Entradas

nuevos_negocios

La importancia de la marca en los nuevos negocios

La marca y la opción más cara

Una marca con personalidad, o prestigiosa, o de culto es lo que se encuentra detrás de muchas de las decisiones de los consumidores. Es lo que hace que en el supermercado se compre Fairy en vez de otro detergente de distribuidor. Es lo que origina que se adquiera Coca-Cola en vez de la bebida carbonatada de marca blanca. Ahora bien, ¿de verdad la diferencia que existe entre los productos con el nombre del fabricante y los que promociona el supermercado es tan extensa? ¿Es tan enorme como para pagar el doble? La respuesta objetiva es que en la mayoría de los casos, las diferencias no son tan grandes, y a pesar de ello, se prefiere la opción más cara.

¿La marca hace único al producto?

Como se puede ver, la marca es fundamental para incrementar las ventas de una empresa. La importancia de una buena enseña es lo que hace que los clientes se lancen en masa a adquirir el último iPhone e ignoren otros dispositivos con características similares y a mitad de precio. Una buena marca logra que para la conciencia de las personas estemos ante productos o servicios únicos cuando en realidad no lo son tanto.

Un emprendedor debe tener esto en cuenta  y situar a su enseña en el centro de su gestión comercial y de marketing. Para potenciar la importancia de la marca en la sociedad en el caso de los nuevos negocios es necesario descubrir qué es lo que las hacen tan atractivas para nosotros.

Es cierto que construir una marca legendaria como, por ejemplo, Harley Davidson o Rolex es un logro al alcance de los elegidos, pero los ingredientes necesarios para generar una enseña de culto son siempre los mismos. De ahí que en este post tratemos de reflejar cuáles son las constantes que debe tener una firma de éxito.

La personalidad de la marca debe impregnarlo todo

Una marca con aspiraciones de traspasar el imaginario de la sociedad debe tener una presencia constante y unitaria en todos los aspectos que genera la empresa. Su personalidad y valores deben estar presentes en elementos como el logo, las cartas, la web, las redes sociales, el diseño de los productos o servicios, la tienda online, el servicio de entrega a domicilio y hasta en las respuestas que se dan a los clientes desde el departamento de atención al cliente.

Solo una enseña en perfecta sincronía y unificada es capaz de obtener la personalidad suficiente y distintiva como para ser reconocible durante años y dar cabida a todo tipo de productos o servicios. Un ejemplo en este sentido es Virgin. El paraguas de la marca es tan amplio que es capaz de contener en su interior las decenas de negocios totalmente diferentes que presenta la firma comandada por Richard Branson.

La calidad importa, pero la clave está en la experiencia del cliente

Una marca que representa a un mal producto o servicio no tiene ningún futuro. Esa es una realidad inamovible. Es como una película con un mal guión. Por muy bueno que sea el director o los actores, si no hay una historia decente que contar no se puede aspirar a producir un buen film. Pues en la empresa pasa lo mismo. La calidad está siempre detrás de los negocios que funcionan. Pero esta característica que podía servir para diferenciarse en el pasado, no tiene tantísima importancia en la actualidad, debido a que la sociedad digital da por hecho que lo que se vende viene con calidad de serie. De ahí que la maca deba ofrecer algo más para destacar frente al resto. Ese extra o valor añadido que el emprendedor debe aportar es una experiencia óptima para el cliente. Su enseña debe ir un paso por delante y sorprender y aportar ese valor añadido que la convierte en única.

Anticiparse a las tendencias

Para alcanzar el estatus de mítica, una marca debe ir siempre por delante de lo que piensa el consumidor. Solo así será capaz de satisfacer sus necesidades. Para conseguirlo, el emprendedor debe estar siempre atento a las tendencias que comienzan a surgir en el mercado para tener lista su solución en el momento indicado. El mejor ejemplo en este sentido es la Apple de la primera década del siglo XXI cuando sorprendió e innovó con el iPhone justo en el momento en el que la sociedad estaba preparada para manejar dispositivos táctiles. También McDonald’s fue consciente de la cada vez mayor preocupación por la comida sana con el lanzamiento de ensaladas o con menús adaptados a cada país.

La marca, por tanto, debe conocer esa tendencia o preocupación global que está a punto de surgir y anticiparse. De esa forma conseguirá incrementar su importancia en la conciencia de los clientes y podrá aspirar a convertirse en esa enseña diferenciadora, clave en cualquier negocio que funciona.

errores_web

Los errores más graves de las webs de los nuevos negocios

Diseño y características, la clave para evitar errores

En la actualidad, parece que para tener una página web con visitas solo es necesario invertir en posicionamiento y en redes sociales. Es decir, parece que con gastar dinero en diversos aspectos relacionados con el marketing online ya se consigue el tráfico. Eso es cierto, pero el problema es que si no se cuenta con un diseño y unas características específicas de calidad en la página, esa inversión y ese ingente volumen de tráfico no valdrán absolutamente para nada. Llegarán los errores y las visitas, según lleguen, se irán si no existe nada que les retenga.

Lejos de lo que pueda parecer, el marketing online ha llevado a muchas empresas consolidadas y a nuevos negocios a descuidar su site, lo que constituye el primer gran error en las webs. Y es que sin un buen diseño no se conseguirá convertir a los visitantes en clientes. Y, por tanto, todo el dinero dedicado a posicionarnos mejor en Google y a ser conocidos en redes sociales no se traducirá en ventas en nuestra web.

Adiós errores

Para evitarlo es necesario elaborar una página regida por las características que mostramos a continuación y, como es obvio, no cometer los errores de los que hablaremos más adelante.

Los emprendedores que busquen que sus inversiones en Internet sean lo más rentables posible deben desarrollar un site corporativo que siga estas sencillas reglas: debe llamar a la acción, debe ofrecer algo, debe tener un enfoque muy concreto, debe tener una buena resolución, debe incluir herramientas sociales y debe ser agradable para el internauta, con encabezados destacados y un buen contenido

Quizá todo esto le parezca simple y elemental en cualquier página web. Pero basta con darse una vuelta por la red para comprobar cómo la mayoría de las páginas de las grandes empresas se han olvidado de estas normas tan sencillas.

Los errores más comunes

Como se decía antes, el buen diseño no es óbice para recordar los grandes errores que se cometen en los sites y que evitan atrapar a los visitantes. Y que, por tanto, no repiten los negocios que funcionan.

 

  • Carecer de objetivos

Si una página web carece de elementos que inciten a pulsar en links porque no cuenta con ofertas o alicientes o, simplemente, información interesante, no servirá para nada. De ahí que sea necesario evitar que la inversión realizada en el canal digital acabe en saco roto. Por tanto, jamás se debe cometer el error de minusvalorar los elementos que contendrá el site.

 

  • No es aconsejable copiar los de la competencia, ya que entonces se pierde el elemento sorpresa.

Y es que si un internauta aterriza en una página que no le ofrece nada más que otra en la que ha estado recientemente, huirá de forma fulminante.

Una de las mejores maneras de conseguir un objetivo claro para el visitante es disponer de un diseño atractivo en el que destaquen los títulos. Será la mejor forma de llamar la atención del lector obligándole a permanecer más tiempo en la página. De esa forma estará más cerca de convertirse en cliente del negocio, que es el que debería ser nuestro objetivo final.

 

  • Confundir a la audiencia

De cara a dar un mensaje claro a los internautas es fundamental que se ofrezca la información que realmente quieren conocer. De lo contrario se sentirán frustrados y abandonarán la página. Por tanto, la mejor manera de no caer en el error es formularse las siguientes cuestiones: ¿quién es mi cliente? ¿sabe de mi empresa? ¿y de mis productos? ¿cómo puedo hacer que compren productos?

Solo cuando tenga respuesta para estas preguntas, estará preparado para abordar las necesidades y presentar soluciones en las que sus futuros clientes podrían estar interesados.

 

  • No se entiende

Muchas veces las webs de las empresas están escritas con un lenguaje que no se entiende con solo echar un vistazo o realizar una lectura diagonal. Eso constituye un error de bulto que expulsa a los posibles clientes de la página. No se debe olvidar que los sites empresariales no son lugar para poetas o escritores de novelas. Aunque la magnitud de los párrafos y del lenguaje utilizado le parezcan interesante, no se olvide nunca de la regla de los cinco segundos, que es el tiempo que una persona dedica a saber de qué va la página. Si en ese escaso intervalo de tiempo, no ha sido capaz de captar su atención y explicarle las características de su empresa o de sus soluciones o servicios, olvídese de contar con él como futuro cliente.

 

  • No explicar los beneficios

En ocasiones, las páginas que venden productos o servicios se centran en describir las características de lo que ofrecen y se olvidan de los beneficios que para el cliente puede tener su adquisición. Una buena página web que presente el objetivo de atrapar a los visitantes no puede caer en este error. Es importante, por tanto, incluir en la estrategia de marketing todos los aspectos relacionados con las virtudes de lo que ofrecemos.

Solo solucionando una carencia que los internautas puedan tener se tienen posibilidades de que se conviertan en clientes. Con esta idea, y para aumentar ese porcentaje de opciones de ganar nuevos clientes, es necesario conocer las necesidades de los clientes e incluir esa información en la estrategia de marketing y en el desarrollo de los productos o los servicios. Será la manera ideal de que nuestros esfuerzos de marketing obtengan recompensa en la web.

 

preguntas que debe hacerse un emprendedor

Preguntas que un emprendedor debe hacerse para descubrir cuál es su mercado

Conoce la demanda

Muchos negocios que funcionan y que consiguen incrementar año a año sus principales cifras lo hacen porque conocen a sus clientes. Por el contrario, existen infinidad de nuevos negocios que languidecen porque los emprendedores todavía tienen dudas sobre cuál es su mercado.

Conocer la demanda que se puedes tener sobre un producto o servicio es tan fundamental que nadie debería jamás intentar montar una empresa sin saberlo. Debido a ello, le proponemos una serie de preguntas clave para saber si su proyecto empresarial tiene mercado potencial para permitir la supervivencia y el desarrollo del negocio.

¿Quién lo pagará?

La primera pregunta que debe hacerse un emprendedor es la de determinar el volumen de personas que estarían dispuestas a pagar por el producto o el servicio que la empresa ofrece. Es posible que usted considere que tiene una idea genial pero que ésta no es del interés de la mayoría de la población. En ese caso, conviene seguir dedicando tiempo y esfuerzo a redefinir el negocio, porque su apertura constituiría un claro suicidio. Una buena solución para conocer el alcance real de la propuesta es buscar en internet palabras relacionadas con la idea de negocio. Así se podrá hacer una idea del interés que despierta.

 ¿Quién lo ha pagado ya?

Para definir y afinar mejor la solución ofrecida así como el plan de negocio y el comercial, es preferible presentar en sociedad un producto o servicio en fase de prueba y dejar que los consumidores potenciales nos hablen a través de su cartera. ¿Lo compraron? ¿Por cuánto? ¿Lo consideran un precio justo? Toda esa información puede ser muy útil para no equivocarse posteriormente, cuando quizá ya no haya remedio.

¿Definir el alcance real?

Un emprendedor es siempre una persona apasionada con una idea que considera lo mejor que se ha descubierto desde hace muchos años. Por tanto, no es la indicada para conocer el alcance real de nada. De cara a no hacerse suposiciones y  saber la realidad de lo que se ofrece, es importante acercarse a consumidores potenciales para confeccionar una imagen más detallada de la audiencia y reducir esfuerzos de marketing. Así, es aconsejable realizar estudios de mercado, entrevistas a pie de calle u organizar foros. Será la única manera de no sobrestimar el tamaño del mercado.

¿Qué piensan mis contactos?

Quizá organizar reuniones o hacer encuestas pueda ser demasiado laborioso o caro. Pero un emprendedor debe consultar a sus contactos en redes sociales con lo que obtendrá una retroalimentación gratuita, que le dará una idea del interés de la solución que su negocio podría ofrecer.

¿Ser un experto me perjudica?

Muchas veces el emprendedor posee el conocimiento y la experiencia personal sobre el producto o servicio que piensa desarrollar. Pero nunca se debe asumir que esa virtud permite conocer lo que quiere el público objetivo. Hay que preguntarles para saber realmente sus intenciones, ya que éstas pueden no coincidir con las nuestras.

¿Cuál es el modelo de negocio?

Grandes empresas tecnológicas como Snapchat o Twitter arrastran el problema de que carecen de un modelo de negocio claro que les permita obtener beneficio. Quizá por ello el mercado castiga sus títulos, que llevan devaluándose desde hace tiempo. Un emprendedor no debe caer en semejante error. Siempre se debe conocer cómo será el negocio, cómo serán los ingresos, si serán suficientes para cubrir los costes, etc. Si no, mejor aplazar la aparición.

¿Cómo vendo?

Un emprendedor también debe saber cómo va a vender su producto o servicio. Es decir, si puede hacerlo desde entornos digitales o si, por el contrario, necesita presencia física a pie de calle. También es importante definir en el plan de negocio la zona de influencia, ya que no es lo mismo vender en el barrio, en la ciudad, en el país o a escala mundial.

¿Cómo lo hicieron los demás?

Estudiar el camino seguido por la competencia también es un paso necesario que todo emprendedor debe hacer antes de irrumpir en el mercado. No se trata de copiar a los rivales, sino descubrir qué técnicas han utilizado para saber su volumen de consumidores y actuar en consecuencia.

¿Conoce a la perfección a su target?

Además de saber el volumen de mercado que se puede tener es imprescindible también conocer a los clientes. Se debe hacer una investigación para descubrir aspectos demográficos y hábitos de compra de su target objetivo. Solo así se podrá adaptar el negocio a su idiosincrasia y se podrán definir estrategias comerciales y de marketing acertadas.

¿Se puede crecer?

Por último, un emprendedor que ya conoce el volumen y las características de su target debe descubrir si ese público puede crecer o cambiar con el tiempo. Una vez que lo sepa estará preparada para lanzarse a la aventura de desarrollar una solución con buenas posibilidades de alcanzar el éxito en los negocios.

empatia

La importancia de la empatía en los nuevos negocios

La empatía es la clave

El investigador holandés Frans de Waal, especializado en psicología, dijo en una ocasión que la empatía era “el pegamento que mantenía unida a la sociedad”. A pesar de ello, se trata de una habilidad que, en demasiadas ocasiones, suele no ser tenida en cuenta en el mundo empresarial. Cuando se habla de liderazgo se suelen valorar más virtudes como inspirador, influyente, potente… Pero rara vez se destaca que el jefe tiene empatía.

Construir y mantener la unidad

Aunque esté relegada a un segundo plano, tener la capacidad de ser empático es positivo para mantener alta la moral de la plantilla y para resolver problemas; en consecuencia, permite a una persona construir relaciones significativas y duraderas con las que les rodean. En otras palabras: se trata de un  ingrediente clave y subestimado en los negocios de éxito ya que, además, es fundamental para construir una cultura de éxito en la empresa.

Empatía y simpatía no es lo mismo

Muchas veces se cae en el error de confundir la empatía y la simpatía en el mundo de los negocios, cuando en realidad se trata de conceptos completamente diferentes. La empatía es la capacidad de entender los pensamientos, las emociones y los sentimientos de otras personas, mientras que la simpatía puede llevar a generar sentimientos de pena por las desgracias de otras personas. Es decir, provoca una serie de emociones que no ayudan en los negocios. Por el contrario, la empatía, o lo que es lo mismo, la capacidad de ponerse en la piel de otra persona, otorga importantes ventajas a la hora de ejercer el liderazgo en la compañía.

Resulta evidente que los emprendedores que dispongan de esa capacidad lo tendrán más sencillo para generar negocios que funcionan. De todas formas, la empatía puede entrenarse. A continuación, mostramos diversos caminos para desarrollar la empatía en el lugar de trabajo y que, por tanto, permite conocer lo que realmente le ocurre a la gente que nos rodea.

Prestar atención

Un emprendedor que pretenda adquirir la capacidad de ser una persona empática necesita que sus propios pensamientos no impidan tener en cuenta lo que sienten otras personas. De lo contrario, se puede generar un ambiente tóxico en el entorno de trabajo. No es positivo que todas las decisiones de una empresa se guíen por lo que una sola persona siente. Es imprescindible valorar las emociones e intereses del resto. Eso es empatía y elevará la moral de la plantilla hasta el punto de lograr que todos se esfuercen por remar para alcanzar la meta de pertenecer a un negocio rentable que respeta los sentimientos de todos aquellos que forman parte de él.

Para alcanzar esta comunión con el equipo no basta solo con escuchar a los demás. Los líderes de los nuevos negocios también deben discernir sobre los significados que se esconden detrás de las palabras, llegando a valorar el qué se dice y, sobre todo, el cómo se dice. Hay ciertas expresiones faciales o gestos o la propia cadencia a la hora de comunicar el mensaje que dan pistas y que, incluso, pueden llegar a contradecir lo que se está pronunciando. La persona empática debe ser consciente de ese lenguaje no verbal para reflexionar sobre ello y sacar las conclusiones adecuadas.

Querer escuchar

Además de ser observador hay que estar dispuesto a escuchar. Mostrarse abierto y accesible a que las personas que nos rodean nos cuenten sus problemas incrementa el nivel de confianza en el líder de la empresa; circunstancia que, sin duda, beneficia la implicación de la plantilla con los objetivos y metas de la compañía. Por tanto, hay que querer escuchar lo que se nos quiere comunicar. Da igual que sean nuevas ideas para mejorar el negocio o inquietudes relacionadas con la ambición personal del individuo en cuestión. En todo momento, el emprendedor debe mostrarse empático con sus subalternos. Será uno de los mejores planes de negocio que pueda llegar nunca a elaborar.

¿Por qué es fundamental la empatía?

En una encuesta realizada por la consultora Development Dimensions International (DDI) a unos 15.000 líderes empresariales se concluyó que la empatía era lo que más influía en el rendimiento de los empleados. ¿Por qué? Pues porque una de la características de la empatía es que es la vía por la que se transmite la visión de la compañía. Por tanto, permite que los empleados se sientan o no parte de un conjunto integrado. Los emprendedores que aspiren a liderar negocios que funcionen deben esforzarse por compartir los éxitos de la compañía con los empleados con la idea de que estos sientan la empresa como suya propia. Revistas, correos, reuniones… Cualquier canal es válido con tal de que genere una cultura de empatía y cohesión en el entorno de trabajo.

En otro trabajo realizado por la firma Businessolver se concluye que el 31 por ciento de los empleados cree que la obtención de beneficios es lo que único que importa a la compañía en la que trabajan, y que los directivos no se preocupan por lo que realmente ocurre en los escalones más bajos de la pirámide de mando. Esta estadística indica que una gran cantidad de trabajadores en todo el mundo contempla su trabajo como un lugar sin emociones, oscuro, exigente, dominado por la presión con tal de alcanzar el único objetivo de la organización que es el éxito financiero a expensas de la fuerza laboral.

Una empresa que esté dentro de ese 31 por ciento tendrá problemas, ya que la moral de los empleados es baja y, por tanto,  su productividad se resentirá. No se puede olvidar nunca que las personas son las bases del éxito. Mediante la promulgación de un enfoque más empático se va a generar un ambiente de trabajo más respetuoso, positivo y productivo para la compañía. Esa es la gran importancia del liderazgo basado en principios empáticos: sacar el máximo de la gente que le rodea.

secretos_negocios

Los secretos de los negocios que funcionan

Aunque las estadísticas están en contra de los emprendedores al reflejar que tres de cada cuatro intentos empresariales no funcionan, la realidad es que existen un buen número de negocios que funcionan, y que son capaces de superar la delicada barrera de los primeros cinco años de existencia. En este artículo vamos a contarte los secretos. Traspasar esa fecha sin echar la persiana en la empresa es una buena noticia ya que, para todos los expertos, el primer lustro de existencia de un negocio es el más difícil y el más arriesgado. Luego existe un periodo amplio de 10 o 15 años en los que muchas cosas van por inercia y, cuando se acerca el momento de que el fundador deje la empresa, se alcanza otro momento complicado.

Los emprendedores que logran superar todas las dificultades no son superhéroes, sino hombres de negocio que han sabido seguir a rajatabla unos principios fundamentales que todo empresario debe valorar si pretende elevar las posibilidades de éxito de su firma. Como verán a continuación no se trata de nada novedoso, sino de las principales pautas que se deben tener en cuenta, ya que constituyen los secretos de los nuevos negocios que funcionan.

 

Uno de los mejores secretos: Escuchar a los clientes

La idea de una empresa de éxito no es, desde luego, vender lo que uno quiere, sino lo que los clientes quieren comprar. Esta sentencia es un principio básico de todo negocio. Desde siempre, las mejores ideas provienen de los clientes. Por tanto, se les debe prestar siempre atención a todo lo que digan o comenten. No se pueden obviar las indicaciones o sugerencias de las personas que permiten que la empresa siga existiendo. No tiene sentido y ningún negocio se puede permitir el lujo de prescindir de las opiniones y comentarios de los consumidores.

Si no les escucha lo más seguro es que el negocio se hunda y el emprendedor no sepa el motivo que ha conducido al cierre. Tampoco entenderá nunca por qué nadie adquiría sus referencias y sí las de un rival que, en un principio, eran de peor calidad que las que usted ofrecía. Éste es uno de los secretos más importantes.

 

Esté preparado

También es fundamental estar siempre preparado para anticiparse a los problemas. Un empresario debe hacer siempre los deberes por adelantado y predecir cualquier tipo de contratiempo que pueda poner en riesgo al negocio. En el mundo actual, con Internet, la información está siempre al alcance de cualquiera por lo que es menos entendible que nunca que un emprendedor no sea la persona que posea más conocimientos sobre el área económica donde se mueve su negocio.

Hay que recordar  siempre que la preparación es la mejor enseña de profesionalidad que se puede ofrecer a los clientes y será una virtud que será extensamente valorada.

Ofrecer un buen servicio

Piense en algo tan simple y estudiado como puede ser una pizzería que ofrece servicio a domicilio. En principio, la experiencia de muchos podría llevar al error de pensar que se trata de un negocio sencillo en el que no hace falta estudiar demasiado para descubrir cuáles pueden ser sus fundamentales de éxito. Craso error.

 

Cualquier negocio, por sencillo que parezca, puede fracasar si se ofrece un mal servicio

Volvamos al ejemplo de la pizzería. Por muy buen sabor que tenga su comida, si el producto llega tarde o frío al domicilio de los clientes, no tendrá éxito. Da igual que se traten de problemas concretos o de mala suerte, jamás se deben poner excusas para explicar nuestra incapacidad de ofrecer al cliente lo que se merece.

No existen pretextos, ni gimoteos. Un negocio que quiere funcionar debe dar lo que promete siempre y en cualquier circunstancia. Y si por cualquier motivo ha sido imposible se debe premiar al consumidor afectado para retenerle en la base de clientes. Sin olvidar la obligación de solucionar el problema para evitar que vuelva a ocurrir.

Vigilar los costes

Piense en que una empresa es como su familia y que nunca puede deber más de lo que gana. Así de sencillo. Si tiene X, no puede gastar X+Y, sino X-Y. Solo extremando la prudencia en los costes se pueden superar las dificultades que se plantean siempre en los primeros años de vida de una aventura empresarial.

No encerrarse

Por mucho esfuerzo que requiera tener un negocio, que lo requiere, un emprendedor no debe cometer jamás el error de encerrarse entre las cuatro paredes de su despacho y olvidarse de pisar la calle. Solo bajando al barro se descubren las oportunidades y los riesgos del negocio. Por tanto, se trata de otro principio básico que todo nuevo negocio debe tener en cuenta. Y si quieres terminar a lo grande y exportar tu negocio, CESCE te ayudará a conseguirlo.

Saber elegir

Un emprendedor debe ser siempre realista y a la hora de definir la gestión comercial y de marketing de la empresa se debe considerar que no se puede llegar a todo el mundo. Hay que seleccionar un nicho y centrar la inversión en ese entorno. Saber especializarse es fundamental para diferenciar los negocios que funcionan de los que no lo hacen. Aquí te dejamos más claves sobre emprendimiento.

 

Como ha podido ver, mucha de la técnica empresarial, se puede resumir en unos sencillos secretos.

pocos_clientes

¿Cómo lograr que un nuevo negocio crezca con pocos clientes?

En ocasiones, la propia idiosincrasia del producto o servicio que ofrece la empresa lleva a que su base de clientes no sea excesiva. Ejemplos en este sentido podrían ser las firmas de lujo, un negocio que no requiere un elevado número de compradores, ya que por cada uno de ellos obtienen una ingente cantidad de ingresos.

Un nuevo negocio también puede sobrevivir e incluso crecer partiendo de una pequeña base de compradores. Aunque en este caso, la estrategia a seguir no pasa por los elevados márgenes, sino por lograr que de cada uno de nuestros consumidores obtengamos mayores ingresos y beneficios. El primer paso para lograrlo pasa por echar cuentas y descubrir la facturación que obtenemos por compra. A continuación, el emprendedor debe marcarse un objetivo a conseguir de cara a incrementar esos ingresos. Y, por último, se debe poner en práctica una estrategia para lograr el objetivo del punto anterior. Existen muchas maneras de incrementar el ticket medio de cada compra pero desde aquí proponemos cuatro sencillas estrategias que a buen seguro ayudarán a acercar la meta.

 

Personalizar la oferta

Una vez conozca la frecuencia con la que le visita un cliente y su gasto, es el momento de acometer los pasos necesarios para elevar esas cuantías. En muchos casos, lograrlo es lo que separa a los negocios de éxito de los que fracasan. Lo ideal para acometer este decisivo paso es personalizar las ofertas sobre los productos o servicios.

Antes podía existir la excusa del gasto, pero Internet hace que la comunicación con los clientes no suponga coste alguno al negocio, más allá, claro, del de los expertos en marketing digital que le asesoren o, directamente, trabajen para usted. Puede utilizar cualquier herramienta, como correo electrónico, mensajería instantánea, redes sociales, etc. Pero lo importante es que consiga que cada comprador que usted tiene se sienta especial y único. Y para lograrlo, nada mejor que presentarle promociones exclusivas que sean de su interés.

Otra de las ventajas de la tecnología es que ha permitido que el empresario conozca toda la información que necesita sobre sus compradores, lo que se incrementará de forma exponencial las posibilidades de éxito de las ofertas personalizadas.

Debido a los buenos resultados, este tipo de estrategias son utilizadas cada vez con más asiduidad por todo tipo de negocios que funcionan. Las grandes empresas son un buen ejemplo de estrategias que cualquier emprendedor puede replicar. Se podría decir que casi todas intentan personalizar sus referencias. Ejemplos en esta línea son los supermercados Día, que aprovechan la información que obtienen con sus tarjetas de cliente para realizar promociones personales por tiempo limitado. Amazon, El Corte Inglés, las operadoras, los bancos… Todo el mundo sigue esta política en su negocio por lo que las pymes no pueden quedarse atrás en esta carrera por fidelizar y obtener más ingresos por cliente.

Preparar contenido extra del negocio

Una de las razones por las que las empresas funcionan y tienen éxito es porque no se limitan a ver al cliente como a una persona a la que hay sacarle un dinero sino que lo consideran un socio comercial al que se le debe proporcionar un contenido interesante. Con esta manera de pensar, se logran consumidores más comprometidos con la compañía y con sus productos y servicios. También serán más receptivos a la apertura de correos electrónicos promocionales o a interactuar con la empresa en redes sociales. En definitiva, serán más abiertos a no considerar cada información que la firma proporciona como spam.

Para alcanzar ese nivel de comunión con las personas que nos pagan las nóminas nada mejor que poner a su alcance un contenido extra, que será diferente dependiendo del tipo de negocio que se tenga. Pero existen unos fijos que pueden funcionar en cualquier ámbito como los eventos educativos o los vídeos mostrando el funcionamiento de las diferentes áreas de la compañía. Lo fundamental es que el producto sea interesante para que la experiencia del cliente con la marca mejore y, por lo tanto, la tengo más en cuenta a la hora decidir sus adquisiciones.

 

Ofrecer la función de recordatorio

Una vez que se logra la identificación por parte del cliente con la cultura de empresa se puede pasar a un siguiente nivel de comunicación. En este sentido, la empresa está capacitada para convertirse en agenda o prescriptora del consumidor, recordándole a través de un correo electrónico, un tweet, un whatsapp, etc. una promoción por tiempo limitado.

Muchas veces para lograr que se incremente la frecuencia de las visitas no es necesario crear productos o servicios nuevos, sino que basta con recordar al comprador que seguimos estando en el mismo sitio para cualquier cosa que necesite. Por ejemplo, imaginemos que usted tiene una empresa de servicios de limpieza y cuenta con varios compradores que podrían utilizar el servicio una vez por semana, pero que lo hacen cada 15 días. Es probable que con algún recordatorio sobre las ventajas de un mayor uso al final obtenga su objetivo e incremente los ingresos que obtiene por dicho cliente.

 

Convertirlos en prescriptores

Es cierto que el objetivo de este post no es el de incrementar la base de consumidores, sino ampliar los beneficios que se obtienen de cada uno de ellos. Pero también es verdad que una vez obtenido el primer fin, es factible que nuestros propios compradores se conviertan en los mejores embajadores de la marca. Esto es una ventaja que conviene no menospreciar, ya que los entornos digitales son un perfecto altavoz para aumentar el grado de conocimiento de la firma. Circunstancia que, sin duda, nos beneficiará de cara a aumentar tanto ingresos como beneficios.

cuatro_soluciones

4 soluciones que harán crecer su negocio

A pesar de las incertidumbres derivadas de los inciertos resultados electorales de las próximas elecciones en el corazón de Europa, 2017 puede ser un buen año para el crecimiento de los pequeños negocios. La recuperación económica española y global y el auge del consumo ayudan a que los emprendedores obtengan mayores beneficios de su actividad empresarial.

 

Para aprovechar este buen escenario económico de la mejor forma posible, es importante que desde las empresas se impulsen soluciones que ayuden a incrementar el crecimiento tanto de los ingresos como de los beneficios. Desde este post proponemos varios pasos que se pueden aplicar para obtener un plan comercial que motive el alza de las cifras.

 

Elevar el nivel de clientes y la fidelización de los mismos
Incluir una buena estrategia de contenidos en nuestro plan de negocio es clave para ganar clientes. Para que los contenidos difundidos por la empresa sean vistos como útiles por los consumidores es necesario pensar más en la calidad que en la cantidad. Vale más una buena información semanal que un sinfín de artículos que no aporten nada novedoso.

 

Según diversos estudios, con un texto de unas 700 palabras que interese a su público objetivo es más que suficiente. Obviamente es importante aprovechar las ventajas que las redes sociales ofrecen en cuanto a difusión de los contenidos. Quizá esto le pueda parecer algo simple, pero colgar un contenido nuevo a la semana crea un hábito en el consumidor que consolida su relación con la empresa.

 

Otra manera de elevar la confianza con la marca y aumentar la credibilidad de los productos y servicios que la firma ofrece es desarrollando cursos o seminarios digitales a través de la web. Aunque no esté extendido en España, realizar presentaciones sobre cuestiones que afectan a sus clientes, mejoran las relaciones y aportan un valor añadido a la empresa que, en consecuencia, se debería traducir en incremento de los ingresos.

 

Revisar toda la cadena de producción
La forma de ejecutar un negocio es lo que diferencia a los negocios que funcionan de los que no lo hacen. En ocasiones, el emprendedor considera que con vender el producto o el servicio es suficiente y no se presta la necesaria atención para mejorar la operatividad interna, lo que impide obtener mayores réditos de las ventas.

 

Pongamos el ejemplo de una empresa que cuenta con maquinaria para fabricar cualquier producto. De momento, un buen mantenimiento del equipo incrementará la capacidad de producción, lo que permitirá llegar a más clientes. También interesa invertir en mejoras, ya que, por ejemplo, con la reducción de residuos, se mejora la efectividad de los procesos y, por lo tanto, se convierten en más rentables para la empresa.

 

Como es lógico, no todos los emprendedores son especialistas en la mejora de los procesos internos, por lo que conviene contar en el equipo con especialistas que sean capaces de sacar el máximo partido con las herramientas con las que la firma cuenta. Además, un experto resulta clave para prevenir posibles fallos de la cadena de producción que generarían importantes pérdidas.

 

Incrementar los servicios que se ofrecen
Una de las mejores maneras que existen para que el negocio aproveche el buen momento económico y sea capaz de crecer es añadiendo complementos a las referencias que se comercializan.

 

En ocasiones, los emprendedores consideran que incluir productos o servicios extraordinarios estará mal visto por los clientes, al considerar estos que se les está tratando de sacar más dinero. Pero esta circunstancia no ocurre cuando se elabora una buena estrategia complementaria y se lanzan nuevos productos o servicios que sí tengan un valor añadido.

 

Un buen ejemplo en este sentido son las ediciones de coleccionistas o las reediciones en vinilo que la industria de la música lanza de algunos de sus discos estrella. Al ofrecer algo más, el cliente no presenta inconveniente alguno en volver a pasar por caja.

 

Lanzar promociones agresivas para todos
Si su negocio se lo puede permitir, no tenga inconvenientes en incluir las promociones en su plan comercial. Es cierto que los márgenes se erosionarán pero a cambio se obtienen más ventas y se capta a nuevos clientes a los que se les puede fidelizar con posterioridad con otro tipo de productos o servicios.

 

También es provechoso a largo plazo incluir en estas promociones a sus clientes más fieles y no caer en el error de apartarlos de las ventajas. Eso es lo que hacen muchos operadores de telefonía y bancos, que lanzan ofertas agresivas para aumentar su cartera de clientes pero se olvidan de premiar a los más veteranos. Esta estrategia es contraproducente porque lo que se gana por un lado se pierde por el otro. Para evitar caer en este error, el emprendedor no debe olvidar que el verdadero valor de un consumidor se obtiene en el largo plazo y no con la primera compra.

inteligencia_emocional

La inteligencia emocional, clave del éxito de los emprendedores

Ni la mejor de las ideas está libre de fracasar. En ocasiones, una de las principales causas que lleva a los nuevos negocios a la quiebra es la falta de inteligencia emocional. Desde que estos dos vocablos aparecieron por primera vez a la hora de hablar de gestión empresarial, su importancia no ha dejado de crecer. Algo lógico si se tienen en cuenta los estudios que demuestran que las personas con elevada inteligencia emocional, pero que tienen un coeficiente intelectual medio, superan a los que poseen un alto grado de coeficiente en el 70 por ciento de los casos.

Esta anomalía arrojó la realidad de que la inteligencia emocional era una importante fuente de éxito para los nuevos negocios, ya que es la clave que explica la diferenciación existente entre gran parte de la población y unos pocos elegidos, capaces de convertir ideas en negocios que funcionan. La conexión es tan fuerte que se afirma que el 90 por ciento de los empresarios con mejor desempeño personal y profesional son poseedores de una elevada dosis de inteligencia emocional. Al tratarse de algo intangible resulta complicado conocer si somos poseedores de ese “gen”, por lo que a continuación vamos a explicar unas pautas de comportamiento que indican carencia de inteligencia emocional y que, por tanto, sería conveniente que eliminara de su repertorio.

Se estresa fácilmente
Si en demasiadas ocasiones considera que la situación le supera y que le genera elevada dosis de estrés, resulta evidente que a usted le falta inteligencia emocional. Ésta le ayudaría a manejar mejor las situaciones, lo que, sin duda, irá en beneficio del negocio. En caso contrario, tomar decisiones en momentos de elevado porcentaje de estrés acostumbra a conducir al error y al equívoco.

Pierde los modales
La inteligencia emocional sirve para controlar los cambios de humor por lo que si situaciones determinadas hacen que un emprendedor abandone la empatía y amabilidad, perdiendo con ello los modales, muestra una carencia absoluta de la misma. Esto suele conducir a problemas, ya que en los negocios es fundamental el tacto. En la mayoría de las ocasiones, la fachada exterior suele ser importante a la hora de llevar a buen puerto las negociaciones.

Falta de vocabulario específico
Las personas deben expresar sus emociones, pero solo el 36 por ciento son capaces de identificarlas con claridad. Este bajo porcentaje implica un problema, ya que las emociones que no se entienden provocan malas decisiones. En cambio, esa parte de la sociedad con inteligencia emocional, que saben identificar lo que sienten, meditan mejor los siguientes pasos a tomar, ya que conocen con exactitud cómo se siente y si ese sentimiento puede afectar al negocio.

No permite el debate
Si usted es de lo que considera que siempre tiene razón y expone y defiende sus argumentos con vehemencia  ignorando el debate que le pueda plantear otra persona que no piensa igual que usted, será una prueba de carencia de inteligencia emocional. Esto es muy peligroso para las personas que dirigen negocios que funcionan, ya que solo se tendrán en cuentas sus opiniones, y se perderá el conocimiento que puede aportar el resto del equipo. Además desmotivará a la plantilla,  ya que serán conscientes de que la empresa no cuenta con ella.

Es rencoroso
El hecho de no poder olvidar una ofensa y, por el contrario, aferrarse a un resentimiento significa que vive en estado de tensión, lo que perjudica la toma de decisiones. Las personas emocionalmente inteligentes saben pasar página y sus negocios suelen beneficiarse de esta virtud.

No es capaz de perdonarse sus errores
Las personas con elevadas dosis de inteligencia emocional toman rápidamente distancia con respecto a sus errores pasados, y así lo tienen mucho más sencillo para adaptar y superar los retos del futuro. Castigarse con los fallos cometidos impide avanzar.

No conecta con los que le rodean
Ganarse la confianza de la plantilla es fundamental en una empresa, ya que los negocios existen hasta que los empleados quieren. Por tanto, si un emprendedor no logra hacerse entender o tiene problemas para relacionarse con los demás mostrará una falta importante de inteligencia emocional, que lastrará el buen trabajo de sus colaboradores.

No es capaz de expresar su enfado
La inteligencia emocional no sirve solo para ser agradable. Realmente es una cualidad que es óptima para controlar las emociones y lograr gestionarlas mejor. Por tanto, un emprendedor emocionalmente inteligente debe mostrar cuándo está molesto o frustrado, ya que enmascarar las emociones tampoco genera actitudes positivas en la compañía.

No asume responsabilidades
Es muy sencillo echar la culpa a ajenos de errores propios. Quien lo hace carece de inteligencia emocional y perjudica a la gestión de los nuevos negocios.

conseguir_millenials

Cómo conseguir negocios que funcionen entre los millennials

Cada vez existen más voces que reconocen que la generación conocida como millennials serán los consumidores que impulsarán los negocios en un futuro cada vez más cercano. El número es una de sus fortalezas. Se trata de un grupo de personas que, en la actualidad, tienen edades comprendidas entre los 22 y los 36 años y que suponen el 25 por ciento de la población del planeta.

Pero a diferencia de otras generaciones, como la del Baby Boom o la generación X, los millennials son conscientes de que son únicos e importantes y deben ser tratados como tal. Esta característica supone un cambio total en la manera en cómo los emprendedores deben dirigir los negocios. Conseguir una empresa o una marca capaz de funcionar entre este masivo grupo de la sociedad significa adoptar estrategias diferentes en toda la empresa, pero muy especialmente en todos los departamentos relacionados con ventas.

Ante la magnitud del reto, es importante que la gestión comercial y de marketing de los nuevos negocios esté basada en las siguientes estrategias. Será la única forma que un emprendedor tendrá para lograr que su negocio funcione entre los millennials.

Centrarse en el móvil
Para conquistar a los millennials lo primero que hay que lograr es conectar con ellos. Y esta generación siempre va unida a sus teléfonos inteligentes. En concreto, casi el 90 por ciento de este colectivo de la sociedad nunca se aleja de su smartphone, mientras que el 78 por ciento reconoce que lo primero que hace después de despertarse es consultar su dispositivo móvil.

Ante esta circunstancia, resulta obvio que para ganarse el corazón de los millennials hay que empezar conquistando sus teléfonos. Todos los esfuerzos de marketing de una pyme deben comenzar en estos aparatos y lograr que el contenido involucre a sus propietarios. Olvídese de la página web. Como ya se ha dicho: todo, absolutamente todo, debe estar enfocado y dirigido a verse en una pantalla táctil y de reducidas proporciones.

Contenido que interese
A los millennials les interesa más las experiencias que las cosas materiales. Esta es una característica que les diferencia de sus padres, que siempre elegían un reloj o un coche a un viaje o a una cena en un restaurante. Sus hijos, nuestro público objetivo, harán justo lo contrario. Por tanto, cualquier vendedor que esté interesado en ganarse a los consumidores millennials debe adaptar su estrategia a ellos. Las promociones, ofertas, etc., deben olvidar los premios materiales para centrarse en otro tipo de obsequios más relacionados con actividades. De esa forma, se tendrán muchas más opciones de ganarse el interés y la atención de este nuevo y exigente consumidor.

La transacción comercial debe ser fácil y lo más moderna posible
El millennial es una persona informada y muy tecnológica que no permite que una marca le ponga problemas a la hora de pagar. Por tanto, la obligación de un emprendedor que pretende captar a este inmenso grupo es poner las cosas muy sencillas y fáciles, evitando cualquier tipo de problema que esté relacionado con la tecnología.

El poder de los millennials empieza a ser tan grande que obliga a adaptarse a ellos en todos los frentes. De lo contrario, se correrá el riesgo de poseer un negocio en fuera de juego.

Conquistar las redes sociales
El 28% de los jóvenes y el 23% de los millennials más veteranos asegura que jamás utilizarán una marca que sí utilizaban sus antecesores y, desde luego, jamás comprarán algo que desaconsejan las personalidades más influyentes de las redes sociales. En otras palabras: lo anterior no vale para nada y lo que se dice en los entornos sociales tiene un poder casi infinito. Por tanto, no queda más remedio que conquistar las redes sociales y a los autores con más seguidores e influencia. Así que es clave enfocar la gestión comercial y de marketing en ese terreno para tener posibilidades de llegar al corazón de los nuevos consumidores.

Siempre con la verdad por delante
Los millennials también exigen que las marcas tengan unos valores auténticos y genuinos. Es una generación concienciada con la ética y la sostenibilidad y necesitan que los productos que adquieren tengan sus mismas inquietudes. Es necesario adaptar toda nuestra estrategia de comercialización y de marketing en busca de atrapar esos valores. Sin ellos no se podrá hacer nada.

Un buen paso para conectar con los millennials es a través de los contenidos. Es fundamental para construir confianza en la marca y la lealtad de un cliente que, por naturaleza, no tiene tendencia a casarse con ninguna empresa. Algo que también diferencia a esta generación de las anteriores.

nuevos_negocios

Nuevos negocios: por qué fracasan y cómo evitarlo

Existen muchas teorías acerca de la razón que lleva a los nuevos negocios a fracasar. Desde este blog proponemos utilizar un informe de la consultora CB Insights, cuyos resultados se acercan a la realidad. Según su estudio, la causa que conduce a que muchos emprendedores echen el cierre a sus negocios es equivocarse en la elección del producto. Si nadie compra lo que se está fabricando, resulta evidente que su existencia no es necesaria para el mercado, por lo que la esperanza de supervivencia de la aventura empresarial disminuye de manera alarmante.

 

Tanto es así que al menos el 42 por ciento de las firmas encuestadas en el informe citado indicaba que el producto era la razón principal que conducía al fracaso. A continuación se situaban otros motivos, como la falta de capital (29 por ciento), equipo equivocado (23 por ciento) y la competencia (19 por ciento).

 

A pesar de los resultados del estudio, otros muchos achacan a la incapacidad de la firma para mantener liquidez como la principal razón para hundir negocios que funcionan. Sea por el motivo que fuere, el caso es que a la hora de montar un negocio y llevarlo al éxito es necesario cumplir los requisitos principales: producto y dinero. De ahí que a continuación mostremos las estrategias necesarias que se deben llevar a cabo para esquivar las citadas complicaciones que padecen la mayoría de los emprendedores.

 

Diferenciar el producto o el servicio

La única posibilidad de conseguir el éxito con un producto se reduce a dos: que sea diferente al resto de opciones que ofrece la competencia, o que sea más barato. Ya está. No existen más alternativas. Por mucho que se quiera intentar, si no es mejor o es más barato, mejor irse olvidando.

Por desgracia, es mucho más habitual encontrarnos en la segunda opción por lo que si se quiere lograr el éxito con un producto o servicio basado en el precio es necesario cuidar todos los eslabones de la cadena de producción. Sólo cuando se logra la eficiencia en todo el proceso, se puede apostar. En caso contrario, es mejor ni arrancar con la empresa.

 

Si, por el contrario, usted cuenta con una referencia que es superior en calidad a la que ofrece el resto de la competencia, enhorabuena. En un mundo como el actual donde existen empresas para cualquier nicho de negocio, disponer de algo diferente y mejor es una opción a la que solo pueden aspirar unos pocos elegidos.

 

 

Identificar el segmento de mercado objetivo
Una vez superado el primer paso y con las ideas claras con respecto al producto por el que apostaremos, toca enfrentarse al segundo inconveniente para lo que hay que formularse la siguiente cuestión: ¿A cuántas personas interesa nuestro producto o servicio?

 

Una cosa es tener una referencia de calidad o muy barata y otra muy diferente es que el consumidor sea capaz de apreciar alguno de los factores. Pongamos un ejemplo algo ridículo. Un emprendedor lanza un helado con sabor a aleta de tiburón. Cierto que se trata de algo diferente. Pero, realmente, ¿existe alguna posibilidad de que ese producto triunfe? Mucho nos tememos que no. Con este caso se demuestra que no basta con tener un valor diferenciador sino que ese valor sea lo suficientemente interesante para buena parte de la sociedad.

 

 

Ojo, este error también se da en el caso contrario. Es decir en productos o servicios que pueden ser interesantes para todos los consumidores. Aquí el fallo viene de la propia empresa, que no está preparada para satisfacer la demanda. Un ejemplo en esta línea podría ser una consultora que trabaja con empresas grandes, pequeñas, y en diversos mercados. Pero que no cuenta con los recursos físicos ni materiales suficientes para prestar un servicio de calidad. Esto también conduce al fracaso.

Decidir cómo llegar a su segmento de mercado objetivo
Puede que usted posea un buen producto o servicio pero si no lo da a conocer, es imposible que nadie llame a su puerta con la intención de comprarlo. De ahí que sea necesario que los nuevos negocios tracen un plan para difundir el mensaje de lo que la empresa ofrece y de que se trata de la mejor opción existente en el mercado para los consumidores.

Diseñe la venta
Las posibilidades de fracasar no se terminan tras la diferenciación del producto, la identificación del mercado objetivo e incluso la difusión del mensaje. El penúltimo paso es cerrar la venta de ese producto o servicio que usted ofrece. Por tanto, asegúrese de saber cómo va a vender su referencia antes incluso de lanzar el negocio.

 

Asegure el cobro

Y si el penúltimo paso era cerrar la venta, el último es cobrar por ella. Para ello puede desde utilizar herramientas para conseguir solo clientes solventes, hasta monitorizar día a día el riesgo de impago de sus clientes actuales. O directamente, claro está, contratar un seguro de crédito.
Comenzar un negocio es arriesgado y las probabilidades de fracaso son elevadas. Ya sea por falta de ingresos o por una mala elección del producto, el caso es que son demasiados los emprendedores que cierran sus negocios. De ahí que sea necesario maximizar las posibilidades de éxito cumpliendo los pasos anteriormente descritos.

problemas_tesoreria

Los peligros de tesorería que amenazan a los negocios que funcionan

Nueve de cada diez propietarios de pymes acaban cerrando debido a tensiones de tesorería. La estadística da fe de la importancia que tiene contar con efectivo. Para empezar, una buena gestión de la caja permite tener una clara comprensión del dinero que entra y sale de su negocio. Algo que no ocurrirá si el trabajo en este sentido se centra en el corto plazo. Lo importante es tener una visión a largo plazo, ya que será la mejor forma de mantener a la empresa preparada para cualquier problema inesperado.

Vista la importancia que tiene el cash en los negocios que funcionan, es necesario contar con un plan que permita solucionar los inconvenientes de forma que jamás pongan en peligro la existencia futura del negocio. De ahí que a continuación detallemos los principales problemas que pueden afectar a la tesorería de una empresa y la mejor forma de enfrentarse a los mismos.

Falta de rentabilidad
Si su negocio todavía no es uno de los más rentables, no se apure. La estadística indica que el 40 por ciento de las empresas no han alcanzado aún el umbral de la rentabilidad. Como es lógico, la falta de beneficios es una de las principales razones que llevan a los negocios a la bancarrota. Pero, cuidado, muchas veces los emprendedores se olvidan de que ganando dinero no se resuelven todos los problemas de tesorería. Existen infinidad de ejemplos de negocios en auge que, aun teniendo beneficios, no han sido capaces de disponer de ellos para resolver los pagos más urgentes, con lo que se han visto obligados a bajar la persiana.

Solucionar la falta de rentabilidad no es sencillo. Una buena opción que suelen elegir los negocios con futuro es centrarse en la actividad y proyectos que aportan mayores márgenes de beneficios, dejando las apuestas más arriesgadas para más adelante.

Pagos atrasados
Si es un emprendedor sabrá que los clientes tardan en pagar las facturas. Y si nos referimos a la administración pues todavía más. La medida actual ronda los 40 días de retraso. Eso es un grave inconveniente para el correcto flujo de efectivo en la compañía, ya que hay que ir adelantando dinero para elaborar los productos o servicios mucho antes de recibir el pago.  Además de evitar tanto retrasos como impagos con un buen seguro de crédito, introducir buenas prácticas en la facturación permitiendo el pago en todos los métodos posibles también puede ayudar a aligerar los pagos.

Pago inesperado
En todos los negocios en auge existen costes inesperados a los que el empresario/a tendrá que responder. Lógicamente cualquier inconveniente de este tipo creará tensiones en la tesorería. Para paliar el efecto negativo hay que partir de que es imposible predecir lo impredecible por lo que lo más indicado es tomar todas las medidas preventivas que estén a nuestro alcance. Un buen paso es crear un flujo de caja dedicado expresamente a prevenir este tipo de acontecimientos.

Estacionalidad
La mayoría de los negocios concentran el grueso de los ingresos en un periodo determinado del año, que debe ser suficiente para sobrevivir el resto del ejercicio. El problema es que al concentrar tanto el momento se corren más riesgos de flujo de caja. Por tanto, la mejor la mejor manera de evitar las fluctuaciones estacionales pasa por contar con reserva en efectivo y por intentar diversificar la compañía de cara a que el flujo de entrada de dinero sea más constante.  ¿Ejemplo? Una heladería, que para ingresar en invierno se convierte en cafetería.

Tributos
Poco se puede añadir a una cuestión que es inherente a toda la sociedad. El pago de impuestos es una obligación que siempre hay que tener en cuenta. De ahí que sea importante contar con un buen asesoramiento fiscal que nos ayude a pagar solo lo que debemos y a estar preparados para cuando se acerque el momento del abono de tributos.

Fondos retenidos
Los inversores y las entidades financieras pueden retener fondos si su negocio no ha sido capaz de cumplir con las expectativas o ha surgido algún inconveniente. Esta situación crea tensiones extra a la caja, ya que se contaba con ese flujo de cash y la firma debe adaptarse con rapidez a la nueva circunstancia. Una de las mejores maneras de paliar este inconveniente pasa por pedir un poco más de lo necesario en el momento de solicitar un préstamo, así como una línea de crédito. Así se podría cubrir cualquier emergencia sin tener necesidad de volver a solicitar el préstamo.

Crecimiento excesivo
Crecer demasiado rápido puede ser un problema, ya que conlleva mayores costes en producción, logística y personal a los que habrá que hacer frente antes de que los ingresos aumenten en idéntica proporción. La implementación de un sistema automático de facturación le permitirá liberar tiempo y recursos para centrarse en la mejor manera de generar los ingresos suficientes para tapar el agujero.

Como se puede ver disponer de efectivo es la clave de casi todo. Los problemas de tesorería están a la orden del día debido a muchos costes extra u ocultos, que ponen a prueba la resistencia de la compañía. De ahí que sea imprescindible prevenir cualquier inconveniente. Será la mejor forma de integrar su empresa en el selecto grupo de negocios que funcionan.