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Fidelizar al cliente: estrategia ganadora en pymes y autónomos

En ocasiones, las empresas españolas se centran en enfocar sus estrategias comerciales con la intención de captar nuevos clientes, olvidándose de los beneficios que fidelizar ofrece. Y es que los datos que desvelan todos los estudios de mercado realizados hasta la fecha indican que ganar nuevos usuarios para la marca supone una inversión de entre cinco y siete veces más que la que requiere mantener a los que ya se poseen.

Por si todavía faltaran argumentos para convencer a las pymes y los autónomos que la fidelización es una estrategia ganadora nada mejor que recordar que es mucho más sencillo de convencer un cliente que confía en la marca que otro que la desconoce, lo que facilita enormemente la labor de venderle nuevos productos o servicios.

De cara a mejorar y fidelizar a las personas que compran los productos o servicios es interesante conocer una serie de estrategias y trucos que todo emprendedor debe conocer.

Conocer perfectamente al cliente

Es imposible convencer a alguien de que siga siendo fiel a la marca si desconocemos cómo es y qué es lo que le llevó a contactar con la empresa por primera vez. De ahí que sea imprescindible que el plan comercial o de negocio de la firma incluya una exhaustiva base de datos en la que se incluyan las principales características de los usuarios así como sus hábitos de compra, sus gustos, hobbies y preferencias. Y es que solo segmentando a la audiencia es posible formular estrategias comerciales adecuadas y con mayores posibilidades de triunfo y fidelizar.

Buen trato

Parece una obviedad, pero a día de hoy todavía hay empresarios que suspenden en el trato al cliente y luego se extrañan de que los ingresos caigan. Resulta lógico, ya que nadie va a recomendar a sus conocidos un lugar donde no ha sido tratado como se merece, y tampoco volverá. La fidelización solo es posible con una atención exquisita y personalizada al usuario, que debe ir mucho más allá de la simple venta. La empresa debe incluir en su apartado de gestión comercial y marketing la valoración que los clientes otorgan al trato recibido. Solo así se podrán resolver las carencias y mejorar en un aspecto clave para que exista fidelización.

Ofertas comerciales

Las promociones, ofertas, descuentos, etc., son interesantes para mejorar la tasa y fidelizar con la marca. Pero tampoco conviene abusar de este recurso, ya que suele reducir los ya de por sí ajustados márgenes con los que suelen trabajar los nuevos negocios.

Dentro de las múltiples opciones que existen en el campo de las promociones, las tarjetas de puntos suelen dar buenos resultados. Eso sí, hay que asegurarse de que los obsequios se obtienen a cambio de una elevada frecuencia de compra, que nos genere beneficios. De lo contrario, estaremos poniendo contra las cuerdas la situación financiera de la compañía.

Un truco que suele funcionar bien en este ámbito es de las promociones personalizadas a usuarios concretos como motivo de su cumpleaños o cualquier otro acontecimiento destacable. Por último, las jornadas con actividades especiales también suelen ayudar a mejorar la fidelización a la marca.

Aprovechar la tecnología para fidelizar

Las aplicaciones de mensajería instantánea, las redes sociales, el mail… Es decir, internet en su totalidad se ha convertido en la mejor (y más barata) herramienta de fidelización que existe. Por tanto, es imprescindible que el emprendedor se sirva de todos los avances tecnológicos para alcanzar el objetivo final. En esta línea, servicios como Whatsapp se antojan claves en la mejora de la relación con el usuario. Lo mismo pasa con las redes sociales. Con todo, es conveniente no abusar de estas opciones ya que puede originar hartazgo en el usuario, con lo que en vez de fidelizar se le estará expulsando a la competencia.

No centrarlo todo en el ámbito económico

La sociedad actual está mucho más concienciada con aspectos como el medioambiente, la sostenibilidad, la ayuda social, etc. De ahí que un plan de fidelizar de una empresa debe ir más allá del simple intercambio económico. Al yo vendo y tú compras hay que añadirle otra serie de aspectos que ensalcen el buen hacer del área de responsabilidad social de la empresa. De nuevo las jornadas con actividades son un buen ejemplo de cómo una pyme o un autónomo puede mejorar la percepción que los clientes tienen sobre la marca sin recurrir a meras promociones.

Valoraciones periódicas del plan

Un plan de fidelización serio debe contener las estrategias que la empresa va a poner en práctica para retener a sus compradores. Pero dicho plan debe ser revisado para analizar los resultados de cada actividad realizada. Solo así el emprendedor sabrá si las promociones le funcionan o si, por el contrario, es necesario cambiar el enfoque de las mismas.

Dibujo logotipo manzana

Nombre y logotipo en pymes y autónomos, ¿cómo no equivocarse?

La idea, el nombre y el logotipo

Lo primero que hay que tener claro en el momento de dar el paso y convertirse en emprendedor es la idea de negocio. Pero, una vez que se dispone del primer boceto del producto o servicio que pretendemos poner en el mercado, llega el momento de tomar una serie de decisiones que también son fundamentales para la existencia de la propia empresa. En esta ocasión nos referimos a la elección de un nombre y de un logotipo, que son dos aspectos fundamentales para dar a conocer el negocio.

En un principio, esta elección puede parecer simple pero, sin duda, estamos ante uno de los procesos más complicados, delicados e importantes de los primeros meses de existencia de la empresa.  Y es que si se toma una decisión equivocada en este sentido y se utiliza una denominación y una imagen visual que no consigue llamar la atención de los posibles clientes, es muy probable que la empresa fracase. Si nadie conoce el negocio es indiferente lo que éste pueda ofrecer, jamás será capaz de reportar los ingresos que se tenían previsto en el plan de negocio y en el plan comercial.

La primera impresión

A pesar de ello, algunos emprendedores minusvaloran estos aspectos, ya que creen que carecen de importancia en el caso de pymes y autónomos o de sectores muy específicos, donde la especialización es la mayor virtud. Sin duda, aquellos que piensan así cometen un importante error. El nombre que recibe la empresa es su tarjeta de presentación, la primera impresión que le queda al usuario de la firma. Por su parte, el logotipo es la tarjeta identificadora del negocio y será la imagen que el cliente recuerde cuando piense en el producto o servicio que se ofrece.

Por todo ello, el nombre y logotipo deben ser siempre una elección tomada con extremo cuidado, ya que ambas cuestiones serán claves para el proceso de consolidación de la empresa. Además se trata de decisiones que no admiten segundas oportunidades. Si se ha cometido un error, y más con el nombre de la empresa, es casi peor tratar de cambiarlo, ya que se generará el desconcierto entre los consumidores, lo que a larga será aún más nocivo para las ventas.

Evita errores

De cara a no cometer ningún error grave, desde este post ofrecemos una serie de claves para minimizar las posibilidades de equivocación a la hora de elegir tanto el nombre como el logo de la empresa.

Elegir el nombre y el apellido del emprendedor no tiene por qué ser una mala opción.
Muchos empresarios reniegan de utilizar su propio nombre y/o apellidos a la hora de identificar a la empresa. Pues bien, aunque se trata de una opción que, desde luego, no refleja un derroche de creatividad, no tiene por qué ser errónea. Muy al contrario es perfectamente válida en los casos en los que el emprendedor ya sea conocido o en ámbitos económicos formales en los que darse a conocer no sea fundamental, como bufetes de abogados o notarios.

El logotipo y sus claves

Obviamente en estos casos, el logotipo debe ser acorde a la denominación y contener la totalidad del nombre de la empresa para no llevar a la confusión.

Seleccionar un nombre que haga referencia directa al producto que se vende.

En los casos de los nuevos negocios que sean especialistas en un producto o servicio determinado, como es el caso de las hamburguesas o las pizzas, es acertado buscar un nombre que haga referencia a dichos productos.

Esta opción simplifica al usuario el trabajo de identificar la actividad de la firma.

Además de hacer mucho más sencillo el diseño y elaboración de un logotipo. Eso sí, en estos casos, elaborar un buen reclamo o claim adquiere mayor relevancia. Sirva como ejemplo que la palabra Telepizza es casi igual de recordada que la frase “el secreto está en la masa”.

Optar por una denominación que haga referencia a las virtudes del producto o servicio.

Cuando se elige un nombre que destaca la calidad o el beneficio que ofrece lo que la empresa vende también se facilitar la labor de diseño del logotipo, ya que el reclamo está en el propio nombre y no en la imagen.

Esta forma de actuar es especialmente acertada en ámbitos como el lowcost donde el precio es el factor diferencial.

Ser creativo

Nombres como Google o Yahoo son marcas en sí mismas y su elección estuvo marcada por la creatividad. Esta decisión implica un diseño visual acorde ya que el objetivo es crear una enseña que sea recordada más allá de lo que la empresa pueda ofrecer. En estos casos es conveniente rodearse de profesionales, pero conviene vigilar sus creaciones para que no se alejen demasiado de los objetivos que se quieren conseguir.

imagen puerto con contenedores

Claves para saber cuándo expandir los nuevos negocios

Vaya por delante que no existe una fórmula ni una receta milagrosa que indique con exactitud cuándo es el mejor momento para expandir una empresa, ya sea en el mercado interior, con nuevos productos o servicios, o dando el salto internacional. El hecho de que no se trate de una clave matemática implica que los emprendedores deben tirar de intuición para descubrir el momento perfecto para expandir el plan de negocio.

Cuando expandir el negocio

Pero que se carezca de la famosa fórmula mágica no quiere decir que no existan síntomas o claves que indiquen el siguiente paso que se debe dar para que los nuevos negocios impulsen su crecimiento.

Uno de esos indicadores que ningún emprendedor debe obviar es el crecimiento de las ventas durante un determinado periodo de tiempo. Es decir, cuando se sabe con certeza que los clientes confían en la marca y, por tanto, acuden con regularidad a adquirir referencias sosteniendo con ello la demanda. Esta realidad debe ser tomada en consideración pero siempre que vaya acompañada de un incremento de los ingresos que permitan ganar dinero y poseer un excedente en tesorería. Solo así se podrá intentar dar el paso para elevar el crecimiento pero sin poner en juego el futuro de la compañía.

Eso sí, el periodo de alza de ventas al que nos referíamos en el párrafo anterior debe ser amplio. No basta con un par de meses de incrementos para afrontar el salto y mucho menos si es a escala internacional. Lo indicado en este caso sería al menos seis meses de buena evolución, tanto en ingresos como en beneficios.

Otra de las claves que los emprendedores deben valorar a la hora de expandir el negocio es la satisfacción de los clientes. El hecho de que las personas que permiten que paguemos las nóminas estén felices con lo que la empresa ofrece, revela con meridiana claridad que la firma está cumpliendo a la perfección el objetivo de ofrecer una gama de productos o servicios que cubren en su totalidad las necesidades de los usuarios.

Cuando un negocio llega a este punto se genera un boca a boca muy beneficioso. Este fenómeno permite capturar nuevos clientes, o lo que es lo mismo, expandir el negocio, y fidelizar a los que ya se tienen.

Un empresario también debe tener en cuenta que sus colaboradores o empleados estén plenamente comprometidos con la evolución de la empresa. Lograr que la plantilla esté satisfecha y motivada es un indicador perfecto para pedir un mayor esfuerzo en aras de expandir el negocio.

Por tanto, contar con un equipo de trabajo feliz sirve para remar todos en la misma dirección y convertir en factible el cambio de rumbo de que la empresa debe dar para expandir sus actividades o su presencia geográfica.

Y es que no existe un solo camino para expandir un negocio. De ahí que desde este blog expongamos las tres alternativas que existen para alcanzar el objetivo de crecimiento.

Abrir nuevos mercados

Atravesar los Pirineos y plantar la bandera de la empresa en otro país es una de las mejores maneras que existen para extender un negocio. Pero, cuidado, la internacionalización de una firma solo debe realizarse si antes se ha realizado un concienzudo análisis para descubrir si lo que la empresa ofrece tiene demanda en otros territorios. Si la respuesta es afirmativa no se debe dar el paso sin antes comprobar que la empresa cuenta con capacidad para surtir esa demanda exterior sin descuidar la interna y un seguro de crédito por si, aunque las ventas en el extranjero fueran bien, los cobros no tanto.

Nuevos productos o servicios

Encontrar una necesidad desatendida en el sector en el que se mueve la compañía es otra fórmula para expandir el negocio. Si se da esa situación, nada mejor que cubrir ese vacío con nuevos productos o servicios.

Abrir más sucursales

Inaugurar nuevos establecimientos para acercar nuestras referencias a los usuarios es otro método de expandir un negocio, ya que acercará la posibilidad de capturar a nuevos clientes. Es obvio que antes de dar este importante paso e inaugurar un nuevo local se debe buscar la ubicación ideal para recuperar lo más rápido posible la inversión que habrá que realizar. Además, también se debe ofrecer la misma calidad de servicio en las nuevas delegaciones, para no perjudicar la imagen de la empresa.

Se elija la fórmula que sea es imprescindible que la expansión del negocio esté sustentada en un plan de negocio acorde a los nuevos objetivos que la empresa  tenga. Y como ya se ha dicho en este post, también es recomendable no comprometer la liquidez del negocio para ampliar sus actividades.

Etiquetas en blanco para poner precio

Consejos para que los emprendedores acierten al fijar los precios

El reto del precio

A la hora de elaborar un plan comercial, el punto centrado en definir el precio al que se venderán los productos o servicios que la empresa ofrece, supone todo un reto. Determinar lo que se va a cobrar a los clientes es una de las decisiones más complicadas de los emprendedores. Obviamente la respuesta a esta ardua cuestión no pasa por tirar los precios. Eso llevaría el negocio a la ruina, ya que no se cubrirían costes.

Colocar un PVP de artículo de lujo a algo que dista mucho de serlo tampoco es la solución. Primero porque estaremos engañando al cliente. Segundo, porque no lo comprará nadie. Por tanto la única respuesta adecuada es definir el precio más justo posible acorde con lo que realmente se ofrece y que permita al negocio obtener beneficios por su venta.

Factores y parámetros a tener en cuenta

Obviamente a la hora de situar el precio existen factores claves, como el posicionamiento de la marca, el nivel de calidad de lo ofertado y la capacidad de la empresa para saber vender.

Pero además existen otros parámetros que también son imprescindibles para tomar la decisión.

  • Definir el impacto y el valor de lo que se está vendiendo

No es lo mismo vender tenedores que ser la única empresa capaz de prestar un servicio que resuelve un problema. En este último caso el impacto de la oferta en el cliente es mucho y, por tanto, es posible pedir un precio más alto. De ahí que lo primero que debe plantearse un emprendedor es si mi producto o servicio es capaz de resolver un problema o si, por el contrario, no es necesario. En caso de que la respuesta sea la segunda, la triste realidad es que debería replantearse el producto. Y si centra en el mismo la mayor parte de las esperanzas de negocio, casi mejor que espere hasta que surja otra idea mejor.

La sociedad actual ha cambiado con respecto a la pasada. Si los nacidos en la década de los 80 y anteriores tenía una cultura de posesión, las actuales carecen de ella. Por tanto por mucha capacidad de gestión comercial y de marketing que tengamos será imposible convencerles de que pasen por caja a menos que sea estrictamente necesario.

Eso sí, si lo que la empresa ofrece soluciona una necesidad no habrá inconvenientes en solicitar un precio mayor al que se hubiera podido estudiar con anterioridad.

  • Huya del bajo coste

Por norma general las empresas lowcost son capaces de ofertas precios por debajo de lo que dicta el mercado y la lógica empresarial por su enorme capacidad de producción y una gestión que se cuida y vigila hasta el último euro. Es obvio que los nuevos negocios no pueden producir ingentes cantidades de una referencia para ser capaces de competir con un mínimo de garantías en el mundo del bajo coste. De ahí que el precio ideal para un emprendedor sea con el que se sienta bien y que, como mínimo, cubra costes. Jamás menos que eso.

Sin duda, vender barato no es modelo rentable y enfocado a pequeños empresarios independientes, ya que al coste que supone producir el producto o servicio hay que sumar el tiempo trabajado. Lo más probable es que esa operación refleje como resultado un precio competitivo, pero en la línea con lo que se puede encontrar en las empresas rivales.

  • La estrategia de cobrar un poco menos que el resto tampoco funciona

Como ya se ha dicho en este post es imprescindible utilizar como parámetro para definir el precio de un producto o servicio lo cobrado por la competencia con referencias de similares características. En esos casos, muchos emprendedores creen que situando un precio algo inferior al resto se logrará captar a la clientela rival. A la larga esta estrategia no suele ofrecer buenos resultados.

No se debe tomar el precio de la competencia como el único parámetro a considerar a la hora de dictar el nuestro. Son igual, o más, importantes aspectos como el valor añadido que podamos ofrecer. Si se tiene, no hay ningún problema en pedir a los clientes que paguen más.

En el momento de fijar los precios no existen las matemáticas puras que se estudiaban años atrás en las escuelas, también influye la mentalidad. De ahí que no se pueda tomar como única referencia lo que llevan a cabo rivales de los que se desconocen las variables que utilizaron para definir sus precios.

  • ¿Qué mensaje queremos mandar?

El precio es también un contundente mensaje que la empresa manda a la sociedad sobre su producto o servicio. A pesar de ello, a muchos emprendedores les da reparo cobrar caro. En cambio carecen de inconvenientes para pedir menos dinero del que realmente vale la referencia ofertada, ya que este aspecto se suele tomar como una diferenciación con los demás.

Pero no hay que olvidar que un precio reducido en demasía es fácil que deje de ser visto por el cliente como una oferta interesante. Muy al contrario, lo que se consigue es mandar el negativo mensaje de que nuestra empresa es insegura y que dudamos sobre la calidad de lo que pretendemos vender.

Por tanto suele ser preferible pecar por exceso en vez de por defecto, ya que es más sencillo bajar un precio demasiado alto que subir uno rebajado en exceso.

Con todo lo más importante de todo es que el emprendedor esté conforme y a gusto con el precio que paga el cliente. Si se tiene ese sentimiento lo más probable es que se haya acertado con la elección.

ticket

Aumentar el ticket medio por cliente, el mejor plan de empresa

Un simple gesto como mandar un mensaje de agradecimiento a un cliente puede ser muy beneficioso para un negocio, si el destinatario decide dar a conocer la actuación de la empresa. Y es que una de las mejoras maneras que existen de impulsar los ingresos de una compañía se logra simplemente obteniendo más dinero de los usuarios ya existentes. A pesar de ello, y de acuerdo a diversas estadísticas, muchas firmas encuestadas solo gastan el 21 por ciento de su presupuesto de marketing en los usuarios antiguos, a pesar de que este grupo representa el 61 por ciento de la facturación de una empresa.

Resulta evidente que todo negocio requiere de aumentar su base de clientes. Sin embargo, uno de los mayores errores de un plan comercial es centrarse en la adquisición de nuevos usuarios en lugar de prestar atención a lo que ya tiene. Este enfoque expansionista no solo alinea y alienta a sus clientes a buscar la atención perdida en otra empresa, sino que resulta más caro.

Por eso la gestión comercial y de marketing de una firma que recién empieza su andadura en el mundo empresarial debe tratar de dar con la estrategia de maximizar la cantidad de ingresos que puede obtener de cada uno de sus clientes más fieles.

Aumente el tamaño de la transacción

El plan de empresa de gigantes como McDonald’s está muy claro. Basta con acercarse a uno de sus restaurantes y comprobar cómo se incrementa nuestro ticket medio sin que nos demos ni cuenta. El gigante de la comida basura aumenta las transacciones ofreciendo complementos que se piden casi de manera automática. De esa manera gana más por cliente sin disminuir su grado de satisfacción.

Existen diversas formas de replicar este modelo de la firma de los arcos dorados e incrementar el gasto del cliente. Uno de los más tratados en cualquier plan de negocios es la venta cruzada. Mediante esta estrategia se pretende que el cliente pague más ofreciéndole una nueva referencia, pero solo en el momento de pasar por caja. La idea no es reemplazar el producto principal sino tratar de vender uno diferente. Esta estrategia también es seguida habitualmente por los supermercados e hipermercados, que suelen tener ofertas limitadas, pero solo en el momento de abonar la factura. La venta cruzada también es muy usada entre los gigantes del comercio electrónico, como Amazon o eBay.

La venta adicional es otra estrategia de marketing que empuja a los usuarios a buscar un añadido a la adquisición realizada, que incrementa su valor. Un buen ejemplo sería tratar de convencer al comprador de que adquiera una versión más cara de un artículo en lugar de una más antigua y menos costosa. Sería el caso de un comercial de productos de informática que logra que un cliente compre la última versión de un software en vez de una anterior, casi idéntica pero mucho más económica.

Personalice su servicio de atención al cliente

Según diversos estudios realizados en EEUU por diversas universidades, alrededor del 70 por ciento de los consumidores que han terminado una relación con una empresa o una marca es debido a una mala experiencia de servicio de atención al cliente. El dato demuestra lo negativo que es para cualquier negocio descuidar la relación con los consumidores. Si esto suponía un hándicap en el pasado, en la actualidad resulta intolerable. La sociedad de hoy en día requiere de mayores esfuerzos y atenciones por parte de las empresas. Pero no se crea que el premio de una buena atención al cliente se centra solo en la retención. Usted también puede incrementar el ticket medio de un comprador por el simple hecho de ofrecerle un buen servicio de atención al cliente.

Para ello existen herramientas informáticas que le ofrecen infinidad de informaciones sobre sus usuarios, de las que puede extraer importantes conclusiones. Luego no tiene nada más que ofrecer un producto o servicio extra que sabe con certeza (recuerde que dispone de información) que funcionará y conseguirá captar la atención de un cliente en concreto.

Quizá ofrecer ofertas personalizadas le resulte arduo. Pero, no lo dude, las experiencias individuales son claves para elevar los ingresos de una compañía, además podrá extrapolar un producto o servicio exitoso al resto de clientes que tengan un perfil similar. Además, elevará la fidelización del cliente, algo fundamental a la hora de subir precios. Y es que un cliente leal es mucho menos sensible que uno nuevo a los cambios en el ticket.

Premie a los mejores

Un pequeño detalle de una empresa en un momento determinado es de un valor incalculable para un cliente. Así que no dude en premiar a aquellos usuarios cuyo gasto excede la media. Es seguro que la reciprocidad que recibirá tras su obsequio será mucho mayor que su inversión.

Bonifique al que consiga nuevos usuarios

Ofrecer promociones a quien consiga nuevos clientes para su negocio no es una estrategia novedosa, pero sigue siendo efectivo. No dude en utilizarla para incrementar su base de usuarios y para retener a los más rentables.

Israel

La receta del éxito de Israel, la cuna de los emprendedores

Israel, atractivo de las startups

Israel es una nación ideal para emprender. Especialmente en el ámbito tecnológico. Solo hace falta una buena idea para que la Administración Pública se vuelque y apoye el proyecto. Debido a ello, este pequeño país tiene una de las concentraciones más altas de startups en el mundo. Y no se trata de empresas con uno o dos empleados que recién acaban de empezar, sino de firmas de gran éxito que atraen la atención de las multinacionales más importantes del mundo.

Así lo atestiguan los movimientos de inversión acaecidos en los últimos 12 meses. Por ejemplo, Sony adquirió Altair por 212 millones por sus innovaciones en el campo de los chips. Cisco Systems invirtió 320 millones en Leaba, otra desarrolladora de procesadores. Y, recientemente, Intel compró Mobileye, una firma enfocada en el diseño de sistemas de asistencia al conductor, imprescindibles para el vehículo autónomo. ¿Precio? 15.000 millones de dólares.

País de cultura emprendedora

¿Cómo es posible que un país diminuto de poco más 20.000 kilómetros y ocho millones de habitantes atesore tal cantidad de firmas innovadoras? Desde luego la clave del éxito de Israel es su cultura emprendedora que está incrustada en el tejido social y que, poco a poco, impregna las facetas de cualquier negocio que desarrollan los emprendedores del país, sea cual sea el plan comercial y de empresa en el que se base la pyme. Por encima de todo ello siempre estará la innovación. Además de esta característica, y de la seguridad industrial de la que gozan los nuevos negocios, Israel presenta otra serie características que conforman su receta del éxito y de la que se pueden extraer valiosas lecciones.

La necesidad como virtud

El país nació en tiempos inestables y continúa en ellos. Ninguno de todos los territorios que les rodean quiere que exista. Esta circunstancia genera tensiones continuas en las fronteras, lo que lastra las relaciones comerciales con los países vecinos, y reduce la capacidad de Israel de acceder a los recursos naturales de la zona. Por todo ello, la nación hebrea ha necesitado ser autosuficiente para poder existir. Se ha visto obligada desde el principio a considerar que su mayor fortaleza es su propio pueblo, adoptando un enfoque económico como si de una isla se tratara para edificar una presencia a nivel mundial. De ahí que las autoridades construyeran una cultura centrada en el desarrollo y la educación del pueblo para nutrir y proteger a los habitantes, lo que ha generado el inmenso océano de startups que el país genera.

 

La misma necesidad fue el germen de la innovación

Como ya se ha comentado en el punto anterior, Israel nunca ha tenido la posibilidad de solicitar a sus vecinos cualquier tipo de ayuda. De ellos siempre ha podido esperar justo lo contrario. Esta circunstancia, unida a la falta de recursos naturales, donde la escasez de agua es el gran hándicap, ha originado una lucha continua contra la sequía que el país ha resuelto mediante la innovación. Los ingenieros israelís han hecho progresos increíbles en el manejo de la gestión del ciclo del agua y han sido pioneros en tecnologías como el riego por goteo y la reutilización del agua y la desalación. Gracias a ello, Israel es un país independiente en esta materia mientras que el agua, más bien la escasez de la misma, se está convirtiendo en un problema que aumenta en muchos territorios. De ahí que muchos países recurran a Israel, y a sus empresas tecnológicas, para aprender sus métodos. Por tanto, todas las enseñanzas de Israel en este campo nacen de la propia necesidad. Si no hubieran tenido el problema de la escasez de agua, es probable que jamás hubieran destacado en este ámbito.

Necesidad militar

Israel es un país en guerra constante con sus vecinos. De ahí que la población aprenda las artes de la guerra sin necesidad de ir al servicio militar. Pero los conocimientos que adquieren están relacionados con la tecnología y la inteligencia estratégica. Esto lleva a que existan un buen número de expertos en comunicaciones que luego crean negocios con los que desarrollan tecnologías propias que acaban exportando por el mundo.

Formación puntera

Un estudio realizado hace cuatro años por la OCDE reveló que Israel era el segundo país más instruido del mundo, por detrás de Canadá, pero superando a Japón por mucha distancia. Una de las ventajas que el informe destacaba era que las instituciones formativas del país preuniversitarias tienden a avivar cualquier sentimiento de curiosidad, iniciativa o liderazgo en el alumnado. Es decir, premian a los que destacan y tratan de potenciar  las capacidades relacionadas con la innovación y la gestión de equipos. Las universidades, por otro lado, están invirtiendo fuertes cantidades de recursos en el desarrollo de sus capacidades tecnológicas, laboratorios y centros de investigación, lo que permite al alumnado acceder a equipos de primera con los que avanzar en el desarrollo de sus habilidades.

Además, la formación se enfoca directamente a la innovación ya que los propios israelís son conscientes de que su mera existencia se debe al I+D+i.

Sin problemas de financiación

El capital disponible y los medios de financiación no significan un problema u obstáculo para la innovación. En el país existen más de 70 firmas de capital riesgo prestas a invertir en cualquier proyecto avanzado, lo que permite el desarrollo de las empresas en sus primeros años para posteriormente, y una vez que han alcanzado la madurez tecnológica, desarrollarse en el exterior con éxito.

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Pymes y autónomos: ¿cómo ganar clientes?

 

Conoce las estrategias

Aumentar nuestra base de clientes no es tarea fácil. Las pymes y los autónomos no disponen de los grandes recursos económicos  de las grandes empresas, con los que poder elaborar minuciosas campañas de marketing y publicidad con las que atrapar a nuevos usuarios. Pero eso no quiere decir que no existen buenas estrategias para elevar nuestra clientela sin necesidad de realizar ingentes inversiones.

A continuación les mostramos seis maneras innovadoras y sencillas ideales para que los nuevos negocios puedan ganar clientes.

Conseguir alianzas estratégicas con otras Pymes

Pongamos el ejemplo de que usted posee una peluquería de barrio para mujeres  y enfrente tiene una tienda que solo vende moda femenina. Resulta evidente que ambos negocios se dirigen al mismo tipo de cliente (las mujeres que viven en la zona). Con la idea de aprovechar este escenario, es conveniente que ambas firmas lleguen a acuerdos de los que se pueden obtener beneficios mutuos. Un buen ejemplo sería incluir ofertas conjuntas en las promociones que se hagan, o premiar con descuentos en la peluquería a los clientes que paguen su compra en la tienda de moda, o viceversa.

Aunque no son demasiado usuales en España, este tipo de acuerdos son utilizados con asiduidad en el mundo anglosajón. El éxito de los mismos hace que muchas veces los emprendedores den un paso más allá y formen una alianza estratégica con el negocio vecino.

Esta táctica es prácticamente lo mismo que se ha explicado anteriormente pero alargándolo en el tiempo. Un buen ejemplo sería la típica ferretería que siempre recomienda a sus clientes unos obreros externos a la misma. Estos últimos se benefician de los consumidores  que la ferretería manda, mientras que el local acogerá nuevos usuarios recomendados por los trabajadores externos. Otro caso habitual es el de una agencia de publicidad y un diseñador gráfico. Ambos saldrán beneficiados de una alianza estratégica duradera en el tiempo.

Utilice todos los canales existentes

En la actualidad, no se concibe un plan comercial sin la inclusión obligatoria de todos los canales de comunicación que existen. Es inconcebible ceñir una promoción a un canal concreto (como el buzoneo, muy típico de pymes y autónomos) y dejar de lago las oportunidad que nos ofrecen las comunicaciones digitales. Por tanto su gestión comercial y de marketing debe ser diversificada si es que pretende elevar su masa de clientes.

Analice los datos

La tecnología permite conocer infinidad de información sobre los usuarios. De ella se puede obtener datos muy útiles sobre gustos de los clientes, que son fundamentales para ofrecer productos acordes con los que elevar el número de compradores. El big data, por tanto, no es solo una herramienta de la que se puedan aprovechar las grandes empresas. Los pequeños negocios también pueden recurrir a esta tecnología fundamental para ganar tamaño sin tener que pagar un alto precio. Por ejemplo, existen infinidad de posibilidades de recabar información sobre cualquier acción en entornos digitales. Aprovéchelo.

Otra buena estrategia consiste en pedir información a nuestros clientes más fieles. Es probable que de sus respuestas salgan ideas que la empresa puede utilizar en su beneficio para elaborar referencias más adaptadas a los gustos de las personas fieles a la marca.

Un servicio al cliente ejemplar

La búsqueda de nuevos clientes jamás debe implicar dejar de lado a los que ya se tienen. Esto constituye un error muy grave, que puede acabar con la vida del negocio. Un cliente que ya se tiene es mucho más rentable que uno nuevo. Ya está fidelizado y, por lo tanto, deja mayor margen de beneficio en las cuentas de la compañía, ya que no es necesario pensar en una inversión necesaria para captarle.

Debido a ello el servicio de atención al cliente debe ser la guía de nuestra estrategia de gestión comercial y de marketing.  Y es que un cliente satisfecho y orgulloso de la empresa se convierte en el mejor embajador de la misma lo que, a la larga, genera nuevos usuarios que llegan por lo que han escuchado de nuestros consumidores que ya tenemos fidelizados.

La única forma de lograr la comunión con los clientes hasta el punto de convertirlos en nuestros mejores representantes comerciales pasa por atender sus demandas. Es cierto que contestar a los correos que llegan a una empresa requiere un tiempo que, muchas veces, no se tiene. Pero se debe hacer un importante esfuerzo, ya que la recompensa es grande.

Aproveche el márketing viral

Como continuación del aspecto anterior, es interesante hacer una reflexión. Hace solo 15 o 20 años, un estudio de fotografía podía tener un cliente al que le vendía una foto por, digamos, 100 euros. Ahora, en cambio, tiene 100 clientes a los que vendes 100 fotos por 1 euro dentro de un pendrive. ¿Es esto malo para la firma? No. Todo lo contrario. Un negocio debe saber aprovechar el potencial que se esconde tras el hecho de que ahora tengo 100 clientes en vez de uno.

Ofrezca la alternativa

Cuando existe un producto diferencial los clientes vienen casi solos. De ahí que la obligación de todo emprendedor sea la que generar una alternativa a lo que ya existe en el mercado. Solo así podrá despreocuparse de los bajos precios, ya que sus rivales serán nulos.

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Plan comercial: errores básicos de marca

A la hora de montar un negocio y elaborar un plan comercial existe un aspecto al que, en ocasiones, los emprendedores no le dan la importancia que se merece: la marca. Conviene recordar que multinacionales como Coca-Cola, Apple o Google se gastan auténticas fortunas en determinar, establecer y mantener su imagen corporativa. Ellos lo consideran básico en su negocio. Entonces, ¿por qué no se le da la misma importancia en pymes consolidadas y en negocios que acaban de comenzar?

Denominaciones como Finanzas Martínez o Demoliciones Pascual puede que gusten a los fundadores de dichas empresas. Pero, desde luego, no son capaces de generar la cultura empresarial necesaria que sea capaz de atraer a los clientes a comprar los productos o servicios que estas firmas ofertan. Por tanto, si su caso es el de un emprendedor que está lanzando su negocio, le conviene determinar una estrategia de marca viable que no caiga en estos errores fundamentales y básicos que a continuación detallamos.

Diseño amateur del logotipo de la marca

Puede que tenga la tentación de llamar a algún conocido o familiar relacionado con el diseño gráfico para que le elabore en un par de horas un logotipo para su negocio. Quizá así le salga más barato pero a la larga le resultará caro. Una empresa seria debe tener una imagen acorde y para ello es necesario contar con un diseñador gráfico profesional al cual hay que explicarle con todo lujo de detalles qué es lo que queremos que el consumidor piense de la compañía con solo vislumbrar el logotipo.

Además esa persona debe encargarse de crear el libro de estilo para que todos los documentos con los que trabaja la compañía (cartas, tarjetas, presentaciones…) y las campañas de marketing sean homogéneos. Ser amateur en este punto no compensa, ya que se transmitirá una imagen de marca errónea a los clientes, que cuesta mucho esfuerzo desmontar.

No ser consistente

Si una empresa está ya en funcionamiento y cuenta con una imagen corporativa de marca, que se quiere cambiar por los motivos que se consideren oportunos, es necesario hacerlo en todos los frentes. No puede ser que exista un logotipo determinado y que los folletos de marketing, etiquetas o facturas vayan con otros tonos de colores, o con una imagen diferente. No ser consistente con la marca genera confusión en los clientes, que tendrán dudas sobre la empresa a la que han comprado un producto o servicio. Hay que tener en cuenta que nadie tiene tiempo para perder en descubrir si detrás de dos logotipos diferentes se encuentra la misma firma. A la sociedad hay que presentarse con una imagen consistente y unitaria y ser consecuente con ella. Es decir: si queremos transmitir una imagen de calidad en nuestras referencias, no se debe generar una campaña publicitaria, basando todo en los bajos precios.

Este error ocurre con demasiada asiduidad y se encuentra entre las razones principales que llevan a que un negocio no atraiga la atención de los consumidores.

No tener eslogan

Seguro que recuerda casi todos estos reclamos: “Piensa diferente” (Apple); “¿Te gusta conducir? (BMW);  “Porque yo lo valgo” (L’Oréal); “Si bebes no conduzcas” (Tráfico); “Just do it” (Nike), “Vuelve a casa por Navidad” (Turrones El Almendro), etc. Todos ellos forman parte del club de los mejores reclamos publicitarios de marca de la historia empresarial, y reflejan en una sola frase la base del negocio. Desarrollar un eslogan pegadizo y que contenga la cultura de la compañía tiene un valor incalculable. Por contra, no contar con ningún reclamo lastra el normal desarrollo del negocio.

A la hora de montar una empresa y elaborar un plan comercial hay que tener claro también el reclamo que se pretende utilizar y valorar con estudios y diversas opiniones si es el más acertado para las referencias que se pretenden poner en el mercado.

No vigilar a los rivales

Antes de acometer cualquier plan comercial que incluya elementos de marketing, como el logotipo o la identidad corporativa, es fundamental estudiar a la competencia. Solo analizando cómo lo hacen los demás se podrán evitar errores importantes como diseñar una marca que coincida con otros o, por el contrario, que sea tan diferente, que confunda al comprador habitual. No tenga miedo en elaborar su propia versión de una buena idea que haya hecho la competencia. Si a otros les ha funcionado, a usted también puede ayudarle para incrementar ventas y beneficios.
Desconocer a nuestros clientes
No cometa el error de pensar que todo el mundo es susceptible de ser su cliente. No es así. Los productos o servicios que su empresa ofrezca interesarán a una parte de la población. Por tanto, es imprescindible que conozca el perfil de compradores que puede tener su negocio. Solo así, podrá realizar un buen trabajo con la marca. Y es que conviene recordar que un estudio de la consultora ClickZ desvela que saber quién es su cliente le permite retornos de su inversión del 241 por ciento. En cambio, desconocer dónde está su nicho hundirá cualquier posibilidad de éxito.

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Las 4 soluciones que seguro harán crecer su negocio

El crecimiento del pequeño negocio

A pesar de las incertidumbres derivadas de los inciertos resultados electorales de las próximas elecciones en el corazón de Europa, 2017 puede ser un buen año para el crecimiento del pequeño negocio. La recuperación económica española y global y el auge del consumo ayudan a que los emprendedores obtengan mayores beneficios de su actividad empresarial.

Para aprovechar este buen escenario económico de la mejor forma posible, es importante que desde las empresas se impulsen soluciones que ayuden a incrementar el crecimiento tanto de los ingresos como de los beneficios. Desde este post proponemos varios pasos que se pueden aplicar para obtener un plan comercial que motive el alza de las cifras.

Elevar el nivel de clientes y la fidelización de los mismos

Incluir una buena estrategia de contenidos en nuestro plan de negocio es clave para ganar clientes. Para que los contenidos difundidos por la empresa sean vistos como útiles por los consumidores es necesario pensar más en la calidad que en la cantidad. Vale más una buena información semanal que un sinfín de artículos que no aporten nada novedoso.

Según diversos estudios, con un texto de unas 700 palabras que interese a su público objetivo es más que suficiente. Obviamente es importante aprovechar las ventajas que las redes sociales ofrecen en cuanto a difusión de los contenidos. Quizá esto le pueda parecer algo simple, pero colgar un contenido nuevo a la semana crea un hábito en el consumidor que consolida su relación con la empresa.

Otra manera de elevar la confianza con la marca y aumentar la credibilidad de los productos y servicios que la firma ofrece es desarrollando cursos o seminarios digitales a través de la web. Aunque no esté extendido en España, realizar presentaciones sobre cuestiones que afectan a sus clientes, mejoran las relaciones y aportan un valor añadido a la empresa que, en consecuencia, se debería traducir en incremento de los ingresos.

Revisar toda la cadena de producción

La forma de ejecutar un negocio es lo que diferencia a los negocios que funcionan de los que no lo hacen. En ocasiones, el emprendedor considera que con vender el producto o el servicio es suficiente y no se presta la necesaria atención para mejorar la operatividad interna, lo que impide obtener mayores réditos de las ventas.

Pongamos el ejemplo de una empresa que cuenta con maquinaria para fabricar cualquier producto. De momento, un buen mantenimiento del equipo incrementará la capacidad de producción, lo que permitirá llegar a más clientes. También interesa invertir en mejoras, ya que, por ejemplo, con la reducción de residuos, se mejora la efectividad de los procesos y, por lo tanto, se convierten en más rentables para la empresa.

Como es lógico, no todos los emprendedores son especialistas en la mejora de los procesos internos, por lo que conviene contar en el equipo con especialistas que sean capaces de sacar el máximo partido con las herramientas con las que la firma cuenta. Además, un experto resulta clave para prevenir posibles fallos de la cadena de producción que generarían importantes pérdidas.

Incrementar los servicios que se ofrecen

Una de las mejores maneras que existen para que el negocio aproveche el buen momento económico y sea capaz de crecer es añadiendo complementos a las referencias que se comercializan.

En ocasiones, los emprendedores consideran que incluir productos o servicios extraordinarios estará mal visto por los clientes, al considerar estos que se les está tratando de sacar más dinero. Pero esta circunstancia no ocurre cuando se elabora una buena estrategia complementaria y se lanzan nuevos productos o servicios que sí tengan un valor añadido.

Un buen ejemplo en este sentido son las ediciones de coleccionistas o las reediciones en vinilo que la industria de la música lanza de algunos de sus discos estrella. Al ofrecer algo más, el cliente no presenta inconveniente alguno en volver a pasar por caja.

Lanzar promociones agresivas para todos

Si su negocio se lo puede permitir, no tenga inconvenientes en incluir las promociones en su plan comercial. Es cierto que los márgenes se erosionarán pero a cambio se obtienen más ventas y se capta a nuevos clientes a los que se les puede fidelizar con posterioridad con otro tipo de productos o servicios.

También es provechoso a largo plazo incluir en estas promociones a sus clientes más fieles y no caer en el error de apartarlos de las ventajas. Eso es lo que hacen muchos operadores de telefonía y bancos, que lanzan ofertas agresivas para aumentar su cartera de clientes pero se olvidan de premiar a los más veteranos. Esta estrategia es contraproducente porque lo que se gana por un lado se pierde por el otro. Para evitar caer en este error, el emprendedor no debe olvidar que el verdadero valor de un consumidor se obtiene en el largo plazo y no con la primera compra.

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¿Cómo logran los emprendedores acuerdos de patrocinio?

Basta encender unas horas la televisión para encontrar incontables ejemplos de patrocinios. Desde las carreras de coches, con monoplazas y pilotos portando infinitas marcas en la carrocería y mono de competición, ciclistas, series de televisión, anuncios exclusivos…. Todo ello forma parte de lo que en gestión comercial y marketing se conoce como patrocinios. Se trata de una herramienta muy utilizada por las grandes marcas pero de la que el emprendedor también puede obtener jugosos beneficios.

 

Piense en su área de influencia y en algún club deportivo. Patrocinar la camiseta de ese club le dará una amplia cobertura publicitaria sin necesidad de realizar un gran esfuerzo económico. Por eso, un emprendedor nunca debe desechar la idea de que los patrocinios formen parte de su plan comercial. La mayoría de las veces, el conocimiento de la marca es la frontera que separa a los negocios con futuro de los que fracasan. Y en ese trabajo, los patrocinios juegan un papel de una importancia similar a cualquier campaña de publicidad o marketing.

 

Sobre el tipo de patrocinio, el propio emprendedor es el que mejor conoce qué institución o complejo es el que le puede dar mayor alcance dentro de su área de influencia, por lo que en este post detallaremos las mejores opciones que una pequeña empresa tiene a su alcance para lograr acuerdos de patrocinio.

Las dos direcciones
Cuando se habla de patrocinio se piensa que sólo va en una dirección. Es decir: la empresa A pone dinero para que su marca luzca en los productos o servicios de la empresa B. Esta teoría no es del todo cierta, porque los patrocinios funcionan en ambas direcciones. Un emprendedor también puede ser capaz de atraer el interés de patrocinadores, que estén dispuestos a invertir en usted o en su negocio.

 

Los entornos sociales han facilitado de forma notable este trabajo. Ahora “basta” con ser un autor conocido en redes para convertirse en prescriptor. Si eso le ocurre no dude en que las oportunidades no tardarán en llegar. Así le está ocurriendo ya a innumerables blogueros y youtubers, que reciben ofertas millonarias de diversas empresas porque hablen de sus productos en sus blogs o ‘vlogs’.

 

¿Cómo encontrar los patrocinadores adecuados?

Pongamos el ejemplo de que usted tiene un negocio que se dedica a la organización de eventos y que necesita apoyo por parte de empresas. ¿A cuáles debe acudir? Seleccionar las puertas a las que llamar es fundamental, por lo que la mejor manera de no equivocarse es ponerse en la piel del posible patrocinador y preguntarse si él podría querer llegar al público objetivo al que va dirigido su evento. Es importante ser realista y no pensarse que Microsoft va a patrocinar un acto local.

 

De nuevo Internet es una herramienta imprescindible para esta labor. Se puede descubrir mucho de los intereses de una marca visitando su web y sus diferentes perfiles en redes sociales.

 

La presentación de la idea

Una vez claros los nombres, toca presentar la idea. La palabra mágica es simplicidad. En gestión comercial y marketing es mala idea presentar al posible cliente o patrocinador decenas de páginas con arduas explicaciones. En la actualidad el tiempo es un valor muy preciado por lo que toda nuestra explicación, incluyendo las ventajas que el patrocinio generará en la marca deben estar incluidas en un folio.

 

No hace falta más. 600 palabras son más que suficientes para ofrecer una idea general, en la que luego habrá que profundizar a través de las pertinentes entrevistas que haya que realizar. Eso sí, en esos encuentros tampoco se muestre demasiado arduo. Limítese a explicar de forma resumida las bondades de su propuesta y esté preparado a contestar a todas las dudas que se le formulen.

 

Llegados a este punto suele ayudar bastante adelantarse a esas preguntas que casi seguro que recibirá por parte de su interlocutor. Así que no dude en explicar detalles sobre la colocación de su logotipo, los soportes, el número aproximado de personas que asistirán a los actos, etc. Lo importante es estar preparado para todas las dudas que nos puedan formular.

 

Y no olvide que el patrocinio tiene dos direcciones. Por lo que puede que alguien se acerque a su negocio de éxito a solicitarle apoyo publicitario. En ese caso, deberá estudiar el proyecto, evaluarlo y observar si le puede aportar un extra a su marca.

 

El acuerdo
Aunque parezca que los acuerdos de patrocinio se cierran siempre con un patrocinador que paga y un patrocinado que recibe la transacción económica, en muchos casos no ocurre así. Los cupones descuento, un porcentaje de las ventas, regalos, intercambios, premios, etc. Todas ellas son fórmulas válidas que pueden acercar más la consecución de un acuerdo del que su empresa solo saldrá beneficiada.

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Cinco consejos para cambiar con éxito el plan de negocio de una pyme

Cada año, cientos de empresas con un brillante futuro por delante llegan a un punto de inflexión en el que es necesario pararse y tomar decisiones. Puede ser que el problema sea que no se alcanzan los objetivos comerciales, o que da la impresión de que la sostenibilidad del modelo de negocio a largo plazo empiece a estar cuestionada. Quizá el problema sea que la competencia ha estado más ágil en los últimos tiempos, o que parece que los productos o servicios que se ofrecen se alejan de las cambiantes necesidades de los consumidores.  Llegados a esta situación, los inversores están en su derecho de dudar de la gestión llevada a cabo por el emprendedor y solicitar un cambio en el plan de negocio.

El emprendedor nunca puede resistirse a cambiar el modelo de negocio. Debido a cualquiera de las situaciones que se comentan en el párrafo anterior, resulta evidente que algo tiene que suceder. Se ha llegado a un punto de inflexión (o de no retorno, como se quiera entender) que obliga a la empresa a girar sobre sí misma para orientarse de nuevo en la dirección correcta. La estrategia a y las decisiones que se tomen en este momento son cruciales para determinar el futuro de la compañía. De ahí que sea interesante saber los pasos que se deben tomar.

Realice una investigación
Este punto quizá le pueda parecer obvio, pero es el primero y el más importante paso que se debe tener en cuenta. Es imprescindible evaluar hasta el último detalle del negocio. Tómese el tiempo que sea necesario pero filtre todos los datos (financieros, contables y de negocio) para descubrir en qué momento se encuentra la empresa. No dude en ir más allá y preguntar a expertos de la industria, socios y consumidores. Tampoco olvide echar un vistazo a lo que está haciendo la competencia para saber dónde residen sus posibilidades de éxito y qué es lo que se debe mejorar para recortar la posible distancia que saquen a nuestro negocio. Por último, no se olvide de preguntar al personal de la empresa para saber qué es lo que funciona y lo que no desde el punto de vista de los trabajadores que, quizá, sepan cosas que a un emprendedor que ejerce de directivo se le escapan. Al terminar este proceso, sabrá que es lo que debe hacer para desbloquear el potencial de su marca.

Cree un nuevo plan de negocio
Lo más normal, y quizá lo más aconsejable, sea que la investigación llevada a cabo en el punto anterior haya desvelado necesidades significativas de cambios. Saber cuáles son las deficiencias de la compañía es fundamental para una recuperación exitosa. Y es que la mejor manera de afrontar un futuro incierto con garantías es abordando los desafíos y estableciendo un plan de ataque.

A la hora de virar el plan de negocio es importante contar con la colaboración de todas las personas que forman la compañía. Su obligación como emprendedor y primer espada es ser transparente y comunicar a su equipo en todo momento en qué punto se encuentra la compañía y hacía dónde pretende llegar. Una vez que todos estén alienados con la estrategia general, serán capaces de ejecutar los cambios que el negocio requiere.

No tenga inconvenientes en tomar decisiones difíciles. Tampoco evite decir que no a una idea de su personal que no considera adecuada. Tenga en cuenta a todo el mundo pero siga sólo los criterios que están en la hoja de ruta del plan de negocio.

Apueste por la innovación
No se equivoque. Da igual hacía dónde pretende dirigir la compañía. La innovación siempre debe estar presente en cualquier cambio estratégico. Es la única forma que tiene de adaptarse a la competencia y de responder a los retos de la sociedad. Las empresas que giran y se adaptan a las cambiantes necesidades de los consumidores, son capaces de ofrecer los productos que la demanda solicita, y hacerlo además de forma rápida y eficaz, superarán siempre al resto de rivales.

La innovación, por tanto, debe estar en todo lo que hace. No se debe limitar a la creación del producto. Al cultivar una cultura empresarial que da la bienvenida a las nuevas ideas se animará a la plantilla a que lleven la innovación a todos los niveles de la compañía.

Cuente con el equipo adecuado
Una vez que se tiene clara la estrategia a poner en marcha, hay que seguir investigando hasta descubrir si en el momento actual el negocio dispone del talento adecuado para llevar a cabo el cambio en el plan de negocio. Si no se cuenta con el equipo correcto para ejecutar la estrategia de manera eficaz, no tiene sentido poner en marcha ningún cambio. El equipo es el responsable de trasladar a la realidad y al día a día el plan estratégico. De ahí la importancia de disponer del personal adecuado.

Reconoce los éxitos
Cuando se llega a un punto de inflexión, el emprendedor debe asumir también el rol de animador y celebrar los éxitos logrados. No importa que sea grande o pequeño, lo importante es que estará enviando un importante mensaje de que todos se están moviendo en la dirección correcta. Así, la confianza y la motivación de los empleados aumentarán al saber que sus esfuerzos están dando sus frutos. Tampoco se debe olvidar de reconocer y recompensar a aquellos que hayan realizado un trabajo excelente.

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La importancia del ciclo de ventas en el plan comercial

El fin último de un negocio es vender, ya sean productos o servicios. Por eso, gestionar adecuadamente el ciclo de ventas en el plan comercial es uno de los procesos más determinantes a la hora de conseguir el éxito en una empresa. Pero ¿qué elementos hay que tener en cuenta para controlar correctamente todo el proceso? La respuesta abarca diversos ámbitos y departamentos, fundamentalmente relación con los proveedores, planificación de las compras, propuestas presentadas a los clientes, gestión de pedidos, control del stock, seguimiento de las ventas y estudio estadístico.

 

Relación con los proveedores. Los proveedores son un elemento muy importante en el plan comercial. Las empresas deben fomentar y mejorar continuamente la comunicación y coordinación con ellos para que el servicio que éstos proporcionan sea siempre óptimo. De nada servirá disponer de gran número de clientes o de los mejores productos, si éstos no llegan a tiempo. Por eso, se debe considerar a los proveedores como socios comerciales de máximo interés para el negocio y establecer con ellos la relación más estrecha que sea posible. En la medida en que esto se consiga, mejorarán diferentes aspectos de gran importancia como la puntualidad en las entregas, las condiciones de pago y la fiabilidad de todo el proceso.

 

Planificación de compras. Los proveedores habituales son importantes, pero no constituyen los únicos suministradores de las empresas, ya que éstas necesitan realizar también otro tipo de compras, relacionadas indirectamente con el negocio o con otras inversiones. De cualquier manera, realizar una correcta planificación de todas estas adquisiciones es un elemento clave para que la producción funcione al ritmo necesario y no se vea alterada en ningún momento por posibles errores de cálculo. Para llevar a cabo una correcta administración de las compras es necesario calcular los suministros necesarios en cada momento de la producción y los niveles de inventario disponibles en todo momento.

 

Propuestas presentadas a los clientes. Seducir es la palabra clave a la hora de conseguir un nuevo cliente que, al fin y al cabo, es el fin último de un proceso de venta. De ahí la importancia de cuidar en extremo las presentaciones y propuestas que haga la empresa. Aunque en este como en tantos otros temas cada maestrillo tiene su librillo, entre los consejos imprescindibles están los siguientes: presentar el producto o servicio de forma directa, sin demasiados rodeos; utilizar un lenguaje sencillo pero propio (sin ‘cortes y pegas’ en internet); destacar las ventajas y utilidades; y aportar algún ejemplo o caso de éxito.

 

Gestión de los pedidos. Una vez que el comprador está convencido de las bondades del producto, la empresa debe gestionar su entrega de forma rápida y eficiente, no vaya a ser que el entusiasmo inicial del cliente se venga abajo por culpa de una mala gestión del pedido. Si no es posible retirar éste en el momento, deberá ser enviado o transportado al domicilio correspondiente, mientras que un profesional dará respuestas y soluciones a cualquier duda, pregunta o inquietud que se plantee.

 

Control del stock.La logística en una empresa no tiene por qué acarrear grandes problemas, pero puede complicarse (y en ocasiones demasiado) si no controlamos en todo momento el stock disponible. Para hacerlo correctamente, se han de tener en cuenta también otros aspectos relacionados con este ámbito, como el ritmo de suministro por parte de los proveedores, la velocidad de comercialización y la eficacia de los distribuidores.

 

Seguimiento de ventas. Tan importante es realizar el seguimiento para cerrar una venta, como asegurarse de que el cliente queda satisfecho una vez realizada la operación y solventar cualquier problema que se pudiera producir posteriormente. ¿Por qué? Porque seguramente, esto podría convertirse en el inicio de una nueva venta, ya que un cliente satisfecho suele repetir y, además, generar otros nuevos clientes, al contar su experiencia y mostrar su satisfacción ante amigos y familiares.

 

Estudio estadístico. La información sigue siendo poder, por lo que conocer cómo se producen las ventas puede ser de gran utilidad para poner a disposición del aumento de las mismas todas las herramientas necesarias. Un completo seguimiento estadístico de todo el proceso (aderezado con estudios, encuestas de satisfacción y otras herramientas de conocimiento) llevará a delimitar cuáles son las acciones de marketing más rentables y productivas, es decir, aquellas que terminan en la materialización de una venta.