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Por qué son importantes los millennials para mi pyme y cómo atraerlos

El fundador de Walmart, el ya fallecido Sam Walton, tenía como máxima que “sólo hay un jefe, el cliente, capaz de despedir por sí solo a todos los trabajadores de una empresa”. Una frase que parece adaptarse a la perfección al cambio tan disruptivo que ha supuesto para la economía global la llegada de los millennials, es decir, las personas nacidas entre 1981 y 2000. El dinero físico y las tarjetas de crédito, las oficinas bancarias tradicionales o los productos financieros convencionalescomo las cuentas corrientes parecen estar abocados a su extinción, mientras que otras operaciones más modernas, como las compras online o el pago de recibos a través del móvil están sufriendo una transformación totala medida que esta nueva generación va adquiriendo poder adquisitivo y, por tanto, comienza a demandar otra clase de serviciosa las empresas.

Su filosofía existencial parece estar basada en principios fundamentalescomo la interconectividadtotal, el compromiso social, un desapego radical a las instituciones y el uso de Internet como fuente primariapara el desarrollo de sus relaciones sociales y profesionales. Los datos no mienten: según un informede Viacom Media, 1 de cada 3 jóvenes norteamericanos cree que nunca necesitará un banco en su vida, mientras que, para Accenture, el 90% de ellos ya son usuarios exclusivos de la banca online, a la que acceden a través de sus teléfonos móviles. Por si fuera poco, y tal como recoge el índice Millennial Financial Knowledge, tres cuartas partes de los menores de 35 años no se fíade las entidades financieras y les tachan de ser los principales culpables de la pasada crisis económica global, por encima incluso de los políticos.

Este cóctel tan explosivo obliga a las empresas a implementar nuevas estrategias para intentar atraer como clientes a este segmento del mercado, como, por ejemplo:

  • Ser ‘multiplaforma’ con presencia permanente en Redes Sociales: Alrededor del 80% de los millenials se conecta cada día a alguno de sus perfiles en Twitter, Instagram o Facebook, mientras que permanece siempre conectado a Internet mediante su móvil. La homogeneidaden los mensajes y la actividad regularen todas ellas es clave para captar su interés.
  • Activos, recíprocos y transparentes: Los nativos digitales exigen y demandan a las compañías respuestas casi inmediatasa sus preguntas. El silencio es interpretado como algo negativo, y la empresa debe posicionarse en los temas sociales más críticos.
  • La publicidad no sirve sin contenido: Los mensajes basados en el Marketing tradicional no sirven con esta generación, que quiere participar en cualquier actividad digitaly que exige que esta le aporte algo de interés, como conocimiento o entretenimiento. La información, si no es bidireccional, es con frecuencia ignorada.
  • El compromiso social es imprescindible: Ya no basta con crear valores en una marca. La compañía que no demuestre su activismocon causas humanitarias o medioambientales recibe una percepción negativa, que los propios millennials se encargarán de transmitir a través de la Red.
  • Emocionar resulta fundamental: Aunque parezca manido hablar de la construcción del relato, no es menos cierto que es un aspecto crítico para las nuevas generaciones. La personalizaciónde las acciones y el compartirexperiencias son dos ámbitos esenciales para atraer su atención.

Una forma distinta de entender los negocios

Aunque pueda parecer ambicioso poner en marcha todas estas acciones para una pyme, no hay que olvidar de lo importante que resulta para su futuro: estamos hablando de consumidores que están empezando a tener poder adquisitivohoy, pero que lo serán todavía más a lo largo de las próximas décadas.

De cara a entenderles algo mejor, hay que tener presente estas características:

  • El fenómeno de los influencers. Son los grandes prescriptores del siglo XXI. Para una generación que basa su toma de decisiones en el disfrute de las experiencias, estas personas se han convertido en los principales líderespara que muchos se decidan o nopor adquirir un producto o contratar un servicio.
  • La economía es, sobre todo, colaborativa. Gran parte de los millennials vivieron su infancia bajo los efectos de la crisis económica globalque comenzó en 2008. Esto ha provocado que arraigue en ellos una fuerte tendencia al uso compartidoante un poder adquisitivo a menudo mermado.
  • Usabilidad y personalización. Según su propia concepción, cualquier servicio debe estar plenamente disponiblea cualquier hora en Internet, bien sea a través del móvil, el ordenador o la tableta. Esto implica una enorme exigenciapara las compañías en lograr una presencia permanente y en personalizarproductos que se adapten a la perfección a los gustos de cada consumidor.
  • El ocio como forma de vida. A pesar de que en torno al 50% de los millennials en España cuenta con estudios superiores y que trabajan alrededor de 40 horas semanales, el consumo de ocio se ha erigido como el elemento claveen sus vidas, casi por encima de las relaciones sociales. Las series de televisión, el deporte o los eventos musicales están a la cabeza de la lista, aunque ganan cada vez mayor fuerza los e-games.
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La utilidad de los KPIs en los negocios de Internet

Si emprender un negocio es ya de por sí algo arriesgado con no pocas dosis de incertidumbre, cuya validez real solo se va a poder calibrar una vez el proyecto se ponga en marcha, este nivel de inseguridad crece exponencialmente cuando se habla de una empresa de internet basada en un modelo innovador. Tal es el caso de, por ejemplo, algunos sectores que están ahora mismo en plena eclosión, como la gestión del espacio aéreo para drones o algo tan curioso como la tramitación online de divorcios sin tener que acudir a un tribunal.

Para favorecer la toma de decisiones críticas es fundamental establecers KPIs en los negocios en internet. En temas como la financiación, la investigación, la estructura de trabajo o la gestión de la tesorería, conviene elaborar y revisar de forma continua las hipótesis de partida, evaluando los recursos y riesgos del modelo más objetivo posible, de manera que se puedan acometer acciones relevantes en base a los datos obtenidos.

En general, los negocios de Internet generan una gran cantidad de información, que permite conocer detalles sobre el perfil de los usuarios que entran en una página web, qué contenidos visitan, cuánto tiempo pasan en ellos, o, por ejemplo, desde qué lugar realizan sus consultas. Datos todos ellos muy importantes para saber, en definitiva, el comportamiento de un potencial cliente y, lo que quizá es más relevante, sus gustos y preferencias.

La clave de la medición y, por lo tanto, de aprendizaje de un negocio en la Red radica en seleccionar la información apropiada y utilizarla del modo más preciso. El consenso entre los expertos señala que es a través de los KPIs (Key Performance Indicators, en inglés) como mejor es posible obtener los indicios para adaptar nuestro negocio a las necesidades y demandas reales del mercado.

Algunos de los KPIs más utilizados son:

Tasa de activación

Es la diferencia entre todos los usuarios a los que se ha contactado y aquellos que de verdad han tenido que llevar a cabo alguna acción intermedia para convertirse en cliente. A estos últimos se les denomina ‘activados’ porque han realizado al menos una operación deseada por la empresa, como suscribirse a una lista de distribución, registrarse en la página web o descargar alguna aplicación o programa que se les ha recomendado.

Coste medio de adquisición por cliente

Se obtiene de la división entre la suma de todos los costes en los que se ha incurrido para la captación de clientes y el número total que finalmente se ha conseguido en un determinado periodo. Entre estos costes están las partidas de publicidad, promociones o la inversión en el equipo comercial, entre otros. Un negocio en principio sólo es viable si su coste medio por adquisición es menor que el valor por cliente.

Tráfico de la web

Es un elemento clave para evaluar la eficacia de las estrategias de captación de clientes, si bien es conveniente utilizar herramientas para eliminar a aquellos usuarios que abandonan el site tras poco tiempo de navegación (en lo que se conoce como ‘efecto rebote’). Normalmente, un tráfico en aumento antecede a incrementos sustanciales en la generación de ingresos. El principal sistema de medición comúnmente aceptado es el de Google Analytics, aunque existen otros como Foxmetrics, Clicky o, por ejemplo, Open Web Analytics.

Tasa de conversión

En realidad, es la consecuencia inmediata de la mejora en el tráfico de la web. Indica de qué manera los usuarios se transforman en clientes, a través de la contratación de nuestros productos. Si es posible conocer las distintas fuentes por las que se ha conseguido llegar a estos clientes, se podrán elaborar estrategias comerciales de cara al futuro que destinen más recursos a estas vías de negocio.

Tasa de abandono / Tasa de retención

Indican qué porcentaje de clientes de la empresa repiten su compra al menos en una ocasión y cuántos de ellos han dejado de adquirir nuestros productos. Son ratios muy relevantes para medir la rentabilidad del negocio y para conocer el grado real de satisfacción de los clientes.

Valor medio por cliente

Determina la capacidad de la empresa para generar beneficios teniendo en cuenta su base de clientes, o, lo que es lo mismo, es el margen bruto que se logra por cada cliente a lo largo de toda su relación con la empresa. También se le conoce por su denominación en inglés (Life Time Value) o, directamente, como LTV.

Qué hacer con tantos datos

A pesar de que puede resultar algo abrumador disponer de este exceso de información, lo más aconsejable es ser prudente en la toma de decisiones y no perder de vista el objetivo último del por qué se están llevando a cabo estos análisis: identificar los grupos de clientes a los que nos queremos dirigir mediante una adecuada propuesta de valor.

La obtención  de los KPIs es fundamental principalmente para desarrollar una estrategia de captación de ingresos de cara al futuro que asegure la viabilidad del negocio, promueva su crecimiento y sostenga su expansión. Para lograrlo, acciones como la revisión periódica de estos ratios o la creación de informes que analicen estos datos con el resto de variables de la empresa son muy importantes para obtener información fiable y precisa.

Finalmente, es fundamental señalar que la inversión en estos KPIs no debe en ningún caso sustituir otros análisis de suma trascendencia que se deben realizar a la hora de emprender cualquier negocio, y que suelen acabar recogidos en un plan de negocio, como la estrategia de marketing, la viabilidad financiera o todo lo que tiene que ver con los aspectos jurídicos. Es a través de la elaboración y evaluación de ambas realidades como el emprendedor podrá obtener resultados que sirvan para la gestión del proyecto, y, sobre todo, garantizar su éxito.

Pulso digital entre personas

Oportunidades de negocio en el Internet de las Cosas “IoT”

Poco antes de dejar su cargo como presidente de EEUU, Barack Obama aseguró durante la Cumbre Mundial del Emprendimiento celebrada en Silicon Valley, que las pymes son clave a nivel global en la generación de empleos y en la promoción del crecimiento económico, siendo los sectores de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) junto al desarrollo de innovaciones limpias las que gozan de un mayor potencial para el futuro, ya que se espera generar un mercado superior a los 1,6 billones de dólares a lo largo de la próxima década. Por ejemplo a través del campo de IoT.

En el complejo entorno empresarial actual, las pymes deben adaptarse forzosamente a las nuevas tecnologías, como el IoT, para mantener su relevancia con los competidores y acceder al mercado global, mediante distintas iniciativas, como por ejemplo:

  • Fomentando el crowdfunding

    Para conseguir una financiación adecuada y asegurar su crecimiento sostenible, sobre todo en las primeras etapas desde su creación, que suelen ser las más críticas. De este modo se impulsa la diversificación en el tipo de inversores y una comunicación global de las actividades y expectativas sobre la compañía.

  • Impulsar alianzas estratégicas con socios tecnológicos

    Que les permitan fortalecer sus capacidades adaptándose lo antes posible a cualquier tecnología nueva o tendencia emergente. De este modo, se minimiza el coste y, en consecuencia, el riesgo, ante cualquier inversión futura en materia tecnológica.

  • Captar clientes relevantes y empleados talentosos

    La apuesta por la innovación suele ser garantía de confianza para muchos stakeholders, como, en este caso, perfiles de trabajadores jóvenes y plenamente digitalizados, o consumidores que utilizan plataformas en la Nube para realizar sus compras.

  • Globalizarse con un ahorro de costes

    La necesidad de ubicaciones físicas, la publicación de folletos y otros documentos, o, incluso, el desarrollo de reuniones o conferencias, desaparece progresivamente, mientras crecen otras disciplinas como el análisis de big data, que permite a la pyme disminuir los riesgos de entrada en un nuevo mercado.

  • Explotar el marketing digital

    Los costes de las campañas de publicidad y comunicación se están reduciendo de forma rápida y progresiva gracias a la tecnología, que permite, además, localizarles a través de Internet y personalizarles los mensajes según la tipología y rasgos esenciales de los potenciales consumidores.

 

Sectores relevantes para las pymes en el IoT

A pesar de que se lleva años hablando del impacto que tendrá el Internet de las cosas (IoT) en nuestras vidas, sólo es desde hace muy poco tiempo que estamos comenzando a sentir sus efectos, como, por ejemplo, a través de relojes inteligentes que miden los parámetros corporales en tiempo real, a través de aplicaciones que permiten controlar desde el teléfono móvil la domótica de nuestras casas, o, en el caso de una tienda, colocando sensores en los estantes que aportan información sobre los productos más consultados y los horarios y tipología de clientes que los consumen. Un futuro muy cercano de integración global que, según Intel, implicará que en 2020 habrá 200.000 millones de objetos conectados (a día de hoy ya hay más de 8.000 millones), con un efecto que será especialmente relevante en términos de productividad, experiencia del usuario, rapidez en la gestión de procesos o en el simple acceso a la información, que será en tiempo real, algo clave, por ejemplo, en el seguimiento de pedidos.

Aunque resulta muy ambicioso adelantar los campos en los que tendrá un mayor impacto esta revolución 4.0 cabe destacar algunos de ellos cuyos efectos ya están siendo visibles y que suponen, de hecho, un abanico lleno de oportunidades para las pymes:

 

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Cómo aprovechar las grandes tendencias del ecommerce

tendencias_ecommerceEl buen vendedor debe estar al tanto de las principales tendencias de la sociedad y de sus clientes, sobre todo de las que afectan al comercio electrónico, una de las grandes vías de comercialización que crecerá progresivamente en los próximos años y en la que cualquier negocio que quiera sobrevivir deberá estar presente. Veamos algunas de las principales tendencias de esta fórmula de venta y algunas ideas para tratar de obtener el máximo rendimiento de ellas.

 

Creciente protagonismo del móvil. Los teléfonos móviles son los grandes protagonistas de la sociedad, pero las empresas y comercios todavía no están aprovechando todas sus ventajas al máximo. ¿De qué forma se pueden aumentar sus prestaciones? La respuesta dependerá de cada fórmula de negocio, pero entre las ideas más rentables se encuentra el desarrollo de los códigos QR (que permitirán transmitir valiosa información con una simple captura); el envío de mensajes sobre determinadas novedades, ofertas o productos adaptados a cada tipo de cliente y a sus necesidades particulares; y la creación de aplicaciones que aporten más información y permitan un contacto directo con los clientes.

 

Entornos de gamificación. Los profesores saben perfectamente que algunos conocimientos se aprenden mejor utilizando juegos. Pues bien, los expertos en marketing también opinan que la gamificación puede ser la mejor manera de estrechar lazos entre empresas y consumidores. La simple propuesta de determinados juegos en la página web de una compañía -asociados a la marca, al producto o a cuestiones relacionadas- puede promover la participación de potenciales clientes e incentivar la compra a través de premios y recompensas.

 

Omnicanalidad física y virtual. La vida es cada vez más compleja, las situaciones cambian y las necesidades evolucionan. Por eso, los canales de comunicación de un comercio deben interrelacionarse con los canales de comercialización y venta propiamente dichos. Y en todos ellos deben contemplarse todo tipo de situaciones. Desde la consulta por internet que un cliente puede hacer en un determinado momento para informarse acerca de un producto y su precio, hasta la presencia física de esta persona en la tienda, pasando por la compra virtual –a través de la red- o telefónica y el posterior envío al domicilio.

 

Facilidades de pago. ¿En efectivo o con tarjeta? Es la pregunta habitual en cualquier comercio, un mecanismo sencillo que no deja lugar a dudas. Pero el asunto se puede complicar en el pago electrónico o a distancia, cuando los clientes no tienen meridianamente clara cuál es la mejor fórmula a emplear, si deben pagar antes o después de recibir el producto, si han de utilizar una aplicación o un método externo de pago, si deben desplazarse a una oficina de correos, etc. Todo ello puede resolverse rápidamente si la empresa establece unas instrucciones claras y sencillas sobre cómo debe hacerse el pago. Algo evidente, pero que no siempre se produce.

 

Rapidez y eficacia en la distribución. ¿Cuándo nos traerán la lámpara que hemos comprado por internet? El comercio electrónico permite adquirir un producto de un solo click, pero el proceso no termina aquí. La satisfacción final del cliente tendrá mucho que ver con el tiempo que tarde en llegar ese producto a su casa. Por eso, algunas de las grandes firmas están dando cada vez mayor importancia a su cadena logística y a sus procesos de distribución. Saben que éste será un factor determinante en el éxito de sus ventas.

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7 claves para conseguir un negocio único

negocio_unicoHay dos tipos de comercios o negocios: los que se encuentra la gente cuando camina por la calle y aquellos a los que acude directamente en busca de un producto, de un servicio o de un trato que no encuentra en otro lugar. Los primeros podrán sobrevivir si están situados en una zona céntrica de la ciudad y lo tendrán más difícil si su ubicación no es tan privilegiada. Pero los segundos saldrán exitosos en cualquier  situación porque siempre contarán con clientes fijos que encuentran en ellos un comercio único. Pero, ¿cómo convertir un negocio común en único? Veamos algunas pautas:

 

Productos y servicios diferentes. Para convertirse en único, el primer paso que debe dar un negocio es diferenciarse de la competencia, aportando mayor valor añadido. Esto puede conseguirse, por ejemplo, comercializando productos y servicios poco habituales, novedosos o importados de otros países. No es necesario que toda la oferta del establecimiento sea exótica, sino que puede convivir tranquilamente con otras mercancías más tradicionales.

 

Introducir pequeñas novedades. El comprador habitual está acostumbrado a ver, prácticamente, lo mismo en casi todos los establecimientos comerciales.  Por eso, se sorprenderá positivamente cuando encuentre alguna diferencia, por nimia que ésta sea. Los pequeños detalles pueden convertirse en catalizadores decisivos de una compra: un formato diferente, un envase más atractivo, un diseño renovado o una presentación poco común. No estaría mal que el propietario de la tienda dedicara diez minutos al día a pensar una nueva novedad para sorprender a sus clientes.

 

Rotación de productos. Las novedades sorprenden en un primer momento, pero el ojo y el cerebro humano terminan acostumbrándose a todo rápidamente. Por eso, es importante acelerar la rotación de la oferta incorporando continuamente nuevos productos y servicios que despierten la curiosidad de los consumidores y que atraigan a otros nuevos.

 

Personalizar el servicio. Para que un comercio sea único, la relación con el cliente debe ser especial. El vendedor no debe limitarse a vender, sino que ha de atender de forma específica y proactiva a todas las personas que entren por la puerta, sondearles acerca de sus necesidades y opiniones, y hacerles propuestas que puedan satisfacerles adecuadamente, en ese momento o en la próxima ocasión que acudan a comprar.

 

Contar con prescriptores. Los prescriptores se pueden convertir en grandes aliados de cualquier industria, negocio o comercio. Son aquellos profesionales, expertos en una materia, que aconsejan la mejor solución para una necesidad determinada. Lógicamente, los clientes ven al propietario del comercio como parte interesada en vender un producto, pero si es un prescriptor el que les indica las bondades de ese producto, serán más proclives a comprarlo.

 

Convertirse en experto. Muchas farmacias, despachos de abogados o consultorios médicos son populares, y se han hecho famosos, gracias a los conocimientos y al prestigio alcanzado en una materia determinada por la persona que los ha fundado. Pues bien, algunos establecimientos comerciales de otros sectores y ámbitos también pueden llegar a conquistar su fama como consecuencia del reconocimiento conseguido por los emprendedores que los han creado. Para iniciar este camino, nada mejor que dedicar horas a estudiar el sector en el que uno se desenvuelva y relacionarse con expertos en la materia.

 

Crear canales de comunicación. La digitalización y la era internet ofrecen múltiples y económicas posibilidades de comunicación, que se convierten en herramientas básicas para promocionar los comercios especiales y únicos. Hay que aprovecharlas todas. Son básicas las newsletters, los blogs y las comunicaciones personalizadas por email o whatssaps, a través de las que se podrán comunicar las novedades, los comentarios y las recomendaciones de los prescriptores que se consideren más adecuadas en cada momento.

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10 claves para contratar a un buen webmaster

Para las pymes, contar con un experto web es fundamental. Normalmente esas personas se encargan del diseño de la página, la optimización para los buscadores (SEO) y el mantenimiento diario del sitio. Es decir, son trabajadores multitarea, y pieza clave en el entorno online de la compañía, junto al Community manager.

 

Por la importancia de su desempeño, estamos hablando de personas de una importancia capital para el negocio. Lo que nos lleva a formularnos la siguiente cuestión: ¿Cómo encontrar a alguien en el que se pueda confiar para que sea capaz de llevar a cabo con éxito todas esas tareas? Para encontrar la ansiada respuesta, nada mejor que hacerle estas 10 preguntas fundamentales a todo candidato que entreviste.

 

– ¿Dónde puedo encontrar ejemplos actuales y pasados de su labor?
Todo buen candidato con experiencia en su campo debe compartir con celeridad los enlaces dirigidos a labores realizadas con anterioridad, que demuestren sus capacidades. Si se encuentra con alguien que guarda en secreto sus experiencias mejor no seguir adelante. Pero si la persona en cuestión no tiene inconveniente en enseñarle lo que ha hecho, estupendo. Es un punto de partida perfecto para hablar de cuestiones más técnicas, como programación en HTML5, Unix, JavaScript, o la gestión de una base de datos.

 

– ¿Me puede dar el nombre de sus clientes?
Todo candidato a convertirse en webmaster de nuestro negocio tampoco debe rehusar entregarle información para que usted contacte con sus antiguos empleadores. De esa forma se hará una idea más clara de las actitudes y de los problemas, si los hay. El mero hecho de compartir dicha agenda ya es una buena señal para usted.

– ¿Cuál es su página favorita y por qué?
Esta respuesta puede revelar mucho sobre el sentido con el que un webmaster trata temas como la marca, el diseño, la interacción con los clientes, etc. Así podrá saber si comparten la misma visión sobre la situación de su pyme en el mundo online.

– ¿Qué tecnología y en qué plataformas pretende trabajar en mi sitio tanto para la edición, diseño y contenido del mismo?
Un buen empleado debe ser capaz de describirle las principales herramientas que existen en su campo. Y explicarle de forma clara las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas. No es lo mismo incluir un blog en la página mediante WordPress o Drupal o programarlo desde cero. Quizá usted no acabe de comprender todo lo que dice el entrevistado pero al menos podrá hacerse una idea de sus conocimientos.

– ¿Qué hará para optimizar mi sitio web de cara a los motores de búsqueda?
Los candidatos deben ser conocedores de herramientas y técnicas SEO capaces de mejorar el ranking en los buscadores más habituales. Y si hablamos de España, casi todo se reduce a que Google sepa que existimos. Por tanto, no olvide añadir que le demuestre su experiencia en Analytics para realizar un seguimiento de las estadísticas del tráfico en la web y del comportamiento de los usuarios.

– ¿Qué se le pude añadir a la página?
Un site estático está muerto. Así de sencillo. Si se quiere tener éxito en entornos digitales hay que darle al cliente lo que éste quiere. Quizá se trate de incluir vídeos, animaciones flash, o más presencia en redes sociales más allá de los clásicos Facebook y Twitter. Da igual, lo importante es que usted se asegure de que el candidato es capaz de añadir cualquier elemento que demanden los usuarios.

 

– ¿Cómo podemos evitar ser atacados por un hacker?
La seguridad en Internet es fundamental. Quizá usted pueda pensar que no habrá nadie lo suficientemente desquiciado como para perder el tiempo tratando de tirar abajo su portal. Se equivoca. Cualquier página está en constante peligro, por lo que el webmaster debe saber qué hacer ante los accidentes que ocurran en la web. Averigüe cuál es la política que pretende seguir en este campo, con preguntas como la frecuencia con la que hará una copia de seguridad del contenido, cómo protegerse contra el phishing, el robo de datos y la ejecución de archivos maliciosos para el sistema. Todas estas cuestiones son fundamentales y más aún si lo que se pretende es crear una tienda online, donde los internautas dejarán datos personales. ¿Cómo proteger esa información? ¿Cómo hacer una pasarela de pago fiable?

 

– ¿De dónde sacará los textos, las imágenes, los vídeos  y los códigos del site?
Todo webmaster debe tener presente que cualquier elemento que utilice puede estar protegido por  derechos de autor. Si se pasa por alto esta cuestión, la empresa se puede estar metiendo en problemas que no espera. Por eso, no se olvide de poner este tema en la mesa a la hora de la entrevista.

 

– ¿Quién es el dueño de la web?
Lo lógico es pensar que el emprendedor y propietario de la compañía también lo es del dominio y de todo lo que éste contiene. Pero en muchos casos, especialmente en los que los trabajos de Internet se encargan a empresas externas, puede haber problemas. Todos estos asuntos hay que tratarlos antes de firmar nada si no se quiere encontrar con sorpresas desagradables en el futuro. Si no se cuida quizá usted sea el propietario del dominio pero no del diseño.

– ¿Cuánto cuesta todo?
En Internet, como en otros sectores, surgen problemas. Muchas veces son reales pero otras no. Ante el desconocimiento de los emprendedores, muchos expertos en la materia suelen exagerar la dificultad de los trabajos (en tiempo o en honorarios) para cobrar más. ¿Solución? Dejarlo todo claro y por adelantado.

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Saca el máximo partido al Mobile Marketing

El cliente actual busca, investiga y compra a través de diferentes dispositivos móviles. Que una marca, o una empresa, tenga una buena y adecuada estrategia omnicanal es toda una ventaja competitiva. Llegar a ellos en todo momento, y ofrecerles una experiencia de compra completa, es clave para la supervivencia. Más si tenemos en cuenta que este tipo de canales será la vía por la que se generará uno de cada cinco euros en el mercado europeo de comercio electrónico durante 2015, según eDreams. De momento, y atendiendo a los datos de Mobile Marketing Association, la inversión en marketing móvil en España superó los 110 millones de euros en 2013, y para 2014 se estima que llegue casi hasta los 130 millones de euros.

 

Qué es y cuántos tipos hay

El Mobile Marketing (o Marketing Móvil) se define como un conjunto de técnicas y formatos para promocionar productos y servicios usando los dispositivos móviles como canal de comunicación. Su origen hay que buscarlo en el despegue de la telefonía móvil, así como en sus capacidades para atraer y fidelizar clientes. Según un estudio de CMO Council, entre sus cualidades está que contribuye a proporcionar una experiencia personalizada a los clientes, se trata de un canal útil para fomentar el engagement y actuar en un plazo más directo y personalizado, además de aportar información de alto valor.

Varios modelos están disponibles en la actualidad:

-Pasbook. Se trata de una app que, entre otras funciones, almacena cupones descuentos, entradas a eventos o descuentos en billetes de viaje. Su principal novedad es que dispone de geolocalización, por lo que cuando el cliente pasa cerca del establecimiento, o establecimientos de una misma cadena, salta una especie de alarma para recordarle que tiene a su disposición el citado cupón.

-SMS. Aunque pueda parecer desfasado, es muy útil. Sobre todo porque no necesita conexión a internet ni tener un smartphone. A favor también tiene su alto índice de lectura.

-QR. Procedente del inglés “Quick Response” (respuesta rápida, en español) es un código que se lee a alta velocidad y almacena gran cantidad de información. Sin embargo, en este campo no acaba de dar el salto.

-Correo electrónico. Ha aumentado su penetración desde que está disponible en los teléfonos móviles. Para descubrir cuál es su eficiencia, hay que utilizar una serie de plataformas que  proporcionen datos concretos como número de clicks o tanto por ciento de aperturas.

-Aplicaciones móviles. Su número no para de crecer. Entre sus virtudes, destacar tres: aportan notoriedad, favorecen las ventas, y reducen costes.

 

El camino correcto

Si una empresa, o un emprendedor, quiere dar este paso, deberá seguir una serie de pautas para sacarle el máximo partido. Por ejemplo, las creatividades deberán tener un diseño óptimo. No estamos hablando de una pantalla de 34 pulgadas, como es el caso de un televisor. El espacio es más reducido, y hay que amoldarse al mismo. Asimismo, hay que tener en cuenta la geolocalización. “Cambiar el anuncio en función del lugar desde el que la gente lo ve permite un acercamiento mayor al público objetivo y aumenta las posibilidades de venta”, señalan desde 3AWorldwide. En el caso de desarrollar una app, hay que saber que son caras tanto en su desarrollo como en su mantenimiento… y ocupan mucha memoria. También es importante subrayar que la conexión a internet de estos dispositivos es más limitada que la de un ordenador, por lo que es conveniente limitar los pesos de las imágenes y vídeos para optimizar la navegación del usuario.

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Errores en la página web que te harán perder clientes

A pesar de que ya nadie discute la importancia de Internet a la hora crear imagen para las empresas, todavía hoy se siguen encontrando muchas páginas web que confunden a los internautas con informaciones confusas y difíciles de entender. La mayoría de las veces los emprendedores no son conscientes de estos fallos, ya que están centrados en otras tareas de gestión, que consideran más importantes. Pero estas carencias, que vamos a ver a continuación, suponen un obstáculo que puede hacer perder a muchos clientes potenciales.

 

– Esconder o no incluir los datos de contacto. Cualquiera que navegue por Internet y entre en páginas de empresas se habrá encontrado muchas veces con un problema más habitual de lo que uno podría suponer: la imposibilidad de localizar los datos de contacto, incluso en tiendas online, lo que tiene más delito. Esta fea costumbre hace que a muchos posibles compradores les sea imposible ponerse en contacto con la compañía, a pesar de que tengan interés en sus productos. Además, la falta de esta información provoca que el visitante sienta recelos hacia una firma que parece esconderse en el anonimato. ¿O acaso alguien se atreve a dejarse sus dineros en un lugar del que se desconocen datos tan básicos como su dirección y teléfono?

Otras páginas, en cambio, sí publican sus datos, pero los esconden de tal forma que hartan a la mayoría.  ¿A qué viene esta costumbre? ¿Qué beneficios tiene? Ninguno. Los datos deben estar visibles en la página principal y en el resto del menú. Es una información fundamental que no debe esconderse ni siquiera tras el link de contacto. Y mucho menos en enlaces tan poco utilizados como política de privacidad o temas legales.

Links que no enlazan a ningún lugar. Un emprendedor no debe olvidar que la página web es una de sus caras públicas más reconocibles. Y si no se mantiene de manera eficiente se ofrece una mala imagen. Por eso, un sitio que no actualiza sus contenidos y que mantiene durante años enlaces muertos ofrece al internauta una experiencia online infructuosa, lo que, sin duda, influirá en su decisión de compra futura. Bueno, más que influir, lo que hará es expulsarle para siempre.

Uso del lenguaje y la jerga del sector. Esta práctica es especialmente habitual entre las empresas tecnológicas, muy habituadas a contar las cosas con términos desconocidos para los ajenos al sector. Pero una cosa es hacerlo en su día a día y otra muy diferente es utilizar palabros que solo conocen los profesionales del ramo en los contenidos de la web. Un internauta no tiene la obligación de conocer los anglicismos, que se utilizan en el devenir diario de una firma tecnológica o de marketing. Entornos muy dados a explicar las cosas de manera incoherente y solo apta para los expertos en la materia. Por tanto, hay que huir de esa forma de informar si no se  quiere perder a mucha gente que podría convertirse en futuros clientes potenciales.

Un truco bien sencillo es utilizar paréntesis explicativos para aclarar conceptos que pueden llevar a confusión. De esa forma se ganará a los internautas, ya que demostrará preocupación por ellos.
Fuentes abstractas. Por desgracia, tampoco es demasiado complicado encontrar en la red diseños tan vanguardistas que abusan de la utilización de fuentes demasiado innovadoras, que complican la lectura. Es mejor usar fuentes simples y claras y destacar lo que más interese dar a conocer mediante cambios de tamaño o tirando de negritas y subrayados. Es decir, como se hacía hace años. Se trataban de webs más simples pero mejor estructuradas, que lograban el objetivo de ofrecer una lectura sencilla y comprensible.

Abuso de colores. Como continuación del punto anterior, los colores deben ser cuidadosamente seleccionados y utilizados de manera estratégica. Una mala combinación de los mismos, o un abuso descarado, provocan confusión y despiste en el visitante. Por tanto, limite su paleta de colores a una combinación sencilla que ofrezca un contraste adecuado y facilite ese esquema en todas las secciones del lugar. Aunque parezca contraproducente, en Internet la sencillez es una ventaja añadida.

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Los 4 pilares básicos del plan de marketing

Una idea que se convierte en un negocio

Definir el mercado potencial y establecer el ‘carné de identidad’ del mismo, mediante señas corporativas propias, son los primeros pasos del proceso. El estudio de mercado, es decir, quiénes somos y a quién nos dirigimos serán la base de la estructura empresarial y centrarán el plan de desarrollo. Y el mismo no se podrá desarrollar sin un buen plan de marketing. Con él se resuelve la ecuación en la que se mezcla el tipo de público al que van dirigidos los productos y servicios con la estrategia para darlos a conocer y despertar el interés por ellos.

 

Adaptarse a los cambios

Las empresas se mueven en un entorno cambiante, por lo que tanto el estudio de mercado como el plan de marketing deberán revisarse y actualizarse al menos una vez al año. En las modificaciones que sean necesarias introducir deben estar reflejados los cambios que impongan el consumo y las costumbres, o los que nos abran nuevas vías de negocio. En cualquier caso, el plan de marketing inicial deberá concretar 4 pilares básicos, los conocidos como las 4 P’s (en inglés: Product, Price, Place, Promotion):

Producto o servicio. Es fundamental hacer un diseño real de la oferta que se va a comercializar, señalando de forma objetiva los factores diferenciales positivos y negativos.

Precio. Con la información recabada en el estudio de mercado hay que definir la banda de precios y los márgenes que nos permitirán ser competitivos con respecto a otras empresas del mismo sector. En el caso de que tengamos que fijar precios superiores a la competencia hay que saber hacer valorar a los clientes aquellas diferencias que lo justifiquen.

Estrategia comercial. En este punto el empresario debe establecer, tras comprobar los costes y el tipo de negocio, si crearán un equipo de ventas propio o si recurrirá a representantes o redes externas de comercialización. También tiene que analizar la posibilidad de vender a crédito y la política de descuentos para grandes clientes.

Publicidad. No es necesario contar con una fuerte inversión publicitaria, los nuevos medios pueden ser muy rentables si los usamos con imaginación. Hay que aprender a utilizar de forma óptima, según el tipo de negocio y el destinatario, los medios existentes (prensa local y nacional, radio, televisión, publicaciones sectoriales, mailing, buzoneo, acontecimientos especiales como ferias o eventos deportivos y culturales, internet y las redes sociales, etc).

El marketing y la publicidad han entrado a formar parte de nuestra vida cotidiana. El mundo es ya un enorme anuncio, amplificado por la red, que nos va permitir hacer llegar a todos nuestros posibles clientes los productos o servicios que ofrecemos. Por tanto, el diseño de cómo difundir la idea será una pieza clave.

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Ya ha entrado en tu web, ahora consigue que compre

Existen páginas web de empresas que parecen creadas para no vender. Son complicadas, no contienen la información necesaria o suficiente, su diseño no ayuda nada y su lentitud crea verdadera ansiedad entre los posibles clientes que, por otra parte, probablemente nunca llegarán a serlo. Para que la nuestra no sea una de ellas –y consiga convertir el máximo número de visitantes en clientes-, primero debemos hacer un buen análisis de la misma y tener en cuenta una serie de cuestiones.

 

En primer lugar, identificaremos completamente las posibles dificultades que puede encontrar cualquier visitante de nuestra web y que pueden provocar que éste abandone su navegación en los primeros momentos o, peor todavía, cuando está a punto de comprar un producto o contratar un servicio. Estas dificultades pueden deberse a que la página que hemos creado es demasiado compleja, contiene excesivos datos e información, términos y conceptos confusos para la mayoría de las personas u obliga a rellenar cuestionarios –o campos de ellos- que suponen una tarea demasiado larga y tediosa.

 

A continuación, hay que preguntarse si el usuario que accede por primera vez a nuestra empresa a través de internet cuenta con la información suficiente sobre la misma para llegar a confiar totalmente en ella. Y, seguidamente, tendremos que analizar si dispondrá de suficiente información para tomar una decisión de compra. Hay que tener en cuenta que la mente humana es muy compleja y, a veces, nos quedamos a un “click” de adquirir algo porque en el último momento nos entra una pequeña duda que no conseguimos resolver en ese instante.

 

Por eso, hay que ponerse en el lugar del consumidor y pensar qué información o qué datos necesitaríamos -nosotros mismos como clientes- y no encontramos por ningún lado en la web de la empresa. Así descubriremos que muchas cosas que nosotros damos por supuestas –para eso se trata de nuestro negocio- en realidad no tienen por qué ser conocidas por el visitante ocasional de nuestra firma y de nuestros productos y servicios.

 

Otra cuestión de gran importancia es el diseño y la organización de la página. Hay algunas que tienen un formato demasiado “apretado”, con tantos contenidos y destacados que parece imposible encontrar lo que realmente estamos buscando. Podemos pasar minutos navegando por ellas y buscando dónde hacer “click” sin conseguir ningún éxito. Y ya se sabe que un minuto en internet puede ser mortal.

 

Finalmente, existe un factor fundamental: el tiempo y la agilidad en la navegación. Si una web es lenta está condenada al mayor fracaso comercial, porque en internet todos tienen prisa y nadie espera. Si una página tarda en cargarse, será cuestión de segundos que el usuario la abandone y apueste por otra. La ansiedad y la desesperación en la red son elementos con gran capacidad de decisión.

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5 fórmulas para generar ingresos por Internet

El fin de un negocio es generar ingresos y beneficios. Antaño, como dirían los abuelos, bastaba con vender en la tienda. Hoy, esa ‘tienda’ es universal, y su ‘escaparate’ es Internet. No hay un único modelo de negocio en la red, por lo que saber elegir bien cuál de ellos nos viene mejor puede ser el inicio del despegue.

 

Publicidad, el método tradicional

Supongamos que tenemos un portal web cuyo fin es aportar contenidos o servicios de manera gratuita. ¿Dónde sacar la ‘pasta’? De un concepto tradicional como la publicidad. Sí, porque a medida que tengamos más visitas, es decir, más tráfico (visitantes únicos, visitas y páginas vistas), podremos vender espacios publicitarios en el mismo. Tres son los formatos más tradicionales: banners, anuncios de pago o patrocinios. ¿Debe ser el tráfico bestial? Ni mucho menos. En muchas ocasiones lo que se busca es que sea de un determinado campo. Por ejemplo, es más fácil que una empresa fabricante de ruedas de bicicleta se anuncie en un página llamada “todoparalabici”, que en la de cualquier cadena de televisión generalista.

 

E-commerce

Luego está la venta de nuestro producto o productos online. ¿Ventajas? Lo haremos a un precio inferior al de una tienda tradicional de calle porque nos ahorramos una serie de costes. Además, podemos incluir todo nuestro catálogo, ofrecer ofertas, incluir facilidades y variedades de pago… Eso sí, debemos estar muy bien posicionados en los buscadores, que son los que nos acabarán trayendo a los clientes (google, yahoo…) y, sobre todo, ofrecer un buen servicio postventa (devoluciones, reparaciones…). ¡Ojo! Hay que cumplir con la palabra dada. Si se dice que el envío llega en 24 horas, debe ser en ese tiempo. Si no, es posible que perdamos un cliente.

 

La mezcla entre ambos

También está el denominado modelo de afiliados. Retomando el tema de las bicicletas, supongamos que hemos abierto un blog de ciclismo. Nos ponemos en contacto con el fabricante de ruedas, y le decimos que vamos a poner en nuestra página un banner, widget o formulario que enlazará con su negocio. Si gracias al mismo, hace una venta, nos llevaremos un porcentaje de la misma.

 

Pago periódico

Supongamos que un usuario se suscribe a nuestra web y paga una cantidad periódica (mensual, trimestral, anual) por usar el servicio que se ofrece. Es el conocido como modelo de suscripción, y debe ser muy atractivo para un amplio grupo de usuarios. Si son cuatro, como vulgarmente te dice, será un fracaso. Lo que también se puede hacer es ofrecer una parte gratuita, y otra parte de pago. Esta última deberá tener valor añadido suficiente para que las personas acaben decantándose por la misma. Un ejemplo muy claro son los portales de música, que ofrecen la misma sin publicidad para quienes acaben rascándose el bolsillo.

 

Branding

En otras ocasiones, lo que buscamos no es “vender” como tal a través de la red, sino promocionarnos, darnos a conocer… hacernos visibles. Y, a partir de ahí, “vendernos”. Un ejemplo: supongamos que somos todo un experto en arreglar pinchazos, colocar cadenas, o enderezar ruedas dobladas, por seguir con el caso del ciclismo. Todo esto lo publicamos en Internet, y lo aderezamos con consejos prácticos, trucos, y testimonios de personas que dan fe de nuestro buen hacer profesional. O con fotografías de clientes satisfechos que muestran el resultado final de nuestro trabajo. Una perfecta herramienta de marketing.

 

¡Suerte!

¿Y mezclar todos en uno? Es posible. Pero mejor poco a poco, una vez que vayamos comprobando que lo puesto en marcha, funciona.

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Cómo potenciar tu marca en internet

La marca es un activo fundamental para una empresa tanto en el mundo real como en el virtual. Por eso, es necesario dedicarle un cuidado especial no solo en el ámbito offline sino también cuando la utilizamos en las redes sociales. En muchas ocasiones, es a través de ellas como se produce el primer contacto con los clientes y cómo se va generando la mejor o peor reputación de una firma. Además, es como la compañía puede conseguir que la gente la conozca mejor, hable de ella y establezca enlaces desde otros sitios webs.

Por todo ello es fundamental saber cómo utilizar internet, y especialmente las redes sociales, para cuidar la marca, estableciendo una buena estrategia de Social Media Marketing que ayude al emprendedor a conocer a sus clientes, a través de una escucha activa, y realizar acciones de branding.

En primer lugar, como apuntan desde el Interactive Advertising Bureau (IAB) y el programa Actívate, el empresario tiene que decidir qué imagen de su negocio y de él mismo como emprendedor quiere proyectar. Para eso, debe antes analizar su presencia actual en internet, desarrollarla en base a la marca que ya gestiona fuera de la red y potenciar en lo digital aquellos valores que predica en lo analógico. Debe recordar que él mismo es el principal altavoz de su marca, por lo que cuánto más participe en el ámbito digital, más y mejor va a empujar la marca de su negocio.

Antes de comenzar, el emprendedor debe chequear si la marca ya está siendo utilizada por otra persona. No se deben utilizar marcas o eslóganes ajenos sin consentimiento, ni en el código fuente ni en el nombre de dominio.

A continuación, ha de registrar su marca, con el fin de evitar complicaciones posteriores. El registro puede tener carácter preventivo, aunque no se realice actividad alguna en las plataformas.

En cuarto lugar, es necesario crear una página web. Hay muchas plataformas que permiten hacerlo. Y, sobre todo, hay que tener en cuenta algo que nos facilitará la vida en el futuro inmediato: hacer un diseño que se pueda adaptar a los dispositivos móviles y tabletas.

El gran fallo de muchas marcas es que instalan su página y no la alimentan. Por eso, es necesario generar contenido para incrementar las posibilidades de éxito. Otra fórmula muy socorrida consiste en utilizar las plataformas para crear blogs y publicar documentos que nos interesen.

A continuación, hay que viralizar los contenidos, con el fin fundamental de conseguir tener presencia en las plataformas online. Existen distintos tipos de plataforma, en función del objetivo que se persigas, por lo que es conveniente elegir las que mejor se adecuan al perfil del target de cada uno.

Otra acción clave es monitorizar lo que se comenta de la empresa y de sus productos. Se pueden crear alertas con los nombres correspondientes, además de analizar los comentarios que se produzcan e, incluso, participar en la conversación. También se pueden crear otros contenidos que desplacen éstos hacia otros que nos interesan. Y, por supuesto, la empresa tendrá que definir las palabras clave por las que un usuario puede querer buscarla en internet.