¿Qué factores influyen hoy en la internacionalización de nuestras PYMEs?

Los factores empresariales y sociopolíticos que afectan al proceso de internacionalización de las PYMES suscitan más análisis y debates que nunca, y nuevos elementos empiezan a ser tenidos en cuenta (como el papel de la ‘diáspora’ española o las posibles sinergias con la política de cooperación).

 

En el presente momento económico, la internacionalización de nuestras empresas es un objetivo que suscita el interés de numerosos analistas y think-tanks. Uno de ellos, el Real Instituto Elcano, publicó a finales de 2014 un extenso artículo de Enrique Fanjul (ex-consejero comercial de las embajadas de España en Egipto, China y Canadá) en el que repasaba algunos de los factores que favorecían o limitaban dicho proceso de internacionalización.

 

La exportación, ¿una apuesta intermitente?

 

Con la crisis, muchas empresas españolas han lamentado no haber desembarcado durante la fase positiva del ciclo económico en los mercados internacionales, para así diversificar mercados y riesgos. En todo caso, los datos indican que las PYMES españolas, por lo general, apuestan por la exportación de manera intermitente, coincidiendo con las fases de contracción del mercado doméstico. Así que, según Fanjul, “la cuestión cara al futuro es: ¿se aprenderá la lección, y las empresas desarrollarán una estrategia para estar presentes de forma permanente en los mercados internacionales?”.

 

Una limitación: el tamaño

 

Existe un amplio consenso en torno al papel central del tamaño de la empresa en su actividad exportadora. Así, el problema no sería tanto el bajo número de empresas que exportan como del exceso de empresas de reducido tamaño incapaces de exportar, a causa de la atomización de nuestro ecosistema empresarial.

 

Conviene, en todo caso, tener clara la dirección de la causalidad: las empresas no crean más empleo no son más productivas por exportar, sino que son capaces de exportar gracias a su mayor tamaño. Tal y como recuerda Fanjul, “la diferencia es muy relevante, si se anima a las PYMEs a que salgan a los mercados internacionales porque ello les llevará a más competitividad, se les puede estar animando a abordar una actividad para la que no están preparadas”.

 

Así, las barreras fundamentales que enfrentan las PYMEs españolas a la hora de internacionalizarse serían las limitaciones de recursos financieros, la falta de personal directivo con formación adecuada, y la dificultad para identificar potenciales clientes / socios / oportunidades de negocio en otros países y/o para obtener información sobre mercados exteriores.

 

Un error: excesivo optimismo en torno a ‘los emergentes’

 

El entusiasmo por los mercados emergentes llevó a minusvalorar la importancia de los mercados de los países industrializados, error que empieza a solventarse ahora que se evidencia una desaceleración de los emergentes como consecuencia de sus debilidades estructurales (pobreza, contaminación, intervencionismo estatal e insuficiencia de infraestructuras).

 

Los mercados desarrollados quizá no representen una potencialidad, pero sí constituyen una realidad con un peso decisivo a día de hoy, en la que las exportaciones españolas cuentan aún con amplio recorrido.

 

Una oportunidad: la nueva ‘diáspora’ española

 

Con la crisis, un elevado número de españoles (especialmente jóvenes) han tenido que buscar en el extranjero las opciones laborales de las que no disponían en España. Sin embargo, esta nueva emigración española, asentada en el extranjero pero con redes de contactos en España, puede contribuir al desarrollo de negocios entre sus países de origen y de acogida. Parte del crecimiento de los dos ‘gigantes asiáticos’ (China e India) deriva del papel activo de su diáspora en el proceso de internacionalización de sus empresas.

 

Una tarea pendiente: la empresa en la política de cooperación

 

Al contrario de lo que se observa en la mayoría de países industrializados, la política de cooperación española se ha caracterizado desde hace tiempo por la ausencia de las empresas en su diseño y ejecución. La causa de esto, entre otros factores, podemos encontrarla en la oposición de las ONGs a la ‘mercantilización de la ayuda’. Por ello, constituye una tarea pendiente la creación de canales que faciliten la incorporación de la empresa española a la política de cooperación.

Last modified: 23/11/2016