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Las 6 novedades del CES que no deben perder de vista las empresas

CES de Las Vegas -la primera feria mundial de electrónica, que ha celebrado su 50º aniversario hace apenas unos días-  ha traido la consolidación de grandes tendencias como: la Robótica -con robots colaborativos y robots (bots) virtuales -, el despliegue de la Realidad Virtual y la Realidad Aumentada, unidas ambas en una nueva realidad híbrida, fusión de ambas, que comienza a llamarse realidad fusionada (capturada), los coches autónomos inteligentes y una gran cantidad de gadgets y dispositivos electrónicos de todo tipo, tales como teléfonos inteligentes -aunque aquí muchas novedades se reservan para el MWC de Barcelona de finales de febrero-, gafas de realidad virtual, dispositivos inteligentes como el altavoz inteligente Echo de Amazon, etc. Así pues, algunas de las novedades y tecnologías  presentadas que ya comienzan a comercializarse en 2017 y que las pymes deberan tener presente en su transformación digital, son:

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Los asistentes virtuales se han popularizado a lo largo de 2016 como Siri de Apple,  Cortana de Microsoft, Google Assistant, y el innovador Alexa de Amazon. En CES se han presentado las últimas versiones -menos Apple-  y destacan  Alexa de Amazon -el que mayor presencia medíática ha conseguido- y que tiene capacidad de aprendizaje para mejorar la experiencia del consumidor. La gran ventaja de Alexa es que Amazon lo está licenciando para cualquier fabricante de hardware que desee incorporarlo a electrodomésticos, altavoces, teléfonos, televisores, etc. siempre que disponga de un micrófono y conexión a Internet. Este es el caso de Volkswagen, que incorporará Alexa a sus coches, permitiendo usar la voz para activar muchos de los sistemas de sus vehículos.

Amazon también presentó Echo, un altavoz-micrófono multidireccional -por ahora solo se vende en EEUU, Alemania y Gran Bretaña- que funciona con el asistente virtual Alexa incorporado y que puede realizar tareas domésticas y de oficina.

Microsoft ha anunciado también una estrategia similar con Cortana. Google también ha anunciado la posibilidad de incorporar Google Assistant a los televisores con Android, de modo que dispondrán de asistentes virtuales siempre que tengan mircrófonos.

REALIDAD VIRTUAL Y REALIDAD AUMENTADA

Está previsto que 2017 será el año del despliegue comercial de la realidad virtual. Se han presentado gafas de realidad virtual Oculus Rift de Facebok, HTC Vive, Daydream View de Google, y HoloLens de Microsoft (una española lidera su proyecto estrella de RV) y el ya muy popular PlayStation VR. El éxito de Pokémon GO ha hecho que la realidad aumentada haya sido una tecnología muy comercializada. Pero tal vez la gran novedad ha sido Intel que ha presentado su proyecto Alloy que incorpora realidad fusionada, híbrida entre realidad virtual y realidad aumentada, con la gran ventaja de que ofrece el producto para que otros fabricantes lo puedan utilizar como puede ser Google, Samsung o Amazon.

Entre las novedades en el mundo del automóvil, BMW y Audi, han presentado pantallas frontales de realidad aumentada con toda la información relevante para la conducción: sensores biométricos de control para el conductor, sistemas holográficos, etc.

ROBÓTICA

Se prevé que 2017 será el año de la llegada de los primeros robots colaborativos y humanoides (cobots) a nuestros hogares y, naturalmente, a las oficinas y departamentos de empresa. La empresa alemana Bosch presentó su robot doméstico Kuri, un pequeño androide de 50 cm  de altura capaz de hablar y de ver a través de una cámara y equipado con una auténtica batería de sensores que le permiten moverse libremente por la casa y llevar a cabo tareas domésticas. LG, el fabricante coreano, presentó su robot Hub Robot, también doméstico (no móvil) pero que viene equipado con la asistenta virtual Alexa de Amazon y permite también la comunicación con los miembros de la familia, hablar, encender luces, controlar la temperatura de las habitaciones, etc.

ALMACENAMIENTO

El fabricante Kingston de memorias USB, presentó un pendrive Data Traveler Ultimate GT que permite almacenar 2 TB de datos, el record mundial de almacenamiento flash. Es capaz de almacenar 1.600 películas de gran calidad a velocidad de transferencia de hasta 5 Gbps.

COCHES INTELIGENTES (CONECTADOS Y AUTÓNOMOS)

La inteligencia artificial ha llegado también a la industria automóvil. Ford, Volkswagen o Hyundai han protagonizado CES. Destaca el acuerdo entre Ford y Amazon para incluir el asistente virtual de voz Alexa en sus nuevos modelos. Hyundai ha hecho lo propio con Google. Nissan ha llegado a un acuerdo con Microsoft para incorporar el asistente personal Cortana. La novedad automovilistica ha sido Faraday Future FF 91, un coche eléctrico de más de mil caballos de potencia -competidor del Tesla- y con una autonomía de 600 km con una sola carga de batería.

INTERNET DE LAS COSAS

A la espera del despliegue de las tarjetas virtuales eSIM a los teléfonos inteligentes este año y el futuro despliegue de las redes 5G, la internet de las cosas sigue avanzando y se han presentado drones inteligentes, dispositivos wearables (relojes, pulseras, gafas… inteligentes) y ha avanzado el hogar inteligente, la salud inteligente, el turismo inteligente, etc.

 

El futuro ya está aquí. ¿Está su empresa preparada?

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Cinco consejos para cambiar con éxito el plan de negocio de una pyme

Cada año, cientos de empresas con un brillante futuro por delante llegan a un punto de inflexión en el que es necesario pararse y tomar decisiones. Puede ser que el problema sea que no se alcanzan los objetivos comerciales, o que da la impresión de que la sostenibilidad del modelo de negocio a largo plazo empiece a estar cuestionada. Quizá el problema sea que la competencia ha estado más ágil en los últimos tiempos, o que parece que los productos o servicios que se ofrecen se alejan de las cambiantes necesidades de los consumidores.  Llegados a esta situación, los inversores están en su derecho de dudar de la gestión llevada a cabo por el emprendedor y solicitar un cambio en el plan de negocio.

El emprendedor nunca puede resistirse a cambiar el modelo de negocio. Debido a cualquiera de las situaciones que se comentan en el párrafo anterior, resulta evidente que algo tiene que suceder. Se ha llegado a un punto de inflexión (o de no retorno, como se quiera entender) que obliga a la empresa a girar sobre sí misma para orientarse de nuevo en la dirección correcta. La estrategia a y las decisiones que se tomen en este momento son cruciales para determinar el futuro de la compañía. De ahí que sea interesante saber los pasos que se deben tomar.

Realice una investigación
Este punto quizá le pueda parecer obvio, pero es el primero y el más importante paso que se debe tener en cuenta. Es imprescindible evaluar hasta el último detalle del negocio. Tómese el tiempo que sea necesario pero filtre todos los datos (financieros, contables y de negocio) para descubrir en qué momento se encuentra la empresa. No dude en ir más allá y preguntar a expertos de la industria, socios y consumidores. Tampoco olvide echar un vistazo a lo que está haciendo la competencia para saber dónde residen sus posibilidades de éxito y qué es lo que se debe mejorar para recortar la posible distancia que saquen a nuestro negocio. Por último, no se olvide de preguntar al personal de la empresa para saber qué es lo que funciona y lo que no desde el punto de vista de los trabajadores que, quizá, sepan cosas que a un emprendedor que ejerce de directivo se le escapan. Al terminar este proceso, sabrá que es lo que debe hacer para desbloquear el potencial de su marca.

Cree un nuevo plan de negocio
Lo más normal, y quizá lo más aconsejable, sea que la investigación llevada a cabo en el punto anterior haya desvelado necesidades significativas de cambios. Saber cuáles son las deficiencias de la compañía es fundamental para una recuperación exitosa. Y es que la mejor manera de afrontar un futuro incierto con garantías es abordando los desafíos y estableciendo un plan de ataque.

A la hora de virar el plan de negocio es importante contar con la colaboración de todas las personas que forman la compañía. Su obligación como emprendedor y primer espada es ser transparente y comunicar a su equipo en todo momento en qué punto se encuentra la compañía y hacía dónde pretende llegar. Una vez que todos estén alienados con la estrategia general, serán capaces de ejecutar los cambios que el negocio requiere.

No tenga inconvenientes en tomar decisiones difíciles. Tampoco evite decir que no a una idea de su personal que no considera adecuada. Tenga en cuenta a todo el mundo pero siga sólo los criterios que están en la hoja de ruta del plan de negocio.

Apueste por la innovación
No se equivoque. Da igual hacía dónde pretende dirigir la compañía. La innovación siempre debe estar presente en cualquier cambio estratégico. Es la única forma que tiene de adaptarse a la competencia y de responder a los retos de la sociedad. Las empresas que giran y se adaptan a las cambiantes necesidades de los consumidores, son capaces de ofrecer los productos que la demanda solicita, y hacerlo además de forma rápida y eficaz, superarán siempre al resto de rivales.

La innovación, por tanto, debe estar en todo lo que hace. No se debe limitar a la creación del producto. Al cultivar una cultura empresarial que da la bienvenida a las nuevas ideas se animará a la plantilla a que lleven la innovación a todos los niveles de la compañía.

Cuente con el equipo adecuado
Una vez que se tiene clara la estrategia a poner en marcha, hay que seguir investigando hasta descubrir si en el momento actual el negocio dispone del talento adecuado para llevar a cabo el cambio en el plan de negocio. Si no se cuenta con el equipo correcto para ejecutar la estrategia de manera eficaz, no tiene sentido poner en marcha ningún cambio. El equipo es el responsable de trasladar a la realidad y al día a día el plan estratégico. De ahí la importancia de disponer del personal adecuado.

Reconoce los éxitos
Cuando se llega a un punto de inflexión, el emprendedor debe asumir también el rol de animador y celebrar los éxitos logrados. No importa que sea grande o pequeño, lo importante es que estará enviando un importante mensaje de que todos se están moviendo en la dirección correcta. Así, la confianza y la motivación de los empleados aumentarán al saber que sus esfuerzos están dando sus frutos. Tampoco se debe olvidar de reconocer y recompensar a aquellos que hayan realizado un trabajo excelente.

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Tres momentos clave para pedir ayudas y subvenciones

ayudas_subvencionesLos emprendedores suelen disponer de poco tiempo para cualquier actividad que no tenga que ver directamente con sus problemas y preocupaciones diarias. Pero de vez en cuando también es conveniente pararse a pensar en otras fórmulas que puedan generar un impacto positivo en el negocio, como por ejemplo la petición de ayudas y subvenciones que convocan habitualmente organismos e instituciones públicas y privadas, unas dirigidas a cualquier tipo de empresa y otras centradas en determinadas inversiones o actividades sectoriales.

 

En muchas ocasiones, la dejadez o la carencia de información lleva a las empresas a desaprovechar interesantes oportunidades en forma de subvenciones, que habrían servido para impulsar su actividad. Entre las ayudas públicas, destacan fundamentalmente, las procedentes de la Unión Europea, del Estado y de las Administraciones autonómicas.

 

Cualquier momento es bueno para pedir una ayuda de este tipo, pero existen 3 etapas, o momentos clave, en las que resulta especialmente interesante hacerlo:

 

Antes de comenzar la actividad. En el momento de poner en pie un negocio, es importante recabar información sobre todo tipo de subvenciones; e investigar cualquier posibilidad existente en el sector o actividad concreta a la que nos vamos a dedicar. Algunas dependerán de la localización del negocio, de los puestos de trabajo que se vayan a crear, de los proyectos de investigación y desarrollo que se realicen, de la ubicación de la empresa (por ejemplo, si se encuentra dentro de un parque tecnológico), del tipo de productos o servicios que vaya a producir, etc.

 

Para conocer todas las posibilidades, lo mejor es consultar con los organismos públicos correspondientes, como ayuntamientos, concejalías de área, administraciones autonómicas y nacionales, fundaciones, asociaciones, etc. Eso sí, es importante presentar todas las solicitudes de ayuda antes de llevar a cabo cualquier inversión en la empresa, (incluso a veces antes de constituir la compañía), ya que en caso contrario se podría perder la posibilidad de solicitar la subvención.
Cuando se realizan inversiones. Una vez que la empresa está en marcha, no se habrán acabado las posibilidades de pedir ayudas. Éstas podrán ser solicitadas, especialmente, en determinados momentos especiales como cuando se ponga en marcha una ampliación del negocio, un proyecto de investigación, el desarrollo de un producto, el lanzamiento de más servicios, etc.

 

Hay que tener en cuenta que para realizar todas las actividades indicadas anteriormente, en ocasiones será necesario adelantar el coste de la inversión (aunque luego se recupere gracias a la subvención conseguida), por lo que habrá que encontrar previamente otra fórmula de financiación para ello.

 

Al cambiar los factores. Las condiciones y cuantías de las subvenciones pueden variar en función de numerosos factores: perfil del autónomo, actividad del negocio, grado de innovación, forma jurídica, inversión a realizar, empleo a crear, impacto socioeconómico en su localidad y territorio de implantación, etc. Esto quiere decir que cuando una empresa cambia alguno de estos factores, puede encontrar nuevas posibilidades de conseguir ayudas a las que antes no tenía acceso. Por eso, cuando se produzca una situación de este tipo, deben revisarse de nuevo todas las propuestas existentes en este sentido.

 

Bonus track. 4º momento: En cualquier otro momento. Independientemente de los anteriores, cualquier momento es bueno para intentar conseguir una nueva inyección económica, por pequeña que ésta sea. Debemos tener siempre a mano el Boletín Oficial del Estado (BOE) para estar al tanto de todas las convocatorias publicadas, así como los boletines y diarios oficiales de las comunidades autónomas, sobre todo de aquellas en las que se encuentra nuestra empresa. Cada CC.AA. tiene sus propios programas de subvenciones para autónomos, emprendedores y pymes, y también gestionan fondos europeos para el desarrollo de programas nacionales.

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7 razones por las que sus empleados no innovan

no_innovanInnovación. Esta parece haberse convertido en la palabra totem para cualquier compañía moderna. Pero ¡ojo! autodenominarse innovadores no es condición suficiente para serlo y, lo que es peor, tampoco es condición suficiente como para transmitir ese espíritu al resto de miembros de la organización empresarial.

Porque, lo que tal vez demasiados directivos se resisten a comprender es que las empresas no innovan, son los empleados quienes deben innovar y esto es, si cabe, mucho más complicado. Al menos, así lo refleja una de las últimas encuestas realizadas por la revista Harvard Business Review entre 3.500 empleados de todas las categorías en países tan diferentes como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania e India. La principal conclusión a la que han llegado es que mientras los directivos se quejan de que sus empleados no innovan, la razón que éstos esgrimen para su “desgana” es la falta de condiciones adecuadas para hacerlo. Pero más allá de los motivos detectados en esta encuesta son muchos los motivos que desincentivan la generación de nuevas ideas.

  1. El jefe no innova. Este podría ser la causa de mayor peso para la falta de ideas novedosas en una organización. Que los niveles de dirección no acepten la creatividad de los niveles inferiores. Es complicado que la situación sea tan drástica. La mayoría de los directivos encuestados por HBR aseguran que ellos sí innovan, pero no ven la misma disposición entre sus subalternos.
  2. Falta de Recursos. Lo que olvidan muchos de esos directivos es que hacer las cosas de forma diferente, estimular nuevas ideas, disparar la creatividad necesita de un tiempo y unas herramientas que no todas las empresas ponen a disposición de sus empleados. Ni siquiera a disposición de los empleados a los que les exigen esa actitud emprendedora.
  3. Innovación no es acertar las ideas del jefe. “No importa lo que haces, mi jefe dice que tiene que sera sumanera.”. Esta es una de las respuestas más abrumadoras con las que se han encontrado los encuestadores de la HBR al preguntar a los empleados por los motivos para no innovar.  Este sí que puede ser el nudo gordiano de la cuestión. Los jefes demandan ideas innovadoras, pero solo las aceptan cuando esas novedades encajan con la idea predefinida que ellos tenían de la cuestión.  No hay nada más desmotivador para cualquier mente despierta que chocar contra la incomprensión.
  4. El entorno empresarial no alienta la innovación. A veces, los jefes son innovadores y tienen claro que quieren empleados que también lo sean. Pero si lanzar nuevas ideas o estrategias diferentes de trabajo choca, en primer lugar, contra los compañeros más cercanos, estos se pueden convertir en un muro insalvable para que las ideas fluyan hasta la cúspide de la organización. El miedo a ser el raro, el pelota, el que no encaja entre los colegas es uno de los principales frenos a la innovación en las compañías.
  5. La solución no suele estar fuera. Es casi un instinto nato, sobre todo en las grandes organizaciones, contratar una consultora externa que analice la situación de la compañía para situaciones tan variadas como: las posibilidades de triunfo de un producto en un mercado nuevo o la nueva imagen de marca que le conviene a la empresa. Este proceso consume una ingente cantidad de recursos económicos y, en muchos casos, olvida contar con la sabiduría de los empleados de la compañía.
  6. Olvidar que la innovación es un proceso que se aprende. Por supuesto que hay personas innovadoras por naturaleza. Pero todo el mundo puede producir nuevas ideas cuando se le estimula adecuadamente. Las empresas más comprometidas con esta idea trabajan desarrollando entornos en los que sea posible la generación de nuevos procesos o ideas. No es necesario ser una multinacional para poner en marcha un laboratorio de ideas. Ni éstos tienen que ser un sumidero de recursos monetarios y económicos. Cualquier pyme tiene capacidad para arañar unas horas a la semana, e incluso al mes, a la actividad normal de sus empleados y dedicarlas a este estímulo creativo. El retorno que se consigue es inmenso.
  7. El brainstorming no lo es todo. Parece que solo se pueden generar ideas innovadoras cuando el equipo se reúne ante una pizarra para vomitar cualquier cosa que se pasa por sus cabezas. Por su puesto, esta es una técnica nada desdeñable, pero ni la única ni siempre la más efectiva. Los analistas de HBR invitan a los líderes de las organizaciones a cultivar las relaciones one to one con sus empleados. Ese trato diferenciado y cercano puede derivar en grandes contribuciones para la compañía.
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8 sencillas fórmulas de innovación

Más de un experto afirma que las empresas deberían dedicar un 90% de su tiempo a producir y el restante 10% a pensar. Pero ¿pensar en qué? Fundamentalmente, en innovaciones de todo tipo. Además, ahora que parece que se está produciendo cierta recuperación económica puede ser un buen momento para destinar algunos ingresos a realizar determinadas inversiones, aunque siempre teniendo en cuenta que no toda la innovación requiere dinero. A veces cambiar pequeños aspectos de la organización o, incluso, reducir costes y gastos, es la mejor manera de innovar. Veamos algunos cambios que pueden llevarse a cabo de forma sencilla.

 

Desarrollar fórmulas para conectar mejor con el cliente. Si creemos que nuestro cliente es tan fiel que nunca nos abandonará, estaremos completamente equivocados. Como si fuera un verdadero matrimonio, es conveniente alimentar continuamente la relación para que la llama perdure, desarrollando fórmulas de fidelización, como regalos y promociones.

 

Producción más eficiente.Son muchos los medios y recursos que una empresa usa para producir, pero no siempre los utiliza adecuadamente. De vez en cuando es conveniente pararse a pensar y plantear alternativas para que la producción se realice de forma más eficiente. A veces es tan sencillo como adecuar mejor el stock a los tiempos de fabricación y al ritmo de los pedidos; o llevar a cabo una inversión en una nueva máquina que mejore el funcionamiento de la cadena.

 

Rotación interna de empleados. Hay empleados que llevan 30 años haciendo el mismo trabajo y que, probablemente, hayan perdido grandes dosis de ilusión en su labor diaria e, incluso, en su rendimiento. Por eso, cambiar de vez en cuando de puesto o de tarea puede ser muy beneficioso para la empresa y para el propio trabajador. Además, estos cambios permitirán descubrir nuevos potenciales que hasta el momento habían pasado desapercibidos.

 

Productos más atractivos. Aunque un producto funcione durante cierto tiempo, puede llegar un momento en que termine cansando a los consumidores. Por eso, es conveniente efectuar cambios, de vez en cuando, aunque sean pequeños. Por ejemplo, en los envases, en los precios, en las etiquetas, en las ofertas…

 

Racionalizar la tecnología. Incorporar tecnología en una empresa a día de hoy es una cuestión imprescindible, pero no debe realizarse de cualquier manera ni a cualquier precio. No sería la primera vez que una compañía implanta un desarrollo complejo, en el que se gasta un dineral, pero que no consigue satisfacer las expectativas. Además, hay que tener en cuenta que la tecnología avanza rápidamente, por lo que no conviene pensar que lo que compremos hoy nos va a durar toda la vida.

 

Crear un equipo de I+D. La mayoría de las pequeñas empresas no puede permitirse dedicar grandes recursos a la I+D. Sin embargo, esto no es óbice para que también destinen algunos esfuerzos a este capítulo. En algunos casos, la actuación puede ser tan sencilla como crear pequeños equipos multidisciplinares que se reúnan periódicamente para intercambiar conocimientos y experiencias.

 

Acercar la gestión. Crear fórmulas y estrategias que acerquen los directivos a los empleados, para que éstos se sientan más partícipes de la gestión, así como establecer una mayor cercanía y contacto son factores claves que redundarán en una mayor productividad.

 

Aprovechar las redes sociales. Es necesario detenerse un momento y ponerse a pensar qué podemos obtener de las redes sociales y cómo debemos utilizarlas. En ellas, nos jugamos desde el prestigio de la marca hasta las decisiones de compra de gran número de clientes. No hay que dejar esta responsabilidad exclusivamente en manos del Community Manager, sino intentar que la tarea sea compartida entre todos los empleados de la empresa, por ejemplo, a través de incentivos y promociones.

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¿Cuándo es el momento óptimo para reinventar un producto?

En muchos casos, una pyme se sustenta en el éxito de un producto o servicio. Pero siempre llega un momento en el que lo que se vendía antes ya no tiene el mismo empuje entre los consumidores. Estas situaciones de sustitución de una referencia nunca deben ser vistas como negativas sino como la aparición de una gran oportunidad para los emprendedores. Si se actúa con rapidez y con eficacia se habrá logrado dotar a su marca de un prestigio extra. Además es probable que la actualización sea capaz de captar nuevos clientes que antes eran esquivos.

 

Pero, ¿cuándo debe ser reinventado un producto? ¿Cómo descubrir ese momento? Muchos se limitan a mirar exclusivamente la cifra de ventas. Eso no basta y no es un indicador fiel. Quizá la caída de facturación indique que el producto ha terminado de ser útil y una actualización del mismo no servirá para recuperar al consumidor. Entonces, para descubrir cuándo hay que poner en marcha la maquinaria y llamar a los proveedores y distribuidores, nada mejor que formularse estas preguntas. De sus respuestas extraerá el momento óptimo para la reinvención.

 

¿Ha cambiado su base de usuarios?

Los clientes suelen evolucionar de dos formas. La primera es la tender a mejorar en la utilización de los productos y servicios. Al principio los desconocen pero, según van aprendiendo, algunos llegan a la conclusión de que esa maravilla se les está quedando pequeña. Al mismo tiempo siguen apareciendo nuevos segmentos de usuarios que quieren descubrir el producto y adquirir su propuesta de valor. ¿Cómo hacer frente a esta dualidad? ¿Es necesaria la reinvención? Pues depende. Si su base de clientes es muy elevada está obligado a acompañarlos en su aprendizaje con revisiones del producto para adaptarlo a sus cada vez más exigentes necesidades. En cambio, si el futuro de su referencia pasa por captar a noveles, quizá no deba centrarse en reinventar el producto. Sea como sea, la opción más interesante para mantener lo que tiene, y sumar nuevos adeptos, es actualizar su referencia original y presentar otra propuesta nueva para aumentar la base. Esta última estrategia es la que utilizan los fabricantes de teléfonos móviles, con diferentes dispositivos para cada tipo de usuario.

 

¿Ha variado el proceso de decisión y compra por parte de los consumidores?

Internet y las redes sociales lo han transformado todo. El usuario actual es un ser informado al que no le vale cualquier cosa. Antes, el marketing y la publicidad eran capaces por sí solas de convencer a una persona de que un producto o servicio era de lo bueno lo mejor. Ahora esa estrategia no basta. Para triunfar, es necesario introducirse en redes sociales y descubrir qué mueve en la actualidad a un cliente a decidirse por comprar o no un artículo. En estos tiempos las opiniones de los amigos y de otros consumidores tienen mucho peso. Y eso es algo que debe comprender todo emprendedor. Si una idea ha funcionado y ahora no lo hace quizá sea porque su consumidor ha cambiado sus métodos de compra. No espere más. Entérese de que es lo que falla y reinvente el producto para volver a estar en el top empresarial. Lo mejor de todo es que no tendrá que dar palos de ciego. Serán sus propios exclientes los que le dirán las carencias que debe solucionar con la actualización.

 

¿Mantiene la misma cadena de valor?

Quizá cuando se presentó en sociedad su idea, ésta se instaló rápidamente dentro de una cadena de valor determinada. En otras palabras: los proveedores, distribuidores y los consumidores sabían que lo que usted vendía era una solución de alta media o gama baja. Pero con el paso del tiempo, los cambios macro económicos y la aparición de competencia han llevado a su referencia a variar de estatus. ¿Solución? Reinvención y reposicionamiento de la marca para no perder a su cliente de referencia. Un ejemplo perfecto en este sentido es el de Zara. En el pasado, la marca textil de Amancio Ortega era vista como moda barata. Casi de usar y tirar. Durante unos años sus jefes estuvieron contentos con esta calificación. Pero, empezaron a surgir rivales dentro de la gama baja, como Primark o Kiabi. La reacción de Zara no se hizo esperar y poco a poco se fue convirtiendo en una enseña de moda asequible (ya no barata) en España y premium en el extranjero. Así logró diferenciarse y captar a más clientes.

 

¿Se ha quedado atrás?

Vamos a poner un ejemplo. Hace años los operadores de telefonía solo ofrecían acceso Internet fijo. Pero aparecieron los smartphones y todo cambió. El consumidor requería poder conectarse a través del teléfono y todos  tuvieron que responden a esta demanda a la velocidad del rayo. Si no, se habría quedado sin clientes. Esta situación la puede tener usted. Quizá su producto o servicio sea revolucionario ahora. Pero nadie le asegura que deje de serlo en unos años o, incluso, en unos meses. Si ve que esto empieza a pasar, no lo dude, habrá llegado el momento de la reinvención.

 

¿No le gusta a los clientes?

Una norma básica de cualquier empresa es la de escuchar a los que les pagan las nóminas. Ellos serán los primeros interesados en que sus productos sean perfectos. Por eso, no existe alguien más indicado para comentarle los problemas y fallos que encuentra en sus referencias. Si el aluvión de quejas es excesivo ya sabe que le va a tocar reinventar o actualizar el producto de forma radical. No espere a las siguientes señales. Ésta suele ser la primera y no suele fallar nunca.

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Los nuevos modelos de gestión colaborativa para PYMES

Las PYMES españolas se enfrentan a un entorno económico cambiante y complejo, y eso las obliga a adaptar su gestión y estructura hacia modelos más colaborativos. O al menos ésa es la conclusión a la que llegó Institución Futuro en el informe que elaboró para la Confederación de Empresarios de Navarra y el Observatorio Navarro de Empleo, recientemente publicado bajo el título de “Nuevos modelos de gestión colaborativa para PYMES” (aquí el PDF).

 

En él, sus autores exponen las tendencias socioeconómicas que afectan a día de hoy a las PYMEs y describe los modelos que éstas podrían seguir para adaptarse.

 

Las nuevas tendencias socioeconómicas

 

El papel central de la producción de bienes y servicios deja progresivamente paso a un énfasis en la calidad y la innovación. Esto deriva en otros dos fenómenos: una creciente sensibilidad hacia el desarrollo humano más allá de lo económico (apuesta por la formación y la conciliación laboral), y un auge del sector terciario (servicios) en detrimento del secundario (industria). Por contra, los modelos de financiación empresarial han acentuado los incentivos para buscar beneficios financieros a corto plazo, a costa de la economía productiva.

 

Es el momento de las redes: las TIC promueven la conectividad de los consumidores y su conversión en prosumidores; las empresas se interrelacionan para centrarse en sus actividades nucleares y subcontratar la provisión de ciertos productos y servicios; y los países interrelacionan sus mercados y sociedades en torno al eje de la globalización.

 

Las PYMEs deben ser ahora…

 

  • Más reflexivas: Que establezcan grandes líneas de actuación, pero que sean capaces de revisarlas de forma constante, dedicando tiempo a tratar de predecir los cambios y adaptarse a ellos.
  • Más analíticas: Adaptarse requiere obtener y gestionar la información relevante del entorno, analizándola y convirtiéndola en conocimiento capaz de mejorar la toma de decisiones.
  • Más anticipativas: Una vez detectadas las corrientes de cambio, deben ser capaces de anticipar las necesidades de los clientes, reaccionando más rápido que la competencia.
  • Más eficientes: Cada vez más competidores son capaces de replicar los lanzamientos novedosos en poco tiempo y a mejores precios. Si a esa gran oferta se le unen consumidores mejor informados y más exigentes, se plantea la necesidad de una mayor eficiencia para cumplir objetivos utilizando la menor cantidad de recursos posible.
  • Más sofisticadas: Tanto en un aspecto tecnológico (PYMEs más digitalizadas y mejor equipadas) como estructural (PYMEs que integran una red en la que el conjunto es mucho más potente que cada una de las partes).
  • Más orientadas al cliente: Se ha pasado de limitarse a la búsqueda de beneficios a una situación de énfasis en el cliente, para satisfacer (y anticiparse a) sus necesidades. El siguiente paso debe ser involucrar al cliente en el propio proceso de producción.
  • Más innovadoras: No basta con invertir en I+D, la capacidad de aportar valor al mercado está directamente relacionada con la alineación de toda la organización con la innovación: personas con capacidad para innovar y estructuras que lo incentiven.
  • Más creativas: Se debe ver las ideas como un “vivero de futuro” para las empresas, que deben ser capaces de extraerlas de “cualquier rincón” de la misma.
  • Más abiertas al exterior: Las tendencias socioeconómicas antes citadas dejan claro que la empresa del siglo XXI tendrá que acostumbrarse a cooperar con muchas otras para poder ofrecer el mejor producto/servicio.
  • Menos jerárquicas: La innovación o la personalización de productos y servicios obligan a la empresa a dotarse de una estructura mucho menos vertical y jerárquica, capaz de adaptar el equipo de trabajo a la tarea y sus fines.
  • Más participativas: La participación vincula y compromete a los empleados de la empresa, capaces de aportar innumerables mejoras al producto.
  • Mejores comunicadoras a nivel interno: La comunicación con los trabajadores a través del comité de empresa puede resultar insuficiente; hay que derribar las murallas de departamentos y áreas para evitar los compartimentos estancos.
  • Más justas: La empresa vive en sociedad y su primera aportación a la misma es dar empleo y formación a sus trabajadores; pero, además, la empresa tiene un compromiso con trabajadores, clientes, consumidores y accionistas para fomentar la sostenibilidad social, económica y medioambiental.

 

Imagen | Lars Plougmann

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Cuatro millones de euros para fomentar las patentes con proyección internacional

Si es empresario exportador, la innovación está en el ADN de su empresa y las ideas brotan a su alrededor, este es el mejor momento para aprovechar esa creatividad. El Ministerio de Industria, Tecnología y Turismo ha puesto sobre la mesa, según consta en el BOE del 23 de marzo, 4.015.000 euros para “incentivar las patentes y modelos de utilidad en el exterior”.

En el Gobierno son conscientes de que la innovación es el mejor camino para incrementar la competitividad de las empresas y es ese el objetivo principal de estas ayudas. El plan consta de dos programas. Uno dedicado a las patentes españolas, dotado con 231.000 euros, y otro, mucho más potente desde el punto de vista económico, el que tiene su foco en la innovación internacional.  En este caso, se ponen a disposición de personas físicas y empresas los 4.015.000 euros mencionados para fomentar patentes y modelos de utilidad en el exterior. Las ayudas están destinadas a “superar las principales barreras para conseguir una patente europea e internacional”, según el BOE. Se concentran en subvencionar las actividades que suponen un coste en los trámites necesarios para conseguir ese objetivo; como las tasas de presentación o las traducciones necesarias para formalizar los trámites de la extensión de la patente a países donde estas innovaciones sean también de utilidad.

En concreto, las actividades para las que se puede solicitar la ayuda son:

1.- La extensión de una solicitud de una patente o de un modelo de utilidad, ante las oficinas nacionales de países terceros u oficinas regionales de patentes. Entre otros conceptos subvencionables, la convocatoria 2015 incluye: trámites de solicitud, informe de búsqueda, examen o concesión, anualidades y validación de patente europea.

2.- Actividades realizadas dentro del procedimiento internacional del Tratado de Cooperación de Patentes (PCT): trámites de solicitud, búsqueda internacional o examen preliminar.

3.- Solicitudes de patentes y modelos de utilidad españoles (trámites de solicitud y/o informe del Estado de la Técnica. (IET).

Estos gastos serán subvencionables siempre que se hayan realizado entre el 25 de marzo de 2014 y la fecha límite de presentación de esta convocatoria. Es decir, el 23 de abril de 2015 (justo un mes después de su publicación en el BOE).

La cuantía destinada a las ayudas internacionales dependerá del país de referencia en el que se centre la actividad innovadora. En el BOE se detalla la cuantía concreta por cada país. Además, para las traducciones se ha fijado la referencia de 700 euros por traducción y solo se subvencionará una por idioma y solicitud. Nunca serán subvencionables, según el texto del BOE, las traducciones al español.

Las empresas podrán conseguir hasta el 80% de los gastos, mientras que para las pymes y autónomos que facturen menos de 50 millones de euros y tengan menos de 250 empleados se podrá solicitar hasta el 90% de lo invertido. En ambos casos, el montante económico supone un incremento de 10 puntos sobre las cuantías subvencionables en anteriores ediciones. Aún así, existe otro límite: las ayudas no podrán superar los 60.000 euros por empresa y los 65.000 en caso de pymes y autónomos.

Lo más atractivo de esta convocatoria es que es compatible con otras ayudas recibidas para el mismo objetivo otorgadas por cualquier otra entidad pública o privada.

La única vía de solicitud es la electrónica a través de la página web de la Oficina Española de Patentes y Marcas.

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12 frases que nunca dirá un emprendedor de éxito

Si su objetivo es tener éxito en su carrera como empresario, existen una serie de pensamientos que es mejor enterrar bajo siete llaves en el último rincón de su cerebro. Se trata de aquellas expresiones que jamás escuchará decir a un emprendedor que triunfa con su firma. Aquellas frases que no le ayudarán en nada a la hora de convertir su sueño en realidad.

Estas son algunas de las palabras que nunca deberían salir de la boca de alguien como usted:

 

– “No podemos hacerlo”

En los negocios no hay nada imposible. Ese pensamiento lo tienen grabado a fuego todos los hombres de éxito por lo que es necesario sacrificarse para encontrar la solución a cualquier reto. Y es que por complicado que parezca, siempre exista una salida al final del túnel.

 

– “No sé cómo”

Si desconoce la solución, aprenda para que la próxima vez no le pille desprevenido. No se puede cerrar automáticamente la puerta de las respuestas sino que se debe apostar por la formación para estar más capacitado.

 

– “No sé lo que es eso”

La ignorancia es una mala compañera de viaje en el mundo de los negocios. Una respuesta de ese calibre indica que usted no es capaz de trabajar para resolver las situaciones. Por eso, y aunque sea bueno ser honesto, es mejor añadir la cotelilla “pero voy a descubrir cómo” si lo que se busca es causar una mejor impresión.

 

– “Yo lo aprendí todo por mí mismo”

Es muy habitual encontrarse a empresarios que se hicieron a ellos mismos y que fueron capaces de crear grandes imperios sin tener formación. Eso queda muy bien de cara a la galería pero en los tiempos en los que vivimos es mucho mejor reconocer que usted es una persona capaz de rodearse de otros seres más inteligentes, que le han ayudado a llevar su negocio a cimas muy empinadas. ¿Por qué? Pues porque es cierto. Es imposible que una sola persona sea capaz de solucionar todos los inconvenientes que surgen en una compañía. Y lo mejor es saber reconocerlo.

 

– “Es muy pronto”

¿Se imaginan a empresarios como Steve Jobs o cualquiera de los que dirigen cualquier empresa del IBEX 35 diciendo que no pueden acudir a una cita de negocios porque es demasiado pronto? Pues si no lo piensa no lo haga. Para una persona que quiere aspirar al top no existe la palabra pronto. La pereza puede hacerle perder un tren que puede que no vuelva a pasar. Esta forma de trabajar también es válida para la noche. La afirmación “es demasiado tarde” tampoco forma parte del vocabulario de los triunfadores. Una cena de negocios puede ser agotadora pero también puede ser el punto de inflexión que cambiará el rumbo de su firma.

 

– “Es una pena que no hayamos podido trabajar juntos”

En la vida es muy complicado encontrar a gente con la que se comparta una visión del negocio similar a la que tiene uno mismo. Por eso, los grandes emprendedores se afanan en lograr encontrar una manera de que una relación funcione. Es mejor ceder en algunos aspectos a la espera de los beneficios que esa unión laboral o de negocios deparará en el futuro.

 

– “Tenemos que vernos para ponernos al día”

Esto quizá pueda valer para ese antiguo amigo con el que nos hemos reencontrado. Pero en las relaciones que se forman dentro de una red de negocios no es válido. Los grandes triunfadores empresariales trabajan muy duro para construir la mejor agenda posible y esos contactos deben ser una prioridad en las labores diarias de cualquier empresario.

 

– “Estoy ocupado”

Las oportunidades no esperan a que usted tenga un rato libre. Llegan y es necesario pillarlas al vuelo. Por eso, tenga prioridades en su labor diario y deje algo de espacio a la improvisación.

 

– “Esa idea fue mía y sólo mía”

Creerse el centro del universo no es algo que ayude en los negocios. Al contrario, y de nuevo el motivo de que no sea un acierto acaparar todos los flashes es sencillamente porque nadie es capaz de crear algo por sí mismo. Ninguna idea tiene un dueño único ya que siempre son la suma de experiencias vividas. Por tanto, es mucho más provechoso repartir elogios que pretender acapararlos todos.

 

– “No soy lo suficientemente bueno”

El emprendedor de éxito tiene que tener un alto sentido de la autoestima. Sin creerse capaz de alcanzar las cotas más altas está sentando las bases del fracaso más absoluto.

 

– “Si nuestros rivales no lo han hecho ya, entonces es que no sirve de nada”

Limitarse a copiar a la competencia augura una prematura muerte. Lo mejor es innovar y encontrar esa solución que nadie tiene y que responda a las necesidades de los consumidores.

 

– “No tengo tiempo para pasar con los míos”

Es cierto que los negocios absorben pero cualquier triunfador sabe organizarse para encontrar esos huecos para pasar con su familia. Sin esas escapadas personales es muy complicado tener la actitud positiva que es necesaria para rendir al 100% en la oficina.

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¿Una idea genial? Así se consigue

El emprendedor, ¿nace o se hace? Nadie viene al mundo con una “bombilla” encima de la cabeza. Pero no por ello hay que resignarse. Un momento cualquiera puede ser el germen de esa idea brillante, genial e innovadora que arranque ese negocio o ese proyecto tan deseado, o que haga despegar esa empresa que ya se tiene, pero que parece estar en punto muerto, y necesita un empujón.

 

Observar ante todo

El primer paso para ser creativo es aglutinar y reunir toda la información que tengamos a mano: la competencia (real o posible), la visita a una feria, los folletos de propaganda de otros negocios… Y, a partir de ahí, empezar a tomar decisiones. Dicho de otra manera: vislumbrar qué es lo que deseamos o necesitamos, meterlo en la “batidora”, y buscar respuestas a nuestras preguntas. Por eso, la primera fuente que nos hará ver el vaso medio lleno es la observación. La vía más rápida para encontrar productos y servicios innovadores es resolver una necesidad insatisfecha, plantearnos la mejora de algo que no era idóneo, meditar en la búsqueda de ideas de negocio. Y, para que tenga éxito, el proceso tiene que crear una respuesta que asombre, novedosa, original e inesperada, incluso para la propia persona que la propone. Todas las facetas de la vida, del trabajo, del propio pensamiento, de la familia… pueden ser esa fuente de inspiración. Un proceso que pasa por tres niveles: comprender y definir el problema; proponer la mayor cantidad de ideas posibles lo más rápido que se pueda; y seleccionar, sintetizar y elegir.

 

Potenciar la creación

Otro método que nos puede hacer llegar a buen puerto es el de preguntar. Las preguntas son una puerta abierta a la innovación. Porque una cuestión realizada a la persona oportuna en el momento adecuado puede proporcionar toda la ayuda necesaria para acceder a una importante cantidad de información e ideas. Tampoco es una mala táctica ver las cosas desde diferentes puntos de vista. Un negocio que ha triunfado puede tener rendijas, o puntos sin tratar, que pueden mejorarlo, o ser el germen de otros diferentes.

También es conveniente que desafíe las suposiciones habituales que hace cuando aborda problemas o define metas. Si las mismas fuesen totalmente ciertas nunca se sentirá sorprendido y nunca podrá crear nada nuevo. Cada suposición que se tiene es una oportunidad para el cambio, la diversión, el perfeccionamiento… en definitiva, un campo abierto para las grandes ideas.

 

Momento adecuado

Difícilmente encontrará el momento y el ambiente adecuado para generar ideas en su despacho. Pero, quizás sí, cuando se toma una café, mientras hace ejercicio físico, al despertarse en mitad de la noche, o mientras lleva a cabo un trabajo manual. Y en el camino debe olvidarse de frases del tipo “ya lo hemos intentado antes y fracasamos”.  Antes quizás no era el momento oportuno, pero ahora, con determinados retoques, sí puede serlo. La negatividad lo que hace es aplastar sin piedad las grandes ideas, retrasar el proceso e inhibir las innovaciones.

Por último, está el “préstamo” de ideas ajenas. Eso sí, siempre y cuando se haga de un modo adecuado. La forma correcta es tomar prestada una idea de otra persona y perfeccionarla; la incorrecta se llama plagio, o robo. Convertir en un hábito el hecho de quedar expuesto a las ideas de los demás, de identificar las buenas, y adaptarlas para beneficio propio, es una buena medicina. Examinar la manera en que los mejores competidores operan y dirigen sus negocios es, a veces, más fácil que analizar sus propias operaciones.

Y no se desanime si al principio no le acompaña el éxito. Tómese un descanso. Reconozca que la creatividad no proviene solo de su interior, sino también de afuera. Siempre hay cabida para otra nueva idea.

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Listado de ayudas de la UE para emprendedores

Si quieres emprender, o desarrollar tu negocio o servicio en la Unión Europea (UE), ésta dispone de una serie de fondos y programas que te allanarán el camino. Por ejemplo, con el fin de ayudar a las pequeñas y medianas empresas a explotar al máximo las variadas y diferentes oportunidades que brinda el mercado europeo, en febrero de 2007 se creó la red Enterprise Europe Network. La misma reúne a cerca de 600 organizaciones de apoyo empresarial de más de 50 países y en España, en concreto, cuenta con 52 puntos de contacto repartidos en cámaras de comercio, parques tecnológicos, universidades, y agencias de desarrollo. Los servicios que ofrece son: internacionalización (para impulsar el desarrollo de los negocios en nuevos mercados); transferencia de tecnología (tanto para encontrar la tecnología que necesitas para completar tu negocio, como para hallar socios que puedan usar las tecnologías que has desarrollado); financiación y acceso a fondos (no solo te permitirá descubrir cuáles son las vías de financiación europea a tu disposición, sino que también podrás recibir asistencia para obtener financiación, incluidos los fondos del Séptimo Programa Marco); asesoramiento jurídico (para que vender sus productos o servicios en otro país te resulte más sencillo); y servicios de información.

Si nos centramos en el capítulo de financiación, la UE abarca desde el acceso a la misma a través de “Acceso a financiación”; otro apartado dedicado a los micropréstamos y microfinanciación; y un tercero relativo a las subvenciones y contratación pública.

 

Emprendedores e innovación

 

  • Nacida bajo la filosofía ayudar a toda aquella empresa cuyo trabajo suponga una innovación para el mercado, ‘Instrumento PYME’ – en inglés ‘SME Instrument’ – intenta abordar todas las fases, desde la idea, hasta la comercialización en el mercado. Y abarca tres momentos: el alumbramiento, en el que se le puede otorgar hasta 50.000 euros, a la par que se le asigna un mentor; el desarrollo del proyecto, con una subvención de hasta el 70% del presupuesto (entre medio millón y 2,5 millones); y los instrumentos financieros (garantías, avales, capital riesgo…).

 

  • También interesantes son los ‘Fondos para I+D (Horizonte 2020)’, un programa que financia proyectos de investigación e innovación de diversas áreas temáticas en el contexto europeo. Para el periodo 2014-2020 cuenta con casi 80.000 millones de euros. Investigadores, empresas, centros tecnológicos y entidades públicas son quienes tienen cabida en este programa.

 

  • Y aunque se denominada ‘ERASMUS para jóvenes emprendedores‘, no solo está dirigido a jóvenes como tales, sino que también tienen cabida cualquier persona que haya creado una empresa y que la misma tenga menos de tres años de vida. Durante un periodo de seis meses, el emprendedor compartirá experiencias con un empresario experimentado, mejorando de esta manera su plan de negocio. De momento, son más de 2.500 los intercambios efectuados, y para 2020 se espera superar los 10.000.

 

Internacional

Recoge todos los elementos de apoyo de la UE en materia de internacionalización. Y lo hace país por país. En España, por ejemplo, aparece el ICEX, así como todos los organismos a niveles autonómico y regional. También están segmentados por país de destino (si se quiere exportar desde España a Rusia, a China, a Perú…).

 

 

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Cómo convertir una buena idea en un éxito de ventas

Pongamos el ejemplo de la situación que se vive actualmente en España. La crisis ha obligado a que las familias ahorren en casi todo lo inimaginable para llegar a fin de mes. En esta época en las que las telarañas campan a sus anchas por los bolsillos de la mayoría, es normal que lo barato triunfe. Una de las consecuencias de esta situación la vemos en el sector de gran consumo, donde los fabricantesno saben qué hacer para frenar el auge de la marca blanca, que tiene precios muy inferiores y una calidad que, en ocasiones, no desmerece en nada al producto original.

 

A pesar de ello, existen empresas de esas firmas que anuncian que no fabrican para otras marcas que sobreviven, e incluso se permiten el lujo de crecer, en unos tiempos en los que se supone que solo se tiene en cuenta el factor precio. ¿Cómo lo logran? La respuesta está en la innovación. Fabricantes como Danone, Heineken o Kraft (ahora llamada Mondelez) no se cansan de invertir ingentes cantidades de dinero para lograr presentar cada año un buen número de novedades, que abren nuevos nichos de negocio donde se creía que no podían existir. En este sentido, un ejemplo lo tenemos en Danone. La casa gala ha tenido auténticos bombazos de ventas con productos como Activia, Actimel, Yolado o Danio. A todos ellos les une algo en común: son innovadoras hasta el punto de abrir a otros consumidores una categoría tan madura como los yogures. Y qué decir de las famosas cápsulas de Nespresso. ¿Alguien podía pensar que se podía crear semejante fenómeno en algo tan estancado como el café? Desde luego que no.

 

Salvando las enormes distancias, cuando hablamos de pymes y de negocios más pequeños la teoría no cambia. La idea fundamental es crear algo novedoso y perfecto en el campo en el que se mueva nuestra idea de negocio. Así se logra el éxito. Ahora bien, ¿cuál es la clave que permite a un producto triunfar y no acabar cayendo en el olvido?  Para explicarlo tomemos el ejemplo de una pirámide, compuesta de tres partes bien diferenciadas y que son necesarias en el proceso. La primera es la innovación, la segunda la funcionalidad y la tercera el diseño.

 

Como hemos dicho, la base de la pirámide es la innovación. Sin ella nada puede existir. Pero no conviene equivocarse. Innovar no consiste en descubrir la piedra filosofal sino ofrecer una nueva alternativa. Tan válido es un producto novedoso que llame la atención por su precio que uno que abra una nueva vía de negocio, o un proceso que permite elaborar una pieza con un número menor de pasos. Lo que no funciona es el artículo que no ofrece nada diferente a lo que se puede encontrar. Si ya existe, para qué hacer una copia. La gente se quedará con el original. Por tanto, la innovación debe diferenciar lo que lancemos del resto de la competencia. Aunque sorprenda por lo dicho al principio del artículo, existen pocas cosas tan innovadoras como lo que se presenta al consumidor como marca Hacendado. ¿La clave? Mercadona ha creado una enseña de distribución que tiene categoría de fabricante por la calidad, lo novedoso de sus productos y su precio. En cristiano: ha innovado. Y gracias a ello ahora es el rey de la distribución.
Subiendo un nivel en nuestra pirámide particular del éxito encontramos la funcionalidad. Aquí nos referimos a la posibilidad de crear esa idea genial que tenemos en la cabeza. Y es que puede que la mente nos haya ofrecido algo tan impresionante que sea imposible de llevar a cabo. La innovación debe cumplir lo que promete. Si no lo logra no tiene sentido. Se deben cuidar todos los detalles del proceso para que el resultado sea óptimo y útil para consumidor. De no hacerlo, quizá la novedad pase a engrosar la abultada lista de buenas ideas que no funcionaron porque el proceso de fabricación no fue el correcto dando como resultado un producto final que no cumplía su palabra y originaba más problemas que ventajas. ¿Moraleja? No lance nada al mercado (aunque se le adelanten otros) si no está seguro de poder ofrecer a la sociedad lo que ha prometido.

 

En la parte superior de la pirámide tenemos el diseño. Muchas veces los empresarios se centran en la idea y en el proceso y se olvidan de que la genialidad no es nada si no se sabe vender. Para lograrlo es necesario contar con el diseño y ofrecer una imagen de marca del producto adecuada con lo que se quiere obtener. Si se descuida este escalón podemos llevar la confusión a un consumidor que no entenderá lo que le queremos vender. El resultado sería el fracaso. Algo que se puede evitar fácilmente si se tienen en cuenta estos tres sencillos escalones que todo éxito de ventas ha tenido que recorrer en su historia.