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2017 pinta bien para las pymes

El año pasado fue bueno pero estuvo marcado por el desgobierno y la incertidumbre, y 2017 será mejor. Son las conclusiones que se pueden extraer del análisis que han efectuado la consultora KPMG en colaboración con la patronal empresarial CEOE, que en el informe ‘Perspectivas España 2017’ apuntan a que un 75% de nuestras compañías -cabe recordar en este punto que más del 98% son pymes- cree que facturará más en este periodo. Al margen, y después de casi un año de parón político que interrumpió numerosas decisiones entre directivos y empresarios, un 56% de los encuestados para elaborar el informe aseveran que se disponen a invertir cantidades más cuantiosas en los próximos meses.

El informe ‘Perspectivas España’ ha sido elaborado en base a 2.900 encuestas a los altos responsables de compañías de nuestro país, y arroja otras conclusiones positivas: un 46% de los mismos cree que tendrá que contar con más trabajadores en sus negocios, lo que se puede traducir en una fuerte creación de empleo. Precisamente ayer la patronal de las pymes, Cepyme, hacía público que las empresas más pequeñas pueden llegar a ser responsables de hasta 500.000 nuevos puestos de trabajo hasta 2018, y ello pese a que el crecimiento esperado este año, del 2,5%, es netamente inferior al de los dos últimos ejercicios (3,2%).

En esta mejora está influyendo, sin lugar a dudas, la apuesta del tejido productivo por la exportación, que este año apunta de nuevo a superar el récord de ventas de más de 254.000 millones obtenido en 2017. El sector exportador español se está comportando mejor que el europeo, ya que las exportaciones medias de los países de la eurozona se incrementan a un ritmo del 0,7% y las de toda la UE, de hecho, coquetean con el retroceso (-0,1% el pasado año). Mientras nuestras compañías venden a otros países un 1,7% más cada año, las alemanas avanzan el 1,2% y las de Francia, Reino Unido, Estados Unidos, China y Japón retroceden con cierto vigor.

Por áreas geográficas, las exportaciones de nuestro país dirigidas a la UE, que representan el 66,3% del total, se incrementaron un 4,1% en 2016, en tanto que las ventas a la zona euro (51,8% del total) crecieron un 4,4%. Mientras, las destinadas al resto de la UE (14,5% del total), avanzaron un 2,9%. También crecieron especialmente las dirigidas a Canadá (+8,4%), con la que la Unión Europea acaba de firmar el acuerdo comercial CETA; China (+13,4%); Hong Kong (+10,2%); y Marruecos (+13%). Sin embargo, bajaron las destinadas a América Latina (-9,1%), Oriente Medio (-4,8%), África (-0,4%) y Oceanía (-17,3%).
El problema de la incertidumbre

Según el estudio de KPMG y CEOE, la incertidumbre política y el debilitamiento de la economía constituyen las dos principales amenazas para las empresas. Mal momento, en este sentido, pues pese a la conformación del Gobierno a nivel nacional, éste legisla por ahora en minoría y ni siquiera tiene garantizado poder aprobar los Presupuestos Generales del Estado. En la escena internacional la coyuntura es aún más complicada, con un nuevo presidente de EEUU, Donald Trump, decidido a implementar medidas de tinte proteccionista y líderes de ultraderecha anticapitalistas avanzando en las encuestas en varios países europeos (Holanda, Francia y Alemania, que afrontan comicios en los próximos meses, son los que más preocupan). El comercio internacional, advierten los expertos, puede verse afectado por ese cambio de rumbo, especialmente si Trump, como señalan algunas fuentes, termina imponiendo aranceles a las compañías norteamericanas que aspiran a exportar.

Los empresarios españoles consultados también aseguran que otros problemas son la enorme carga regulatoria que hoy presenta el marco jurídico y normativo español; y la debilidad de la demanda. Y por ello piden al Gobierno que priorice la reforma de las pensiones y la rebaja de las cotizaciones sociales. A los gobernantes autónomicos, los empresarios les reclaman acometer una simplificación administrativa, incentivar la creación de empleo y fomentar la innovación. Precisamente la innovación y la capacitación tecnológica, aseguran la mayoría de los encuestados, es el principal reto al que se enfrentan las compañías de menor tamaño este año.

Asunción presidencial de Mauricio Macri. Buenos Aires, 10 de diciembre de 2015. FOTO DANIEL JAYO/LA NACION

Argentina exhibe su mejor cara en España

El presidente de la República Argentina, Mauricio Macri, se encuentra estos días protagonizando una visita de Estado a España de claro tinte empresarial. No es ningún secreto que Macri está particularmente interesado en que las empresas de nuestro país recuperen la confianza en aquel mercado después de más de una década a en la que, con los Kirchner en el poder, nuestro sector privado vivió en una incesante angustia. Un periodo de tensiones que estuvo marcado por dos episodios: la nacionalización de Aerolíneas Argentinas, propiedad de la española Marsans, en el año 2009; y el proceso similar sufrido en 2012 por Respol con su filial YPF.

 

Macri, que lleva en el poder desde diciembre de 2015, está implementando una potente batería de medidas liberalizadoras encaminadas a abrir su país al exterior -con fuerte contestación social, por cierto- que, en principio, favorecen el comercio internacional con un país que cuenta con 43 millones de habitantes y espera crecer, este año, un 3,5%. Y espera que España aumente su apuesta por un Estado con el que comparte idioma y, por cierto, grandes lazos históricos y culturales. Tanto es así que, como prueba de esa estrecha relación, la inversión de nuestras compañías en aquel mercado ha venido superando de largo los 6.000 millones de euros anuales, incluso en aquel fatídico 2012 en el que Cristina Fernández de Kirchner declaró “de utilidad pública sujeta a expropiación” el 51% de las acciones del negocio argentino de Repsol YPF.

 

Hoy por hoy, la liberación de las restricciones comerciales que se está produciendo gradualmente con el cambio de Gobierno ofrece oportunidades en todos los sectores, si bien sigue siendo recomendable que el exportador e inversor se proteja, bien a través de socios locales que conozcan muy bien la legislación, o bien a través de herramientas más próximas como los seguros de crédito a la exportación y la inversión. Entre los más destacados -y promocionados por la propia delegación argentina estos días- figuran automoción, maquinaria agrícola, ganadería, agroindustria, industria alimentaria, química, petroquímica, equipos para la minería y tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

 

La patronal CEOE, que está auspiciando numerosos encuentros entre 800 empresarios de ambos países, asegura igualmente que también hay oportunidades en sectores de importante demanda, como son transporte e infraestructuras viarias, energías renovables, construcción, gestión de residuos urbanos y bienes de equipo. Además, otras actividades presentan un interesante potencial todavía por desarrollar, como las energías renovables (impulsadas por la Administración), petróleo (importantes yacimientos de crudo y gas), biotecnológico o turismo (con grandes posibilidades aún por explotar).

 

Paliar el deterioro

España llegó a ser el primer inversor mundial en Argentina, pero las expropiaciones dieron al traste con esa condición. De ahí que Macri necesite, en su proceso de cambio, de la confianza de nuestras grandes multinacionales -allí están Telefónica, BBVA, Gas Natural y muchas otras-, pero también de nuestras pymes. En su histórica comparecencia en el Congreso ha remarcado que “son años de intercambio. Tenemos por delante muchísimas cosas en conjunto”. El mandatario se felicitó por las buenas relaciones entre España y Argentina y apostó por que ambos países continúen profundizando en su “alianza estratégica”. Pero también instó a que España y Argentina sigan teniendo un “rol protagónico” en las negociaciones que están manteniendo Mercosur y la UE con vistas a firmar un Tratado de Libre Comercio.

 

Por último, Macri pidió a las compañías españolas que ya tienen presencia en Argentina a que, “en esta etapa de estabilidad macroeconómica”, profundicen en su actividad y “atraigan” a nuevas compañías a participar en el proyecto del nuevo Gobierno, que es “crecer, crear empleo de calidad y reducir la pobreza”.

El potencial comercial entre España y aquel país es mucho mayor al que vienen exhibiendo en los últimos años. Así, en 2015, las exportaciones españolas a Argentina alcanzaron los 1.318 millones (somos su duodécimo proveedor de una lista que encabeza Brasil), mientras que las importaciones tocaron los 1.376 millones.

 

Los productos que más exporta España al mercado argentino son, según datos del Ministerio de Economía y Competitividad, equipos y componentes de automoción, material eléctrico, materias primas y semi manufacturas de plástico, productos farmaquímicos y automóviles. También destacan los productos siderúrgicos y los productos editoriales y de perfumería. Por su parte, los productos que España compra más a Argentina (2016) son residuos de la industria agroalimentaria, moluscos y crustáceos congelados, frutos cítricos frescos, cobre y sus aleaciones, pescado y productos de química orgánica.

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El ecommerce, aliado clave para la pyme

¿Se acuerda de cuando usted no podía comprar en Zara a través de la pantalla? ¿O cuando no existía la banca online? ¿O cuando páginas como Ebay o Amazon ni siquiera le sonaban? Aquellos tiempos parecen haber quedado lejanos… y sin embargo son increíblemente recientes. La evolución digital es tan rápida y tan profunda que el mundo que conocíamos está cambiando por completo, y las empresas no son una excepción.

Tanto es así que el comercio electrónico se ha convertido en una de las herramientas más importantes para las pymes exportadoras españolas, gracias a su capacidad para ahorrar costes, acortar distancias y generar ventas en los lugares más insospechados. Según un estudio que acaba de publicar la multinacional de transporte urgente Fedex, 9 de cada 10 pequeñas y medianas empresas exportadoras de nuestro país ha logrado ya generar ingresos a través del ecommerce, un porcentaje además superior al que muestra la media de la Unión Europea, del 80%. Si bien es cierto que la tecnologización y la digitalización aún no ha invadido por completo al tejido productivo español -aún hay mucho por hacer-, parece que el segmento de empresas internacionalizadas ha captado a la perfección el cambio de perfil del consumidor en los últimos años y está sabiendo aprovechar las ventas que ofrece internet.

Según el citado estudio de Fedex, el 69% de las pymes españolas exportadoras ya generan ingresos a través del llamado mcommerce (comercio a través del teléfono móvil), gracias a las mejoras realizadas en las páginas web y las aplicaciones móviles. Además, ocho de cada diez utilizan también las plataformas de redes sociales para fines de ventas, con especial ímpetu a través de Facebook (allí comercian la mitad) y de las apps de mensajería instantánea (más de tres de cada diez).

El informe, dirigido por Harris Interactive entre 4.500 pymes de nuestro país, muestra que los ingresos generados por las exportaciones representan el 71% de los ingresos totales de las pymes exportadoras españolas, un dato significativamente superior a los promedios europeos y mundiales. Y ahí está teniendo mucho que ver el auge del comercio electrónico, que desde hace un año factura trimestralmente en España más de 5.000 millones de euros. Tanto es así que pese a que aún no se conocen los datos conjuntos de 2016, el pasado año fue el primero en el que el sector rebasó la cota psicológica de los 20.000 millones de euros facturados (la industria da por hecho que el incremento fue superior al 20% respecto a 2015).

Cada vez más mercados

El estudio de Fedex pone de manifiesto además que nuestras compañías trabajan fundamentalmente con la Unión Europea: un 84% de las mismas distribuyen sus productos y servicios a los Veintiocho, si bien la diversificación también está alcanzando este campo, pues seis de cada diez logra ingresos en terceros mercados. Los principales mercados a los que las pequeñas y medianas empresas españolas exportan dentro de Europa son: Francia (61%), Alemania (46%), Italia (44%) y Portugal (43%). Mientras, Alemania (40%) es considerada como el principal competidor, seguido de Francia (35%), Italia (30%) y Reino Unido (23%). En cuanto a los principales mercados a los que exportan fuera de Europa son: Estados Unidos (22%) y Latinoamérica, concretamente Argentina (20%), México (19%) y Brasil (16%).

De esta manera, cabe concluir que el comercio electrónico ha tenido mucho que ver en el récord exportador que España volvió a marcar en el año 2016. Con datos hasta noviembre, y según el Ministerio de Economía y Competitividad, nuestras ventas al exterior aumentaron un 1,6% hasta tocar los 233.800 millones de euros, máximo histórico. La tasa de cobertura -exportaciones sobre importaciones- se situó en el 93,5% (93,3% en enero-noviembre de 2015), el segundo mejor registro tras el de 2013 en toda la serie histórica, que se inició en 1962.

La evolución positiva de las exportaciones españolas entre enero y noviembre contrasta con el entorno: en la zona euro subieron ligeramente (0,2%) y en la Unión Europea bajaron el 0,6%. Crecieron en Alemania (0,8%) e Italia (0,7%), pero con menor intensidad que en España, y bajaron en Francia (-1,8%) y Reino Unido (-1,5%), además de en EE.UU. (-4%), China (-6,4%) y Japón (-8,5%).

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El Brexit trae problemas… y también oportunidades

Mucho se lleva especulando desde hace un año sobre las consecuencias dramáticas que iba a acarrear una salida por parte del Reino Unido de la Unión Europea. Conviene no frivolizar, es cierto, pues la primera ministra británica aún no ha pulsado el botón del Artículo 50 para iniciar el camino de la ruptura; y aún está por ver el tipo de relación que establecen aquel país y los Veintisiete. Pero lo cierto es que, por ahora, los efectos económicos de la decisión soberana del pueblo británico del pasado 23 de junio son bastante limitados. En este sentido, y pese a que es indudable que el ‘Brexit’ traerá consigo potenciales víctimas en el ámbito de la empresa, es muy posible que abra numerosas oportunidades.

 

Así lo reconoce el informe La empresa española ante el Brexit elaborado por KPMG con la colaboración de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), del que se desprende que un 19% de las empresas con exposición al Reino Unido admite que la salida del país de la UE podría generar oportunidades para su negocio, al tiempo que un 36% no descarta que esto pueda ocurrir en el futuro. “Los empresarios españoles quieren aprovechar las oportunidades de negocio que podrían presentarse a raíz del Brexit”, advierte el citado estudio, destacando que los Servicios Profesionales (56%), sector Financiero (32%) y Tecnología, Telecomunicaciones y Medios (27%) son los más optimistas respecto a las oportunidades que puede deparar la salida de Reino Unido. En contraposición, los directivos del sector Automoción son los únicos que descartan de forma mayoritaria (69%) encontrar oportunidades de negocio ante este acontecimiento.

 

El impacto sobre el sector exterior español será importante, si tenemos en cuenta que casi la mitad de las compañías encuestadas para la elaboración del informe, un 45%, mantiene algún tipo de relación comercial o económica con el Reino Unido. En este sentido, hay que recordar que según datos del Ministerio de Economía relativos al año 2015, el valor de las exportaciones españolas a Reino Unido se acerca a los 17.000 millones de euros anuales, siendo nuestro país el cuarto proveedor de la isla. Además, importamos de aquel país casi 12.000 millones al año, amén de las multimillonarias inversiones bilaterales entre ambos Estados. No cabe ninguna duda de que el británico es un mercado prioritario para la empresa española.

 

Las mayores preocupaciones

 

A pesar del moderado optimismo que el informe de KPMG y CEOE detecta respecto a las oportunidades del Brexit, las compañías son conscientes de que el nuevo panorama trae consigo significativos retos. En este sentido, los empresarios consideran que la depreciación de la libra (58%) y la contracción de la economía británica (50%) son los principales desafíos inherentes a la salida británica de la UE. Desde el 23 de junio, se ha producido una depreciación de la libra respecto al euro de más del 10%, pese a los recientes repuntes, y unas menores perspectivas de crecimiento para Reino Unido en 2017 (el FMI en sus previsiones de enero de 2017 estima que el PIB británico crecerá un 1,5% en 2017, frente al 2,2% previo al referéndum)”. Las previsibles barreras arancelarias y los cambios regulatorios destacan también como áreas de impacto para cuatro de cada 10 directivos.

 

A nivel sectorial, la depreciación de la libra podría tener un especial impacto en los sectores de Turismo y Ocio —lo considera un 77% de los directivos del sector —, Financiero (66%) y Distribución y Consumo (65%). Por su parte, la previsible contracción de la economía británica preocupa especialmente al sector de Infraestructuras (71%), Turismo (67%) y Financiero (64%). Hay que destacar también el potencial efecto de las barreras arancelarias en los sectores de Automoción y Distribución y Consumo, y las consecuencias que podrían tener los cambios regulatorios en los sectores de Servicios Profesionales, Financiero, Energía y Recursos Naturales y Sanidad y Ciencias de la Salud.  Por su parte, los sectores potencialmente más sensibles a las restricciones a la circulación de personas son el de Servicios Profesionales (56%), Infraestructuras y por supuesto el turismo, aunque también numerosos directivos consideran que es un área que será especialmente protegida (cabe recordar que el británico es uno de los grandes emisores de visitantes a España junto a Alemania).

 

España, bien posicionada

 

Respecto a las ventajas fundamentales, y según otro estudio recientemente publicado por la consultora EY, España es el tercer país mejor situado de Europa, empatado con Francia e Italia, para recibir las inversiones que abandonen Reino Unido por el Brexit. Alemania figura como la mejor opción para los inversores, con un 54% de las respuestas, seguida por Holanda (33%), mientras que España, Francia e Italia logran un 8%.

 

En el actual escenario, Madrid y Barcelona también están bien colocadas para captar la atención de los inversores extranjeros. La capital de España figura en quinta posición como ciudad más atractiva para la inversión extranjera, con el 11% de los votos, y la Ciudad Condal es la décima. Londres se mantiene como la primera, con el 54%, pese al “Brexit”, seguido de París (48%), Frankfurt (21%) y Berlín (21%). Ejecutivos como el de Cristina Cifuentes han hecho de la atracción de capital británico una prioridad de su mandato, de hecho.

 

“El apetito por invertir en Europa permanece fuerte, pese a acontecimientos políticos recientes como el referéndum en Reino Unido y a las numerosas citas electorales que se avecinan en el continente europeo. Muchas de las empresas consideran que las nuevas tecnologías y los cambios geopolíticos y demográficos ofrecen oportunidades y, en este sentido, España está trabajando cada vez más para consolidarse como un buen destino de inversión”, afirma Llorenç López Carrascosa, Socio responsable de Desarrollo de Negocio de EY.

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Los siete países para exportar en 2017

Ahora que estrenamos año, es bueno preguntarse qué mercado o mercados nos pueden propiciar alegrías durante los próximos tiempos. La coyuntura internacional está cambiando rápidamente, y el efecto que puedan producir para el comercio internacional factores como el Brexit o la victoria de Donald Trump aún están por calibrarse. Sin embargo, numerosos países van a seguir ofreciendo grandes oportunidades a la empresa española, que tras años de dura crisis económica se ha vuelto mucho más internacional (no olvidar en este punto el récord histórico de la exportación nacional, que ha alcanzado un valor del 33% del PIB en 2016).

  1. China. El gigante asiático ha atravesado dos años de duras dificultades, con tasas de crecimiento que se han llegado a situar por debajo del 7% por primera vez desde la década de los 90. Sin embargo, los últimos datos conocidos sobre China reflejan un nuevo fortalecimiento de la economía con un poder de compra para los ciudadanos que vuelve a acelerarse. La incorporación a la clase media de los chinos se cuenta por millones cada año, y además es un país que siempre ha mostrado un elevado interés por la Marca España.
  2. Australia. Es un mercado lejano que apenas tenemos explotado, y sin embargo ofrece un marco jurídico y comercial muy atractivo para la inversión foránea. Australia lleva varios años creciendo muy por encima de la media mundial, firmó un avance del 3% en 2016 y muestra cada día más interés por abrirse a nuevos mercados internacionales. Contar con un socio en el propio territorio, dada la lejanía y la enorme expansión del país, puede resultar más que beneficioso.
  3. Inglaterra. Pese a que el Brexit vaya a propiciar cambios, España debería aprovechar oportunidades en un país en el que apenas se han notado aún los efectos de la decisión del pasado mes de junio de abandonar el seno de la Unión Europea. A Inglaterra le gusta España: le gusta su sol, sus playas, su gastronomía y su forma de ver el mundo, por lo que una pyme de nuestro país siempre será bienvenida.
  4. Irlanda. De las grandes economías del euro, es una de las más abandonadas por nuestras empresas. Sin embargo, la renta per cápita de los irlandeses es la segunda más alta de toda la Unión Europea, por lo que exportar o invertir allí puede propiciar grandes beneficios. Irlanda, que llegó a caer en manos de un rescate europeo por problemas de solvencia, se ha recuperado de forma vertiginosa y crece a un ritmo anual superior al 5%, el más alto de todo el continente.
  5. Alemania. Quizá sea por imagen o por el hecho de que España ha seguido las indicaciones de Angela Merkel a la hora de afrontar la crisis económica más dura que se recuerda en décadas, pero España está de moda para el país centroeuropeo y debemos ser capaces de aprovecharlo. El marco jurídico y fiscal es muy similar al español, y la seguridad es quizá el elemento más característico del mercado alemán. Ahora bien: conviene hacer un estudio previo y a fondo de la composición territorial de Alemania y sus länders, cada uno con su propia legislación.
  6. Perú. Ya en Latinoamérica, Perú es uno de los pocos países de la región que ha logrado escapar de los efectos de una dura crisis que ha llevado a Brasil, Argentina o Venezuela a la más honda recesión. Perú incorpora ciudadanos a la clase media a gran ritmo y ofrece otra ventaja para el exportador: el mismo idioma. Ahora bien, conviene contar con un partner local que, al menos al principio, ayude a entender la mentalidad y las dinámicas de compra del peruano, muy diferentes a las españolas.
  7. Sudáfrica. Otro mercado muy desconocido para la empresa española, que se ha animado tradicionalmente menos a exportar a destinos muy lejanos y concentra aún la mitad de sus ventas en la Unión Europea. Sudáfrica es un país complejo lleno de matices y de diversidad, pero hacer negocios allí es una completa aventura. Aquí, desde luego, sí es necesario contar con un apoyo local para implantarse y aprender a acostumbrarse al marasmo legislativo de un país que en el pasado reciente vivió grandes conflictos pero que, por contra, cuenta con la renta per cápita más elevada de todo África. Y ellos ya nos conocen: vaya si nos conocen después del triunfo de la selección española en el Mundial de Fútbol de 2010.
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Precio, diferenciación o diversificación ¿cuál es tu estrategia?

estrategiaEntre los muchos consejos que se dan a los emprendedores suele estar ese que dice que, al final, el 90% del éxito se basa simplemente en insistir. Algo muy bonito para hacerse una camiseta o colgar de un poster en la pared, pero no muy práctico cuando lo que se pretende es entrar a competir en un mercado en el que no tienes ningún cliente ni experiencia.

Para instalarse con rapidez en un nuevo entorno y comenzar a vender cuanto antes, lo más aconsejable suele ser implementar una estrategia de liderazgo en costes, posicionándose como una alternativa más económica a la oferta ya existente. O, lo que es lo mismo, influyendo en el precio, la variable que más impacto tiene en la rentabilidad de un negocio.

Una estrategia de liderazgo en costes implica:

  • Producir grandes volúmenes de un modo eficiente (lo que significa invertir en instalaciones y tecnología).
  • Mejorar continuamente los procesos de producción para hacerlos rentables.
  • Externalizar todo aquello que suponga un gasto excesivo.
  • Poner en marcha una estrategia agresiva de implantación, en muchas ocasiones vendiendo por debajo del precio de coste.

Pero como cualquiera puede imaginar, esta estrategia tiene sus riesgos. Por ejemplo, la irrupción de cualquier cambio tecnológico que puede anular las ventajas conseguidas, o la posibilidad de que otros competidores se aprovechen de nuestra experiencia.

En cualquier caso, posicionarse en el mercado como una marca barata puede no ser demasiado bueno a largo plazo, sobre todo si pretendemos generar fidelidad entre los consumidores o llegar a públicos de alto poder adquisitivo, que no se fijan tanto en el precio como en los valores de marca. Y es aquí donde entran en juego otras estrategias de crecimiento, como, por ejemplo, la de diferenciación.

Más rentabilidad a un mayor coste

A cualquier empresario le gusta que sus productos se vean como únicos en el mercado, reconocibles de forma inmediata por el consumidor por la imagen de marca que representan, por su aspecto exterior, por el disfrute que proporcionan, o, simplemente, porque el servicio postventa no tiene parangón con nadie de la competencia.

Para lograrlo, la clave está en diferenciarse, creando márgenes de rentabilidad más altos por unidad de producto, aunque con un nivel de ventas totales inferior. Esta estrategia genera una gran lealtad entre los consumidores, que suelen ser más fieles ante las variaciones de precios.

No suelen existir atajos para tener éxito en la diferenciación, ya que requiere de una inversión muy relevante tanto en precio como en tiempo, y está sujeta a riesgos como el cambio de gustos en el consumidor, así como al efecto que puedan provocar la aparición de imitaciones en el mercado, más baratas y sustitutivas.

Dividir el riesgo

Las estrategias de diferenciación son claves para evitar los efectos negativos de una guerra de precios en el mercado, ya que este tipo de productos no suelen tener un sustituto directo percibido por el consumidor. La otra solución es apostar por la diversificación de nuestro portfolio, siguiendo la máxima de que a mayor oferta, mayores posibilidades de venta.

Existen muchas maneras de diversificarse:

  • A través de los canales de venta: por ejemplo, dando mayor peso a la presencia en Internet o a través de distribuidores locales que nos posicionen en el mercado.
  • A través de productos con ciclos distintos: bienes de lujo o de primera necesidad, estacionales o para todo el año,…
  • A través de nuestros clientes: ofreciendo nuevas experiencias a nuestro público ya fidelizado, como ofertas, promociones, productos diferentes, atención personalizada…
  • A través de la entrada en nuevos mercados internacionales.

No hay que tener miedo a las crisis o a los cambios que se produzcan en un mercado, ya que pueden ser nuestra oportunidad para posicionarse y ganar clientes. Sólo conviene analizar de forma apropiada las circunstancias y optar por la estrategia más adecuada. Con frecuencia, no es necesario invertir mucho dinero para lograrlo, sino escuchar a los consumidores. O, como dice Philip Kotler, “la mejor publicidad es siempre la que hacen los clientes satisfechos”.

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Claves para aprovechar comercialmente el acercamiento entre Cuba y España

cuba_espanaA pesar de contar con sólo 11 millones de habitantes, el mercado cubano se ha convertido en una atractiva fuente de negocio para el comercio internacional en el futuro. Cuando Barack Obama anunció el levantamiento del bloqueo económico, vigente desde 1961, ya comentamos en este blog las principales estrategias para hacer negocio en la Cuba post embargo.

Año y medio después de aquel anuncio, los más avezados ya están recogiendo sus frutos. Los primeros, los cubanos, que ya han constatado que solo en el primer semestre de 2015 su economía creció un 4,7%.

Según datos del Icex, más de 250 empresas españolas ya operan en Cuba, representando aproximadamente el 5% de la inversión nacional en Latinoamérica, lo que le convierte en el quinto mercado de la región para España tras México, Brasil, Argentina y Chile.

Sin duda, el sector estrella es el turístico, donde las firmas de nuestro país gestionan alrededor del 80% del total de camas disponibles. También existe una fuerte presencia de la economía española en otros segmentos como las infraestructuras, la biotecnología o la alimentación.

Las experiencias de esta vanguardia empresarial sirven para allanar el camino a los futuros interesados, quienes deberían tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Cuba es un país con mayores garantías jurídicas para las empresas extranjeras de los que muchos piensan. El Gobierno cubano publica periódicamente ‘Cartera de Oportunidades de Inversión’. Un documento en el que detalla los proyectos que se quieren impulsar a nivel estatal, facilitando la colaboración entre empresas nacionales y la inversión extranjera.
  • La Administración ofrece incentivos fiscales para que las compañías inviertan en el país, especialmente en aquellos sectores donde se quiere fomentar su desarrollo, como el energético, el manufacturero o la alta tecnología.
  • Se ha creado en el Mariel una Zona Especial de Desarrollo con bajos costes fiscales y de creación de empresas, con el objetivo de atraer proyectos de base tecnológica. Un Silicon Valley a la cubana que está seduciendo cada vez más al capital extranjero.
  • Además, desde España hay numerosas iniciativas para favorecer la implantación de empresas españolas en la isla caribeña. Entre ellas, el acuerdo suscrito por las Cámaras de Comercio de España y de Cuba, que reforzará las relaciones comerciales facilitando el acceso de las empresas. Entre las medidas acordadas, destacan las relacionadas con el apoyo institucional para el establecimiento de sociedades, el asesoramiento sobre cambios regulatorios, la difusión de potenciales oportunidades de inversión o el soporte para acceder a la financiación necesaria para acometer proyectos.

También compañías como CESCE están apoyando este impulso. En concreto, CESCE ha abierto una línea de financiación para las empresas españolas que quieran invertir en la isla, reanudando la cobertura de operaciones a medio y largo plazo con Cuba.

Pero todos aquellos que quieran dar el paso, también conviene que tengan en cuenta que Cuba todavía mantiene una peculiar idiosincrasia a la hora de hacer negocios.  Entre las más destacadas:

  • Todavía hoy conviven dos divisas: el peso cubano convertible (introducido en los años noventa para el turismo), y el peso cubano, que es el único medio de pago autorizado en el sector empresarial.
  • Para abrir una empresa extranjera en Cuba se deben cumplir varios requisitos, entre ellos, contar con el aval del Estado, tener un capital social desembolsado de, al menos, 50.000 dólares y poder constatar que se ha comercializado con la isla durante al menos tres años.
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Una red internacional de ventas aporta estabilidad a la exportación

red_internacionalExisten empresas que exportan sus productos y servicios a un país de forma puntual, pero hay otras que aspiran a hacerlo de manera continuada. Para estas últimas, establecer una sólida red internacional de ventas puede facilitar notablemente la consecución y el éxito de una estrategia de exportación estable. ¿Cómo hacerlo? Veamos algunas premisas.

 

Las empresas que tienen como objetivo un ámbito territorial de exportación muy limitado pueden nombrar a un responsable al frente de este cometido. Sin embargo, aquellas que pretenden abarcar una zona más extensa y ampliarla progresivamente deberían contar con varios jefes de exportación, que se repartirían el control de cada zona y se encargarían de buscar agentes comerciales y representantes en cada país.

 

Esto último tiene mucho que ver con otra de las bases de una buena red de ventas que aspire a actuar globalmente por el planeta. Se trata de contar con la suficiente flexibilidad como para adaptarse a las características y peculiaridades de cada país en el que opera. Y para ello, nada más importante como contar no solamente con trabajadores propios desplazados a los respectivos territorios, sino también con personal y colaboradores locales. Esto reportará un mayor conocimiento de los mercados, así como de las normas culturales, usos y costumbres, legislaciones y sistemas crediticios que los rodean.

 

A continuación, el emprendedor y sus nuevos aliados deben estudiar el mercado de cada país y establecer las correspondientes relaciones con todos los elementos de la cadena de comercialización. Es decir, distribuidores nacionales, mayoristas, minoristas, otros intermediarios y clientes finales.

 

Una de las fórmulas más habituales es elegir, en un primer momento, a un distribuidor exclusivo, que se encargue de promover y colocar el producto entre el resto de la cadena de comercialización. Pero tampoco es extraño pactar con varios agentes para que se encarguen de este tema.

 

Independientemente de la estrategia elegida, la elección de los representantes de la empresa en cada país es una tarea delicada, ya que de su acierto dependerá en buena medida el éxito del proyecto. Por eso, el contrato que se firme entre ambas partes no debe centrarse en el precio, sino en el diseño de una estrategia comercial conjunta que implique una alta implicación y un fuerte compromiso para cumplir los objetivos planteados.

 

Una vez que se conoce el mercado en profundidad, la empresa puede decidir si le merece la pena potenciar su presencia en el mismo desplazando desde la central y estableciendo allí a una persona de confianza, es decir, a un representante propio, y directo. Una estrategia que puede derivar, más adelante, en la apertura de una delegación permanente, si las cifras de facturación y beneficios así lo aconsejan. Esta actuación constituirá la prueba más evidente de que las cosas se han hecho bien y de que la estrategia de exportación está dando sus mejores frutos.

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Colombia: aquí hay negocio

Colombia. ¿Cuál es la primera idea que le viene a la mente cuando le nombran ese país? Si está relacionada con conflicto armado, peligro, escaso desarrollo… sepa que es hora de ponerse al día. Desde el punto de vista político, Colombia ha hecho grandes esfuerzos por avanzar en las negociaciones con la guerrilla que, según todos los análisis internacionales, están dando sus frutos. Pero la gran transformación del país ha sido la económica. El país andino se ha convertido en uno de los más atractivos de Latinoamérica y del mundo para hacer negocios.

El primer ejemplo de esa gran transformación lo encontramos en el espectacular avance que el país ha conseguido en el ranking Doing Business que elabora el Banco Mundial. Ocupa el puesto 34, sólo uno escalón por debajo de España, y es el país mejor posicionado de Latinoamérica superando a México, que ocupa el puesto 39.

En apenas un año, Colombia ha avanzado 19 puestos en esta clasificación. Los motivos son variados. El descenso de la tensión política y la mayor seguridad que ofrece el país ha sido uno de los más importantes. A ello, se ha sumado un importante esfuerzo de las autoridades financieras para poner en marcha reformas que faciliten la llegada de capital extranjero y la implantación de nuevos negocios. Entre otros atractivos, está en el segundo puesto mundial en facilidad de concesión de crédito. Supera en 20 puestos a España en la protección de los inversores minoristas. Por supuesto, y aunque se ha avanzado mucho, Colombia no es el país más seguro del mundo, tampoco desde el punto de vista legal. En cuanto a protección de los contratos  todavía está en una pésima posición, ocupa el puesto 168.

Aún así, el mundo está poniendo, cada vez más, los ojos en este país. Su localización geográfica, con acceso al Océano Atlántico y al Pacífico, le convierte en un punto logístico estratégico.

Desde el punto de vista del consumo, el potencial es indudable. El 55% de sus 45 millones de habitantes tiene menos de 30 años y su economía crece a ritmos anuales cercanos al 5%. Esto ha disparado el crecimiento de una clase media casi inexistente hace una década. Las previsiones aseguran que el 19% de las familias en 2020 tendrán ese poder adquisitivo.  Además, Colombia está en negociaciones para incorporarse a la OCDE en los próximos años.

En este contexto, y a pesar del idioma común, las empresas españolas están descuidando su presencia en el país. España es el cuarto inversor externo en el país, apenas representa el 8,4% del capital externo invertido, frente al 22% que acapara EEUU o el 13,2% de Reino Unido. Y el número de empresas españolas con actividad allí apenas supera las 400.

Según la información facilitada por la Cámara de Comercio de España, lo cierto es que los empresarios españoles están cambiando su actitud hacía este país y cada vez están más interesados en aprovechar el potencial de su mercado interno.

En ese sentido, los sectores más atractivos para las empresas españolas son:

 

 

Infraestructuras. Está prevista la inversión de 35.000 millones de dólares en los próximos 8 años para acometer desarrollos que van desde nuevas carreteras, concesiones ferroviarias, ampliaciones de puertos y nuevos aeropuertos.

Energía. Existe un plan de desarrollo energético con especial atención a las centrales hidroeléctricas.

Construcción. Las empresas españolas tienen un atractivo campo de actividad en el activo sector de la vivienda colombiano que demanda mucho material de construcción para suplir las necesidades de la nueva clase media del país.

Tecnología. Colombia es el tercer proveedor de servicios tecnológicos del país. Su gran atractivo en este sector es que cuenta con mano de obra cualificada y además el Gobierno ha implantado atractivos incentivos fiscales para la contratación de personal. Por ejemplo, exenciones de impuestos en las nóminas que llegan al 100% en los dos primeros años del contrato.

Para aquellas empresas que todavía estén reticentes a implantarse en Colombia pero quieran aprovechar su potencial pueden hacerlo exportando, especialmente, equipos para la industria minera y petrolera (muy demandados por las industrias locales) y productos agroalimentarios y de consumo orientados a la, ya mencionada, emergente clase media.

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Plazo abierto para solicitar ayudas a proyectos I+D en el sector TIC

Una vez más, los empresarios innovadores tienen oportunidad de captar fondos públicos para financiar sus proyectos. En esta ocasión, la última oferta de ayudas que se ha convocado es la que se enmarca en la edición anual de incentivos para el sector de Tecnologías de la Información (TIC) y de los Contenidos Digitales.

Como en años anteriores, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (SETSI), en colaboración con los fondos Feder europeos, pone a disposición de las empresas españolas 200 millones de euros en ayudas y créditos. Éstas pueden solicitarse desde el 20 de mayo hasta el próximo 18 de junio, por cualquiera de los subprogramas puestos en marcha.

1.- Subprograma de Impulso Tecnológico. Éste es el más atractivo para los lectores de este blog ya que contempla también ayudas a la internacionalización. Para acceder a ellas hay que justificar un trabajo de investigación tecnológica en estadios incipientes, que demuestre un alto potencial de transformación en el sector tecnológico.

El perfil que marca la convocatoria es de proyectos de investigación industrial y desarrollo experimental que cuenten con un presupuesto mínimo 200.000 euros y máximo 2 millones de euros. Para ellos, hay una dotación de 35 millones de euros en subvenciones y 105 millones de euros en préstamos.

2.- Subprograma de Grandes Proyectos. Pueden optar a este segundo apartado de ayudas, los proyectos con alto potencial transformador y un marcado efecto tractor sobre otras entidades. En este caso, la prioridad temática debe estar enfocada a industrias del futuro. La inversión mínima será de dos millones de euros y la máxima de 10. Además, se exige que estos proyectos aporten una subcontratación de servicios de al menos el 25% de total del presupuesto.

No hay limitación temática, pero sí una lista de preferencias. Los proyectos que serán mirados con mejores ojos serán aquellos que trabajen alguno de estos temas:

  • Componentes y sistemas.
  • Internet del futuro.
  • Soluciones Cloud Computing.
  • Soluciones para el tratamiento masivo de datos.
  • High Performance Computing (Super computación).
  • Robots y sistemas autónomos.
  • Ciudades inteligentes.
  • Internet de las cosas.
  • Ciberseguridad y confianza digital.
  • Salud y bienestar.
  • Agroalimentario y gestión medioambiental, eficiencia energética y transporte y logística.

En términos financieros, la dotación económica es de 15 millones de euros en subvenciones y 45 millones en préstamos. Se requiere que las empresas que acudan a la convocatoria se hubieran constituido antes de 31 de diciembre de 2011. Por su parte, la duración máxima de los proyectos subvencionables no podrá superar la fecha del 31 de diciembre de 2017. Los gastos financiables son personal: propio, socios y autónomos dependientes. Con un coste por hora de como máximo 50 euros. Además, costes de instrumental y material inventariable.

La distribución de las cuantías, en base a la información facilitada por el Ministerio de Industria es la siguiente:

Un máximo del  50% de la inversión para PYMES y del 40% para el resto de beneficiarios siempre que en la evaluación del criterio de innovación tecnológica se alcance una nota mayor o igual a 17 puntos.

Cuando la nota no supere los 13 puntos, la subvención se rebaja al 35% para PYMES y al 25% para el resto de beneficiarios.

Los proyectos con nota inferior a 8 puntos, sólo podrán recibir el 30% de lo invertido si son PYMES y el 20% el resto de beneficiarios.

En el caso de los préstamos, se ha definido un periodo de  amortización de cinco años con dos de carencia, a un tipo de interés del 0,18%.

coraje

Apuesta por una estrategia multilingüe en medios sociales si quieres exportar

Imaginemos por un momento que una empresa española ficticia llamada Invernalia Soluciones, dedicada a la fabricación de estufas, ha decidido empezar a exportar a través de la Red sus productos, con destino a Francia y Portugal. Una vez resueltos los aspectos burocráticos y logísticos, que no abordaremos en este artículo, a Invernalia Soluciones le falta afrontar un tercer elemento: el marketing online.

 

Ofrece tu sitio web corporativo en varios idiomas

 

Si piensan que el primer paso a dar en este ámbito es el de establecer la estrategia en las redes sociales, vuelvan a pensarlo un momento: una de las principales razones por las que una organización debe tener presencia en las mismas es la de atraer tráfico a su sitio web corporativo. De modo que el primer paso que deberemos dar será el de adaptar dicha web al nuevo público que deberá recibir. Y eso pasa por hacerla multilingüe.

 

Según la estructura previa de nuestra web, dicha tarea puede pasar por crear varias subwebs diferenciadas (una por cada idioma), dando la opción al usuario de pasar desde una a otra, o bien crear una misma estructura multilingüe que muestre automáticamente un idioma u otro dependiendo de la preferencia del usuario. Esto puede ser especialmente sencillo si usamos en nuestra web el CMS (siglas en inglés de ‘sistema de gestión de contenidos’) más usado de Internet: WordPress.

 

Este CMS nos ofrece varios plugins que podremos usar para ofrecer de forma cómoda y transparente nuestra web a diversas comunidades lingüísticas: qTranslate, WPML y Polylang. Cada cual tiene sus pros y sus contras, y la elección deberá depender de las características de nuestra web.

 

Eso sí: con independencia del CMS que decidamos usar, debemos huir siempre de las traducciones automáticas. SIEMPRE. Una web que apueste por este sistema dará siempre mala imagen a los clientes, por no mencionar los malentendidos que una ‘traducción’ así puede generar a la hora de éstos intenten adquirir nuestros productos o servicios.

 

Ahora sí, establece una estrategia multilingüe en las redes sociales

 

El siguiente paso son Twitter y Facebook, pero la dinámica y posibilidades de cada una de estas redes es absolutamente diferente:

 

  • Twitter: Su característica más positiva (la sencillez) se torna rigidez a la hora de buscar maneras de dirigirse a un público multilingüe… obviamente, tuiear en varios idiomas en una misma cuenta no es la mejor opción, por lo que habremos de crear nuevas cuentas monolingües para  cada uno de los nuevos idiomas con los que queramos trabajar. Así, Invernalia Soluciones debería añadir @Invernalia_FR e @Invernalia_PT a su listado de cuentas corporativas. Aunque en este caso no es necesario, por la cercanía entre los 3 países, deberemos tener en cuenta los husos horarios para no tuitear cuando nuestros usuarios estén durmiendo: sería mala idea -idiomas al margen- que el mismo community manager que gestiona la cuenta en español fuera el responsable de @Invernalia_JP (de Japón).
  • Facebook: La red de Marck Zuckemberg es la otra cara de la moneda, puesto que los gestores de fanpages pueden localizar todo el contenido estático (nombre, imagen de cabecera) y las publicaciones de la misma. Así, podremos ofrecer mensajes distintos a nuestro público español y francés, cada uno en su propio idioma (y sus propios precios, y ofertas, etc).

Otras redes: No todas las redes son igual de populares en todos los países, y eso es algo a tener muy en cuenta si algún día Invernalia Soluciones da el salto a Rusia (donde Facebook no tiene nada que hacer frente a VKontakte) o a China (lo mismo, con WeChat). En estos casos, podemos elegir nuevos canales dedicados en exclusiva a alguno de nuestros nuevos públicos.

 

 

photo credit: Courage via photopin (license)

cuba

Cómo hacer negocios en la Cuba post embargo

EEUU y Cuba retoman relaciones. Más allá de las repercusiones políticas de esta noticia, la decisión abre la veda a un cambio radical en las relaciones económicas de la isla caribeña con el resto del mundo. Cuba es un mercado relativamente pequeño, alrededor 11 millones de habitantes, cuyo PIB per cápita (en términos de paridad de poder adquisitivo) se sitúa en torno a los 18.793 dólares, de acuerdo con datos del Banco Mundial. Aunque, más que el tamaño, ha sido la escasez de divisas uno de los principales hándicaps para hacer negocios.

Pero si el Congreso de EEUU levanta el embargo económico y los dólares y el resto de divisas empiezan a fluir hasta la isla, el pastel puede ser muy suculento. A pesar del tamaño del mercado allí está casi todo por hacer. Esos 11 millones de habitantes viven casi anclados en los años 60 del siglo pasado; necesitan de todo, desde carreteras y coches actualizados, hasta acero para fabricar las latas donde distribuir CocaCola o Cerveza.

Por eso, aunque el fin del bloqueo no es inminente, el cambio de perspectiva ya ha puesto en marcha los motores de muchas compañías, especialmente estadounidenses, que no quieren dejar pasar la ocasión. Pero, para su disgusto éstas todavía tienen vetada su actividad en la isla algo que no les ocurre a las españolas. España es uno de los pocos países con los que Cuba ha firmado tratado de doble imposición, además juegan a favor el idioma, la buena sintonía de la población autóctona con el capital español, lejos de la que puedan levantar los primeros estadounidenses que lleguen. No en vano, España es el país con mayor presencia en el sector hotelero de la isla. Pero en los últimos años, según muestra un informe del mercado cubano realizado Analistas Financieros Internacionales (AFI) las relaciones entre ambos países no están de moda. Sólo en el último año analizado, el 2013, las exportaciones españolas al mercado cubano registraron un aumento interanual de tan sólo un 5,11%, frente al 17,6% verificado el año anterior.

Sin duda, este es el mejor momento para relanzarlas y el primer deber que se deben plantear los interesados es escudriñar cada una de las 165 páginas de un informe que el Gobierno cubano publicó el pasado mes de noviembre (dejamos el enlace aquí). En él se explica que Cuba necesita, nada menos, que 8.500 millones de dólares (7.000 millones de euros) para financiar 246 proyectos empresariales. Desde sectores agrícolas, hasta energéticos, pasando por industria, farmacia y así hasta 11 áreas de actividad diferentes. Todo un ejemplo de que allí hay negocio más allá del turismo, incluso con embargo de por medio. En este documento, se puede encontrar amplia información de los proyectos y se explica con detalle el sistema tributario de la isla, así como todos los procedimientos para establecer relaciones comerciales.

Además, La Habana ya había implantado, el pasado mes de junio, una nueva Ley de Inversión Extranjera para estimular la entrada de estos capitales que, entre otras cosas, permite la creación de sociedades tanto mixtas como de capital totalmente foráneo. Es decir, sin necesidad de tener socio local. El texto incluye incentivos fiscales para las compañías extranjeras como la exención total de las plusvalías durante los primeros ocho años de actividad, además de diversas reducciones en otros impuestos.

Otro atractivo que presenta Cuba es que es uno de los países beneficiarios de la mayoría de los planes de incentivos al comercio exterior y a la exportación que existen en España. El mencionado informe de AFI hace una recopilación de las ayudas más importantes para hacer negocios con ese país, que recogemos a continuación:

 

ayudas