Entradas

taxes2

No salga de España sin una buena planificación fiscal

Cuando una pyme comienza a salir al mercado exterior tiene mil cosas urgentes en las que pensar relacionadas con el negocio, los productos, los servicios… Pero las prisas no deben impedirle calibrar también otras cuestiones importantes que ha de tener muy en cuenta a la hora de emprender el proceso. Una de ellas es el estudio y la planificación jurídico-tributaria de la internacionalización, algo que le podría suponer importantes cargas o ahorros fiscales según se haga de forma más o menos correcta. Veamos qué puntos clave ha de considerar.

 

Estructura societaria. Entre las principales cuestiones jurídico-tributarias que una empresa debe estudiar se encuentra la estructura societaria con la que abordar los nuevos mercados. La elección es básica para aumentar la seguridad, minimizar los costes y proteger en todo momento el patrimonio del empresario. Por ejemplo, en algunos casos en los que los activos sean importantes se puede agrupar todos los inmuebles de la firma en una sociedad independiente para aumentar la protección de los bienes y potenciar la optimización fiscal.

 

Filiales y alianzas. Otro de los puntos clave es determinar si resultará más rentable fiscalmente crear una filial en el nuevo país donde se vaya a operar o aliarse con un socio local, algo que dependerá entre otras cuestiones de la capacidad exportadora, del volumen de negocio y de los acuerdos entre aquella nación y la nuestra.

 

Convenios de doble imposición. Es importante conocer si entre España y el país en el que queramos implantarnos existen convenios de doble imposición, un mecanismo que facilita notablemente la internacionalización de las compañías (en estos momentos España tiene alrededor de 90 acuerdos internacionales de este tipo). La existencia de los convenios para evitar la doble imposición (CDI) es esencial para promover las inversiones exteriores, bien sean extranjeras en España o de capital español en el exterior, porque dan seguridad jurídica a los inversores y reducen la fiscalidad de esas inversiones.

 

Residencia, retribuciones y bonificaciones. En general, entre las cuestiones que habrá que tener muy en cuenta el empresario figuran la residencia fiscal de las filiales que se creen, el tratamiento de las retribuciones de los trabajadores expatriados e impatriados, las bonificaciones y deducciones a la implantación de empresas en el exterior, la repatriación de capitales, la planificación fiscal de la desinversión, la planificación fiscal geográfica de la cesión de derechos sobre intangibles y la cesión de marcas y patentes. También será fundamental analizar y determinar los precios de transferencia (los que se fijan entre las filiales).

 

Patent Box. No hay que olvidarse de la Patent Box, un incentivo fiscal que consiste en una minoración del 60% de la renta neta (ingresos – gastos) procedente de la cesión de un activo intangible (patentes, diseños industriales, modelos de utilidad, know how). Este incentivo surgió en la Unión Europea para promover la I+D+i en el sector privado y se introdujo en España con el artículo 23 de la Ley 16/2007 (Ley de Impuesto de Sociedades). Además, es compatible con otras ayudas y se puede aplicar a empresas de un mismo grupo.

 

Testamento y protocolo familiar. Finalmente, una buena planificación fiscal de la internacionalización debe tener en cuenta también el testamento del propietario de la empresa y de sus sucesores, así como el correspondiente protocolo familiar. Si éste no existe, es conveniente hacerlo, ya que evitará muchos problemas y costes en el momento en que se produzcan transmisiones.

convenio

Los principios del convenio de doble imposición que debe conocer el empresario exportador

convenioUno de los capítulos más importantes de la fiscalidad de la Pyme exportadora son los convenios suscritos por el Estado español para evitar la doble imposición. Una de las más máximas del buen contribuyente es no pagar dos veces por el mismo ingreso. En las relaciones comerciales entre distintos países, luego con diferentes agencias tributarias, esto se resuelve mediante:

Medidas unilaterales tomadas por cada país en su legislación interna

  • Los convenios de doble imposición.
  • Los convenios de doble imposición son prevalentes sobre la legislación interna.

Por ello, para determinar si un ingreso está o no sujeto a uno u otro gravamen, lo primero que hay que saber es si la persona que la ha generado es residente en algún país con el que España tenga firmado un convenio de doble imposición. En el caso de que así sea, las disposiciones del convenio se aplicarán con preferencia a las normas internas.

Convenios de doble imposición: el modelo de la OCDE

Todos los convenios en los que interviene España siguen el modelo de convenio de la OCDE. Según este modelo, los convenios de doble imposición tienen:

  • Una parte general en la que se definen
    • Los ámbitos objetivo y territorial: Se señalan los impuestos que el convenio regula. Normalmente afecta a los tributos sobre la renta, (IRPF  Sociedades), y sobre el patrimonio. Cada convenio en concreto define los impuestos a los que se aplica.
    • Definiciones generales: Empresas y personas afectadas, Estado contratante, Tráfico internacional o Autoridades competentes, Vigencia, Efectos de convenio…
  • Una parte específica en la que se contempla el diferente tratamiento que otorga el convenio a los diferentes tipos de renta que un sujeto pasivo puede obtener.

¿Cómo se determina la residencia fiscal en el convenio de doble imposición?

¿Qué ocurre si se tiene un doble residencia o, por el contrario, no se tiene residencia en los Estados objetos del contrato? Para resolver este dilema el modelo de convenio de la OCDE fija una serie de criterios. Los dos principales son:

  • Las personas físicas se consideran residentes del Estado donde tienen una vivienda permanente a su disposición y, si la tuvieren en ambos Estados, se considerarán residentes del Estado con el que mantengan relaciones personales y materiales más estrechas (centro de intereses vitales).
  • En el caso de personas jurídicas, se considerará residente en el Estado en que se encuentre su sede de dirección efectiva.

Establecimiento permanente en los convenios de doble imposición

La totalidad de los convenios españoles recogen la cláusula en la que se establece que la denominación “establecimiento permanente” implica un emplazamiento fijo donde la empresa realiza toda o parte de su actividad. En líneas generales, todos ellos recogen la lista abierta de tipos de establecimiento permanente que ofrece el modelo de convenio:

  • Las sedes de dirección
  • Las sucursales
  • Las oficinas
  • Las fábricas
  • Los talleres
  • Las minas, los pozos de petróleo o de gas, las canteras o cualquier otro lugar de extracción de recursos naturales.

Por el contrario no se considera establecimiento permanente:

  • El uso de instalaciones para almacenar, exponer o hacer entrega de  bienes o mercancías pertenecientes a la empresa.
  • El mantenimiento de un depósito de bienes o mercancías pertenecientes a la compañía exportadora con el objetivo de que sean transformadas por otra empresa.
  • El mantenimiento de un local fijo con el fin de adquirir bienes o mercancías o de recabar información para la empresa, o para realizar cualquier otra actividad de carácter auxiliar o de consultoría para la empresa.

Principio de no discriminación

Los súbditos (personas y empresas) de un Estado no estarán sometidos en el otro Estado contratante a ningún impuesto que no se exija o que les sea más gravoso que los que gravan a los nativos de ese Estado contratante. El principio de no discriminación no se puede invocar cuando la ley fiscal establece distinto tratamiento para las personas sujetas por obligación personal y las sujetas por obligación real.