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Luces y sombras de hacer negocios en Brasil

Brasil y España quieren potenciar sus relaciones económicas y hacer negocios en Brasil. Así lo han manifestado estos días mandatarios de ambos países a lo largo del viaje que el presidente del Gobierno español Mariano Rajoy ha realizado a Brasil esta semana.

Un destino atractivo con mucha historia

Los atractivos de la tierra que dio origen a la samba son indudables. Es la quinta economía del mundo, con una población de 206 millones de habitantes, más de cuatro veces la española. Su PIB asciende a 1,7 billones de dólares y su renta per cápita se sitúa en los 8.500 dólares. Son muchos los empresarios españoles que ya han apostado por Brasil como destino para sus exportaciones o proyectos de internacionalización. En la actualidad, es el segundo socio comercial de España en Iberoamérica. Y España, el tercer inversor extranjero allí.

Muchas de esas empresas llegaron atraídas por los primeros procesos de privatización que el país inició a finales del siglo pasado. La presencia española es habitual en sectores como la energía, las finanzas, los seguros y el turismo, entre otros. Pero los últimos años no han sido fáciles. La crisis brasileña ha impactado en ellas, y en 2016 las exportaciones cayeron un 18%. Los impagos se generalizaron y con ellos las quiebras empresariales.

La situación

El Gobierno brasileño presidido por Michel Temer quiere paliar esa situación. Aunque la economía todavía está débil, ha puesto en marcha un nuevo proyecto de inversiones en infraestructuras de transporte y energía para dar entrada a inversores internacionales que se denomina Crescer. Consta de 34 proyectos, entre los que se encuentran cuatro aeropuertos, tres líneas de ferrocarril, dos autopistas, cinco áreas portuarias… Las oportunidades de negocio también se extienden, según la información de la Cámara de Comercio Española, a sectores como el aeronáutico, las energías renovables, la gestión de residuos y el medioambiente.

Con el proyecto Crescer, el Gobierno de Brasil ha puesto en marcha un plan de concesiones que mejora la transparencia en el proceso de negociación, la seguridad jurídica e incluso introduce un sistema de arbitraje para dar mayor seguridad a los inversores internacionales.

Es uno de los pasos para tratar de soltar el lastre que pesa sobre la actividad económica y financiera de Brasil.  En 2016, fue calificada como la más cerrada de toda América Latina por un estudio realizado por el Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (Ipea) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El informe Doing Business del Banco Mundial, la sitúa en el puesto 123 de los 190 países que se analizan.

Las sombras de hacer negocios en Brasil

Entre las principales dificultades a las que se enfrentan los empresarios que quieren hacer negocios en Brasil está la excesiva burocracia. Se necesita una media de 13 trámites y 119 días de trabajo para iniciar una empresa. Un permiso de construcción puede tardar en tramitarse más de un año. Los impuestos son otro de los puntos débiles para hacer negocios en Brasil. Según la revista The Economist, “los conflictos por impuestos son tan brasileños como los bikinis o la samba”. El número de impuestos diferentes ronda la centena y la carga impositiva está entre las mayores del mundo. La normativa fiscal cambia continuamente motivo por el cual se aconseja a los inversores internacionales que todas sus gestiones estén supervisadas por abogados brasileños expertos actualizados.

Esto repercute directamente en la carestía de los productos hasta tal punto que es el quinto país más caro del mundo, según el famoso índice BigMac.

Las Olimpiadas

Las infraestructuras tampoco ayudan. Las Olimpidadas de Rio de 2016 sacaron a la luz las importantes carencias que tiene el país. Más allá del caos en el marco del evento, el país desaprovechó la ocasión para modernizar las infraestructuras básicas. Tampoco dio el impulso esperado en desarrollo tecnológico. Unas carencias que impactan de lleno en la rentabilidad de los proyectos empresariales que puedan emprenderse en aquel país. Hace unos años, El Confidencial contaba las dificultades a las que tenía que enfrentarse Zara en materia de impuestos y en su gestión logística en aquel país.

En ese reportaje también se detenía en analizar el impacto que el negocio de la multinacional de Amancio Ortega, las rígidas leyes laborales y el poder de los sindicatos en el país. Aseguraba que el coste salarial para el empresario casi triplica el sueldo que percibe el trabajador. Aún así, según un informe de Morgan Stanley, “el margen de beneficios es tres veces más alto que el promedio de otros países en algunos sectores”. Además, recuerde que la corrupción puede afectar directamente a su actividad.

Es decir, invertir en Brasil tiene su sufrimiento, pero si se hace bien puede merecer la pena. Un alto nivel de información y un buen seguro son requisitos obligados.

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Qué hacer si la devaluación de las divisas afecta a tu pyme

La vuelta al trabajo tras este verano puede ser algo más dura que en años anteriores sobre todo para las empresas exportadoras. Quienes hayan estado desconectados del mundo exterior durante sus días de asueto descubrirán, con pesadumbre, que en los últimos días del mes de agosto los vaivenes sobre las divisas se adueñaron de los titulares de prensa. La noticia más llamativa ha sido la fuerte devaluación sufrida por la rupia india que ha caído un 22% respecto al dólar estadounidense. No es una excepción. La pérdida de valor también está dañando a  otras monedas de países emergentes como rublo ruso, que se ha depreciado un 8,9%, la lira turca e incluso el real brasileño, que ya vale un 15% menos que antes del verano.

Estos datos han disparado las alarmas sobre el final de la época de vacas gordas en los países emergentes, pero más allá de los preocupantes riesgos macroeconómicos, las pymes exportadoras tienen motivos sobrados para preocuparse por esta situación. India y Brasil han sido dos de los destinos preferidos por las empresas que querían abrir sus mercados durante los últimos años, dado el fuerte potencial de crecimiento que les auguraban los economistas.

Pero parece que la fiesta toca a su fin,  y los desequilibrios económicos están presionando a la baja a sus monedas. En realidad, la devaluación  es también la herramienta más fácil a la que pueden echar mano los gobiernos para estimular su economía y facilitar las exportaciones de las empresas nacionales.  Al mismo tiempo es una de las decisiones que más daño puede hacer a las empresas extranjeras que tienen negocios en esos países, ya que el principal objetivo de las devaluaciones es estimular el consumo interno y frenar la compra de productos extranjeros.

De esta forma, muchas pymes españolas han podido encontrarse con un aciago panorama tras la vuelta del verano al ver que los negocios de exportación que tenían con esos países emergentes se han visto deteriorados por las decisiones políticas. Hasta tal punto, que una empresa exportadora podría estar obligada a dar pérdidas incluso cuando la operativa del negocio esté en situación positiva. Es decir, con la misma actividad se puede estar perdiendo dinero.

En principio este riesgo, el del tipo cambio de la divisa, debería estar previsto en los planes de negocio de cualquier proyecto exportador. Pero las estadísticas demuestran que no siempre es así ya que más del 44% de las pymes exportadoras actúan como “espectador pasivo” y desesperado ante las oscilaciones de las monedas y olvidan que es posible cubrirse de estos contratiempos con lo que los expertos llaman una gestión activa del riesgo de divisas.

Existe una variada gama de productos derivados para este fin. Entre los más destacados están:

Seguros de cambio. Es la operación financiera más simple para esquivar los riesgos del cambio de moneda en las operaciones de exportación. Y consiste en asegurar la compra-venta a un tipo fijo.

Forward. Con este producto se fija además del tipo de cambio al que se va a realizar la operación de compra-venta, la fecha en la que se va efectuar la misma. Ambas partes están obligadas a cumplirlo y no se puede revender o transmitir a otros.

A partir de aquí, la oferta se complica con productos derivados más sofisticados (y más caros) que permiten al exportador, además de cubrirse del riesgo de tipo cambio,  aprovechar las fluctuaciones de las monedas en las que trabaja la empresa. Es conveniente que este tipo de operaciones queden a cargo de los departamentos de tesorería ya que se negocian en los denominados mercados opacos (Over the counter, (OTC) en su denominación anglosajona), donde los precios se acuerdan directamente entre las partes, por lo que conviene estar familiarizado con su terminología y estrategias de negociación.

Es el caso de las Opciones. Estas ofrecen el derecho a comprar o vender  una divisa a un precio determinado y para ello hay que pagar una prima. La ventaja de las opciones es que son un “derecho” y no una obligación, así que llegado el momento de su vencimiento se pueden ejecutar o no, en función de lo que sea más interesante para el propietario.

Otra posibilidad de cubrir el riesgo de cambio son los llamados swaps de divisas. Es decir, transacciones en las que dos partes desean intercambiar su principal en diferentes monedas, por un periodo de tiempo acordado. Cuando vence el contrato, el intercambio se realiza al tipo de cambio del momento de firmar  el contrato, entre otras ventajas durante el tiempo que dura el mismo se pagan intereses recíprocos.

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El Mundial de Brasil se jugará en 2013

No, no es un error. Es verdad que la XX edición de la Copa de Fútbol más famosa del planeta se jugará en Brasil en 2014. Pero para muchas empresas españolas (grandes y pequeñas) el verdadero mundial económico se jugará en ese país en 2013, por las oportunidades que tendrán de participar en los avances que se producirán en infraestructuras y elementos logísticos.

Algunas compañías de otros países como BMW ya han empezado a aprovechar las oportunidades. La firma alemana ha establecido un acuerdo con el gobierno de Santa Catarina en el que se prevé la instalación de una fábrica al norte de este estado. Se estima que invertirá cerca de 200 millones de euros en la planta que tendrá una capacidad de producir hasta 30.000 coches al año.

Pero las pymes españolas también tendrán este año su oportunidad de poner un pie e invertir en este país. Según uno de los últimos informes elaborados por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Brasil, en el sector de infraestructuras brasileño se han producido nuevos pasos en los grandes programas que el ejecutivo federal espera lanzar durante 2013.

En concreto, se han comenzado los estudios previos que servirán de base para los pliegos de la concesión de las terminales portuarias y se han abierto procesos de consulta pública para un nuevo tramo ferroviario de carga del Programa de Inversión en Logística y dos de pasajeros del Plano de Revitalización de las Líneas Ferroviarias del Ministerio de Transportes.

También se han producido avances importantes en los proyectos previstos para Sao Paulo. Por ejemplo, se han anunciado audiencias públicas para la concesión de cuatro nuevos hospitales y se ha iniciado el procedimiento de manifestación de interés que desembocará en la construcción, conservación y prestación de servicios básicos de más de 20.000 viviendas. En cuanto a licitaciones publicadas, destacan las dos promovidas por Metrô SP para los sistemas de telecomunicaciones de dos nuevas líneas de metro, unos proyectos en los que podrían estar muy interesadas e, incluso, participar directamente empresas españolas.

2013 también puede ser un buen año en Brasil para las empresas españolas relacionadas con la energía. En este sector, el gobierno federal ha lanzado el plan Inova Energia, que contará con un presupuesto de 3.000 millones de reales para desarrollar proyectos de innovación en cuatro segmentos diferentes: smart grid, transmisión en ultra-alta tensión, proyectos de generación de energía solar y eólica y vehículos híbridos y eficiencia energética vehicular.

Para hacerlo posible, se ha firmado un acuerdo de cooperación entre el BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social), la ANEEL (Agencia Nacional de la Energía Eléctrica) y la Financiadora de Estudos e Projetos (FINEP). El plan tiene como objetivo el fomento y la selección de planes de negocios en actividades de investigación, desarrollo, ingeniería y absorción tecnológica, además de producción, comercialización de productos, procesos y servicios innovadores.

Y, finalmente, en energía solar también habrá oportunidades. Sectores del gobierno están intentando echar a andar la microgeneración distribuida a partir de fuente solar. Esta actividad ha sido incluida en el paquete de medidas de incentivo a 19 sectores industriales estratégicos para el país, en un debate que incluye cuestiones como la atracción de inversores, concesión de créditos para consumidores e industrias, índice de nacionalización de equipamientos y realización de subastas de energía específicos para la fuente.

¿Alberga todavía alguna duda de que en 2013 muchas empresas españolas jugarán el mundial económico en Brasil? Si las ha despejado todas, póngase rápidamente a participar. Cuanto antes lo haga, más oportunidades tendrá de integrarse en el equipo ganador.

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Brasil mantiene su sex appeal para la inversión internacional

El mundial de Fútbol en 2014, los Juegos Olímpicos en 2016, estabilidad económica, grandes recursos naturales… Los atractivos de Brasil parecen de sobra conocidos por los inversores, pero no por ello dejan de encandilarles y convertir a este en el destino preferido de la inversión internacional en Latinoamérica. Al menos así lo recoge el informe anual Brazilian Attractiveness Survey 2012, elaborado por la consultora internacional Ernst & Young.

En 2011, Brasil fue el segundo destino mundial por valor de los proyectos de inversión extranjera y el quinto por el número total de proyectos desarrollados. La progresión en la llegada de inversiones extranjeras sigue aumentando. De los 19.000 millones de dólares invertidos en 2007, a través de 165 iniciativas, se ha pasado a 63.000 millones y 507 proyectos en el último año. Además, entre todos los directivos encuestados por Ernst & Young, el 83% cree que dicho atractivo se incrementará en los próximos años.

España, el tercer país del mundo que más invierte en Brasil

Entre los países que han sucumbido a sus encantos se encuentra España. Los inversores españoles son los terceros después de los estadounidenses y británicos en elegir Brasil como destinó de sus proyectos, y eso a pesar de que, como ya se ha comentado anteriormente en este blog, invertir en Brasil no está exento de riesgos.

Unos problemas, en cualquier caso, que tampoco parecen dar demasiado miedo a los empresarios estadounidenses. Desde el país de las barras y las estrellas llegaron 149 proyectos nuevos por valor de 12.400 millones de dólares, un 43% más que el año anterior. Mucho mayor fue el avance de las inversiones procedentes de Gran Bretaña. Con 45 nuevos proyectos, los británicos han pasado de ser los quintos inversores en el país a colocarse en el segundo puesto. España es el tercer mayor inversor en Brasil, con 37 proyectos valorados en 4.400 millones de euros. Cabe destacar el creciente interés de China por estar presente en este nuevo “el dorado” de la inversión. Y así, de pasar casi desapercibidos, los yuanes (moneda oficial china) han llegado en masa a Brasil y China ha emergido como quinto mayor inversor, sobre todo ganando presencia en los sectores manufactureros.

Por sectores, el de las manufacturas junto a las nuevas tecnologías TIC son los que más capital extranjero han atraído durante los últimos años. Sólo en 2011 captaron 94 y 105 proyectos respectivamente. Servicios, negocio retail, productos de consumo, automóviles son otros de los sectores tradicionales que más atractivo generan. Pero las esperanzas de crecimiento están puestas en el potencial que pueden ofrecer las inversiones en petróleo y gas; así como las inversiones en I+D para la explotación y producción de todo lo relacionado con estos potentes recursos naturales. Nada menos que un incremento del 44,2% se apunta como crecimiento esperado para este sector.

Finalmente, el informe elaborado por Ernst&Young advierte también sobre los puntos débiles de la economía. Se centra, sobre todo, en el mercado laboral y las infraestructuras. La escasez de mano de obra cualificada se está convirtiendo en un problema, ya que encarece los costes laborales. De la misma forma que queda mucho por hacer en la mejora de las infraestructuras de transporte.

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Colombia, el nuevo foco de atención de los exportadores

Durante los últimos años en cualquier evento relacionado con la exportación había dos nombres que siempre aparecían China y Brasil. Parecía imposible plantearse una estrategia para vender fuera de España que no pasara por tener en cuenta esas dos economías. Sin despreciar su importancia, lo que cierto es que las consecuencias de la crisis también están llegando a sus fronteras y los exportadores de todo el planeta comienzan a buscar nuevos focos de interés. Uno de los que mayor atractivo está ganando es Colombia.

El país que hasta hace nada era casi sinónimo de tráfico de drogas y guerrilla, está ganando peso como destino de los capitales internacionales. Y es que Colombia se ha propuesto atraer inversiones por valor de 45.000 millones de dólares, principalmente para desarrollar infraestructuras y telecomunicaciones. Los capitales rusos, unos de los más líquidos y potentes en esta crisis, ya están tomando posiciones, según los medios de comunicación colombianos, en sectores como la industria energética, la química, la minería y procesamiento de metales, y la agricultura. Aunque el sector que mayor potencial de crecimiento tiene es la inversión en el comercio minorista. Al menos así lo ha destacado el resultado de una encuesta realizada por PricewaterhouseCoopers (PwC), titulada: “Ambiente Económico en América Latina”, realizada entre más de 360 gerentes generales de empresas de seis países de la región, que también ha colocado a Colombia, junto a Perú, como el destino más atractivo para invertir.

Los datos macroeconómicos del país justifican esta confianza. Se estima, para Colombia,  un crecimiento del PIB anual superior al 5%, con una inflación bastante controlada para tratarse de un país emergente, es de solo el 3,5%. Al mismo tiempo, su nivel de impuestos a las empresas y a los ingresos per cápita es comparable al de China, y la deuda nacional del país ha permanecido estable en los últimos años en torno a un envidiable (para Europa y EEUU)  45% del PIB.

Entre los atractivos más valorados de Colombia, según esta encuesta, están:

  • Las perspectivas de crecimiento.
  • El tamaño de su mercado interno (más de 45 millones de habitantes).
  • Legislación estable y atractiva para las empresas, por su baja tasa de impuestos.
  • Ambiente de negocios amigable. El país ha firmado varios Tratados de Libre Comercio y  el riesgo de nacionalización de los negocios, similar al que están soportando las empresas españolas en países como Argentina o Venezuela, está descartado en Colombia, según ha prometido en diversas ocasiones su actual presidente Juan Manuel Santos. El país presume de que el Banco Mundial ha situado a Colombia como primer país de Latinoamérica en proteger a los inversores y el quinto en el ámbito mundial.

Según este ranking, Colombia lidera en 2012, además, el listado de países con mayor atractivo para invertir en la región, pero no es el único país que encandila a los inversores internacionales en la región, le siguen Perú, Brasil y Chile. Y es que la zona está de moda, no en vano la inversión acumulada por América Latina se incrementó en un 31% en 2011, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y se espera una tendencia similar.

Perú, el secreto mejor guardado de Latinoamérica

Cuando se habla de los mejores países para invertir y exportar de Sudamérica, siempre aparece el nombre de Brasil y luego, a mucha distancia, Colombia. Pero se suele olvidar mencionar una de las economías más prometedoras del Continente, la de Perú, un verdadero paraíso de oportunidades para los emprendedores y las grandes empresas. Buena prueba de ello son sus datos económicos, que indican que Perú ha experimentado un crecimiento del 8,8% y del 6,9% en los dos últimos años. Además, el consumo ha dejado de estar centralizado en la capital, Lima, y se está extendiendo a otras ciudades como Arequipa, Trujillo, Chiclayo, Piura y Cuzco, lo que refleja el aumento del nivel de vida de los peruanos.

Con motivo de acercar la realidad peruana a las empresas españolas interesadas en explorar dicho mercado, y descubrir dónde se presentan las mejores oportunidades, el ICEX, Promomadrid, la Cámara de Comercio de Madrid y CEIM están celebrando un seminario durante esta semana en diversas ciudades españolas.

¿Dónde están las oportunidades?
En dicho curso seguro que se enseñará que las actividades agrícolas, forestales y agroalimentarias, los equipos y la maquinaria para construcción, la pesca, la informática empresarial, la maquinaria textil, las telecomunicaciones, el turismo, el envase y embalaje, la electrónica, la ingeniería y la consultoría presentan un futuro esperanzador para hacer negocios. Y mucho más si se tiene en cuenta que en Perú el comercio exterior se encuentra completamente liberalizado por lo que no existen obstáculos significativos para la entrada de productos españoles, salvo alguno puntual con el aceite de oliva y el jamón.

Por si esto no fuera suficiente, el Gobierno de Perú ha desarrollado un programa estatal para el periodo 2011-2016, que contempla un ambicioso plan de infraestructuras civiles, viarias, ferroviarias, portuarias y aeroportuarias, valorado en más de 20.000 millones de dólares, las cuales se ejecutarán con la participación del sector público y privado.

Además de esta extraordinaria inversión pública, Perú también ofrece oportunidades en el sector de la construcción, que se ha convertido en uno de los motores de la economía, como consecuencia del acelerado ritmo de las inversiones de los últimos cinco años. El boom del ladrillo ha originado que el país cuente también con un mercado inmobiliario muy dinámico, con tasas de crecimiento de más del 10%, apoyado en los bajos precios del suelo y el potencial de la demanda. Todo ello se traduce en rentabilidad para las empresas españolas que quieran invertir en Perú y, según la consultora Global Property Guide, convierten al país andino en la principal plaza de Latinoamérica para apostar por este nicho de mercado y en el de actividades complementarias, como el cemento o el acero.

Todo ello convierte a Perú en uno de los lugares más seguros para exportar o invertir. De esto saben mucho las grandes empresas españolas de infraestructuras y energía, todas ellas presentes en el país. Pero ahora ha llegado el momento de que las pymes más dinámicas se aprovechen de la pujante alza peruana.

La exportación y el comercio electrónico, una salida para el sector de la construcción

No hay obras. No hay ofertas de trabajo. Todo está muerto. Esto es una ruina. Estas son las frases más habituales que se pueden escuchar en cualquier conversación entre empresarios o profesionales de las pymes del sector de la construcción. No ocurre lo mismo en las grandes empresas. Quizá por su experiencia, su formación o su músculo financiero, lo cierto es que las grandes empresas del sector han tardado mucho menos en cambiar su foco de interés para rastrear un mundo, más allá de las fronteras españolas, donde construcción no es sinónimo de crisis o catástrofe económica.

Entidades como la patronal española de la Ingeniería, Tecniberia, y la Asociación Nacional de Fabricantes de Bienes de Equipo, Sercobe, han unido fuerzas para animar a las empresas españolas a que inicien proyectos industriales en Latinoamérica y aumenten sus exportaciones a la región. En estos momentos, allí existe una gran variedad de proyectos latinoamericanos en fase de licitación, donde van a participar empresas asociadas a sendas patronales. La experiencia y el saber hacer de las empresas de construcción españolas es muy admirado en todo el mundo y grandes infraestructuras como el tren de alta velocidad, carreteras como la M12 al aeropuerto de Madrid o la misma Terminal 4 del aeródromo están sirviendo de ejemplo para muchos constructores fuera de España.

Presentarse a concursos de la mano de patronales o de forma independiente es una vía de internacionalización a explorar, pero no la única. Empresas más pequeñas y con un músculo financiero menor pueden valorar la exportación por la vía de Internet. El denominado comercio electrónico tiene más vías que la música, los libros y la ropa. Según un estudio elaborado por la plataforma de comercio electrónico Solostocks.com, los productos de construcción que se venden por internet tienen uno de los ratios de interés más altos. Por cada anuncio relacionado con la venta de un producto de este sector el vendedor recibe una media de cuatro mensajes de compradores interesados, frente a un contacto por cada cuatro productos ofertados de media en el comercio electrónico.

En esta plataforma, presente en 12 países y que comercializa productos de más de 34 sectores diferentes, aseguran que el de la construcción se ha convertido en el quinto sector más activo tras Alimentación, Equipamiento industrial, Salud y belleza y Logística y empaquetado. Y como en el mundo off line, el dinamismo de la construcción en Latinoamérica también tiene su reflejo en el comercio electrónico. Brasil, México y Colombia encabezan el ranking de actividad en esta plataforma.

Por productos los que generan más interés son paneles aislantes, vigas y tejas, azulejos, revestimientos y otros materiales de acabado y también generan mucho interés la maquinaria de construcción (grúas o bulldozers,etc), como se puede observar en este gráfico.

Esto, en la práctica, significa que las pymes españolas que se dedicaban a estas actividades durante la época del boom de la construcción pueden hacer algo más que lamentarse esperando a que vuelvan tiempos mejores. Es el momento de apostar por un canal de comercialización (internet) que por desconocimiento no tiene porque ser denostado. Una buena planificación y unas nociones técnicas básicas, algunas de las cuales se explicaron en este blog en anteriores entradas, puede convertirse en el motor de arranque que necesita su negocio.

Crece la internacionalización de las empresas españolas de moda

Las mayores empresas del sector de la moda en España y las firmas con un alto componente en diseño más representativas obtuvieron, de media, y en 2011, el 44% de sus ventas en los mercados internacionales. Así queda recogido en el Barómetro de Empresas de Moda en España elaborado por Vente-privee.com y Moda.es que, además, resalta que el peso del negocio exterior de las empresas de moda aumentó en tres puntos porcentuales respecto al ejercicio precedente.

Otro dato relevante del barómetro es que los esfuerzos realizados por grandes y pequeñas empresas del sector por afianzarse como operadores transnacionales continuará en 2012. Por eso, el 49% de las empresas confía en que durante el año 2012 el peso de sus exportaciones sobre la facturación volverá a crecer, mientras que otro 27% ve improbable que ocurra.

La sólida implantación de las empresas españolas a escala internacional, y su crecimiento en el extranjero, son las principales claves de la buena marcha de este negocio, más aún si tenemos en cuenta que en España se enfrentan a un decreciente consumo y a una cruenta competencia en precio y en producto.
Además de a los mercados tradicionales para la moda española, como Francia, Italia, Portugal y otros países de la zona euro, las empresas del sector miran a países donde no opera la moneda común para seguir creciendo fuera de nuestras fronteras.

Países con alto potencial de desarrollo como Brasil, China y Rusia, y potencia económicas de primer orden mundial, como Estados Unidos y Reino Unido, son los más repetidos en los planes de expansión internacional de las empresas.
Mientras que otros países como México, Venezuela, Perú, los países escandinavos, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, India y Kazajstán están en el punto de mira de varias compañías españolas para proseguir su desarrollo internacional.

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Brasil, México y China, destinos preferidos de las empresas españolas para su internacionalización

Recientemente han aparecido dos informes complementarios sobre la presencia de las empresas españolas en el exterior. Uno de ellos está realizado por el ICEX y la escuela de negocios ESADE, y responde a la internacionalización del conjunto de las compañía españolas. El otro estudio ha sido elaborado por la consultora Diagonal Corporate Finance, y solo tiene en cuenta las inversiones estratégicas, especialmente las realizadas por las empresas de capital riesgo. Pues bien, aunque los resultados de ambos son diferentes, cabe destacar que los dos coinciden en que las preferencias de los empresarios españoles a la hora de  dar el salto al exterior pasa por incrementar la presencia en países como Brasil, México y China.

En concreto, el ICEX asegura que Asia ha pasado de representar el 0,5% de las inversiones españolas en el extranjero en 2010, al 6,2% solo un año después. El informe también destaca que Latinoamérica ha comenzado a retomar el papel que tuvo en los años 90 como mercado natural de inversión para España y representa el 31% del total. A pesar de este incremento, la Unión Europea sigue acaparando el 49% de nuestra presencia en el exterior. Por último, el estudio destaca que casi el 25% de los activos de las empresas españolas en el exterior, más de 89.000 millones de euros, ya se encuentran localizados en países de alto potencial de crecimiento, como Brasil, México y China.

Los Juegos Olímpicos atraen inversiones españolas

Por otro lado, el análisis de la consultora catalana asegura que en los primeros seis meses de 2012 se han realizado 38 operaciones fuera de nuestras fronteras, lo que representa el 19% del total de los movimientos de inversión llevados a cabo por las empresas. Los países preferidos por estas compañías para invertir han sido Brasil y Reino Unido, un hecho coyuntural debido principalmente a la celebración de los Juegos Olímpicos. En cuanto a las firmas de capital riesgo, éstas han llevado a cabo sus transacciones en Brasil y Estados Unidos, principalmente.

En lo que ambos informes difieren es en la tendencia de las operaciones más allá de nuestras fronteras. Y es que mientras que el ICEX y ESADE hablan de una desaceleración del 26,9% con respecto a 2011, con un caída del 86,3% con respecto al pico alcanzado en 2007, el estudio de la consultora Diagonal aplaude un incremento del 21% dentro de las compañías de capital riesgo.

¿Cuál es la clave? ¿Por qué esas diferencias? Pues, por desgracia, la respuesta no es positiva. Por un lado tenemos que la inversión directa de empresas españolas en el exterior cae, lo que es una mala noticia para la internacionalización de las compañías (pymes incluidas). Pero a la vez nos encontramos que los inversores, concentrados muchos de ellos en las firmas de capital riesgo, apuestan por el exterior, lo que deja menos dinero para el desarrollo de negocios en España. Por tanto, solo queda esperar que estas diferencias se vayan reduciendo y que crezca el porcentaje de empresas españolas que dan el salto al exterior, mientras que se convence a los inversores de que sigan apostando por los negocios nacionales. Ésta es sin duda una obligación que las futuras medidas estructurales deberían contemplar.

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La internacionalización en Brasil tiene sus riesgos

Es el quinto país del mundo por número de habitantes (205 millones) y la octava economía por volumen de PIB, también es el país organizador de Juegos Olímpicos en 2016. En 2010, cuando la crisis financiera azotaba a las principales economías del mundo, Brasil sorprendió a todos con un crecimiento del 7,5%.  Desde ese momento estar en Brasil se convirtió en el reto de muchas empresas internacionales, incluidas las españolas.  Como también sucede con China, el atractivo de su mercado interior es demasiado dulce como para hacerle ascos, pero a diferencia de lo que se sucede con el país de la Gran Muralla,  muchas compañías españolas piensan que las barreras como el idioma o las costumbres de negocios no son tan altas.

La realidad es que invertir en Brasil requiere más estrategia de lo que se puede pensar en un primer momento. No es barato y las advertencias sobre el recalentamiento de su economía cada vez suenan con más frecuencia. “¿Qué se puede pensar de un país donde la valoración de un hotel  está por encima del que tendría un establecimiento similar en Nueva York?”, se preguntaba hace poco tiempo Maite Ballester, la directora del fondo de capital riesgo británico 3i.  En 2011 el Gobierno de Dilma Rousseff tuvo que introducir medidas económicas ante los signos de calentamiento de la economía, penalizando incluso la entrada de capital externo.

Todo ello no significa que haya que olvidarse de Brasil, pero como hace 3i y  otros grandes fondos como Mercapital o Altamar P.E hay que analizar los riesgos e ir con pies de plomo.  Estos fondos de inversión son conscientes del potencial del país, pero también de las dificultades que implica implantarse allí.  Las más destacadas serían:

No es una aventura barata

Los aranceles y costes de importación están entre los más altos del mundo. Además, hay que añadirle otros “cargos” informales derivados de un exceso de burocracia y problemas relacionados con la corrupción (ocupa el puesto 75 en el índice de Transparencia Internacional). Por otra parte, con una tasa de paro de apenas el 6%, los recursos humanos tampoco son baratos.

Aunque los primeros contactos comerciales se pueden hacer a través de un socio local, tener una filial propia con equipo local es fundamental. Tampoco es viable implantarse en Brasil con personal extranjero.  La complejidad fiscal y la excesiva burocracia sólo puede ser gestionadas con éxito con gente que conozca muy bien el sistema y como sortear todo tipo de trabas.

Se necesita paciencia

Brasil no es uno de esos lugares donde se puede llegar hacer un negocio rápido y plegar velas.  Los análisis de riesgo país estiman que el retorno de una inversión no se recupera antes de tres o cuatro años. Entre otras cosas porque los negocios deben estar enfocados a satisfacer la demanda interna y hacerse hueco dentro un mercado nacional lleva su tiempo. Utilizar Brasil como centro de operaciones de una actividad exportadora no es un buen consejo por las altas cargas impositivas sobre las importaciones.

Incertidumbres

En julio de 2011, la moneda local (el real) alcanzó los 1,567 dólares, el nivel más alto en 12 años. La intervención del Gobierno para frenar ese recalentamiento fue inmediata e implantó  un impuesto a los derivados cambiarios. Este tipo de medidas, tomadas por sorpresa, pueden tener un fuerte impacto en la planificación de cualquier negocio instalado en el país. Y es, por tanto, un riesgo a tener en cuenta. Como también lo es la posibilidad, cada vez más real según los expertos, de un estallido de la burbuja inmobiliaria similar al ocurrido en España.

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La energía y las obras civiles,oportunidades de internacionalización en mercados emergentes

A pesar de la difícil situación en España, todavía quedan muchísimas empresas de construcción que no han echado el cierre y que mantienen una buena salud gracias a que están aumentando su negocio fuera de nuestras fronteras. En uno de los últimos post señalábamos como la internacionalización se ha convertido en una de las mejores salidas para las empresas de materiales de construcción, ventanas, cerramientos acristalados y piedra natural porque las exportaciones están aumentando en casi todos los sectores y han pasado a ser el capítulo más positivo para estas industrias. Pues bien, ahora un nuevo estudio confirma que las pymes dedicadas a la construcción y, sobre todo, las que trabajan en el sector de las infraestructuras pueden encontrar grandes oportunidades en los mercados emergentes y, específicamente, en el ámbito energético.

Y es que, a medida que las principales áreas urbanas se extienden con una población en constante crecimiento, la necesidad de infraestructuras también registra un importante crecimiento. Y esta situación supone una prueba para el sector de la ingeniería y de la construcción a la hora de ofrecer soluciones eficientes. Así lo pone de manifiesto un estudio de la consultora KPMG titulado “Las grandes oportunidades globales del sector de las infraestructuras”, elaborado a partir de entrevistas realizadas a directivos de empresas de ingeniería y construcción de 27 países de todo el mundo,

Algo más del 40% de los directivos entrevistados prevé que el sector energético ofrecerá la mayor oportunidad de ingresos durante los próximos 12 meses. En segundo lugar se encuentran las obras civiles (puentes y carreteras) y según el 24% las vinculadas con el ámbito residencial, seguidas por las obras ferroviarias y mineras. Un directivo de la consultora explica que la demanda de firmas y empresas con habilidades específicas del sector de la ingeniería y la construcción crecerá a medida que los proyectos de energía proliferen en todo el mundo. Así, debería ser una importante fuente de ingresos para el sector en su conjunto.

El 49% de los participantes en el estudio espera que sus carteras de pedidos crezcan del 5 al 15% durante el próximo año. Y el 57% afirma que sus ingresos en 2011 se han incrementado respecto a los de 2010, siendo la región de Asia-Pacífico la que ha experimentado un mayor crecimiento (72%), seguida por la región de Europa Oriente Medio y África-EMEA- (53%) y América (41%).

Algunos ejemplos de países emergentes con buenas perspectivas para las empresas españolas podrían ser China, Brasil o India. En China, su política energética prevé el desarrollo de equipos de generación, redes de transporte inteligentes y de alta capacidad, etc. En Brasil la energía solar representa un mercado todavía joven e incipiente, pero con un futuro muy prometedor. Mientras que en India existe un movimiento creciente por parte de empresas españolas y donde cada vez más compañías están participando activamente, por ejemplo, en infraestructuras relacionadas con energía solar. Algunas lo han hecho creando una filial en el país o joint ventures con firmas locales, según se desprende de un informe de la  Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Nueva Delhi.

Chile: un país con atractivo creciente para las pymes españolas


¿Qué tiene Chile que no tengan otros?
La respuesta abarca tantas cosas que esperemos que nos entren en este post. El país se ha convertido en uno de los más atractivos y con más posibilidades de inversión para las empresas españolas, entre ellas las pymes. Ha conseguido ser uno de los más estables de la zona, tanto económica como políticamente. Y es que en los últimos años, ha adoptado políticas públicas tendentes a promover una estrategia macroeconómica seria y responsable, un mayor nivel de apertura económica e integración internacional y el desarrollo de instituciones sólidas, según aseguran desde la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Santiago de Chile.

Pero esta institución no es la única en alabar el país. El ranking 2010 sobre Ambiente de Negocios elaborado por Economist Intelligence Unit (EIU), ya puso de manifiesto que Chile es el lugar más atractivo para hacer negocios en Latinoamérica, seguido por México y Brasil y el 17º a nivel mundial. Las ventajas que para cualquier empresa tiene estar allí también han sido reconocidas por el informe Haciendo negocios 2011 publicado por el Banco Mundial. En el ranking global, Chile se coloca en el lugar 43, lo que supone un ascenso de seis puestos respecto a 2010. Según este informe, es una de las naciones más destacadas a nivel mundial en la protección de los inversores, el comercio exterior y el cumplimiento de contratos.

Como resultado, se trata en estos momentos de la economía emergente mejor evaluada de la región y una de las más destacadas del mundo. Sus avances en materia económica y social fueron reconocidos durante 2010 cuando se convirtió en el primer país en adherirse a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

Chile es también uno de los países más libres del mundo. Según el Índice de Libertad Económica de 2010, elaborado por la Fundación Heritage y The Wall Street Journal, ocupa la 11ª posición en libertad económica de todo el planeta y el primero de Latinoamérica. Por ejemplo, su Gobierno quiere asegurarse de que los emprendedores no tengan ningún problema a la hora de crear una empresa, para lo que ha realizado un gran esfuerzo por simplificar y reducir los trámites necesarios para ello. La ley 20.494, publicada en enero de 2011, reduce de 14 a un solo día el trámite de aprobación de patente comercial, eliminando los 16 días de verificación de actividades con el Servicio de Impuestos Internos para efectos tributarios, y haciendo gratuita la publicación del extracto de constitución de empresa en el Diario Oficial, que anteriormente costaba 150 dólares.

También un país seguro para hacer negocios, como han asegurado las agencias clasificadoras de riesgo que han mantenido los altos ratings del país, enfatizando sus bajos niveles de deuda pública, la salud de su sistema financiero y la solidez de sus instituciones. En abril de 2011 Fitch Ratings y Standard & Poors otorgaban a los créditos soberanos de Chile la calificación de A+ y Moody’s la calificación de Aa3.

Y, por si todo lo anterior fuera poco, el país destaca por sus bajos tipos impositivos. En el ranking Pagando Impuestos 2011 de PriceWaterhouse-Coppers y el Banco Mundial, registra un tipo impositivos para sociedades del 25%, situándolo como el país con menos gravámenes para la empresas en Latinoamérica.