Entradas

xpande

Programas Xpande y Xpande Digital para PYMEs

 

Dos iniciativas puestas en marcha por la Cámara de España con fondos FEDER han permitido que desde enero 279 las pequeñas y medianas empresas reciban asesoramiento para su internacionalización. En septiembre se cierra una nueva convocatoria.

 

El pasado mes de enero, la Cámara de Comercio de España (el organismo representante de las cámaras de comercio territoriales de todo el país) empezó a asesorar a 279 PYMEs españolas sobre el mejor modo de dar el salto al mercado exterior, de tal manera que pudieran convertirse en “exportadoras habituales”. Las PYMEs participantes se encuadraban en diversos sectores (agroalimentario, industrial, bienes de consumo, industrias culturales y servicios) y procedían de varias comunidades autónomas: Castilla y León, Extremadura, Canarias, Murcia, Castilla-La Mancha, Andalucía y Galicia.

 

Esta iniciativa, que concluyó en junio, se llevó a cabo a través de dos programas de internacionalización cofinanciados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER): Xpande y Xpande Digital. Ambos cuentan con dos convocatorias públicas anuales (su duración es de 6 meses) y estarán en funcionamiento hasta el año 2020.

 

Programa Xpande: Iniciación a la exportación

 

El Programa Xpande está dirigido a PYMEs españolas (trabaja actualmente con un total de 152 empresas) que quieran iniciarse en la exportación, ayudando a dar los primeros pasos y proporcionando las claves que puedan facilitarles la sostenibilidad en un mercado exterior concreto. Los técnicos de la Cámara:

 

  • Dotan a la PYME en cuestión de una metodología capaz de dotar a su proceso exportador de bases sólidas, que aumenten sus posibilidades de éxito.
  • Facilitan orientación estratégica en función del mercado y de la posición competitiva de la empresa.
  • Elaboran un plan de exportación para el mercado objetivo de la PYME.
  • Ofrecen ayudas económicas para desarrollar el plan de internacionalización.

 

Así, el Programa Xpande proporciona un diagnóstico personalizado se articula en torno a cuatro módulos: selección de mercados, acceso al mercado, comunicación y marketing y económico-financiero. En una segunda fase del programa se pone ya en marcha el proceso de internacionalización, momento en el cual la empresa recibe una ayuda económica de hasta un 85 % (según la comunidad autónoma en la que esté radicada) para inversiones máximas de 9.000 euros.

 

En cuanto a los mercados elegidos como destino de exportación sobresalen los países europeos como Alemania, Francia, Portugal, Reino Unido, Países Bajos, Suecia y Suiza, más cercanos y accesibles para las empresas que se inician en la exportación. Los países asiáticos (como China y Japón), e iberoamericanos (como Colombia y República Dominicana) son otros de los destinos más seleccionados pese a sus dificultades.

 

Programa Xpande Digital: Posicionamiento online en mercados internacionales

 

El Programa Xpande Digital se dirige a PYMEs españolas (participan actualmente un total de 127) que cuenten previamente con página web corporativa y deseen fomentar y potenciar el marketing digital y necesiten, por tanto, un plan de posicionamiento digital para mercados exteriores. La Cámara ayuda a estas empresas facilitando orientación estratégica en función del mercado al que se dirigen y del producto/servicio que ofrezcan, proporcionando además de las herramientas necesarias para fortalecerlas en el mercado objetivo y seleccionando las acciones de marketing digital más adecuados en función de la clase de clientes, de productos y/o servicios y del país elegido para iniciar sus operaciones.

 

En una primera fase, los técnicos de las cámaras de comercio analizan la situación de la empresa y su posicionamiento respecto a la competencia. Una vez realizado este análisis, los expertos de la Cámara proceden a diseñar un plan digital para el mercado objetivo elegido y se lleva a cabo la implantación del plan con subvenciones de hasta un 85 % (según la comunidad autónoma) para inversiones máximas de 4.000 euros.

15033889318809

El Mobile World Congress abre el plazo para participar en su edición de 2018

Quedan más de seis meses para que comience la próxima edición del Mobile World Congress el 27 de febrero de 2018 y sus organizadores ya ha puesto en marcha la maquinaria de una de las ferias de tecnología más importantes del mundo.

Su atractivo como centro de networking y plataforma de lanzamiento de productos está fuera de toda duda. En la última edición registró 108.000 visitantes procedentes de 198 países, participaron 2.000 empresas y 3.500 periodistas además de una amplia presencia de autoridades españolas e internacionales, según los datos facilitados por Global Systems for Mobile Association (GSMA), organizadora del evento.

Con estos datos, muchas pymes podrían pensar que el evento les viene grande. Pero desde Redes y la Secretaría de Estado para la Sociedad de Información y la Agenda Digital quieren apoyar la internacionalización y la difusión de los mejores proyectos españoles del sector dando cabida a 75 pymes en el pabellón que España tendrá en el evento. Un espacio de 802 metros cuadros en el que también estarán las principales empresas del sector.

Los requisitos para acceder a la convocatoria son tener un producto de fabricación propia, de marca española y que se enmarque en alguno de estos sectores: smart cities, ciberseguridad, fintech, IoT/Industria 4.0, cloud, Apps, ecommerce, marketing digital, tecnologías del lenguaje, big data, aplicaciones de la salud y bienestar social.

Además, es necesario cumplir una serie de requisitos burocráticos como:

  • Ser una persona jurídica con domicilio fiscal en España.
  • Estar al corriente de las obligaciones tributarias y pagos a la Seguridad Social, así como cumplir con el resto de los requisitos establecidos en el artículo 13.2 de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre, General de Subvenciones.
  • El número de empleados en el último ejercicio debe ser menor de 250.

Todas las empresas que cumplan estas premisas pueden solicitar plaza en la web de Red.es desde el pasado 24 de agosto hasta el próximo 20 de septiembre. La selección final se hará por orden de inscripción, así que si lo tienen claro conviene no demorar el trámite.

Hay 50 plazas para optar a un stand propio, de unos 7 m2 cuyo coste rondará los 6.500€ (5.371,90 € impuestos indirectos aplicables excluidos) y que requiere una fianza previa de 3.000 euros. Esta modalidad además incluye: el mobiliario del stand, conexiones por cable y wifi, un pase Gold para cada empresa (es nominal con acceso gratuito y libre a todas las conferencias del Congreso y a la zona lunch habilitada por MWC y Fira) o 14 pases (Exhibition Visitor Pass) para cada empresa que permiten la entrada al congreso. Además, la empresa será incluida en el catálogo oficial del congreso y del pabellón de España. Esta opción da derecho también a tener presencia en el vídeo del pabellón de España y en la difusión oficial que se haga de éste. Así como al acceso a los eventos de networking y al catering del pabellón de España.

Por otro lado, existen otras 25 plazas para asistir al MWC sin tener que costear un stand propio. Es la modalidad B, denominada Pack Visita. Su coste asciende a 1.000 euros que dan derecho a tres pases nominales por empresa, inclusión en el catálogo y en el vídeo promocional del Pabellón de España, acceso a los eventos de networking, al catering del Pabellón de España y conexión wifi en el ámbito del Pabellón.

Todos los interesados pueden ampliar esta información en los siguientes links.

Más información http://bit.ly/PabellonMWC2018

Bases de la invitación http://bit.ly/inscripcionesMWC

Formulario de inscripción http://bit.ly/formularioMWC

empresa_familiar

La empresa familiar española crece en los mercados internacionales

Según el informe de PwC Encuesta Mundial de la Empresa Familiar 2016, el 92% de las corporaciones consultadas de este tipo de origen español venden sus productos o servicios fuera de nuestras fronteras

 

La consultora PriceWaterhouseCoopers (PwC) ha publicado recientemente su última Encuesta Mundial de la Empresa Familiar, correspondiente al año 2016. Según el análisis de sus datos, este tipo de corporaciones tienden hacia la internacionalización, especialmente en España. De las 36 compañías consultadas en nuestro país (más de 2.800 a nivel mundial), el 92% declararon vender sus productos o servicios fuera de nuestras fronteras.

Una cifra muy superior al 70% de media mundial reflejada en el informe, que también asegura que la tasa española es seis puntos mayor a la registrada dos ejercicios atrás. Esta apertura hacia el exterior genera ya en torno al 40% de la facturación de las sociedades radicadas en nuestro país, y se estima que en el corto-medio plazo ese porcentaje crecerá hasta el 50%.

Este aumento positivo se suma a las previsiones que estas compañías sopesan para los próximos cinco años: un 83% cree que sus ingresos crecerán de forma sostenida y un 8% espera un alza más bien agresiva. El estudio asegura que aquellas que esperan tener un aumento de los ingresos por encima del 10% son las más proclives a utilizar distintas fuentes de financiación externas, como bancos o mercados de capitales.

Faltas y preocupaciones

A pesar de esas buenas perspectivas, la empresa familiar española ‘patina’ en el campo de la sucesión: sólo el 6% de las corporaciones encuestadas cuenta con un plan documentado y comunicado, frente al 15% de la media global. Una estrategia necesaria y de tremenda importancia teniendo en cuenta que el 77% de estas sociedades tiene previsto traspasar la propiedad a la familia y solamente un 9% espera venderla o sacarla a bolsa.

Por otra parte, el 50% de los responsables de estas corporaciones reconocen tener una cierta inquietud por la inestable situación de algunos mercados. El desarrollo de nuevos productos preocupa al 22% de los encuestados; y el incremento de la competencia al 19%. Por lo que respecta a los retos a los que estos se enfrentarán en los próximos cinco años, ha destacado el interés por mantenerse como empresa innovadora (69%); mejorar la capacidad de atraer el talento (67%); y aprovechar las ventajas de la digitalización y las nuevas tecnologías (64%).

En este sentido, el 69% de los empresarios españoles que participaron en el estudio afirmó que cuenta con un plan estratégico para que sus compañías saquen el mayor partido posible del mundo digital. El informe también indica que, a nivel nacional, sólo un 11% se siente vulnerable frente a la disrupción digital, frente al 21% de la media global.

La PYME también puede

Según la guía ¿Cómo internacionalizar mi empresa familiar?, elaborada por Adrián Cordero, director del Observatorio de la Reputación de la Empresa Familiar de la Fundación Nexia y editada por EAE Business School, el tamaño de la compañía no es determinante para poder salir al exterior. Lo que sí recomienda es contar con unas estructuras sólidas en territorio español y una buena preparación para poder afrontar el reto.

Cordero asegura que dar el paso e instalarse en un mercado fuera de nuestras fronteras es menos complicado si se cuenta con un socio local que actúe como elemento tractor, que capte proyectos y guíe los pasos del empresario español en un entorno que para éste es desconocido. Si ambas partes comparten, además, la idiosincrasia de la empresa familiar, los beneficios se multiplican.

Por otra parte, salir al exterior supone riesgos, que pueden minimizarse con seguros específicos para hacer negocios internacionales: de crédito, de caución, a la exportación, seguro para el comercio internacional…

Y no sólo para cubrir las pérdidas que puedan sufrirse por insolvencia y evitar la incertidumbre que a veces genera el cobro de facturas. También para contar con los servicios adicionales que ofrecen las aseguradoras: diagnóstico de riesgos, tanto para medir la solvencia de otras empresas como para entrar en nuevos mercados; herramientas tecnológicas con las que llevar a cabo gestiones de forma cómoda y sin desplazamientos; análisis y valoraciones, etc.

luces_brasil

Luces y sombras de hacer negocios en Brasil

Brasil y España quieren potenciar sus relaciones económicas y hacer negocios en Brasil. Así lo han manifestado estos días mandatarios de ambos países a lo largo del viaje que el presidente del Gobierno español Mariano Rajoy ha realizado a Brasil esta semana.

Un destino atractivo con mucha historia

Los atractivos de la tierra que dio origen a la samba son indudables. Es la quinta economía del mundo, con una población de 206 millones de habitantes, más de cuatro veces la española. Su PIB asciende a 1,7 billones de dólares y su renta per cápita se sitúa en los 8.500 dólares. Son muchos los empresarios españoles que ya han apostado por Brasil como destino para sus exportaciones o proyectos de internacionalización. En la actualidad, es el segundo socio comercial de España en Iberoamérica. Y España, el tercer inversor extranjero allí.

Muchas de esas empresas llegaron atraídas por los primeros procesos de privatización que el país inició a finales del siglo pasado. La presencia española es habitual en sectores como la energía, las finanzas, los seguros y el turismo, entre otros. Pero los últimos años no han sido fáciles. La crisis brasileña ha impactado en ellas, y en 2016 las exportaciones cayeron un 18%. Los impagos se generalizaron y con ellos las quiebras empresariales.

La situación

El Gobierno brasileño presidido por Michel Temer quiere paliar esa situación. Aunque la economía todavía está débil, ha puesto en marcha un nuevo proyecto de inversiones en infraestructuras de transporte y energía para dar entrada a inversores internacionales que se denomina Crescer. Consta de 34 proyectos, entre los que se encuentran cuatro aeropuertos, tres líneas de ferrocarril, dos autopistas, cinco áreas portuarias… Las oportunidades de negocio también se extienden, según la información de la Cámara de Comercio Española, a sectores como el aeronáutico, las energías renovables, la gestión de residuos y el medioambiente.

Con el proyecto Crescer, el Gobierno de Brasil ha puesto en marcha un plan de concesiones que mejora la transparencia en el proceso de negociación, la seguridad jurídica e incluso introduce un sistema de arbitraje para dar mayor seguridad a los inversores internacionales.

Es uno de los pasos para tratar de soltar el lastre que pesa sobre la actividad económica y financiera de Brasil.  En 2016, fue calificada como la más cerrada de toda América Latina por un estudio realizado por el Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (Ipea) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El informe Doing Business del Banco Mundial, la sitúa en el puesto 123 de los 190 países que se analizan.

Las sombras de hacer negocios en Brasil

Entre las principales dificultades a las que se enfrentan los empresarios que quieren hacer negocios en Brasil está la excesiva burocracia. Se necesita una media de 13 trámites y 119 días de trabajo para iniciar una empresa. Un permiso de construcción puede tardar en tramitarse más de un año. Los impuestos son otro de los puntos débiles para hacer negocios en Brasil. Según la revista The Economist, “los conflictos por impuestos son tan brasileños como los bikinis o la samba”. El número de impuestos diferentes ronda la centena y la carga impositiva está entre las mayores del mundo. La normativa fiscal cambia continuamente motivo por el cual se aconseja a los inversores internacionales que todas sus gestiones estén supervisadas por abogados brasileños expertos actualizados.

Esto repercute directamente en la carestía de los productos hasta tal punto que es el quinto país más caro del mundo, según el famoso índice BigMac.

Las Olimpiadas

Las infraestructuras tampoco ayudan. Las Olimpidadas de Rio de 2016 sacaron a la luz las importantes carencias que tiene el país. Más allá del caos en el marco del evento, el país desaprovechó la ocasión para modernizar las infraestructuras básicas. Tampoco dio el impulso esperado en desarrollo tecnológico. Unas carencias que impactan de lleno en la rentabilidad de los proyectos empresariales que puedan emprenderse en aquel país. Hace unos años, El Confidencial contaba las dificultades a las que tenía que enfrentarse Zara en materia de impuestos y en su gestión logística en aquel país.

En ese reportaje también se detenía en analizar el impacto que el negocio de la multinacional de Amancio Ortega, las rígidas leyes laborales y el poder de los sindicatos en el país. Aseguraba que el coste salarial para el empresario casi triplica el sueldo que percibe el trabajador. Aún así, según un informe de Morgan Stanley, “el margen de beneficios es tres veces más alto que el promedio de otros países en algunos sectores”. Además, recuerde que la corrupción puede afectar directamente a su actividad.

Es decir, invertir en Brasil tiene su sufrimiento, pero si se hace bien puede merecer la pena. Un alto nivel de información y un buen seguro son requisitos obligados.

postgrado_internacionalizacion

15 becas para empresarios interesados en un postgrado en internacionalización

Ser empresario, directivo de una pyme, autónomo o profesional independiente de cualquier sector y estar interesado en ampliar conocimientos en el ámbito de la internacionalización. Estos son los únicos requisitos que exige la Fundación Gas Natural Fenosa para la concesión de 15 becas de formación. Los agraciados podrán cursar gratis un postgrado enfocado en el lanzamiento y la consolidación de las Pymes en el mercado internacional.

Las clases, al estar dirigidas a empresarios y profesionales se van a concentrar entre el lunes 12 y el viernes 16 de junio de 2017 y se impartirán en la sede de la Barcelona School of Management de la Universidad Pompeu Fabra.

Este evento es parte del programa Primera Exportación de la Fundación Gas Natural Fenosa que se centra en “acompañar a las pymes a dar sus primeros pasos en el ámbito de la exportación en cualquier parte del mundo, a través de un completo plan de formación gratuito y continuo que incluye sesiones formativas presenciales y en línea, asesoramiento y tutorías personalizadas a través de las que los participantes adquieran conocimientos en temas como el marketing internacional, la gestión empresarial y la formación de precios, entre otros.”, según explican en su web.

El origen

El programa tuvo su origen en 2001 en Argentina. Tras la fuerte crisis de aquel país se pensó en potenciar la internacionalización como medio para ayudar a las empresas a superar los problemas de la economía interna. Con la misma filosofía fue replicado en España en 2014. De esta forma, puso a disposición de los emprendedores y empresarios españoles un programa de formación y tutela en los aspectos más farragosos de los negocios internacionales: desde la logística a los trámites aduaneros, pasando por asesoramiento individualizado de cada uno de los participantes (que casi rondan el millar a fecha de hoy). En la actualidad se realiza en colaboración con diversas comunidades autónomas.

Además, desde 2007, el programa ofrece un Viaje de Captación y Negocios de empresarios argentinos a España, en el que está incluido este programa de formación bilateral. En él, los participantes argentinos del programa comparten pupitre, experiencias e incluso proyectos empresariales con empresarios españoles.

El curso

El curso tiene en nivel de postgrado y está dividido en dos módulos de contenidos.  El ambiente de negocios internacionales, impartido por el profesor Enrique Schonberg. En el que se analizarán las perspectivas geopolíticas en el contexto de la post crisis. La relación entre la Unión Europea y los países de América Latina, así como las posibles estrategias y alianzas a ambos lados de Atlántico para superar retos del mercado mundial como el Brexit, la supremacía China, etc.

El segundo módulo estará dedicado a la negociación internacional. En él, el profesor José Luis Martín conducirá una simulación multicultural de negociación internacional en la que se podrán en práctica las claves de este tipo de situaciones. El módulo también tiene previsto analizar las nuevas prácticas que pymes y multinacionales están desarrollando para lanzar sus actividades fuera de los países de nacimiento.

Para optar a esta beca, es necesario cumplimentar el formulario de la solicitud y enviarlo a primeraexportacionfgnf@gasnaturalfenosa.com antes del 30 de abril de 2017.

Los interesados en el programa completo pueden consultar directamente en la web de la Fundación Gas Natural Fenosa.

sector_textil

El sector textil español aumenta su presencia en el extranjero

La Confederación de la Industria Textil (Texfor) ha presentado recientemente sus resultados del ejercicio 2016, mostrando unas cifras de progresiva recuperación tras diez años de pérdidas y cierres. Según su secretario general, Andrés Borao, la crisis que arrancaba en 2008 ha sido dura para el sector, pero ha servido para reforzar a las empresas que han conseguido mantenerse en pie. Y no se trata sólo de los grandes gigantes que triunfan dentro y fuera de España: el perfil medio analizado por la patronal muestra una pyme de unos 30 trabajadores.

Uno de los datos más destacados ha sido el de la exportación, que han devuelto a la vida a muchas de estas pequeñas y medianas empresas. Se vendieron casi 3.900 millones de euros de producto textil fuera de nuestras fronteras, un 7,3% más que en 2015. Gracias a ello y a la evolución de la internacionalización de las compañías españolas, la patronal cree que este 2017 la balanza comercial puede ser positiva para la industria.

El principal cliente del mercado textil español es la Unión Europea, que representa el 56% de las ventas, aunque el norte de África también es un importante comprador, con un 24% y un aumento en sus adquisiciones de casi el 13%. Por países, Marruecos es el más importante, seguido de Francia, Portugal, Italia y Alemania. Entre todos representan el 58% de las ventas en el exterior.

APOYOS PARA MOVERSE EN EL EXTRANJERO

La crisis y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han servido para que muchas pymes de la industria textil den el salto más allá de las fronteras españolas. También para que otras tantas se lo estén planteando, a la vista de tan interesantes resultados.

Para ello es importante contar con algunos recursos que faciliten el camino de la internacionalización. La empresa que quiere salir fuera explora antes sus posibilidades en los mercados extranjeros, a menudo dispares entre sí. Se informa y documenta, y, a pesar de ello, no termina de conocer por completo la cultura, costumbres y normativas de la región en cuestión: idioma, horarios, acuerdos y convenios con entidades públicas y/o privadas, plazos de pago… Por eso puede ser útil contar con un socio local que sirva como apoyo y pueda abrirnos puertas en ese nuevo mercado.

También es necesario un buen gestor de riesgo de crédito que ofrezca garantías frente al impago de operaciones y herramientas de recobro óptimas, que sirvan como respaldo en determinadas operaciones en el exterior. Hay que tener muy en cuenta el riesgo comercial, el riesgo país y el riesgo de cambio. Y asegurar de una manera lógica el cobro de las ventas para evitar que la empresa se vea al borde de la quiebra por culpa de un impago.

Las entidades que dan estos servicios pueden informar a tiempo real sobre cuáles son los diferentes grados de riesgo político y comercial de cada país, que pueden afectar a las operaciones comerciales. También incluir seguros para el comercio exterior, como los de caución y crédito, que certifiquen en las cuentas de la corporación tanto pagos como cobros, respectivamente.

Además los seguros de crédito a la exportación de la cuenta del Estado de CESCE pueden cubrir riesgos comerciales a un plazo superior a 24 meses. También aquellos generados por circunstancias extraordinarias, como catástrofes naturales, accidentes nucleares y/o químicos y conflictos que alteren de forma sustancial el orden público. Y los riesgos políticos, como crisis de balanzas de pagos o insolvencias generalizadas, expropiaciones, nacionalizaciones y similares.

Por último, y aunque no suele ser obligatorio, para la empresa textil es interesante contratar un seguro de transporte de mercancías, que varía dependiendo de si el producto viaja por carretera o por vía marítima. Este servicio cubre los daños que pueda sufrir el género a lo largo de su recorrido hacia el país de destino.

transporte_mercancias

El transporte de mercancías augura un repunte del comercio vía precios

El estancamiento del comercio podría tocar a su fin. Los costes por atraque de mercancías en puertos internacionales empiezan a elevar tarifas.

 

El comercio internacional todavía no ha logrado sacudirse de la crisis financiera de 2008. Pero parece que está en condiciones de revertir la tendencia. El pasado ejercicio, apenas creció un 1,7%. Muy por debajo de la actividad económica global, que aumentó un 3,1%. Un escenario anómalo para una de las rúbricas del PIB global más dinamizadoras y con mayor peso específico porque, en coyunturas favorables, de ciclos de negocios alcistas, la tasa del comercio global ha llegado a triplicar, holgadamente, la ratio productiva del conjunto de las economías del planeta. Aun así, las razones que aducen tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI), como la Organización Mundial del Comercio (OMC) están más que justificadas. La ralentización de los intercambios de mercancías ha sido propiciada por un elenco de fenómenos que van desde la irrupción de medidas proteccionistas, hasta el retroceso de las inversiones, pasando por la mayor influencia de los mercados emergentes en el tráfico de bienes y servicios, un aumento de músculo que no se traduce en incrementos de consumo dado el menor poder adquisitivo de sus ciudadanos respecto a la renta per cápita de las potencias industrializadas. Sin olvidar los efectos colaterales del tránsito de la economía china hacia un mercado más enfocado a la demanda interna, del encarecimiento de las materias primas o las restricciones crediticias a las empresas.

Sin embargo, el comercio ya emite señales de haber alcanzado un punto de inflexión. O, al menos, un súbito repunte de las expectativas. Porque los costes del transporte marítimo, el gran motor de la distribución de mercancías, han tomado una singladura alcista. Tanto en los puertos de países industrializados como en emergentes y en desarrollo. En China, por ejemplo, los indicadores que revelan la Shanghai Shipping Exchange muestran que el gigante asiático empieza a moverse. Los atraques y fletes son más caros, en términos interanuales, que al inicio de 2016. Todo un acicate, si se tiene en cuenta que el precio por las operaciones de carga y descarga de contenedores en puertos chinos ha disminuido más de un 40% desde su cota máxima, a mediados de 2012.

También sigue la senda del encarecimiento los intercambios de bienes en EEUU. Según datos de la Association of American Railroads, las caídas de ingresos por tránsito ferroviario de mercancías, que fueron una constante cada semana, de forma ininterrumpida, desde marzo de 2015, mutaron hacia tasas inflacionistas en octubre de 2016.

Al igual que el volumen de actividad entre EEUU y Asia. El número -y el precio- de contenedores (los llamados Twenty-Foot Equivalent Units o TEU en la jerga logística) también crecen desde noviembre pasado. En sintonía con los de Europa y América del Norte, tras marcar mínimos en marzo del pasado ejercicio. Y con indicadores de recaudación positivos y muy ilustrativos, por la intensidad de las estibas portuarias, en los países bálticos o Turquía, con un comercio muy diversificado. Todos ellos, marcando desde el último trimestre de 2016 alzas que, en economías como la británica o la estadounidense, ya se traducen en incremento de sus IPC.

Pero, ¿qué determina el precio del transporte marítimo? En líneas generales, incluye conceptos como el flete internacional (traslado de contenedores); el BAF o BUC (Bunker Adjustment Factor), recargo del combustible; la CAF (Currency Adjustment Factor), ajuste por tipo de cambio, por seguros de riesgo (Piracy Risk) en áreas como el Cuerno de África (Somalia), por atravesar canales, como el de Panamá o Suez, por congestión, si el transporte marítimo es a un puerto donde el tráfico es muy intenso o por EIS (Equipment Imbalance Surcharge), si el transporte se realiza a un destino muy poco habitual. Además de gastos propios de puertos. Entre otros, el THC (Terminal Handling Charge), de carga/descarga, T3 o tasas portuarias o de documentación; por ejemplo, todos los relacionados con la emisión del bill of lading o nota de embarque.

 

ayudas_exportar

¿No has dado el primer paso para internacionalizar tu empresa? Estas ayudas pueden impulsarte

Internacionalizarse y ampliar negocio en otros países ha sido la tabla de salvación de muchas pequeñas y medianas empresas durante los peores momentos de la crisis. Tras estos años, la idea de diversificar riesgos geográficos cada vez está más arraigada en los empresarios, aunque dar el primer paso es un proceso complejo.

Para facilitarlo hay muchas entidades públicas y privadas que tratan de aportar una ayuda económica y profesional a los empresarios. Entre ellos está la Cámara de Comercio de España y sus programas Xpande y Xpande Digital, cuya edición de 2017 ya está abierta para las empresas interesadas.

Como en la mayoría de las convocatorias de ayudas procedentes de ese organismo, con estos programas también se combina el asesoramiento por parte de expertos en internacionalización con el apoyo económico.

El programa Xpande consiste en un análisis estratégico del proyecto de internacionalización, un proceso que ya hemos explicado en este blog. Desde la revisión de los mercados de interés para la compañía, pasando por el proceso para el acceso a esos países así como la estrategia de marketing y comunicación incluida en el plan de internacionalización. Por supuesto, la asesoría también incluye un apoyo especial para analizar los aspectos económicos financieros.

El lanzamiento del proceso contará con una subvención de hasta el 80% de la inversión abordada que está topada en los 9.000 euros.

Para las empresas de comercio electrónico o cuya enfoque principal de actividad esté en el mundo digital la subvención se canaliza a través del programa Xpande Digital. Éste está enfocado para pymes cuya herramienta básica de posicionamiento internacional sea su marketing digital.

De la misma manera que en Xpande, los técnicos analizan el proyecto de internacionalización en un primer paso, para luego evaluar la cuantía económica necesaria y subvencionar hasta un 80% de total. Eso sí, en este caso, el tope máximo del proyecto financiable está en 4.000 euros.

La información oficial de este programa estima que al menos 700 pymes podrán acceder a las ayudas en los próximos meses. 

El perfil habitual de los destinatarios de las ayudas, según las estadísticas de años anteriores, es una pyme de menos de 10 trabajadores cuya facturación no supera el medio millón de euros. Las más interesadas, hasta ahora, en este tipo de ayudas han sido las empresas de sector de alimentación, seguidas de las industrias y en último lugar los servicios.

Pero que nadie tire la toalla, esto son solo estadísticas de años pasados. El programa está abierto para todas las pymes sin acotar ningún tipo de actividad, ni mercado.

Por destinos de interés, los proyectos presentados estaban especialmente enfocados a abrir línea de negocio en Francia, Alemania y Reino Unido. El país más demandado fuera de la Unión Europea ha sido, Estados Unidos.

Aunque en esta ocasión, eventos como el Brexit o la llegada de Donald Trump al poder pueden influir en los destinos de interés de los emprendedores españoles y cambiar el procedimiento habitual de abrir negocio en estos países que ya hemos comentado en alguna ocasión en este blog, como en estas entradas sobre cómo hacer negocios en EEUU o países para hacer negocios a pesar de los problemas, entre los que hablamos de Gran Bretaña.

building-79221_960_720

¿Qué son las agrupaciones europeas de interés y por qué las pymes deben conocerlas?

building-79221_960_720Llevar a cabo grandes inversiones internacionales es un reto que parece acotado en exclusiva para las grandes empresas. Pero no tiene por qué ser así.  En los últimos años y cada vez con mayor frecuencia se está imponiendo el modelo colaborativo para abordar esos grandes retos. Los motivos son variados, primero porque ni siquiera muchas grandes empresas están dispuestas a asumir en solitario el riesgo que implican los grandes proyectos fuera de su país. También, porque los proyectos internacionales son cada vez más complejos y muy pocas empresas cuentan con los fondos, los profesionales y las infraestructuras suficientes como para abordarlos en solitario.

Dentro del marco europeo esta colaboración está especialmente alentada por una figura jurídica no muy conocida entre los empresarios españoles. Estamos hablando de la  Agrupación de Interés Económico (AIE).

Una AIE es una sociedad mercantil, con personalidad jurídica propia, que está formada por un consorcio de empresas y que busca facilitar la realización conjunta de uno o varios negocios. Están enfocadas especialmente al desarrollo de negocios en el marco de la Unión Europea, zona en la que más actividad internacional desarrollan las pymes españolas.

Si alguien piensa que hablamos de una novedad está muy equivocado. Las AIE están reconocidas por los Reglamentos europeos desde 1985 y por la legislación española desde 1991. Pero lo cierto, es que todavía hoy son unas grandes desconocidas.

Como introducción a esta figura jurídica conviene saber que:

  • Las empresas que la forman mantienen plena independencia y autonomía sobre la gestión interna. Se evitan así la complejidad de una fusión corporativa y facilitan la disolución cuando los intereses empresariales dejen de converger.
  • Cada compañía participa en el mantenimiento de la AIE de un modo distinto. Mientras unas aportarán simplemente capital, otras, sobre todo las de menor tamaño podrán, por ejemplo, aportar servicios para mejorar la gestión de la misma.
  • Se rigen por un principio de máxima transparencia fiscal lo que contribuye a la buena imagen y reputación de sus integrantes.
  • Permite obtener ventajas competitivas con una inversión más ajustada.
  • Facilita la implantación comercial territorial de los asociados, gracias al impulso que ofrece estar integrado en una plataforma de estas características.

Por supuesto, no todo es de color de rosas. También existen puntos débiles a tener en cuenta antes de lanzarse a participar en una colaboración de este tipo.

  • Los intereses de los socios suelen alejarse con el paso del tiempo desvirtuando con frecuencia la razón de ser de la AIE.
  • La falta de participación y de dedicación de todos los miembros por igual, genera tensiones que pueden complicar la gestión diaria del proyecto.
  • La mala praxis de una empresa en su gestión individual (escándalos financieros, corrupción, problemas laborales,…) puede salpicar indirectamente al resto de los asociados.
  • La toma de decisiones de manera paritaria puede ralentizar el liderazgo y la ejecución de las tareas por parte de los miembros más activos de la agrupación.
  • Ninguno de sus miembros puede pertenecer a otra agrupación de estas características.
  • Existe una limitación máxima de contratación de un máximo de 500 personas para cada AIE.

Con estos puntos sobre la mesa, toca valorar si la envergadura del posible proyecto internacional compensa o no los estos riesgos. Os dejamos también algunos ejemplos de este tipo de colaboración que se están llevando a cabo en Europa y que pueden servir como guía como son los servicios ferroviarios de alta velocidad Eurostar, que unen Londres con París y Bélgica, la eurociudad vasca Bayona-San Sebastián o la Escuela de París de Artes Europeas (EBS).

errores_evitar

Algunos errores que evitar en un proceso de internacionalización

errores_evitarCuando un emprendedor traza su estrategia de internacionalización y está a punto de cruzar fronteras debe prever y tener en cuenta muchas cuestiones. Pero también existen otras que es mejor tratar de evitar para que el proyecto no termine fracasando y arruinando el negocio en su totalidad.

En primer lugar, como explica Miguel Ángel Martín, de la Asociación Española de Profesionales de Comercio Exterior, el empresario no debe basar su estrategia de internacionalización en un “amigo”, sino en verdaderos profesionales. Y es que tener un amigo en el extranjero no le confiere ni la sabiduría ni la profesionalidad suficiente para conocer ni  el sector ni la estructura del mercado de su país. Es necesario tener contactos profesionales más que amigos y es importante tener en cuenta que en los negocios no hay amigos, hay clientes o –en cualquier caso- clientes amigos.

En segundo lugar, hay que huir de la desidia y coger el toro por los cuernos, estudiando a fondo el nuevo mercado y no dejándose perder el respeto de la competencia en ningún momento. En este punto, es fundamental ganarse la confianza y la credibilidad del mercado. Por ejemplo, uno de los grandes errores consiste en no saber identificar el proceso de una operación de comercio exterior distinguiendo el escandallo (determinación del precio de coste o de venta de una mercancía con relación a los factores que lo integran) de costes y de procesos. Hay que saber determinar el precio de venta según diferentes cotizaciones, ya que lo contrario produce sensación de inexperiencia, falta de profesionalidad, de fraude o de inseguridad.

Otra estrategia que se debe evitar para no hacer fracasar el proceso de internacionalización es rodearse de personas no especializadas. No contar con asesores y consejeros en temas de comercio exterior puede causar serios perjuicios. Y, en este punto, hay que tener en cuenta que no todos los asesores contables, fiscales y laborales saben de comercio exterior y que no todos los abogados son expertos en contratación internacional.

Seleccionar por precio en vez de por experiencia y conocimientos es otro de los grandes errores que cometen algunos empresarios en su camino hacia los mercados exteriores. A ello se unen otros errores tácticos como no frecuentar eventos relacionados con el comercio exterior, que tarde o temprano también terminan pasando factura.

Sin embargo, tan perniciosa puede ser la tacañería como el derroche. Hay algunos emprendedores que no saben controlar los gastos cuando cruzan las fronteras, probablemente porque quieren aparentar y dar imagen de cierta capacidad y “poderío”. El emprendedor que sale por primera vez de su país no debe sentir la necesidad de tener que pagar por todo y para todo, ni la de viajar continuamente, pagar los viajes de los posibles clientes que quiere conocer, pagar por agendas y contactos que tienen poco valor o alojarse siempre en buenos hoteles y comer en excelentes restaurantes.

El último consejo tiene que ver con la información. Aunque en la sociedad actual disponemos de más datos que nunca, en ocasiones éstos no son los más adecuados ni los que más nos interesan. El emprendedor debe evitar la dispersión y centrarse en aquello que verdaderamente es útil a su negocio. Para ello ha de estar al día, sobre todo, de cualquier novedad en materia de comercio exterior procedente de las instituciones nacionales y autonómicas, consultar y participar en las actividades y acciones programadas por asociaciones sectoriales o económicas, y potenciar su formación internacional –tanto la suya propia como la de sus empleados- en la medida que sea posible.

seleccionar_pais

Criterios para seleccionar un país en un proceso de internacionalización

seleccionar_paisEl desarrollo de una estrategia de internacionalización es uno de los momentos decisivos en la trayectoria de cualquier empresa. Además del reto que supone en cuanto a la labor de análisis e investigación, hoy más que nunca parece una necesidad para las pymes españolas, debido al estancamiento que ha sufrido la economía nacional en los últimos años.

Sin embargo, no resulta nada sencillo escoger qué país será el que supondrá el desembarco inicial. Para intentar ayudar en la toma de decisiones, conviene planificar una estrategia de recogida de datos que responda principalmente a tres grandes categorías:

  • Riesgo-país, que contribuya a valorar el potencial real del nuevo mercado, a través de conocer, por ejemplo, la evolución de su pib, la renta per cápita y el poder adquisitivo de sus habitantes, el volumen real de las importaciones, su nivel de corrupción o los trámites necesarios para constituir una empresa.

  • Análisis de los stakeholders, que permita dar respuesta a algunas preguntas clave, como la posibilidad de establecer alianzas con socios locales, el acceso a la financiación, la seguridad jurídica o las posibles barreras de entrada a la llegada de nuevos competidores, tanto a nivel de mercado como en el plano institucional.

  • Estudio del microentorno, que ayuda a definir con una mayor precisión el plan de negocio a desarrollar, en criterios como los costes de establecimiento en el país, la inversión en marketing y publicidad para lograr el posicionamiento adecuado (promoción), o la cantidad de producto que será posible vender.

Herramientas como las cinco fuerzas de Porter (clave en el análisis externo y que ya tratamos recientemente) o el análisis DAFO (que valora el contexto competitivo en el que opera la empresa) resultan fundamentales no sólo para escoger el primer país en el comenzar la internacionalización, sino para planificar la estrategia global de crecimiento.

En este sentido, cabe hablar de dos estrategias básicas de acceso a los mercados:

  • La concentración, en la que se apuesta por un número limitado de países, procurando posicionarse y aumentar las ventas de forma sostenida en cada uno de ellos.

Aunque cada una tiene sus ventajas e inconvenientes, puede concretarse que mientras que con una estrategia de concentración se opta por un conocimiento más preciso de cada mercado y de sus clientes aún a costa de un mayor coste en las tareas de promoción y publicidad, con la diversificación es posible instalarse antes en aquellos países más proclives a los productos y servicios que se ofrecen aprovechando las sinergias que se producen de operar a la vez en muchos mercados muy diferenciados entre sí.

 

Planificación e información

Cualquier empresa que se inicia en el proceso de internacionalización cuenta con una gran ventaja respecto a sus competidores de mayor tamaño: la flexibilidad en la toma de decisiones. Gracias a esto, es frecuente que la entrada en nuevos países no venga como consecuencia de una decisión premeditada, sino como una evolución lógica de su actividad. Por ejemplo, tras asociarse con alguno de sus clientes que ya están instalados en otros mercados, o al llegar a acuerdos con otras empresas extranjeras para extender su colaboración a sus respectivos países de origen.

Con independencia de los motivos que lleven a crecer más allá del mercado local, la empresa deberá optar entonces por una amplia amalgama de opciones de implantación, que condicionarán en gran medida su evolución, como la inversión directa, las exportaciones, el establecimiento de una joint venture con un socio local, la adquisición de una licencia o la contratación de una franquicia, por citar sólo algunas posibilidades.

En definitiva, la elección del país de destino en un proceso de internacionalización es una decisión crítica y compleja para cualquier pyme, que implica una cuidadosa planificación, que minimice en lo posible el riesgo. Contar con expertos en la materia y herramientas especializadas, por tanto, será indispensable para así lograr nuestros objetivos, en un contexto cada vez más competitivo y exigente.

arbitraje_internacional

El arbitraje coge fuerza en la resolución de conflictos internacionales

arbitraje_internacionalTal vez lo de tener conflictos en el negocio no estaba el plan de internacionalización de su empresa. De ser así, debe anotarlo en la lista de grandes errores porque si algo hay que tener en cuenta a la hora de planificar una aventura empresarial (internacional o no) es que el conflicto es algo inherente a los humanos, mucho más cuando están en juego culturas, costumbres y leyes muy distintas.

 

Quienes si lo tuvieran planificado ya tendrán alguna noción de que el número de empresas que se decanta por el arbitraje para la resolución de un conflicto internacional no ha parado de aumentar en los últimos años, según los datos de la Corte Internacional del Arbitraje. En 2014 (último año con datos publicados), este organismo gestionó 863 casos en los que empresas de distintos países optaron por resolver sus conflictos de forma voluntaria evitando acudir a la justicia ordinaria de sus respectivos países.

 

El arbitraje es, desde hace mucho tiempo, una fórmula comúnmente aceptada para la resolución de conflictos internacionales. Ya el propio Platón escribió sobre él en la Grecia Clásica y ahora la gran mayoría de  los contratos mercantiles que se suscriben reconocen de manera explícita este sistema ante cualquier controversia, lo que ha contribuido a disparar su crecimiento, en paralelo con la globalización del comercio y la apertura de fronteras.

 

Uno de los principales motivos por los que el arbitraje está tomando fuerza, sobre todo entre las empresas exportadoras y con proyectos de internacionalización, es que esta opción evita una de las situaciones más conflictivas y onerosas que implica acudir a la justicia ordinaria, y es que las compañías afectadas deben contar con expertos jurídicos en la legislación del país donde se resuelve el conflicto, o en su defecto acarrear con el gasto que implica contratar un despacho local de suficiente confianza.

 

Además, el arbitraje supone ganar tiempo frente a cualquier juicio ordinario y garantiza la absoluta confidencialidad de proceso. Ambas partes se citan bajo la tutela de un árbitro y dirimen sus diferencias de forma voluntaria sin que haya registro público de ningún tipo de esa situación. Mientras que cualquier juicio está registrado y puede ser accesible a los medios de comunicación con el consiguiente coste reputacional para los implicados.
Desde el punto de vista de la seguridad o la confianza jurídica, los implicados en el proceso pueden designar uno o varios árbitros especializados en la materia a tratar para asegurarse la imparcialidad de la solución final.

 

 

El aspecto económico es otro de los motivos por los que cada vez más empresas se decantan por el arbitraje. Y es que, aunque inicialmente puede parecer que el arbitraje

tiene unos costes iniciales más altos que un proceso judicial, es muy posible que a la larga, el importe final que deba abonar la empresa si se decanta por la vía judicial ordinaria resulta mucho más elevado por culpa de los retrasos derivados por los recursos que se van presentando para apelar a instancias superiores y demorar el resultado final. En beneficio del arbitraje cabe recordar que desde inicio del proceso hay un presupuesto cerrado con sus costes.

 

Además, la flexibilidad del proceso y los procedimientos es mucho mayor. Por ejemplo, es mucho más habitual que en los juicios que los árbitros utilicen sistemas de videoconferencia para evitar a las partes tener que desplazarse, mitigando los costes tanto en viajes como en envío de documentos.

 

La rapidez del proceso viene, al menos en el caso español, marcada por la propia legislación, que establece un máximo de seis meses para llegar a un acuerdo. Un periodo de tiempo en el que en la justicia ordinaria puede que no se haya conseguido ni la celebración del juico.

 

Esta celeridad del proceso es beneficiosa incluso para la propia relación entre las partes enfrentadas, puesto que minimiza el enfrentamiento y, dado que la resolución final es fruto de un consenso, permite en muchos casos retomar la actividad comercial.

 

Por supuesto, no todo son luces en este modelo de resolución de conflictos. Para bien o para mal, el arbitraje culmina con un laudo dictado por el árbitro que es vinculante e inapelable. Es decir, ambas partes deben acatarlo con una posibilidad muy limitada de recursos. Esto, que genera una gran seguridad en cuanto al coste total de proceso, tiene el riesgo de que en caso de no estar de acuerdo con el laudo deja a la empresa un margen muy escaso de reacción.

 

Este es el principal motivo por el que antes de decidirse por esta solución, los servicios jurídicos de la compañía deben estudiar el caso con mucha prudencia valorando las consecuencias que puede tener para el futuro negocio de la misma en el país origen del conflicto.