Rusia: tierra de oportunidades para pymes y autónomos

Internacionalización

Bandera Rusia

La primera impresión que un emprendedor tiene de Rusia es que es un territorio a evitar si se está encarando un proceso de internacionalización en la empresa. Existen diversos aspectos que avalan esta tesis, empezando por el político, marco que ofrece serias deficiencias. El presidente Vladimir Putin concentra el poder de manera interrumpida desde 1999 y nada hace presagiar que esta situación vaya a cambiar debido a su carácter autoritario y a la imposibilidad de que florezca una oposición con garantías de plantar cara al zar ruso.

Es obvio que esta circunstancia de mando autoritario en Rusia que Putin implanta no favorece los intereses comerciales de pymes y autónomos en el vasto país. Tampoco lo hacen las sanciones de la UE a Rusia por la anexión de Crimea, ni el enfrentamiento con Occidente por el apoyo de Putin al régimen Sirio. Todo esto es cierto. Pero esto no quiere decir que el país carezca de oportunidades que las pymes y autónomos también pueden aprovechar.

Los problemas comentados en el párrafo anterior desaconsejan a los nuevos negocios arriesgarse a realizar fuertes inversiones en el país, así como a abrir delegaciones comerciales o filiales. Por el contrario, nada impide que Rusia esté en el radar de nuestra internacionalización a la hora de vender productos o servicios desde España. Así lo indican los datos de exportaciones españolas a Rusia que en 2017 crecieron un 20,9 por ciento con respecto a 2016, hasta alcanzar la cifra de 1.602,9 millones de euros.

La recuperación económica que el país afronta desde 2016 gracias a las reformas impuestas y al aumento del precio de petróleo, también convierten el momento actual en idóneo para que los nuevos negocios exploren las oportunidades que Rusia puede ofrecer. Lejos de lo que se puede pensar la excesiva dependencia económica del país a los hidrocarburos también constituye una ventaja que es aconsejable aprovechar, ya que abre oportunidades en otras áreas que, a continuación, analizamos.

Sector energético

Ya hemos dicho que el país pivota sobre los hidrocarburos, que suponen cerca de dos tercios del total de las exportaciones rusas. Pero esa dependencia abre la puerta a las empresas españolas a intervenir en infinidad de proyectos que el país necesita para modernizar sus plantas energéticas y sus sistemas de distribución de combustibles. Quizá se pueda pensar que se trata de contratos a los que solo pueden acudir las grandes corporaciones. Nada más lejos de la realidad, las pymes especializadas en aspectos concretos, como ingeniería, también pueden optar a jugosas operaciones.

Servicios sanitarios

Desde hace un tiempo Rusia evoluciona hacia un sistema sanitario en el que coexisten la sanidad pública y privada, parecido al español. De ahí que haya sido el propio Kremlin el que haya manifestado en más de una ocasión que tiene gran interés en contar con la colaboración de firmas españolas para impulsar el nuevo modelo.

Sector agroalimentario

Puede llamar la atención que en un país que tiene una extensión de más de 17 millones de kilómetros cuadrados frente a los poco más de 500.000 de España, la mitad de los alimentos que se consumen deban ser importados. Pero este aspecto se entiende por la dureza de la climatología rusa que hace imposible que crezcan un gran número de variedades de verduras y frutas.

Ni qué decir tiene que este aspecto unido a que hablamos de un territorio que habitan  150 millones de personas implica una oportunidad para todas las pymes nacionales que se mueven en el ámbito de la alimentación o las bebidas.

Infraestructuras en Rusia

La ya comentada extensión del país sumado a la necesidad de modernizar infraestructuras de todo tipo (ferroviarias, carreteras, etc…) también abre una puerta de entrada a nuestras empresas. Al igual que en el caso ya hablado del sector energético, las infraestructuras también constituyen una buena opción para pymes especializadas y que sean capaces de ofrecer un mejor producto o servicio que las grandes multinacionales en aspectos concretos.

Otros ámbitos que también ofrecen oportunidades
Existen más sectores que son interesantes para la exportación desde España, como bienes de consumo, maquinaria y equipos para la agricultura, textil, tratamiento de la madera, etc.

En definitiva, Rusia es mucho más que el carácter autoritario de Putin. Se trata de un territorio que ofrece oportunidades que pymes y autónomos pueden aprovechar. Máxime cuando son las propias autoridades rusas las que anhelan el conocimiento que nuestras empresas pueden ofrecer. Eso sí, siempre bajo sus reglas. De ahí que, como ya se ha dicho, quizá sea menos problemático poner a Rusia en el foco de nuestras exportaciones, dejando la inversión para más adelante. Y hacerlo, sin duda, con la protección de un buen seguro de crédito.

Last modified: 07/05/2018