Emprendedores 2.0: Siga aprendiendo de las dificultades del vecino

En un post anterior les comentaba que, recientemente, había asistido a un encuentro muy productivo, en el que ocho jóvenes emprendedores desvelaban los problemas sufridos al lanzar sus respectivos negocios por internet. Entonces les relaté cuatro casos y ahora le toca el turno al resto. Es posible que alguno se vea reflejado en las dificultades expuestas, pero seguro que todos podremos aprender del tesón de estos nuevos empresarios.

Carlos Larraz es fundador de Funidelia (www.funidelia.es), una tienda por internet que comercializa disfraces (y complementos) para todo tipo de personas y ocasiones. Uno de los principales problemas que encontró este emprendedor cuando lanzó el negocio fue la relación con los proveedores. Discutir con ellos se convirtió desde el primer momento en algo habitual. En una primera etapa las ventas eran mínimas, casi inexistentes, por lo que la confianza de las personas que le surtían de prendas no era, precisamente, muy grande.

Con el tiempo, los pedidos fueron aumentando y la confianza de los proveedores también. Pero con ello llegó, además, la necesidad de contar con una cierta cantidad de stock que permitiera hacer frente de forma rápida y ágil a los pedidos que se iban produciendo. “A la larga, el stockage es necesario porque, si no, el negocio se complica”.

Pero éste no ha sido el único problema de Carlos. Afrontar todas las tareas de un nuevo negocio con la escasez de medios y personal, propios de cualquier comienzo, puede convertirse en algo agotador. Sobre todo cuando es uno mismo el que se encarga de planificar el marketing a la vez que ayuda a envolver los pedidos.

Esther Asin es socia de Bebepeque (www.bebepeque.com), una tienda ‘on line’ especializada en todo tipo de productos para los más pequeños. Pues bien, el principal problema que encontró en sus inicios también estuvo constituido por los proveedores.

Éstos no entendían muy bien cómo se podían vender ciertos productos por internet y mostraban poca confianza por los resultados de un negocio de este tipo. Según contó Esther, concretamente, muchos de ellos no querían servirle los pedidos porque no disponía de un establecimiento de venta físico.

El stockage también fue un problema para ella. Nadie quería enviarle una o dos unidades de un producto, sino que le obligaban a adquirir una cifra mínima. “Si alguien quería comprar un chupete en mi tienda el proveedor solo me daba la posibilidad de enviarme 100 o nada”.

Aunque estas fueron las mayores dificultades con las que se encontró Esther, también citó algunas otras como los intentos de fraude de los que son objeto muchos comercios por internet y de los que ella tampoco se libró. No obstante, su habilidad e intuición fueron decisivas para lograr esquivarlos.

Nacho Rodríguez es responsable de Conservaselección (www.conservaseleccion.com), un establecimiento ‘on line’ donde se pueden adquirir desde pimientos a alcachofas, pasando por anchoas, bonito, mejillones y un largo etcétera de exquisitos productos. Pues bien, aunque este emprendedor está convencido de las ventajas de vender por internet, también es consciente de que contar con “socios que entiendan y que tengan experiencia en el negocio de calle” es fundamental.

Y, efectivamente, en este punto nos volvemos a encontrar con el gran escollo de todos estos emprendedores que, como ya no podía ser de otra manera, es el distribuidor. “Hoy en día, éste prima más a la tienda física de la calle que al establecimiento ‘on line”.

La otra dificultad con que se ha encontrado Nacho es la resolución de problemas técnicos. Por eso, está convencido de que es importante también incorporar a un socio que conozca o, al menos, que esté familiarizado con estos ámbitos técnicos. Razones no le faltan: “te ayudará a montar el negocio y, una vez que éste está en marcha, a reaccionar ante cualquier situación que se pueda producir, aprovechando mejor los recursos”.

Aitor Grandes fundó y es CEO de 24symbols (www.24symbols.com), una plataforma para leer libros digitales en internet bajo un modelo de suscripción. Aunque parezca increíble, a diferencia de sus compañeros, el principal problema que tuvo que afrontar cuando se decidió a crear esta empresa no fueron los proveedores.

Su gran dificultad llegó mucho antes. Concretamente, cuando se decidió a crear una sociedad limitada que diera fórmula societaria a su negocio. Fue entonces cuando comenzaron sus mayores quebraderos de cabeza, ya que el tiempo y los trámites que se vio obligado a emplear en ellos fueron mucho mayores de los que había previsto. Y eso que acudió a la ventanilla única empresarial. “Me dijeron que solo tendría que ir a un sitio y fue verdad, pero no me advirtieron de que tendría que volver veinte veces”.

Last modified: 21/11/2011