Oportunidades de negocio que brinda la transición energética

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Los objetivos del Acuerdo de París y la estrategia de la Comisión Europea en relación a un modelo económico sostenible, seguro y competitivo que sustituya a las fuentes de energía contaminantes por otras limpias, abren un abanico de posibilidades muy interesante tanto para empresas que ya existen como para los emprendedores. De hecho, se trata de una transformación integral que impactará a todos los sectores y actividades, que están obligados en los próximos años a adaptar sus procesos productivos, introduciendo iniciativas de la denominada economía circular. La transición a una economía baja de carbono es, en definitiva, una revolución a escala global que va a generar grandes oportunidades e inversiones para aquellos que sepan apostar por el futuro.

Oportunidades

  • Descarbonizar por completo el sector energético requiere tanto de la implementación de tecnología que mejore otras industrias capaces de sustituir el actual modelo energético como del dinero suficiente para promover el desarrollo de I+D en este campo por parte de las empresas. En esta línea, se deben consolidar en el mix energético de las economías desarrolladas las fuentes de generación renovable, en especial, por su importancia, la solar fotovoltaica y la eólica, mientras, en paralelo, se debe ser capaz desde el ámbito público de dar respuesta al crecimiento de la población y a la progresiva concentración en núcleos urbanos. Todas aquellas empresas que investiguen en estos ámbitos presentan un potencial de crecimiento muy elevado para los próximos años.

 

  • El agua y la gestión de residuos. Dos temas aparentemente diferentes pero unidos por el incremento exponencial de servicios en ambos a lo largo de las dos últimas décadas. Las entidades que apuesten por la innovación en los métodos de recogida, reciclaje y gestión serán clave para cumplir con los protocolos establecidos por las Naciones Unidas. Por ejemplo, una tendencia creciente son los proyectos de investigación en el reacondicionamiento de las redes de alcantarillado para convertirlas en nodos inteligentes, capaces de separar automáticamente las aguas negras de las grises. En relación al agua potable, el reto es la reutilización, cobrando cada vez más importancia en este sentido las redes que pueden por sí solas reciclar el agua no apta para el consumo humano pero todavía aprovechable para regadío o limpieza, por ejemplo.

 

  • La movilidad inteligente. Reducir la contaminación en las megaurbes, generar una mayor autonomía para los vehículos eléctricos, descongestionar las principales vías de comunicación o contribuir a incrementar los espacios verdes con el menor consumo de recursos. Todos ellos son retos muy unidos a la transición energética. De hecho, el carsharing ya está provocando una reducción significativa en la venta de coches, mientras, en paralelo, se desarrollan otros sectores (seguros compartidos, inteligencia artificial para vehículos autónomos, apps para la multi-geolocalización de distintas clases de aparatos, etc). Por otro lado, la actualización de los servicios de aire acondicionado o de calefacción en los hogares, así como de combustión en muchas fábricas y empresas impulsará mucho la innovación de productos que sirvan de sustitución a este tipo de fuentes energéticas.

 

  • Construcción en verde. Desde edificar viviendas que sólo trabajen con materiales ecológicos a crear una empresa para analizar si nuestra casa es sostenible energéticamente y cómo poder transformarla. La economía verde brinda muchas oportunidades en el segmento inmobiliario. Cada vez hay más proyectos de investigación relacionados con el máximo aprovechamiento de la luz solar, con materiales de construcción no contaminantes o con el aprovechamiento de espacios naturales sin afectar al ecosistema. Todos ellos cobrarán cada vez una mayor importancia en la economía del futuro.

 

  • Aunque aún no se habla tanto de este tema, en la próxima década seremos testigos del auge de las agencias de certificación de empresa verde, tanto desde el punto de vista medioambiental, como en ámbitos relacionados con una gestión de las operaciones corporativas sostenible, con el uso de materias primas que respetan el entorno o con la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero. Los emprendedores que se adelanten para convertirse en certificadores probablemente estén entrando en un negocio con mucho futuro.

 

Otros segmentos

Además de los ejemplos citados, existen muchos otros campos ligados a la transición hacia una economía con baja huella de carbono, como, por ejemplo, la inspección de las centrales eléctricas de energías renovables, el desarrollo de plataformas de crowdfunding para invertir en proyectos de energías renovables, o la investigación y consultoría para instalar soluciones renovables en hogares, edificios o empresas. En general, la transición energética implica la oportunidad de permitir la evolución de cualquier negocio mediante el uso de tecnologías asociadas al concepto de sostenibilidad, y todo lo que conlleve el almacenamiento de electricidad, el uso de redes inteligentes o la movilidad eléctrica tendrá grandes posibilidades de hacerse un hueco de mercado en el nuevo modelo de economía al que nos encaminamos velozmente.

 

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Last modified: 23/03/2020