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Rusia: tierra de oportunidades para pymes y autónomos

La primera impresión que un emprendedor tiene de Rusia es que es un territorio a evitar si se está encarando un proceso de internacionalización en la empresa. Existen diversos aspectos que avalan esta tesis, empezando por el político, marco que ofrece serias deficiencias. El presidente Vladimir Putin concentra el poder de manera interrumpida desde 1999 y nada hace presagiar que esta situación vaya a cambiar debido a su carácter autoritario y a la imposibilidad de que florezca una oposición con garantías de plantar cara al zar ruso.

Es obvio que esta circunstancia de mando autoritario en Rusia que Putin implanta no favorece los intereses comerciales de pymes y autónomos en el vasto país. Tampoco lo hacen las sanciones de la UE a Rusia por la anexión de Crimea, ni el enfrentamiento con Occidente por el apoyo de Putin al régimen Sirio. Todo esto es cierto. Pero esto no quiere decir que el país carezca de oportunidades que las pymes y autónomos también pueden aprovechar.

Los problemas comentados en el párrafo anterior desaconsejan a los nuevos negocios arriesgarse a realizar fuertes inversiones en el país, así como a abrir delegaciones comerciales o filiales. Por el contrario, nada impide que Rusia esté en el radar de nuestra internacionalización a la hora de vender productos o servicios desde España. Así lo indican los datos de exportaciones españolas a Rusia que en 2017 crecieron un 20,9 por ciento con respecto a 2016, hasta alcanzar la cifra de 1.602,9 millones de euros.

La recuperación económica que el país afronta desde 2016 gracias a las reformas impuestas y al aumento del precio de petróleo, también convierten el momento actual en idóneo para que los nuevos negocios exploren las oportunidades que Rusia puede ofrecer. Lejos de lo que se puede pensar la excesiva dependencia económica del país a los hidrocarburos también constituye una ventaja que es aconsejable aprovechar, ya que abre oportunidades en otras áreas que, a continuación, analizamos.

Sector energético
Ya hemos dicho que el país pivota sobre los hidrocarburos, que suponen cerca de dos tercios del total de las exportaciones rusas. Pero esa dependencia abre la puerta a las empresas españolas a intervenir en infinidad de proyectos que el país necesita para modernizar sus plantas energéticas y sus sistemas de distribución de combustibles. Quizá se pueda pensar que se trata de contratos a los que solo pueden acudir las grandes corporaciones. Nada más lejos de la realidad, las pymes especializadas en aspectos concretos, como ingeniería, también pueden optar a jugosas operaciones.

Servicios sanitarios
Desde hace un tiempo Rusia evoluciona hacia un sistema sanitario en el que coexisten la sanidad pública y privada, parecido al español. De ahí que haya sido el propio Kremlin el que haya manifestado en más de una ocasión que tiene gran interés en contar con la colaboración de firmas españolas para impulsar el nuevo modelo.

Sector agroalimentario
Puede llamar la atención que en un país que tiene una extensión de más de 17 millones de kilómetros cuadrados frente a los poco más de 500.000 de España, la mitad de los alimentos que se consumen deban ser importados. Pero este aspecto se entiende por la dureza de la climatología rusa que hace imposible que crezcan un gran número de variedades de verduras y frutas.

Ni qué decir tiene que este aspecto unido a que hablamos de un territorio que habitan  150 millones de personas implica una oportunidad para todas las pymes nacionales que se mueven en el ámbito de la alimentación o las bebidas.

Infraestructuras
La ya comentada extensión del país sumado a la necesidad de modernizar infraestructuras de todo tipo (ferroviarias, carreteras, etc…) también abre una puerta de entrada a nuestras empresas. Al igual que en el caso ya hablado del sector energético, las infraestructuras también constituyen una buena opción para pymes especializadas y que sean capaces de ofrecer un mejor producto o servicio que las grandes multinacionales en aspectos concretos.

Otros ámbitos que también ofrecen oportunidades
Existen más sectores que son interesantes para la exportación desde España, como bienes de consumo, maquinaria y equipos para la agricultura, textil, tratamiento de la madera, etc.

En definitiva, Rusia es mucho más que el carácter autoritario de Putin. Se trata de un territorio que ofrece oportunidades que pymes y autónomos pueden aprovechar. Máxime cuando son las propias autoridades rusas las que anhelan el conocimiento que nuestras empresas pueden ofrecer. Eso sí, siempre bajo sus reglas. De ahí que, como ya se ha dicho, quizá sea menos problemático poner a Rusia en el foco de nuestras exportaciones, dejando la inversión para más adelante. Y hacerlo, sin duda, con la protección de un buen seguro de crédito.

Dibujo logotipo manzana

Nombre y logotipo en pymes y autónomos, ¿cómo no equivocarse?

La idea, el nombre y el logotipo

Lo primero que hay que tener claro en el momento de dar el paso y convertirse en emprendedor es la idea de negocio. Pero, una vez que se dispone del primer boceto del producto o servicio que pretendemos poner en el mercado, llega el momento de tomar una serie de decisiones que también son fundamentales para la existencia de la propia empresa. En esta ocasión nos referimos a la elección de un nombre y de un logotipo, que son dos aspectos fundamentales para dar a conocer el negocio.

En un principio, esta elección puede parecer simple pero, sin duda, estamos ante uno de los procesos más complicados, delicados e importantes de los primeros meses de existencia de la empresa.  Y es que si se toma una decisión equivocada en este sentido y se utiliza una denominación y una imagen visual que no consigue llamar la atención de los posibles clientes, es muy probable que la empresa fracase. Si nadie conoce el negocio es indiferente lo que éste pueda ofrecer, jamás será capaz de reportar los ingresos que se tenían previsto en el plan de negocio y en el plan comercial.

La primera impresión

A pesar de ello, algunos emprendedores minusvaloran estos aspectos, ya que creen que carecen de importancia en el caso de pymes y autónomos o de sectores muy específicos, donde la especialización es la mayor virtud. Sin duda, aquellos que piensan así cometen un importante error. El nombre que recibe la empresa es su tarjeta de presentación, la primera impresión que le queda al usuario de la firma. Por su parte, el logotipo es la tarjeta identificadora del negocio y será la imagen que el cliente recuerde cuando piense en el producto o servicio que se ofrece.

Por todo ello, el nombre y logotipo deben ser siempre una elección tomada con extremo cuidado, ya que ambas cuestiones serán claves para el proceso de consolidación de la empresa. Además se trata de decisiones que no admiten segundas oportunidades. Si se ha cometido un error, y más con el nombre de la empresa, es casi peor tratar de cambiarlo, ya que se generará el desconcierto entre los consumidores, lo que a larga será aún más nocivo para las ventas.

Evita errores

De cara a no cometer ningún error grave, desde este post ofrecemos una serie de claves para minimizar las posibilidades de equivocación a la hora de elegir tanto el nombre como el logo de la empresa.

Elegir el nombre y el apellido del emprendedor no tiene por qué ser una mala opción.
Muchos empresarios reniegan de utilizar su propio nombre y/o apellidos a la hora de identificar a la empresa. Pues bien, aunque se trata de una opción que, desde luego, no refleja un derroche de creatividad, no tiene por qué ser errónea. Muy al contrario es perfectamente válida en los casos en los que el emprendedor ya sea conocido o en ámbitos económicos formales en los que darse a conocer no sea fundamental, como bufetes de abogados o notarios.

El logotipo y sus claves

Obviamente en estos casos, el logotipo debe ser acorde a la denominación y contener la totalidad del nombre de la empresa para no llevar a la confusión.

Seleccionar un nombre que haga referencia directa al producto que se vende.

En los casos de los nuevos negocios que sean especialistas en un producto o servicio determinado, como es el caso de las hamburguesas o las pizzas, es acertado buscar un nombre que haga referencia a dichos productos.

Esta opción simplifica al usuario el trabajo de identificar la actividad de la firma.

Además de hacer mucho más sencillo el diseño y elaboración de un logotipo. Eso sí, en estos casos, elaborar un buen reclamo o claim adquiere mayor relevancia. Sirva como ejemplo que la palabra Telepizza es casi igual de recordada que la frase “el secreto está en la masa”.

Optar por una denominación que haga referencia a las virtudes del producto o servicio.

Cuando se elige un nombre que destaca la calidad o el beneficio que ofrece lo que la empresa vende también se facilitar la labor de diseño del logotipo, ya que el reclamo está en el propio nombre y no en la imagen.

Esta forma de actuar es especialmente acertada en ámbitos como el lowcost donde el precio es el factor diferencial.

Ser creativo

Nombres como Google o Yahoo son marcas en sí mismas y su elección estuvo marcada por la creatividad. Esta decisión implica un diseño visual acorde ya que el objetivo es crear una enseña que sea recordada más allá de lo que la empresa pueda ofrecer. En estos casos es conveniente rodearse de profesionales, pero conviene vigilar sus creaciones para que no se alejen demasiado de los objetivos que se quieren conseguir.

Mano señalando burbuja digital con año 2018 dentro

Así afecta el tsunami digital a las ventas en pymes y autónomos

La revolución digital

A estas alturas de los acontecimientos, es imposible encontrar a un empresario que no asuma que la tecnología ha revolucionado, revoluciona o revolucionará en breve su modelo de negocio. Ante esta evidencia irrefutable, existen comentarios y reacciones de todos los gustos. Están aquellos que reniegan del salto digital y otros que parecen ir varios cuerpos por delante. Por desgracia, en el ámbito de las pymes y autónomos, la primera opción es mayoritaria.

Digital si o si

Los emprendedores que no lo hayan hecho no deben demorar más la transformación digital de su negocio. Existen millones de razones que avalan dar el salto, muchas de ellas relacionadas con la mejora de la eficiencia y la rentabilidad. Pero la más importante es porque el cliente así lo reclama. Y una empresa que no responda a las exigencias de sus clientes está más que acabada.

Otro error que se comete con demasiada asiduidad es atribuir el efecto de la tecnología a los procesos de producción, obviando que también han revolucionado los de compra y, en consecuencia, los de ventas. Independientemente del producto o servicio que la empresa ofrezca, la digitalización lo cambia todo. De ahí que sea necesario conocer qué es lo que se trasforma en estos ámbitos de cara a que el tsunami digital no afecte a las ventas.

Llegan nuevas variables que el cliente considera a la hora de valorar los precios
La crisis llevó al consumidor a prestar mayor atención a los precios. Desde entonces no está dispuesto a pagar un céntimo de más si no lo considera necesario. Esta tendencia no ha terminado con la recuperación. Muy al contrario se incrementa y ahora el precio que el usuario asume incluye otros aspectos más allá de lo que pone en la etiqueta. Así, el cliente digital de hoy suma el coste de adquisición al de compra. Ejemplo: si un producto cuesta 10 euros y debe coger el coche para ir a la tienda sumará lo que se gasta en gasolina y otros aspectos, como podría ser el aparcamiento. En internet es igual, se debe dejar muy claro lo que supone para el usuario el coste de envío ya que éste necesita saberlo para sumarlo al total, y si no está a la vista, simplemente no comprará en nuestra tienda.

El tiempo también cuenta

En los últimos tiempos se está comprobando que grandes superficies comerciales como Leroy Merlin, Ikea o Mediamarkt han abierto o han anunciado que inaugurarán tiendas en el centro de las ciudades. Se debe tener en cuenta que hablamos de firmas cuyo modelo de negocio está enfocado a las grandes superficies, por lo que necesitan hacer ímprobos esfuerzos para adaptarse a espacios más pequeños. Todos estos gigantes asumen el sacrificio porque son conscientes que el tiempo también es un aspecto fundamental en el mundo digital. El usuario no quiere perder mucho tiempo en desplazarse a la tienda. De ahí que sea interesante situarse cerca de nuestro target o abrir una tienda online que sea capaz de ofrecer la misma experiencia de compra que en el establecimiento físico.

El momento de decidir una adquisición cambia

Antes, un posible cliente tomaba la decisión de comprar una referencia en el propio establecimiento comercial. Ahora se podría decir que viene con los deberes hechos de casa, ya que la decisión se  toma en el domicilio durante la investigación previa que todo usuario hace antes de adquirir un bien o servicio. De cara a responder a este cambio en la mentalidad de la sociedad es necesario adaptar nuestras estrategias de gestión comercial y marketing. Solo así los nuevos negocios serán capaces de sobrevivir al tsunami digital.

Internet, es una obligación

Resulta más que evidente pero en la era digital el negocio que no está en internet sencillamente no existe. Pero no basta con disponer de una web, sino que debe estar acompañada de buena  información y una tienda online para responder a las necesidades de los usuarios.

El servicio de atención al cliente también cambia

Además de que el cliente actual exige más de las empresas y, por tanto, no acepta que una firma ignore alguna de sus quejas, se tiene que valorar que el canal de atención al cliente difiere. Antes solo existía el teléfono. Ahora también están las redes sociales, la mensajería instantánea, etc. Las grandes multinacionales ya cuentan con equipos encargados de cada uno de los canales digitales. Pero en el caso de las pymes se debe elegir el que mejor se adapte a nuestras posibilidades. Aunque lo que nunca debe cambiar es que se tiene que dar un servicio de calidad al usuario. Esa es la clave del éxito de firmas como la española BQ, capaz de vender teléfonos más caros que los de sus rivales chinos por el mero hecho de responder a las preguntas planteadas por los clientes.

Revolución en los medios de pago

Quizá se trata de la única revolución digital que todavía no ha llegado en todo su esplendor. Pero lo que es seguro es que acabará transformando los intercambios comerciales. Los emprendedores deben estar siempre atentos a estos aspectos y ser capaces de ofrecer a sus clientes las mismas posibilidades de pago que puedan tener en cualquier otra empresa rival.

Es obvio que la transformación digital seguirá trayendo cambios al mundo de la empresa y los negocios. Pero lo más importante para no sentirse arrastrado por el tsunami digital es tener una actitud positiva y proactiva frente al mismo para que seamos capaces de ver más allá de los retos e identificar las posibles oportunidades que la era digital puede ofrecernos.

emprendedor saltando montón de dinero

Las equivocaciones más graves de los emprendedores

De todo se aprende

En la actualidad, Bill Gates es uno de los hombres más ricos del mundo. Pero el germen de su imperio no es Microsoft, sino una firma que fundó anteriormente llamada Traf-O-Data. Esta empresa se dedicaba a procesar y analizar datos de las cintas de grabación de tráfico para posteriormente realizar informes útiles que venderían a los expertos de circulación. ¿Resultado? Fracaso absoluto. Algo no tan extraño en los emprendedores. Gates y su socio de siempre, Paul Allen, lanzaron la compañía sin realizar un estudio previo de mercado. Fruto de este error su producto no tenía cabida en el mercado y la compañía se vio obligada a cerrar.

A pesar de ello, Gates nunca se ha arrepentido del desastre de Traf-O-Data, ya que de él obtuvo importantes lecciones que luego supo aplicar, cuando años después lanzó Microsoft. Sirva el ejemplo de Gates para demostrar que una de las mayores razones por la que es tan difícil acertar con un negocio es el desconocimiento que se tiene sobre el sector en el que la empresa debe moverse. Si a ello se suma uno o varios emprendedores que no son expertos en dicho entorno, se tienen demasiadas opciones para el fracaso.

Con todo, lo mejor es que este tipo de errores se pueden, y deben evitar, a la hora de emprender un negocio. De ahí que sea conveniente conversar con otros emprendedores que tengan que negocios que ya funcionan para descubrir los secretos que le han llevado a triunfar con su empresa. Es obvio que este tipo de entrevistas solo se podrán a hacer a aquellos empresarios que estén fuera del área de influencia de nuestro futuro negocio. De lo contrario, lo lógico es que no desvelen ninguna clave.

Otra opción para empaparse de conocimientos sobre el mercado en el que la empresa debe moverse es asistir a reuniones o charlas por asociaciones comerciales o la patronal del sector. Allí también se desvela información muy útil.

Los errores más comunes de los emprendedores

Pero lo mejor para no caer en equivocaciones a la hora de lanzar una empresa es conocer cuáles son los errores más importantes que se cometen. De ahí el listado que a continuación se muestra y en el que aparecen las equivocaciones que se deben tener en cuenta y, sobre todo, cómo evitarlas.

Prescindir de la necesaria investigación del mercado
Uno de los errores más habituales es lanzar un negocio sin saber a la perfección cuál es el mercado objetivo para los productos o servicios que se ofrecen, o lo que el posible cliente está dispuesto a pagar por lo que se pone a la venta. Para evitarlo, nada mejor que preguntar a los usuarios mediante encuestas realizadas por una empresa especializada. Y si la condición económica impidiera que esto fuera posible, se pueden realizar encuestas online, que también dan buenos resultados y a un precio muy reducido.

Excesiva velocidad a la hora de crear la marca

Resulta curioso pero en la mayoría de los casos los emprendedores registran el nombre de su empresa y presentan la marca sin tener antes perfilado de forma definitiva el producto o servicio que se va a ofrecer, y sin haber elaborado un plan de negocio. Correr demasiado a la hora de crear una marca no es una buena idea, ya que es probable que con el tiempo varíe el concepto de negocio y, por lo tanto, también el nombre que la firma debe llevar. Estas situaciones generan confusión, lo que es muy negativo en los nuevos negocios.

Gastos superfluos

Debido al desconocimiento del que ya se ha tratado al comienzo de este post, el emprendedor suele caer en ocasiones en el error de gastar en materias que no son necesarias. Uno de los despilfarros más habituales es el de contratar a un abogado o un experto para aspectos tan banales como redactar documentos, etc. Basta bucear un poco por internet para saber cómo se deben rellenar esos papeles y así se prescinde de un gasto que impide acometer mayores inversiones en cuestiones más fundamentales para el comienzo de una empresa, como el producto o servicio a presentar al mercado.

Oficina o local desproporcionado

Otro fallo habitual es el de alquilar o, peor aún, adquirir un local caro para la sede de la empresa. Disponer de un ambiente agradable de trabajo está muy bien pero siempre que la empresa esté ya en funcionamiento y tenga perspectivas de ser rentables. Adelantarse en este sentido también eleva los costes y puede conducir al cierre del negocio.

No tener un plan de negocio

Disponer de un documento escrito en el que se incluyan los objetivos de la empresa es clave para todo. Pero especialmente para lograr financiación.

Desconocer las fortalezas de la empresa

Es imprescindible que un emprendedor sepa en qué destaca lo que está tratando de vender. Sin ese conocimiento es imposible crear campañas de promoción y marketing útiles para incrementar los ingresos.

Descuidar la tesorería

Disponer de efectivo en caja para acometer los gastos previstos y los imprevistos (que llegarán seguro) es una obligación para toda empresa. Pero más aún para una que recién comienza.

Existen otros errores fundamentales, como carecer de un plan de marketing, o no saber delegar. Pero los aquí desarrollados constituyen una guía básica de las equivocaciones que los emprendedores no deben cometer jamás.

Imagen cuello de una botella

Cómo evitar los cuellos de botellas en los nuevos negocios

Imprescindible localizar cuellos de botellas

En cualquier negocio, independientemente de su tamaño, es imprescindible identificar dónde se encuentran. Es decir, aquellas partes del proceso de producción o distribución que impiden ofrecer una adecuada respuesta a la demanda. Generalmente estos problemas suelen partir de ineficiencias, fallos en la planificación, o escasa flexibilización. Pero será imposible encontrar una solución a cuellos de botellas que afecten a los niveles de producción si antes no se ha detectado el origen del mal.

Debido a ello, es imprescindible que los emprendedores monitoricen todos los procesos prestando especial atención a las partes de la cadena que, por norma general, se han mostrado más problemáticas en el pasado. Para lograrlo, se debe llevar a cabo un seguimiento pormenorizado que permita detectar el atasco que genera los retrasos e incluso la detención de la cadena de producción. Estos puntos, que a continuación reflejamos, son en los que habrá que extremar la vigilancia en los nuevos negocios para ser más competitivos.

Flexibilidad

Es fundamental trabajar en aquellas áreas del sistema que presentan mayores dificultades para adaptarse a repentinos cambios del volumen de pedidos. Por tanto, los procesos menos ágiles por sus propias características intrínsecas (una maquina capaz de servir un determinado volumen como máximo, por ejemplo) deben ser los primeros en ser cuestionados.

La cadena de suministro

Ya lo hemos comentado antes, pero los componentes que, en el pasado, ya han demostrado que pueden ser fuente de inconvenientes obligan a prestarles una especial atención. En este ámbito, las partes complejas del sistema donde suelen cohabitar procesos manuales y automáticos son más susceptibles de fallar.

Los componentes manuales

Sin ningún género de dudas, las partes de la cadena que son exclusivamente manuales suelen presentar problemas por los lógicos errores humanos que todos cometemos.

A pesar del análisis realizado, es importante que se tenga en cuenta que no hay ningún cuello de botella que sea idéntico a otro. Las consecuencias de cada uno de ellos difieren, así como también son diferentes las soluciones que los negocios de éxito deben tomar para mantener su situación de privilegio. Con esta idea, es conveniente destacar que, como mínimo, se conocen dos tipos de problemas en este sentido.

Cuellos tangibles

Son aquellos que impiden un rendimiento mayor de los procesos por sus propias limitaciones físicas. Éstas pueden ser generadas por los propios operarios, que no son capaces de sacar mayor partido a la maquinaría. Pero también entran en este apartado los cuellos de botella que se generan porque la maquinaria ha llegado al límite. Es obvio que, en el caso de los trabajadores, una mejor formación puede ayudar. Aunque tampoco se debe destacar un cambio de empleados en aras de introducción de mayores dosis de talento en la compañía. Mientras que en el caso de las máquinas, no quedará más remedio que afrontar cuantiosas inversiones en nuevos equipos que sean capaces de acompasar el nuevo plan de negocio de la empresa.

Cuellos intangibles

En este apartado se incluyen todas aquellas limitaciones que se generan por el sistema. Es decir, fallos de diseño, lentitud, excesiva burocracia en la toma de decisiones, etc. Todo ello puede generar inconvenientes que solo pueden ser solucionados mediante una detección precoz del problema.

De hecho, dicha detección precoz es la clave que permitirá solucionar cualquier inconveniente. Pero conseguirla no es fácil. Es más, un emprendedor solo será capaz de solucionar un inconveniente que aún no ha ocurrido siempre y cuando sea capaz de tener una visión global de todo el sistema de manera que nada quede fuera del necesario control que se debe ejercer de todo el proceso de producción.

La monitorización evita cuellos de botella

Además de esa visión de 360 grados, es imprescindible que la monitorización realizada sea de calidad para que los datos obtenidos permitan identificar las obstrucciones.

El control sistemático, por tanto, es la fórmula mágica para encontrar soluciones. Además de mejorar la capacidad de detectar cuellos de botellas contribuye a mejorar el entendimiento de los procesos, lo que permitirá a la empresa estar mejor preparada para evitar problemas de similares características a los aquí tratados en el futuro.

Para lograr este objetivo, el empresario cuenta en la actualidad con un inestimable aliado, la tecnología. Gracias a los avances informáticos se puede obtener información en tiempo real de todos los procesos que componen la cadena de producción, lo que incrementa en gran medida las posibilidades de identificar con tiempo suficiente una posible obstrucción que impida satisfacer a la creciente demanda en tiempo y forma.

imagen puerto con contenedores

Claves para saber cuándo expandir los nuevos negocios

Vaya por delante que no existe una fórmula ni una receta milagrosa que indique con exactitud cuándo es el mejor momento para expandir una empresa, ya sea en el mercado interior, con nuevos productos o servicios, o dando el salto internacional. El hecho de que no se trate de una clave matemática implica que los emprendedores deben tirar de intuición para descubrir el momento perfecto para expandir el plan de negocio.

Cuando expandir el negocio

Pero que se carezca de la famosa fórmula mágica no quiere decir que no existan síntomas o claves que indiquen el siguiente paso que se debe dar para que los nuevos negocios impulsen su crecimiento.

Uno de esos indicadores que ningún emprendedor debe obviar es el crecimiento de las ventas durante un determinado periodo de tiempo. Es decir, cuando se sabe con certeza que los clientes confían en la marca y, por tanto, acuden con regularidad a adquirir referencias sosteniendo con ello la demanda. Esta realidad debe ser tomada en consideración pero siempre que vaya acompañada de un incremento de los ingresos que permitan ganar dinero y poseer un excedente en tesorería. Solo así se podrá intentar dar el paso para elevar el crecimiento pero sin poner en juego el futuro de la compañía.

Eso sí, el periodo de alza de ventas al que nos referíamos en el párrafo anterior debe ser amplio. No basta con un par de meses de incrementos para afrontar el salto y mucho menos si es a escala internacional. Lo indicado en este caso sería al menos seis meses de buena evolución, tanto en ingresos como en beneficios.

Otra de las claves que los emprendedores deben valorar a la hora de expandir el negocio es la satisfacción de los clientes. El hecho de que las personas que permiten que paguemos las nóminas estén felices con lo que la empresa ofrece, revela con meridiana claridad que la firma está cumpliendo a la perfección el objetivo de ofrecer una gama de productos o servicios que cubren en su totalidad las necesidades de los usuarios.

Cuando un negocio llega a este punto se genera un boca a boca muy beneficioso. Este fenómeno permite capturar nuevos clientes, o lo que es lo mismo, expandir el negocio, y fidelizar a los que ya se tienen.

Un empresario también debe tener en cuenta que sus colaboradores o empleados estén plenamente comprometidos con la evolución de la empresa. Lograr que la plantilla esté satisfecha y motivada es un indicador perfecto para pedir un mayor esfuerzo en aras de expandir el negocio.

Por tanto, contar con un equipo de trabajo feliz sirve para remar todos en la misma dirección y convertir en factible el cambio de rumbo de que la empresa debe dar para expandir sus actividades o su presencia geográfica.

Y es que no existe un solo camino para expandir un negocio. De ahí que desde este blog expongamos las tres alternativas que existen para alcanzar el objetivo de crecimiento.

Abrir nuevos mercados

Atravesar los Pirineos y plantar la bandera de la empresa en otro país es una de las mejores maneras que existen para extender un negocio. Pero, cuidado, la internacionalización de una firma solo debe realizarse si antes se ha realizado un concienzudo análisis para descubrir si lo que la empresa ofrece tiene demanda en otros territorios. Si la respuesta es afirmativa no se debe dar el paso sin antes comprobar que la empresa cuenta con capacidad para surtir esa demanda exterior sin descuidar la interna y un seguro de crédito por si, aunque las ventas en el extranjero fueran bien, los cobros no tanto.

Nuevos productos o servicios

Encontrar una necesidad desatendida en el sector en el que se mueve la compañía es otra fórmula para expandir el negocio. Si se da esa situación, nada mejor que cubrir ese vacío con nuevos productos o servicios.

Abrir más sucursales

Inaugurar nuevos establecimientos para acercar nuestras referencias a los usuarios es otro método de expandir un negocio, ya que acercará la posibilidad de capturar a nuevos clientes. Es obvio que antes de dar este importante paso e inaugurar un nuevo local se debe buscar la ubicación ideal para recuperar lo más rápido posible la inversión que habrá que realizar. Además, también se debe ofrecer la misma calidad de servicio en las nuevas delegaciones, para no perjudicar la imagen de la empresa.

Se elija la fórmula que sea es imprescindible que la expansión del negocio esté sustentada en un plan de negocio acorde a los nuevos objetivos que la empresa  tenga. Y como ya se ha dicho en este post, también es recomendable no comprometer la liquidez del negocio para ampliar sus actividades.

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Las claves de la transformación digital para pymes y autónomos

Todos los empresarios coinciden en que la transformación digital es un paso necesario que todas las empresas deben afrontar para ser competitivas en el futuro. Pero una cosa es decirlo, y otra muy diferente hacerlo. Es cierto que las grandes multinacionales se han visto obligadas (y no en todos los casos) a incluir la tecnología en su propia cultura empresarial,  pero no ocurre así con los emprendedores que poseen pequeñas empresas.

En el caso de las pymes y autónomos, todo eso llamado industria 4.0 y salto digital se acostumbra a ver como lejano, ya que se tiende a creer que no afecta de forma directa al negocio actual. Aunque pueda parecer que hay tiempo, la realidad es que retrasar ese paso tendrá consecuencias desastrosas en el futuro. Un negocio, por grande o pequeño que sea, no puede ir en contra de sus clientes. Y si el consumidor actual es digital, el negocio también tiene que serlo.

No cumplir esa directriz es condenar al fracaso a todos los negocios que funcionan en la actualidad, pero que es seguro que no lo harán en pocos años. Para evitarlo, desde este blog proponemos una serie de puntos que se deben tener en cuenta para convertir nuestra pyme en 4.0. Un buena forma de afrontar el cambio en un negocio pequeño es iniciando una tienda online y aprovechar el proyecto para abrir la firma a la era digital.

Estudiar la situación de la compañía

De cara a poner en marcha un proceso de digitalización es necesario saber la posición de partida. Solo así se podrá iniciar el cambio, con la introducción de los procesos, para acabar el proyecto 4.0 situando a la tecnología junto al cliente en el centro de todas las decisiones que la empresa toma.

La transformación debe ser prioritaria

Cuando ya sepamos con claridad en qué situación se encuentra la compañía, el siguiente paso es colocar el proceso de transformación digital como la prioridad número 1 de la firma. De esa forma se le dedicarán los recursos y el tiempo que sean indispensables para concluirlo con éxito.

Busca la plataforma de comercio online que mejor se adapte a sus intereses

Una vez que conozcamos cómo está la empresa y tengamos el 100 por cien de los recursos puestos en el paso digital, quizá sea el momento de arrancar nuestra tienda online, ya que se trata de un recurso perfecto para llevar la cultura digital a toda la compañía.

Pues bien, para encontrar una plataforma de venta digital adecuada se pueden seguir dos métodos. El primero es utilizar algunas de las aplicaciones estándar del mercado, como Prestashop, Magento, WooCommerce, Shopify, etc., y añadirles las extensiones que necesite nuestra tienda. En la mayoría de estos casos, la plataforma es gratuita y son las extensiones las que hay que pagar. Pero se trata de una pequeña inversión que suele dar buenos resultados. Eso sí para disponer de una tienda online única y diferenciada sobre el resto de competidores, lo mejor es contratar a una firma y pedir un desarrollo a medida. Será más caro, pero a la larga compensará, siempre y cuando se haya acertado con las personas a las que se les ha pedido el trabajo de desarrollar la tienda.

Aprovechar la tienda para dar paso a la tecnología

Dado que poner en marcha una tienda online obliga a la incorporación de diferentes aspectos tecnológicos en la empresa, es importante que el resto de departamentos y aspectos de la firma estén predispuestos a aceptar la irrupción digital. Si no se da ese paso, se habrá desaprovechado un momento ideal para afrontar el salto al 4.0 y se habrán desperdiciado recursos en un proyecto (la tienda) que estará condenado al fracaso. Y es que mantener los procesos tradicionales no casa con el comercio electrónico que requiere de mayor agilidad y decisiones en tiempo real.

Transformar digitalmente a los empleados

La ya conocida por algunos como nueva revolución industrial no se queda solo en incluir procesos tecnológicos en la empresa, sino que va mucho más allá. Los empleados también deben ser conscientes de que los métodos de trabajo que se utilizaban hasta ahora están obsoletos. De ahí que la obligación del emprendedor de cualquier nuevo negocio sea la de formar a su plantilla para que también pueda afrontar el salto sin problemas. Será la única forma de que el componente humano no estropee la inversión realizada, por ejemplo, para poner en marcha la tienda.

Ponga en marcha un plan para la implementación de los procesos

La tienda online requiere de un plan táctico eficaz para darla a conocer y aprovechar su potencial. Pero ese proyecto se puede extender a la transformación digital en su conjunto dejando claro el tiempo de desarrollo y el equipo que es necesario para afrontar el proceso en toda su complejidad.

Pida ayuda externa

Es obvio que una misma persona no puede ser a la vez experta en todo. Quizá sea buena en poner en marcha un negocio pero carezca de los conocimientos necesarios para afrontar con éxito la transformación digital. De ahí que no se deban tener inconvenientes (más bien al contrario) en contar con apoyo de consultores externos a la hora de afrontar los procesos en los que la empresa está inmersa.

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Emprendedores: así se obtiene financiación para el negocio

Es probable que el mayor problema con el que se enfrenta cualquier emprendedor sea el de obtener financiación. Para lograrla, lo habitual es acudir a los bancos, pero eso no asegura el préstamo. Muy al contrario, las entidades financieras suelen echar para atrás buena parte de las peticiones de pymes y autónomos. Y si se obtiene el préstamo, el coste del mismo es de los más elevados de Europa (la tasa de interés en ese aspecto ronda el 2,3 por ciento).

Dada la dificultad que para un emprendedor tiene lograr capital para proseguir con la aventura empresarial, lo primero que se debe tener en cuenta es que la negativa de un banco no implica el fin de carrera. Es más, lo habitual para muchos empresarios es encontrarse con un “no” en un primer intento, pero con un “sí” en peticiones posteriores.

Por dicho motivo desde este blog proponemos los pasos a seguir para incrementar las opciones de obtener un crédito para nuestro negocio, tras ser rechazado en un primer intento. Como resumen se puede decir que las claves pasan por descubrir por qué se denegó la solicitud, mejorar la situación financiera y estudiar las alternativas existentes a la financiación bancaria.

Pida explicaciones en la sucursal

Una vez que el empleado de la entidad financiera le comunica que se rechaza su petición de crédito no se levante y se marche de allí. Permanezca sentado y pida explicaciones. Por norma general, en el banco no tendrán inconveniente en ofrecerle un documento en el que cuenta con detalle las razones por las que su solicitud no cumplió los requisitos necesarios para ser aprobada.

Si por el contrario, no obtiene el documento, al menos logre que le expliquen de viva voz dónde han estado los errores. Comprender por qué se ha fallado es clave para ser capaz de presentar en el futuro una solicitud que pueda tener éxito.

Revise sus deudas y préstamos personales

Aunque usted crea que su situación financiera personal y la de su empresa no tienen nada que ver, la realidad es justo la contraria. Antes de concederle un préstamo para su empresa, es seguro que el banco comprobara si usted es buen pagador. De ahí que sea importante que el emprendedor revise sus créditos pendientes. Incluso debe buscar en el pasado por si existe algún conflicto en este sentido del que pueda quedar constancia en el registro. Todo ello será clave para que la entidad apruebe o no la solicitud.

Mejore la situación financiera del negocio

Es obvio que antes de entregar dinero, aunque sea a cambio de un tipo de interés elevado, el banco comprobará si su negocio está capacitado para afrontar los pagos. Por eso, la entidad financiera estudiará sus cuentas antes de conceder nada. Sin duda, tendrá en cuenta la solidez de sus ingresos anuales y la capacidad de la firma para obtener beneficios. Aunque también se revisará la tesorería y la política comercial.

De ahí que sea imprescindible que el emprendedor eche un vistazo a todos esos factores e  intente mejorarlos antes de volver a presentarse ante un banquero para solicitar un crédito.

Revise todos los pasos

Además de lo comentado en los puntos anteriores, se deben valorar que siempre existen errores o descuidos que pueden ser importantes para la entidad bancaria y que, quizá, haya influido en la negativa. Para evitar que esa circunstancia vuelva a ocurrir hágase las siguientes preguntas: ¿llevé todos los documentos que me pidieron?, ¿comprobé todos los aspectos del formulario de solicitud? y ¿las cuentas reales de la empresa coinciden con los documentos que se proporcionaron a la entidad?

Solo si ha contestado de forma afirmativa a las cuestiones anteriores estará usted seguro de que no ha cometido un error burocrático que podría haber tenido fatales consecuencias. Con todo, para estar totalmente convencidos nada mejor que contar con la colaboración de otro par de ojos, un contable sería una buena opción, en el momento de revisar la documentación enviada.

Consiga garantías para que el banco quiera prestarle

Si dispone de un seguro de crédito puede pedir a su aseguradora Certificados de Seguro, una certificación de las facturas declaradas al seguro, que permitirá al banco saber que no sufrirá impagos y que, por tanto, tampoco impagará usted.

Hágase con Títulos de Liquidez, unos documentos validados por el Banco de España como Garantía Personal que emite CESCE y que le permitirán conseguir financiación bancaria para el anticipo de créditos comerciales, en modalidad de Factoring Sin Recurso.

Estudie todas las alternativas que existen a los bancos

Las condiciones que un banco tiene a la hora de conceder un crédito no suelen coincidir con las de otros organismos adonde también se puede acudir en busca de subvenciones y créditos para emprendedores. Con esta idea exponemos a continuación algunas de las múltiples alternativas que existen y que se deben valorar si se pretende lograr capital para el negocio.

  • Los créditos FIEM, concedidos por el ICEX.
  • CESGAR, un organismo sin ánimo de lucro que da financiación a las pymes.
  • Los créditos ICO para autónomos y empresas que realizan inversiones productivas en el territorio nacional.
  • La Empresa Nacional de Innovación (ENISA).
  • El Fondo Apoyo a Empresas.
  • Las comunidades autónomas, que también disponen de diferentes líneas de financiación para empresas.
  • El crowdfunding.
  • Los business angels.
  • El capital riesgo
  • El private equity
  • Y, por último, aunque a veces se les pone los primeros, la familia y los amigos.

Como se puede ver salir de una sucursal bancaria con una negativa no implica el final del camino. Por fortuna, las opciones de financiación para los nuevos negocios son cada vez mayores.

radio

La radio, clave en la gestión comercial y de marketing de las pymes

La radio, y sus excelentes resultados

A la hora de elaborar la estrategia futura de marketing es costumbre por parte de las pymes y los autónomos ignorar el potencial que la radio presenta para promocionar los productos o servicios. Quizá el elevado coste de las cuñas en las emisoras de máxima audiencia sea el principal motivo por el que se ignora a este medio de comunicación. Pero la realidad es que se trata de una inversión que por lo general reporta excelentes resultados para el anunciante.

Las ventajas de la radio

Más allá de obvias ventajas como la elevada penetración, cobertura y alcance, la radio debe ser parte fundamental de toda estrategia de gestión comercial y de marketing de las pymes por diversos motivos. El más importante es que existe menos competencia. Es cierto que los cortes publicitarios en la radio contienen un buen número de anuncios, pero el riesgo de que el mensaje se pierda es mucho menor.  Además este medio es el único que permite que una cuña de una pequeña empresa compita junto a la de una multinacional.

Otro de los puntos a favor de la radio estriba en su audiencia que es más fiel y sostenible que en, por ejemplo, la televisión o los medios online. Por si fuera poco, el número de emisoras es más o menos constante mientras que en el resto de plataformas de comunicación fluctúa de forma importante. Eso implica que existe una importante audiencia a la que es más fácil llegar con nuestros mensajes, lo que eleva la efectividad de los anuncios.

Y si hablamos de mensajes, en radio es más sencillo que cale. Ya que, según diversos estudios de marketing, los oyentes son los que menos cambian de emisora cuando comienza la pausa publicitaria. Por tanto, la radio es un medio que, con todas las cautélelas del mundo, está cerca de garantizar que la audiencia escucha el mensaje tarde o temprano.

La radio y el emprendimiento

En definitiva la radio debería ser tenida en cuenta por parte de los emprendedores, ya que es perfecta para ofrecer nuevas oportunidades de negocio a las pequeñas y medianas empresas.

Con todo, lo fundamental  es realizar un análisis de medios por parte de especialistas. Ponerse en manos de una empresa con elevados conocimientos en la materia será la manera ideal de descubrir cuál es la plataforma que le resulta más interesante para su nuevo negocio. Si tras ese análisis, se llega a la conclusión de que la radio es la mejor opción toca empezar a trabajar para definir un contenido que nos garantice buenos resultados. Es obvio que el trabajo debe llevarse a cabo con un asesoramiento especializado. Pero existen otros puntos que son fundamentales y que todo emprendedor debe conocer para sacar partido a la publicidad en radio:

Seleccionar la emisora de acuerdo al tipo de cliente que la empresa tiene

Una de las misiones principales que deberá definir con sus asesores en la materia será seleccionar en qué cadena coloca su publicidad. Para acertar se debe tener muy claro cuál es el tipo de cliente que tiene nuestra empresa y obrar en consecuencia. No es lo mismo que nos compren universitarios a padres de familia con alto poder adquisitivo o gente en busca de ofertas. Tras realizar este análisis basta con examinar las emisoras y los programas hasta dar con el adecuado para que la campaña tenga el mayor impacto posible y nos permita incrementar los clientes.

Definir el tipo de anuncio

No existe un solo tipo de publicidad en radio, ya que puede haber campañas informativas, de necesidad, de posicionamiento, promocionales, etc. Por tanto, es labor del emprendedor, junto con el asesor especializado, desarrollar una campaña adecuada a sus necesidades. Y es que no es lo mismo el contenido de un spot que informa de la salida de un nuevo producto o servicio del que pretende dar a conocer la marca. Cada caso requiere de un tipo distinto de  anuncio.

La claridad y sencillez no son materia de discusión

En televisión es habitual encontrar anuncios complicados que hacen pensar. Buenos ejemplos en este sentido serían los de perfumes y las marcas de automóviles de gama alta. Pero en radio ese tipo de publicidad no conduce a ningún sitio. Muy al contrario, los nuevos negocios deben obviar frases técnicas y mensajes rebuscados y ofrecer un mensaje claro y sencillo a los oyentes. En dicho mensaje se deben incluir las ventajas competitivas de nuestra empresa o de los productos o servicios que se venden. Pero siempre destacando la claridad y la sencillez.

Ser creativos

Al igual que en el resto de medios de comunicación, siempre se debe ser creativo para impactar en la audiencia con el mensaje que se transmite. Así se incrementan las posibilidades de éxito de la campaña publicitaria.

Etiquetas en blanco para poner precio

Consejos para que los emprendedores acierten al fijar los precios

El reto del precio

A la hora de elaborar un plan comercial, el punto centrado en definir el precio al que se venderán los productos o servicios que la empresa ofrece, supone todo un reto. Determinar lo que se va a cobrar a los clientes es una de las decisiones más complicadas de los emprendedores. Obviamente la respuesta a esta ardua cuestión no pasa por tirar los precios. Eso llevaría el negocio a la ruina, ya que no se cubrirían costes.

Colocar un PVP de artículo de lujo a algo que dista mucho de serlo tampoco es la solución. Primero porque estaremos engañando al cliente. Segundo, porque no lo comprará nadie. Por tanto la única respuesta adecuada es definir el precio más justo posible acorde con lo que realmente se ofrece y que permita al negocio obtener beneficios por su venta.

Factores y parámetros a tener en cuenta

Obviamente a la hora de situar el precio existen factores claves, como el posicionamiento de la marca, el nivel de calidad de lo ofertado y la capacidad de la empresa para saber vender.

Pero además existen otros parámetros que también son imprescindibles para tomar la decisión.

  • Definir el impacto y el valor de lo que se está vendiendo

No es lo mismo vender tenedores que ser la única empresa capaz de prestar un servicio que resuelve un problema. En este último caso el impacto de la oferta en el cliente es mucho y, por tanto, es posible pedir un precio más alto. De ahí que lo primero que debe plantearse un emprendedor es si mi producto o servicio es capaz de resolver un problema o si, por el contrario, no es necesario. En caso de que la respuesta sea la segunda, la triste realidad es que debería replantearse el producto. Y si centra en el mismo la mayor parte de las esperanzas de negocio, casi mejor que espere hasta que surja otra idea mejor.

La sociedad actual ha cambiado con respecto a la pasada. Si los nacidos en la década de los 80 y anteriores tenía una cultura de posesión, las actuales carecen de ella. Por tanto por mucha capacidad de gestión comercial y de marketing que tengamos será imposible convencerles de que pasen por caja a menos que sea estrictamente necesario.

Eso sí, si lo que la empresa ofrece soluciona una necesidad no habrá inconvenientes en solicitar un precio mayor al que se hubiera podido estudiar con anterioridad.

  • Huya del bajo coste

Por norma general las empresas lowcost son capaces de ofertas precios por debajo de lo que dicta el mercado y la lógica empresarial por su enorme capacidad de producción y una gestión que se cuida y vigila hasta el último euro. Es obvio que los nuevos negocios no pueden producir ingentes cantidades de una referencia para ser capaces de competir con un mínimo de garantías en el mundo del bajo coste. De ahí que el precio ideal para un emprendedor sea con el que se sienta bien y que, como mínimo, cubra costes. Jamás menos que eso.

Sin duda, vender barato no es modelo rentable y enfocado a pequeños empresarios independientes, ya que al coste que supone producir el producto o servicio hay que sumar el tiempo trabajado. Lo más probable es que esa operación refleje como resultado un precio competitivo, pero en la línea con lo que se puede encontrar en las empresas rivales.

  • La estrategia de cobrar un poco menos que el resto tampoco funciona

Como ya se ha dicho en este post es imprescindible utilizar como parámetro para definir el precio de un producto o servicio lo cobrado por la competencia con referencias de similares características. En esos casos, muchos emprendedores creen que situando un precio algo inferior al resto se logrará captar a la clientela rival. A la larga esta estrategia no suele ofrecer buenos resultados.

No se debe tomar el precio de la competencia como el único parámetro a considerar a la hora de dictar el nuestro. Son igual, o más, importantes aspectos como el valor añadido que podamos ofrecer. Si se tiene, no hay ningún problema en pedir a los clientes que paguen más.

En el momento de fijar los precios no existen las matemáticas puras que se estudiaban años atrás en las escuelas, también influye la mentalidad. De ahí que no se pueda tomar como única referencia lo que llevan a cabo rivales de los que se desconocen las variables que utilizaron para definir sus precios.

  • ¿Qué mensaje queremos mandar?

El precio es también un contundente mensaje que la empresa manda a la sociedad sobre su producto o servicio. A pesar de ello, a muchos emprendedores les da reparo cobrar caro. En cambio carecen de inconvenientes para pedir menos dinero del que realmente vale la referencia ofertada, ya que este aspecto se suele tomar como una diferenciación con los demás.

Pero no hay que olvidar que un precio reducido en demasía es fácil que deje de ser visto por el cliente como una oferta interesante. Muy al contrario, lo que se consigue es mandar el negativo mensaje de que nuestra empresa es insegura y que dudamos sobre la calidad de lo que pretendemos vender.

Por tanto suele ser preferible pecar por exceso en vez de por defecto, ya que es más sencillo bajar un precio demasiado alto que subir uno rebajado en exceso.

Con todo lo más importante de todo es que el emprendedor esté conforme y a gusto con el precio que paga el cliente. Si se tiene ese sentimiento lo más probable es que se haya acertado con la elección.

Hombre con traje señalando con el dedo

La importancia del liderazgo en los nuevos negocios

Hay que ganarse la confianza

Antes de fundar Tesla y revolucionar la industria de la automoción, Elon Musk, lanzó una empresa que fracasó, llamada Zip2. Según el propio emprendedor americano, la razón de que esta firma se hundiera fue que él mismo carecía de capacidad y habilidades de liderazgo. Jamás había estado al frente de un equipo de personas y eso le hizo imposible que pudiera tener el comportamiento de un buen líder. Debido a ello, nunca consiguió ganarse la confianza de los empleados y de los inversores. Esa falta de conocimientos fue, por tanto, lo que condenó a la empresa en cuanto aparecieron los primeros problemas, que coincidieron con la caída de las empresas de internet en Estados Unidos primero, y en el mundo más tarde.

El liderazgo es lo más importante

Sirva el claro ejemplo de Musk y su transformación radical posterior (solo así se explica lo que vale Tesla cuando aún no ha obtenido un dólar de beneficios) para destacar la importancia del liderazgo en los nuevos negocios. Da igual que los emprendedores cuenten con las mejores ideas de negocios, los recursos iniciales necesarios, la estructura, la oficina e incluso los proveedores. Poco importa también si se dispone de un gran equipo, un gran producto y servicios y la posibilidad de ofrecer un precio de mercado. Todo eso está muy bien, pero si no se es un buen líder, es mejor pensárselo dos veces, ya que las posibilidades de fracasar son elevadas.

¿Qué es el liderazgo?

Pero antes de ampliar el conjunto de las habilidades que convierten a un empresario en líder de un negocio que funciona es interesante definir qué es liderazgo y cómo afecta a la organización de la empresa.  Veamos: hablamos nada más y nada menos que de la manera en que el emprendedor guiará al equipo hasta la consecución de los objetivos marcados. En este apartado también se incluye la capacidad para abordar y resolver los problemas que puedan surgir y el método que se utilizará para lograr que la plantilla esté motivada y sepa trabajar en equipo.

La financiación

Esto solo con respecto al funcionamiento interno del negocio. Pero la capacidad de liderazgo también es fundamental para algo prioritario en los negocios que acaban de arrancar: conseguir financiación. Sin duda, un buen líder lo tendrá más fácil para convencer a bancos e inversores de que su empresa es una gran oportunidad de crecimiento y rentabilidad que uno que carezca de estas competencias.

Las capacidades de un buen líder

Ser líder implica acarrear con la responsabilidad de los resultados de la compañía y también con el peso de llevar la firma dónde se quería y por el camino que se había previsto. Por todo ello, quizá muchos expertos consideran que el valor y el coraje son características intrínsecas que debe tener todo líder empresarial y que no se pueden aprender en una escuela de negocios. Solo así el emprendedor será capaz de enfrentarse a todas las dificultades y presiones que, sin duda, una aventura empresarial generarán.

Como es previsible otra capacidad que debe tener un líder es un conocimiento perfecto del entorno económico en el que se mueve. Y es que solo sabiendo más que nadie se puede transmitir la confianza que todo equipo debe tener con su responsable. Además de ello, para ser un buen líder se deben cultivar los siguientes aspectos:

  • La comunicación

Se trata de una realidad irrefutable. Si se pretende que un grupo de desconocidos colaboren activamente con su proyecto y se sacrifiquen por el mismo deben estar motivados más allá de lo que aporta la nómina mensual. Para lograrlo debe haber una comunicación constante por todos los métodos posibles, como correos, mensajes, teléfono, en persona, etc… Lo que sea necesario para que el equipo esté al día en todo momento de lo que en realidad ocurre en la empresa y de las decisiones que ésta va a tomar en el futuro. Solo así el trabajador se sentirá valorado y querido y, por tanto, parte de la empresa.

  • Hay que dar ejemplo

Es obvio que la imagen que se ofrece es importante. Características como el profesionalismo en el trato, la ética, el entusiasmo que se transmite y la seguridad a la hora de hablar y tomar decisiones son claves para elevar el liderazgo de un emprendedor en la firma. Pero si la fachada que se ofrece hacia el exterior no es la misma que se tiene no hay nada que hacer. En ese caso por mucho que se hable y se trasmitan palabras sabias para motivar al equipo, si los colaboradores no le ven de la misma forma con la que se expresa tirará por tierra la credibilidad que haya podido lograr. Por ello, es mejor reservar los esfuerzos para trabajar y predicar con el ejemplo.

  • No hay lugar para la duda

Dudar y titubear cuando llega el momento de tomar una decisión importante es contrario al buen líder. Para ser capaz de decidir rápido y con acierto es importante que antes se haya realizado un trabajo previo en el que se analicen las diferentes posibilidades y entonces se decida lo mejor para el futuro de la empresa. La planificación, por tanto, también es una característica que un buen líder debe tener para ser capaz de salir de las situaciones complicadas que puedan generarse.

plaza picadilly con luminosos de publicidad

Claves para encontrar la ubicación ideal para montar un negocio

Los locales malditos

Seguro que alguna vez se habrá fijado en un lugar en el que se han iniciado diversas aventuras empresariales, pero ninguna de ellas ha funcionado. Se les suele llamar locales malditos ya que ningún emprendedor es capaz de triunfar en ellos. Pues bien, esta anécdota sirve para ilustrar la enorme importancia que la ubicación tiene en los nuevos negocios.

De nada sirve disponer de la mejor idea de negocio si no situamos nuestra tienda o local en el entorno indicado. Saber elegir la ubicación de la empresa es, por tanto, una de las decisiones más importante y difíciles que se deben afrontar. A pesar de ello, muchos emprendedores cometen el error de centrarse casi en su totalidad en la financiación de la firma y en encontrar un alquiler económico, y se olvidan del resto de elementos que son imprescindibles para acertar con el sitio desde el cual dar comienzo a nuestro hipotético imperio.

Conoce las claves de la ubicación:

Por dicho motivo en este post vamos a tratar de explicar las claves para encontrar la ubicación ideal de nuestro negocio. Y es que solo la combinación perfecta de una buena idea, que ha sentado la base de un excelente producto o servicio, un buen departamento de atención al cliente, un precio adecuado  y una situación comercial estratégica garantiza los negocios de éxito.

  • Fijarse en la competencia

En este aspecto no existe un regla fija, ya que puede ser igual de provechoso, o no, plantar nuestra tienda en una zona sin competencia o donde existan negocios similares. Partamos desde lo más básico. La realidad es que existen mayores posibilidades de triunfar si somos los únicos capaces de ofrecer el producto o el servicio y reducimos las posibilidades de elección del consumidor a la mínima expresión.

Pero seamos serios. En la actualidad es casi imposible ser un llanero solitario de un barrio, aunque éste sea un nuevo desarrollo. De hecho, solo con negocios que dependen de instituciones públicas, como estancos o farmacias, se puede disponer de ese privilegio. De ahí que lo normal es que nuestros rivales estén cerca. Con todo, de esta situación también se pueden extraer beneficios. Basta con ofrecer un extra para aprovechar el tráfico de consumidores interesados en nuestro provecho.

  • No existe el sitio perfecto

Uno de los grandes consejos que se pueden ofrecer en este sentido es el de interiorizar que es imposible dar con la ubicación 100 por cien ideal. Todas tendrán sus ventajas e inconvenientes. Así que lo más importante es saber elegir para que el porcentaje de beneficios sea mayor que el de problemas.

También se debe tener presente que cada negocio es un mundo y, por tanto, se requieren ubicaciones diferentes dependiendo de nuestra actividad empresarial. Resulta obvio que en una empresa que necesita de las continuas visitas de los clientes, aspectos como la visibilidad y el acceso fácil deben ser la prioridad.

Por el contrario, si lo que se ofrecen son servicios para los que se necesita un desplazamiento a la casa del cliente, estar cerca de las calles más transitadas no ofrecerá ningún valor añadido. Muy al contrario, el mayor alquiler que, sin duda se pagará, jugará en nuestra contra. Es el caso de cerrajeros, fontaneros, etc.

  • Estudiar al consumidor

Si cuando el emprendedor decide el tipo de producto o servicio que va a colocar en el mercado estudia a quién se lo va a vender, es obvio que en el momento de seleccionar la ubicación del negocio también es imprescindible tener en cuenta al tipo de cliente al cual nos dirigimos. Es necesario saber cómo es, qué hace, qué le gusta y hasta cómo piensa para elevar las posibilidades de acierto a la hora de escoger un sitio para la tienda. Tampoco se debe olvidar que conocer el estatus social, la edad y  el género son factores que también ayudan a acertar.

  • Afluencia y visibilidad

Ya se ha tratado en apartados anteriores pero conviene tener presente que tiendas en calles con gran tráfico de personas y coches y situadas en sus esquinas tienen  mayores opciones de atraer al consumidor.

  • Aplicar el sentido común

No se debe olvidar que el mejor local y el mejor precio no valen para nada si el establecimiento comercial está situado en un entorno conflictivo. Al igual que también carece de sentido abrir una tienda de menú barato ideal para los obreros en pleno Paseo de Gracia de Barcelona. Y viceversa, un local de productos de lujo no tiene ninguna utilidad en zonas eminentemente obreras. De ahí que a la hora de seleccionar la ubicación haya que utilizar el sentido común. Sin él, acertar es casi imposible.

  • Ponérselo fácil al cliente

Siempre se ha de tener presente que el consumidor no tiene la obligación de visitarnos. De ahí que sea necesario ponerle todas las facilidades posibles para que sea capaz de acceder a la tienda. Con esta idea locales cerca del transporte público o de fácil tránsito parecen ideales ya que incrementan el grado de accesibilidad a nuestro negocio.

  • Valorar la cercanía con los proveedores

Elegir la ubicación teniendo en cuenta el lugar donde se encuentran la mayoría de nuestros proveedores es un aspecto que no suele tener demasiado en cuenta pero que es importante considerar. Al igual que también es interesante que existan zonas de carga y descarga frente a nuestra puerta de entrada para facilitar la llegada del género.

  • Alquiler y costes

Por último, aunque también es de una importancia capital, es imprescindible que seamos capaces de pagar lo que nos cuesta el local o los locales. Si no, el fracaso está asegurado. Sea como sea, lo que hay que tener claro es que la ubicación es parte fundamental de nuestro plan de negocio. Y es que un error en este sentido puede condenar a un emprendedor a cerrar su empresa.