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El criterio de pago en la fiscalidad del convenio de doble imposición

criterio de fiscalidadYa vimos en el post anterior cómo se aplicaba el principio de territorialidad fiscal (artículo 12 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de no Residentes LIRNR) que en la fiscalidad de las operaciones en el exterior. Sin embargo, no es el único que la fiscalidad española pone a disposición del exportador para obtener el mejor rendimiento fiscal en las operaciones de comercio exterior. El siguiente criterio a tener en cuenta por el departamento fiscal de nuestra Pyme exportadora es el criterio del pago.

Determinar donde se produce el pago de nuestra transacción es el segundo de los grandes puntos de conexión del modelo de convenio de doble imposición. Este punto, según los expertos en fiscalidad internacional, tiene un carácter principalmente monetario, ya que el legislador entiende que un rendimiento se ha generado en territorio español cuando lo abona, a favor de un no residente, un residente (empresario importador) en España.

¿Cuándo se puede aplicar el criterio de pago?

Para que se pueda aplicar el criterio de pago, el abono debe ser depositado por las siguientes personas o entidades:

  • Una sociedad residente en España.
  • Una persona física, residente en España, con actividades económicas.
  • Un establecimiento permanente situado en España.

Nuestro departamento fiscal debe tener en cuenta que este criterio del pago se aplica únicamente a los rendimientos y no a las ganancias patrimoniales (plusvalías). Además, existen una serie de supuestos de no sujeción a este principio. No todos los pagos realizados a no residentes por residentes se entienden como obtenidos en territorio español.

El criterio del pago no es de aplicación en los siguientes supuestos:

  • Los pagos abonados por actividades económicas realizadas en el extranjero (compraventa internacional de mercancías)
  • Los pagos abonados por prestación de servicios (realización de estudios, proyectos o asistencia técnica) cuando se cumplan los dos requisitos siguientes:
    • Cuando los mencionados servicios se utilicen íntegramente fuera del territorio español.
    • Cuando estén directamente vinculados a actividades del pagador realizadas en el extranjero, salvo que se refieran a bienes radicados en España.
    • Los pagos abonados a personas o entidades no residentes por establecimientos permanentes situados en el extranjero cuando las prestaciones realizadas estén directamente vinculadas con la actividad del establecimiento permanente en el extranjero.
    • Los rendimientos de trabajo. Para que los rendimientos del trabajo obtenidos por no residentes no se sometan a tributación, tienen que concurrir las siguientes circunstancias:
      • El trabajo debe prestarse íntegramente en el extranjero.
      • El trabajador debe estar sujeto a un impuesto de tipo personal en el extranjero.
      • Las rentas derivadas de bienes inmuebles radicados en el extranjero.

Por último señalar que el artículo 14 del texto refundido de la Ley del IRNR establece una serie de supuestos de exención. Estas exenciones son aplicables a los no residentes sin establecimiento permanente y, salvo que la norma distinga, se aplican tanto a las personas físicas como a las jurídicas.

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Cómo sacar partido a una misión comercial

 

Ocho empresas españolas. ¿Ámbito de trabajo? E-learning (educación a distancia virtual). ¿Destino? Ciudad de México. ¿Objetivo? Iniciar contactos profesionales con 45 enseñas mexicanas del sector y departamentos de formación y capacitación de empresas aztecas que operan en distintas áreas (consultoría, banca, servicios hospitalarios…).
A miles de kilómetros, concretamente en Beirut (Líbano), ocho empresas españolas del sector del mueble de oficina realizan 45 entrevistas con compañías del país para introducir sus productos en un mercado cuyas importaciones anuales en dicho sector crecen a ritmos del 50%.
Son sólo dos de las diferentes misiones comerciales de la que diferentes empresas españolas se aprovecharon el pasado año. La primera fue organizada por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en México y la Asociación de Proveedores de e-Learning (APeL) –www.apel.es-, con el apoyo del Instituto Español de Comercio Exterior (Icex) –www.icex.es-. La segunda, por Fabricantes Asociados de Mobiliario y Equipamiento General de Oficina y Colectividades (Famo) –www.famo.es– y la Oficina Económica y Comercial de España en la capital libanesa. ¿El fin último? Aumentar el comercio entre el país de origen y el país de destino, es decir, ampliar los mercados exteriores. También, en ocasiones, se trata de reunir información para, en el futuro, conseguir un beneficio para posteriores exportaciones.

1. Sacar partido

Para empezar, conviene definir qué es una misión comercial. Básicamente, se trata de una visita concertada (es decir, se trata de un contacto cara a cara, nada de correo electrónico o llamadas telefónicas), realizada de acuerdo a un plan, que un país organiza para aumentar su comercio con otro. Lo puede hacer a través de diferentes instituciones, como el citado Icex, o a través de las Cámaras de Comercio (en el caso de España) –www.camaras.org-. La función del gobierno, o de quien organiza la misión, es actuar como asesor y coordinador, a la par que suministra asistencia financiera y/o gestora. Importante: la misión siempre debe ir acompañada de una detallada estrategia de comunicación para despertar con consiguiente interés en el país receptor, dar prestigio a la propia misión y conseguir atraer el mayor número posible de participantes.

2. La clave del éxito

La llave que abre el baúl del éxito está en los detalles. Hay que concertar la entrevista con la persona correcta de cada empresa con la que se mantenga contacto, conocer cuál es la vestimenta y la presentación adecuada en cada país (en todos no se hacen negocios de la misma manera), dar la imagen de ser un interlocutor o un empresario en quien confiar… hasta practicar qué se va a decir y cómo se va a decir. No se puede dejar nada a la improvisación, una misión lleva un coste alto en tiempo, esfuerzo y dinero. No es un visita turística.
Por término medio, el tiempo de preparación puede variar desde dos semanas a tres meses dependiendo de la duración del viaje, de la experiencia de quiénes lo organizan, y de la cantidad de personas destinadas a dicha tarea. El personal dedicado a ello deberá buscar datos, seleccionar empresas, elaborar la agenda y preparar todos los detalles. Dicho personal no tiene por qué ser quien acabe desplazándose.
Y no todas son iguales. Están las misiones comerciales oficiales, las de compras internas, las comerciales privadas, la que se organizan para realizar ventas, las denominadas exploratorias o de estudios… También las hay para conseguir información, las integradas por representantes de diferentes industrias o de una sola industria, o las de ventas externa, para promover las ventas de exportación. Dependiendo de las necesidades de cada compañía, podrá optarse por una o por varias de ellas.

¿Cómo sabremos que se ha conseguido el éxito? Atendiendo al volumen de ventas efectuadas, al potencial de ventas descubierto, y a los acuerdos de representación finalmente discutidos o concluidos.