Nuevas oportunidades de negocio en infraestructuras

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El Estado tiene previsto invertir 20.000 millones de euros en los próximos dos años en mejorar y ampliar su red de infraestructuras, poniendo el foco especialmente en proyectos que mejoren la movilidad de los ciudadanos.

 

En la última década, España ha frenado sus inversiones en infraestructuras, una consecuencia directa de la última gran crisis económica sufrida por el país. No hablamos sólo de nuevos proyectos, sino del mantenimiento de los ya ejecutados. Para muestra un botón: se estima que los recursos destinados a la conservación de carreteras descendieron hasta los 884 millones de euros en 2017, un 23% menos que en 2007.

Esta problemática se puso sobre la mesa en el encuentro sobre La inversión, financiación y gestión de infraestructuras de transporte, celebrado el pasado verano en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. El debate entre expertos que tuvo lugar entonces ha sido retomado hace unos días por el Consejo General de Economistas de España (CGE), con el objetivo de plasmar el escenario actual del sector.

En la nueva reunión intervino el Secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Pedro Saura, que aseguró que el objetivo del Gobierno para los próximos años es el de invertir 20.000 millones de euros “con el fin de llegar a la media de inversión pública de la Unión Europea”. Un montante que va a estar focalizado en gran medida sobre proyectos de movilidad “segura, sostenible, competitiva y conectada para todos”, según Saura.

Desde su punto de vista, el modelo de desarrollo de infraestructuras que tenemos en España necesita un cambio que esté más relacionado con el derecho del ciudadano a esa movilidad. Una idea que abre las puertas a nuevos nichos de mercado relacionados con las tecnologías inteligentes o smart y que llega en un momento crítico para el sector.

En concreto, coincide con los primeros vencimientos de contratos de concesiones de autopistas, que se van a extender en el tiempo hasta 2021. De esta manera, y en opinión de un buen número de voces relacionadas con el sector, es importante que se defina un modelo de gestión, financiación y mantenimiento de la red española de carreteras. Especialmente para garantizar su funcionamiento de manera eficiente, sostenible en el tiempo y para que cumpla con todos los estándares medioambientales y de seguridad exigidos a nivel comunitario.

Barreras que deben tenerse en cuenta

A pesar de las oportunidades que se abren en este mercado, en opinión del presidente del CGE, Valentín Pich, es necesario abordar esta situación con sumo cuidado. Primero, porque con el vencimiento de las concesiones de las autopistas de pago, su gestión estaría a cargo de los fondos públicos, siempre y cuando el Gobierno decidiese dejarlas de libre paso, sin coste para sus usuarios.

“Habría que definir un modelo de financiación equilibrado que permita tanto asegurar los recursos necesarios para realizar nuevas inversiones como mejorar la red actual y pagar los compromisos financieros asumidos de concesiones vigentes”, aseguró durante la jornada. También recordó que España todavía convive con un elevado déficit que limita los recursos con los que cuenta y que, en consecuencia, frena el desarrollo de sectores como el de las infraestructuras.

Por eso no aconseja suprimir los peajes, siguiendo la estela de nuestros vecinos europeos. “El pago por uso de vías de alta capacidad está generalizado en determinados casos”, recordó. Y ofreció datos de la Comisión Europea al respecto: si nos referimos al tráfico de vehículos pesados por vías de alta capacidad, en 2017 en España sólo se pagó por el uso del 23% de nuestra red de carreteras. Mientras que en un buen número de países de Europa lo hicieron en el 100%.

En cualquier caso, para Pascual Fernández, vicepresidente del CEG y director del encuentro, es necesario que la inversión pública actual en infraestructuras de España crezca en los próximos años. No sólo para mantener los espacios ya terminados e instalados, también para crear otros nuevos relacionados con el suministro de agua, con el medio ambiente y el transporte, la eficiencia energética y las telecomunicaciones, principalmente.

Y apuntó que éste es un campo atractivo en estos momentos para los fondos de pensiones internacionales y otros inversores institucionales. “Son muchos los que buscan oportunidades de inversión en España, lo que implicaría bajos costes de financiación”.

Last modified: 15/03/2019