Los retos que debe asumir un CEO al llegar a una nueva empresa

Gestión empresarial

Retos para un CEO

Llegar nuevo a una empresa siempre supone un desafío para cualquier profesional, pero, en el caso de un consejero, implica tener que comenzar a alcanzar objetivos casi desde el inicio de su actividad, principalmente para que la organización no sólo no se vea damnificada sino que, al contrario, note dentro de su estructura un efecto positivo instantáneo derivado de su nombramiento.

Sin embargo, ser directivo en la actualidad trae consigo riesgos inminentes derivados del impacto tecnológico, que provoca continuos y rápidos cambios a los que cualquier empresa tiene que adaptarse para garantizar su propia supervivencia. Un entorno complejo y exigente que, en el caso particular de un CEO nuevo que se incorpora a una organización implica retos de muy distinta naturaleza que le llevarán a tener que dar lo mejor de sí mismo:

 

Gestión de la agenda con tiempo muy limitado

Todos los stakeholders, internos y externos, querrán reunirse con el directivo para establecer contacto con él, para escuchar de primera mano cómo ve la entidad y los planes que guarda para ellos. Sin embargo, esto no debe evitar que el profesional cumpla con las tareas realmente trascendentes para la operatividad del negocio, por lo que lo más conveniente será recurrir, al menos en una primera fase, al apoyo y asesoramiento de otro directivo con experiencia en la firma.

 

Vencer el rechazo inicial

La incertidumbre interna que genera siempre cualquier nombramiento directivo en una organización es algo que hay que acometer con firmeza desde el inicio. Algunos empleados pueden ver esta llegada como el inicio de una serie de despidos o como el cambio de la estructura y estrategia de la entidad. En este sentido, el directivo debe ser capaz de transmitir por los canales adecuados cuáles son los hitos a corto plazo que se ha marcado como prioritarios para procurar granjearse el mayor número de apoyos posibles.

 

Fortalecer los canales de comunicación

La llegada de un nuevo CEO debe servir para mejorar la gestión de los flujos de información dentro de una empresa. Los trabajadores agradecerán que se cuente con ellos en esta nueva etapa, mientras que los directivos estarán deseosos de calibrar la motivación de la plantilla y la integración con los valores de la entidad que tienen. Por ello, nada mejor cuando se llegue nuevo a la compañía que llevar a cabo reuniones presenciales que cuenten con la presencia de miembros de distintos equipos para que se fomente la circulación de información.

 

Promover el talento

Tener un nuevo consejero delegado debe suponer un estímulo para los trabajadores, que estén convencidos de que es el momento de dar lo mejor de sí mismos. Por ello, nada mejor que promover desde el inicio algunas actividades que reconozcan a los empleados que mayor desempeño están teniendo en la compañía, por ejemplo, a través de una gratificación económica o con unos días de descanso.

 

Digitalizar los procesos

La escucha activa con los empleados derivará en una mejor comprensión desde el inicio de cuáles son los mayores problemas que ellos ven para realizar con éxito su trabajo. Un buen estímulo para ellos puede ser aprovechar la sinergia positiva de la llegada del CEO para introducir alguna innovación tecnológica que mejore y dinamice su actividad, como, por ejemplo, a través de nuevos teléfonos móviles o aumentando el rendimiento de los ordenadores de la oficina.

 

Marco global, iniciativas específicas

A pesar de las grandes líneas estratégicas que cualquier CEO establece como prioritarias cuando llega a su nueva posición, es crítico desde el punto de vista de los recursos humanos que se esfuerce en entender las particularidades de cada individuo que trabaje con él. En este sentido, apostar por garantizar políticas de conciliación con la vida familiar es fundamental, por ejemplo, favoreciendo el teletrabajo, estableciendo horarios de entrada y salida que se cumplan o llevando a cabo actividades puntuales que permitan a los trabajadores traer a sus familias a la oficina.

 

Adaptación permanente de todo el equipo

La adaptación constante a un entorno que no deja de cambiar no debe verse como un riesgo sino como una oportunidad para el ceo de fortalecer las relaciones con los trabajadores y de fidelizarlos con los valores corporativos de la entidad. Ofrecer la posibilidad de perfeccionar habilidades o aprender competencias nuevas dentro de la organización supondrá un estímulo para todos, incluyendo a los propios directivos. El modo más sencillo para lograrlo en la actualidad es a través del elearning y la Nube, que favorece de una manera ágil y en cualquier momento que las personas puedan organizarse por sí mismos su propia formación dentro del plan de carrera que hayamos previsto para cada uno de ellos.

 

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Last modified: 24/09/2019