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¿Por qué tu pyme debe tener un plan de comunicación?

Declaraciones desafortunadas de un directivo. Un ex empleado con ganas de venganza, incluso empleados enfadados. Empresas de la competencia con malas intenciones. Los focos por los que la imagen de una empresa puede sufrir daños son innumerables y, desde luego, no están adscritos a las grandes empresas, sino que las pymes tienen los mismos riesgos.

Y es que, igual que las leyes de prevención de riesgos obligan a instalar extintores en las oficinas, debería existir una ley que obligara a tener un plan de riesgos en la comunicación, puesto que las pérdidas por un conflicto en los medios pueden ser cuantiosas. Demasiadas pymes no es que no lo tengan es que ni siquiera se plantean contratar a expertos en comunicación. Algunas que habían dado el paso de montar un gabinete de prensa, los han dejado tan esquilmados con las políticas de recortes de la crisis que es como si no los tuvieran. Otras, mucho peor, creen que cualquier sobrino, primo, colega o secretaria que pase por la puerta puede encargarse del asunto.

Una emergencia de comunicación no es un mal que sólo afecte a las grandes empresas, puede llegar en cualquier momento a cualquier empresa. Un antiguo empleado desvelando datos conflictivos, un cliente despechado que accede a los medios de comunicación, unas declaraciones improcedentes por parte de algún directivo…

Por eso conviene tener un protocolo de actuación definido para casos extremos y, lo que es más importante, tener entrenados a los directivos para:

1.- Dar la cara, ser activos. Cuando una empresa sufre un ataque contra su credibilidad, lo primero que tiene que exponer son los argumentos que lo contrarrestan. Alguien puede pensar que lo mejor es callarse y dejar que pase ‘el chaparrón’. Pero en comunicación ‘el chaparrón’ puede acabar llevándose a la empresa por delante.

2.- Comunicar con frecuencia mientras dura la crisis. Dado que las crisis surgen en el momento más inesperado cualquier plan de comunicación tienen que contar con material preparado para ser comunicado en el momento cero. Información básica con las cuentas de la compañía, o explicaciones del negocio en actividades que puedan generar algún tipo de conflicto, por ejemplo medioambiental o social. Eso es lo que hay que lanzar el primer día. Pero no se debe dar la explicación y desaparecer sino continuar con las explicaciones de forma frecuente hasta que se difumine el conflicto.

3.- Si hay que dar malas noticias, hacerlo rápido y todas de golpe. ¿Las acusaciones son todas falsas? Entonces no hay problema, se explica cuanto antes y se ofrecen los argumentos necesarios para contrarrestar la información.

En el caso de que el ataque contenga dudas razonables, o cuando se trate de explicar declaraciones conflictivas realizadas por algún directivo por ejemplo; lo mejor es no demorar la contestación. Cuanto antes se reconozca y se expliquen las razones de los fallos mucho mejor. Hay que tener en cuenta que en comunicación cuanto antes se reconozca el error antes se desactiva.

4.- No mentir. Huelga decir, que una mentira en un momento así puede amplificar el problema en cuanto sea detectada. Y no hay duda será detectada y no tardando mucho.

5.- Elegir los canales para responder, pero responder. En el mundo 2.0 las crisis se multiplican en las redes sociales. ¿Se debe responder a través de Twitter, Facebook, etc? La respuesta no puede ser genérica. Depende de la empresa, del problema, etc. Lo que está claro es que hay que elegir el canal con cautela y comunicar con profusión y con una cadencia adecuada al mismo mientras dura el conflicto.

Otra opción es dar la cara en vivo, convocando a la prensa y ofreciendo una rueda de prensa con preguntas. Esta opción es complicada porque las preguntas pueden ser rebuscadas, pero es la más efectiva cuando la empresa tiene los argumentos suficientes para defenderse y aclarar todos los malos entendidos.

6.- Seguir de cerca a los medios. Sólo así se sabe la potencia de la crisis y si el tiempo la desactiva o la amplifica. También es la mejor manera de saber qué comunicar. Por supuesto, no hay que contestar a todo lo que se pueda comentar en los medios y redes sociales, pero sí a las cuestiones más recurrentes e importantes.

7.- Actuar con contundencia. Aunque lo hayamos colocado en último lugar, la contundencia de la reacción debe ser potente, creíble. Decir que unas acusaciones son mentira con carita de cordero degollado, tendrán el efecto contrario al esperado. En la crisis, el leguaje verbal, a veces es incluso más convincente que las palabras.

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Así debe ser tu ‘carrera’ en las redes sociales

Es un hecho: las empresas, cada vez más, otorgan una mayor importancia a su presencia en las redes sociales. Según el informe ‘Social Media 2014’, elaborado por Online Business School (OBS), las mismas aumentaron su inversión en este apartado un 24% durante 2013. Pero, ¿es acertada esa inversión? ¿Saben el camino a elegir? ¿Les sirve para avanzar, o es dinero mal aprovechado?

 

Una carrera de fondo

Para diseñar una buena estrategia de ‘social media’, lo primero que hay que hacer es definir bien cuáles son las metas a las cuales se quiere llegar. Arrancar sin saber dónde está la bandera a cuadros es contraproducente. Tanto, como no saber cuál será el vehículo, o vehículos, que vamos a utilizar para llegar a ese fin. A continuación, hay que tener muy claro qué “combustible” será el apropiado, y qué nos puede hacer “pinchar”. Y tener alternativas por si lo que hemos preparado acaba “calándose”. Es decir, no hay que tener un único plan. Un plan B, o un plan C, serán de gran ayuda.

En esta particular “carrera” hay que mirar quiénes serán nuestros competidores en la web social, sus “armas”, cómo nos ven, si nos identifican con “el enemigo a batir”, o un rival de poca monta. En ocasiones, será importante saber en qué línea de salida queremos estar. Porque puede que no nos interese correr todos los “grandes premios”. ¿Y tu equipo? Las campañas, las herramientas, la productividad… depende de él. Rodéate de buenos mecánicos, que conozcan pieza a pieza tu “vehículo social”, y que lo tengan siempre a punto. Y no te olvides de los estrategas, los que definirán la forma de correr, en qué circuitos, y a qué velocidades. ¿En qué redes sociales debes estar? ¿Te interesa tener un blog propio? ¿Ofertas, promociones, descuentos, publicidad offline…? Llegarás al éxito si tu comunidad crece, si ocurren interacciones, si la gente habla en el plano online y offline, si aumenta el tráfico hacía tu web o tu blog… ¡Enhorabuena!

 

Pinchazos inoportunos

Son varias las causas que pueden hacer que todo lo que has planificado acabe no teniendo el resultado esperado. Una de ellas es la falta de estrategia. Muchas empresas se apuntan a la “carrera” simplemente porque la competencia también lo ha hecho, no porque realmente les apetezca. Otra es pensar que con “un poquito por aquí, y otro poquito por allá” (es decir, estar en Facebook y en Twitter, por ejemplo), es suficiente. No se trata solo de estar, sino de estar vivo, muy vivo. Si nos dejamos llevar por esta forma de pensar el resultado será una pérdida de competitividad y menor capacidad de crecimiento. Y todo por haber dejado en manos inexpertas la gestión de los perfiles corporativos. Que sean fácil de usar no significa que estén al alcance de todos. Siempre habrá “pilotos de primera y de segunda división”. Personal no cualificado a los mandos es sinónimo de fracaso, de dejar el “vehículo” aparcado en boxes sin cruzar la línea de meta.

Otro error es echar todas las culpas al “piloto”. Al igual que en una escudería de Fórmula 1, todos los miembros de la misma son partícipes del éxito o del fracaso. Las marcas, o las empresas, deben entender el plan de forma transversal, y pensar que afecta a todas las áreas de negocio. “Uno para todos, y todos para uno”, que dirían los Mosqueteros. Y no dormirse en los laureles. Un triunfo en un gran premio no significado que se ha ganado el mundial. El mercado cambia, las necesidades de los usuarios y consumidores también, y hay que ir realizando nuevas acciones para que sigan con nosotros. Una labor en la que saber escucharles, entender lo que nos dicen a través de las redes sociales, es vital.

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Cómo potenciar tu marca en internet

La marca es un activo fundamental para una empresa tanto en el mundo real como en el virtual. Por eso, es necesario dedicarle un cuidado especial no solo en el ámbito offline sino también cuando la utilizamos en las redes sociales. En muchas ocasiones, es a través de ellas como se produce el primer contacto con los clientes y cómo se va generando la mejor o peor reputación de una firma. Además, es como la compañía puede conseguir que la gente la conozca mejor, hable de ella y establezca enlaces desde otros sitios webs.

Por todo ello es fundamental saber cómo utilizar internet, y especialmente las redes sociales, para cuidar la marca, estableciendo una buena estrategia de Social Media Marketing que ayude al emprendedor a conocer a sus clientes, a través de una escucha activa, y realizar acciones de branding.

En primer lugar, como apuntan desde el Interactive Advertising Bureau (IAB) y el programa Actívate, el empresario tiene que decidir qué imagen de su negocio y de él mismo como emprendedor quiere proyectar. Para eso, debe antes analizar su presencia actual en internet, desarrollarla en base a la marca que ya gestiona fuera de la red y potenciar en lo digital aquellos valores que predica en lo analógico. Debe recordar que él mismo es el principal altavoz de su marca, por lo que cuánto más participe en el ámbito digital, más y mejor va a empujar la marca de su negocio.

Antes de comenzar, el emprendedor debe chequear si la marca ya está siendo utilizada por otra persona. No se deben utilizar marcas o eslóganes ajenos sin consentimiento, ni en el código fuente ni en el nombre de dominio.

A continuación, ha de registrar su marca, con el fin de evitar complicaciones posteriores. El registro puede tener carácter preventivo, aunque no se realice actividad alguna en las plataformas.

En cuarto lugar, es necesario crear una página web. Hay muchas plataformas que permiten hacerlo. Y, sobre todo, hay que tener en cuenta algo que nos facilitará la vida en el futuro inmediato: hacer un diseño que se pueda adaptar a los dispositivos móviles y tabletas.

El gran fallo de muchas marcas es que instalan su página y no la alimentan. Por eso, es necesario generar contenido para incrementar las posibilidades de éxito. Otra fórmula muy socorrida consiste en utilizar las plataformas para crear blogs y publicar documentos que nos interesen.

A continuación, hay que viralizar los contenidos, con el fin fundamental de conseguir tener presencia en las plataformas online. Existen distintos tipos de plataforma, en función del objetivo que se persigas, por lo que es conveniente elegir las que mejor se adecuan al perfil del target de cada uno.

Otra acción clave es monitorizar lo que se comenta de la empresa y de sus productos. Se pueden crear alertas con los nombres correspondientes, además de analizar los comentarios que se produzcan e, incluso, participar en la conversación. También se pueden crear otros contenidos que desplacen éstos hacia otros que nos interesan. Y, por supuesto, la empresa tendrá que definir las palabras clave por las que un usuario puede querer buscarla en internet.

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Las ventajas del marketing de contenidos

*¿Marketing de qué? Pero de qué demonios estamos hablando. Esa pregunta se la habrán hecho muchos de los que hayan leído el titular de este post. Algo normal, ya que nos enfrentamos a un área del marketing de vital importancia, y más con Internet y las redes sociales, que es poco utilizada por las pymes. Los expertos la definen como el arte de elaborar contenidos interesantes y distribuirlos de forma gratuita con la idea de atraer clientes a nuestra empresa o fidelizar a los que ya se tiene. En cristiano: estamos hablando de que una empresa se acostumbre a dar antes que pedir. Esta definición excluye de inicio la idea de promocionar nuestros productos o servicios. Eso no tiene nada que ver con este tipo de marketing, que busca, por ejemplo, lograr que los lectores de una web empresarial se conviertan en suscriptores de correo electrónico. O dicho de otra forma, dejar de hablar con fantasmas para hacerlo con personas de carne y hueso.
Para lograr ese difícil objetivo, el público debe querer mantener una relación fluida con la empresa. Algo que es mucho más sencillo ahora que existe Internet. De hecho, se podría decir que el marketing de contenidos nació como respuesta al cambio experimentado por los consumidores, que, con la red, se convirtieron en más exigentes y más reacios a aceptar la publicidad tradicional basada en mensajes comerciales. Muchas compañías entendieron este mensaje (el 90% de las corporaciones ya incluye el marketing de contenidos dentro de su estrategia promocional) y han incluido el valor añadido dentro de sus mensajes para lograr captar y enganchar al nuevo consumidor.

Buenos ejemplos de firmas que apuestan por esta corriente son Red Bull y Coca-Cola. La marca austriaca es una experta aprovechando el carácter aventurero de sus clientes para ofrecerle infinidad de contenidos relacionados con los deportes extremos, llegando incluso a patrocinar el salto de una persona desde el espacio. Lo mismo ocurre con Coca-Cola que casi todos los años se inventa un aluvión de contenidos online, (todavía se recuerda el Movimiento Coca-Cola, que consiguió superar el millón de usuarios) que permiten a la gente disfrutar de la marca sin la necesidad de pasar por caja.

También hay otros casos de firmas más pequeñas que saben utilizan las nuevas herramientas que ofrece Internet para elaborar un marketing de contenidos con sentido. En este caso tenemos a pequeñas marcas de leche que en su canal de Facebook explican el devenir diario de sus granjas y recomienda recetas de otros elaboradas con productos lácteos. O marcas de moda infantil, que utilizan su blog para dar consejos sobre cómo cuidar a los reyes de la casa. O CESCE, los patrocinadores de este blog, que día a día ofrecen contenidos para pymes, emprendedores y exportadores.

Obviamente también existen ejemplos de todo lo contrario. De empresas, en este caso grandes marcas, que no saben de qué va esto del marketing de contenidos y lo utilizan en la dirección equivocada. En esta línea tenemos alguna marca del sector textil que solo cuelga en su Facebook fotos del catálogo, marcas de trenes que solo utilizan su blog para subir noticias corporativas o marcas de comida rápida que desaprovechan su canal de YouTube, colgando solo publicidad de nuevos productos.

Todas ellas renuncian a las ventajas que ha abierto en este campo Internet. La globalización de la red y el boom de las redes sociales ha hecho muy sencillo aprovecharse de las virtudes del marketing de contenidos, aunque seamos una pyme. El tamaño no es excusa para montar un blog o para preparar un informe sectorial gratis para descargarse por PDF desde la web corporativa. Tampoco es óbice para escribir newsletters interesantes a nuestros suscriptores o preparar pequeños vídeos tutoriales que ayuden a las personas. Quizá llevar a cabo estas acciones requieran de un esfuerzo pero la recompensa supera con creces los sacrificios.

Y es que gracias al marketing de contenidos se logra diferenciarse con respecto a la competencia, también se gana credibilidad para la marca ya que podemos convertirnos en expertos para los clientes. Otras ventajas serían el auge de la imagen de marca y la obtención de un tráfico que de otra forma jamás se hubiera acercado a nuestra empresa.

Como se puede comprobar, esta corriente de marketing se ha destapado como una alternativa perfecta para alcanzar los objetivos gracias al conocimiento exhaustivo que se obtiene del cliente. Por tanto, no es algo que se deba dejar de lado.

*La imagen elegida para ilustrar el post es un guiño a CESCE, patrocinador del blog, por regalarnos cada martes un resumen de Noticias Internacionales, un claro ejemplo de marketing de contenidos. Puedes seguirlas en su canal de SlideShare, en la carpeta específica de su Pinterest o a través de Twitter.

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Los grandes errores de las pymes en redes sociales

Existe una gran diferencia entre estar en las redes sociales y sacar provecho de la presencia en las mismas. La mayoría de las empresas, principalmente las pymes, parece conformarse con tener un perfil en Twitter, Facebook o Linkedin donde poner unas cuantas informaciones sueltas. Pero, ¿realmente saca todo el provecho que podría de ese esfuerzo? ¿Está seguro de que lo que dice en esos perfiles le interesa a los internautas? ¿Alguien le lee?

Para responder a estas preguntas es necesario que las páginas de las compañías en medios sociales no cumplan cualquiera de estas señales que le mostramos a continuación y que indican, claramente, que algo se está haciendo mal en estos nuevos canales. Si su corporación coincide con alguna de ellas, mejor que pegue un volantazo a su estrategia en este campo si, de verdad, quiere obtener algo provechoso de su presencia en la red.

– Escasa actualización. El gran fallo de las empresas en las redes sociales es subir al principio bastante información para, posteriormente, olvidarse de actualizar el perfil. Eso es un gran error. Si no existe un hábito, y su sitio no cambia regularmente cada día (y lo mejor es que sea unas cuantas veces), los seguidores que tenga se cansarán de visitarle y le irán abandonando.

– No consigue aumentar su número de seguidores. Adquirir simpatizantes no es la manera perfecta de medir el éxito en medios sociales. Sin embargo, es el método más rápido que se tiene para hacerlo. Por tanto, si a pesar de sus esfuerzos no logra que ese volumen crezca, necesita cambiar la estrategia. Quizá el fallo esté en los posts, en las redes escogidas, el público al que se dirige… Búsquelo y trate de corregirlo.

– No participa, solo informa. Quizá suene a algo sabido pero a muchos se les olvida que en los medios de comunicación sociales prima la conversación. De ahí el nombre de sociales. Por tanto, el emprendedor que quiera obtener un rédito positivo de este campo no debe conformarse solo con transmitir su información, noticias o pensamiento, sino que debe contestar a los comentarios y promover el debate.

– Utiliza el perfil como un canal de ventas. No se le ocurra tratar de vender las excelencias de sus productos o servicios a través de sus perfiles en redes sociales sin añadir ningún otro contenido. Tampoco haga un marketing demasiado descarado. El contenido que el internauta busca en estos lugares está muy alejado del terreno comercial, acercándose mucho más a la información y al entretenimiento. Eso sí, si lo que usted vende responde a una pregunta que se le ha realizado a través del perfil aproveche ese momento.

– Automatiza un mismo comentario para todos sus perfiles. Los tipos de contenido que hay en Facebook son diferentes a los de Twitter y tienen poco que ver con los de Pinterest o Instagram o Linkedin o cualquier otra red social. Por tanto, si usted automatiza la edición y cuelga el mismo texto en todas las redes sociales pierde la oportunidad de conectar con los seguidores de cada una de ellas. Tampoco es muy aconsejable utilizar automatismos en general, ya que indican falta de interés.

– Redes sociales, ciudad sin ley. La buena imagen de la empresa se puede perder en un momento si no se establecen un conjunto de directrices básicas a la hora de controlar la presencia de la misma en las redes sociales. Así que redacte un documento en el que se especifique todo. Empezando por los responsables de actualizar, la frecuencia, el tipo de contenido y de imágenes, etc. Es la mejor manera de curarse en salud y esquivar los problemas.

– Obviar los mensajes ofensivos y críticos. Si alguien tiene presencia en redes sociales no es extraño que, en ocasiones, surjan comentarios negativos sobre la empresa o algún producto o servicio en concreto. Si cuando eso ocurre, usted se limita a no responder o, lo que es peor, a borrar el contenido ofensivo para sus intereses estará cayendo en el mayor error, y uno de los más habituales, de las corporaciones en los medios sociales. En estos casos, la estrategia a seguir es ofrecer una explicación sincera de lo que pudo haber ocurrido desde el punto de vista de la empresa y esperando que en el futuro no vuelva a pasar nada similar.

– Tarda en contestar. En estos canales prima la velocidad y si usted tiene una consulta a través de alguno de sus perfiles y no la contesta en unos 30 minutos empeorará los posibles beneficios. Eso es al menos lo que indican diversos estudios que analizan el comportamiento de los internautas.

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Algunos consejos para aprovechar mejor Twitter

Las redes sociales pueden constituir para una pyme una buena vía de entrada de clientes y negocio. En este caso, Twitter, es una ventana a más de 200 millones de usuarios, es decir de potenciales compradores en todo el mundo, entre ellos muchos de los actuales o futuros compradores de esa empresa. Para aprovechar al máximo todas las oportunidades que ofrece esta herramienta es necesario utilizarla con eficacia y, para ello, nada mejor que tener en cuenta algunos consejos.

1.-Elaborar un perfil adecuado. En primer lugar, hay que configurar con mucho cuidado el perfil, resumiendo claramente la biografía y eligiendo adecuadamente la fotografía que queremos subir en este apartado, ya que ambas constituirán la principal tarjeta de presentación de la compañía para todos los demás usuarios. Pero tampoco hay que olvidar ubicar de forma bien visible la dirección de la página web y, si es el caso, el blog correspondiente. Debemos tener en cuenta que muchos de los internautas ya conocerán sus productos y servicios, pero otros todavía no, y unos cuantos probablemente los descubrirán por primera vez a través de esta red social.

2.-Aprovechar todos los recursos. Es importante aprovechar todos los recursos y mecanismos que Twitter pone en nuestras manos, es decir, palabras, ilustraciones, otras fotografías, logos… pero también hay que valorar cómo usar cada uno de ellos en cada momento para no agobiar demasiado y para que el mensaje que queremos comunicar no pierda eficacia. Por ejemplo, si lo que vamos a transmitir es un asunto corporativo será conveniente utilizar el logo del negocio o de la empresa; pero si hablamos de un producto o servicio concreto será mejor colocar una fotografía, ya que aportará más información y reforzará el mensaje.

3.- Utilizar hashtags. Para que los mensajes que tuiteemos no se dispersen es conveniente utilizar hashtags. Con ellos podremos definir mejor los temas que más nos interesen, crear y aumentar el número de seguidores y potenciar la identificación de muchos usuarios con la empresa. Pero aunque mantengamos algunos de estos hashtags y los utilicemos de manera recurrente, con el paso del tiempo hemos de ir adecuándolos o sustituyéndolos por otro según vaya evolucionando también el negocio.

4.-Cuidado con los mensajes automáticos. Las redes sociales están vivas y sus usuarios buscan personas que estén conectadas al otro lado en todo momento. Por eso, los mensajes directos que remiten de forma automática información sobre la compañía no suelen ser los mejor aceptados. En ocasiones, es mejor tardar un poco en contestar que hacerlo con un mensaje automatizado.

5.-Participa activamente. Twitter no debe verse como un canal de venta directa, sino como una fórmula para aumentar la relación con los actuales y futuros clientes. Por eso, las empresas no deben limitarse a exponer sus productos y servicios, sino que tienen que interactuar con los demás usuarios e implicarse en algunas de las inquietudes y problemas que éstos plantean, tratando de dar su visión de los mismos y aportando soluciones en los casos en que sea posible.

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Formas gratuitas de hacer crecer su negocio

Da igual que estemos en época de bonanza económica o de crisis. La norma de todas las empresas es siempre la misma: crecer y superar los números del año anterior. Este axioma es válido tanto para las grandes multinacionales como para los pequeños negocios. Pero lo normal es pensar que para incrementar nuestros ingresos sea necesario invertir dinero. Y así es en la mayoría de los casos, lo que no quita para que existan métodos que le permitan incrementar sus cifras sin tener que añadir más sobrecarga a unas maltrechas cuentas de resultados.

De eso queremos hablarle en este post. De aumentar la eficiencia de diferentes procesos internos con el único fin de ayudar al crecimiento sin que para ello sea necesario gastarse un solo euro.

Empecemos por las labores de automatización del software. En la actualidad existen infinidad de herramientas gratuitas que ayudan a convertir las tareas manuales en automáticas. Por ejemplo, las herramientas de gestión en redes sociales como HootSuite, que facilitan el camino a la hora de crear una cola de contenido para que las informaciones o actualizaciones se vayan publicando de forma automática. De esta forma se libera mucho tiempo en esa labor.

En el mismo contexto de lograr velocidad y liberar la mente de tareas secundarias también tenemos aplicaciones que permiten automatizar el marketing electrónico. Programas de coste muy reducido de todos los proveedores que permiten a las pequeñas empresas olvidarse del envío continuo de emails a los clientes.

Además, también es importante tener en cuenta otras tareas que se pueden robotizar como la facturación, la contabilidad, etc.

Centrarse en lo que de verdad funciona es también otra buena opción para hacer crecer una pyme sin necesidad de invertir. Un buen ejemplo es todo lo relacionado con el correo electrónico y los medios sociales. Ambos son canales escalables y son mucho más baratos que enfocar nuestros esfuerzos en otros métodos de promoción como la venta puerta a puerta o las llamadas de teléfono a los clientes de la zona. Esto último no suele funcionar y sobre todo no añade más clientes. En cambio, una buena campaña gratuita a través del correo electrónico o en redes sociales puede suponer un aumento considerable de usuarios.

No se olvide de la importancia de las promociones. A muchos emprendedores, todo lo que sea regalar o hacer descuentos les suena a rebajarse. Craso error. En muchas ocasiones viene bien premiar a los consumidores más fieles, para conseguir fidelizarlos. Tampoco hace falta regalarles todo pero a cualquiera le sienta bien un reconocimiento y esta persona se sentirá agradecida. ¿Resultado? El cliente se convierte en embajador de la causa, lo que a la larga ayuda a incrementar los números.

Las dos últimas ideas que puede poner en práctica para ayudar a su negocio sin necesidad de invertir dinero van dirigidas a su gestión en la empresa. Por norma general, y salvo en las startups más tecnológicas, los emprendedores no son demasiado amigos de comunicarse con sus colaboradores por correo electrónico, ni de utilizar la nube. Esto supone un problema de tiempo. Imagine el que pierde cada día hablando por teléfono con sus empleados y lo rápido que sería comunicar muchas cosas por correo, dedicando ese tiempo a realizar otras labores que fueran en beneficio de la empresa. Otra interesante opción que agiliza los procesos es la nube. Soluciones gratuitas como Dropbox o Google Docs permiten trabajar con cualquier documento a todo el mundo desde cualquier sitio. Piense en las ventajas que tienen todas estas herramientas en unos tiempos en los que cualquiera tiene un smartphone.

Para terminar, un consejo: sea inteligente en la aplicación de cualquiera de estas ideas. Ninguna de ellas dará resultados inmediatos. Pero a la larga beneficiarán a su empresa. Un ejemplo serían todas las acciones en medios sociales. En un principio le parecerá que pierde el tiempo pero en un futuro no tan lejano habrá agradecido apostar por la tecnología a la hora de promocionar su negocio.

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Cómo analizar con eficiencia a los competidores

“Mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos mucho más”. Y en el mundo de los negocios más todavía. Conocer el éxito de tu competencia y saber analizarlo se convierte en una tarea fundamental. Sin embargo, por lo general, esta es una tarea que los empresarios y directivos abordan en el momento de poner en marcha su empresa o estrategia y cuya actualización suele ser procrastinada una tras otra en las revisiones anuales. ¿Falta de tiempo, escasez de recursos económicos? La realidad es que, en un mundo tan cambiante como el actual, ninguna de estas excusas debe imponerse a la necesidad de un seguimiento continuo de los movimientos de la competencia. Mucho más cuando se trata de internacionalización.

Saber lo que les está pasando a otros en aquellos mercados exteriores donde estamos interesados en crecer puede ser clave para evitar problemas y diseñar la estrategia de exportación más adecuada. Por ello, al menos una o dos veces al año debería repasar esta estrategia:

1.- Identificar a la competencia. No todas las empresas con actividad en nuestro sector o en el país de destino son competencia. Incluso pueden no serlo aquellas que sí lo son en España. Por eso, la primera tarea es identificar a quién se va a enfrentar y se está enfrentando ya su empresa.

2. Estudiar a fondo sus números. El estudio de la competencia puede comenzar por cualquier frente, pero si comienza por el financiero tendrá parte del camino ganado. Es decir, servirá para acortar el estudio posterior solo a aquellas que realmente estén obteniendo beneficios del resto de sus estrategias. Para empezar esta investigación no está de más pedir asesoramiento a empresas especializadas en información empresarial, para que nos proporcionen la de las empresas en las que estamos interesados.

3. Analizar su estrategia. ¿Qué venden? ¿Dónde? ¿Dónde producen? ¿Cómo distribuyen? ¿Cuál es su público? Todas aquellas preguntas que tuvo que contestar para realizar el plan de negocio y el estudio de la competencia en su momento hay que repetirlas, al menos, una vez cada año. Conviene conocer si la competencia sigue vendiendo lo mismo o ha tenido que modificar su producto o servicio. Si los destinatarios son los mismos o el público también ha cambiado.  Y no olvide la estrategia de precios. ¿Le conviene vender por encima o por debajo de su competencia? Esta decisión puede ser clave en su futuro financiero y empresarial.

Toda esta información puede ser la mejor hoja de ruta para el negocio propio ya que permitirá detectar errores y evitarlos, localizar nichos de negocio que no están cubiertos por la competencia e incluso readaptar el negocio, en caso de ser posible, para obtener nuevas vías de ingresos.

4. Estudiar las alianzas empresariales. Salir al extranjero implica, en la mayoría de los casos, realizar alianzas con empresarios locales que en muchas ocasiones son claves para que el negocio prospere o sea un fiasco. Identificar a los socios y a los empresarios con los que se relaciona la competencia puede ser muy importante ya que habrá veces que incluso tenga que compartirlos con ella debido a la complejidad de entrada de muchos mercados. En ese caso,  medir la información que puede compartir será también un punto clave.

5. ¿ Quién compra a su competencia y por qué? Si tiene o no éxito su competencia depende de la aceptación que tengan sus productos. Es decir, en este punto de lo que se trata es de analizar a sus clientes. Las redes sociales son sin duda un gran aliado para este estudio. Su tarea consistirá no sólo, que también, en analizar la estrategia de marketing digital de la competencia, sino también en estudiar qué dicen en esas redes sus clientes. Por ello, importa mucho si tiene o no blog y como está diseñado, cada cuánto tiempo lo actualizan. En qué redes sociales está presente, si estás están a cargo de profesionales o simplemente las mantienen como presencia obligada. No tenga duda de que encontrará información muy valiosa en los comentarios que los clientes hagan en Facebook, Twitter o incluso en las entradas en el blog. Es ahí donde las fortalezas y debilidades de su competencia estarán mejor reflejadas. Herramientas como Spundge, Hootsuite o Tweekdeck son de mucha utilidad para monitorizar continuamente todos esos contenidos de interés.

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¿Cuántos y qué tipo de seguidores me conviene tener en Twitter?

Imagine que ahora vamos nosotros y le decimos que a su pyme no le conviene tener demasiados seguidores en las redes sociales. Lo más normal es que nos tildara de locos y anticuados. Pero la realidad es que en algunos casos es aconsejable ir a contracorriente. Al menos eso es lo que opina el experto en marketing online Scott Levy que, en su último libro Tweet Naked, nos enseña cómo elaborar una estrategia adecuada en los medios sociales, especialmente en Twitter.

Una de las principales conclusiones que se pueden extraer de la obra es que mientras que algunas empresas grandes, como Telefónica o Iberdrola tienen que tratar de contar con miles de seguidores en cualquier parte del mundo, los pequeños negocios no deben seguir la misma estrategia. El motivo principal es la imposibilidad de manejar semejante volumen de potenciales clientes. Para entenderlo, lo mejor es poner un ejemplo. Imaginemos un pequeño negocio, por ejemplo un spa, situado en un pueblo de Cáceres y que tiene capacidad para dar servicio a unas 50 personas a la semana. Para este tipo de pymes es mucho mejor contar con un selecto grupo de seguidores de su localidad o de las provincias cercanas, que contar con una masa de 100.000 personas en todo el mundo, que nunca sería capaz de acomodar en el local.

Para evitar este tipo de situaciones, cualquier emprendedor debe decidir si su estrategia a seguir en redes sociales debe ser local, nacional o contar con una marca de visibilidad mundial. Antes de llegar a una conclusión, quizá le convenga hacerse estas preguntas previas, que Levy expone en su libro:

¿Cuál es el alcance potencial de mi negocio? ¿Cuál es el que quiero lograr en el futuro?

¿De qué recursos dispongo para explotar mi imagen en las redes sociales? ¿Cuento con personal suficiente para atender las respuestas de los followers?

¿Qué tipo de producto ofrezco? No es lo  mismo tener una firma de software cuyo objetivo es alcanzar el mayor número de clientes posibles que fabricar muebles de gama alta. Para este último caso es mejor disponer de un selecto grupo de seguidores, que de una masa sin control.

Una vez claros nuestros objetivos en las redes sociales, ahora nos toca ponernos manos a la obra y conseguirlos. Para ayudar en esta ingente labor, que no consiste en escribir miles de tweets sin sentido, el experto nos da unas pautas básicas que todo emprendedor debería tener en cuenta a la hora de lanzarse a la aventura de Twitter:

De importancia al avatar y la bio. Twitter le permite incluir una fotografía y una breve descripción. Aproveche esa posibilidad para subir una buena imagen y una explicación clara de lo que hace. Tenga en cuenta que será lo primero que vean y lo que determinará si le siguen o no.

Utilice todas las redes que pueda. Aunque estamos hablando de Twitter, lo fundamental para su negocio es estar presentes en la mayoría de las redes sociales (Facebook, Pinterest, Linkedin…). Así que no lo dude, haga promociones cruzadas y consiga notoriedad.

Siga a sus followers más activos. Para un follower muy activo es un poco frustrarte que no se le devuelva el guiño. Así que no se olvide nunca de seguir a los que más interactúan con usted.

Incluya fotos. Pueden ser muy eficaces en sus tweets, ya que captan la atención del internauta. Pero debe asegurarse de que sean de buena calidad e interesantes para el público que espera captar.

– Establezca un horario. Es muy complicado estar todo el día pegado al móvil o al tablet subiendo tweets. Pero si es más sencillo incluirlo como una tarea diaria y así se obligará a prestar atención a las redes sociales a la misma hora de cada día.

– Revise lo que funciona. Quizá se está centrado en Twitter pero resulta que su perfil de Facebook se muestra más activo y capta a un mayor número de futuros clientes. Si eso ocurre céntrese en lo que funciona y destine menos recursos a la plataforma que va peor, ya que su público objetivo no está interesado en ella.

– Sea interesante. No basta con colgar tweets continuos de cualquier cosa. Es mejor escribir algo que tenga interés para usted, su negocio y sus seguidores que perder el tiempo. Para conseguirlo debe tratar cada tweet con la importancia que se merece.

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Evita interferencias entre el ámbito profesional y el personal

Siempre se dice que los empleados de una compañía deben sentirse integrados en ella, participando todo lo posible en sus proyectos y actuaciones, y asumiendo así que forman parte de un destino común con el resto de sus compañeros. Sin embargo, esta participación debe tener algunas normas y seguir ciertos criterios, ya que existen ocasiones o circunstancias en las que pueden producirse excesos que serían contraproducentes. Uno de estos riesgos lo encontramos en el manejo de las redes sociales, donde los perfiles corporativos y personales pueden sumar o restar fuerzas, según se utilicen. Y donde mezclar informaciones corporativas con comentarios personales llegar a resultar fructífero o peligroso, según se haga.

Muchas empresas disponen ya de un Community Manager, es decir, una persona que se encarga de gestionar sus relaciones en las redes sociales. Pero, al tratarse de una figura de reciente creación (relativamente), en algunos casos sus funciones no se encuentran totalmente definidas y, en ocasiones, no se sabe muy bien hasta donde llegan sus competencias, de qué departamento o jefe debe depender… y, sobre todo, con qué apoyos y colaboración por parte de otros directivos y empleados ha de contar.

Sobre todo, teniendo en cuenta que casi todos estos directivos y empleados tienen perfiles en las redes sociales, en las que continuamente exponen comentarios sobre su vida diaria familiar y personal, pero también sobre la empresa y los compañeros con los que pasan la mayor parte del tiempo. Y que no solamente utilizan Twitter o Facebook para comunicarse con sus amigos, sino también con conocidos y clientes de la firma en la que trabajan, con los que han entrado en contacto a través de relaciones estrictamente profesionales.

Todo esto puede llevar a una falta de sintonía, e incluso confusión, a la hora de transmitir los mensajes corporativos. Por eso, algunos expertos explican que antes de iniciar una estrategia de marketing en las redes sociales es necesario plantearse algunas cuestiones para que todos remen en el mismo sentido.

En primer lugar, es necesario informar a los empleados de la estrategia que tiene previsto seguir la empresa en las redes sociales. Así, éstos podrán conocer los mensajes que se quieren transmitir y utilizar si lo desean sus perfiles personales para potenciarlos o, al menos, para no lanzar otros que los contradigan. Es muy importante que todos conozcan la política de comunicación, ya que unas palabras mal expresadas o un comentario incorrecto o que no venga al caso puede crear un gran problema a la firma.

Esto último es fundamental en el caso de los directivos y trabajadores que tengan contactos con bloggers e ‘influencers’, usuarios con cada vez mayor influencia, como su propio nombre indica, entre importantes segmentos de población. Los empleados de una firma pueden contribuir a mantenerles al tanto y transmitirles información sobre la evolución de la empresa, los productos que ésta fabrica o los servicios que desarrolla, pero siempre en sintonía con los mensajes corporativos.

Eso sí, los expertos también indican que los perfiles personales de los trabajadores no deben convertirse en perfiles corporativos, porque entonces confundirían a los clientes y perderían su valor de apoyo. Está bien publicar de vez en cuando asuntos relacionados con la compañía, pero no continuamente, ya que esto seguramente terminaría generando rechazo.

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Descubra las ventajas que los códigos QR tienen para su negocio

Ya llevan tiempo entre nosotros. Pero, de momento, sólo son utilizados por las grandes empresas. Y muy poco por las pymes. Nos referimos a los códigos QR, esas imágenes que se leen con la cámara de un smartphone o tablet y que nos dirigen a una dirección de Internet donde se puede acceder a información, vídeos, promociones, descargas, etc. Aunque son desconocidos para muchos, la realidad indica que España es el país donde han crecido con mayor intensidad hasta alcanzar un porcentaje del 16% de usuarios de teléfonos inteligentes, que utilizan esta herramienta.

Estamos, por tanto, ante algo a lo que se le puede sacar provecho en el campo del marketing, y que está repleto de ventajas. La principal es que los códigos QR casi no cuestan dinero. Cuando hablamos de costes en este campo nos quedamos solo con los derivados del tiempo y conocimiento de los empleados para crear una campaña efectiva, ya que crear un código de este tipo es completamente gratis. También lo es para el usuario, lo que supone otra ventaja, que puede leer y descargarse el lector tantas veces como desee.

Otra importante ventaja es que son novedosos y llaman la atención. El consumidor todavía los concibe como algo muy nuevo, como hemos dicho antes más del 80% de los usuarios de móviles desconocen su funcionamiento, lo que aporta un valor a la imagen de la empresa. También son llamativos, ya que el que sabe su funcionamiento es buen conocedor de que en el interior de todos los códigos puede haber algo realmente interesante.

¿Más virtudes? Muchas. Algunas serían que son inmediatos, no se olvidan, son cómodos, ofrecen resultados al momento…

La última gran ventaja que ofrece esta novedosa herramienta de marketing es su versatilidad. Al contrario que otros soportes publicitarios, los QR se pueden utilizar en cualquier sitio que uno se pueda imaginar. Así, algunos de las más interesantes serían: folletos, tarjetas de visita, packaging, felicitaciones navideñas, en cualquier material de identidad corporativa, en eventos, en las etiquetas, en las pantallas y carteles de las ferias, en los escaparates, etc. La lista sería interminable. Incluso hay quien lo incluye en la foto de cabecera de Twitter y Facebook. En definitiva, en casi cualquier sitio donde tenga un tamaño que le permita ser capturado por el lector.

Ahora bien, una vez conocidas las ventajas lo que toca es saber cómo utilizar esta solución de marketing En la mayoría de los casos, estos códigos son tratados como una anécdota o la coletilla final a una campaña de publicidad. Se suelen crear para poner vídeos o para diseñar alguna promoción. Pero muy poquitos negocios se molestan en elaborar una estrategia para sacar partido a los códigos QR.

No caiga en el mismo error. Y piense que se encuentra ante una solución de marketing compleja que necesita una estrategia. Para conseguirlo es necesario que usted y sus colaboradores se sienten en una mesa y respondan a las siguientes cuestiones:

–        Objetivo de la campaña. No es lo mismo querer llamar la atención que aumentar las ventas de un producto o dar salida a un stock sobrante. Cada finalidad tiene un proceso de creación diferente.

–        Qué vamos a ofrecer. Por norma general, cuando un usuario capta con su cámara un código busca un beneficio inmediato. Así que piense qué puede ofrecer su pyme a través del código QR, que consiga atraer consumidores.

–        Dónde se va a publicar. Carteles, folletos, email marketing, página web… Es necesario pensar dónde se va a poner el código, ya que quizá el tipo de público que accede a tu negocio por uno u otro soporte no es el mismo. Quizá uno busca información y otro descuentos. Esas variables también son importantes tenerlas en cuenta.

–        Cuánto va a durar. Lo habitual es que las promociones sean limitadas en el tiempo, con vista a hacerlas más efectivas. Pero puede que tu intención no sea esa, sino crear imagen de marca. En ese caso, una campaña ilimitada es más efectiva.

Como se puede ver, los códigos QR son una buena solución, y económica, de marketing. Pero, como en todo, es necesario crear una estrategia para que la campaña funcione y ayude a dar a conocer la empresa.

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Los peligros de hablar de más en redes sociales

Desde hace tiempo las redes sociales son un elemento más para que las grandes empresas y los emprendedores estén en contacto con sus clientes. El problema es que muchos las utilizan como un mero instrumento de marketing, lo que, en ocasiones, acarrea bastantes inconvenientes.

Uno de los más habituales es el de escribir de más. Eso ocurre cuando una firma utiliza su perfil en Facebook o Twitter para añadirse a las muestras de condolencia por una tragedia o un atentado. Pongamos el ejemplo del atentado del metro de Londres, ocurrido el 7 de julio de 2005. Y ahora trasladémonos a julio de 2014. En esa fecha es probable que algunos community managers puedan verse tentados por un cliente o porque otros lo han hecho, a contribuir con unas líneas de condolencia en el perfil de la compañía.

Por norma general, esto supone un error. Cuando una marca entra en este juego, su acción suele ser percibida como forzada, en el mejor de los casos, u ofensiva, en el peor. Y es que la línea entre apropiado e inapropiado que se utiliza en redes sociales es demasiado fina como para jugársela sin más. Por dicho motivo, en la mayoría de los casos es más beneficioso para la empresa no decir nada de acontecimientos sensibles y totalmente ajenos a su actividad o área de negocio. A pesar de ello, si usted siente la necesidad de participar en este tipo de acciones de homenaje, lo mejor que puede hacer es formularse a sí mismo estas preguntas. Sólo después debería escribir.

– ¿Afecta a mis clientes? Regresemos a los atentados y pongamos el ejemplo de que usted es el propietario de una casa rural en Granada. ¿De verdad piensa que lo que usted pueda escribir de aquel suceso le interesa a alguno de sus clientes? Otra cosa muy diferente es que tenga un pequeño negocio de importación de productos británicos o que sus clientes sean todos ingleses. Entonces, una muestra de condolencia por su parte sí puede tener sentido y ser bien recibida.

Tampoco es interesante que se pronuncie sobre este tipo de acontecimientos si su negocio no tiene nada que ver con metro, vías, metales, auxilio a enfermos, farmacia, medicina, etc. Es decir, si la actividad está totalmente alejada del acontecimiento, es mejor no participar, ya que lo normal es que sus clientes se pregunten qué pinta una empresa, pongamos de alimentación, opinando sobre un asunto del que no sabe nada.

En la misma línea también debe tener en cuenta que si su perfil de empresa no dijo nada en el momento de ocurrir la tragedia, puede parecer demasiado forzado salir años más tarde a la palestra.

– ¿Estoy queriendo promocionar mis productos? Si se le pasa por la cabeza aprovechar una tragedia para promocionar un bien o servicio de su pyme, mejor que se lo piense mucho antes de hacer nada, ya que lo que conseguirá con toda seguridad es que los posibles compradores huyan despavoridos ante una persona que muestra tan poco respeto por las víctimas.

– ¿Podrá una sola persona decir qué pinta éste opinando sobre este asunto? Declaraciones en redes sociales como “nuestros pensamientos y oraciones están con las víctimas” o similares son útiles cuando los comunica una persona física a través de redes sociales. Es el caso de deportistas muy activos en Twitter como Pau Gasol o Rafa Nadal, que no dudan en utilizar sus perfiles para solidarizarse con los problemas. Pero cuando ese tipo de frases salen de una empresa suele ocurrir un efecto bumerán ya que los internautas piensan que la firma lo que quiere es aprovechar la situación para mejorar su imagen de marca.

– ¿Es mejor el mensaje que quedarse en silencio? Piénselo. Si usted tiene un negocio alejado geográficamente de una zona donde ha ocurrido una catástrofe o un atentado y su actividad de negocio no tiene ninguna solución fiable que aportar es poco probable que sus seguidores se molesten si su perfil permanece callado durante ese día. De hecho, no seguir publicando nada durante las primeras horas de la tragedia quizá sea la mejor forma que tiene de que sus clientes le valoren.

De todas formas, si tras leer este post sigue pensando que debe hacer algo como empresa para acercarse a los acontecimientos, hágalo. Pero piense que quizá su acción no sea bien vista en las redes sociales.