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¿Cómo montar un negocio con poco dinero?

En el área de los negocios, el término anglosajón bootstrapping se utiliza la definir la capacidad de emprender un negocio con recursos muy limitados. Y es que es precisamente la falta de dinero lo que en demasiadas ocasiones evita que nazcan negocios innovadores, que podrían ofrecer productos o servicios que mejoraran la calidad de vida de las personas.

Muchas veces esas buenas ideas se pierden por lo extremadamente difícil que es el bootstrapping. No hay que engañarse, las famosas historias de los garajes americanos de los que surgieron multinacionales se pueden contar con los dedos de una mano. Pero eso no quiere decir que un emprendedor deba abandonar su sueño por el mero hecho de que el camino esté repleto de obstáculos. De ahí que en el objetivo de este post sea explicar cómo montar un negocio con pocos recursos.

Nada de derrochar

Resulta obvio, pero un emprendedor que pretenda inscribir su nombre entre los fundadores de negocios con futuro y que no cuente con una infinita cuenta corriente por detrás debe cuidar hasta el último céntimo de euro. De ahí que ejemplos propios de muchas startups cuyos espacios de oficinas son lujosos y albergan caprichos como mesas de ping pong son innecesarios en las primeras etapas. Es mucho más aconsejable que ese dinero se utilice para la conquista de clientes, por ejemplo. Con la idea de recudir costes, utilizar espacios de coworking se antoja como una buena solución.

Pero no solo por el dinero que se queda en el banco sino por otra serie de beneficios de los que los negocios innovadores pueden sacar partido. Trabajar en un entorno de coworking puede ser beneficioso para su negocio y, entre otras cosas, puede ayudar a aumentar la rapidez a la hora de tomar decisiones. Por eso es importante que considere esta posibilidad aunque disponga de fondos suficientes para abrir una oficina propia.

Nada de deudas

El gran objetivo del  bootstrapping es el de ser capaces de levantar un negocio del que mantenga el total de la propiedad de la empresa. Para conseguirlo la palabra deuda no debe formar parte del diccionario de la empresa. Así que no se le ocurra empezar a acumular pasivo, aunque sea en su tarjeta de crédito, ya que si no es capaz de pagarlo en el plazo previsto podría empezar a generar un agujero financiero insalvable para la empresa y que, quizá, solo la entrada de un socio inversor evitaría.

La publicidad es usted

Una de las primeras misiones de una firma que posee un producto o servicio con posibilidades de ser la base de todo negocio con futuro que se precie es darse a conocer. Si somos muy buenos y nadie lo sabe, es como si no existiéramos. Las agencias de comunicación y publicidad son el mejor vehículo para que la empresa se haga con un nombre que sea conocido por la opinión pública. Pero, aunque se puedan encontrar por pagos mensuales de menos de 600 euros, existen opciones de índole gratuito de generarnos prensa valiosa para el negocio. Lo único que tiene que ocurrir es que usted señor emprendedor esté dispuesto a hacer ese trabajo. Si puede y quiere dedique tiempo a utilizar cualquier herramienta gratuita de internet para promocionar su marca.

No dude tampoco en contactar con los periodistas para ver si fuera posible que alguna revista, diario o medio digital escriba sobre usted o su negocio. Si quiere contactar con los profesionales de los medios siga este consejo: no utilice el correo electrónico. Los periodistas tienen la bandeja de entrada repleta de correos por lo que es probable que el que usted manda no sea ni abierto y acabe en la basura. En su lugar, es preferible que busque contactar por las redes sociales. Si comprueba que la persona en concreto es activa en un entorno social determinado, no dude en tratar de conversar con él a través de ese canal. Sus posibilidades de éxito aumentarán de manera exponencial.

No baje la guardia con los gastos

La mejor manera de llevar la contabilidad de un negocio que acaba de empezar es similar a cómo los padres o madres llevan las cuentas de la casa. Piense que su empresa es como su familia y que el único objetivo es que el dinero que tenemos nos alcance para llegar a fin de mes. Y si se puede ahorrar algo, pues mejor que mejor. Solo así se asegurará de la solvencia financiera de su micropyme y evitará tener que perder su propiedad o, lo que es peor, tener que cerrar.

Nadie regala nada

En los negocios, como en la vida en general, es casi imposible encontrar a alguien que regale las cosas. Como decían los mayores, nadie da duros a peseta. Aplíquese este refrán a la hora de buscar más dinero para su negocio en el capital riesgo. Muchos emprendedores brillantes son cegados por el venture capital y olvidan que los ingresos menos los costes debe dar cifras positivas. De ahí que aceleren la puesta en marcha del negocio y se lancen a la aventura mucho antes de estar preparados.

El bootstrapping es más lento pero a menudo se traduce por un resultado financiero mejor en el futuro. El capital riesgo es una buena herramienta. Pero no para todos. Para algo como una red social, cuya mayor virtud está en elevar su número de usuarios, sí que es necesario. Pero no todas las empresas son iguales.