Siete ideas creativas para vender más

ideas_creativasUna de las principales aspiraciones de cualquier emprendedor es vender más. De esta forma, intenta asegurar en todo momento la continuidad del negocio, cubriendo los gastos y obteniendo suficientes beneficios. Sin embargo, a veces este objetivo se resiste por lo que es necesario poner en marcha algunas estrategias que ayuden a lograrlo. Veamos siete de ellas que pueden dar buenos frutos.

 

Cambiar de local. Es una decisión que puede ayudar a conseguir un mayor número de clientes, sobre todo si el cambio se produce hacia un establecimiento más grande y hacia un lugar más céntrico de la ciudad, por donde pasan habitualmente más personas. Pero, eso sí, antes de dar el paso habrá que estudiar bien todos los detalles y asegurarse de que se podrán controlar todos los gastos y costes nuevos que se deriven de la inversión.

 

Salir a vender fuera. Hay locales que, por su pequeño tamaño o por encontrarse en una calle poco concurrida, no cuentan con suficientes clientes; y en los que el emprendedor no dispone de suficiente capacidad económica para cambiar de local. En este caso, una buena idea sería sacar el producto del establecimiento y venderlo fuera. Si hablamos de un restaurante, por ejemplo, una de las mejores fórmulas consistiría en convertirse en proveedores y servir catering a hoteles, congresos y cualquier otro tipo de eventos que se celebraran en la ciudad. Esta estrategia incrementaría la facturación y, de paso, contribuiría a promocionar el negocio en muchos lugares.

 

Aumentar la especialización. Lo peor que le puede pasar a un negocio es que pase desapercibido, algo que ocurre a veces porque su oferta es demasiado generalista. Para conseguir distinguirse de otros, la mejor forma es especializarse en áreas, productos o segmentos determinados. Por ejemplo, hay muchas agencias de comunicación y relaciones públicas que llevan a cabo todo tipo de actos, pero hay pocas realmente especializadas en organizar eventos de un sector determinado, como puede ser la alimentación, el turismo o la salud. La clave está en convertirse en prescriptor y referente de un segmento concreto.

 

Promoción recíproca. Cuando el presupuesto de publicidad escasea, promocionarse mutuamente es una buena idea que pueden poner en marcha dos o más comercios complementarios, de la que todos saldrán ganando. Pueden hacerlo insertando publicidad conjunta en periódicos y revistas locales, promoviendo el sistema boca-oído entre sus clientes e, incluso, organizando juntos actividades formativas o de promoción de sus productos.

 

Introducir elementos novedosos. Los clientes agradecen los cambios y novedades que introducen algunos comercios. Cuando se pusieron de moda los ciber-cafés, muchos establecimientos recobraron una actividad que habían perdido; y cuando comenzaron a proliferar las vinotecas como nuevos lugares de reunión, fueron muchos los que acudieron a ellas. Otro ejemplo de renovación son las cafeterías que se han decantado por introducir libros. ¿Qué mayor placer para algunos clientes que combinar café y lectura?

 

Buscar nuevos públicos. Los perros siguen siendo nuestros mejores amigos, a juzgar por las numerosas personas que se ven caminando junto a ellos en todas las ciudades. A algunas les gustaría aprovechar, de paso, esos paseos para realizar compras o tomar un café en su establecimiento favorito, pero no lo hacen por no abandonar a sus mascotas fuera. Pues bien, para no perder clientes, algunos locales no solo se han planteado dejar entrar a estos animales, sino que también han decidido redecorar el local para acogerles mejor. Seguro que sus dueños son ya clientes fijos del establecimiento.

 

Implicar al cliente en el negocio. Finalmente, existe otra fórmula muy efectiva para aumentar clientes, que consiste en potenciar la implicación de éstos con el negocio. Esta estrategia no solo incrementará su fidelización, sino que conseguirá también buenos resultados entre sus amigos, familiares y compañeros de trabajo. Pero ¿cómo se puede implicar al cliente? La respuesta es muy simple: por ejemplo, dejándole que prepare él mismo su propio cocktail en el bar o invitándole a visitar la cocina del restaurante donde se está ultimando la comida que le van a servir a continuación.

Last modified: 26/04/2016