Entradas

duda

¿Dónde abro mi negocio?

Supongamos que una carretera divide en dos un pueblo. Y, en el mismo, solo existe un restaurante, una ferretería o una tienda de electrodomésticos. Los tres negocios están situados uno junto a otro, en el centro de la localidad. Supongamos ahora que usted quiere abrir un negocio de estas características en dicha localidad. ¿Dónde lo haría?
Habría quien diría que en el otro lado de la carretera, y a una cierta distancia. Otros tendrían en cuenta la población existente a ambos lados de la carretera. Pero el más listo apostaría por colocarlo al lado del restaurante, la ferretería o la tienda de electrodomésticos. ¿La razón? Porque ahí está su público objetivo, es decir, sus clientes.

Decisión vital
Como el aire para las personas, la elección de la mejor ubicación del negocio es vital para el desarrollo y supervivencia de la empresa. Una cuestión nada baladí en la que hay que tener en consideración una serie de parámetros como la proximidad de los clientes, como ya ha quedado reflejado, el área de influencia, la accesibilidad tanto del personal como de las materias primas o proveedores, y la mano de obra que podemos encontrar en la zona. Junto a ello, tampoco hay que desdeñar los incentivos a la creación de empresas de los que podremos sacar partido. Abrir las puertas supone el desembolso de una importante cantidad económica. Y, si se yerra, puede arruinar el potencial de un negocio que, a priori, tenía futuro.

Cómo acertar
Dejar al alzar, o a la simple intuición, dónde situar la empresa o el negocio puede ser sinónimo de defunción. Para que esto no suceda, es conveniente conocer cuál será nuestro mercado potencial, tanto presente como futuro: cómo es, cuál es su número, dónde están… Si la visión es a largo plazo, deberemos pensar que, en un momento dado, quizás necesitemos ampliar las instalaciones, por lo que la adquisición de unos terrenos adyacentes puede ser decisiva para el devenir de la compañía. Pensar en un único establecimiento o montar una cadena, vender en una única área o en varias, o una posible expansión ya sea a nivel nacional o internacional son preguntas que también deberemos plantearnos. Por último, la estrategia comercial que vamos a desarrollar también es un factor importante. Un ejemplo: una empresa con un fuerte posicionamiento deberá invertir en la mejor zona para luego crecer con nuevos establecimientos, mientras que una pequeña tienda familiar puede cambiar una fuerte inversión en una zona cara por otro emplazamiento mucho más económico, en una zona sin tanto tráfico de clientes, pero perfecta para dar una trato personalizado a los mismos.

La morosidad acaba con más de 150.000 empresas en España

De las 500.000 empresas que han desaparecido desde que se inició la crisis (200.000 pymes y 300.000 autónomos), un tercio lo han hecho debido a la morosidad. Es decir, más de 150.000, según estimaciones de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM). Incluso otros expertos como Eduardo Ochoa, responsable del Departamento de Optimización de Working Capital de LowendalMasai, se basan en los datos del INE para afirmar que en los últimos cuatro años más del 40% de las empresas que han cerrado, lo han hecho por impagos de sus clientes, y el 35% de los concursos de acreedores viene derivado por esta misma causa.

La Administración Pública es uno de los principales actores en esta situación, pero también ha aumentado la morosidad entre empresas privadas de todas las comunidades autónomas y de todo tipo de actividad. En el ámbito público, sectores como el farmacéutico, empresas de servicios urbanos (basuras, limpiezas, recogidas de residuos, servicios de autobuses, etc.), electricidad, teléfono, están sufriendo impagos por parte de las diferentes administraciones.

El problema tiene consecuencias muy serias. El continuo retraso en el cobro está asfixiando a muchas compañías, además de redundar en el empeoramiento de la competitividad y el deterioro de la situación de liquidez de las empresas que, en innumerables ocasiones, termina en cierre. Y es que, ante la actual coyuntura económica y la escasez de financiación hoy día es más imprescindible que nunca asegurar el cobro con los clientes.

El Plan de Pago a Proveedores aprobado por el Gobierno el pasado febrero para abonar facturas pendientes de Ayuntamientos y comunidades autónomas, fue una medida necesaria y novedosa que generó muchas expectativas. Sin embargo, los pagos se produjeron de manera puntual y sin continuidad. Según los expertos de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, las Administraciones Públicas han acumulado nuevamente facturas impagadas correspondientes a 2012, volviéndose así a alargar los plazos por encima de lo que se puede considerar razonable y de lo que estipula la Ley para este 2012 (40 días), y para el 2013 que ya llega (30).

Además, las medidas del plan de pago solo pueden ser realmente efectivas si el dinero llega hasta el último eslabón de la cadena productiva. Y no lo ha hecho en todos los casos, porque no se ha conseguido asegurar el cobro de las subcontratas, esto es, de los proveedores de los proveedores. Aun hoy hay subcontratas que continúan a la espera de cobrar por parte de aquellos que sí han recibido el dinero de las Administraciones. En el sector privado la situación no es distinta. Tampoco ha mejorado en los últimos meses y los plazos de pagos entre las empresas tienden a alargarse por encima de los 75 días que la Ley establece para 2012 y los 60 para un 2013 a la vuelta de la esquina.

Camaras_Comercio_España1

Exportaciones para pymes a través de la subcontratación industrial

Nadie puede hacer de todo. Por eso, muchas empresas industriales dejan de fabricar determinadas piezas o componentes intermedios en su cadena de producción y subcontratan esta tarea a otras compañías, habitualmente más pequeñas. Y es que cada vez son menos las firmas grandes que fabrican la totalidad de su producto. Más de una se encarga, incluso, tan sólo del diseño y del ensamblaje (y otras hasta están dejando también el diseño en manos de otras empresas más especializadas).

Esta estrategia, que se conoce como subcontratación industrial, conlleva cada vez más beneficios y oportunidades para un buen número de firmas españolas de tamaño más reducido, sobre todo pymes. Y se produce, fundamentalmente, en sectores de fundición, transformación, mecanización, tratamientos térmicos, recubrimientos superficiales, matrices, moldes y modelos, utillajes, plásticos, caucho, electricidad y electrónica.

La subcontratación industrial ha crecido de forma sostenida desde 2001 y se consolidó definitivamente a partir de 2006. Según un informe del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, la oferta subcontratista española integra a cerca de 13.000 empresas industriales, en las que trabajan 270.000 personas, y supone una cifra de negocio anual de 61.000 millones de euros. Pero ahí no se acaban los datos que demuestran su importancia. Dos de cada tres empresas subcontratistas exportan (el 60,1%), fundamentalmente a la Unión Europea, y el negocio exterior tiene cada vez más peso en su facturación. Además, otra prueba de su dinamismo es que el 47% de ellas desarrollan proyectos de I+D+i.

Pero, ¿cómo se pueden beneficiarse en mayor medida las pymes españolas de este fenómeno, tanto dentro como fuera de nuestro país? La respuesta tiene mucho que ver con el Plan Sectorial de Subcontratación Industrial que gestionan las Cámaras de Comercio en colaboración con el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) y que promueve las llamadas bolsas de subcontratación industrial (en estos momentos hay nada menos que 27). En ellas, se maneja información de más de 2.500 empresas, directorios de proveedores industriales de sectores como automoción, electrodomésticos o aeronáutica y se ofrecen servicios a empresas subcontratistas y contratistas. Además, se elaboran habitualmente estudios e informes sobre aspectos interesantes relacionados con la subcontratación.

Estas bolsas cubren prácticamente todas las comunidades autónomas y han supuesto, incluso, la creación de la imagen de marca “Spanish Subcontracting Network“, reconocida internacionalmente, como oferta de las empresas españolas subcontratistas. Además, proporcionan asesoramiento individualizado a las empresas para resolver las cuestiones que les surjan; organizan actividades de promoción exterior; realizan acciones formativas, tanto generales como monográficas, para mejorar la competitividad; elaboran directorios de empresas subcontratistas, facilitan los contactos con empresas contratistas y ofrecen acceso a estadísticas, informes, directorios, guías y bases de datos.

euros

¿Es el confirming una alternativa viable de pago?

La búsqueda de efectivo está llevando a las empresas a explorar todo tipo de alternativas que, aunque llevan años en el mercado, no habían resultado atractivas hasta ahora. Es el caso del, confirming, un sistema que, según los datos las Cámaras de Comercio ya lo utilizan el 18% de las empresas que necesitaron financiación externa durante los tres primeros meses de 2012.

¿La razón? Este servicio financiero permite cobrar las facturas antes de que el cliente pague, a través de un acuerdo especial con las entidades financieras. En realidad lo que hace el banco es autorizar una línea de crédito, donde podría decirse que la garantía es la “seguridad” de que el proveedor abonará la cuantía de la factura en el plazo acordado, (90, 100, 150 días… ). Cuánto más largo sea ese plazo, mayores intereses cobrará el banco.

Vamos, lo que se dice pagar por recibir un adelanto. ¿Es esa una buena idea? La realidad es que no demasiado. Lo ideal sería negociar con el cliente para reducir todo lo posible el plazo de cobro entre el momento de emisión de la factura y el momento de ingreso real de la cuantía de la misma. Otra alternativa (en caso de que las entidades financieras estuvieran dispuestas) podría ser solicitar la tradicional línea de crédito cuyas comisiones son (o eran) inferiores.

Llegados a este punto, el confirming , al menos tal y como se concibe en España, debe ser una de las últimas opciones de buscar liquidez.

Es demasiado caro para lo tediosa que es su tramitación. No se trata de decidir en un momento de apuro que determinadas facturas se pueden pasar por confirming, sino que hay que tomar la decisión por adelantado, hablar con el banco negociar las condiciones y esperar una aprobación expresa por parte de la entidad. Como se podrá imaginar, la aprobación está íntimamente ligada al perfil de riesgo de la empresa que debe abonar la factura y a la cuantía de la misma.

La realidad es que sólo las grandes empresas y algunas pymes con alto nivel de solvencia son aceptadas por las entidades financieras como receptoras de este tipo de sistema de pago. Además, es una posibilidad viable sólo entre empresas de la zona euro, así que si su empresa es exportadora olvídese de esta alternativa.

Por si esto no fuera suficiente complicación, el confirming es otras de esas metodologías carentes de unificación. Así que puede ser una tarea imposible intentar negociar confirmings con diferentes entidades financieras ya que cada una exigirá requisitos y procedimientos diferentes. En momentos tal convulsos como los actuales, la demanda de criterios de solvencia o altas comisiones, en caso de que estos no existan, encarece en exceso el proceso.

Si con todos estos “peros” las encuestan muestra el incremento de la demanda sólo podemos llegar a una conclusión: los empresarios españoles están dispuestos a lo que haga falta con tal de ingresar algo de dinero y olvidarse de la tediosa tarea de perseguir a los morosos. Claro que otro motivo de ese incremento bien puede estar basado en que son las grandes y medianas empresas las que negocian directamente con los bancos líneas de confirming, obligando a los proveedores a pagar las comisiones en caso de querer cobrar antes sus facturas.

proveedor

Convertirse en proveedor de una multinacional: una aventura empresarial con luces y sombras

Muchos pequeños empresarios han soñado alguna vez con convertirse en el proveedor de una multinacional. Un contrato de esas características suele traducirse en un volumen de ingresos suficiente como para olvidarse de los números rojos o de estar llamando, un día sí otro también, a la puerta de miles de pequeños futuros clientes.

El reto parece complicado, pero no imposible. Pero antes de dar el paso conviene discernir si luchar por ese contrato es tan buen negocio como puede parecer a primera vista.

Lo primero que hay que saber es que solventar los requisitos para suministrar productos o servicios a una gran multinacional no es nada fácil. Por un lado, las grandes compañías están obligadas a cumplir con unos compromisos jurídicos, sociales, medioambientales que inevitablemente trasladan a sus proveedores. Eso se traduce en una ingente cantidad de burocracia, simplemente para acceder al concurso. El pequeño empresario deberá presentar un buen informe sobre cosas tan variadas y ajenas a su actividad principal, como: políticas de respeto medioambiental, planes de conciliación, justificaciones de pago con las administraciones públicas e incluso complicados procedimientos de transparencia económica y o protección de datos.

Pero esta no es ni mucho menos una singularidad española. Las grandes compañías estadounidenses han abierto una plataforma denominada Supplier Connection para que las pymes, con menos de 50 empleados y menos de 50 millones de dólares de facturación, puedan presentar sus proyectos. Más de uno ha tirado la toalla ante semejante demanda de papeleos.

Los que consiguen llegar hasta el final cuentan que en realidad ese proceso es sólo el principio de una ardua tarea. Por muy bueno y diferenciado que usted considere su producto o servicio, la multinacional le va a exigir adaptarse a sus necesidades. Eso puede suponer desde cambios en el empaquetado de productos hasta modificaciones en los procesos de actividad, que en algunos casos pueden atentar contra la idiosincrasia de su propia empresa.

En la mayoría de los casos, un proveedor internacional exigirá a la pyme nuevas inversiones y una ampliación de la capacidad operativa del negocio. ¿Está su empresa en condiciones un crecimiento tan rápido? La profundidad de esos cambios dependerá de su producto y de las exigencias del proveedor. En España han sido famosas las tensiones entre Mercadona y las empresas con las que trabaja. La gran cadena de supermercados exigió durante años grandes inversiones a sus proveedores para que los productos cumplieran unos determinados requisitos, pero tras la llegada de crisis decidió prescindir de algunos de ellos. ¿Merece la pena el riesgo de realizar inversiones millonarias para suplir una demanda que puede acabarse de un día para otro?

El mimo sobre los productos y servicios que presta una pyme puede estar en peligro al trabajar para una gran empresa. Convertirse en proveedor internacional significa, entre otras cosas, competir en precio. ¿Puede permitírselo sin rebajar la calidad de sus productos?

El cambio constante es otro de los retos. El famoso lema de renovarse o morir es aún más necesario cuando se trata de tener contento a un gran proveedor y diferenciarse del resto de la competencia.

Finalmente, una buena negociación va a ser la clave de su éxito. La gran empresa jugará la baza de que si usted no acepta sus condiciones, pasará al siguiente de la lista. Esquive la presión y juegue a la contra. Si está negociando es porque su producto o servicio les interesa. Por ejemplo, a cambio de un descuento excesivo en el precio puede negociar un pedido ajustado con el que su sistema de producción esté cómodo y no presione en exceso al resto de líneas de negocio. Porque algo que no debe olvidar es al resto de sus clientes. Concentrar su negocio en una única multinacional puede ser una bomba de relojería.

españa américa latina

Las oportunidades también llegan a casa

Siempre se dice que las empresas necesitan salir fuera de España para aumentar su negocio, y es una gran verdad. Pero, ¿qué pensaríamos si es ese nuevo negocio el que acude a nuestra casa, es decir a nuestro país? Pues bien, estamos a punto de comprobar cómo el sueño se convierte en realidad y no tardará, precisamente, mucho tiempo en hacerlo.

Las multinacionales de China, Brasil, México y otros lugares emergentes se han puesto las pilas y no quieren quedar limitadas a sus territorios o a los países cercanos a los suyos. Al contrario, están decididas a potenciar su presencia en todo el mundo y han pisado el acelerador para internacionalizarse rápidamente. Pero para llegar al conjunto de los mercados del globo necesitan instalar sus bases y centros operativos en determinados y estratégicos países europeos, desde los que desplegar luego sus actuaciones hacia el resto del continente. Es decir, necesitan encontrar territorios que les sirvan como ‘hub’ de sedes corporativas en Europa.

Por su situación geográfica y su conexión con otros países y continentes como el Latinoamericano, España puede ser el lugar idóneo para muchas de estas multinacionales. Además, su trayectoria histórica avala la relación con un buen número de las naciones de donde proceden los nuevos ‘gigantes’ empresariales. Todo ello convierte a nuestro país en un serio candidato para recibirlos.

Y aquí es donde se puede producir el milagro. Si España consigue atraer un buen número de estas nuevas multinacionales, nuestras pymes verán multiplicados sus clientes y sus oportunidades de negocio sin moverse de casa. De un plumazo, podrán convertirse en proveedores y empresas auxiliares de los nuevos ‘gigantes’, que necesitarán cubrir todas sus necesidades de material, productos, equipamiento, instalaciones, servicios, etc.  Pero para aprovechar la oportunidad, tendrán que buscar aquellos sectores y segmentos donde mejor puedan encajar sus productos y servicios, establecer los contactos necesarios y darse a conocer, eso sí sin precipitarse demasiado para no morir en el intento.

La Fundación de Estudios Financieros (FEF) acaba de elaborar un estudio sobre las economías emergentes y el reequilibrio global, que confirma que todas estas nuevas oportunidades para las pymes españolas se producirán muy pronto. El director de este trabajo, el profesor de ESADE y director del Center for Global Economy and Geopolitics, Javier Santiso, asegura que la internacionalización de las propias multinacionales emergentes representa una oportunidad única para que España se posicione como un centro de actividad de sedes corporativas de cara al continente europeo, siendo el puente y punto de entrada de estas multinacionales hacia Europa.

España podría así convertirse en un eje latino para las multinacionales latinas que buscan asentarse en Europa. E, igualmente, posicionarse como un centro europeo para las multinacionales de China, India, Singapur e Indonesia, que buscan asentarse en los mercados europeos.

Históricamente, España ha apostado por muchos de los países, cuyas economías están ahora emergiendo en todo el mundo. Ahora le toca reinventar su relación con ellos, de una manera más bi-direccional, es decir no sólo como emisor de inversiones o asentamientos sino también como receptor. Habrá que cruzar los dedos. Si conseguimos que algunas de las multinacionales emergentes decidan instalar en nuestro país sus centros operativos desde los que desplegarse hacia todo el continente europeo, las oportunidades de negocio se multiplicarán y nuestras pymes dispondrán de nuevos clientes a los que dirigir sus productos y servicios. Entonces, no siempre será necesario moverse de casa para exportar.

Cloud Computing

Cloud computing: ¿”estar en las nubes o o estar en “la nube”?

“Estar en las nubes” no es lo mismo que estar en “la nube”. A ningún empresario le interesa quedar fuera de juego haciendo lo primero, pero lo segundo puede recargarle las pilas y salirle muy rentable. Las grandes compañías han comprendido rápidamente las ventajas del cloud computing, pero ¿está sucediendo lo mismo con las pymes?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que no se trata de una herramienta exclusiva de las grandes empresas. El uso de aplicaciones en la nube está también al alcance de cualquier pyme y actividad a la que ésta se dedique. Para ellas es especialmente interesante porque el uso de aplicaciones en el cloud reduce la necesidad de realizar grandes inversiones en tecnología, acorta los tiempos de puesta en marcha y facilita la conectividad y comunicación entre los diferentes “actores” que rodean el negocio.

Entonces, ¿por qué algunas todavía se resisten? Los expertos han constatado que la velocidad de entrada o acceso al cloud es más lenta de lo previsto hace un par de años. La incertidumbre que genera la situación económica actual, el desconocimiento, los propios miedos a usar aplicaciones en la nube, el temor a las nuevas tecnologías y el cambio cultural son los frenos que están observando.

En cambio, el 15% de clientes que afirman estar familiarizados con la nube y la usan, están muy satisfechos. Los que se han pasado a la utilización de aplicaciones 100% cloud ya no regresan al uso de aplicaciones “on premise” o en modalidad intranet. Así, parece que este modelo se está revelando como irreversible para la gestión de los negocios.

Y ¿cuáles son los ámbitos más adecuados para esta herramienta? Más que de sectores especialmente sensibles, debemos hablar de funcionalidad o aplicaciones más propensas a ser usadas en cloud. Pues bien, las más activas son todas las que tienen que ver con la comunicación, la mensajería e integración/intercambio de información, las consultas, las certificaciones y las operaciones de pago.

Ahora más que nunca, cualquier inversión se mira con lupa, por lo que las pymes se preguntan cuánto cuesta migrar a la nube, para saber si el importe está a su alcance. Pues bien, los expertos indican que el coste del proceso es relativo y advierten que debe analizarlo cada empresa, comparándolo con el que tiene migrar a una nueva solución, con la inversión necesaria y con los gastos recurrentes posteriores.

En un proyecto de implantación de software en la nube, los costes para la puesta en marcha se reducen, aunque los de parametrización y migración de datos son prácticamente los mismos. Donde la pyme obtiene un beneficio a corto es en la inversión inicial, si el uso de la aplicación cloud va acompañado de un modelo de pago diferente al de licencia habitual, que no siempre es así. En ese caso las ventajas son claras y los importes que estamos manejando no son un freno.

Desde el sector aseguran que, aunque la financiación está complicada, en las entidades financieras habituales sigue habiendo capital dispuesto a invertir en proyectos de interés. Afirman que sigue habiendo financiación para pymes, “lo que ocurre es que las empresas deben trabajar más el plan de negocio u oportunidad para conseguir financiación a sus proyectos”.

Una vez que la empresa ha decidido migrar a la nube. ¿Cómo debería actuar? Todo depende del grado de familiaridad o uso que tenga con esa tecnología. Primero, tendría que analizar bien cuáles son sus procesos de negocio y comenzar migrando aquellos basados en la comunicación, intercambio de información y de menor riesgo; por ejemplo, un portal de comunicación con sus clientes o proveedores, una plataforma de gestión documental, un proceso de entrada de datos remota, etc. De esta forma facilitaría el proyecto de acceso, conseguiría familiarizar a toda la organización con la nueva tecnología y testearía su negocio con algunos de sus procesos en la nube.

Una vez consolidados los primeros procesos, debería definir un proyecto de transformación interna y desarrollarlo. Y, sobre todo, explicarlo bien a sus empleados. No hay que olvidar que la migración al uso de aplicaciones en la nube tiene un fuerte componente de transformación y cambio en los procesos y en las personas de una pyme.

Lab2

Las oportunidades también llegan a casa

Siempre se dice que las empresas necesitan salir fuera de España para aumentar su negocio, y es una gran verdad. Pero, ¿qué pensaríamos si es ese nuevo negocio el que acude a nuestra casa, es decir a nuestro país? Pues bien, estamos a punto de comprobar cómo el sueño se convierte en realidad y no tardará, precisamente, mucho tiempo en hacerlo.

Las multinacionales de China, Brasil, México y otros lugares emergentes se han puesto las pilas y no quieren quedar limitadas a sus territorios o a los países cercanos a los suyos. Al contrario, están decididas a potenciar su presencia en todo el mundo y han pisado el acelerador para internacionalizarse rápidamente. Pero para llegar al conjunto de los mercados del globo necesitan instalar sus bases y centros operativos en determinados y estratégicos países europeos, desde los que desplegar luego sus actuaciones hacia el resto del continente. Es decir, necesitan encontrar territorios que les sirvan como ‘hub’ de sedes corporativas en Europa.

Por su situación geográfica y su conexión con otros países y continentes como el Latinoamericano, España puede ser el lugar idóneo para muchas de estas multinacionales. Además, su trayectoria histórica avala la relación con un buen número de las naciones de donde proceden los nuevos ‘gigantes’ empresariales. Todo ello convierte a nuestro país en un serio candidato para recibirlos.

Y aquí es donde se puede producir el milagro. Si España consigue atraer un buen número de estas nuevas multinacionales, nuestras pymes verán multiplicados sus clientes y sus oportunidades de negocio sin moverse de casa. De un plumazo, podrán convertirse en proveedores y empresas auxiliares de los nuevos ‘gigantes’, que necesitarán cubrir todas sus necesidades de material, productos, equipamiento, instalaciones, servicios, etc. Pero para aprovechar la oportunidad, tendrán que buscar aquellos sectores y segmentos donde mejor puedan encajar sus productos y servicios, establecer los contactos necesarios y darse a conocer, eso sí sin precipitarse demasiado para no morir en el intento.

La Fundación de Estudios Financieros (FEF) acaba de elaborar un estudio sobre las economías emergentes y el reequilibrio global, que confirma que todas estas nuevas oportunidades para las pymes españolas se producirán muy pronto. El director de este trabajo, el profesor de ESADE y director del Center for Global Economy and Geopolitics, Javier Santiso, asegura que la internacionalización de las propias multinacionales emergentes representa una oportunidad única para que España se posicione como un centro de actividad de sedes corporativas de cara al continente europeo, siendo el puente y punto de entrada de estas multinacionales hacia Europa.

España podría así convertirse en un eje latino para las multinacionales latinas que buscan asentarse en Europa. E, igualmente, posicionarse como un centro europeo para las multinacionales de China, India, Singapur e Indonesia, que buscan asentarse en los mercados europeos.

Históricamente, España ha apostado por muchos de los países, cuyas economías están ahora emergiendo en todo el mundo. Ahora le toca reinventar su relación con ellos, de una manera más bi-direccional, es decir no sólo como emisor de inversiones o asentamientos sino también como receptor. Habrá que cruzar los dedos. Si conseguimos que algunas de las multinacionales emergentes decidan instalar en nuestro país sus centros operativos desde los que desplegarse hacia todo el continente europeo, las oportunidades de negocio se multiplicarán y nuestras pymes dispondrán de nuevos clientes a los que dirigir sus productos y servicios. Entonces, no siempre será necesario moverse de casa para exportar.

Labiano

Emprendedores 2.0: Siga aprendiendo de las dificultades del vecino

En un post anterior les comentaba que, recientemente, había asistido a un encuentro muy productivo, en el que ocho jóvenes emprendedores desvelaban los problemas sufridos al lanzar sus respectivos negocios por internet. Entonces les relaté cuatro casos y ahora le toca el turno al resto. Es posible que alguno se vea reflejado en las dificultades expuestas, pero seguro que todos podremos aprender del tesón de estos nuevos empresarios.

Carlos Larraz es fundador de Funidelia (www.funidelia.es), una tienda por internet que comercializa disfraces (y complementos) para todo tipo de personas y ocasiones. Uno de los principales problemas que encontró este emprendedor cuando lanzó el negocio fue la relación con los proveedores. Discutir con ellos se convirtió desde el primer momento en algo habitual. En una primera etapa las ventas eran mínimas, casi inexistentes, por lo que la confianza de las personas que le surtían de prendas no era, precisamente, muy grande.

Con el tiempo, los pedidos fueron aumentando y la confianza de los proveedores también. Pero con ello llegó, además, la necesidad de contar con una cierta cantidad de stock que permitiera hacer frente de forma rápida y ágil a los pedidos que se iban produciendo. “A la larga, el stockage es necesario porque, si no, el negocio se complica”.

Pero éste no ha sido el único problema de Carlos. Afrontar todas las tareas de un nuevo negocio con la escasez de medios y personal, propios de cualquier comienzo, puede convertirse en algo agotador. Sobre todo cuando es uno mismo el que se encarga de planificar el marketing a la vez que ayuda a envolver los pedidos.

Esther Asin es socia de Bebepeque (www.bebepeque.com), una tienda ‘on line’ especializada en todo tipo de productos para los más pequeños. Pues bien, el principal problema que encontró en sus inicios también estuvo constituido por los proveedores.

Éstos no entendían muy bien cómo se podían vender ciertos productos por internet y mostraban poca confianza por los resultados de un negocio de este tipo. Según contó Esther, concretamente, muchos de ellos no querían servirle los pedidos porque no disponía de un establecimiento de venta físico.

El stockage también fue un problema para ella. Nadie quería enviarle una o dos unidades de un producto, sino que le obligaban a adquirir una cifra mínima. “Si alguien quería comprar un chupete en mi tienda el proveedor solo me daba la posibilidad de enviarme 100 o nada”.

Aunque estas fueron las mayores dificultades con las que se encontró Esther, también citó algunas otras como los intentos de fraude de los que son objeto muchos comercios por internet y de los que ella tampoco se libró. No obstante, su habilidad e intuición fueron decisivas para lograr esquivarlos.

Nacho Rodríguez es responsable de Conservaselección (www.conservaseleccion.com), un establecimiento ‘on line’ donde se pueden adquirir desde pimientos a alcachofas, pasando por anchoas, bonito, mejillones y un largo etcétera de exquisitos productos. Pues bien, aunque este emprendedor está convencido de las ventajas de vender por internet, también es consciente de que contar con “socios que entiendan y que tengan experiencia en el negocio de calle” es fundamental.

Y, efectivamente, en este punto nos volvemos a encontrar con el gran escollo de todos estos emprendedores que, como ya no podía ser de otra manera, es el distribuidor. “Hoy en día, éste prima más a la tienda física de la calle que al establecimiento ‘on line”.

La otra dificultad con que se ha encontrado Nacho es la resolución de problemas técnicos. Por eso, está convencido de que es importante también incorporar a un socio que conozca o, al menos, que esté familiarizado con estos ámbitos técnicos. Razones no le faltan: “te ayudará a montar el negocio y, una vez que éste está en marcha, a reaccionar ante cualquier situación que se pueda producir, aprovechando mejor los recursos”.

Aitor Grandes fundó y es CEO de 24symbols (www.24symbols.com), una plataforma para leer libros digitales en internet bajo un modelo de suscripción. Aunque parezca increíble, a diferencia de sus compañeros, el principal problema que tuvo que afrontar cuando se decidió a crear esta empresa no fueron los proveedores.

Su gran dificultad llegó mucho antes. Concretamente, cuando se decidió a crear una sociedad limitada que diera fórmula societaria a su negocio. Fue entonces cuando comenzaron sus mayores quebraderos de cabeza, ya que el tiempo y los trámites que se vio obligado a emplear en ellos fueron mucho mayores de los que había previsto. Y eso que acudió a la ventanilla única empresarial. “Me dijeron que solo tendría que ir a un sitio y fue verdad, pero no me advirtieron de que tendría que volver veinte veces”.

confirming-cesce

Cómo sacarle partido al confirming

confirming-cesceAliviar la tesorería es uno de los principales quebraderos de cabeza de muchas pymes. Y una de las modalidades de pago de ayudan a ello es la conocida como confirming. ¿Cómo funciona? Utilicemos un ejemplo. Pongamos el caso de que el cliente de una pyme ofrece pagarle a ésta a 90 días desde la fecha de la factura mediante confirming de una entidad financiera. Una vez que el banco recibe la factura, envía a la pyme una carta en cuyo interior hay un documento similar a un pagaré (aunque no lo es). Dicho documento lo que sí indica es la fecha en la que la pyme podrá presentarlo al cobro, además de señalar que la pyme podrá anticiparlo en dicha entidad liquidándolo al descuento si no desea esperar al vencimiento. Ese anticipo tiene la consideración de sin recurso, por lo que la entidad financiera no irá contra la pyme en el caso de que el proveedor no pague. Por tanto, el confirming es un servicio que ofrece una entidad financiera cuyo fin no es otro que el de facilitar a sus clientes la gestión del pago de sus compras. Dicho de otra forma, es un servicio de gestión de pagos y no de deudas.

1. Beneficios

El confirming se considera atractivo para aquellas empresas que tengan diversificados a sus proveedores, un complejo sistema de pagos, o que deseen dilatar el pago a sus proveedores. Entre las ventajas que aporta a la empresa, cabe subrayar  la mejora de su imagen ante sus proveedores por el mero hecho de que sus pagos están avalados por una institución financiera. Asimismo, evita los costes de emisión de pagarés y cheques, así como la manipulación de letras de cambio, a la par que evita las incidencias que se producen en las domiciliaciones de recibos. También suprime la realización de llamadas telefónicas de proveedores para informarse sobre la situación de sus facturas, y el hecho de tener que hacer un seguimiento de diferentes cuentas corrientes para conciliar los cargos de letras, pagarés o cheques. Sin olvidar que la empresa mantiene la iniciativa de pago a la par que obtiene información de gran ayuda en la gestión de las compras.

¿Y para los proveedores? Pueden cobrar sus facturas al contado, previo descuento de los costes financieros, eliminando completamente el riesgo de impago; obtienen la concesión de una línea de crédito sin límite y sin consumir su propio crédito; y evitan el pago de timbres que de esa forma no repercuten en sus clientes al gestionar los cobros a través de traspasos o transferencias.

2. Inconvenientes

Aunque mantiene la iniciativa en el pago, el cliente obliga al proveedor a trabajar con una determinada entidad. Y eso le resta capacidad de maniobra. Mientras que el proveedor, por su parte, pierde la iniciativa en el cobro, ya que se la cede a sus clientes. Por último, la entidad de crédito concentra una gran cantidad de riesgo financiero en un único cliente, lo que puede ser un grave problema en el supuesto de dificultades.

¿Y cuáles son los costes? Para el cliente, es la comisión por gestión de cobros, mientras que para el proveedor, la comisión en caso de anticipo de facturas. ¿Significa eso que la operación no es ventajosa para el proveedor? No es así, ya que dicho coste suele ser inferior al coste de un anticipo o de un descuento tradicional.

venta-casas

Cómo mejorar un negocio de telecomunicaciones vendiendo casas

venta-casasDicen que cuando una puerta se cierra otra se abre y, en muchas ocasiones, es verdad. Pero también es cierto que si nos empeñamos en empujarla, se abrirá más rápidamente. Pues bien, esta ha sido la historia de José María Prieto y sus socios desde que perdieron sus trabajos y decidieron no quedarse quietos en ningún momento.

El detonante

La quiebra de la empresa en la que estaban les hizo ver claramente que emprender era una nueva forma de entender el trabajo y, ni cortos ni perezosos, unieron sus fuerzas para abrirse un hueco en el negocio de las telecomunicaciones móviles integrales, con la creación en 2006 de Elektradia. No les amilanaron los inicios difíciles, cuando los posibles clientes preferían trabajar con proveedores conocidos y eran reticentes a arriesgarse con nuevas firmas.

Ascensión y caída

Con esta tenacidad, pronto llegó el crecimiento y la consolidación. La firma logró colaborar con los principales proveedores e instaladores de infraestructuras y equipos, y creó delegaciones en Navarra, Aragón, La Rioja y País Vasco. Pero el ‘crack’ económico rompió su evolución y en 2009 los responsables de la empresa vieron como su facturación se reducía drásticamente, debían despedir a algunos de sus trabajadores y las perspectivas del negocio quedaban seriamente amenazadas.

Recuperación y reflexión

La cosa no fue a mayores y en 2010 consiguieron recuperarse y, de nuevo, volvió la productividad. Pero ante una experiencia tan dura y una situación de riesgo como la que habían vivido, ¿podían quedarse inmóviles? Esto no iba con el espíritu de José María y sus socios. Y, por eso, decidieron dar una nueva vuelta de tuerca para asegurar mejor el futuro.
Decidieron reflexionar e intentar identificar nuevas posibilidades de negocio que les permitieran ser más rentables, eso sí manteniendo también su actividad original. Y entonces fue cuando descubrieron una oportunidad muy atractiva que, a priori, nada tenía que ver con su ocupación principal. Y, aunque parezca difícil de creer, comenzaron a invertir en 2010 en el desarrollo de una nueva línea de negocio directamente relacionada nada menos que con el sector de la construcción.

Fabricar y vender casas

Sí, han leído bien. Se lanzaron a potenciar su actual negocio de telecomunicaciones introduciéndose en la fabricación y venta de casas, una de las actividades más afectadas por la crisis económica que ha vivido el país. Y, ahora, ofrecen viviendas unifamiliares con estructura de madera, a un coste y tiempo de ejecución muy inferior al tradicional, según afirman.
Y si atendemos a los resultados, este curioso proceso de diversificación, unido a la recuperación también del negocio de telecomunicaciones, les está dando buenos frutos. El balance total de la empresa durante este año sobrepasa ya las previsiones de crecimiento y las ventas están aumentando un 40% con respecto al pasado ejercicio. Sin duda, José María y sus socios han sabido empujar y abrir bien su puerta.