Cómo prescindir de un empleado sin ganarte un enemigo

you_are_firedLos veteranos de cualquier profesión saben que para un empleado lo mejor es irse como un señor de la empresa. Da igual que le hayan despedido por causas injustas. Los que han vivido mucho son conocedores de que el tiempo pone a cada uno en su lugar, y de que nadie sabe si en el futuro habrá una oportunidad de regresar al antiguo empleo. Esta misma teoría se la deberían aplicar los empresarios españoles. Algo que, para qué engañarse, no ocurre de manera habitual.

Independientemente de su tamaño, las compañías suelen cuidar mucho la incorporación de una persona, pero descuidan el proceso de despido llegando incluso a los malos modos, como el cierre del ordenador o imposibilitar que ese trabajador pueda hasta recoger su mesa. Esta forma de actuar es un error clamoroso de gestión de recursos humanos. Y más en los tiempos que corren, en los que cualquiera tiene a su disposición medios masivos de comunicación -léase redes sociales- que pueden hacer mucho daño al prestigio de una empresa.

Si esto le parece exagerado, nada mejor que echar mano de los estudios. Según uno realizado por Adecco que data de octubre de 2015, el 47% de las personas que buscan trabajo consultan a entornos sociales como Linkedin o Facebook para saber si les interesa una oferta de trabajo. Este porcentaje demuestra que cuidar el despido de un trabajador es casi tan importante como captar el talento. Por dicho motivo, las pymes deben prestar atención a un proceso del que se habla muy poco. Desde aquí les queremos contar las claves que hay que tener en cuenta para llevar a cabo un despido exitoso.

Convierta el hecho en algo positivo

El mundo anglosajón nos lleva muchos cuerpos de ventaja en este terreno. En países como Estados Unidos o Reino Unido es habitual que a los compañeros que dejan la firma por causas ajenas se les organice un homenaje. Y lo más curioso es que la “fiesta” no está organizada por los compañeros, sino por los jefes. Gracias a este tipo de acciones, el acto del despido pierde parte de las connotaciones negativas.

Una firma que quiera endulzar la pérdida de talento también debe de poner énfasis en la comunicación con la persona implicada. Ésta debe saber claramente los motivos por los que se decide prescindir de sus servicios. También es importante ser generoso y arreglar los papeles así como no obstaculizar el acceso a la prestación por desempleo. Y siempre se tiene que dejar la puerta abierta por si ese empleado vuelve a ser útil en el futuro.

Siguiendo estos pasos es casi seguro que el despedido no irá criticando a la empresa a la mínima oportunidad que tenga. Quien sabe, quizá hasta se haya ganado un aliado.

Cuidar la entrevista

Aunque no sea lo normal, a la persona que se pretende despedir hay que hacerle una entrevista. Nada de comunicar la decisión por mail o a través de la secretaria. El emprendedor o el responsable de recursos humanos, si existe esa figura, o ambos, deben reunirse con el implicado/a. Pero no basta con eso, en un proceso efectivo, este encuentro debe cuidarse. No se debe limitar a comunicar el hecho y a explicar los motivos, sino que también es imprescindible dejar expresarse al entrevistado/a. Una persona que está con pie y medio fuera de una compañía suele tener pocos inconvenientes en criticar procesos y personas.

De esa entrevista, un emprendedor puede obtener información que desconocía. Puede que se entere de que hay un cargo intermedio que no funciona y que es el causante de que los trabajadores no puedan desarrollar su talento. Estamos hablando de datos muy valiosos que se obtienen de una forma bastante sencilla.

En la misma línea de obtener información del despido se encuentra la realización de una encuesta entre el resto de los empleados para conocer su opinión sobre la acción que ha tomado la empresa. Puede que esto le parezca exagerado, pero es interesante recordar que la retroalimentación es fundamental en cualquier área de la empresa. Además, este tipo de acciones evita que surja la desmotivación entre los trabajadores que se quedan y que han visto como un compañero ha sido despedido.

Convertir a un despedido en un embajador de marca

La única manera de que una persona que se queda en la calle siga hablando de manera positiva de la compañía es seguir contando con su figura. Esto implica que en la firma deben esforzarse por mantener el contacto. La mejor forma de hacerlo es no borrarle de algunas bases de datos, permitiendo por tanto que el despedido reciba información de la marcha de la firma. Tampoco estaría de más que se le mandaran ofertas de empleo futuras acordes a su perfil y qué decir de una carta de recomendación.

Todo ayuda a que el despedido se convierta en un embajador de la marca. Y si no se logra, por lo menos se evitarán las críticas en entornos sociales que, según Adecco, son muy perjudiciales para la imagen de la empresa.

Como puede ver, los beneficios de este tipo de acciones para una organización son muchos. Esto es algo que todo emprendedor debe conocer y tratar de incorporar a la cultura de la empresa. Obviamente todo tiene un límite, es difícil pedir a un empleador que sea generoso con alguien que le ha engañado o que, sencillamente, se ha dedicado a vaguear. Pero hay que reconocer que estos últimos casos son los menos. En la mayoría de las ocasiones, el dinero, o más bien la falta del mismo, es la causa principal de un despido. En todas estas ocasiones es importante cuidar los detalles. Aunque estemos hablando de un despido…

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