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Nuevas ayudas públicas para impulsar al sector naval

En el último trimestre del año, la Administración ha actualizado normativas y firmado acuerdos para dar un nuevo empuje a los astilleros españoles. Éstos están entre los más valorados a nivel mundial, en parte gracias a su apuesta por la I+D+i, y exportan en torno al 85% de su producción.

 

España se encuentra en los puestos de cabeza del ranking mundial de la construcción naval, un sector eminentemente exportador que da trabajo a 87.000 familias de forma directa e indirecta, según fuentes de la patronal Pymar. Integrado sobre todo por medianas empresas, durante el pasado ejercicio sumó 65 unidades en construcción equivalentes a más de 452.000 CGT (toneladas compensadas).

Esta cantidad supone un crecimiento interanual del 2,3% y de más del 50% con respecto a cinco años antes. Nuestro país se sitúa así en el puesto 13º del mundo y 2º de la Unión Europea con más unidades en cartera, por delante de naciones costeras de su entorno como Italia, Alemania o Francia. De esos encargos, el 35% eran buques remolcadores, un 20% buques pesqueros y un 11% buques offshore (polivalentes de apoyo en alta mar).

Para mantener y mejorar tales cifras, el sector público se ha volcado con esta industria en el último trimestre del año. Para empezar, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaba el pasado 6 de noviembre el Real Decreto 873/2017, por el que se regula y actualiza la concesión de ayudas al sector de construcción naval en materia de investigación, desarrollo e innovación.

Quién se puede beneficiar de las ayudas

Podrán ser beneficiarios aquellos astilleros autorizados en España para la construcción de buques de casco metálico de más de 100 GT (arqueo bruto). Quedan exentas, entre otras, las empresas que tengan pendientes obligaciones de reintegro de subvenciones. También las que hayan declarado una ayuda ilegal o incompatible con el mercado común europeo.

El otorgamiento queda supeditado a la disponibilidad de recursos del fondo de reestructuración, gestionado por Pymar, una ‘hucha’ que tiene los días contados. No obstante, el texto apunta que el Ministerio de Economía podrá inyectarle hasta 15 millones de euros anuales hasta 2020, con cargo a sus presupuestos, si fuese necesario.

Según la patronal, a lo largo de esta década, el sector ha invertido más de 428 millones de euros en I+D+i, una cuantía que ha dotado a los barcos españoles de un alto valor añadido. “Los astilleros pequeños y medianos en España se caracterizan por construir buques muy especializados, con un muy alto nivel tecnológico, y centrados en series muy cortas o únicas”, aseguran fuentes de Pymar.

Financiación y Seguros en las ayudas

El mismo 6 de noviembre el BOE publicaba también una actualización del Real Decreto 442/1994 sobre primas y financiación a la construcción naval, por la que se regulan las subvenciones de los intereses generados a través de los préstamos solicitados para la construcción de barcos. El importe máximo no superará en ningún caso el 80% del valor del buque y su cuantía será la diferencia entre el tipo de interés del crédito concedido y el tipo comercial de referencia del euro, con un límite en la subvención de un punto porcentual.

Por otra parte, en los últimos días Pymar ha suscrito con la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE) un acuerdo de colaboración que tiene como objetivo dar un nuevo impulso a la exportación en esta industria. Según la consejera delegada de Pymar, Almudena López del Pozo, el 85% de la contratación de los astilleros privados españoles responde a demanda extranjera.

A través del acuerdo con CESCE, se facilitará a las compañías la contratación de buques y se agilizarán los trámites para su financiación con armadores internacionales. Además se les ofrecerán herramientas para asegurar las operaciones, como la Póliza de Seguro para Crédito a Comprador, destinada a cubrir la financiación solicitada por el armador extranjero

También la Póliza de Seguro por Riesgos de Ejecución de Avales para Emisores, que cubre la emisión de garantías exigidas por el armador, como la garantía de reembolso de los pagos que va realizando durante la construcción del buque. Además de la Póliza de Seguros a Exportadores por Riesgos de Ejecución de Fianzas Indebidas, la Póliza de Garantías Bancarias (que cubre a la entidad financiera que otorgue un crédito para prefinanciar al astillero durante el periodo de construcción del barco) y la Póliza de Crédito Suministrador, para la cobertura al astillero del riesgo de impago del importe aplazado.

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