Entradas

plaza picadilly con luminosos de publicidad

Claves para encontrar la ubicación ideal para montar un negocio

Los locales malditos

Seguro que alguna vez se habrá fijado en un lugar en el que se han iniciado diversas aventuras empresariales, pero ninguna de ellas ha funcionado. Se les suele llamar locales malditos ya que ningún emprendedor es capaz de triunfar en ellos. Pues bien, esta anécdota sirve para ilustrar la enorme importancia que la ubicación tiene en los nuevos negocios.

De nada sirve disponer de la mejor idea de negocio si no situamos nuestra tienda o local en el entorno indicado. Saber elegir la ubicación de la empresa es, por tanto, una de las decisiones más importante y difíciles que se deben afrontar. A pesar de ello, muchos emprendedores cometen el error de centrarse casi en su totalidad en la financiación de la firma y en encontrar un alquiler económico, y se olvidan del resto de elementos que son imprescindibles para acertar con el sitio desde el cual dar comienzo a nuestro hipotético imperio.

Conoce las claves de la ubicación:

Por dicho motivo en este post vamos a tratar de explicar las claves para encontrar la ubicación ideal de nuestro negocio. Y es que solo la combinación perfecta de una buena idea, que ha sentado la base de un excelente producto o servicio, un buen departamento de atención al cliente, un precio adecuado  y una situación comercial estratégica garantiza los negocios de éxito.

  • Fijarse en la competencia

En este aspecto no existe un regla fija, ya que puede ser igual de provechoso, o no, plantar nuestra tienda en una zona sin competencia o donde existan negocios similares. Partamos desde lo más básico. La realidad es que existen mayores posibilidades de triunfar si somos los únicos capaces de ofrecer el producto o el servicio y reducimos las posibilidades de elección del consumidor a la mínima expresión.

Pero seamos serios. En la actualidad es casi imposible ser un llanero solitario de un barrio, aunque éste sea un nuevo desarrollo. De hecho, solo con negocios que dependen de instituciones públicas, como estancos o farmacias, se puede disponer de ese privilegio. De ahí que lo normal es que nuestros rivales estén cerca. Con todo, de esta situación también se pueden extraer beneficios. Basta con ofrecer un extra para aprovechar el tráfico de consumidores interesados en nuestro provecho.

  • No existe el sitio perfecto

Uno de los grandes consejos que se pueden ofrecer en este sentido es el de interiorizar que es imposible dar con la ubicación 100 por cien ideal. Todas tendrán sus ventajas e inconvenientes. Así que lo más importante es saber elegir para que el porcentaje de beneficios sea mayor que el de problemas.

También se debe tener presente que cada negocio es un mundo y, por tanto, se requieren ubicaciones diferentes dependiendo de nuestra actividad empresarial. Resulta obvio que en una empresa que necesita de las continuas visitas de los clientes, aspectos como la visibilidad y el acceso fácil deben ser la prioridad.

Por el contrario, si lo que se ofrecen son servicios para los que se necesita un desplazamiento a la casa del cliente, estar cerca de las calles más transitadas no ofrecerá ningún valor añadido. Muy al contrario, el mayor alquiler que, sin duda se pagará, jugará en nuestra contra. Es el caso de cerrajeros, fontaneros, etc.

  • Estudiar al consumidor

Si cuando el emprendedor decide el tipo de producto o servicio que va a colocar en el mercado estudia a quién se lo va a vender, es obvio que en el momento de seleccionar la ubicación del negocio también es imprescindible tener en cuenta al tipo de cliente al cual nos dirigimos. Es necesario saber cómo es, qué hace, qué le gusta y hasta cómo piensa para elevar las posibilidades de acierto a la hora de escoger un sitio para la tienda. Tampoco se debe olvidar que conocer el estatus social, la edad y  el género son factores que también ayudan a acertar.

  • Afluencia y visibilidad

Ya se ha tratado en apartados anteriores pero conviene tener presente que tiendas en calles con gran tráfico de personas y coches y situadas en sus esquinas tienen  mayores opciones de atraer al consumidor.

  • Aplicar el sentido común

No se debe olvidar que el mejor local y el mejor precio no valen para nada si el establecimiento comercial está situado en un entorno conflictivo. Al igual que también carece de sentido abrir una tienda de menú barato ideal para los obreros en pleno Paseo de Gracia de Barcelona. Y viceversa, un local de productos de lujo no tiene ninguna utilidad en zonas eminentemente obreras. De ahí que a la hora de seleccionar la ubicación haya que utilizar el sentido común. Sin él, acertar es casi imposible.

  • Ponérselo fácil al cliente

Siempre se ha de tener presente que el consumidor no tiene la obligación de visitarnos. De ahí que sea necesario ponerle todas las facilidades posibles para que sea capaz de acceder a la tienda. Con esta idea locales cerca del transporte público o de fácil tránsito parecen ideales ya que incrementan el grado de accesibilidad a nuestro negocio.

  • Valorar la cercanía con los proveedores

Elegir la ubicación teniendo en cuenta el lugar donde se encuentran la mayoría de nuestros proveedores es un aspecto que no suele tener demasiado en cuenta pero que es importante considerar. Al igual que también es interesante que existan zonas de carga y descarga frente a nuestra puerta de entrada para facilitar la llegada del género.

  • Alquiler y costes

Por último, aunque también es de una importancia capital, es imprescindible que seamos capaces de pagar lo que nos cuesta el local o los locales. Si no, el fracaso está asegurado. Sea como sea, lo que hay que tener claro es que la ubicación es parte fundamental de nuestro plan de negocio. Y es que un error en este sentido puede condenar a un emprendedor a cerrar su empresa.

podcast

¿Por qué un ‘podcast’ es una buena idea de negocio?

Aunque sean conocidos, no está de más recordar que un podcast es un programa de radio que alguien produce y que la gente puede escuchar en cualquier momento. No hay horario fijo, y el equipo que se necesita para empezar no supone una importante inversión. Más que el dinero, es más importante que la persona que lo realice tenga una mente inquieta y facilidad de palabra. Si es su caso, enhorabuena. Está usted preparado para crear podcasts.

Ahora bien. Lo normal es que usted se pregunte para qué demonios necesita hacer un podcast y cómo puede ayudarle en su aventura empresarial. La respuesta es que se trata de un formato que aporta ventajas y puede suponer una buena idea de negocio. Basta con compararlo con la radio habitual en la que las cuñas publicitarias interrumpen los programas, con lo que su efectividad disminuye en gran proporción. En cambio nada de eso ocurre cuando el oyente escucha una emisión de alta calidad con contenido interesante y libre de publicidad. Y sólo al final, usted se comunica con los oyentes que han sido capaces de llegar al término del espacio y les comunica que, por ello, obtienen un código promocional que pueden canjear en su web o en su tienda. Esa inserción publicitaria no será mal vista por quién ha estado al otro lado de los auriculares durante 15 o 20 minutos, entreteniéndose con lo que usted señor emprendedor le estaba contando.

Todo ello convierte a los podcasts en una herramienta cada vez más popular porque supone una oportunidad de negocio que se debe considerar. Entre sus ventajas destaca que no se necesita demasiada inversión para empezar, que son un formato para contar historias, son cortos y fáciles de consumir y los oyentes son fieles, ya que se suscriben.

Cómo se hace un podcast
Una vez vistos algunos de los beneficios que se esconden detrás de un formato publicitario que debería incluirse en cualquier plan de negocios de una pyme, llega el momento de descubrir cómo se realiza un podcast. Existen tres fases que se deben considerar.

La primera fase pasa por descubrir qué tipo de programa se pretende realizar. De ahí que antes de nada haya que decidir aspectos claves como la periodicidad. No se le ocurra hacer un programa diario, porque sus obligaciones al frente de la empresa se lo impedirán. Con ser capaz de crear espacios una o dos veces al mes es más que suficiente.

También hay que decidir si el programa contará con entrevistas (suele ser lo habitual) o no. En caso afirmativo hay que hacer especial hincapié en dar con los invitados que mejor se adapten al espacio y de los que podamos sacar mayores beneficios empresariales.

La segunda fase se centra en la configuración del espacio de trabajo, que no debe ser nada caro. Un micrófono, un extensor, unos auriculares, un lugar acondicionado (donde no entren ruidos del exterior) y unos pocos elementos más serán lo único que hará falta para hacer un podcast. Más importante es la tercera fase: el contenido.

Como en toda herramienta de promoción y marketing, las ideas de negocio rentable deben ofrecer un contenido de calidad, con el que se preparará al usuario de cara a que recibe con mejor predisposición el mensaje publicitario.

Publicación y promoción
Una vez que ya se cuenta con producto terminado llega el momento de darlo a conocer. Primero hay que subirlo a un hosting. Es mejor utilizar los especializados en podcasts, porque su funcionamiento ofrece más seguridad que los generales. Algunos ejemplos en esta línea serían Archive, Libsyn, Ivoox, SoundCloud, y Spreaker. Todos ellos tienen ofertas gratuitas o por muy poca cantidad de dinero, que aseguran la conservación del producto.

A continuación hay que buscar las mejores plataformas donde dar de alta el podcast. Obviamente la web de la propia empresa es un lugar idóneo. Pero, de nuevo, es importante aprovechar los sitios especializados. Las mejores plataformas son iTunes, Ivoox y Stitcher. Con estos tres lugares se puede asegurar más del 80 por ciento de alcance del podcast. Pero ese porcentaje se puede incrementar si se aprovechan otras plataformas como Google Play Music, Libsyn, TuneIn Radio, OverCast App, aCast y All Podcasts.

Un podcast bien hecho y que se haya colgado en los lugares especializados de mayor tráfico es una de las mejores ideas de los negocios rentables. Permite fidelizar clientes, vender patrocinios, vender publicidad, convertir a los oyentes en clientes, etc. Se trata de un buen número de ventajas excepcionales que convienen no dejar pasar de largo.

idea

Las claves que explican el triunfo de una idea de negocio

Las buenas ideas pueden surgir de mil maneras. Llegan de cualquier forma y, casi siempre, parecen geniales. Pero la realidad indica que el 99,9% de esos impresionantes “bombillazos” nunca llegan a materializarse en un negocio o empresa. Por eso, antes de nada, hay que analizar si realmente nuestro cerebro ha dado con algo que puede ser rentable o, por el contrario, se ha quedado en el romanticismo de una solución imposible de aplicar.

Las mejores ideas son aquellas que allanan el camino, y que son fácilmente convertibles en beneficios. Si de su mente no ha partido nada parecido, y hacer realidad el sueño supone enormes inversiones, piense que quizá no esté ante la piedra filosofal que lo convertirá en un gran empresario. Aunque no se desanime. A continuación le contamos las cinco claves que explican si estamos ante un buen negocio o no.

Un mercado respetable. Si su producto o servicio (la idea) no apela a un mercado suficientemente grande, puede que no merezca la pena invertir el dinero. En otras palabras: no pierda el tiempo. Si no hay demanda es imposible que se puedan cubrir los gastos que supone la fabricación, la distribución y la comercialización. Por tanto, no lo dude y consulte en Internet, o donde pueda, si hay un buen número de consumidores esperando sus soluciones. Otra cosa es que la idea sea capaz de generar los propios clientes. Pero eso sólo lo logran genios del estilo de Steve Jobs, abriendo nuevas vías de negocio en campos donde parece no existir demanda.

Una buena pista que sirve para averiguar si el producto puede tener interés es que exista competencia. Si no la hay, puede que esté ante una solución demasiada adelantada a su tiempo y, por tanto, muy difícil de rentabilizar.

Existencia de tecnología para fabricarlo. La mayoría de los emprendedores ignoran la realidad del proceso de fabricación hasta que suele ser demasiado tarde. De ahí que surjan productos que requieren de nuevos procesos de fabricación con costes inasumibles para un emprendedor. Para evitar esta situación, póngase en contacto con los fabricantes para determinar si su idea se puede transformar en producto. Eso sí, antes de presentar su solución para saber si es fabricable asegúrese de haberla patentado.

Un precio aceptable. Si la suma de todos los costes implica que su producto es más caro que otros de la competencia, piénselo. Con ese hándicap será difícil que logre que los minoristas hablen con usted para abastecerse con su artículo.

Piense en los beneficios, no en la idea. La mayoría de los empresarios tienen demasiado apego a sus invenciones y no ven más allá de la misma. Usted debe centrarse en los beneficios que su idea puede ofrecer a los consumidores, ya que será esa característica la que mueva a la gente a comprar el producto. Si usted no puede ofrecer una ventaja con su artículo es mejor que abandone el sueño, ya que nadie está interesado en adquirir algo que no aporta nada novedoso.

Fácil de utilizar. Si su idea necesita que los clientes estudien un cursillo para ponerla en marcha y dar con los beneficios, es muy probable que rechacen el producto. Además, los minoristas y los fabricantes tampoco estarán interesados en invertir en algo tan radical. Por último, piense en el marketing. ¿Cómo se puede vender algo que es complejo en un anuncio en un medio impreso, o en los pocos segundos que dura un spot en televisión o radio?.

Sólo si ha sido capaz de superar estas cinco claves con éxito, su idea tiene posibilidades de convertirse en un buen negocio. Si no, no le queda más remedio que darle más vueltas a la cabeza hasta encontrar el producto más adecuado para el mercado.