Los beneficios de la responsabilidad social en los nuevos negocios

Los beneficios de la responsabilidad social

El mal llamado buenismo empresarial o, dicho de otro modo, la preocupación de las empresas en aspectos como su labor social, la sostenibilidad o el buen gobierno no es algo nuevo. Muy al contrario, durante los primeros cinco o seis años del siglo XXI estaba de moda que las firmas vendieran a los cuatro vientos sus excelencias en materias como beneficios fiscales para sus empleados o las acciones en pro de los más desfavorecidos que realizaban desde sus fundaciones.

El problema es que todo aquello queda en nada, o en casi nada, con la llegada de la crisis de 2008. A partir de ese momento, las preocupación por devolver a la sociedad algo de lo que ésta da desapareció del plan de negocio de las empresas. De repente, lo único que importaba era la cuenta de resultados y el ya citado buenismo se quedó en una estrategia de marketing más, que según vino se fue.

Ahora la recuperación económica ha vuelto a traer a la primera plana  un modelo de negocio que va más allá de los resultados al buscar un impacto positivo tanto en la plantilla, como en la sociedad, como en el país o en el planeta. ¿Será de nuevo marketing o esta vez es cierto que las empresas están más concienciadas?

Por la cuenta que les trae a las compañías, conviene que esta vez la acción social esté inmersa en la cultura empresarial y no se quede en un mero escaparate, porque la sociedad no se lo perdonaría. Quizá hace una década las personas de a pie no estaban tan concienciadas con la responsabilidad social que la empresa debe incorporar. Pero ahora todo ha cambiado. El cliente no busca solo adquirir la mejor referencia al mejor precio posible. También quiere que la marca que está detrás del producto haga algo por mejorar el mundo que nos rodea.

Por todo ello, la responsabilidad social debe estar presente en los nuevos negocios y en los ya consolidados. En caso contrario será casi imposible alcanzar un carrera empresarial duradera. Por si fuera poco, existen otra serie de razones que pueden ayudar a convencer a cualquier emprendedor de la conveniencia que para la compañía supone una adecuada implicación social y medio ambiental.

 

Atrae a las personas talentosas

Ya se ha comentado que la conciencia social de las personas está fuera de toda duda. Por ello, una empresa que esté comprometida, de verdad, con mejorar su entorno será capaz de captar a las personas con mayor talento, ya que éstas prefieren trabajar con marcas responsables que con las que no lo son. Esta realidad se da incluso con más contundencia entre los jóvenes, ya que los Millennials y la Generación Z son los grupos sociales en los que más influye una adecuada cultura empresarial a la hora de buscar trabajo.

 

Se evitará en parte la rotación de la plantilla

Hagamos esta prueba: usted dónde prefiere trabajar, ¿en una empresa que solo tenga en cuenta los beneficios o en otra que, además de ganar dinero, trate de mejorar el planeta? Es obvio que cualquier diría que en la segunda. Y también es lógico que esta última empresa sufra menor rotación entre sus empleados porque habrá inculcado un fuerte sentido de pertenencia entre sus plantilla al formar parte de algo mucho más grande que un mero negocio. ¿Y quién puede abandonar a alguien que se preocupa por los demás?

 

Mejora el trabajo en equipo

Todos los empresarios saben que lograr que los equipos trabajen cohesionados y remando en la misma dirección es una importante ayuda para la empresa. Pues bien, la realidad es que pocas cosas unen más que colaborar por una causa común. Y si dicha causa es, además, social pues todavía mejor. Por tanto, establecer misiones o cuestiones relacionadas con aspectos como el cuidado del medio ambiente o la pobreza es una excelente herramienta de motivación.

 

Es necesario

Aunque aún quedan escépticos, la verdad es que son minoría y ahora ya prácticamente nadie duda de que el calentamiento global es una realidad innegable. La sostenibilidad, por tanto, ha dejado de ser una idea de izquierdas que la derecha criticaba. Ya no existen diferencias políticas y todo el mundo es consciente de que es necesario cuidar el medio ambiente. Las empresas, especialmente las intensivas en uso energético, suelen ser en parte responsables de la contaminación. Por tanto, incluir medidas que mejoren la sostenibilidad de la cadena de producción de una compañía no es tan solo positivo para la imagen que se ofrece a los clientes y a los propios empleados. Se trata de una obligación. Lo contrario condenará al planeta y a todos los que en él habitan. En otras palabras: la sostenibilidad es una responsabilidad de todos, empresas incluidas.

Los beneficios de la responsabilidad social sostenibilidad

Impulsa la reputación del negocio

El buen gobierno, la acción social, el cuidado del planeta… Todo ello incluido en la cultura empresarial de una firma y no solo como una estrategia de gestión comercial y marketing, ayuda al crecimiento de la compañía. ¿Por qué? Pues porque la conciencia social convierte a cualquier marca en mucho más que un nombre y hace que el cliente sienta que merece la pena gastarse su dinero adquiriendo un producto de dicha enseña.

Como se puede ver, ese “buenismo empresarial” solo da ventajas, por lo que debe estar presente en el ADN de cualquier negocio.

 

Si quieres seguir leyendo noticias relacionadas, haz clic aquí.

Last modified: 15/11/2019