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Los secretos del trabajo en equipo en los nuevos negocios

Eficiencia y productividad son dos palabras que se han escuchado mucho en estos años pasados de crisis. Incluso siguen siendo utilizadas ahora en sectores como la banca, que deben mejorar en estos aspectos para sobrevivir en un entorno de tipos de interés al cero por ciento. Pues bien, la mejor manera de elevar la productividad de un negocio no pasa necesariamente por bajar sueldos y recortar plantilla. Una solución que, por desgracia, se utiliza más de lo debido.

Existen alternativas para incrementar la eficiencia de los empleados, aunque la más importante de todas ellas es fomentar el trabajo en equipo haciendo que todos persigan las mismas metas en común. Esta forma de trabajar reduce de forma exponencial el tiempo que se tarda en realizar una labor. No se limita a recortar un 50 por ciento la duración en caso de ser realizada por dos personas. Cuando se trabaja en grupo, los esfuerzos se potencian disminuyendo con ello el tiempo y elevando la eficiencia y calidad de los resultados.

El emprendedor es la figura clave que existe en los nuevos negocios para lograr que exista el trabajo en equipo. Si el líder solo piensa en sí mismo es imposible que logre la comunión y el compromiso del resto de la plantilla. De ahí que sea fundamental que siempre eleve el  “nosotros” por encima del “yo”. Eso es lo que hacen precisamente grandes empresarios como el fundador de Vigin, Richard Branson, que en todas sus entrevistas siempre habla de “nosotros” y nunca se cuelga la medalla en solitario. Resulta evidente que Branson sabe que elevar la motivación de su gente e integrarlos en la estrategia del grupo es un plan de negocios con visos de alcanzar el éxito.

Las pymes y los autónomos que cuenten con algún colaborador en su equipo también pueden realizar una gestión de personas basada en el grupo. Aunque para lograrlo es necesario seguir los pasos que se exponen a continuación.

Genere confianza en su gente

La confianza es la clave fundamental del trabajo en equipo.

Sin ella será imposible lograr el compromiso del resto. De ahí que sea fundamental generar un entorno laboral en el que todos conozcan las habilidades del resto y en donde los secretos se reduzcan a la mínima expresión.

Establezca las mismas metas

Es imprescindible que todos en la plantilla comparta las mismas metas, ya que de lo contrario será imposible llevar a cabo una estrategia de trabajo en equipo. Para lograrlo, es necesario que el emprendedor comunique de forma clara y sincera la misión y los objetivos de la compañía a todos los componentes de la misma.

Fomente el orgullo de pertenencia

En el gigante familiar Codorníu son conscientes de que lo más importante para el futuro de la empresa más longeva de España es mantener el orgullo de pertenencia. Solo así se logrará que un accionariado formado por cientos de parientes se mantenga estable y siga remando en la misma dirección.

El ejemplo de la cava catalana es perfecto para ilustrar la importancia capital que presenta el hecho de que solo se colaborará en equipo cuando el ser humano se siente parte de algo importante. De ahí que desarrollar una identidad común en la empresa se antoje como importante para alcanzar un entorno de trabajo adecuado para todos.

Cuente con sus empleados

Una empresa que quiera integrar el trabajo en equipo en su estrategia de negocio de cara a mejorar la eficiencia y la productividad no puede regirse por un líder autoritario al que no le interesa la opinión del resto de miembros de la plantilla. Por eso, el emprendedor debe estar siempre abierto a recibir ideas, sugerencias e incluso reconocer errores. En otras palabras debe tener en cuenta cualquier comentario del último miembro de la compañía, ya que solo así podrá fomentar el trabajo en equipo.

Impulse el compromiso

Un buen emprendedor debe ser capaz de hacer entender al  resto de su equipo que los triunfos y los fracasos son responsabilidad de todos. Nunca cometa el error de hacer pensar al resto que el problema es de otro, sino que haga que todo sea compartido.

Mejore la comunicación

Un equipo debe escuchar y expresarse. Y eso solo se logra si en la firma existen los canales de comunicación adecuados para que todo se retroalimente. Resulta evidente que en este empeño, una estrategia de puertas  cerradas en los despachos carece de sentido, ya que suponen una muralla infranqueable para llevar a cabo una buena labor de comunicación.

Conviértase en un líder

Todo grupo de trabajo requiere de la figura de un líder que sea capaz de guiar los esfuerzos en aras de alcanzar un mayor éxito.  En una pyme esa figura es la del emprendedor que debe convertirse en miembro del equipo y que tendrá que ser clave a la hora de que todos avancen en la misma dirección.

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La Generación Z y su importancia para los nuevos negocios

¿Sabes quienes son la Generación Z?

Cuando se habla de nueva generación de clientes, se suele recordar siempre la importancia de los Millennials. Es decir los nacidos en la década de los 80 y principios de los 90. Es cierto que estas personas son consumidores ávidos. Pero del grupo demográfico que continua a la también conocida como Generación Y, se desconocen demasiadas cosas. Nos referimos a la que ya se viene llamando Generación Z. Se trata del grupo de jóvenes que nacieron a partir de 1995 y que llega hasta el año 2000, según algunos estudios. Otros, en cambio, estiman que esta generación comienza en el 2000. Sea como sea, el caso es que hablamos de los jóvenes que actualmente no llegan o acaban de cumplir los 20 años.

En qué se diferencia ésta generación

A diferencia de sus predecesores, la Generación Z no quiere cambiar el mundo. Tampoco destaca por acumular bienes materiales, lo que distingue a estos jóvenes de sus padres, la Generación X. Son un amplio grupo demográfico que está a medio camino de las dos generaciones precedentes. En otras palabras, tienen algo de idealistas y algo de materialistas, pero sin destacar en ninguno de los dos entornos, lo que hace más complicado definir una estrategia de negocio capaz de captar su interés.

Las claves

La Generación Z es completamente digital:

Y capaz de controlar diversas pantallas a la vez. Son personas autodidactas y saben aprender de Internet. Destacan por su elevada creatividad y al desarrollarse en un entorno económico complicado, conviene recordar que crecieron durante la crisis financiera de 2008, son autosuficientes. Además agrupan al 25,9 por ciento de la población mundial y no están demasiado interesados en las marcas que son en exceso protagonistas.

Objetivos medidos: 

Otra de sus claves es que se trata de jóvenes que tienen muy medidos sus objetivos y piensan en la vida como una constante superación de niveles, al estilo de los videojuegos. De ahí que una de las grandes diferencias que tienen con los Millennials es que mientras estos utilizan las redes sociales para compartir información, la Generación Z aprovecha las plataformas para elaborar contenido propio, llevando con ello su propia estrategia de marketing digital.

Visuales:

Además destacan por disponer de una comunicación en la que el apartado visual es el rey. Para ellos, el manejo de las imágenes, los vídeos y los símbolos es casi más importante que el de las palabras. Entienden mejor los entornos visuales porque, para la Generación Z, se prestan menos a las malas interpretaciones.

El poder adquisitivo:

De momento, carecen de suficiente poder adquisitivo como para poder considerarlos clientes importantes, pero este es el colectivo al que los nuevos negocios deben tratar de vender sus productos o servicios en un corto periodo de tiempo y que, como decíamos al principio, agrupa al 25,9 por ciento de la población mundial. De ahí la gran importancia que tiene que los emprendedores elaboren estrategias de gestión comercial y marketing con las que lograr marcas con capacidad para conquistar a la Generación Z. Con esta idea, desde este blog lanzamos una serie de consejos que pueden ayudar a atrapar a los jóvenes actuales.

Conoce su peculiar lenguaje

Ya se ha comentado en este post que los jóvenes que forman parte de este importante colectivo usan un lenguaje y una conversación más conceptual basada en elementos sintéticos e imágenes y que reducen la utilización de las palabras. Ante esta evidencia es necesario que plataformas como Instagram o SnapChat tengan una especial relevancia en nuestro plan de negocio, ya que son las preferidas por la Generación Z.

Para ellos, los entornos y medios tradicionales no son suficientes. De ahí que requieran de un esfuerzo extra de las empresas. Las últimas campañas de publicidad de marcas como Coca-Cola o Microsoft constituyen buenos ejemplos de cómo seducir a estos jóvenes.

Solucione sus problemas

La Generación Z ignora a todas aquellas marcas que quieren ser demasiado protagonistas. No comparten la idea de una enseña que destaque en exceso su identidad, sino que quieren que las empresas les ayuden a resolver sus propios problemas y que les acompañen a lo largo de su propia vida. En otras palabras, buscan que las marcas sean compañeras a las que se pueden recurrir. De ahí que aprecien por encima de cualquier otra estrategia, el lanzamiento de aplicaciones específicas que solucionen carencias concretas.

La marca también debe impulsarles

A la Generación Z no le basta con la simple transacción habitual. La empresa vende, yo compro. Eso no es suficiente. También quieren que las marcas les ayuden a mantener o incrementar su propia influencia, por ejemplo, en redes sociales. Una buena idea en este sentido es buscar entre nuestros jóvenes seguidores al protagonista o protagonistas de nuestra próxima campaña de publicidad.

Una experiencia única de compra

Antes se decía que la Generación Z no está tan concienciada socialmente como la Y. Es decir, nunca se apuntarán a colectivos como Greenpeace, pero eso no quiere decir que no prefieran comprar a marcas que tengan conciencia social y que ayuden en causas en las que creen. Por tanto, es necesario que los nuevos negocios tengan los valores de responsabilidad que ellos buscan. También exigen de una experiencia de compra única para seleccionar un producto por encima de otro de carácter similar.

preguntas que debe hacerse un emprendedor

Preguntas que un emprendedor debe hacerse para descubrir cuál es su mercado

Conoce la demanda

Muchos negocios que funcionan y que consiguen incrementar año a año sus principales cifras lo hacen porque conocen a sus clientes. Por el contrario, existen infinidad de nuevos negocios que languidecen porque los emprendedores todavía tienen dudas sobre cuál es su mercado.

Conocer la demanda que se puedes tener sobre un producto o servicio es tan fundamental que nadie debería jamás intentar montar una empresa sin saberlo. Debido a ello, le proponemos una serie de preguntas clave para saber si su proyecto empresarial tiene mercado potencial para permitir la supervivencia y el desarrollo del negocio.

¿Quién lo pagará?

La primera pregunta que debe hacerse un emprendedor es la de determinar el volumen de personas que estarían dispuestas a pagar por el producto o el servicio que la empresa ofrece. Es posible que usted considere que tiene una idea genial pero que ésta no es del interés de la mayoría de la población. En ese caso, conviene seguir dedicando tiempo y esfuerzo a redefinir el negocio, porque su apertura constituiría un claro suicidio. Una buena solución para conocer el alcance real de la propuesta es buscar en internet palabras relacionadas con la idea de negocio. Así se podrá hacer una idea del interés que despierta.

 ¿Quién lo ha pagado ya?

Para definir y afinar mejor la solución ofrecida así como el plan de negocio y el comercial, es preferible presentar en sociedad un producto o servicio en fase de prueba y dejar que los consumidores potenciales nos hablen a través de su cartera. ¿Lo compraron? ¿Por cuánto? ¿Lo consideran un precio justo? Toda esa información puede ser muy útil para no equivocarse posteriormente, cuando quizá ya no haya remedio.

¿Definir el alcance real?

Un emprendedor es siempre una persona apasionada con una idea que considera lo mejor que se ha descubierto desde hace muchos años. Por tanto, no es la indicada para conocer el alcance real de nada. De cara a no hacerse suposiciones y  saber la realidad de lo que se ofrece, es importante acercarse a consumidores potenciales para confeccionar una imagen más detallada de la audiencia y reducir esfuerzos de marketing. Así, es aconsejable realizar estudios de mercado, entrevistas a pie de calle u organizar foros. Será la única manera de no sobrestimar el tamaño del mercado.

¿Qué piensan mis contactos?

Quizá organizar reuniones o hacer encuestas pueda ser demasiado laborioso o caro. Pero un emprendedor debe consultar a sus contactos en redes sociales con lo que obtendrá una retroalimentación gratuita, que le dará una idea del interés de la solución que su negocio podría ofrecer.

¿Ser un experto me perjudica?

Muchas veces el emprendedor posee el conocimiento y la experiencia personal sobre el producto o servicio que piensa desarrollar. Pero nunca se debe asumir que esa virtud permite conocer lo que quiere el público objetivo. Hay que preguntarles para saber realmente sus intenciones, ya que éstas pueden no coincidir con las nuestras.

¿Cuál es el modelo de negocio?

Grandes empresas tecnológicas como Snapchat o Twitter arrastran el problema de que carecen de un modelo de negocio claro que les permita obtener beneficio. Quizá por ello el mercado castiga sus títulos, que llevan devaluándose desde hace tiempo. Un emprendedor no debe caer en semejante error. Siempre se debe conocer cómo será el negocio, cómo serán los ingresos, si serán suficientes para cubrir los costes, etc. Si no, mejor aplazar la aparición.

¿Cómo vendo?

Un emprendedor también debe saber cómo va a vender su producto o servicio. Es decir, si puede hacerlo desde entornos digitales o si, por el contrario, necesita presencia física a pie de calle. También es importante definir en el plan de negocio la zona de influencia, ya que no es lo mismo vender en el barrio, en la ciudad, en el país o a escala mundial.

¿Cómo lo hicieron los demás?

Estudiar el camino seguido por la competencia también es un paso necesario que todo emprendedor debe hacer antes de irrumpir en el mercado. No se trata de copiar a los rivales, sino descubrir qué técnicas han utilizado para saber su volumen de consumidores y actuar en consecuencia.

¿Conoce a la perfección a su target?

Además de saber el volumen de mercado que se puede tener es imprescindible también conocer a los clientes. Se debe hacer una investigación para descubrir aspectos demográficos y hábitos de compra de su target objetivo. Solo así se podrá adaptar el negocio a su idiosincrasia y se podrán definir estrategias comerciales y de marketing acertadas.

¿Se puede crecer?

Por último, un emprendedor que ya conoce el volumen y las características de su target debe descubrir si ese público puede crecer o cambiar con el tiempo. Una vez que lo sepa estará preparada para lanzarse a la aventura de desarrollar una solución con buenas posibilidades de alcanzar el éxito en los negocios.

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La importancia de la empatía en los nuevos negocios

La empatía es la clave

El investigador holandés Frans de Waal, especializado en psicología, dijo en una ocasión que la empatía era “el pegamento que mantenía unida a la sociedad”. A pesar de ello, se trata de una habilidad que, en demasiadas ocasiones, suele no ser tenida en cuenta en el mundo empresarial. Cuando se habla de liderazgo se suelen valorar más virtudes como inspirador, influyente, potente… Pero rara vez se destaca que el jefe tiene empatía.

Construir y mantener la unidad

Aunque esté relegada a un segundo plano, tener la capacidad de ser empático es positivo para mantener alta la moral de la plantilla y para resolver problemas; en consecuencia, permite a una persona construir relaciones significativas y duraderas con las que les rodean. En otras palabras: se trata de un  ingrediente clave y subestimado en los negocios de éxito ya que, además, es fundamental para construir una cultura de éxito en la empresa.

Empatía y simpatía no es lo mismo

Muchas veces se cae en el error de confundir la empatía y la simpatía en el mundo de los negocios, cuando en realidad se trata de conceptos completamente diferentes. La empatía es la capacidad de entender los pensamientos, las emociones y los sentimientos de otras personas, mientras que la simpatía puede llevar a generar sentimientos de pena por las desgracias de otras personas. Es decir, provoca una serie de emociones que no ayudan en los negocios. Por el contrario, la empatía, o lo que es lo mismo, la capacidad de ponerse en la piel de otra persona, otorga importantes ventajas a la hora de ejercer el liderazgo en la compañía.

Resulta evidente que los emprendedores que dispongan de esa capacidad lo tendrán más sencillo para generar negocios que funcionan. De todas formas, la empatía puede entrenarse. A continuación, mostramos diversos caminos para desarrollar la empatía en el lugar de trabajo y que, por tanto, permite conocer lo que realmente le ocurre a la gente que nos rodea.

Prestar atención

Un emprendedor que pretenda adquirir la capacidad de ser una persona empática necesita que sus propios pensamientos no impidan tener en cuenta lo que sienten otras personas. De lo contrario, se puede generar un ambiente tóxico en el entorno de trabajo. No es positivo que todas las decisiones de una empresa se guíen por lo que una sola persona siente. Es imprescindible valorar las emociones e intereses del resto. Eso es empatía y elevará la moral de la plantilla hasta el punto de lograr que todos se esfuercen por remar para alcanzar la meta de pertenecer a un negocio rentable que respeta los sentimientos de todos aquellos que forman parte de él.

Para alcanzar esta comunión con el equipo no basta solo con escuchar a los demás. Los líderes de los nuevos negocios también deben discernir sobre los significados que se esconden detrás de las palabras, llegando a valorar el qué se dice y, sobre todo, el cómo se dice. Hay ciertas expresiones faciales o gestos o la propia cadencia a la hora de comunicar el mensaje que dan pistas y que, incluso, pueden llegar a contradecir lo que se está pronunciando. La persona empática debe ser consciente de ese lenguaje no verbal para reflexionar sobre ello y sacar las conclusiones adecuadas.

Querer escuchar

Además de ser observador hay que estar dispuesto a escuchar. Mostrarse abierto y accesible a que las personas que nos rodean nos cuenten sus problemas incrementa el nivel de confianza en el líder de la empresa; circunstancia que, sin duda, beneficia la implicación de la plantilla con los objetivos y metas de la compañía. Por tanto, hay que querer escuchar lo que se nos quiere comunicar. Da igual que sean nuevas ideas para mejorar el negocio o inquietudes relacionadas con la ambición personal del individuo en cuestión. En todo momento, el emprendedor debe mostrarse empático con sus subalternos. Será uno de los mejores planes de negocio que pueda llegar nunca a elaborar.

¿Por qué es fundamental la empatía?

En una encuesta realizada por la consultora Development Dimensions International (DDI) a unos 15.000 líderes empresariales se concluyó que la empatía era lo que más influía en el rendimiento de los empleados. ¿Por qué? Pues porque una de la características de la empatía es que es la vía por la que se transmite la visión de la compañía. Por tanto, permite que los empleados se sientan o no parte de un conjunto integrado. Los emprendedores que aspiren a liderar negocios que funcionen deben esforzarse por compartir los éxitos de la compañía con los empleados con la idea de que estos sientan la empresa como suya propia. Revistas, correos, reuniones… Cualquier canal es válido con tal de que genere una cultura de empatía y cohesión en el entorno de trabajo.

En otro trabajo realizado por la firma Businessolver se concluye que el 31 por ciento de los empleados cree que la obtención de beneficios es lo que único que importa a la compañía en la que trabajan, y que los directivos no se preocupan por lo que realmente ocurre en los escalones más bajos de la pirámide de mando. Esta estadística indica que una gran cantidad de trabajadores en todo el mundo contempla su trabajo como un lugar sin emociones, oscuro, exigente, dominado por la presión con tal de alcanzar el único objetivo de la organización que es el éxito financiero a expensas de la fuerza laboral.

Una empresa que esté dentro de ese 31 por ciento tendrá problemas, ya que la moral de los empleados es baja y, por tanto,  su productividad se resentirá. No se puede olvidar nunca que las personas son las bases del éxito. Mediante la promulgación de un enfoque más empático se va a generar un ambiente de trabajo más respetuoso, positivo y productivo para la compañía. Esa es la gran importancia del liderazgo basado en principios empáticos: sacar el máximo de la gente que le rodea.

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4 soluciones que harán crecer su negocio

A pesar de las incertidumbres derivadas de los inciertos resultados electorales de las próximas elecciones en el corazón de Europa, 2017 puede ser un buen año para el crecimiento de los pequeños negocios. La recuperación económica española y global y el auge del consumo ayudan a que los emprendedores obtengan mayores beneficios de su actividad empresarial.

 

Para aprovechar este buen escenario económico de la mejor forma posible, es importante que desde las empresas se impulsen soluciones que ayuden a incrementar el crecimiento tanto de los ingresos como de los beneficios. Desde este post proponemos varios pasos que se pueden aplicar para obtener un plan comercial que motive el alza de las cifras.

 

Elevar el nivel de clientes y la fidelización de los mismos
Incluir una buena estrategia de contenidos en nuestro plan de negocio es clave para ganar clientes. Para que los contenidos difundidos por la empresa sean vistos como útiles por los consumidores es necesario pensar más en la calidad que en la cantidad. Vale más una buena información semanal que un sinfín de artículos que no aporten nada novedoso.

 

Según diversos estudios, con un texto de unas 700 palabras que interese a su público objetivo es más que suficiente. Obviamente es importante aprovechar las ventajas que las redes sociales ofrecen en cuanto a difusión de los contenidos. Quizá esto le pueda parecer algo simple, pero colgar un contenido nuevo a la semana crea un hábito en el consumidor que consolida su relación con la empresa.

 

Otra manera de elevar la confianza con la marca y aumentar la credibilidad de los productos y servicios que la firma ofrece es desarrollando cursos o seminarios digitales a través de la web. Aunque no esté extendido en España, realizar presentaciones sobre cuestiones que afectan a sus clientes, mejoran las relaciones y aportan un valor añadido a la empresa que, en consecuencia, se debería traducir en incremento de los ingresos.

 

Revisar toda la cadena de producción
La forma de ejecutar un negocio es lo que diferencia a los negocios que funcionan de los que no lo hacen. En ocasiones, el emprendedor considera que con vender el producto o el servicio es suficiente y no se presta la necesaria atención para mejorar la operatividad interna, lo que impide obtener mayores réditos de las ventas.

 

Pongamos el ejemplo de una empresa que cuenta con maquinaria para fabricar cualquier producto. De momento, un buen mantenimiento del equipo incrementará la capacidad de producción, lo que permitirá llegar a más clientes. También interesa invertir en mejoras, ya que, por ejemplo, con la reducción de residuos, se mejora la efectividad de los procesos y, por lo tanto, se convierten en más rentables para la empresa.

 

Como es lógico, no todos los emprendedores son especialistas en la mejora de los procesos internos, por lo que conviene contar en el equipo con especialistas que sean capaces de sacar el máximo partido con las herramientas con las que la firma cuenta. Además, un experto resulta clave para prevenir posibles fallos de la cadena de producción que generarían importantes pérdidas.

 

Incrementar los servicios que se ofrecen
Una de las mejores maneras que existen para que el negocio aproveche el buen momento económico y sea capaz de crecer es añadiendo complementos a las referencias que se comercializan.

 

En ocasiones, los emprendedores consideran que incluir productos o servicios extraordinarios estará mal visto por los clientes, al considerar estos que se les está tratando de sacar más dinero. Pero esta circunstancia no ocurre cuando se elabora una buena estrategia complementaria y se lanzan nuevos productos o servicios que sí tengan un valor añadido.

 

Un buen ejemplo en este sentido son las ediciones de coleccionistas o las reediciones en vinilo que la industria de la música lanza de algunos de sus discos estrella. Al ofrecer algo más, el cliente no presenta inconveniente alguno en volver a pasar por caja.

 

Lanzar promociones agresivas para todos
Si su negocio se lo puede permitir, no tenga inconvenientes en incluir las promociones en su plan comercial. Es cierto que los márgenes se erosionarán pero a cambio se obtienen más ventas y se capta a nuevos clientes a los que se les puede fidelizar con posterioridad con otro tipo de productos o servicios.

 

También es provechoso a largo plazo incluir en estas promociones a sus clientes más fieles y no caer en el error de apartarlos de las ventajas. Eso es lo que hacen muchos operadores de telefonía y bancos, que lanzan ofertas agresivas para aumentar su cartera de clientes pero se olvidan de premiar a los más veteranos. Esta estrategia es contraproducente porque lo que se gana por un lado se pierde por el otro. Para evitar caer en este error, el emprendedor no debe olvidar que el verdadero valor de un consumidor se obtiene en el largo plazo y no con la primera compra.

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Póngase objetivos S.M.A.R.T. para impulsar su negocio

Cuando Alsa, la compañía de transporte española abordó su asalto al mercado chino se llevó un gran susto. Su plan de exportación contemplaba implantar el servicio de autobuses en todo el país, pero el resultado de la licitación a la que había concurrido la empresa no fue el esperado.

En lugar de concederles derecho explotar las líneas de autobús de todo el país, solo les concedieron una región. La decepción se adueñó de la cúpula directiva de la empresa, ante lo que parecía un fracaso. Pero el susto duró poco, tanto como tardaron en darse cuenta que esa pequeña región en la que debían implantar sus rutas era más grande que toda España. Si les hubieran otorgado la licitación completa que habían solicitado, casi con toda seguridad habrían muerto de éxito.

Identificar retos irrealizables no es una situación aislada de esta compañía. Ocurre a muchas empresas y en muchas ocasiones. Eso es, en parte, debido al desconocimiento de una teoría de gestión empresarial que hace más de medio siglo que definió una potente metodología para evitar que los objetivos empresariales se queden en deseos lanzados al viento.

Se trata del Management by Objetives (MBO) o gestión por objetivos. Fue enunciada por primera vez alrededor de 1954 por un abogado experto en gestión empresarial llamado Peter Drucker. Sus aportaciones revolucionaron el marketing en el siglo XX. Pero el éxito de sus teorías no fue completo.

Y es que, aunque ahora no hay empresario que se precie que no se fije objetivos, son muchos los que olvidan e incluso desconocen un enunciado que Drucker ligó a la práctica de estos objetivos: SMART.

 

Esta palabra, que en inglés, significa listo, inteligente, brillante, en la teoría enunciada por Drucker es un acrónimo formado por las iniciales de los principales requisitos que deben cumplir los objetivos de una empresa fueran eficientes y contribuyeran de verdad al éxito empresarial.

 

Aunque no se sabe muy bien qué fue primero, si el huevo o la gallina. Lo cierto es que en la teoría de Drucker, las iniciales de la palabra smart sirven para presentar cada una de las cinco características básicas que debe tener esta estrategia para reportar los máximos beneficios a la empresa.

 

  • Specific (Específico). La diferencia entre un objetivo específico y uno que no lo es son los números. Cualquier reto que se ponga la compañía debe estar cuantificado.  Es decir, no es lo mismo definir el objetivo de incrementar las ventas, que incrementar un 5% las ventas en los próximos cinco meses.
  • Measurable (Medible). Ese incremento de ventas o cualquier otro objetivo debe ser medible. Incrementar un 5% ¿respecto a qué?, ¿a lo conseguido el año anterior, el mes anterior, respecto a lo que factura la compañía?
  • Attainable (Alcanzable). De nada sirve diseñar objetivos estupendos si luego van a ser imposibles de cumplir. ¿Cómo estar seguro de ello? Según Drucker una de las mejores estrategias es valorarlos contando con los empleados.  Ellos son más importantes incluso que los líderes de la compañía puesto son los que tienen que ejecutar aquello que los líderes idean. Tener en cuenta a los empleados ayuda a definir de forma más clara los objetivos, ya que tienen que ser comprendidos por lo que no han participado en el proceso de definición. Además, si se les implica y se les muestra la hoja de ruta se refuerza su compromiso con el proyecto.
  • Realistic (Realistas). Para evitar sustos como el que le ocurrió a los directivos de Alsa o morir de éxito, hay que esforzarse en definir objetivos los más realistas posibles. Analizar toda la capacidad de recursos y dinero que la empresa o el empresario puede poner al servicio del nuevo reto para definirlo con exactitud.
  • Timely (marcado temporalmente). Todo el mundo sabe que cuando tiene un deadline el esfuerzo para completar cualquier trabajo se refuerza, frente a encargos que se acumulan en el cajón porque siempre hay algo urgente que le toma la delantera. Es aquello de vender 30 lotes de producto, frente a vender 30 lotes de producto en un mes. Por ello, para buscar la eficiencia de cualquier objetivo, su consecución debe tener un límite temporal.
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Cinco consejos para cambiar con éxito el plan de negocio de una pyme

Cada año, cientos de empresas con un brillante futuro por delante llegan a un punto de inflexión en el que es necesario pararse y tomar decisiones. Puede ser que el problema sea que no se alcanzan los objetivos comerciales, o que da la impresión de que la sostenibilidad del modelo de negocio a largo plazo empiece a estar cuestionada. Quizá el problema sea que la competencia ha estado más ágil en los últimos tiempos, o que parece que los productos o servicios que se ofrecen se alejan de las cambiantes necesidades de los consumidores.  Llegados a esta situación, los inversores están en su derecho de dudar de la gestión llevada a cabo por el emprendedor y solicitar un cambio en el plan de negocio.

El emprendedor nunca puede resistirse a cambiar el modelo de negocio. Debido a cualquiera de las situaciones que se comentan en el párrafo anterior, resulta evidente que algo tiene que suceder. Se ha llegado a un punto de inflexión (o de no retorno, como se quiera entender) que obliga a la empresa a girar sobre sí misma para orientarse de nuevo en la dirección correcta. La estrategia a y las decisiones que se tomen en este momento son cruciales para determinar el futuro de la compañía. De ahí que sea interesante saber los pasos que se deben tomar.

Realice una investigación
Este punto quizá le pueda parecer obvio, pero es el primero y el más importante paso que se debe tener en cuenta. Es imprescindible evaluar hasta el último detalle del negocio. Tómese el tiempo que sea necesario pero filtre todos los datos (financieros, contables y de negocio) para descubrir en qué momento se encuentra la empresa. No dude en ir más allá y preguntar a expertos de la industria, socios y consumidores. Tampoco olvide echar un vistazo a lo que está haciendo la competencia para saber dónde residen sus posibilidades de éxito y qué es lo que se debe mejorar para recortar la posible distancia que saquen a nuestro negocio. Por último, no se olvide de preguntar al personal de la empresa para saber qué es lo que funciona y lo que no desde el punto de vista de los trabajadores que, quizá, sepan cosas que a un emprendedor que ejerce de directivo se le escapan. Al terminar este proceso, sabrá que es lo que debe hacer para desbloquear el potencial de su marca.

Cree un nuevo plan de negocio
Lo más normal, y quizá lo más aconsejable, sea que la investigación llevada a cabo en el punto anterior haya desvelado necesidades significativas de cambios. Saber cuáles son las deficiencias de la compañía es fundamental para una recuperación exitosa. Y es que la mejor manera de afrontar un futuro incierto con garantías es abordando los desafíos y estableciendo un plan de ataque.

A la hora de virar el plan de negocio es importante contar con la colaboración de todas las personas que forman la compañía. Su obligación como emprendedor y primer espada es ser transparente y comunicar a su equipo en todo momento en qué punto se encuentra la compañía y hacía dónde pretende llegar. Una vez que todos estén alienados con la estrategia general, serán capaces de ejecutar los cambios que el negocio requiere.

No tenga inconvenientes en tomar decisiones difíciles. Tampoco evite decir que no a una idea de su personal que no considera adecuada. Tenga en cuenta a todo el mundo pero siga sólo los criterios que están en la hoja de ruta del plan de negocio.

Apueste por la innovación
No se equivoque. Da igual hacía dónde pretende dirigir la compañía. La innovación siempre debe estar presente en cualquier cambio estratégico. Es la única forma que tiene de adaptarse a la competencia y de responder a los retos de la sociedad. Las empresas que giran y se adaptan a las cambiantes necesidades de los consumidores, son capaces de ofrecer los productos que la demanda solicita, y hacerlo además de forma rápida y eficaz, superarán siempre al resto de rivales.

La innovación, por tanto, debe estar en todo lo que hace. No se debe limitar a la creación del producto. Al cultivar una cultura empresarial que da la bienvenida a las nuevas ideas se animará a la plantilla a que lleven la innovación a todos los niveles de la compañía.

Cuente con el equipo adecuado
Una vez que se tiene clara la estrategia a poner en marcha, hay que seguir investigando hasta descubrir si en el momento actual el negocio dispone del talento adecuado para llevar a cabo el cambio en el plan de negocio. Si no se cuenta con el equipo correcto para ejecutar la estrategia de manera eficaz, no tiene sentido poner en marcha ningún cambio. El equipo es el responsable de trasladar a la realidad y al día a día el plan estratégico. De ahí la importancia de disponer del personal adecuado.

Reconoce los éxitos
Cuando se llega a un punto de inflexión, el emprendedor debe asumir también el rol de animador y celebrar los éxitos logrados. No importa que sea grande o pequeño, lo importante es que estará enviando un importante mensaje de que todos se están moviendo en la dirección correcta. Así, la confianza y la motivación de los empleados aumentarán al saber que sus esfuerzos están dando sus frutos. Tampoco se debe olvidar de reconocer y recompensar a aquellos que hayan realizado un trabajo excelente.

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El lobby también es cosa de pymes

lobbyLa primera idea que se nos viene a la cabeza a la gran mayoría cuando hablamos de lobby es la de esos grandes tentáculos que tienen las grandes empresas para conseguir que la legislación o determinadas decisiones importantes les beneficien.

Lo asociamos a sobornos, corrupción y chanchullos varios, pero lo cierto es que esta vieja idea de lobby cada vez está más pasada de moda.

El lobby se ha institucionalizado como una estrategia empresarial que se asienta en una categoría similar a la comunicación empresarial o la gestión de los recursos humanos.

Por eso, también son cada vez más las pymes que se están planteando implantar una estrategia de lobby para impulsar su negocio. Claro que una cosa es decirlo y otra muy diferente aplicarlo. ¿De verdad una pyme puede influir en algo? ¿Cómo se implementa? ¿Va a notar mi cuenta de resultados el esfuerzo?

En realidad, las preguntas son muy similares a las que nos planteamos cuando abordamos el plan de comunicación. Y como en ese caso, hay dos formas de abordar la cuestión. Una, contratar un experto en la materia y la otra, buscar empresas profesionales en la cuestión para que nos ayuden puntualmente.

Y de la misma manera que hay empresas especializadas en comunicación, también las hay expertas en lobby. Encontrarlas es mucho más fácil desde que la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia apostó por impulsar la profesionalización del lobby en España y puso en marcha el registro de grupos de interés. Aunque no se engañe no son todos los que están. El registro es todavía una novedad y falta cultura en España para apostar por la transparencia que tan habitual es, por ejemplo, en Bruselas.

Pero lo que definitivamente ha cambiado en España, es que ya las empresas especializadas no se esconden bajo ningún nombre eufemístico y se identifican sin problemas como agencias de lobby. Son una buena fórmula para comprobar si ésta es o no estrategia beneficiosa para su pyme.

En cualquier caso, hay una serie de principios básicos que conviene tener claro para adentrarse en este mundillo.

¿Para qué sirve el lobby?

Es un método para anticiparse a posibles cambios regulatorios que pueden llegar a significar la viabilidad o la muerte del negocio y tomar las decisiones estratégicas necesarias en función de esa información.

Sirve para establecer relaciones de mutua confianza e interés con los reguladores a lo largo del tiempo.

Las relaciones que se hacen en las estrategias de lobby también sirven para aumentar la visibilidad de la compañía y su posicionamiento en temas críticos, como la responsabilidad social, la innovación o la ética.

Y, por supuesto, sirven para identificar nuevas oportunidades de negocio.

¿Cómo se implementa una estrategia de lobby?

El primer paso es identificar en qué o en quienes se pretende influir. Por supuesto, teniendo en cuenta que estamos hablando de pymes. Es decir, conviene no confundir deseos con realidad. Tal vez nos gustaría que una ley aprobada por el Consejo de Ministros fuera cambiada, pero influir sobre el Gobierno central, puede que sea un reto demasiado ambicioso.  Por ello, hay que identificar pequeños logros que puedan ayudar al negocio y que, por ejemplo, sean del rango que puede negociar un concejal de un ayuntamiento o un técnico de la Administración.

Otra de las cosas que conviene tener muy en cuenta es que este es un trabajo de largo recorrido. Que nadie espere llamar una vez a la persona con la que se desea hablar y que este le conceda una entrevista al día siguiente. Este tipo de relaciones sociales requieren de un cuidado constante y el cultivo de la confianza. Y por lo tanto, dedicar tiempo y sí también esfuerzo a crear una sólida base de contactos que permita un trato fluido con los agentes más relevantes para el negocio, sobre todo con vistas a situaciones extraordinarias que se produzcan en el futuro. Esto es especialmente relevante cuando el objetivo se define en un nuevo país.

La unión hace la fuerza. Esto es mucho más que un lema cuando hablamos de hacer lobby entre pymes. Es muy probable que lo que interesa a una empresa sea también lo que interesa al sector. Por ello, colaborar con la competencia en este sentido puede ofrecer muchos beneficios para todos. Y siempre tendrán más fuerza demandado cambios un grupo de muchos que unos pocos.

Como en cualquier otra actividad de la empresa, las prisas y la improvisación no son buenas consejeras. Para que una estrategia de lobby funcione deber estar planificada y coordinada, por ejemplo con la política de comunicación. Es decir, definir con claridad la posición de la compañía ante determinado punto de interés, planificar el posible interés público sobre este tema y tener muy claro cómo se va trasladar esa posición los periodistas, políticos, y sobre todo accionistas de la empresa.

Y por último, pero no por ello menos importante, está enfocar todo desde la transparencia y la responsabilidad. En los tiempos que corren a ninguna empresa le interesa verse envuelta en una crisis de credibilidad por la forma de plantear sus negocios. Ahora la opinión está mucho más sensibilizada, por eso, lo más importante a la hora de hacer lobby es hacerlo con luz y taquígrafos.

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Cuatro errores típicos del plan de negocio

errores_plan_negocioPreparar un plan de negocio es una tarea habitual para cualquier emprendedor que quiere presentar su empresa a nuevos inversores o que pretende conseguir subvenciones. Pero se trata de un trabajo que no todos saben hacer bien y en el que se comenten algunos errores de bulto, que es necesario subsanar.

Falta de orden y claridad. Uno de los primeros fallos a la hora de elaborar este documento suele ser la falta de orden y claridad. Hay que tener en cuenta que el dossier se convertirá en la principal carta de presentación del negocio y que será leído por personas que, probablemente, no tendrán demasiado tiempo para ello. Entre los consejos que dan los expertos para que la redacción sea eficaz es que la información principal aparezca destacada, contenga en todo momento información útil, guarde un orden preestablecido, no utilice demasiados tecnicismos y se eliminen los elementos superfluos.

Subestimar el equipo humano. Otro de los errores más comunes e imperdonables consiste en olvidarse del equipo humano o en dedicarle menos espacio e importancia de la que se merece. Algunos planes de negocio se centran excesivamente en destacar las capacidades materiales de la empresa y sus oportunidades de negocio en el mercado, pero se olvidan de las personas, que son las realmente responsables de que todo llegue finalmente a buen puerto. Es importante tener en cuenta que los inversores -sobre todo los internacionales que no conocen demasiado bien el who is who del mercado nacional- quieren saber quién dirige la compañía, qué personas se encuentran en los puestos clave y cuáles son las políticas principales de la firma en el ámbito de los recursos humanos.

Olvidarse de la financiación. Aunque parezca paradójico, algunos planes de negocio que esperan obtener nuevos ingresos de los inversores se olvidan de detallar un elemento principal: las necesidades y vías de financiación de la empresa. El plan de negocio no debe dedicarse, exclusivamente, a contar las bondades de la compañía, sino que debe establecer también sus fuentes de suministro y financiación, ya sea a través de las aportaciones de socios e inversores, créditos con entidades financieras, subvenciones de administraciones y otras entidades públicas, etc. Solo así los nuevos inversores y socios podrán conocer una radiografía más exacta de la empresa y contextualizar mejor su potencial contribución económica.

Perderse en los detalles. Aunque algunos planes de negocio tengan más de 50 páginas –una cantidad a todas luces excesiva y que puede contener numerosas superficialidades que no vienen a cuento-, pueden no contener un elemento principal. Hablamos de una reflexión en la que se exponga porqué la empresa es capaz de triunfar en su mercado. Los argumentos pueden ser múltiples y pueden ir desde la creación de un producto único en el mercado, hasta la dedicación de un gran esfuerzo en el campo del marketing y la publicidad, pasando por la existencia de una gran red de comercialización y distribución o la puesta en marcha de una estrategia de distribución en exclusiva.

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Consejos para montar un negocio sin salir del trabajo

montar_negocioNo conviene engañarse. Poner en marcha una empresa no es fácil. Muchas veces sufriremos el problema de ser a la vez empleado y emprendedor. Soñaremos con salir de la oficina para lanzarnos de lleno a dar los primeros pasos del proyecto. Pero no podremos dedicarnos al 100% porque nuestra situación económica nos obligará a llevar esta especie de doble vida.

Este tiempo de transición puede ser estresante y difícil, especialmente cuando usted no disfruta de su trabajo, algo que le suele ocurrir a buena parte de los emprendedores. Si se les pregunta, muchos de estos superhéroes dirán que la clave pasa por mantener la motivación. Pero, cómo se consigue. Desde este blog les vamos a tratar de dar algunas claves que pueden ayudar mucho en el camino que va de empleado a empleador.

Recordar los motivos que le llevaron a dar el paso

Convertirse en su propio jefe, lograr independencia financiera, tener libertad de horarios, lograr realizarse como persona, ayudar a los demás, poder estar en casa con la familia… Los motivos que llevan a una persona a dar el paso de iniciar una nueva andadura empresarial son múltiples y variados. Por eso, lo más importante es que usted se haga siempre la misma pregunta: ¿Por qué? Si siempre encuentra una respuesta a esta cuestión podrá superar con más facilidad un periodo de tiempo, que no es del gusto de nadie.

Cásese con su sueño

Tener un deseo no es lo mismo que comprometerse con él. Cuando uno se casa con su sueño se está imponiendo la obligación vinculante de hacerlo realidad. Esto implica no dejarse llevar por la desidia y ser capaz de superar todos los obstáculos. Lo único que importa es el fin, y si para alcanzarlo es necesario trabajar por cuenta ajena durante un tiempo, pues se hace. Solo teniendo la promesa que uno mismo se hace de convertir una ilusión en realidad, se es capaz de todo.

Haga un plan de negocio

Normalmente los planes estratégicos de los nuevos negocios se realizan cuando estos ya están en funcionamiento. Este caso supone una excepción. Tener un documento donde ponga en negro sobre blanco qué quiere para su pyme dentro de dos o tres años será un acicate fundamental a la hora de superar el duro trance de su doble vida empresarial. Dentro de ese plan no se olvide de ser específico. Describa con detalles todos los puntos, incluyendo número de clientes, planes de marketing, fechas de lanzamiento, etc. Y trate de cumplirlos.

De esa forma usted tendrá un incentivo para esos días malos que siempre se tienen. Debe incluso de ponerse tareas a realizar para su nuevo negocio. Lleve una agenda y trate de cumplirla. La organización es la clave de muchos negocios.

Forme un grupo de expertos o consejo asesor

Ahora, con las redes sociales, es mucho más fácil encontrar a personas que se encuentren en una situación parecida a la suya. Cuando haya creado una red de futuros emprendedores, organice reuniones regulares para apoyarse los unos a los otros. Fomente la tormenta de ideas y comparta consejos. Pueden llegar incluso a desarrollar trabajos conjuntos de los que el grupo se verá beneficiado. Además, la suma de varios cerebros siempre será mejor que una mente solitaria. Si tiene dificultades para dar con sus iguales, intente en páginas como Meetup, una buena manera de empezar la tarea.

La formación es una gran aliada siempre

Investigar, estudiar o profundizar en cualquier materia que usted considere importante para su futuro negocio ayuda, y mucho, a la hora de mantenerse motivado. Internet ofrece opciones infinitas para formarse. Así que aprovéchelo. Tampoco estaría de más apuntarse a cursos o seminarios. Cualquier método para incrementar los conocimientos, que serán aprovechados en el futuro y útiles en el presente.

Actitud positiva ante todo

Aunque resulte difícil, usted tiene que intentar que acudir todos los días a su oficina no sea un martirio. Para conseguirlo, debe centrarse solo en las cosas buenas, que seguro que las habrá. Quizá se lleve bien con sus compañeros, o con su jefe, o el trabajo no sea tan malo, puede que tenga un buen salario, incluso que esté cerca de su casa, o que el horario le permita tener tiempo para dedicarse a sus business… Lo que sea, pero preocúpese en buscar lo positivo de esta situación de nadar entre dos aguas. Los pensamientos negativos quitan la energía que le hará falta para sacar adelante su sueño y le llevarán a preguntarse si será capaz de montar un negocio desde cero.

Póngase retos

Ya lo hemos anticipado antes, pero no está de más decir que la organización es fundamental. Usted debe estar siempre poniéndose retos, tanto en su labor de asalariado como en la de emprendedor. De esa forma, nunca tendrá espacios muertos en los que pueda perderse en la negatividad. Además si logra superar los desafíos que se ponga, obtendrá un plus de motivación.

Si sigue estos sencillos pasos, el tiempo de esperar se le hará más corto y su sueño estará siempre más cerca de convertirse en realidad.

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El mejor plan de negocio de cara a las Navidades

franquicias_en_espana_restauracionEl Día del Soltero Chino, el Black Friday, y el Cyber Monday dan el pistoletazo de salida a la mejor época para el comercio, que alcanza su punto álgido durante las Navidades. Tras ellas, llegan las rebajas de enero y febrero, que tampoco están nada mal. Tras estos casi cuatro meses de locura, regresa la calma. La obligación de cualquier emprendedor es aprovechar los periodos valle para prepararse ante el aumento de la demanda que, sin duda, habrá durante la temporada de compras. La mayoría se la juega durante esta época y un emprendedor debe disponer de un plan de negocio que sea capaz de hacer frente a la fiebre consumista.

 

Por norma general, durante estos meses, la mayor preocupación de los empresarios de pequeñas y medianas empresas pasa por disponer de un inventario y un stock que nos permita cumplir con los pedidos. De esa forma, podremos maximizar el beneficio. Pero las cosas están cambiando. Lo que acabamos de citar, podría ser la clave del éxito para retener clientes y conseguir nuevos en el pasado. Ahora existe algo llamado Internet, que precisa de una gestión empresarial mucho más activa y variada. El objetivo de este post es el de desgranar cuáles son esos puntos que hay que tener en cuenta, tanto en ecommerce como el comercio tradicional, para llegar a marzo con éxito.

 

Reconocimiento de marca

Muchas empresas piensan que, simplemente, con tener presencia en Internet basta para atraer a los clientes. Eso no es cierto. Para empezar, hay que partir de la realidad de que para el 99,9% de la sociedad, usted sencillamente no existe. Aunque su firma sea la mejor vendiendo bufandas, es muy probable que si alguien pone en un buscador la palabra comprar bufandas, bufandas mejores precios, le aparezcan cientos de links antes de que lo haga el suyo.

 

No tener un plan de negocio orientado a Internet origina que un negocio se pierda ventas tan increíbles como las que da, por ejemplo, el Cyber Monday. El pasado año, los ingresos de ese día ascendieron a más de 2.300 millones de dólares, solo en Estados Unidos. Para que una pyme pueda acceder a una mínima parte de ese pastel que los consumidores reparten con alegría en los meses finales del año es necesario que sepan que existe y ofrecerles una experiencia de usuario agradable. Y es que es un hecho que el 57% de los internautas abandonan un site si éste no carga en menos de tres segundos.

 

Para asegurarnos de que nuestro plan de negocio virtual es el correcto es importante hacerse las siguientes preguntas: ¿Google nos tiene indexados? ¿Somos accesibles para nuestro público objetivo? ¿Tenemos el site adaptado a dispositivos móviles? ¿Contamos con una web en la que sea sencillo navegar y, lo que es más importante, comprar? ¿Nuestra pasarela de pago es fiable? Solo tras responder de forma afirmativa a estas cuestiones, estaremos preparados para pasar al siguiente punto.

 

Seamos sociales
Las órdenes de compra provenientes de redes sociales crecieron un 202% en 2014. El 40% de los consumidores se decide a adquirir un bien tras ver comentarios del mismo por los entornos sociales. Ambos datos son una realidad que refleja la importancia que tienen los Facebook, Twitter y compañía en el ciclo de ventas. La conclusión está clara: hay que estar, participar y ser atractivo en redes sociales. En la actualidad, estos entornos son la frontera que delimita el éxito del fracaso. Una pyme, por muy pequeña que sea, no puede olvidarse de esta circunstancia.

 

Con vistas a lograr incrementar nuestro poder social es necesario encontrar una respuesta satisfactoria a estas preguntas: ¿Estamos presentes en las redes que le interesan a nuestro público objetivo? ¿Conseguimos atraer a seguidores? ¿Nuestros clientes actuales y potenciales quedan satisfechos cuando contestamos a los mensajes que nos hacen llegar por estos canales? Si ha conseguido responder de forma afirmativa a todos estos interrogantes, se habrá asegurado de contar con un comercio preparado para un incremento de la demanda.

 

La gestión del inventario

Da igual si hablamos de una tienda física o de una página de comercio electrónico. En 2015, el mejor camino para triunfar pasa por aprovechar todas las opciones posibles. Empezando por el establecimiento, pasando por la tienda online y terminando en los market place, como Amazon o eBay, que nos permiten llegar a todo el mundo y, además, aprovechar sus sistemas logísticos.

 

Ahora bien, ¿cómo controlar todo eso? Pues a menos que usted sea Papa Noel y tenga un montón de ayudantes que se encarguen del stock, todo pasa por implantar en la empresa una solución de gestión de inventario. Así evitará que el incremento en la demanda le destroce sus previsiones.

 

Satisfacción del cliente

Empecemos por tener claro que lo único que quiere una persona que está dispuesta a gastarse un dinero en un producto, es que éste cumpla con sus expectativas. Si se ha comprado de forma física, querrá que no falle y que si pasa algo lo pueda devolver sin problemas. Y si se ha optado por el ecommerce, el objetivo pasará por recibirlo en tiempo y forma. En resumen: cuando uno compra no quiere problemas. Y si, por desgracia, surgen lo que se buscará es que exista alguien que los solucione.

 

Aquí está el secreto de todo. Un empresario debe estar al servicio de la gente que le paga las nóminas. Para lograrlo, tendrá que tener un almacén organizado y etiquetado y un sistema de envíos que le permita ser más rápido que Papa Noel y los Reyes Magos juntos. Habrá que ser serios con los precios y nunca engañar al consumidor vendiendo algo que no es lo prometido.  Solo de esa forma, se podrá conseguir la satisfacción del consumidor, que será la mejor manera de tener un negocio rentable y de éxito. Por último, si aparecen imprevistos, hay que ser capaces de disponer de un servicio al cliente intachable. Así tendrá que ser cada año si se quiere sobrevivir a la locura de las compras.

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Ventajas del outsourcing en el plan de negocio

Las grandes compañías están acostumbradas al outsourcing y conocen perfectamente las ventajas de dejar algunos de sus trabajos (sobre todo, los menos estratégicos) en manos de otras firmas especializadas en ciertos servicios y tareas. Pero, hasta ahora, las pequeñas y medianas empresas no se habían aventurado tanto en este terreno, bien por desconocimiento de los frutos que podían obtener con ello o porque la crisis les había obligado a asumir internamente todas las tareas para reducir costes. Poco a poco, algunas están empezando a conocer las ventajas del outsourcing en el plan de negocio.

 

El caso es que cada vez son más las pymes a las que les gustaría externalizar algunos de sus cometidos más engorrosos, dejándolos en manos de otros profesionales. Pero se plantean por dónde empezar. Pues bien, los expertos señalan que un interesante inicio para el outsourcing podría situarse en ámbitos como el de la tecnología y el internet, terrenos donde la elección de un socio especializado aportaría muchas ventajas competitivas.

 

En un segundo paso –y una vez comprobados los positivos efectos de este proceso- la externalización se puede extender a otras tareas como la gestión de recursos humanos, el transporte y la logística, el comercio, el renting… Algunos se preguntarán ¿dónde está el límite? Y la respuesta no es nada sencilla, aunque en principio podríamos fijar ese límite en aquellas decisiones que no aporten un verdadero valor añadido al negocio.

 

Es verdad que el outsourcing puede suponer simplemente un ahorro de costes, y que esta es una cuestión nada despreciable en la situación de lenta recuperación económica en la que aún se encuentra el país. Pero este ahorro de costes no debe convertirse en el único objetivo de la externalización de una determinada tarea. El proceso debe conllevar también un valor añadido como, por ejemplo, un aumento de la especialización, una mayor focalización de procesos, una mejor organización, un incremento de la flexibilidad o una potenciación de la agilidad en la estructura y el funcionamiento de la empresa.

 

¿Cómo conseguir todos los objetivos señalados anteriormente? Fundamentalmente, convirtiendo a las empresas que se contraten para externalizar las tareas en socios estratégicos de nuestro negocio. Para ello, es importante establecer relaciones a largo plazo, fijar compromisos y vincular éstos a una serie de objetivos claros, concretos y cuantificables. Eso sí, no es necesario que estos proveedores tengan un sometimiento demasiado estricto al dictado de quien los ha contratado, porque les restaría creatividad y competencia en sus funciones. Si la empresa confía en ellos debe dejarles actuar con cierto margen de maniobra. Lo importante es que el resultado final sea positivo.