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Así atraen las startups al capital riesgo

startups_riesgoExisten infinidad de startups en España. Por desgracia, la mayoría de ellas no llegan a los dos o tres años de vida. El principal motivo de este elevado ratio de mortalidad lo tenemos en las dificultades para obtener financiación. Por norma general, una empresa (y más si es de reciente creación y trabaja en el sector tecnológico) no será rentable hasta que hayan pasado cuatro o cinco años de actividad. Ejemplos de ello los tenemos a montones. El más carismático es el de WhatsApp. A pesar de sus más de 1.000 millones de usuarios la filial de Facebook jamás ha dado un euro de beneficio. Lo mismo le ocurre a la red social de moda, Snapchat, que crece sin parar en número de usuarios. Pero todavía no ha sido capaz de descubrir cómo convertir a esos internautas en clientes.

 

A pesar de ser deficitarias, ambas compañías (y otras muchas) no han tenido problemas para encontrar financiación. El capital riesgo se las ha rifado y ha generado que startups de similares características tengan un valor contable que, por sus cifras de facturación y beneficios, nunca podrían obtener.

 

Saber cómo enamorar a los inversores adquiere una importancia capital. De ahí que en este post queramos definir unos pasos básicos que todo emprendedor debe seguir si no quiere que la falta de financiación acabe con sus sueños empresariales. La mejor forma de lograrlo es encontrar las respuestas a la gran pregunta que todo inversor, ya sea particular o parte de una firma de venture capital, se hace antes de colocar su dinero: ¿cuáles son las virtudes y los defectos de la empresa?

 

La firma debe resolver un problema con una herramienta nueva o, como mínimo, diferente
Una startup jamás tendrá éxito, ni será capaz de lograr financiación, si no ofrece algo útil. Sin una idea que sea capaz de resolver una carencia, es imposible llamar la atención. Esto será lo primero en lo que se fije un posible inversor. Estudiará a qué se dedica a la firma y si no le convence lo que ofrece será imposible lograr que se quede e invierta.

 

Esa solución no tiene que ser milagrosa. Si es nueva, estupendo. Pero también sirve si mejora lo que ya existe en el mercado. Sólo así se podrán tener oportunidades de captar dinero exterior.

 

La búsqueda de la idea genial también tiene una lectura negativa. Algunas veces, los emprendedores se ciegan y ponen en peligro a la propia empresa porque no se deciden a pedir ayuda hasta que no tienen el producto totalmente desarrollado. Eso no es del todo necesario. Si una idea es buena, aunque todavía esté en desarrollo, será suficiente para llamar la atención de los inversores. Estos se encargarán de darnos los fondos necesarios para que la firma pueda pulir la solución final.

 

No se canse de hacer comprobaciones

Uno de los errores más habituales de las firmas de reciente creación es pensar que su invento es lo mejor. Que no existe nada en el mercado capaz de igualarlos. El problema es que ese castillo de naipes se suele derrumbar cuando llega un inversor y le dice que en tal lugar existe otra compañía que está haciendo lo mismo y de forma más eficiente.

 

Para evitar que eso ocurra, es necesario desafiar nuestros supuestos una y otra vez. Debe probar su producto o servicio con diferentes muestras de personas. No basta con la familia o los amigos sino que es necesario buscar ayuda profesional para realizar testeos amplios. Sólo así estará más cerca de dar con esa solución requerida.

 

Todas estas pruebas le servirán además para pulir los detalles que no convencen a las muestras. Y también le vendrán muy bien para conocer cómo es y qué busca su cliente objetivo. Así aumentará las posibilidades de éxito. Y es que puede que el producto o servicio sea perfecto pero muy difícil de vender debido a que la sociedad no está dispuesta a pagar el precio que vale. Todas estas variables hay que tenerlas en cuenta porque el inversor, sin duda, las tendrá.

 

No busque soluciones de capital eventuales

Una norma del capital riesgo es la de permanecer poco tiempo en una misma compañía y diversificar las inversiones. De hecho, estas empresas se guían por una regla muy sencilla. Ellos saben que en el caso de las startups ocho de cada diez inversiones generarán pérdidas. Pero con las dos que salen bien recuperarán lo invertido y obtendrán beneficios. De ahí su reducido tiempo de permanencia.

 

A pesar de ello, la intención de un emprendedor debe ser la de conseguir socios dentro del capital riesgo. Hay que ser capaces de crear un núcleo accionarial estable, que será clave en el futuro de la compañía. Un objetivo prudencial de permanencia puede ser de cuatro o cinco años. Si usted es capaz de lograr que un inversor profesional siga con usted esa cantidad de tiempo será porque tiene un producto o servicio de muy alta calidad.

 

Construya un equipo de profesionales de muy elevada cualificación

Los fundadores de startups necesitan buenos compañeros de viaje dentro de la propia empresa. Se trata de un paso fundamental para alcanzar las metas exigidas. Los primeros años de cualquier negocio son muy difíciles y resultan imposibles de superar si no se cuenta con ayuda.

 

Una empresa deja de existir cuando los trabajadores la abandonan. Por eso, un emprendedor tiene que ser capaz de atraer al talento y, también, mantenerlo. Aunque no se lo crea, esta característica también será tenida en cuenta por parte de los inversores. Ellos estudiarán todas las claves y no suelen apostar por firmas unipersonales en las que las posibilidades de éxito o fracaso dependen de una sola persona.

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Gestión comercial y marketing: errores de contenido

errores_contenidoSiempre se dice que el contenido es el rey de todo. Y es una realidad. Y mucho más en los tiempos que corren en los que la generación conocida como millennials adora meterse en Internet y consultar las redes sociales, ávidos de encontrar información, crítica en muchos casos. Este hecho supone una oportunidad sin igual para cualquier negocio.

 

Un buen contenido puede fomentar las ventas, independientemente del área económica o de actividad en la que trabaje una empresa. Esta afirmación está corroborada por datos. Según un reciente estudio, más del 60% de los consumidores realizó sus compras basándose en lo que se decía del producto, servicio o marca en los entornos sociales.

 

Ante este panorama, no queda más remedio que enfocar la gestión comercial y marketing hacia el contenido. Pero, cuidado, subirse a esta ola no es tarea sencilla. De hecho, es muy sencillo cometer errores que pueden dañar la imagen de una empresa. Algunos de los más habituales los vamos a tratar a continuación. El objetivo es descubrir la manera de no caer en estos fallos.

 

Conectar con nuestro tipo de cliente
Antes de iniciar cualquier estrategia de marketing de contenidos es necesario saber cuál es nuestro público. No tiene nada que ver escribir una información para los jóvenes que para los senior. Tampoco coinciden la mayoría de los gustos de los hombres con respecto a las mujeres. Y qué decir de la clase social. Los intereses de la media-alta no tienen nada que ver con los de la parte más baja de la pirámide social.

 

Una vez conocido nuestro target, hay que elaborar un contenido dirigido hacia ese público. Esto quizá puede sonar a obvio, pero estamos ante el mayor reto de una estrategia de marketing de este estilo. Un error muy común es no centrarse en un tipo objetivo y elaborar una campaña que busca llamar la atención. Una especie de cebo en forma de promoción que, equivocadamente, se piensa que funcionará con todo el mundo. No es cierto. Y lo peor es que caer en lo fácil puede ser perjudicial para la credibilidad de la empresa.

 

La sociedad está harta de recibir este tipo de anuncios a través de cualquier canal imaginable. SMS, navegador, email, correo ordinario, llamadas de teléfono… Ante este bombardeo masivo, no es una buena idea sumarse a esa misma ofensiva. En nuestra opinión es mucho más beneficioso a largo plazo que su pyme apueste por un contenido especial dirigido de forma individualizada a cada cliente potencial, y que no tenga el único fin de hacerle pasar por caja.

 

Aunque no se lo crea, puede que un anuncio que contenga información sobre su sector, o sobre las excelencias de su cadena de producción obtenga mejores resultados que el típico spot que se envía de forma masiva. Además, un emprendedor debe ser consciente de que siempre estará más en contacto con los clientes. Para una multinacional, saber quién le compra es una tarea muy complicada. Pero una pyme lo tiene más fácil, aunque sólo sea por una cuestión matemática.

 

En definitiva, hay que intentar que la gestión de marketing integre la elaboración de contenidos de alto valor añadido que estén perfectamente dirigidos a nuestro público objetivo. Será la mejor opción de futuro para su firma.

 

Tener un plan real

El mero hecho de escribir contenidos de calidad de forma constante puede ser una labor agotadora para cualquier emprendedor. Más pronto que tarde comprobará que las ideas no son infinitas y que necesita ayuda. De ahí que tenga que apoyarse en un equipo, que no tiene que ser obligatoriamente el área de marketing. Cualquier empleado puede tener una visión interesante en este sentido. La misión del empresario es no cerrarse en banda y escuchar todas las posibilidades.

 

Una vez que tengamos las ideas hay que elaborar un plan en el que se define el orden y el momento en el que se subirán los diferentes contenidos. También hay que estudiar su impacto y aprender de los errores. Puede que pensemos que un tema interesa mucho a los clientes y hayamos comprobado que no ha sido así. En ese momento hay que ser ágil y eliminarlo de posteriores informaciones.

 

El plan de gestión comercial y marketing debe incluir siempre las ideas. Hay que planificar la elaboración del contenido referenciado a una de ellas. De esa forma estaremos más cerca de captar la atención de los lectores. Algo fundamental para el éxito de esta complicada misión.

 

Otra de las obligaciones del empresario en este área es no cerrarse a nada y apostar por la innovación. Quizá a usted le parezca que un blog de empresa en el que se cuente la historia de la firma y los secretos del trabajo en la misma, o uno sectorial en el que se hable de los rivales, no interesarán a nadie. Pruebe. Lo mismo se sorprende.

 

Calidad, calidad y calidad

Las redes sociales y los servicios de mensajería instantánea han puesto de moda una manera de escribir descuidada. Una empresa no puede permitirse ese lujo. Sus contenidos deben tener calidad, deben ser entendibles para todos y, sobre todo, no deben contener faltas de ortografía.

 

Para evitarla hay que incluir en el plan un proceso de edición. Y es que aunque piense que a los consumidores no les importa la calidad, la realidad es que no es así. Mejor apostar por ella para evitar males mayores en el futuro.

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La comunicación de crisis, el mejor plan de empresa

comunicación_crisisEl tamaño de la empresa es indiferente en este caso. Cualquier negocio ha pasado, pasa o pasará por una crisis de imagen. Y más en los tiempos que corren en los que un simple tweet puede hundir una marca en pocos días. Si no se lo cree, basta con ver los resultados de un estudios de la consultora ODM en la que se asegura que el 60% de los directivos de una firma han soportado un problema de estas características. Pero lo peor viene con el porcentaje del 70%, que es el número de empresas que pierden negocio por una mala gestión de la comunicación.

 

La importancia de saber gestionar una crisis reputacional es clave. De ahí que las grandes empresas tengan equipos enteros (internos o externos) dedicados a saber cómo salir de estas situaciones de apuro. Pero, ¿qué pasa con las pymes? Por desgracia, los pequeños todavía tienen mucho camino que recorrer en este sentido. Desde aquí vamos a tratar de dar unas pinceladas para elegir la mejor estrategia a seguir de cara a resolver una cuestión que puede ser fundamental para el futuro de la compañía.

 

Dar la callada por respuesta es una mala elección
En este punto no hay discusión. Todos los expertos en la materia aseguran que una compañía afectada debe afanarse en dar una respuesta rápida a los problemas. Por tanto, la obligación de cualquier emprendedor es la de contestar a un comentario que afecte negativamente a nuestra imagen corporativa. En este sentido, el tiempo juega en nuestra contra. Si no se dice nada desde la empresa, se da pábulo a que los rumores crezcan sin cesar. ¿Consecuencia? Lo que ha podido llegar a unos pocos clientes, alcanzará a muchos más.

 

Una cosa no quita la otra y la velocidad tampoco se puede confundir con ofrecer una contestación chapucera. Eso también supone un error importante. La firma debe asegurarse de que toda la respuesta que da es la realidad. Y si todavía no está a tiempo de explicar el 100% de los detalles del suceso, afirme que está trabajando en ello para ofrecer lo más pronto que sea posible una solución convincente.

 

En los tiempos digitales, una empresa también lo tiene muy fácil para salir al paso de los problemas. Usted no debe dudar nunca en utilizar todos los canales que tenga a su disposición, tanto físicos como digitales.

 

Sea honesto
A pesar de sus medios, los fallos más habituales de las grandes corporaciones a la hora de afrontar la comunicación de crisis suelen deberse a que no son honestos y a que tratan de esconder la situación. Por desgracia, en casos que afectan a grandes marcas es muy habitual que se borren los textos ofensivos o que la propia empresa se niegue a contestar al teléfono ante las llamadas de los afectados, o de los medios de comunicación, interesados en sacar a la luz el suceso.

 

¿Por qué actúan así? Pues porque todavía se sigue pensando que el tiempo es el mejor aliado en estos casos y que las cosas volverán a su cauce normal si no se da publicidad a los problemas. Pero esta estrategia podía funcionar hace tiempo. Ahora, las redes sociales no dan esa opción. Por eso, la obligación de cualquier emprendedor es la de ser honesto transparente y presentarse ante los clientes como una persona en la que se puede confiar. Si hay un error, se debe reconocer y tratar de buscar remedio. Y jamás borrar comentarios o dejar de contestar llamadas de usuarios descontentos.

 

Asuma su parte de culpa

Echar balones fuera no es una opción en la comunicación de crisis. Un empresario debe ser responsable y asumir que el principal culpable de todo lo que suceda en la empresa es él. Da igual que no haya tenido nada que ver con el problema, al final las críticas se dirigirán a su persona. Es necesario actuar en consecuencia y disculparse utilizando cualquier medio que tengamos al alcance. Este mensaje también debe incluir las soluciones que se tomarán en la firma para que la circunstancia anómala no vuelva a ocurrir. Un ejemplo en este sentido lo tenemos en la NBA. Hace un par de años, el propietario del equipo de Los Ángeles Clippers fue grabado lanzando comentarios racistas. Adam Silver, que era el mandamás de la competición, no dudo en disculparse en nombre de la NBA. Además multó al responsable de la acción y le prohibió volver a acudir a un partido durante una larga temporada. Y todo ello, sin tener nada que ver con lo sucedido. Silver lo hizo por responsabilidad y porque el comentario ponía en entredicho una marca con tanto prestigio como la liga profesional de baloncesto americana.

 

Y es que ya lo digo el inversor Warren Buffett en una ocasión. El también conocido como el oráculo de Omaha afirmó que “una marca tarda unos 20 años en construirse un prestigio y una reputación. Pero bastan cinco minutos para arruinar ese trabajo”. No le falta razón. Solo una sabia comunicación de crisis y una pronta y veraz respuesta puede evitar que un problema puntual afecte a toda una vida dedicada al mundo de los negocios. Estamos sin duda ante uno de los mejores planes de empresa que pueden existir.

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¿Cómo se convierten los emprendedores en influencers?

emprendedores_influencersEl marketing moderno no tiene nada que ver con el de hace unos años. En la actualidad, se centra en sacar provecho al mundo digital en busca de mejorar el alcance global. Quizá por ello, una buena cifra para una campaña normal que tiene a Internet en el centro de las decisiones está entre las 75.000 y las 100.000 personas. Si se llega a esa cantidad, la marca que está detrás de todo se da por satisfecha.

 

Estos números quizá puedan sorprender. Pero es la media a la que suelen llegar grandes firmas con un proyecto comercial online circunscrito en exclusiva al mercado español. A pesar de ello, existe un sencillo truco para que esos 100.000 se conviertan en 900.000. Para lograrlo hay que contar con los influencers, que son aquellos que tienen credibilidad en los distintos entornos sociales. Muchas veces este vocablo se utiliza para denominar sólo a las personas que están detrás de los canales de YouTube, que arrasan entre el público más joven. Pero la realidad es que los influencers también se esconden en las redes sociales o en los blogs. Su poder es tan elevado que las compañías se los rifan y hacen lo que sea necesario para ganarse sus favores. Y es que las marcas saben que el mero hecho de que un youtuber recomiende un producto convierte a éste en un fenómeno de masas.

 

La influencia que tienen es lo que ha llevado a muchos blogueros a convertirse en estrellas digitales con buenos sueldos. ¿Sus armas? Una cámara, un ordenador y una buena estrategia. Esto último es lo primordial. Ser un influencer no es fácil. Lograr que un canal tenga millones de seguidores supone esfuerzo y capacidad para ignorar los cantos de sirena de las compañías, que no dudarán en tirar de chequera para asegurarse una promoción positiva de sus productos.

 

Como es de suponer, una pyme también se puede aprovechar de este nuevo fenómeno que está cambiando la estrategia comercial de las grandes multinacionales. Pero la mejor forma de lograrlo es convirtiéndose a sí misma en una de esas personas cuyas palabras son tomadas como dogma de fe por los internautas. Desde aquí, les vamos a proponer unas reglas muy sencillas que se deben seguir para lograr que nuestra marca arrase en el mundo digital gobernado por YouTube y las redes sociales tradicionales.

 

La clave es la estrategia.
Siempre se dice que en Internet lo más importante es el contenido. Eso es cierto. Pero aquí tenemos peculiaridades que son necesarias destacar. La principal es que por encima de lo que se escribe, se rueda o se fotografía está la estrategia. Es un error pensar que colgando buenos contenidos se tiene el éxito asegurado. No es así. Lo principal es que en canal aparezca lo que nuestra audiencia exige. Puede que pensemos que en un blog de maquillaje, un reportaje sobre la moda nupcial puede funcionar. No será así. Los influencers logran su condición de prescriptores gracias a la especialización. Encontrar el nicho, explotarlo y jamás salirse de él es la mejor estrategia a seguir si se quieren tener millones de seguidores.

 

No se quede solo con los vídeos
Existe la idea equivocada de que los influencers solo están en YouTube. Falso. Un buen blog puede ser tan importante para la audiencia como lo es un canal con gran audiencia. El emprendedor debe decidir qué es lo que se le da mejor y lanzarse a ello. Puede que los vídeos no sean la manera de llegar a la audiencia. Si es su caso, olvídese de la plataforma multimedia y regrese a sus posts de toda la vida. Pero esto no varía un ápice la estrategia de la que hablábamos en el punto anterior. Céntrese en el nicho y prepare contenidos que interesen a sus seguidores.

Cuide el contenido
Una vez definida la estrategia y el canal toca pensar en lo que vamos a contar. Aquí solo existe una manera de funcionar, que es la de tomarse en serio lo que está a punto de hacer. No se puede pretender llegar a miles de personas escribiendo un tema en cinco minutos o subiendo las imágenes que tengamos más a mano. Todo debe ser estudiado y tenido en cuenta para no defraudar a la audiencia. Conviene no olvidar que el internauta es infiel por naturaleza y no tendrá inconvenientes en borrar la página de sus favoritos si pierde interés en lo que allí se dice.

 

Apueste por lo original
A la hora de atraer la atención de la sociedad, tendrá más posibilidades de éxito si es capaz de apostar por contenidos originales. Olvídese de lo que aprendió en el colegio o en la universidad. Internet tiene otras reglas y el sujeto creativo es el que se lleva todos los vítores digitales. No tenga miedo en no ser políticamente correcto. Siempre ha de buscar los extremos. Internet es un mundo polarizado y lo que está en el centro acaba en el baúl de los recuerdos.

Otra estrategia que jamás debe seguir es la de copiar contenido de otros. Será el mejor camino para convertirse en un apestado de la red. El internauta quiere siempre contenido nuevo. Como decíamos antes, toca tomárselo en serio y trabajarse a los seguidores como si fueran clientes de su negocio.

Busque las colaboraciones
El mundo de los influencers es muy competitivo pero eso no es óbice para que todos ellos colaboren entre sí en el afán de lograr el mayor alcance posible. Un emprendedor debe sumarse a la ola y no tener inconveniente en que sus contenidos aparezcan en otros medios de comunicación. También es interesante buscar la colaboración de expertos digitales dispuestos a aportarle valor añadido a su blog o a su canal en YouTube. Estas acciones siempre son bienvenidas por la audiencia.

 

Comparta con su gente
Un emprendedor puede tener la tendencia de pensarse que sólo él puede colgar contenido de calidad al blog, con el que pretende influir en la sociedad. No es así. El objetivo principal es dar a conocer la marca, la empresa o un producto o servicio determinado. Para lograrlo, es vital contar con la colaboración de todos los miembros de la compañía. Implicando hasta a la última incorporación y logrando que la plantilla reme en la misma dirección se pueden obtener excelentes resultados, de los que su negocio saldrá beneficiado.

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Cómo levantar negocios de éxito en sectores tradicionales

blue_collarEn este mundo digital, global y conectado en el que vivimos, casi se da por hecho que para que un emprendedor tenga éxito en una aventura empresarial, ésta debe de estar basada en principios tecnológicos. Es decir: o se lanza una startup, que sea capaz de ofrecer soluciones disruptivas, o casi mejor dejarlo para cuando nos llegue la idea luminosa.

Los informes que llegan de Europa, en los que se habla de los empleos que más se van a demandar en el futuro, inciden en la misma cuestión. Da la sensación de que todo debe tener un germen binario. Pero no nos equivoquemos. Las oportunidades también están más allá de la nueva economía. Levantar un Silicon Valley mundial es una quimera. Las sociedades seguirán necesitando  industrias tradicionales, oficios técnicos y profesionales de toda la vida, como electricistas, fontaneros, obreros y cerrajeros. A todo este colectivo, los americanos los bautizaron como áreas económicas de cuello azul, (blue-collar) por el color de los monos de trabajo. Los entornos que se relacionan mejor con el ámbito tecnológico y financiero recibieron el nombre de white-collar (cuello blanco) por las camisas y las corbatas.

En este post vamos a tratar de explicar cómo es posible tener éxito en el mundo actual con una empresa de cuello azul. El triunfo pasa sí o sí por adaptar los negocios de toda la vida a las demandas y preferencias de la sociedad del siglo XXI. Como anticipábamos antes, no se trata de reinventar la rueda sino de, por ejemplo, ofrecer al exterior una imagen moderna e innovadora, aunque nuestro trabajo sea sencillamente el de recoger la basura.

El emprendedor no puede perder la oportunidad única que tiene de aprovecharse de las décadas de retraso que traen de serie muchos sectores tradicionales, que siguen tirando de procedimientos obsoletos. La idea es la de llevar los métodos de trabajo y gestión de una tecnológica a un sector apalancado y repleto de señores como mono azul. Esta acción otorgará, sin ninguna duda, una enorme ventaja a este nuevo empresario, que llega con ideas frescas. ¿Exagerado? Para nada. Si no se lo creen, tienen ejemplos como Uber para darse cuenta de que la disrupción tradicional funciona. El éxito, no exento de polémica por cierto, de esta firma no es otro que el de darle la vuelta a un área económica anquilosada en el siglo XX, como es la del transporte.

El servicio al cliente

Todo está en continuo movimiento pero hay cosas que permanecen. Una de ellas es la exigencia de los clientes. Un consumidor quiere que lo traten como la persona que paga las nóminas de las empresas. Y eso es algo de lo que los negocios de éxito tradicionales se olvidan, lo que implica una excelente oportunidad. Por eso, la mejor estrategia es la migrar de los servicios de atención al cliente habituales (el emprendedor y su móvil que contesta cuando puede) a uno profesional, que dé respuestas y soluciones a las demandas que le llegan desde el otro lado del teléfono. Obviamente, el call center no se puede limitar a este método de contacto. Se deben fomentar otros, como el correo electrónico y las redes sociales. Las empresas deben estar preparados para este reto.

Con esto no queremos decir que haya que hacer como la mayoría de los operadores, que tienen todos los canales pero que, por norma general, no valen para nada. Para evitarlo, se tiene que eliminar toda la burocracia que está detrás de una multinacional. El servicio debe ser ágil y ayudar. Si no, mejor seguir con el sistema tradicional.

Para entenderlo mejor, pongamos un ejemplo. Imaginemos que usted tiene un negocio de cerrajería. Basta consultar en Internet para darse cuenta que el 99% de las posibilidades de comunicación pasan por un número (en ocasiones uno de línea 900, que es más caro para el usuario) que no está activo las 24 horas del día. En la sociedad de la información, este tipo de servicio es un insulto. Cuando alguien llama a un cerrajero es por una urgencia, no tiene la virtud de la paciencia. La obligación de cualquier emprendedor es estar abierto y operativo siempre. Así logrará la satisfacción del cliente y obtendrá algo que es quizá más importante: diferenciarse.

Destacar en un universo azul

Si hacemos lo que comentábamos en el punto anterior, habremos dado el primer paso para ser referente dentro de la manada. Aquí está el gran secreto de todo. No es lo mismo que se utilicen las Páginas Amarillas para encontrar un cerrajero o una firma que le arregle la luna del coche, que recuerde la marca de una empresa especialista en estos campos.

El reconocimiento del público sólo se logra si hemos sido capaces de destacar en un mundo en el que todos son más o menos iguales. El método para lograrlo es el de apostar por la enseña realizando acciones de marketing específicas. De esa forma, lograremos calar en la mente de la sociedad, que dejará de ver a nuestro negocio como uno más.

Obviamente un emprendedor no tiene los medios de una gran empresa, pero sí puede servirse de los entornos sociales para crear marca. Tener un logotipo y una imagen corporativa y utilizarlo siempre, también ayuda.

Olvidarse del hombre orquesta

En los negocios tradicionales es muy normal que el emprendedor sea el dueño, el gestor, el que trabaja y hasta el que contesta a las llamadas. Ese método de trabajo es anticuado y es importante que, en cuanto sea posible, se abandone. En su lugar se debe imponer un sistema de gestión más moderno. Cada persona de la empresa debe tener sus responsabilidades y darlo todo en su área de trabajo.

Cambiar el sentimiento por la razón

¿Para qué se crea una empresa? Para ganar dinero. Ya está. Con esa respuesta basta. El resto de añadidos son cosmética. Aunque en la actualidad todo se vista de responsabilidad social corporativa, un negocio no es nada sin beneficios. Aunque duela, esta máxima debe guiar su aventura en los sectores tradicionales, repleto de organizaciones familiares en las que la gestión de recursos humanos suele moverse a base de sentimientos. Usted debe imponer un sistema profesional en el que lo único que prima deben ser los números. Eso sí, esto no debe hacernos olvidar que la sociedad actual (y más los millennials) quieren que las organizaciones sirvan para algo más que para acumular riqueza en los bolsillos de los dueños. Se debe devolver algo de lo ganado. A la larga será beneficioso.

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¿Qué deben preguntarse los emprendedores antes de contratar a una agencia de comunicación?

agencia_comunicacionEn la vida de todo negocio llega un momento en el que el emprendedor siente la necesidad de dar a conocer su actividad empresarial. En ese instante es cuando se plantea la búsqueda de una agencia de comunicación, que nos permita acceder a los medios y, por extensión, a la sociedad entera. La primera cuestión que tenemos que resolver es la de si es necesario contar con apoyo externo para llevar a cabo esta labor con éxito. La respuesta es que sí. No le quepa ninguna duda. El trabajo de unos profesionales jamás podrá ser realizado por inexpertos de dentro de la empresa. Otra cosa es que usted contrate a un periodista. Entonces tendrá cubierto ese hueco.

Pero si no está dispuesta a ampliar la plantilla y prefiere externalizar la labor de comunicación, lo normal en la mayoría de las pymes, no le quedará más remedio que enfrentarse a la ardua labor de localizar al mejor socio para usted. Y decimos socio porque en esta función es mejor contar con alguien que cree en su apuesta empresarial más que en un mero vendedor. El primero se esforzará más por colocar sus noticias en los medios. Mientras que el segundo se limitará a cumplir el expediente.

Aunque denostada por muchos, la labor de comunicación es fundamental en el éxito de los negocios. Por eso, acertar con la elección de la agencia es clave. Lo más sensato es seleccionar a alguna firma que entienda su cultura empresarial y que comparta las dificultades que ha tenido que superar en los primeros años de vida del negocio. Una compañía de relaciones públicas que no entienda a su cliente o a lo que se dedica se limita a ser un distribuidor de notas de prensa. Pero con eso no es suficiente. Desde aquí le vamos a desvelar las preguntas que debe hacerse antes de decantarse por las múltiples opciones que tendrá en el mercado.

¿Qué necesito?

Pongamos un ejemplo. Si usted acude a un concesionario de automóviles y le pregunta al vendedor por el mejor coche, lo normal es que éste le conteste que eso depende de sus necesidades. Esto se puede extrapolar a la hora de seleccionar una agencia de comunicación. Una empresa que tenga un departamento de marketing interno no tendrá las mismas necesidades que otra que se enfrente al mundo de los medios por primera vez.

Lo mismo pasará si, por ejemplo, su firma ya dispone de expertos en el mundo digital y las redes sociales. En ese caso, tampoco le interesará una compañía que ofrezca un servicio integral de relaciones públicas, que suele ser lo habitual dentro de las grandes agencias. Por tanto, antes de lanzarse a la caza de la mejor opción, tenga en cuenta lo que requiere. Una evaluación interna le evitará quebraderos de cabeza en el futuro.

¿De cuánto dinero dispongo?

La diversidad de precios y de opciones que va a encontrar es escalofriante. No se sorprenda si hay diferencias de miles de euros entre varias candidatas que, en teoría, le ofrecen lo mismo. Tampoco se asuste si de la primera a la segunda entrevista el coste disminuye en buen grado. Estamos ante un mundo muy competitivo pero cuyo funcionamiento es bastante desconocido. Aquí los precios no los dicta nadie y el hecho de poder perder un posible cliente origina que las agencias se afanen en ajustar sus facturas para mantenerlo. Tenga todo esto en cuenta y adáptelo a su presupuesto. Quizá pueda acceder a mucho más de lo que pensaba en un comienzo.

¿Cuánto debo esperar para ver los resultados?

Por norma general, los clientes de las agencias quieren que éstas les resuelvan la vida en pocos días. Y luego se sorprenden cuando tras varios meses todavía no han logrado una entrevista en los principales medios de comunicación del país. Entonces cambian a otra, que tampoco consigue los objetivos. ¿Por qué? Pues porque la comunicación externa hay que entenderla como un negocio a largo plazo. Es casi imposible que una empresa de reciente creación o una pyme ya consolidada logre llamar la atención de los grandes diarios o las cadenas de televisión desde el primer momento. Y qué decir si, además, su razón social y negocio son difíciles de entender para los lectores o la audiencia.

Un emprendedor debe dejar a la agencia que siembre durante un periodo de tiempo, que siempre debe ser superior a los tres o cuatro meses, para esperar obtener algún resultado. Luego también hay que ser realista. Salvo sorpresa, una pyme lo tiene muy difícil para salir en la portada de El País.

A la hora de contratar a una agencia de relaciones públicas, hay que pensar como cuando se ficha a un nuevo empleado. Lo normal es que esa persona se pase un tiempo de adaptación que le permitirá con posterioridad desarrollar todo su potencial. La clave está en la paciencia. Si la tiene, el premio es grande, ya que la visibilidad lo es casi todo para cualquier negocio. Pero mucho más para una pyme.

Solo después de responderse a estas cuestiones previas estará preparado para hacerse con una agencia de comunicación eficaz. En otro post posterior estudiaremos otro tipo de dudas que hay que tener en cuenta a la hora de elegir la mejor opción.

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5 claves para la app de tu empresa

claves_appA estas alturas de la película, quedan muy pocos que se atrevan a poner en entredicho que el móvil es el futuro (ya presente) del comercio. A pesar de ello, la mayoría de los negocios, tanto pequeños  como grandes, no saben aprovechar las bondades que pone a nuestra disposición esta tecnología. La gran ventaja que nos traen los smartphones es la de ir más allá de la mera relación transaccional. Antes, la información sobre los clientes era escasa y difícil de conseguir. Pero las cosas han cambiado. Ahora podemos saber todo lo que queramos sobre nuestra audiencia. Así se podrá maximizar el retorno de las inversiones que se lleven a cabo.

Los móviles son mucho más que un canal de venta (el más importante dentro del comercio electrónico). Estamos ante una herramienta que nos permitirá crear contenidos personalizados que eviten la pérdida de clientes. Esta ventaja es algo que nunca se podrá lograr por métodos tradicionales. Tampoco se conseguirá mediante una página web. Por todo ello, hay que tener claro que las firmas que no afronten el reto de la movilidad tendrán un futuro limitado. Desde aquí apostamos por lo contrario. Por eso les proponemos unas sencillas claves para aprovecharse del smartphone. Pero lo hacemos desde el punto de vista de la aplicación. La famosa app es la base sobre la que se tiene que levantar todo el imperio.

Conocer por qué se van los clientes

Descubrir qué pasa por la cabeza de una persona es imposible. Pero sí que se puede aprender mucho de las tendencias. Para esto, las apps son fundamentales. Este software nos dará los secretos que llevan a que un producto o servicio se venda o no. La forma de aprender no pasa por un estudio superficial de lo que se comercializa a través del canal sino de un análisis detallado de los datos que la aplicación obtiene de los clientes.

Lo primero es comprender la rotación. ¿A qué se debe que los internautas no se descarguen la aplicación? ¿Por qué los que la tienen no la utilizan? La base de datos le permitirá detectar las tendencias de comportamiento de los usuarios y se la servirá desagregada. Toda esta información le ayudará a descubrir dónde están los errores y cómo solucionarlos.

En este sentido, suele existir la creencia de que una pyme no puede acceder a todos los datos a los que sí llega una gran empresa. No es cierto. Internet es un mundo democratizado en el que cualquier desarrollador o analista obtiene la información que necesita.

Dar valor a las aplicaciones

El 85% del tiempo que las personas pasan frente a un móvil lo hacen dentro de aplicaciones. Teniendo este porcentaje presente, nuestra misión es lograr que un parte de esa inmensa tarta vaya a nuestra app. Se requiere que el internauta sepa para qué sirve nuestro producto de forma que sea capaz de sacar el máximo provecho de su uso.

¿Qué método utilizamos para dar valor a nuestra aplicación? Lo fundamental es capturar al cliente desde el primer momento y no formar parte de esa otra estadística que indica que tres de cada 10 usuarios abandonan una app después de utilizarla la primera vez. La solución pasa por mostrar por adelantado las bondades del producto. El diseño adquiere en este punto una importancia capital. Uno bueno es lo único que nos separa del fracaso total. El software debe ser intuitivo, evitando trabajo al internauta. También es fundamental que solucione problemas y que tenga un tutorial claro capaz de resolver cualquier dificultad. Solo así podrá sacar partido a su tecnología móvil y será capaz de convertir a ese usuario en cliente.

La importancia de las notificaciones

Mandar una notificación a los internautas cuando tenemos una novedad o una promoción interesante es uno de los mejores métodos que existen para incrementar nuestras ventas en ecommerce. Pero existe un problema. El 58% de los usuarios no permite esta herramienta. ¿Resultado? Las marcas no pueden aprovechar las notificaciones en beneficio propio.

Para incrementar ese porcentaje es necesario buscar en Internet y descubrir pequeños programas que, entre otras cosas, suprimen que en los dispositivos IOS esté marcada por defecto la pestaña de suprimir notificaciones. También hay otras que retrasan la pregunta. Ésta no se hace en el momento de la instalación, que es lo que ocurre casi siempre en Android, sino más adelante. Retrasar la consulta es una gran ventaja ya que puede que para entonces nos encontremos a un usuario comprometido con la enseña y no a uno escéptico.

Cada persona es un mundo

Olvide tratar a todos sus clientes por igual. La gran ventaja del móvil es la personalización. Cada individuo es único y lo que le interesa a uno puede que no guste a otro. Debe tener presente todos los aspectos. Algunos tan básicos como a qué hora se envían los mensajes o las notificaciones. El éxito o no de las campañas dependerá en buena medida del momento en el que se hagan llegar a la base de usuarios.

La información que tenemos de nuestros usuarios es tan numerosa que es necesario analizar todos los detalles. Solo así se podrá sacar provecho. Un buen ejemplo en este sentido es la cadena de supermercados DIA que manda promociones personalizadas a cada uno de sus clientes.

 

Obviamente una pyme no puede llegar a semejante límite de detalle y se verá obligada a automatizar muchas de las operaciones. Pero conviene recordar que estamos ante algo que va mucho más allá que un canal de venta. El móvil es la nueva barra del bar o el nuevo mostrador de la tienda. Es el centro de la relación con los clientes y tiene que ser tratado con acierto, si se quiere acertar en las estrategias comerciales.

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¿Pueden existir negocios rentables sin marketing?

sin_marketingVamos a empezar este post dando respuesta a la pregunta que nos hacemos en el titular. Y se trata de un rotundo no. Ningún negocio, por pequeño que sea, puede sobrevivir sin nada de promoción, publicidad o marketing. Este hecho es todavía más reseñable si tenemos en cuenta que en esta web hablamos de pymes y startups a las que muy pocos conocen. ¿Cómo demonios se va a hacer alguien un nombre si nadie tiene la menor idea de su existencia?

 

A pesar de esta evidencia, cuando se estudian los motivos que llevan a que el 75% de los nuevos negocios no sobrevivan más de dos años, y que el 80% no llegue a cinco, nunca se habla del marketing. En la mayoría de los casos, esta elevada mortalidad se achaca a la gestión, los problemas de financiación y tesorería, a los sistemas… En definitiva, a mil y una causas, pero se suele pasar por alto que la firma que acaba de bajar el telón jamás haya hecho una campaña de publicidad, ni offline ni online.

 

El marketing es tan importante que solo es necesario pensar a qué se dedica un gigante como Coca-Cola. Alguno podría decir que elaboran refrescos, que cada cierto tiempo lanzan un nuevo producto, etc. Sí, todo eso es cierto. Pero la realidad es que más del 70% de los recursos económicos de la compañía se centran en actividades que tienen que ver con la marca. Y con toda la lógica del mundo. Si ya tienes el producto, solo te queda venderlo. Y ahí es donde entra de lleno la publicidad y el marketing.

 

Este ejemplo debería servir a todos aquellos empresarios que cortan estas partidas sin el más mínimo problema o que, sencillamente, jamás han invertido un céntimo en dar a conocer su empresa. Un grave error, ya que hablamos de un departamento que es capaz de generar ingresos. Sin él, estos sencillamente se resienten demasiado. Por eso, vamos a repasar de forma rápida algunos de los motivos que deberían de llevar a una pyme o startup a considerar el marketing como un activo vital para el negocio.

 

Edificar una imagen reconocible
Ya lo hemos mencionado, pero es que la clave que explica el éxito o no de una firma pasa porque se sepa qué existe. Un producto no es nada si no tiene detrás una imagen y un nombre que lo acerquen a la sociedad. Para lograr esa conexión es necesario fomentar la presencia de la compañía en todos los soportes publicitarios disponibles.

 

Aunque se piense a veces que sí, en la mayoría de los casos los clientes no vienen solos. Es necesario ayudarles y eso se logra a base de diferenciarse del resto. El hecho de que en la actualidad la sociedad esté más conectada y viva en un mundo digital es beneficioso para los emprendedores. Internet ofrece infinidad de herramientas gratuitas que permiten promocionar un producto o servicio sin necesidad de invertir dinero. Solo se requiere de creatividad y de esfuerzo. Con ambas virtudes se puede obtener un marketing muy efectivo. Un buen ejemplo en este sentido serían los food trucks, una iniciativa americana que se está poniendo de moda en España. Estos restaurantes sobre ruedas anuncian los menús y dónde estarán presentes a través de las redes sociales.

 

Ayuda a conseguir socios

En  los primeros momentos de vida de una empresa, una de la obsesiones de los emprendedores es la de buscar alianzas que permitan arrancar el negocio. Se trata de firmar acuerdos con distribuidores, con otros socios, con fábricas, etc. Para avanzar en este tipo de negociaciones es importante que la firma tenga unas credenciales. Las personas se fían más de empresas que sean atractivas y que tengan buena imagen. El marketing es la herramienta ideal para lograr elevar la cultura de la compañía y darla a conocer.

 

Crea la marca
La sociedad no compra empresas, sino que adquiere marcas. Esto es un concepto que debe tener en cuenta todo emprendedor. Nadie entra en Punto Fa pero sí en Mango, que es lo mismo. Inditex es para los periódicos y las revistas, las personas se dejan el sueldo en Zara. La enseña es lo que llega a la mente de los consumidores y es lo que impulsa la compra.

 

Es la única forma de diferenciarnos del resto y, obviamente, el marketing debe enfocarse a la marca. La empresa no le interesa a nadie, salvo al emprendedor.

 

Convierte a una startup en líder

El marketing está detrás de que muchos compren el iPhone en vez de otro smartphone de similares características, pero de una empresa que no tiene una marca tan reconocible. También es el secreto que se esconde entre Samsung y rivales chinos como Xiaomi, Meizu o Huawei, que son capaces de fabricar dispositivos de funcionalidades casi idénticas a mitad de precio. A pesar de ello, el consumidor paga el doble por llevar en el bolsillo un Samsung o un iPhone. Detrás de ese acto totalmente irracional solo está el poder de una marca.

 

El marketing tiene la capacidad de convertir una startup en un líder mundial. Si no que se lo digan a la propia Apple. Steve Jobs ha sido quizá uno de los empresarios que mejor ha aprovechado las bondades de la publicidad.

 

Es capaz de generar ganancias

No conviene confundir entre facturación y beneficios. Las ventas siempre tienen que ser menores que los costes para obtener ganancias. Esto es el ABC de cualquier negocio. Pero muchas veces la propia concepción del negocio no permite jugar con márgenes holgados. Es el caso de las empresas de economía colaborativa como Uber o Airbnb. A éstas solo les queda el marketing para poder obtener beneficios de un servicio que casi facturan a precio de coste. Las ganancias vienen del volumen de ventas. Y éste solo puede crecer con el conocimiento del producto o del servicio. Lo mismo ocurre con otro tipo de servicios como el streaming. ¿Alguien piensa que Netflix podría ganar dinero cobrando 10 euros al mes a sus abonados si no tuviera más de 75 millones de clientes?

 

La tabla de salvación en los tiempos de crisis

Cualquier empresa tendrá que padecer en algún momento un bache en la economía o una crítica furibunda de clientes por fallos en algún producto o servicio. Un plan de marketing y comunicación integral es primordial para superar estos baches.

 

En resumen, el denostado marketing es la piedra filosofal que se esconde detrás del éxito de la mayoría de los negocios. Por eso su importancia para una pyme es capital. De hecho, quizá sea la clave que lleve a que un emprendedor se convierta en empresario. Y que una firma que acaba de dar sus primeros pasos tenga un futuro a largo plazo. En otras palabras: sin marketing, la profesionalización de un negocio no existe. Tampoco la internacionalización.

temores_emprendedores

Los temores que atenazan a los emprendedores

temores_emprendedoresEl refrán “el cementerio está lleno de valientes” viene a significar que es mejor actuar con cautela que arriesgarse demasiado, ya que las consecuencias pueden ser catastróficas. Los emprendedores, o los que algún día quieren llegar a serlo, no pueden seguir las lecciones de este tipo de proverbios. Deben librarse de todos los miedos o temores y lanzarse a iniciar la aventura empresarial.

 

A pesar de tener una buena idea, muchas personas no se la juegan. El pánico ha triunfado en sus vidas y se sienten maniatados sin saber muy bien el motivo. La razones son una serie de temores que todos tenemos y que son necesarios superar si se quiere triunfar. En este post vamos a repasar cuáles hacen de esa camisa de fuerza que muchos se ponen y que evita que el mundo descubra sus habilidades.

 

El vil metal

El miedo a arruinarse es uno de los más habituales. Su fuerza es tal que impide que muchas personas dejen su aburrido puesto de trabajo y se la jueguen con un negocio propio. La pobreza siempre se esconde detrás de muchas de las malas decisiones que tomamos a lo largo de la vida. Y lo peor es que, en muchos casos, se trata de un temor infundado. Bastantes de esas personas que no se atreven a dar el paso cuentan con un remanente de dinero en la cuenta, con el que podrían sobrevivir un tiempo.

 

A pesar de ello, se prefiere “lo malo conocido a lo bueno por conocer”. La supervivencia frente al progreso.

 

El qué dirán

La familia, los amigos… En definitiva, el entorno condiciona la toma de decisiones arriesgadas. Que levante la mano aquel al que su padre o madre no le ha dicho que es mejor seguir estudiando que dejarlo todo para iniciar un proyecto de futuro incierto.

 

Se trata el miedo al qué dirán. A la vergüenza que se siente cuando se fracasa. Al temido “te lo dije”. Este pánico toma especial relevancia en un país como España, donde un descalabro no es bien visto. En Estados Unidos, la circunstancia es diferente. Allí no tiene un carácter tan negativo. A todas esas personas, que podrían ser emprendedores de provecho, habría que decirles que las críticas no pueden ser sinónimo de parálisis. Es mejor imaginar lo que esos mismos individuos dirán si en el futuro su negocio se vuelve un triunfador. Los peros dejarían lugar a las alabanzas.

 

El fracaso

Este miedo está relacionado con el anterior. Las personas tienden a minusvalorarse y a formularse preguntas que sólo pueden tener respuesta negativa. Nos referimos a cuestiones como éstas: ¿Y si fracaso? ¿Y si me equivoco? ¿Y si esta idea ya la ha tenido alguien? ¿Y si no valgo para esto? El famoso “y si” con el que comienza cada interrogante es una losa que atenaza y de la que es necesario desprenderse si se quiere ser emprendedor.

 

La mejor forma de superar este miedo a fracasar es concentrarse en un posible triunfo. Y si al final resulta que la experiencia no ha salido bien, no pasa nada. Siempre habrá tiempo para corregir los errores en la siguiente oportunidad.

 

La edad

Existe una idea equivocada de la vida y de los negocios. Algunos se piensan que una vez superada cierta edad es tarde para emprender. Los ejemplos de emprendedores que han triunfado teniendo más de 50 o 60 años son también numerosos. No es necesario tener menos de 30 años para alcanzar el éxito. Todo el mundo puede hacerlo.

El miedo a la edad o a la vejez lo definió a la perfección Benjamin Franklin cuando comentó que “hay personas que mueren a los 25 aunque se las entierra a los 75”. Venza a este temor, la edad es mucho menos importante de lo que se piensa. Lo principal es la confianza que uno tenga en uno mismo.

 

El éxito

Efectivamente. Aunque sorprenda, la educación que se imparte en los colegios y la que se recibe en cada hogar suele infundir un excesivo respeto al éxito. A lo largo del tiempo, esa sensación se transforma en miedo a descubrir cuáles son los límites personales e intelectuales de una persona. Algo que inevitablemente conduce a la parálisis emprendedora.

 

Y es que a la mayoría nos han dicho mil veces que no podríamos ser personas como tal o cual empresario, que ha sido capaz de levantar un imperio. Siempre se ha hecho hincapié en el hecho de ser realista y de que los sueños…. sueños son. Es necesario esquivar este modelo de pensar. La ilusión es lo único que debe habitar en la conciencia de un emprendedor.

 

El ridículo

Las buenas decisiones se suelen tomar en caliente. Ésta es una realidad. Si se le da muchas vueltas a algo, el porcentaje de echarse para atrás crece de manera exponencial. La tardanza es el mejor aliado de otro de los miedos más extendidos: el pánico a hacer el ridículo, que retrae incontables iniciativas que podrían haber generado un buen número de startups exitosas.

 

El emprendedor debe ser audaz y superar todos los temores. Se trata de la única forma de tomar la iniciativa. Nada ni nadie debería ser nunca responsable de retrasar la realización de los sueños.

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Snapchat, imprescindible en cualquier plan de empresa

Snapchat_LogoCuando se habla de cómo aprovechar las redes sociales, los consejos casi siempre se quedan en Facebook, Twitter o, como mucho, Instagram. Se deja de lado otras plataformas que pueden ser muy beneficiosas, especialmente para las pymes. Uno de los entornos sociales que suelen ser eternamente obviados es el de Snapchat. Quizá que su público se base sobre todo en los países anglosajones sea uno de los motivos que lleve a olvidarse de esta plataforma. Otro motivo puede ser que estemos ante la aplicación preferida de los jóvenes.

 

Sea por la razón que sea, el caso es que no prestar atención a la red social que más ha crecido en los últimos años es un error que debemos solucionar. Y es que Snapchat es una de las herramientas más potentes y baratas que existen para llegar a los consumidores y acercarles la marca. Su propia idiosincrasia basada en imágenes y vídeos que, tras un visionado de un máximo de 10 segundos, se destruyen para siempre es ideal para acercar contenidos específicos, respetar la privacidad de los usuarios y obtener excelentes resultados.

 

Pero, antes de pasar a explicar los pasos que debemos llevar a cabo para que nuestro plan de empresa se favorezca de Snapchat, es importante tener en cuenta estos datos. Esta red social basada en imágenes fue creada en 2011. Cada día se ven más de 5.000 millones de vídeos y una media de 9.000 fotos por segundo, cuenta con más de 100 millones de usuarios, de los que más del 60% generan contenidos; el 5% de los selfies que se hacen se comparten en Snapchat y, lo más importante, más del 60% de los jóvenes con edades comprendidas entre 13 y 34 años la tienen instalada en sus smartphones. Esto hace que el valor de esta compañía supere a día de hoy los 16.000 millones de dólares y sea objeto de deseo de firmas como Facebook, que ya intentó hacerse con ella hace un tiempo sin éxito.

 

Como se puede ver su audiencia es gigantesca y no deja de crecer, lo que la convierte en primordial en cualquier estrategia de marketing online que se precie. Pero, ¿cómo aprovechar Snapchat? A continuación, las respuestas.

 

Ideal para dar a conocer actos o eventos

La NBA utilizó esta red social durante el fin de semana de las estrellas, acercando a la afición otros aspectos de los jugadores que iban el All-Star Game. También fue la herramienta preferida a la hora de promocionar el concurso de mates. Así acercó el evento a todos los públicos. Por tanto, una buena imagen o un vídeo efímero (recordemos que lo que se cuelgue se destruye a los 10 segundos) puede ser ideal si nuestra empresa realiza cursos, seminarios o cualquier tipo de actos.

 

Idónea para acercar la marca a los consumidores

Si estamos interesados en una clientela joven hay pocos caminos mejores que conquistarlos a través de Snapchat. Así lo hace, por ejemplo, McDonald’s que creó vídeos de 10 segundos de duración en los que reflejaba cómo la marca era capaz de enamorar hasta  a los peores enemigos. Se trató de una campaña diferente a lo visto hasta el momento que les dio buenos resultados.

 

Perfecta para emprendedores

Una de las características de esta app es su simpleza. Hablamos de que subir una imagen y ponerle un texto de un máximo de 30 caracteres, que es lo que permite, es suficiente para disponer de un contenido viralizable. Esto hace que no se necesiten ingentes equipos comerciales para idear una estrategia. La creatividad es lo único que se necesita.

 

Interesante a la hora de anunciar novedades

Imagine lo que puede suponer que decenas de miles de personas comenten sobre un producto o servicio que usted presentará en breve. Se trata de una publicidad que no tiene precio. Pues bien eso se puede lograr con esta red social. Basta una imagen de una posible novedad para que los usuarios por sí mismos generen el debate.

 

Enseñar la otra cara de la empresa

Todas las empresas, independientemente de su tamaño, tienen la obsesión de acercar lo que hacen al consumidor. Snapchat es muy interesante en este sentido. El estilo desenfadado de la misma, y de sus usuarios, deja más libertad a la hora de mostrar las tripas de la compañía. También es un buen canal para dar a conocer la cultura de la empresa. Eso sí siempre desde un punto de vista gráfico y con elevadas dosis de sentido del humor.

 

Una buena forma de comprobarlo es dejar que los empleados utilicen la cuenta corporativa de Snapchat durante un día. De esa forma se generará un contenido diferente, que tendrá más posibilidades de viralizarse.

 

Mejorar el servicio de atención al cliente

Durante el último Black Friday, la firma Amazon utilizó Snapchat para adelantar ofertas a sus seguidores. Además se sirvió de esta vía para resolver dudas sobre las compras o la devolución de los productos. ¿Por qué emplear esta red en vez de Facebook o Twitter para los servicios de atención al cliente? Pues porque se reserva la privacidad del usuario. Al tratarse de mensajes que desaparecen a los pocos segundos, no permanece ni el nombre ni el contenido en Internet. Este detalle es primordial en una sociedad cada vez más preocupada por su privacidad en la red.

 

Primordial a la hora de los descuentos, cupones, etc.

Una encuesta realizada en Estados Unidos revelaba que el 58% de los estudiantes compraría un producto si éste les llegaba a través de un cupón descuento en Snapchat. Este dato demuestra que estamos ante una de las mejores formas de lograr aumentar las ventas a través de ofertas y promociones.

 

Así lo atestiguan ejemplos como el de la enseña de yogures 16 Handles, que lanzó una campaña dirigida a sus seguidores en la que les pedía que compartieran imágenes de ellos mismos consumiendo algún producto de la compañía. A cambio, les mandarían un cupón a canjear en su próxima compra. Pero ojo, no olvidemos el tema del tiempo. Si se quería disfrutar del premio había que enseñar el cupón solo en la tienda para que no se destruyera a los 10 segundos, como todos.

 

Todos estos casos demuestran que cualquier plan de empresa de un emprendedor no puede dejar de lado a Snapchat. Sus imágenes y vídeos con fecha de caducidad son una herramienta perfecta para obtener jugosos beneficios. Y, de momento, todo tiene un coste cero.

 

Imagen Wikipedia

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La realidad de las exportaciones españolas en Latinoamérica

2761324655_4b8d4a7bfb_oCada año, y ya van nueve, el IE Business School pregunta a las empresas españolas sobre la marcha de sus inversiones en Iberoamérica. Se trata, por tanto, de una de las mejores herramientas que existen para descubrir la realidad de las exportaciones españolas en el continente. La conclusión más interesante del estudio es que, aunque varias potencias de la zona viven inmersas en una crisis de imprevisibles consecuencias, el 77% de las compañías nacionales allí presentes piensan aumentar sus cifras de inversión en 2016.

Es decir: Latinoamérica seguirá siendo el destino favorito de los empresarios españoles fuera de la UE. Esta afirmación demuestra que da igual que el FMI asegure que la economía de la zona se ha contraído un 0,3% en el pasado 2015, el continente no ha perdido sus encantos.

A pesar de ello, es necesario reconocer que las cosas no son fáciles para los allí presentes. La desaceleración de la economía china ha llevado a que los precios de las materias primas caigan en picado. Eso, unido al cambio de política monetaria de Estados Unidos, ha afectado a toda la zona. Además, los propios problemas internos de países como Brasil, Argentina o Venezuela no hacen más que sumar más problemas a un territorio que hasta hace poco era capaz de crecer con tasas superiores al 3% y al 4% al año.

Ventajas

Pero, como decíamos antes, nada parece frenar las expectativas de los empresarios y emprendedores españoles en el Nuevo Mundo, que no dudan en arriesgarse a pesar de las dificultades. ¿Por qué se lanzan a la reconquista? Por varias ventajas. Por orden de importancia, los empresarios españoles con presencia en Latinoamérica destacan el poder del mercado interno. Aunque a menor medida, el consumo sigue creciendo, lo que es una bendición para las firmas nacionales de productos y servicios.

La segunda ventaja es la de poseer una ubicación geográfica ventajosa, ya que algunos países son una puerta de acceso al inmenso mercado estadounidense. A continuación encontramos la competitividad, que destaca especialmente en países como Colombia y México. Los acuerdos de libre comercio con terceros países, el acceso a las materias primas y la mano de obra cualificada son los otros beneficios que los emprendedores destacan del territorio americano.

Amenazas

Por contra, las empresas no son ajenas a los principales riesgos que presente Latinoamérica para las exportaciones españolas. Como no podía ser de otra manera, el gran peligro que se observa es la desaceleración económica, que ha afectado especialmente a países como Brasil, Chile, Colombia y Perú. Luego tenemos los problemas con el tipo de cambio, que puede convertir los números negros en rojos, en un momento. En este apartado, los territorios más amenazantes son Argentina, Brasil y Colombia.

El país del tango también protagoniza los dos siguientes grandes amenazas de la zona. Nos referimos a la inestabilidad política, aquí también entra Brasil, y a la inestabilidad jurídica, donde está acompañado de Venezuela. En cambio, en el problema de la inseguridad ciudadana, sorprende la presencia de otras economías como México, Honduras, Guatemala, El Salvador y la propia Venezuela. La última dificultad detectada por las firmas exportadoras españolas es la falta de infraestructuras adecuadas. Una lacra que lastra el interés inversor en países como Costa Rica, Bolivia, Perú, paraguay y Brasil.

Aunque los problemas existen, y son importantes, no son óbice para que el 78% de las empresas españolas esperen aumentar sus ingresos en el continente. Si descendemos a las pymes, observamos que el porcentaje es todavía mayor. Y es que el 95% de las mismas espera incrementar la facturación en la zona. ¿Conclusión? América Latina es el destino idóneo para salir al exterior de nuestros pequeños empresarios por encima de Asia, la UE o Estados Unidos.

Mejores destinos

Resulta evidente que, ya sea por el idioma o la cercanía cultural, no importa lo que digan los organismos internacionales, América Latina no ha perdido su sex appeal. Pero, ¿cuáles son los mejores lugares para lanzarse a la aventura? Las respuestas nos las dan las propias firmas españolas que ya están presentes en el territorio. México, Panamá, seguidos de Colombia, Chile y Perú, son los países que presenten un entorno económico más boyante y próspero. En un segundo escalón se colocan Costa Rica, República Dominicana y Uruguay. Y en un tercero, aunque también medianamente optimista, encontramos a Ecuador, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Guatemala.

Como no podía ser de otra manera, este listado también tiene países que sería mejor evitar en los próximos años. De mejor a peor, el orden es: El Salvador, Honduras, Argentina y Brasil. En estos estados es mejor andarse con cuidado a la hora de colocar el dinero. Pero los expertos no los desaconsejan de forma mayoritaria, ya que todos ellos tienen importantes oportunidades de crecimiento, si las autoridades políticas son capaces de arreglar los problemas internos. En donde hay certeza absoluta de que lo mejor es ni intentarlo es en Venezuela. Ni los especialistas, ni los analistas, ni las empresas españolas aconsejan probar suerte en un país que el chavismo y la caída de los precios del petróleo ha hundido en la miseria.

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Así venden los negocios de éxito a los millennials

millenialsLos tiempos han cambiado, y los emprendedores lo saben. Las formas y los métodos de venta que se utilizaban en el pasado se han quedado obsoletos. Los culpables del cambio son una generación nacida entre 1980 y 1995, denominada millennials. Se trata del primer gran grupo social totalmente digital. Esto origina que estemos ante un nuevo tipo de cliente, que se fía más de lo que se dice en las redes sociales que de la mejor campaña de marketing jamás creada.

 

La creciente importancia de esta generación origina que todo tenga que adaptarse a ellos. Uno de los aspectos que más ha cambiado, o que está obligado a ello, es la venta. El mundo comercial ha reinventado las técnicas adaptándose a los requerimientos de Internet. En la actualidad es el único camino conocido para desarrollar un negocio de éxito. ¿Qué se ha transformado en este campo?, ¿qué permanece?, ¿cuáles son los retos para el futuro? A éstas y a otras preguntas trataremos de dar respuesta en este post.

 

La confianza sigue siendo fundamental

Por mucho que el mundo se haya vuelto loco, existen virtudes que permanecen inalterables. La más importante dice que para que una marca sea capaz de conquistar al consumidor es necesario que se gane su confianza. ¿Y cómo consigue semejante reto una pyme? Muy simple, pero difícil de conseguir: es necesario cubrir una necesidad. Si no, si lo que se busca es incrementar la facturación diaria sin más, sencillamente no se alcanzará el objetivo a largo plazo. Todo debe pasar por saber escuchar al mercado. Un comercial debe tener, además, una visión clara de lo que vende y jamás debe buscar el engaño. Hace años las “trampas” eran más difíciles de descubrir pero en la actualidad “se pilla antes a un mentiroso que a un cojo”. Los clientes conviven con la información y no tardan nada en acudir a Google para corroborar si lo que se les dice es cierto.

 

Unida a la confianza, ganada a base de solucionar los problemas de los consumidores, una marca o un vendedor deben hacer especial énfasis en lograr que se le conozca. Y aquí es donde las redes sociales entran en escena.

 

Cómo vendo en el mundo digital

Todos los expertos coinciden en que las redes sociales ayudan a conocer muy bien al cliente. Y es que la gente no es consciente de toda la información que deja en páginas como Facebook, Twitter, Instagram, etc. Todos estos datos son fundamentales y claves para generar negocio. También lo es una herramienta como WhatsApp, que puede ser protagonista como servicio de atención y soporte al cliente. Pero, cuidado, que existan oportunidades en la app de mensajería más utilizada en el mundo no quiere decir que se pueda aprovechar este canal para el envío de promociones directas. Los usuarios lo verán como una acción invasora por parte de la empresa.

 

Para convertirse en imprescindible en el mundo social de los jóvenes hay que vender la mejor información posible. Algo que no se logra de cualquier manera, sino teniendo una estrategia clara, que tenga objetivos definidos y cuantificables. Una buena política vendedora en estos entornos se basa en la diferenciación. Y la mejor manera de destacar sobre el resto de rivales pasa por centrarse en un nicho de público.

 

Eso sí, los expertos, y cada vez más las empresas, son conocedoras de que si se es bueno en redes sociales se consigue ser referente. Pero si las cosas se llevan a cabo con errores, te conviertes en espantoso. Tanto uno como el otro adjetivo son muy difíciles de eliminar de la mente de los internautas. De ahí la importancia que tiene saber lo que se hace en los entornos sociales.

 

Un error muy común que se comete en redes sociales, en este caso en Linkedin, es el de crearse un perfil de vendedor, lograr un nuevo contacto y enviarle información por mensajes privados tipo promociones o spam.

 

Obtener ventaja competitiva

Para ser mejor que el resto en el terreno comercial hay que tratar de alcanzar una ventaja competitiva. Ésta se sustenta en cuatro elementos: reconocimiento de mercado, la rentabilidad del producto o del servicio, el hecho de que lo que tenemos en el porfolio sea único (los expertos lo conocen como la singularidad), y que se nos dé bien nuestro trabajo de vendedor. Si una marca o persona atesora estos cuatro valores lo tendrá mucho más fácil para conquistar a las nuevas generaciones.

 

Cómo se vende uno a sí mismo

La confianza se obtiene sabiéndose vender. Eso solo se logra conociendo al detalle qué tipo de vendedor se es. Existen cuatro perfiles habituales de comercial: el carismático, el serio, el flexible y el divertido. Cada uno tiene sus estrategias de venta para lograr la confianza de los clientes. A usted le toca descubrir qué adjetivo le viene mejor.

 

Pero lo más importante de todo no está en los libros ni en posts como éste. Lo fundamental para penetrar en las conciencias de los consumidores digitales es creer en lo que se vende. Si no es así, da igual todo lo leído o aprendido. No habrá ninguna posibilidad de éxito.