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Cómo acceder a los créditos del Banco Europeo de Inversiones

Si gestiona una pequeña o mediana empresa y ha tenido la suerte de conseguir financiación durante los últimos años es muy posible que el origen de ese dinero estuviera en uno de los organismos internacionales menos conocidos entre la población española: el Banco Europeo de Inversiones (BEI).

 

Se trata, como su propio nombre indica, de un banco del que forman parte todos los países de la Unión Europea. Para entendernos podría decirse que es, algo así, como el Instituto de Crédito Oficial (ICO) de Europa. Según los últimos datos ofrecidos por el BEI, las pymes españolas han sido las empresas que más ayudas han recibido por parte de este organismo. Se identifica así mismo como el principal agente financiador en España desde el comienzo de la crisis. Solo en el último año ha concedido créditos por valor de 7.603 millones de euros a pymes españolas, de los que se han beneficiado 62.000 empresas, a una media de 80.000 de euros cada una. El montante es un 12% superior al de 2013.

 

La principal razón  de ese desconocimiento público, a pesar de la contundencia de sus datos, es que gran parte de su labor se establece de forma indirecta. Es decir, el BEI capta dinero de los mercados de capitales y lo presta a tipos de interés muy bajos, pero la adjudicación de este dinero al destinatario final se establece a través de intermediarios. Solo las grandes empresas con proyectos de inversión y desarrollo superiores a los 25 millones de euros pueden solicitar directamente ayudas. El resto de la actividad se canaliza a través de intermediarios tan variados como las sociedades de inversión de Comunidades Autónomas, organismos creados expresamente por los poderes públicos para canalizar fondos o, lo más habitual, los bancos comerciales.

 

En este blog nos hemos hecho eco en más de una ocasión de acuerdos entre varios bancos españoles y el BEI ( ver aquí y aquí) para financiar a pymes y otros muchos ejemplos de esa colaboración habitual.

 

Si el empresario accede a esos créditos tras leer noticias como las que Asesores de Pymes publica o similares, conocerá la labor del BEI. Pero lo más habitual es que acuda a su banco a solicitar un crédito y la entidad lo canalice como crédito BEI si se cumplen los requisitos que el organismo mundial establece como necesarios. En ese caso, es muy probable que el destinatario final del crédito ni se entere de dónde proviene el dinero. Y lo que es peor, aquellos cuyos créditos han sido denegados tampoco descubrirán que, tal vez, una pequeña modificación en la presentación de la solicitud habría sido suficiente como para haberse convertido en destinatario del dinero.

 

Es decir, una pyme no puede dirigirse directamente al BEI para solicitar ayuda, pero sí puede trabajar activamente para conseguirla, siguiendo unos consejos básicos.

 

1. Revisar la página web del BEI. Esto puede ser farragoso si no se saben idiomas ya que no hay versión en español. Está disponible en inglés, francés y alemán.  En ella, además de una amplia presentación, se publican todas las líneas de financiación que se aprueban en los 28 países de la Unión Europea.

 

2. Ponerse una alerta en Google. Esta opción es mucho más útil para los empresarios españoles, el servicio de alertas de Google. Como ya hemos comentado anteriormente, los programas de financiación del BEI se suelen hacer en colaboración con otros actores que, habitualmente, están muy interesados en difundir esa situación. Así que es fácil que cuando se aprueba una línea de ayudas aparezcan noticias, en medios de comunicación, blogs especializados, etc. El rastreador de Google le permitirá acceder a ellas más fácilmente.

 

3. Rastrear la web de los bancos en los que tenga pensado solicitar crédito. Normalmente, los bancos que tienen líneas de financiación con el BEI suelen destinar un apartado destacado de su página web a publicitarlas y a explicar todos los requisitos necesarios para acceder a ellas.

 

4. Estar al día de la actividad de las Sociedades Públicas de Promoción Económica. Existen en casi todas las Comunidades Autónomas y son unos de los organismos que más fondos del BEI han canalizado en España.

 

5. Solicitar expresamente uno de estos créditos. Con la información ya recopilada será mucho más fácil dirigirse al banco e incluso a una de las grandes empresas destinatarias de los créditos BEI y proponer un plan de negocio susceptible de financiación que cumpla con los requisitos adecuados.

 

Para empezar a trabajar, lo mejor es poner en el radar de esta búsqueda la siguiente cadena de palabras: Banco Europeo de Inversiones + Plan Junker.

 

Porque ese precisamente es el plan estrella que con el que la Unión Europea y el propio BEI pretenden incentivar todo tipo de proyectos de inversión y desarrollo en Europa.

Según ha explicado Román Escolano, vicepresidente del BEI, la idea de este plan es crear un fondo europeo de inversiones estratégicas tanto en innovación y estructuras como en pequeñas y medianas empresas.

En estos momentos no es más que un borrador, pendiente de aprobación en el Consejo Europeo. Pero si todo sale como está previsto, el BEI canalizará 21.000 millones de euros, de los cuales 5.000 millones están reservados en exclusiva para las pymes. Estos servirán como aval de los proyectos, por lo que se estima que en total será capaz de movilizar 300.000 millones. “Por cada euro que invierte el BEI se genera una inversión aproximada de 2 o 3 euros de inversores privados”, explicó Román Escolano. Esto es posible porque el dinero del BEI actúa como garantía de créditos de aquellos que los canalizan (empresas privadas, ministerios, ayuntamientos, comunidades autónomas).

Los detalles de cada uno de las líneas de crédito que genere el Plan Junker se irán precisando en el futuro. Aprovecharlo o dejarlos pasar, como dijo Serrat, “depende en parte de tí.”

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Claves para que una pyme reduzca su dependencia de los bancos

“Si algo nos ha enseñado esta crisis es que depender exclusivamente de la financiación de los bancos es una actividad de alto riesgo. Por eso este cambio debe comenzar ya”. Así de contundente se ha mostrado Juan Carlos Ureta, el presidente de Renta 4 en la presentación de un libro elaborado por el Instituto de Estudios Financieros en colaboración con el Círculo de Empresarios, titulado “Los retos de la financiación empresarial”.

La agonía financiera de los últimos años es algo de lo que pocos empresarios han sido capaces de zafarse, pero el reto de transformarse en una sociedad más parecida a la estadounidense, con menor dependencia de la banca para conseguir dinero y más acceso a los mercados, no es una tarea fácil.

En la presentación del libro también estuvieron presentes, entre otros, Antonio Zoido, presidente de BME y Mónica Oriol, presidenta del Círculo de Empresarios. Y si algo dejaron claro en sus intervenciones es que el cambio en el sistema financiero es imprescindible. “Es una tendencia en toda Europa que ya ha comenzado y es imparable”, comentó Oriol.

Pero el cambio exige diversos pasos en el caso del tejido productivo español, como son:

1.- Crecer. El tamaño de las pymes es la gran rémora para la competitividad española y también para el acceso al crédito. El 95% de las empresas tiene menos de 10 empleados. Con esa estructura la diversificación de fuentes de financiación es casi imposible. No hay acceso ni a la emisión de Renta Fija en MARF, mucho menos a cotizar en el MAB. El capital riesgo y el crowdfunding son casi las únicas alternativas viables para la financiación de sus grandes proyectos.

2.- Transformar la estructura financiera. Apostando más por los recursos propios y dando más peso a la financiación vía capital frente a la financiación vía deuda. Los autores del informe confirman que este cambio ya está en marcha en las empresas no financieras del Ibex 35. El reto que deben superar las pymes es ceder parte de su capital a externos.

3- Mayor profesionalización de las empresas. El pequeño tamaño de una empresa no puede ser una excusa para relajar el exhaustivo control que necesita la gestión financiera y para aplicar las máximas exigencias de transparencia a la misma. Ambos requisitos serán imprescindibles para todos aquellos empresarios que intenten acceder a cualquier tipo de financiación alternativa.

4.- La innovación la financian mejor los mercados. Si en alguna ocasión ha ido al banco a contarle un nuevo proyecto ya habrá experimentado que las entidades financieras no comulgan mucho con apostar por el riesgo de lo desconocido. Todo lo contario ocurre con los inversores externos desde los posibles accionistas, hasta las empresas de capital riesgo o el crowdfunding. Las apuestas de futuro y las novedades tendrán mucha mejor acogida por esa vía de financiación que intentando convencer a los directores de oficinas bancarias.

5.- La financiación barata es cosa del pasado. El Banco Central Europeo ha fijado el precio del dinero en el 0%, pero que nadie se engañe, conseguir un crédito ya nunca tendrá los precios anteriores al estallido de la crisis. La ‘buena noticia’, según los autores del estudio, es que cada vez tendrán más peso otros retornos no monetarios que se derivan de las nuevas formas de financiación. Por ejemplo, si una firma de capital riesgo invierte en la compañía además de dinero ofrece ayuda para profesionalizar la gestión.

6.- La diversificación es una obligación ineludible. Se impone tratar la financiación de la empresa con criterios similares a los que se construyen las carteras de inversión. El objetivo es que si alguna de las fuentes de financiación tiene problemas, el resto sirvan para compensar los problemas.

7.- Empecemos con el circulante. Un primer paso para entrar y conocer los canales de financiación no bancaria, puede ser la financiación del circulante. Por ejemplo mediante el factoring sin recurso. Gracias a este método de financiación, adelantamos el cobro de nuestras facturas y cedemos el riesgo de impago de las mismas. Un canal de financiación no bancario que ofrece esta modalidad, al 2,75%, es el Fondo Apoyo a Empresas.

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5 fuentes públicas y privadas de financiación empresarial

Que la financiación es un pilar básico tanto para el crecimiento como para el día a día de las empresas es algo por todos conocido, pero ¿seguro que conocemos todas las opciones disponibles en el mercado? En el artículo de hoy hemos querido destacar algunas de ellas, tanto de entidades públicas como privadas.

 

 

CDTI

El Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial, dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad, acaba de revisar a la baja los tipos de interés de los distintos instrumentos de financiación que ofrece a los proyectos de I+D+i. Estos proyectos se financiarán con un interés igual al Euribor (hasta ahora se sumaba el 0,1%). Las mismas condiciones se aplicarán a las ayudas a la Preparación de Propuestas Comunitarias (APC), a las ayudas para la Preparación de Ofertas a Grandes Instalaciones Científico-Tecnológicas (APO) y a las ayudas a la Internacionalización.

Asimismo ofrece una mejora para la financiación de proyectos Línea Directa de Innovación, que son aquellos que implican la incorporación y adaptación de tecnologías novedosas a nivel sectorial siempre y cuando supongan una ventaja competitiva para la empresa. Estos proyectos se podrán amortizar a tipos del 1% en los préstamos a 3 años y del 2% en los préstamos a 5 años (hasta ahora se aplicaban tipos del 2% y 2,5%, respectivamente).

 

Santander

Fondo Advance es la propuesta que el Santander ofrece a las pymes para financiar sus proyectos. Como condición, tienen que tener más de tres años de vida, y podrán financiar proyectos singulares de inversión para el crecimiento de su negocio: I+D+i, inmovilizado material, expansión de operaciones… por un importe mínimo de un millón de euros, un plazo mínimo de 3 años y mediante deuda estructurada a la tipología del proyecto: subordinada, convertible o de otro tipo.

Importante: esta alternativa de financiación no se dirige a pymes para operaciones de financiación de su negocio recurrente o en situación de restructuración de su pasivo. Asimismo, se excluyen de esta alternativa de financiación los sectores financiero y promotor.

Para las pymes y proyectos que cumplan las condiciones mencionadas, el Fondo Advance facilitaría financiación a medio y largo plazo con flexibilidad en el calendario de pagos y en la exigencia de garantías. La documentación exigida es la siguiente: cuentas auditadas al menos del último ejercicio; plan de inversión / crecimiento asociado al proyecto; y certificados de estar al corriente de pagos con Seguridad Social y con la Agencia Tributaria.

 

Fondo Apoyo a Empresas

Esta iniciativa de CESCE, que cuenta con el apoyo de Ferrovial, Mutua Madrileña y Técnicas Reunidas, ofrece financiación no bancaria a las empresas mediante el descuento de facturas comerciales. Las empresas pueden acceder al Fondo independientemente del tamaño que tengan o de si venden en España o en el exterior. Los recursos llegan en 6 días a partir de la solicitud y el tipo de interés es del 4,75%. Al ser un canal de financiación no bancario, no aparece en CIRBE, y no ocupa líneas bancarias ni de la empresa que solicita la financiación ni del proveedor que paga la factura.

 

BEI y Sabadell

Ha puesto a disposición de las empresas una nueva línea financiera de 500 millones de euros, destinada a financiar proyectos de inversión y capital circulante. Del total disponible, 250 millones de euros provienen de los fondos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y Banco Sabadell aporta 250 millones de euros adicionales.

Podrán optar a la misma pequeñas y medianas empresas, y empresas de mediana capitalización (MIDCAP, hasta 3.000 empleados) industriales y de servicios, y facilitarles el acceso al crédito en condiciones favorables para impulsar el crecimiento económico, la expansión de los negocios y la creación de puestos de trabajo.

La línea incluye préstamos, leasing y renting, hasta un plazo máximo de 15 años, en el caso de las inversiones, y a 3 años, en el caso del circulante, y a un tipo de interés preferente, beneficiándose además de una reducción de un 0,25% en el tipo de interés bonificado por el BEI.

 

ICO

La Línea ICO, para empresas y emprendedores, está dirigida a autónomos y todo tipo de empresas. Mediante la misma, pueden financiarse necesidades de liquidez (hasta el 100% de financiación para operaciones de hasta 3 años), inversiones financiables (hasta el 100% -incluido el IVA o impuesto análogo-, o necesidades de liquidez -adquisición de activos fijos productivos-); adquisición de vehículos turismo (hasta 30.000 euros + IVA); adquisición de empresas; gastos de circulante con un límite de hasta el 50% del importe total de la financiación, que podrá ampliarse hasta el 100% para operaciones de hasta 1, 2 y 3 años. El importe máximo de financiación por beneficiario y año es hasta 10 millones de euros, y el plazo de amortización hasta 20 años.

También dispone de la Línea ICO Innovación Fondo Tecnológico, destinada a empresas innovadoras que realicen inversiones en activos fijos productivos, nuevos o de segunda mano, en territorio nacional. Se puede financiar hasta el 100 % del proyecto de inversión (IVA/IGIC) no incluido, con un límite máximo por cliente de 1,5 millones de euros.

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Listado de ayudas de la UE para emprendedores

Si quieres emprender, o desarrollar tu negocio o servicio en la Unión Europea (UE), ésta dispone de una serie de fondos y programas que te allanarán el camino. Por ejemplo, con el fin de ayudar a las pequeñas y medianas empresas a explotar al máximo las variadas y diferentes oportunidades que brinda el mercado europeo, en febrero de 2007 se creó la red Enterprise Europe Network. La misma reúne a cerca de 600 organizaciones de apoyo empresarial de más de 50 países y en España, en concreto, cuenta con 52 puntos de contacto repartidos en cámaras de comercio, parques tecnológicos, universidades, y agencias de desarrollo. Los servicios que ofrece son: internacionalización (para impulsar el desarrollo de los negocios en nuevos mercados); transferencia de tecnología (tanto para encontrar la tecnología que necesitas para completar tu negocio, como para hallar socios que puedan usar las tecnologías que has desarrollado); financiación y acceso a fondos (no solo te permitirá descubrir cuáles son las vías de financiación europea a tu disposición, sino que también podrás recibir asistencia para obtener financiación, incluidos los fondos del Séptimo Programa Marco); asesoramiento jurídico (para que vender sus productos o servicios en otro país te resulte más sencillo); y servicios de información.

Si nos centramos en el capítulo de financiación, la UE abarca desde el acceso a la misma a través de “Acceso a financiación”; otro apartado dedicado a los micropréstamos y microfinanciación; y un tercero relativo a las subvenciones y contratación pública.

 

Emprendedores e innovación

 

  • Nacida bajo la filosofía ayudar a toda aquella empresa cuyo trabajo suponga una innovación para el mercado, ‘Instrumento PYME’ – en inglés ‘SME Instrument’ – intenta abordar todas las fases, desde la idea, hasta la comercialización en el mercado. Y abarca tres momentos: el alumbramiento, en el que se le puede otorgar hasta 50.000 euros, a la par que se le asigna un mentor; el desarrollo del proyecto, con una subvención de hasta el 70% del presupuesto (entre medio millón y 2,5 millones); y los instrumentos financieros (garantías, avales, capital riesgo…).

 

  • También interesantes son los ‘Fondos para I+D (Horizonte 2020)’, un programa que financia proyectos de investigación e innovación de diversas áreas temáticas en el contexto europeo. Para el periodo 2014-2020 cuenta con casi 80.000 millones de euros. Investigadores, empresas, centros tecnológicos y entidades públicas son quienes tienen cabida en este programa.

 

  • Y aunque se denominada ‘ERASMUS para jóvenes emprendedores‘, no solo está dirigido a jóvenes como tales, sino que también tienen cabida cualquier persona que haya creado una empresa y que la misma tenga menos de tres años de vida. Durante un periodo de seis meses, el emprendedor compartirá experiencias con un empresario experimentado, mejorando de esta manera su plan de negocio. De momento, son más de 2.500 los intercambios efectuados, y para 2020 se espera superar los 10.000.

 

Internacional

Recoge todos los elementos de apoyo de la UE en materia de internacionalización. Y lo hace país por país. En España, por ejemplo, aparece el ICEX, así como todos los organismos a niveles autonómico y regional. También están segmentados por país de destino (si se quiere exportar desde España a Rusia, a China, a Perú…).

 

 

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Ley de Fomento de la Financiación Empresarial: descubre las medidas que más te benefician

El pasado viernes el Consejo de Ministros aprobó una amplia batería de medidas para ayudar a las empresas a conseguir financiación. El objetivo del Gobierno es romper con la dependencia que tienen las pymes de la financiación bancaría, un 75% del total, y para ello ha puesto en marcha diversas medidas, desde una mayor regulación de las empresas cotizadas en el Mercado Alternativo Bursátil, hasta una ley de crowdfunding, pasando por asuntos más cotidianos como la imposición de preavisos por parte de las entidades de crédito o la regulación de las sociedades de garantía recíproca. El saco es grande y no todas las medidas pueden ser aprovechadas por todas las empresas, por eso en Asesores de Pymes hemos querido dulcificar la tarea de leerse el Boletín Oficial del Estado y hemos agrupado las nuevas propuestas en función de su accesibilidad a las pymes.

Lo más útil: preaviso de recorte de financiación.

Aquí incluimos aquellas que con más probabilidad podrán ser accesibles para cualquier empresa.  A la cabeza está el preaviso de recorte de financiación. Si el banco quiere recortar líneas de crédito o préstamos por un valor superior al 35% de la deuda de cualquier empresa, sin importar su tamaño, deberá avisarlo con 15 días de antelación. Además, tendrá que proveer a la pyme de un documento con la información de su historial financiero. De esta forma se intenta dar un mayor margen para que los empresarios puedan buscar financiación alternativa.

Además se estimula el buen comportamiento financiero de las empresas, ya que ese historial de crédito o “rating de pymes” reflejará si es o no un buen pagador. A falta de su definición final por parte del Banco de España, lo cierto es que ese historial de crédito es un documento básico en la negociación empresarial en muchos países occidentales. De momento, lo único que se ha precisado sobre ese documento en su versión española es que el banco deberá extenderla de forma gratuita en caso del recorte de crédito comentado. También podrá ser solicitado voluntariamente por cualquier pyme a un “coste reducido” y se le facilitará en un plazo máximo de 15 días, según lo publicado en el Boletín Oficial del Estado.

Lo más atractivo: la regulación del crowdfunding.

Es, tal vez, la medida estrella de la ley y una de las que más puede beneficiar a las micro empresas. Por primera vez en la historia,  España regula los préstamos entre personas. Como se ha comentado en este blog en más de una ocasión, el crowdfunding ya era una actividad más o menos conocida en España.  Pero el miedo  a lo novedoso de la fórmula y a la desregulación inhibía a más de un interesado.  Ahora, financiar a las empresas a través de plataformas de Internet no será una locura de inversores alternativos, sino un tipo de  inversión más.

De esta forma, las pymes se podrán beneficiar del interés de muchos inversores con exceso de liquidez que, como ocurre en otros países, prefieren buscar el beneficio de su negocio en la economía real.

Para evitar abusos, el Gobierno ha distinguido dos tipos de inversores:  Acreditados, entre los que estarán los institucionales, las empresas con activos superiores a un millón de euros, una cifra de negocio por encima de los dos millones  o unos recursos propios  de más 300.000 euros.  Además de las personas físicas o jurídicas cuyos niveles de renta superen los cincuenta mil euros al año o tengan un patrimonio superior a cien mil euros y soliciten expresamente este tratamiento). Para todos ellos no habrá ningún límite de inversión.

Sí lo tendrán, en cambio, los no acreditados (todos los que no cumplan los anteriores requisitos). Para estos, se ha fijado una aportación máxima de 3.000 euros por proyecto, y 10.000 en total al año en todas las plataformas. Además, tendrán que firmar de puño y letra que conocen los riesgos de esta inversión.

Para las empresas esta normativa va a facilitar y profesionalizar la captación de financiación de amigos, familiares y locos.  Sobre todo la procedente de esos “locos” que antes apenas podrían localizar entre amigos de amigos y que ahora no sólo serán más accesibles a través de estas plataformas sino que, es probable, que también estén más interesados. En un contexto de tipos de interés tan bajos como el actual, conseguir entre el 8% y 10% que pagan en estas plataformas las empresas que solicitan crédito puede ser muy atractivo.

Lo más selecto: el MAB

Finalmente, están las reformas en el Mercado Alternativo Bursátil. Los últimos escándalos acontecidos en empresas de ese mercado han marcado, sin duda, la redacción de esta nueva normativa. El Gobierno busca un mayor control, por eso ha introducido nuevas exigencias en cuanto al perfil de los auditores de las mismas. Aunque, tal vez, el cambio más importante sea el de fijar los 500 millones de euros de capitalización como el límite a partir de la cual una empresa deberá abandonar el MAB para cotizar en el mercado continuo y cumplir con las exigencias que eso conlleva.

Lo más complicado, pero tal vez lo más útil: las titulizaciones

Por último, la ley aprobada el viernes, reforma también las titulizaciones. Según explicó el Ministro de Economía, Luis de Guindos, se trata de paquetes de préstamos que los bancos agrupan en vehículos financieros con capacidad para emitir bonos en los mercados financieros. Tradicionalmente, estos préstamos debían tener como subyacente (garantía) un activo inmobiliario, pero ahora esa exigencia cambia y se permite titulizar préstamos en los que la garantía es un préstamo de una Pyme. El ministro calcula que en España habría unos 235.000 millones disponibles para ser titulizados. Pero lo que es mucho más interesante, dispuestos a ser comprados por el Banco Central Europeo. De esta forma, las entidades financieras tendrán más incentivos para prestar a las pymes, ya que a cambio de esos créditos podrán obtener liquidez del BCE.

BANCO

Cómo negociar con éxito con los bancos

BANCOLas conversaciones entre empresa y entidades financieras suelen estar salpicadas de presiones, cesiones, pactos y desacuerdos. Ambas partes mantienen una especie de relación de amor-odio que se perpetúa en la medida en que ambos se necesitan para sobrevivir. Por eso, la habilidad negociadora de la compañía puede ser clave para determinar el éxito de una negociación.

 

Las operaciones más habituales que suelen llevar a la empresa la sucursal bancaria son el descuento de papel, la solicitud de líneas de crédito, los pagos corrientes y los 8 contratos de leasing o factoring. Pero hay que tener en cuenta que todas las operaciones no se tratan de la misma forma. Por ejemplo, no es lo mismo negociar las nóminas o los pagos a proveedores que una financiación a largo plazo porque el riesgo que asume el banco es más alto. Atención: las entidades financieras lo que quieren son garantías y solvencia. Por eso, la empresa debe tener muy claro tanto qué les puede ofrecer así como saber qué le van a exigir dichas entidades.

 

Rigor y transparencia

En toda negociación con una entidad financiera, que no hay que olvidar que es un proveedor de recursos y servicios para la empresa, ha de procurarse establecer la relación sobre bases de mutua confianza y optimizar la capacidad negociadora de la compañía. Rigor y transparencia son elementos necesarios en este vínculo, sin por ello descuidar que hay proveedores alternativos ni tampoco que es necesario tomarse el tiempo necesario para estar bien informado y tener preparadas las respuestas posibles.

Por eso, y para plantear bien una negociación bancaria, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones. Para empezar, la empresa debe realizar un autodiagnóstico de su propia fortaleza o debilidad financiera y evaluar con qué alternativas bancarias se cuenta. En general, no conviene trabajar sólo con una entidad financiera. Después, hay que exponer con rigor las necesidades de tesorería. Ello supone preparar un plan a doce meses de ingresos y gastos con los instrumentos a utilizar para cobros y pagos, así como elaborar una historia resumen de la vida de la compañía. Un plan de esta naturaleza transmite sensación de profesionalidad y confianza y, sobre todo, ayuda a que el riesgo que asume la entidad financiera quede minimizado. También es preferible presentar una demanda de financiación que supere las necesidades de la empresa a quedarse corto y tener que renegociar. En caso de retraso en cobros, conviene adelantarse e informar al banco de la situación. Asimismo, realizar una negociación global con la entidad financiera de las contrapartidas que ofrece a la empresa como usuaria de sus productos es un punto importante. Las mismas incluyen una valoración de intereses, comisiones de riesgo, pago por servicios, saldo medio del pasivo y pasivos indirectos por domiciliaciones de nóminas o liquidación de impuestos (por ejemplo, IVA) y seguros sociales. Por último, es interesante ofrecer otras oportunidades de servicio que en el futuro el banco puede prestar a la compañía, a la par que exigirle rigor sobre fechas de valoración de cargos y abonos, o sobre tarifas de comisiones y gastos repercutibles, por ejemplo.

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Programa COSME: 25.000 millones de euros para las PYMES

money-256315_640La Comisión Europea (CE) y el Fondo Europeo de Inversiones (FEI) han firmado un acuerdo gracias al cual las pymes europeas tendrán acceso a una financiación de hasta 25.000 millones de euros. Bajo el nombre de Programa COSME ( Programa Europeo para la Competitividad de las Empresas y de las Pequeñas y Medianas Empresas), tendrá una vigencia de siete años (2014-2020), y funcionará en forma de garantías de financiación para ayudar a los bancos a conceder más préstamos y arrendamientos financieros a las pymes. ¿Su fin? Mejora del acceso a la financiación, acceso a los mercados y fomento de la cultura empresarial.

 

Una vez firmado el acuerdo, el FEI publicará una convocatoria abierta de manifestaciones de interés en la que podrán participar las entidades financieras admisibles (bancos, entidades de garantía, fondos, etc.). Y después de un exhaustivo procedimiento de diligencia, el propio FEI seleccionará a los intermediarios financieros que se encargarán de poner la nueva financiación a disposición de las pymes europeas de todos los sectores.

 

“El programa COSME es un elemento importante de la acción de la UE para superar las conocidas dificultades con que se enfrentan las pymes a la hora de acceder al crédito. La firma de este acuerdo pone de manifiesto el firme compromiso de la CE de ayudar a las pymes a prosperar, ya que son la columna vertebral de la economía de la UE, y son responsables de la creación del 85 % del total de nuevo empleos”, afirmó Ferdinando Nelli Feroci, comisario de Industria y Emprendimiento, durante la rúbrica del mismo. Por su parte, Pier Luigi Gilibert, director ejecutivo del FEI, declaró que “a través del programa, el FEI podrá apoyar a un número aún mayor de pymes en toda Europa. Partiendo del éxito del anterior Programa para la Innovación y la Competitividad (PIC), que permitió una financiación de las pymes de unos 20.000 millones de euros, y que contribuyó a crear o mantener más de un millón de puestos de trabajo, con COSME queremos mejorar el acceso de las pymes a la financiación y apoyar el crecimiento y el empleo en Europa”.

 

¿Cómo funcionará? Lo hará en forma de garantías de financiación para ayudar a los bancos a conceder más préstamos y arrendamientos financieros a las pymes. Debido al efecto multiplicador del programa, cada euro invertido en garantía de préstamos permitirá obtener hasta treinta euros de financiación para las pymes. Garantías que ayudarán a muchas pymes que, de otro modo, tendrían dificultades para obtener financiación por carecer de garantías suficientes.

Las previsiones apuntan a que alrededor de 330.000 pymes reciban este tipo de préstamos por un valor que podría alcanzar los 21.000 millones de euros. Y, tomando como base el PIC, se calcula que el 90 % de las empresas beneficiarias tendrán un máximo de diez trabajadores y dispondrán de un importe medio de alrededor de 65.000 euros en préstamos garantizados. Esta categoría de empresas es la que tiene más dificultades para obtener préstamos.

Otra parte del presupuesto del programa COSME, unos 4.000 millones de euros, se invertirá en fondos que ofrezcan capital riesgo a las pymes en fase de expansión y, en particular, a las que realizan actividades transfronterizas. Los gestores de fondos operarán sobre una base comercial para garantizar que las inversiones se centren en las pyme con mayor potencial de crecimiento. Está previsto que unas 500 empresas reciban este capital.

 

A través del portal de acceso a la financiación, las pymes podrán acceder en los próximos siete años a más de 100.000 millones de euros de financiación de la UE procedente de diversos programas europeos.

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Cómo negociar bien en otros países

Negociar fuera de España es sencillo si tenemos confianza con nuestro interlocutor, pero también puede convertirse en un infierno si no le conocemos bien, no sabemos nada de su país y, además, no hemos tomado ciertas precauciones como enterarnos de sus costumbres y hábitos a la hora de hacer negocios. En este caso, semanas o meses de contactos pueden irse al traste por unas palabras erróneas o un comportamiento equivocado cuando nos encontremos frente a frente.

 

Para evitar que esto ocurra, hay que conocer bien los aspectos culturales y la forma de comportarse de los habitantes del país en cuestión. Con toda seguridad, algunos de ellos afectarán muy directamente a las negociaciones de los directivos, en unos casos más que en otros dependiendo del territorio. Pequeños detalles pueden convertirse irremediablemente en la causa de que un negocio no llegue a buen puerto o, por el contrario, que resulte mejor de lo previsto inicialmente. Es  imprescindible conocer las principales fórmulas sociales, los usos y costumbres, así como las cuestiones que más preocupan a nuestros interlocutores antes de reunirnos con ellos para cerrar un trato. También puede ser interesante y de mucha utilidad saber si el directivo con el que debemos tratar ha permanecido siempre en su país o ha tenido la oportunidad de estudiar y trabajar en otras zonas del mundo, lo que sin duda le habrá proporcionado una mentalidad más abierta y versátil.

 

Aunque cada territorio es un mundo, las principales diferencias culturales que pueden incidir en la forma de hacer negocios se pueden encontrar entre los países de Oriente y  Occidente. Por ejemplo, en estos últimos la responsabilidad individual es un asunto completamente asumido y que resulta clave, mientras que en los orientales, como Japón o China, la pertenencia a un grupo tiene mucha más fuerza y, consecuentemente, el ámbito personal no es tan prioritario. Todo esto tiene su repercusión en la forma en que se comunica cada uno, en las prioridades con las que acude a la mesa de negociación y en sus objetivos finales.

 

En cualquier caso, es importante mantener la mente abierta y no mostrarse rígido en ningún momento, asumir las inquietudes y preocupaciones de nuestro interlocutor y no mostrar extrañeza o nerviosismo ante determinados comportamientos, preguntas, exigencias o ruegos que haga. También hay que tener en cuenta que algunas negociaciones comienzan y terminan en la oficina, mientras que otras deben ser culminadas en un restaurante o, incluso, en una visita a la casa familiar del directivo. Por otra parte, como advierten los expertos, en los países árabes los acuerdos verbales suelen tener una gran validez, mientras que en los anglosajones es mejor asegurarse de contar con un contrato firmado.

 

También es conveniente conocer determinadas cuestiones que no son propiamente culturales, pero que están directamente relacionadas con las costumbres de los habitantes de cada país, como el tipo de redacción que se suele utilizar a la hora de elaborar contratos, las fórmulas de financiación con las que se sienten más cómodos y los métodos de pago que emplean habitualmente. Finalmente, el idioma es una cuestión fundamental. En ocasiones no basta hablar solo inglés para entendernos con todo el mundo, sino que conviene aprender también algunas palabras o frases del idioma local, aunque éste sea casi incomprensible para nosotros, ya que con ello daremos mejor impresión y transmitiremos un mensaje de mayor comprensión hacia nuestro interlocutor, algo que al final seguro que tendrá su recompensa.

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Cómo enamorar a un inversor

La relación entre un emprendedor y un inversor no es exactamente de amor, pero casi. El primero debe enamorar al segundo para que éste quede prendado del proyecto empresarial. En uno de los foros sobre financiación que se acaban de celebrar en Madrid los expertos han dado las claves para hacer caer en las redes del negocio a un inversor, concretamente a un business angel.

 

Pues bien, lo primero que hay que hacer para conquistarlo es conocerle bien, saber cómo actúa, qué busca y qué no busca. A partir de este conocimiento, el emprendedor podrá ajustar la presentación que prepare de su empresa a los intereses y costumbres del potencial inversor.

 

Hay que tener en cuenta que un business angel suele ser un ejecutivo o un profesional que tiene un capital y que quiere rentabilizarlo. Incluso algunos de ellos han sido antes también emprendedores, pero no son habitualmente inversores profesionales. Además, no suelen tener tiempo ni ganas de meterse en la gestión de un negocio, pero sí pueden y quieren apoyarlo. También hay que tener claro que no deben tener una relación personal con el proyecto ni tratarse de familiares, ya que en estos casos invertirían por otro tipo de razones y el proceso sería diferente. La última característica del B.A. es que le motiva o asume los riesgos de un negocio innovador.

 

Una vez que hemos hecho la fotografía del inversor, tenemos que considerar cómo actúa. Pues bien, un business angel se convierte en un socio inversor y participa en la sociedad; y puede aportar al negocio en una primera ronda entre 100.000 y 200.000 euros. No es conveniente que ponga más en un primer momento (sí en otras rondas posteriores), porque es necesario probar si la empresa es capaz de arrancar y funcionar con las expectativas previstas. Además, el B.A. se planteará salir del negocio en un periodo comprendido entre 3 y 5 años y obtener una rentabilidad multiplicada por  10 ó 12.

 

La cuestión que hay que conocer a continuación es qué busca el inversor. Y la respuesta la tenemos en las siguientes consideraciones:

 

-Un negocio que tenga bien identificados a todos sus segmentos de clientes y las necesidades de cada uno.

-Que haya validado que dispone de una solución para esas necesidades y que aporta suficiente valor como para que algunos clientes de esos segmentos paguen por ello.

-Que conozca bien su competencia y tenga ventajas competitivas reales, efectivas y sostenibles.

-Que el negocio haya identificado sus motores de crecimiento, haya creado al menos algunos de los canales comerciales y los tenga funcionando eficaz y eficientemente.

-Que cuente con métricas de su actividad para demostrar que el negocio es escalable y poder proyectar las cifras de resultados para los próximos años.

-Que tenga unas cifras de resultado de negocio previsibles, que indiquen que el valor de la sociedad puede multiplicarse por 10 ó 12 en el futuro.

-Que cuente con un equipo capaz de desarrollar el modelo de negocio y el producto, y conseguir los resultados.

-Que sea el momento adecuado para poner el negocio en marcha.

-Y que se permita identificar claramente las oportunidades de salida de los socios inversores dentro de 3 ó 5 años a través de: compra comercial, entrada de una entidad de capital riesgo o salida a bolsa.

 

Y una vez que hemos tenido en cuenta todo esto, sólo nos quedará el último paso: ¿cómo presentarse ante el business angel? Pues bien, estos son los consejos:

 

-Acudir a una ronda de inversión cuando el proyecto cumpla las expectativas del B.A.

-Hacer una presentación centrada en demostrar que el proyecto cumple con todo lo que busca el B.A.

-No tratar al B.A. como un cliente, no hay que obsesionarse con venderle un producto sino un negocio.

-Plantear una propuesta de inversión razonable en los siguientes elementos: valoración de la sociedad, financiación necesaria, objetivos del negocio y plazos, hitos ulteriores de financiación previstos, evolución del valor de la sociedad bien fundamentada, y oportunidades de salida para los inversores.

-Finalmente, hay que conciliar los intereses de los inversores con los propios en el pacto de socios y propiciar una salida rentable del B.A.

 

Si hemos tenido en cuenta todas estas cuestiones, probablemente ya habremos enamorado al inversor.

dinero

¿Es el Capital Riesgo la solución financiera para su pyme?

La relación entre una pyme y los fondos de capital riesgo se plantea en muchas ocasiones como la de un candidato en búsqueda de empleo. La pequeña empresa suele verse como la parte débil que debe cumplir con todos los requisitos que exige el fondo, que para eso es quien pone el dinero.

Las noticias sobre el interés de los fondos internacionales en España e iniciativas como el fondo de fondos del ICO están dinamizando mucho más el mercado y haciendo que muchas pymes se planteen el dilema. Con el grifo del banco cerrado, ¿es esta una buena alternativa para conseguir dinero?

De la misma forma que los candidatos a un puesto de trabajo pueden decir (aunque hoy en día parezca un lujo) que la empresa en cuestión no es el sitio en el que quieren desarrollar sus tareas profesionales, también el empresario puede decidir que el modo de trabajo del capital riesgo no es lo quiere para su empresa.

En algunos, como en el caso de las micropymes (menos de 10 empleados) la duda ni siquiera  es planteable. Por su tamaño, el capital riesgo suele descartarlas. Para el resto, la situación más habitual recuerda mucho a un ritual de apareamiento digno de pavos reales. Empresarios abriendo sus plumas: destacando proyectos de I+D que apenas tienen más vida que la idea puesta en un papel, rediseñando páginas web, cambiando sus objetivos de negocio… para cumplir con las expectativas que esos fondos dicen tener en cuenta. Pero, ¿realmente es esa la financiación que quieren para sus pymes? Algunos se dan cuenta tarde que cometieron un error, otros la ven como la mejor de las decisiones. Todo depende del proyecto de negocio.

Si el criterio por el que se ha planteado la entrada de capital riesgo en la empresa es sólo por la necesidad de financiación, lo más probable es que la decisión sea errónea. Un capital riesgo, no es un banco que pide unos requisitos, entrega el dinero y espera a su devolución. Este tipo de empresas toman parte del capital de las empresas en las que participan. Esto, cuando se trata de pymes con socios, puede acarrear problemas ya que descontrola el balance de fuerzas de poder sobre el que se constituyó inicialmente la empresa y puede generar conflictos a la hora de tomar decisiones importantes. En muchos casos, no todos los socios pueden tener la misma opinión respecto a las posturas de la empresa de capital riesgo.

Además, conviene recordar que el capital riesgo tiene un límite temporal. Su participación en la empresa no supera los 10 años. ¿Se bate el cobre igual alguien que quiere sacar la máxima rentabilidad en el menor tiempo posible que quien ve el negocio como un proyecto para toda la vida? Esa disparidad de criterios suele ser otra fuente de problemas. Para algunas pymes, correr demasiado en un determinado momento de su negocio puede acabar con el negocio en sí mismo. Es lo que se llama morir de éxito y muchos empresarios son reacios a ello.

Con la entrada de capital riesgo el proceso de crecimiento se suele acelerar. La buena noticia es que la profesionalidad de estos gestores externos ayuda a gestionar ese crecimiento desmedido y conseguir que la empresa se adapte a él con suficiente rapidez. Al menos, así lo asegura un estudio elaborado por un grupo de expertos de las universidades estadounidenses de Standford, MIT y Dartmouth. Su tesis pretendía descubrir si las empresas de capital riesgo ayudan a innovar con éxito o simplemente entran en aquellas empresas que, por sus características, ya están en la rampa de lanzamiento del mismo. La conclusión es que la profesionalidad de los equipos de los fondos de capital riesgo dispara el número de patentes de las empresas en las que participan y además, impulsa sus posibilidades de salir a bolsa. Es decir, les ayuda a crecer y lo hace en el buen camino.

Otra cosa es que ese sea el objetivo de su propia empresa. La entrada de fondos de capital riesgo implica presencia de representantes del fondo en los órganos de dirección de las pymes y esto, a su vez, compartir toda la información sensible de la compañía ¿Está dispuesto a eso? Este es, en muchos casos, el escollo más difícil de superar. Conseguir que los socios de la pyme acepten que ellos ya no mandan. O, al menos, ya no mandan tanto como antes.

¿Merece la pena la pérdida de poder? Si la respuesta es positiva, ya sabe que toca acicalarse y prepararse para el reto. Pero si lo que importa es mantener la esencia de la idea que le hizo hacerse empresario, el control de sus riesgos e incluso de sus angustias financieras, sepa que la opción de vestirse de casual es tan respetable como la primera.  Todo es cuestión de gustos.

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Claves para echar las redes a un business angel

Horas de trabajo, renunciar a la vida privada, estrés, soledad, aportar el patrimonio personal… Muchos son los riesgos que asume una persona cuando se decide a navegar en el mar del emprendimiento. En el otro lado de la balanza, independencia, libertad y autorrealización. Ante la falta de oportunidades en el mercado laboral, por la crisis, muchos recurren a esta fórmula. Y una de las galernas que se suelen encontrar es la necesidad de capital. Familiares y los propios ahorros suele ser la fuente que utilizan para iniciar el negocio. Pero si se quiere ir más allá, hay que recurrir a otras alternativas. Con el grifo de la banca cerrado, otra de las puertas a las que se puede llamar es la de los inversores privados, o business angels.

¿Qué buscan?

El acceso a la financiación se ha convertido en una verdadera odisea. Por eso, cada vez más, quienes reman en el mundo emprendedor ponen rumbo a los inversores privados. Pero, ¿qué hay que hacer para que éstos, al final, acaben creyéndolos y les den un sí? “Para empezar, tienen que creer al cien por cien en su proyecto. Deben poner mucha pasión en su exposición y transmitirla”, afirma Elisabeth Martínez, directora de una aceleradora de startups. Junto a la pasión, otro punto relevante en el que suelen fijarse es ver si poseen experiencia previa en lo que están presentando, y mucha polivalencia. “Un emprendedor, desde el principio, tiene que hacer de todo y estar dispuesto a todo”, señala Iñigo González de Luna, miembro de Comité de Inversores de un fondo de venture capital.

También ponen su punto de mira en la capacidad de liderazgo. Un campo que, reconocen, es bastante difícil de identificar. Por ejemplo, y en el caso de Ángel García, la encuentra ahondando “en su capacidad para atraer a gente sin ofrecerles un sueldazo a cambio, y en ver cómo sabe transmitir su pasión a los demás miembros del equipo”. Por su parte, Javier Ulecia, hace hincapié en la labor de equipo: “Tiene que tener la aptitud de asumir que no es bueno en todo y saber dar paso a otros que le puedan ayudar”.

Errores

Todos estos inversores privados resaltan que lo que buscan son proyectos que no sean copias, que se centren en un determinado producto, que sean disruptivos o rompedores, empresas B2B… Eso sí, reconocen que son muchos los errores que cometen cuando llaman a sus puertas. Uno de ellos es no tener un foco definido, por lo que tocan varias de estas puertas a la vez. Y acaban quemando el proyecto por la sencilla razón que los business angels se conocen y se pasan información unos a otros. “Dependiendo de cuál sea la fase en la que está el proyecto, deben buscar un determinado inversor u otro”, indica Elisabeth Martínez. En otras ocasiones, lo que detectan es una falta de entrega por parte de todos los miembros del equipo. Como en Fuenteovejuna, miran que todos vayan a una. Por no hablar de las cantidades desmesuradas que pretenden apresar poniendo en el otro lado de la balanza un proyecto inconcluso, a medio hacer, o con unas expectativas de beneficio mínimas. “Con una breve presentación no se pueden conseguir 300.000 euros”, sostiene Ángel García. De ahí que sea primordial justificar muy bien todo lo que se va a hacer y demostrar que se le ha dedicado todo el tiempo del mundo. “En muchas ocasiones no plantean un modelo de negocio completo, ya que faltan aspectos clave como la manera de llegar al mercado o cómo hacerlo crecer”, puntualiza Mark Erik Kavelaars.

Un último apunte: no todos los proyectos son invertibles para el capital riesgo. Pero eso no significa que se trate de un mal proyecto. “No somos ONGs, pero tampoco tiburones, porque al final lo que buscamos es ganar todos juntos”, matiza Javier Ulecia.

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Cómo triunfar al negociar con los bancos

La obtención de financiación ajena es una de las áreas en las que más discriminadas se encuentran las pequeñas empresas en comparación con las grandes. Al mayor número de garantías que les exigen las instituciones bancarias se une la imposibilidad, o al menos, la mayor dificultad para acceder a un gran número de fuentes de financiación: bonos, pagarés, obligaciones o mercados bursátiles. Además, el aumento de la morosidad ha provocado, paralelamente, un incremento de las garantías que se solicitan y una desconfianza generalizada. Por eso, la negociación personalizada, y la capacidad que tenga el emprendedor para vender la idoneidad de su negocio o proyecto, y su solvencia personal, cobran gran importancia.

Pasos previos

Lo primero que debe hacer un emprendedor es estudiar de forma clara la cantidad de dinero que necesita y sus posibilidades de pago. Y tiene que estar seguro de poder extraer un rendimiento del dinero que solicita. Si esa rentabilidad no es superior al tipo de interés no le interesa pedirlo. También debe plantearse si verdaderamente necesita ese tipo de financiación y no puede suplirlo de otra manera: descenso de costes, aportación de capital, etc.

Lo mejor sería realizar una planificación global de las necesidades financieras y de tesorería. Aunque ésta no se realice habitualmente, se debe, al menos, hacer en este momento para justificar la financiación ajena a solicitar. Debe fijarse tanto en los gastos como en los ingresos, analizando si los recursos que va a generar serán suficientes para devolver las cantidades a solicitar. Importante: es necesario que las ventas crezcan más que las deudas, que la empresa evidencie más crecimiento que endeudamiento. Y demostrar que se tiene capacidad de ahorro. Además, esta previsión puede entregarse al banco, lo que contribuirá a dar una mejor imagen de su capacidad de gestión. Un consejo: nunca hay que basar la negociación sobre datos falsos, ya que la banca dispone de una amplia base de información que podría acabar sacando los colores al emprendedor.

Otra cosa que éste tiene que tener muy clara desde el principio es que nunca debe utilizar financiación a corto plazo para financiar proyectos a largo plazo o activos permanentes como edificios, maquinaria o proyectos de investigación. Y después de analizar lo que necesita, se debe informar de las ofertas que existen y acudir a aquella entidad que ofrezca las mejores condiciones. Porque es conveniente no trabajar nunca con una sola entidad. Pero tampoco con demasiadas.

La hora de negociar

Si se trata de una empresa de reciente creación, lo más normal es que el banco pida al emprendedor avales personales. Porque quien recibe la financiación es dicho emprendedor o los promotores. Por tanto, hay que evaluar de manera muy cuidadosa el riesgo personal que se asume. Por contra, si la empresa ya está en un estado más avanzado, y se pueden demostrar flujos de caja positivos estables en el tiempo, por ejemplo, el préstamo lo recibirá la empresa y el riesgo quedará más acotado en el ámbito empresarial.

Entre los factores que pueden inclinar la balanza hacia el lado del emprendedor en la negociación se encuentra la capacidad de endeudamiento desde la óptica bancaria, ya que rechazará aquella decisión que la supere o le quede peligrosamente dañada. También el nivel de endeudamiento que se tenga y la capacidad para asumir situaciones urgentes de tesorería negativa o la disponibilidad financiera. Siempre, en el caso de las empresas, el banco realizará un análisis de las garantías que tenga la actividad de la compañía, fijándose en el valor de realización de los activos en caso de cese de actividad, y en la profesionalidad de los gestores.

Si nos centramos en lo que podríamos denominar negociación pura y dura, siempre es conveniente evaluar el coste global del servicio. No hay que fijarse sólo en el tipo de interés. En juego también entran comisiones, mínimos…, es decir, gastos añadidos que acaban engordando la factura. Porque, entre otras cosas, el coste final al que saldrá la operación dependerá del plazo de amortización, del  TAE, de la existencia de ventajas fiscales, de las posibles comisiones de apertura, mantenimiento y cancelación, de las existencias de seguros de vida, avales y garantías, etc. También es conveniente preguntarle al banco si cuenta con alguna línea de financiación específica y hasta qué montante. Conviene no olvidar que hay líneas de financiación para emprendedores que éstos canalizan provenientes de entidades públicas.