Entradas

moneda blockchain

En qué ayudará el Blockchain a las pymes

En 2008, un artículo de Satoshi Nakamoto (aparentemente, un pseudónimo del australiano Craig Wright) introdujo dos conceptos tan innovadores como disruptivos: el bitcoin, una moneda virtual destinada a revolucionar los sistemas de pagos tradicionales; y el blockchain. Aunque para muchos este término resulte desconocido, el blockchain no es otra cosa que un sistema con una base de datos que reconoce, interconecta y entrelaza bloques de información, permitiendo compartirla y verificar que no ha sufrido ninguna modificación en el proceso. Estos bloques se unen entre ellos sucesivamente, conteniendo paquetes de datos sobre las transacciones realizadas, bajo una estructura denominada Merkle Tree, en honor a su creador, Ralph Merkle.

Mediante el uso del blockchain se pueden llevar a cabo inmensas transferencias de datos de forma eficiente y en tiempo real, suponiendo un considerable ahorro de costes, ya que no se requiere un registro central sino que son los propios usuarios (llamados nodos) los que se conectan a las distintas redes p2p usando un mismo lenguaje, denominado protocolo. Los participantes deben respaldar este sistema mediante la confianza digital, término que se concreta en la autentificación de su identidad y la autorización de los permisos necesarios, lo que significa que resulta clave para la extensión de esta tecnología el consenso entre los implicados.

Impacto en el sector financiero y riesgo jurídico

Este año entra en vigor la nueva Directiva de Servicios de Pagos (conocida como PSD2), que supondrá una revolución para el sector bancario, debido a dos medidas principales: la Banca deberá proporcionar acceso a la información de sus clientes a terceros siempre que estos cuenten con su consentimiento explícito; y se favorecerá el que otras empresas ofrezcan la realización de pagos directamente sin intermediación con el banco. Esto supondrá la llegada de nuevos jugadores, en especial en los servicios de procesamiento de pagos.

Sin embargo, el gran reto a lograr por el Blockchain en los próximos años será su integración en el ordenamiento jurídico, que le sirva para obtener un respaldo legal ante el regulador. Organismos como el World Economic Forum, o la Agencia Europea Enisa han alertado en recientes informes que es crítico evaluar a nivel internacional las implicaciones en materia de seguridad que tendrá la implementación de esta tecnología, en ámbitos como la validez jurídica de los documentos que se generan o la territorialidad de la información compartida.

Beneficios para las pymes

Aunque en la actualidad parece que sólo las grandes empresas cuentan con los recursos y la tecnología para aplicar el Blockchain, los expertos señalan que tendrá una importancia muy relevante para las pymes en el futuro, en campos como las transacciones financieras, la gestión de activos o la operatividad del negocio. En especial, se destacan sus potencialidades a la hora de mejorar los sistema de pago tradicionales, lo que contribuiría a mejorar sustancialmente el control de la tesorería de las compañías o el análisis del rendimiento de sus inversiones.

Otro segmento donde el Blockchain tendrá un impacto notable para las pymes será el de la seguridad. La posibilidad de que la información de una empresa se descentralice mientras se incrementan sustancialmente los protocolos de seguridad favorecerá el que la protección de los datos sea mucho mayor. En este sentido, algunos de los grandes proyectos de I+D que se están realizando sobre esta tecnología, principalmente a cargo de grandes consorcios de bancos a nivel mundial, será fundamental para el desarrollo de estándares útiles para las pymes.

Proyectos en desarrollo

Aunque quizá la red de blockchain más conocida es la relacionada con el bitcoin, y más concretamente con el mundo financiero, hay otras que por su versatilidad y sus posibilidades de explotación van despertando cada vez un mayor interés. La primera de la lista es sin lugar a dudas Ethereum, desarrollada por el programador Vitalik Buterin, que incide en aspectos como la identidad digital, el consumo de entretenimiento online o los usos de los denominados contratos inteligentes, que permiten mucha mayor flexibilidad a los usuarios.

A nivel corporativo, la iniciativa más relevante parece correr a cargo del consorcio R3, que agrupa a más de 70 entidades financieras, como BBVA o Santander. Precisamente, este banco anunció hace unos meses una alianza con compañías como Deutsche Bank o UBS para crear un sistema de pagos blockchain, Otro interesante proyecto es la red Alastria, en la que participan compañías como Bankia, Indra o Everis, que pretende su uso para realizar operaciones transversales. A nivel internacional, cabe destacar el acuerdo entre Microsoft y Bank of America, que han unido sus caminos para “impulsar la transformación” de las transacciones financieras.

El uso del blockchain permitirá enormes avances en los próximos años, como conseguir pagos internacionales en tiempo real o disminuir los robos por suplantación de identidad, dando el control total de la información al usuario, pero es necesario resolver algunos problemas jurídicos que fomenten la confianza digital y les otorguen mayor credibilidad. De esta tecnología se beneficiarán las pymes, aunque, para lograrlo, todavía hay que esperar que se desarrollen aplicaciones específicas para ellas, algo que sin duda llegará cuando se extienda su uso.

peque

Ser pequeño también tiene ventajas

Ser pequeño también tiene sus ventajas cuando se trata de romper barreras y acceder a nuevos mercados. Y, por eso, salir al exterior e internacionalizarse no es una cuestión únicamente al alcance de las grandes empresas, sino también de las pequeñas y medianas. Es más, las pymes tienen algunas características de las que no disponen otras compañías de mayor tamaño y que pueden facilitarles el proceso. Los expertos nos apuntan y explican cada uno de estos rasgos diferenciadores que, lógicamente, pueden y deben aprovechar al máximo:

 

Rapidez en la toma de decisiones. Generalmente, en las pymes es el gerente o un pequeño grupo de directivos los que toman las decisiones empresariales, por lo que éstas suelen ser rápidas y ágiles. Las referidas al proceso de internacionalización también lo serán.

 

Conocimiento íntegro de las diferentes áreas de la empresa. Los directivos de las pymes suelen tener un conocimiento íntegro del funcionamiento de todos los departamentos de la empresa: producción, marketing, finanzas, recursos humanos… lo que se convierte en un valor muy importante debido a que la internacionalización afecta a todos los departamentos y no solo al de ventas.

 

Meticulosos con la calidad del producto o servicio. La pyme pone mucho énfasis en la prestación del servicio y calidad del producto que entrega, además está muy volcada en la satisfacción del cliente y el servicio posventa. Éste será un gran valor y un elemento de éxito en el proceso de internacionalización.

 

Recursos humanos muy ligados con la cultura empresarial. En las pymes en general y en las empresas familiares en particular, por el reducido tamaño, existe una vinculación entre la dirección y empleados, no solamente profesional, sino personal. Esto conlleva que los trabajadores se alineen, en mayor medida que en otras empresas de mayor tamaño, con la estrategia empresarial de la pyme y su crecimiento.

 

Flexibilidad en la oferta de servicios y productos. La pyme puede adaptar más fácilmente su producto o servicio a las necesidades del mercado, incluso personalizarlo. Esto es de vital importancia para adaptarse de una forma más efectiva en cualquier mercado global.

 

Sin duda, las pequeñas y medianas empresas deben aprovechar todas estas ventajas en su proceso de internacionalización. Un proceso que muchas de ellas comenzarán cuando estén plenamente convencidas de que el campo de juego es mundial y de que quedarse en el mercado nacional no les exime de la competencia internacional. Eso sí, cuando decidan romper barreras, deberán analizar en qué medida cuentan con cada una de las características que se han mencionado anteriormente, para aprovecharlas al máximo y ponerlas en valor en la medida que corresponda.

problemas

5 problemas inesperados para la empresa exportadora

El crecimiento de las empresas españolas, pasa por la internacionalización. Al menos ese es el camino que han cogido aquellas que más han crecido y aquellas que mejor están capeando la crisis. En la información que las empresas reciben cuando están iniciando este proceso, incluso en los temas que  se publican en este blog es habitual hablar sobre cómo hacer un plan de exportación, las claves para lanzarse a hacerlo con éxito e incluso los errores que deben evitarse. Pero de lo que no se habla demasiado es de esas sorpresas inevitables a la vez que indeseadas con las que el exportador se encuentra en medio del plan y que si hubiera previsto con antelación, se habría ahorrado muchos disgustos y podría haberse preparado para enfrentarlas con mejor preparación. Este es la conclusión a la que han llegado un grupo de empresarios expertos en el sector que se dieron cita la semana pasada en Madrid en el marco de la conferencia anual de Capital & Corporate.

1.- Lleva más tiempo de lo previsto.  “Exportar lleva más tiempo de lo previsto. Siempre. Así que lo primero que hay que recordar es que la prisa es mala consejera”, advierte Manuel Carrera de la consultora KPMG en España. Es fácil recoger en un plan de internacionalización que las mercancías se recibirán por barco, y contemplar los costes de las mismas. Pero en la mayoría de los casos, se olvida tener en cuenta cuánto va a tardar el barco en hacer el recorrido que nos interesa.

2.- El precio de tu operación tiene truco. En algún momento de la planificación de una compra internacional te has parado a pensar ¿Por qué venden lo que tú quieres comprar? A veces esa es la clave del negocio. La cuenta de resultados podría estar saneada o tuneada para la venta, pero incluso con los números en orden, puede haber problemas con la plantilla, con las autoridades locales, incluso con la competencia local que complican, más de lo previsto, el desarrollo del negocio. Sólo con una buena inspección in situ previa a la compra es posible evitarlas.

3.- La fiabilidad de la información financiera no es la esperada. Aquel que definió la contabilidad como el fiel reflejo de la situación financiera de una compañía en un período tiempo era un gran inocente. Sobre todo tras la llegada de la informática, los cambalaches contables pueden ser tan graves que hasta den al traste con la operación de compra de una filial. Los expertos aconsejan no dejar ni una página destinada a la confianza. “Lo mejor es enviar a un profesional de confianza especializado en forensic data”, aseguran. Se trata de expertos en rastrear todos los equipos informáticos, documentación y movimientos bancarios. Una especie de CSI empresarial para comprobar que lo que vamos a comprar es exactamente lo que creemos que vamos a comprar. También es importante comprobar que los planes de negocio no son excesivamente voluntaristas, y que las proyecciones del negocio se ajustan con la realidad.

4.- Asesores que no hablan el mismo idioma. Y cuando decimos idioma no nos referimos a inglés, chino o castellano, sino al que define los procedimientos de trabajo de las empresas. “Recuerdo un proyecto en el que cuando hablaban de digitalizar los documentos era literalmente teclear datos en una hoja de excel. Por supuesto nos dimos cuenta de eso demasiado tarde”, comenta Carrera.  Para evitar esos mal entendidos, los equipos de asesoramiento de un proyecto de exportación deben ser combinados con gente local, pero también con personal de la central con quien se pueda tener un contacto más fluido y cercano.

5.- La informalidad legal. Cuando uno tiene previsto aterrizar en determinados países es consciente de que debe asumir cierto riesgo de inseguridad jurídica. Lo que no siempre está tan claro es que a veces las exigencias legales, fiscales y burocráticas que le van a exigir al extranjero distan mucho de ser las mismas que las que tienen los locales e incluso, en el caso de serlas, no siempre se cumplen. Es algo que han sufrido en sus carnes muchas de las empresas con experiencia en Brasil. La informalidad de las empresas locales a la hora de pagar impuestos genera una competencia desleal que no suele estar prevista en los planes de inversión.

eureka

¿Quieres saber si tu idea es viable?

“¡Eureka, lo encontré!”. La frase de Arquímedes representa la culminación de horas de trabajo y de estudio bien hechos. Un dicho, el del matemático griego, que cualquier emprendedor aspira a decir alguna vez en su vida. Pero tener la idea no significa el punto y final del proyecto. Se trata de un punto y seguido en el que no faltarán trabas, baches y socavones que pueden dinamitar la llegada a buen puerto de un barco que se botó con toda la ilusión del mundo pero que puede encallar si no se agarra con mano firme el timón.

Sinónimo de oportunidad

Para saber si la idea es viable es fundamental la personalidad del emprendedor. Sin un conocimiento del área de negocio, sin habilidades, sin entusiasmo y sin capacidad para asumir el riesgo, el futuro negocio acabará yéndose a pique. Entre otras razones porque tener una buena idea no garantiza  la oportunidad. Es muy probable que cuando tú estés pensando en una idea, es posible que otras cien personas en el mundo estén haciendo lo mismo. Por tanto, hay que anticiparse a los demás y no esperar a que ellos nos encuentren a nosotros.

Por eso, tan importante es detectar lo que la gente quiere o necesita como aquello que no quiere ni necesita. Si los consumidores no tienen la necesidad, o no están dispuestos a pagar por tu producto o servicio, difícilmente podrás tener éxito. Aunque siempre hay oportunidades para quien aporta algo diferencial. Por eso, es muy importante tener bien definida nuestra ventaja competitiva y saber quién va a ser nuestro público objetivo. No escuchar al mercado es sinónimo de defunción.

También hay que hilar muy fino y crear las estructuras oportunas y adecuadas, sin desarrollar mastodontes cuyos costes acaben engullendo el proyecto. ¡Ojo! No confundir con quitar piezas básicas que acaben desinflándolo.

 

Receta mágica

Pensar que hay una receta mágica que garantizará el éxito de nuestra idea es un grave error. Un emprendedor debe ser optimista pero también debe hacer un business plan con rigor, con sus pros y sus contras, analizando el mercado, los clientes, los competidores… para ver que la idea es factible.

Por eso es clave un buen estudio de mercado, que te permita conocer al consumidor y diseñar un acertado Plan de Marketing.

Nadie sabe de todo, por es bueno que conozcas tus capacidades y dividas responsabilidades. Y sé transparente con ellos, tanto en las duras como en las maduras. Como una  idea no es para siempre, es importante prever si nuestro proyecto es susceptible de sufrir un proceso de innovación.

Tampoco te conviene olvidar que no existe un buen proyecto que funcione sin la aportación de los recursos necesarios. Gran cantidad de iniciativas emprendedoras fracasan por no haber calculado con rigor el capital necesario para la puesta en marcha del negocio y  las previsiones financieras a medio y largo plazo. Porque desde que se vende, hasta que se cobra, pasa un tiempo. Años atrás, el sector financiero apoyaba este ciclo. Ahora, no tanto. Y cuando un proyecto está naciendo, este problema es más acusado.

tunez

Túnez abre otra puerta a múltiples posibilidades de inversión

A pesar de los problemas políticos que todavía padece, Túnez sigue siendo un buen lugar para invertir, y más ahora, que acaba de abrir la puerta a nuevas posibilidades y sectores. En un post anterior ya nos referimos a las enormes oportunidades que representa la zona en estos momentos, sobre todo en el campo de las nuevas tecnologías, gracias al proceso liberalizador en el sector de las TIC, que ha potenciado las infraestructuras de este tipo y las aplicaciones informáticas.

Pero es que ahora el embajador de Túnez en España, M’hamed Ezzine Chelaifa, acaba de anunciar un acuerdo al que ha llegado su país, que le ha convertido en socio privilegiado de la Unión Europea. Esto quiere decir que, entre 2013 y 2017, se fomentará la cooperación entre el país magrebí y Europa en investigación científica, educación superior, asuntos sociales y finanzas, y se incrementará el intercambio de productos agrícolas y servicios.

Chelaifa participó recientemente en una mesa redonda celebrada en la Casa Árabe de Madrid, en la que también intervino el director general de la Agencia de Promoción de Inversión Extranjera de Túnez (FIPA), Noureddine Zekri. Éste comentó las oportunidades que Túnez ofrece a la inversión extranjera en sectores como la industria química de extracción de fosfatos, la producción de energía eólica y la desalinización de agua de mar, así como en proyectos concretos como la construcción de una central eléctrica y una refinería de petróleo, la creación de diez zonas logísticas, la mejora de puertos, además de la inversión en polos tecnológicos y diez grandes proyectos turísticos.

Actualmente, cerca de 60 compañías españolas están presentes en el país, con una cifra de inversión total de 912 millones de dinares tunecinos y más de 5.000 personas empleadas. Además de la competitividad, Túnez ofrece como atractivo ser la puerta de entrada al mercado africano, especialmente a Libia y Argelia, países con los que mantiene acuerdos arancelarios.

Para fomentar la inversión extranjera en Túnez, donde ya están presentes 3.200 empresas, el director general de FIPA detalló las reformas desarrolladas por el Gobierno surgido tras la revolución para garantizar una mayor apertura y libertad de inversión en todos los sectores. Por ejemplo, la Ley de Finanzas Complementarias de 2012 ofrece ventajas durante cinco años a empresas extranjeras que contraten trabajadores cualificados tunecinos. El Código de la Inversión, que está actualmente en la fase final de preparación, busca reforzar los mecanismos de financiación para pymes, crear polos tecnológicos especializados en nuevas zonas, aumentar la transparencia de las licitaciones, simplificar los procedimientos administrativos, evitar la corrupción y aumentar la cooperación público-privada.

Los responsables tunecinos, que creen que España aún no ha materializado todo el potencial de presencia e inversión posible en aquel país, aseguraron que no tienen intención de reducir los incentivos fiscales, sino de consolidar las ventajas fiscales adaptándolas a las nuevas prioridades. “Las nuevas empresas que inviertan en Túnez tendrán las mismas, o más ventajas, que las que ya lo han hecho”, afirmó el director general de FIPA, que también comentó otros incentivos a la inversión, como la competitividad de salarios y alquileres, la educación de los trabajadores, la logística y el desarrollo de proyectos de infraestructuras.

euros

¿Es el confirming una alternativa viable de pago?

La búsqueda de efectivo está llevando a las empresas a explorar todo tipo de alternativas que, aunque llevan años en el mercado, no habían resultado atractivas hasta ahora. Es el caso del, confirming, un sistema que, según los datos las Cámaras de Comercio ya lo utilizan el 18% de las empresas que necesitaron financiación externa durante los tres primeros meses de 2012.

¿La razón? Este servicio financiero permite cobrar las facturas antes de que el cliente pague, a través de un acuerdo especial con las entidades financieras. En realidad lo que hace el banco es autorizar una línea de crédito, donde podría decirse que la garantía es la “seguridad” de que el proveedor abonará la cuantía de la factura en el plazo acordado, (90, 100, 150 días… ). Cuánto más largo sea ese plazo, mayores intereses cobrará el banco.

Vamos, lo que se dice pagar por recibir un adelanto. ¿Es esa una buena idea? La realidad es que no demasiado. Lo ideal sería negociar con el cliente para reducir todo lo posible el plazo de cobro entre el momento de emisión de la factura y el momento de ingreso real de la cuantía de la misma. Otra alternativa (en caso de que las entidades financieras estuvieran dispuestas) podría ser solicitar la tradicional línea de crédito cuyas comisiones son (o eran) inferiores.

Llegados a este punto, el confirming , al menos tal y como se concibe en España, debe ser una de las últimas opciones de buscar liquidez.

Es demasiado caro para lo tediosa que es su tramitación. No se trata de decidir en un momento de apuro que determinadas facturas se pueden pasar por confirming, sino que hay que tomar la decisión por adelantado, hablar con el banco negociar las condiciones y esperar una aprobación expresa por parte de la entidad. Como se podrá imaginar, la aprobación está íntimamente ligada al perfil de riesgo de la empresa que debe abonar la factura y a la cuantía de la misma.

La realidad es que sólo las grandes empresas y algunas pymes con alto nivel de solvencia son aceptadas por las entidades financieras como receptoras de este tipo de sistema de pago. Además, es una posibilidad viable sólo entre empresas de la zona euro, así que si su empresa es exportadora olvídese de esta alternativa.

Por si esto no fuera suficiente complicación, el confirming es otras de esas metodologías carentes de unificación. Así que puede ser una tarea imposible intentar negociar confirmings con diferentes entidades financieras ya que cada una exigirá requisitos y procedimientos diferentes. En momentos tal convulsos como los actuales, la demanda de criterios de solvencia o altas comisiones, en caso de que estos no existan, encarece en exceso el proceso.

Si con todos estos “peros” las encuestan muestra el incremento de la demanda sólo podemos llegar a una conclusión: los empresarios españoles están dispuestos a lo que haga falta con tal de ingresar algo de dinero y olvidarse de la tediosa tarea de perseguir a los morosos. Claro que otro motivo de ese incremento bien puede estar basado en que son las grandes y medianas empresas las que negocian directamente con los bancos líneas de confirming, obligando a los proveedores a pagar las comisiones en caso de querer cobrar antes sus facturas.

1888

ContyGo ayuda a pymes, autónomos y emprendedores

El dato es demoledor: el 85% de las empresas que se constituyen en España quiebra en sus tres primeros años de vida. Por otra parte, miles de pymes y autónomos se ven obligados a cerrar sus negocios cada día por la mala gestión. “Esto puede evitarse con la consultoría adecuada”, afirma Carlos Ruiz Tapiador, fundador de ContyGo (www.contygo.com).

¿Cómo? “Haciendo que pymes y emprendedores no se conformen con recibir simplemente esta asesoría y puedan, con una tarifa cercana a la que desembolsan hoy por estos servicios básicos, acceder también a la consultoría empresarial y a la tutela mensual de sus proyectos empresariales”, añade su creador.

Para ello cuentan con licenciados en Administración y Gestión de Empresas, o en Económicas, que cada mes visitan a los clientes para trabajar juntos en el proyecto del cliente. Una vez mantenida la reunión, el consultor de ContyGo tutela los proyectos necesarios para lograr los resultados idóneos e involucra, cuando sea necesario, a expertos del portal en cada área (estrategia, marketing, finanzas, IT…). Además, cada día, el cliente puede introducir los datos contables gracias a una tecnología propia. De esta manera, las pymes disponen todos los meses de sus estados financieros actualizados, lo que facilita una mejor toma de decisiones, a la par que se está al día en obligaciones fiscales y mercantiles.

“Mediante este tecnología, que permite realizar la contabilidad de manera casi automática, y con una metodología de trabajo efectiva que permite reducir más del 50% las horas de trabajo dedicadas a tareas administrativas, nuestros consultores pueden dedicar el 100% de su tiempo a realizar consultoría de alto valor añadido”, subraya Carlos Ruiz Tapiador.