Entradas

Lab2

Las oportunidades también llegan a casa

Siempre se dice que las empresas necesitan salir fuera de España para aumentar su negocio, y es una gran verdad. Pero, ¿qué pensaríamos si es ese nuevo negocio el que acude a nuestra casa, es decir a nuestro país? Pues bien, estamos a punto de comprobar cómo el sueño se convierte en realidad y no tardará, precisamente, mucho tiempo en hacerlo.

Las multinacionales de China, Brasil, México y otros lugares emergentes se han puesto las pilas y no quieren quedar limitadas a sus territorios o a los países cercanos a los suyos. Al contrario, están decididas a potenciar su presencia en todo el mundo y han pisado el acelerador para internacionalizarse rápidamente. Pero para llegar al conjunto de los mercados del globo necesitan instalar sus bases y centros operativos en determinados y estratégicos países europeos, desde los que desplegar luego sus actuaciones hacia el resto del continente. Es decir, necesitan encontrar territorios que les sirvan como ‘hub’ de sedes corporativas en Europa.

Por su situación geográfica y su conexión con otros países y continentes como el Latinoamericano, España puede ser el lugar idóneo para muchas de estas multinacionales. Además, su trayectoria histórica avala la relación con un buen número de las naciones de donde proceden los nuevos ‘gigantes’ empresariales. Todo ello convierte a nuestro país en un serio candidato para recibirlos.

Y aquí es donde se puede producir el milagro. Si España consigue atraer un buen número de estas nuevas multinacionales, nuestras pymes verán multiplicados sus clientes y sus oportunidades de negocio sin moverse de casa. De un plumazo, podrán convertirse en proveedores y empresas auxiliares de los nuevos ‘gigantes’, que necesitarán cubrir todas sus necesidades de material, productos, equipamiento, instalaciones, servicios, etc. Pero para aprovechar la oportunidad, tendrán que buscar aquellos sectores y segmentos donde mejor puedan encajar sus productos y servicios, establecer los contactos necesarios y darse a conocer, eso sí sin precipitarse demasiado para no morir en el intento.

La Fundación de Estudios Financieros (FEF) acaba de elaborar un estudio sobre las economías emergentes y el reequilibrio global, que confirma que todas estas nuevas oportunidades para las pymes españolas se producirán muy pronto. El director de este trabajo, el profesor de ESADE y director del Center for Global Economy and Geopolitics, Javier Santiso, asegura que la internacionalización de las propias multinacionales emergentes representa una oportunidad única para que España se posicione como un centro de actividad de sedes corporativas de cara al continente europeo, siendo el puente y punto de entrada de estas multinacionales hacia Europa.

España podría así convertirse en un eje latino para las multinacionales latinas que buscan asentarse en Europa. E, igualmente, posicionarse como un centro europeo para las multinacionales de China, India, Singapur e Indonesia, que buscan asentarse en los mercados europeos.

Históricamente, España ha apostado por muchos de los países, cuyas economías están ahora emergiendo en todo el mundo. Ahora le toca reinventar su relación con ellos, de una manera más bi-direccional, es decir no sólo como emisor de inversiones o asentamientos sino también como receptor. Habrá que cruzar los dedos. Si conseguimos que algunas de las multinacionales emergentes decidan instalar en nuestro país sus centros operativos desde los que desplegarse hacia todo el continente europeo, las oportunidades de negocio se multiplicarán y nuestras pymes dispondrán de nuevos clientes a los que dirigir sus productos y servicios. Entonces, no siempre será necesario moverse de casa para exportar.

Lab

Solucionar los conflictos sin morir en el intento

“¡No puedo más! Juan se inmiscuye continuamente en mi departamento y toma decisiones que me corresponden a mí”. Quien habla así es Belén, la responsable de ventas de una pyme que soporta como uno de sus compañeros “mete siempre las narices” en sus asuntos. El problema puede solucionarse de manera inteligente o también puede prolongarse y derivar en un serio conflicto que no beneficia a nadie y que, incluso, puede poner en peligro la buena marcha de la empresa.

En primer lugar, el empresario debe tener siempre en cuenta que nadie es exactamente igual a nadie y que todos tenemos nuestras particularidades. Aunque habitualmente las pymes disponen de estructuras empresariales sencillas y de pocos trabajadores, la diversidad entre las personas es un elemento a tener muy en cuenta, ya que puede convertirse en fuente de armonía o de problemas, según como se gestione.

La Federación Española de Hostelería ha elaborado un manual que ayuda a los empresarios de este sector a gestionar la diversidad de forma adecuada, pero cuyos consejos pueden valer para cualquier pyme. Uno de los capítulos trata sobre los conflictos que se pueden producir entre los trabajadores y aporta claves para solucionarlos. Estas son las principales:

Asume el conflicto con naturalidad. El problema se produce cuando una parte advierte que otra ha perjudicado a alguno de sus intereses o está a punto de hacerlo. En las empresas hay una interdependencia entre todos los empleados para lograr unos resultados finales. Así pues, es lógico que diferentes personas o grupos intentan cooperar para llegar a un fin común, pero tienen opiniones divergentes acerca de cuál es la mejor forma de conseguirlo. O que una o ambas partes interfieren en los esfuerzos de la otra por alcanzar sus objetivos, en ocasiones debido a un inadecuado reparto de funciones y responsabilidades. Es algo natural y consustancial a situaciones de interdependencia y como tal hemos de afrontarlo, con serenidad y naturalidad.

Descubre la raíz del problema. Cuando conocemos la raíz del problema tenemos parte de la solución. Puede ocurrir que las diferencias culturales, de género, físicas, de edad, etc. estén siendo un obstáculo para las relaciones y el logro de objetivos. Sin embargo, no todos los conflictos en equipos diversos son debidos a las diferencias de personalidad, sino que pueden existir causas estructurales u operativas.

Es necesario, indagar y clarificar la raíz del problema sin dejarnos llevar por “respuestas fáciles” como las diferencias personales o culturales. De hecho, existen muchas ineficiencias operativas y/o estructurales que suelen enmascararse en discusiones “personales” y constituyen una fuente de mejora muy rentable. Indagar y descubrir las causas del problema es muy beneficioso para la empresa, ya que ofrece información que le permite ser más rentable y dar mejor servicio a sus clientes externos.

Aplica una técnica de resolución creativa. El modo más efectivo de resolver conflictos es aplicar las técnicas de resolución creativa de problemas de forma sistemática. Esto aporta una metodología a la empresa para convertir los conflictos en oportunidades y enseña a los colaboradores a gestionar y superar los conflictos por sí mismos. Aplicar una técnica creativa permite encontrar alternativas diferentes; e inventar opciones nuevas para obtener beneficios mutuos logra despertar y poner en valor la potencialidad de la diversidad.

Abrir la puerta a la diversidad en la gestión supone contar con múltiples visiones diferentes y encontrar soluciones novedosas para resolver situaciones aparentemente irresolubles. Facilita dar nuevas respuestas a problemas “no resueltos” en el pasado y enfocar desde otras perspectivas los retos venideros, lo que prepara a las pymes, micropymes y negocios autónomos para afrontar el presente y el futuro de un modo diferente.

Resuelve desde la diversidad. Si los conflictos son personales o culturales, es aconsejable adoptar una posición de respeto y escucha hacia cada postura. Negocia con sensibilidad transcultural, lo que no implica aceptar todo lo que proceda de culturas diferentes. Implica esforzarse en entender los diferentes modos de percibir la realidad, buscando encontrar oportunidades de conexión y valores comunes a las partes implicadas.

Genera espacios de comunicación. La mejor forma de evitar problemas es prevenirlos. Dedicar un tiempo a establecer lazos de empatía transcultural, escuchar activamente, fomentar las relaciones jefe-colaborador y entre empleados previene y facilita la resolución de los conflictos de forma positiva.

Lab

La mejor fórmula para salir de España

Encontrar nuevos mercados y clientes más allá de España puede ser la salvación para muchos negocios. Pero tan importante como decidir en qué país queremos estar presentes, es la forma en que lo hagamos. Tendremos que elegir entre estas cuatro recetas: la exportación, las licencias y franquicias, las ‘joint-venture’ y las alianzas estratégicas, y la inversión directa. Pero, cuidado, todas tienen sus ventajas e inconvenientes.

Desde que empezó la crisis en 2007 han desaparecido del mapa español casi 500.000 pymes y autónomos. Las causas son bien conocidas: la caída de las ventas, las dificultades para acceder al crédito y la morosidad. Pues bien, los expertos opinan que la búsqueda de nuevos mercados fuera de nuestro país podría haber evitado un buen número de estas desapariciones. Ahora, cuando continúan las dificultades, salir al exterior sigue siendo la posible tabla de salvación para un buen número de pequeñas y medianas empresas, tabla a la que las compañías de mayor tamaño ya llevan aferradas desde hace tiempo. Eso sí, una vez decidido el “viaje”, hay que plantearse una cuestión fundamental: ¿cómo hacerlo?

No es conveniente cruzar la frontera y ponerse a vender productos en otros países de cualquier manera. Hay que encontrar la fórmula más adecuada a nuestros propósitos. Y, como decíamos al principio, existen cuatro recetas principales, con sus pros y sus contras. La consultora KPMG advierte sobre cada una de ellas.

La primera fórmula es la exportación y sus ventajas la sencillez, el conocimiento del mercado a través de un agente o distribuidor, y unos costes de inversión relativamente bajos. Pero también tiene inconvenientes: un menor potencial de ingresos, una pérdida de control sobre la comercialización, la ausencia de ‘feedback’ del mercado, las dificultades para identificar al agente o distribuidor adecuado, los problemas derivados de los contratos de servicio con esos agentes y los costes de transporte.

Si no nos convence este primer método para salir de España, tenemos otros como las licencias y franquicias. Entre sus ventajas está el hecho de que facilitan una entrada rápida, que no requiere inversiones de capital elevadas, que reducen los problemas asociados al comercio y a los propietarios extranjeros, y que trasladan costes y riesgos al franquiciador. Sin embargo, cuentan con algunos problemas como las dificultades para mantener el control sobre la calidad del producto, los estándares y la consistencia. Además, no hay que olvidar que esta fórmula también crea un competidor.

La tercera posibilidad que tiene un empresario para introducirse en un nuevo país es realizar ‘joint-venture’ y alianzas estratégicas. ¿Sus posibilidades? una rápida adquisición de ventajas competitivas gracias al ‘know-how’ con el que seguramente contará el socio local en cuestiones de mercado, tecnología, desarrollo de producto, marketing y canales de distribución; y otras ventajas derivadas de compartir los riesgos y costes de la expansión. En cuanto a los problemas que podrían producirse, destacan los conflictos entre socios (por ejemplo, en las políticas de reparto de dividendos, sourcing, producción y pricing), las dificultades de lograr un equilibrio entre manejar el control y buscar recursos adicionales, las limitadas sinergias y las implicaciones en el riesgo cuando la relación no funcione y, además, afecte a la cadena de suministro.

Si no terminamos de creer en las tres anteriores fórmulas, siempre nos quedará una cuarta: la inversión directa. Esta posibilidad cuenta con importantes puntos a favor como el control de recursos y capacidades, la integración y coordinación de actividades en todos los países, la posibilidad de una estrategia de M&A con entrada rápida, o el atractivo de lugares con menores salarios e impuestos. Eso sí, tampoco hay que olvidar sus inconvenientes, entre los que pueden estar la necesidad de una inversión significativa y de una gran exposición financiera, los problemas de integración y coordinación de una estrategia de M&A, un consumo de tiempo y costes impredecibles, y la exposición a riesgos económicos y políticos.

No hay una fórmula ideal para todas las pymes. Cada una tendrá que valorar las ventajas que más le beneficien y los inconvenientes que menos le perjudiquen. Eso sí, no es conveniente ahorrar esfuerzos teniendo en cuenta que la estrategia elegida podría evitarle a uno, simple y llanamente, desaparecer del mapa.

panama

Panamá, una oportunidad de inversión

panamaTan importante como salir al exterior es elegir bien el país. Y uno de los que han aumentado su atractivo en los últimos años es Panamá. Así quedó demostrado el pasado 12 de julio, cuando Madrid acogió el ciclo de conferencias del Gobierno panameño ‘Panama Invest 2011’, que abordó las posibilidades de inversión que ofrece hoy en día ese país centroamericano.

Fortaleza y estabilidad

Una de las claves de la pujanza de este territorio es que su economía ha dado muestras de fortaleza y estabilidad macroeconómica. Y es que en medio de una crisis económica internacional y de unas condiciones inciertas en todo el mundo, Panamá consiguió en 2010 un crecimiento nada menos que del 6,7%.
Durante los últimos seis años, este país se ha situado entre los líderes de la región en atracción de inversión extranjera directa, que se ha dirigido fundamentalmente a sectores como la logística, la energía, los bienes raíces y los servicios financieros.

Razones para invertir

Pero si los anteriores fueran pocos argumentos para invertir, existen también otros:
-El actual Gobierno de Panamá ha preparado un plan estratégico quinquenal para mejorar la competitividad en los sectores con mayor potencial productivo (logística, agroindustria, servicios financieros y turismo) a través de un ambicioso plan de inversión pública, dirigido a mejorar el entorno de negocios.
-Entre 2010 y 2014 se habrán invertido 13.600 millones de dólares en infraestructuras, cifra que no incluye la inversión de 5.250 millones en la ampliación del Canal de Panamá.
-La logística tiene un gran potencial de desarrollo, a través del Canal de Panamá, el Ferrocarril Interoceánico, un Hub Marítimo con puertos en el Pacífico y el Atlántico, y una Plataforma Internacional de Transporte Aéreo para carga y pasajeros entre otros. La capacidad del canal es complementada por los puertos de contenedores en el Atlántico y el Pacífico.
-Además, el Gobierno de Panamá continuará también invirtiendo en la construcción de una red de infraestructura de transporte y comunicaciones bien desarrollada.
El turismoadquiere cada año mayor relevancia en el país y el Gobierno considera primordial la disposición de un marco estratégico de carácter integral para su desarrollo.

Sectores en desarrollo

A la hora de presentarse en el país, hay que tener en cuenta que el Gobierno de Panamá tiene previsto desarrollar, además del financiero, otros tres sectores estratégicos principales:
  1. Logística: construcción, ampliación y modernización de puertos; y construcción de infraestructura de conexión de puntos estratégicos (finalizar la autopista Panamá-Colón, reconstrucción de infraestructura vial en Colón, conexión entre Howard y Puente Centenario, puentes, conectividad interna de la ciudad, sistema de transporte metro bus, teleférico de San Miguelito, Ensanche de Corredores Norte y Sur, y terminación de Corredor Norte.)
  2. Agricultura: construcción de caminos de acceso a áreas de producción agropecuarias; expandir los sistemas de riego; y desarrollo de la cadena de frío (centro de distribución, centro de recopilación secundario e instalaciones para entrega final).
  3. Turismo: construcción y modernización de nuevos aeropuertos (provincias centrales, Colón y David); proyecto de ampliación del Aeropuerto Internacional de Tocumen Fase II a V (hasta 2030); desarrollo de infraestructura vial y de cobertura de necesidades básicas en zonas identificadas como de potencial de atracción de turismo de lujo (zona de Farallón, archipiélago de las Perlas, ciudad de Panamá, península de Azuero y Santa Catalina, y área occidental en Chiriquí).