • Trasladar los conocimientos adquiridos en las redes sociales a nuestra tienda on-line.
  • Definir las pautas para que la distribución global sea rentable.
  • Buscar nuevos centros de producción en países más competitivos.Sin embargo, no se puede tomar el ejemplo de Carpintier como la “receta mágica para exportar”. El camino a la internacionalización de las pymes españolas requiere de un importante esfuerzo por parte de los emprendedores y, además, una, no menos importante, ayuda por parte de los organismos e instituciones. A las acciones de difusión de la cultura exportadora tradicionales se deben añadir las recomendaciones que ha realizado recientemente la Fundación OPTI en el estudio “Oportunidades Tecnológicas e Industriales para el Desarrollo de la Economía Española” para el Ministerio de Industria y Energía:
  • Formación de consorcios de exportación liderados por grandes empresas que integren a Pymes con desarrollos y soluciones competitivas.
  • Incrementar la cooperación entre empresas y la formación de alianzas estratégicas para alcanzar la masa crítica que permita la supervivencia de diversas pymes, incluso entre competidores en el mercado nacional.
  • Apoyo institucional a la internacionalización y exportación del conocimiento.
  • Aprovechar la buena imagen de país y la capacidad de adaptación al entorno de las pymes españolas.