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El sector español de la alimentación y la bebida sigue creciendo y se lanza a exportar a Iberoamérica

No es la industria más mediática de nuestro país, pero sí es la primera por nivel de facturación. El crecimiento del peso de las medianas empresas en detrimento de las micropymes le está permitiendo apostar por exportar a nuevos mercados.

 

El sector español de la alimentación y la bebida no se caracteriza por generar titulares ni por estar en el candelero mediático, pero lo cierto es que constituye la primera industria de España en términos de facturación (una facturación que aporta en torno al 3% del PIB de nuestro país).

 

Uno de los grandes retos para las empresas de este sector, plagado de PYMEs, es el de afrontar su internacionalización al exportar a nuevos mercados: para muchas de ellas, comercializar sus productos en la comunidad autónoma vecina ya supone un logro. Pero, aún así, año a año van aumentando tanto el peso de las medianas empresas (el año pasado se incrementó cerca de un 1%) como su capacidad exportadora (las ventas al exterior se dispararon en 2016 un 8,4%, hasta suponer una cifra récord 27.500 millones de euros), lo que las lleva a apostar por nuevos mercados con mejores perspectivas de futuro.

 

Año tras año, el comercio exterior se reivindica como puntal de crecimiento para el sector: ya van 9 ejercicios acumulando datos positivos en su balanza comercial (con ritmos de crecimiento muy superiores a nuestros socios europeos), y dentro de este sector, España ha logrado consolidar su 6ª posición en el ranking exportador de la Unión Europea y la 10ª a nivel mundial.

 

Y si el año pasado la FIAB (la patronal del sector) ya señalaba que “el mercado europeo se encuentra en declive [pero] la demanda global crecerá a medio plazo, principalmente sostenida por los países emergentes”, este año ya anuncia la “puesta en marcha de su estrategia internacional para consolidar los mercados tradicionales y expandir horizontes en  mercados con economías emergentes de gran potencial para las empresas españolas”. Y en esa estrategia hay un mercado en concreto ocupando el lugar de honor: Iberoamérica.

 

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La importancia de exportar a Iberoamérica

 

FIAB recalca que Iberoamérica “destaca como una de las grandes zonas geográficas con mayor potencial para las empresas de alimentación y bebidas españolas, [y constituye] una zona prioritaria para la industria española debido al amplio margen de crecimiento y el alto interés por nuestros alimentos y bebidas”. De hecho, sólo en 2016, las exportaciones de alimentos y bebidas españoles a esta región alcanzaron los 854 millones de euros, revelando un crecimiento del 3% en los últimos cinco años.

 

La industria de alimentación y bebidas se ha marcado como objetivo situarse en el cuarto puesto en las exportaciones, y, en un mayor espacio de tiempo, posicionar una empresa española del sector dentro del ranking de las 25 más grandes de la UE. En palabras del director general de FIAB, Mauricio García Quevedo, “en este reto, la diversificación de los mercados así como impulsar la participación de las pequeñas y medianas empresas serán factores clave, retos en los que FIAB ya ha comenzado a trabajar como impulso a la competitividad global de nuestro sector”.

 

Continuando con su expansión por Iberoamérica, FIAB estará presente en el Pabellón español de la feria Expoalimentaria Perú, que se celebra en Lima esta semana (del 27 al 29 de septiembre). Hasta cinco empresas españolas participarán en la que se considera la mayor feria gastronómica del país andino, precisamente una de las naciones iberoamericanas donde más están creciendo las exportaciones españolas en los últimos años (alcanzando unos niveles de 48 millones de euros). Además, en estos días FIAB ha emprendido también una misión comercial de exportadores a Colombia, en colaboración con la Cámara Hispano-Colombiana, en la que participan trece empresas españolas del sector.

 

Imagen de FIAB

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Análisis de mercados emergentes en 2017. Parte II

Imagen: Focus Economics.

 

Lea la primera parte en este enlace.

Otros de los mercados emergentes ganadores y perdedores en 2017 para Focus Economics son:

Polonia:

Pese a la alta incertidumbre y volatilidad del doble veto del presidente polaco, el conservador Andrezej Duda, a dos de las tres polémicas reformas legislativas impulsadas por su partido, Ley y Justicia (PiS, en sus siglas en polaco), que deterioran, según la UE, la separación de poderes en Polonia, de finales de julio, la mayor economía de los socios europeos del Este goza de buena salud. En especial, por los buenos fundamentos de sus parámetros macroeconómicos. Algo que contrasta con la cautela de inversores extranjeros, que se revelan a la expectativa de sanciones desde Bruselas. Posibles. Pero no del todo confirmadas. Entretanto, la confianza empresarial y del consumo sigue al alza. A rebufo de la dinámica producción industrial y del consumo privado.

Corea del Sur:

Las turbulencias sobre su economía parten de su vecino del norte y sus ínfulas nucleares, que tienen en vilo a la comunidad internacional. Las exportaciones surcoreanas a China, su principal socio comercial, registran las réplicas del tsunami belicista de Pyongyang. Aun así, su PIB crece a impulsos del 3%. Si bien, el Gobierno de Seúl ha tenido que inyectar casi 10.000 millones de dólares para espolear la economía, en unos meses en los que la escalada de las tensiones entre Washington y el régimen de Kim Il-sung ha sido patente y parece lejos de remitir a medio plazo.

Turquía:

La política fiscal expansionista y la salud de las exportaciones han revitalizado la lira turca y dado estabilidad a la economía. También a la creación de empleo, que sigue la tendencia positiva que inició a comienzos de año. La continuidad de Mehmet Simsek como titular de Economía, que ha sido respaldado en varias ocasiones por el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, arquetipo de la moderación en el gasto frente a otros responsables de carteras ministeriales, ha consolidado el interés del capital extranjero por el mercado turco.

Emiratos Árabes Unidos (EAU):

El sector no energético sigue aportando al PIB y acentuando la demanda doméstica, la creación de empleo y el dinamismo económico. En una etapa de descenso gradual del precio del petróleo. Como medida preventiva, ya aprobada, para hacer frente a las secuelas de la caída de ingresos petrolíferos -los EAU han hecho efectivo el recorte de crudo decretado por la OPEP-, el Gobierno del emirato ha aprobado una subida de la base imponible del IVA a partir de enero de 2018 que deja este gravamen en el 5%. Salvo para adquisición de inmuebles de primera residencia, ciertos servicios financieros y transportes locales.

Tailandia:

El PIB tailandés repunta con el mayor dinamismo de los últimos cuatro años, impulsado por la bonanza de su sector exterior. La demanda interna también muestra su músculo, con sus firmas ganando competitividad. Por si fuera poco, la inflación se mantiene bajo control y el desempleo continúa en descenso. Los nubarrones, aún tenues, surgen en la confianza empresarial, que ha decrecido en los últimos meses por el deterioro del clima para hacer negocios.

Perú:

Dinamismo económico, pero gradual crecimiento de la preocupación política por los efectos del caso Odebrecht y las secuelas del fenómeno meteorológico El Niño, protagonista de numerosas inundaciones; en especial, en el noroeste del país. La fortaleza, del sector exterior. La debilidad, en la demanda interna. Los indicadores de actividad industrial y de servicios oscilan sin tendencia mientras el Gobierno de Pedro Pablo Kuczynski se compromete a poner en marcha programas de estímulo y planes de infraestructuras multimillonarios, como el gaseoducto del Sur o la ampliación del aeropuerto de Lima, para capear ambos temporales y tratar de restaurar la confianza política y empresarial en el país.

 

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Malasia:

Sorprendente recuperación desde el segundo trimestre. Sobre todo, por el súbito dinamismo del consumo interno. Pero también por el sector industrial y los servicios.

Egipto:

La economía egipcia acaba de renovar el compromiso financiero del FMI. La institución liberó otro crédito, de 1.250 millones de dólares, por los avances de su agenda reformista, la mejora del clima para hacer negocios y la reducción de las trabas burocráticas para obtener licencias de proyectos industriales. Entre las valoraciones más positivas del Fondo, destaca la nueva ley de insolvencias. Pero también el recorte de subsidios a la energía eléctrica y a los combustibles. Los lunares, la alta inflación y los titubeos de la actividad, que no acaba de coger un ritmo sostenible.

Indonesia:

La actividad se resintió en el segundo trimestre. Aunque el PIB crece a ritmos del 5%, al calor de la entrada masiva de capitales foráneos. La industria manufacturera, sin embargo, ha entrado en contracción por primera vez desde diciembre de 2015. El presidente Joko Widodo presentó al parlamento un proyecto presupuestario expansivo que incrementa el gasto en 165.000 millones de dólares, aunque la previsión de déficit fiscal se ajuste al 2,1% del PIB.

China:

Tras un primer semestre de reactivación, por encima de las previsiones oficiales, y en plena fase de reconversión del patrón de crecimiento hacia un mayor peso del consumo y de la inversión doméstica y una apuesta decidida por las nuevas tecnologías y el aumento de la competitividad, el PIB chino podría moderar su dinamismo en el tramo final del ejercicio. La economía, además, se beneficia de la debilidad del dólar, que ha relajado los controles de cambio sobre la divisa del país, el rinminbi. Una circunstancia que ha permitido al régimen de Pekín detener la sangría en la reserva de capitales de su banco central y ha devuelto la estabilidad de entrada de inversiones foráneas, que vuelven a fluir con asiduidad. La actividad puede resentirse en los próximos meses, sin embargo, por la creciente rigidez de las condiciones financieras en el mercado crediticio.

Filipinas:

Economía boyante. Con sólidos fundamentos macroeconómicos. Estas pautas se registran ya en los datos relativos al segundo trimestre. Expansión del PIB de forma remarcable, desarrollo de la demanda interna, con robustas entradas de capitales foráneos, de remesas exteriores, una expansión del crédito y la puesta en marcha, a velocidad de crucero, de gastos multimillonarios en infraestructuras.

India:

Crecimiento contundente, pero con amenazas de estabilidad a medio plazo. Porque la industria y los servicios pierden fuelle, al igual que las exportaciones. Eso sí, instalados en tasas de vigor elevadas. Existe confusión sobre los cambios fiscales y de los procedimientos de recaudación de impuestos que prepara el Gobierno, así como por el grado real de defensa de la consolidación de las cuentas públicas oficial de Nueva Delhi.

Los analistas de FocusEconomics auguran un mejor ejercicio para los mercados emergentes que 2016. En un momento de transformación del orden económico global. En gran medida, por los virajes en las políticas económicas de EEUU, instalado en un proteccionismo comercial y laboral sin precedentes en la historia reciente. Pero también por la inevitable lucha futura que libran las potencias industrializadas y los grandes mercados emergentes por la hegemonía del PIB global. En este sentido, Price WaterhouseCoopers (PwC) acaba de publicar un ranking de las 21 mayores economías del mundo, en 2030, medido en Capacidad de Poder de Compra. O PPP, según sus siglas en inglés. Una alternativa al indicador con dólares a precios constantes. En la actualidad, la mayor economía, en dólares, a su valor de mercado, es EEUU, con una cifra superior a los 18 billones de dólares.

A diferencia de los estudios en dólares, el PPP tiene en cuenta el valor de la divisa de cada país y sus ratios de inflación. Entre otros parámetros. Así quedarían las economías, en 2030, según el tamaño de sus PIB. Por orden decreciente.

  1. Nigeria: 1,794 billones de dólares.
  2. Pakistán: 1,868 billones de dólares.
  3. Egipto: 2,049 billones de dólares.
  4. Canadá: 2,141 billones de dólares.
  5. España: 2,159 billones de dólares.
  6. Irán: 2,354 billones de dólares.
  7. Italia: 2,541 billones de dólares.
  8. Corea del Sur: 2,651 billones de dólares.
  9. Arabia Saudí: 2,755 billones de dólares.
  10. Turquía: 2,996 billones de dólares.
  11. Francia: 3,377 billones de dólares.
  12. Reino Unido: 3,638 billones de dólares.
  13. México: 3,661 billones de dólares.
  14. Brasil: 4,439 billones de dólares.
  15. Alemania: 4,707 billones de dólares.
  16. Rusia: 4,736 billones de dólares.
  17. Indonesia: 5,424 billones de dólares.
  18. Japón: 5,606 billones de dólares.
  19. India: 19,511 billones de dólares.
  20. Estados Unidos: 23,475 billones de dólares.
  21. China: 38,008 billones de dólares.
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Análisis de mercados emergentes en 2017. Parte I

India, Filipinas y China encabezan el crecimiento de las grandes potencias en desarrollo. Con Brasil como único rezagado, aunque en despegue suave, del club BRIC.

 

Imagen: Focus Economics.

 

Los mercados emergentes vuelven a aceptar el pulso de las potencias industrializadas por la hegemonía del crecimiento global. Tras un par de ejercicios de paréntesis en su vigor, de pausa en el fulgurante ritmo de prosperidad logrado en el lustro que siguió a la crisis de 2008 -un fenómeno inaudito al que se denominó decoupling o des-ensamblaje del ciclo de negocios de las economías con mayor poder adquisitivo y más avanzadas-, vuelven a exhibir el músculo de sus PIB. Los expertos de Focus Economics, consultora especializada en predicciones de mercado, acaba de pasar revista a su diagnóstico para el conjunto del actual ejercicio económico.

Dentro de los mercados emergentes, estos son los ganadores y los perdedores

Brasil:

El presidente Michel Temer sobrevivió el pasado 2 de agosto a la inhabilitación del Congreso por su presunta involucración en casos de corrupción. Este proceso supuso la interrupción de la agenda reformista de su Ejecutivo y elevó el ruido de las tensiones políticas en el país. En octubre se mantiene la reforma de las pensiones, una renovación legislativa de alta sensibilidad social, y la revisión del modelo tributario para tratar de contener la evasión fiscal y de transformar la presión impositiva del país sobre trabajadores y empresas. Dos medidas de alto voltaje social. El despegue de la actividad se ha resentido, después de dos años de recesión. Con la producción industrial y manufacturera aún en descenso. El dato de optimismo, la subida de los precios de las materias primas, que ha impulsado el sector exterior de la mayor economía latinoamericana y principal ejemplo de mercados emergentes en el continente.

Grecia:

El emergente de la zona del euro continúa con su salida del túnel. Por primera vez, en números negros. Crece la industria y sus precios y su economía, espoleada por el turismo y por el nuevo tramo del rescate, de 8.500 millones de euros en julio, ha sorteado la contracción. La coyuntura europea saludable y la petición de la Comisión Europea de que se suspenda el procedimiento al país por déficit excesivo son otras dos buenas señales de recuperación. También ayuda la mejora de las finanzas públicas, después de sucesivos superávits fiscales trimestrales desde mediados de 2016. Y el retorno, por todo ello, de Grecia a los mercados internacionales de capitales como uno de los mercados emergentes europeos, tras tres años de interrupción por impagos en el servicio de su deuda.

Rusia:

La actividad del PIB ruso repuntó en el segundo trimestre de 2016 hasta alcanzar este verano un ritmo desconocido desde finales de 2013. Una coyuntura favorable, a pesar del descenso en los precios del petróleo durante el mismo periodo de recuperación. Su sector exterior se ha elevado un 30% y el desempleo ha entrado en la senda del retroceso. Con el consumo en máximos de confianza y de gasto de los últimos tres ejercicios. El lado oscuro es la posibilidad de que EEUU, en concreto su Congreso, aumenten las sanciones contra Rusia por la conexión del equipo de campaña de Donald Trump durante las elecciones con el espionaje del Kremlin. De producirse, repercutiría negativamente sobre la economía y los flujos de inversión extranjeros en el país.

Sudáfrica:

El presidente Jacob Zuma superó el voto de censura el pasado 8 de agosto. Su victoria, con voto secreto por primera vez en la historia parlamentaria, le otorga un mínimo margen de maniobra. El apoyo político al líder del Congreso Nacional Africano (CNA) se ha deteriorado ante el clima de crítica social y legislativa por los casos de mala gestión de fondos públicos y corrupción. Otro escollo a corto plazo para Zuma será la convención del CNA, el histórico partido de Nelson Mandela, que elegirá al aspirante a las elecciones de 2019. El futuro de Zuma repercutirá en la economía, que entró en recesión en el primer trimestre de este año y mantiene nubarrones en el horizonte, sobre todo, en flujo de inversiones extranjeras. El desempleo sigue en cotas altas del 27,2%. Algo que afecta, en especial, a la población de raza negra y bajos niveles de cualificación profesional.

Marruecos:

El PIB marroquí se aceleró significativamente entre enero y marzo. Sobre todo, por la fulgurante recuperación del sector agrícola, que creció un 3,8% intertrimestral. También mejoró la vivienda y las inversiones, que ya ha dejado sentirse, aunque todavía tenuemente, sin marcar tendencia, en el empleo. Los indicadores anticipan que la economía se mantendrá en terreno positivo todo el resto del ejercicio. Y en el bienio 2018-19. Si bien dependerá de si sus exportaciones dejan de restar crecimiento al PIB y si se moderan los precios de algunas importaciones claves para el país como el fosfato. El FMI admitió en julio pasado, en su informe monográfico sobre Marruecos, notables progresos en estabilidad fiscal y reformas estructurales.

Taiwán:

La economía taiwanesa perdió intensidad en primavera, aunque todavía crece a buena velocidad gracias a la fortaleza de su sector exterior y a la robustez del consumo y la inversión interna. Un parón coyuntural. Porque los indicadores revelan un repunte en otoño, con las exportaciones en alta intensidad, cubriendo la demanda de compra de productos made in Taiwan, en especial, de China. Además, podría acelerarse aún más. Porque el Gobierno ha puesto en marcha, con más de 3.300 millones de dólares de presupuesto, un plan de infraestructuras que ya ha pasado el primer trámite parlamentario.

Chile:

La economía sudamericana ha cogido fuelle después de la caída de actividad durante el primer trimestre del año por el descenso de la minería. El indicador económico Imacec se expandió por cuarto mes consecutivo en junio en gran medida por el comercio. También el consumo está en crecientes ratios de confianza.

Colombia:

Los indicadores directores colombianos sugieren que la economía creció, de forma marginal, en el segundo trimestre. Un dato algo decepcionante en relación con el repunte registrado entre enero y marzo. Pese a ello, hay señales positivas. Casi todas, procedentes de la evolución del consumo doméstico que han corregido los números rojos de industrias como la textil, que se ha visto perjudicada por la competencia de precios de las economías del Sudeste Asiático. También la producción de café ha suministrado datos históricos. Ha subido un 25% interanual.

Hungría:

2017 está siendo un año espectacular para la economía húngara. Se ha beneficiado del ciclo de negocios europeo y de los fondos comunitarios. Combustible idóneo para la producción de la industria y la expansión del comercio minorista. El desempleo, en descenso. Además, dispone de buenos fundamentos macroeconómicos, con buen control del gasto y consolidación de las finanzas públicas. Lo que la situa como uno de los mercados emergentes europeos con mayor proyección.

Qatar:

El bloqueo económico sobre Qatar por parte de sus vecinos del Golfo Pérsico ya ha dejado algunas secuelas en el emirato. Una de las de mayor calado es la caída de los depósitos financiero extranjeros. Incluso del Qatar Investment Authority, el fondo soberano, uno de los de mayor rentabilidad en los mercados internacionales. De hecho, el emirato le ha tenido que inyectar miles de millones de dólares de liquidez para evitar la quiebra. La crisis diplomática, que no ha calmado a sus vecinos ni con la promesa qatarí de reformas sus leyes antiterroristas -por presuntamente financiar movimientos terroristas islámicos-, ha debilitado la salud económica del emirato. Junto al descenso de los precios del crudo. Hasta el punto, de que la agencia de rating Moody’s ha puesto su calificación en cuarentena. Aun así, el PIB sigue en números negros.

México:

La economía mexicana se ralentizó en el trimestre primaveral. En gran medida, por las amenazas de la Administración Trump hacia el tejido productivo del país, basado en los bajos precios de su mano de obra. Pero, sobre todo, por la renegociación del Nafta. El tratado de libre comercio con EEUU y Canadá. Los síntomas de enfriamiento del consumo y la inversión privada son evidentes, lo que hace que preligre como unos de los mercados emergentes latinoamericanos. Pese a que las agencias de rating como S&P y Fitch Rating han mejorado, a estables, sus notas sobre México por la buena gestión de la deuda y el déficit. La revisión del Nafta, en la que México ha pedido mejores accesos a bienes y servicios y una mayor integración de los mercados laborales, podría deparar noticias positivas para un PIB que navega por debajo, pero no muy alejado de su potencial de crecimiento.

República Checa:

La economía checa goza de buenos fundamentos. Crece con energía, se beneficia del nuevo clima favorable del mercado interior europeo y toma ventaja con el creciente gasto inmobiliario. Incluso las exportaciones aportan algún mes décimas adicionales de crecimiento al PIB. Como, por ejemplo, el superávit de mayo, registrado por la venta masiva de vehículos a otros socios de la UE. La trayectoria positiva de la economía checa también se traduce en la demanda interna. lo que la convierte en uno de los mercados emergentes del continete europeo. Repunta su industria, se reduce el paro y, con ello, aumenta el poder adquisitivo y la capacidad de gasto de sus ciudadanos. También las cuentas se benefician del mayor crecimiento del PIB.

 

Mañana seguimos con la Parte II.

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Una herramienta para cumplir con la nueva protección de datos

La Agencia Española de Protección de Datos ha puesto a disposición de las pymes, micropymes y autónomos que trabajen con datos personales de escaso riesgo la web Facilita RGPD, a través de la cual podrán obtener de forma sencilla la documentación necesaria para cumplir con la nueva normativa europea.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha presentado en los últimos días una nueva herramienta llamada Facilita RGPD. Se trata de un sitio web desde el que se ayudará a cumplir el nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) a aquellas pymes y autónomos que trabajen con datos personales de escaso riesgo.

Desde la página, todo aquel empresario interesado tendrá que realizar un cuestionario online cuya duración ronda los 20 minutos. A través de éste podrá constatarse, para empezar, que los datos con los que se trata son de bajo riesgo. Pero también conocer y obtener los documentos mínimos indispensables para cumplir con el RGPD.

En él habrá que introducir información sobre la empresa: nombre, dirección, CIF, teléfono, etc. Y también sobre los tratamientos que realiza: clientes, empleados, curriculums de candidatos, etc. Una información que posteriormente se eliminará sin quedar registro de ella para que el test sea completamente anónimo.

Con todos los datos aportados, el programa generará prácticamente completada la documentación exigida para cumplir con la norma: el registro de actividades de tratamiento; la cláusula informativa; las cláusulas que deberían incluirse si la empresa contrata a un externo para la gestión de estos trámites; y un anexo con las medidas de seguridad mínimas. Un ‘papeleo’ esencial que no implica el cumplimiento automático del reglamento.

La norma en cuestión ha sido aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo y entró en vigor el 25 de mayo de 2016, aunque su cumplimiento obligatorio arrancará oficialmente el 25 de mayo de 2018. Tiene la aspiración de unificar los regímenes existentes sobre la materia de todos los Estados Miembros.

DIFERENCIAS CON LA LOPD

El actual reglamento, la Ley Orgánica de Protección de Datos, seguirá vigente hasta entonces, aunque las empresas tendrán que irse amoldando a las novedades que introduce el RGDP.

Por ejemplo, entra en juego el principio de responsabilidad (Accountability). Es decir, habrá que implementar mecanismos que permitan acreditar que se han adoptando todas las medidas necesarias para tratar los datos personales como exige la norma. Lo que implica que las organizaciones estarán obligadas a desarrollar políticas, procedimientos, controles, etc.

También aparecen los principios de protección de datos por defecto y desde el diseño. O lo que es lo mismo: habrá que adoptar medidas que garanticen el cumplimiento de la norma desde el mismo momento en que se diseñe una empresa, producto, servicio o actividad que implique tratamiento de dato, como regla y desde el origen.

Será en ese momento cuando la compañía deberá tener en cuenta el principio de transparencia: los avisos legales y políticas de privacidad deberán ser más simples e inteligibles, además de más completos. Incluso se prevé que, con el fin de informar sobre el tratamiento de los datos, puedan utilizarse iconos normalizados.

POTENCIALES USUARIOS

Desde la AEPD se asegura que su registro supera ya los 4,6 millones de ficheros de titularidad privada inscritos. El 75% de ellos hacen referencia a tratamientos de bajo riesgo, es decir, nombres de clientes, de proveedores, nóminas, etc., entre otros aspectos. El 90% de sus responsables son pymes, potenciales usuarias de Facilita RGPD.

El propósito final de la Agencia es conseguir que la pequeña y mediana empresa cumpla con la norma sin que ello se convierta en una dificultad más en su día a día. De esta manera, la herramienta en cuestión se convierte también en punto de apoyo para que el pequeño empresario pueda conocer de forma sencilla las implicaciones y los cambios que supone esta nueva legislación.

Nuestro país es el único Estado europeo que ha puesto una aplicación de este tipo a disposición del público por lo que, en la próxima reunión del grupo de trabajo de esta materia  la AEPD ofrecerá este sistema al resto. Por otra parte, para aquellas pymes que manejan datos de mayor sensibilidad, la AEPD está desarrollando diferentes materiales que todavía no están a disposición general.

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Un cambio productivo para el empleo

Se puede ver la botella medio llena o medio vacía, que todo es del color del cristal con que se mira, pero las cifras muestran que el de este año ha sido el peor agosto para el empleo desde el inicio de la crisis. Un mes tradicionalmente malo para el mercado de trabajo pero que este año ha registrado el mayor aumento de parados desde 2011.

Sin querer entrar en el debate de si se trata de un hecho coyuntural o el inicio de un cambio de tendencia lo más preocupante de este resultado no es el dato en sí, sino lo que subyace detrás de estas cifras, que, ciertamente refrendan un comportamiento típico, previsible y coherente con el fin de una campaña estival de récord, pero, precisamente eso es lo grave de estos datos, que la evolución de empleo en nuestro país sigue dependiendo del turismo en la temporada de verano y del comercio a fin de año por las festividades navideñas.

El sector servicios

Y es grave porque esto revela que no se ha producido el imprescindible cambio de modelo productivo y que seguimos teniendo un crecimiento económico basado exclusivamente en los servicios. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), muestran como la industria aporta hoy sólo el 17,1 por ciento del PIB nacional, una décima menos que en el año 2010 en plena crisis económica, y prácticamente la mitad de su contribución en 1970 cuando llegó a representar el 34 por ciento del PIB.  Todo lo contrario que ocurre en los servicios cuya aportación al conjunto de la economía ha pasado del 46,2 por ciento en 1970 al 74,1 por ciento al cierre de 2016. Evolución similar se observa en el empleo con caída del industrial desde el 25,3 por ciento del total en 1970 a únicamente el 13,9 por ciento hoy, mientras que en los servicios ha pasado del 36,5 al 75,8 por ciento en el mismo periodo.

Y no es malo ser un país de servicios, lo negativo es ser un país de servicios de baja capacitación y escaso valor añadido. La historia reciente demuestra que para mantener un crecimiento sostenible y sostenido en el tiempo se necesita empleo estable y de calidad y para eso hoy es imprescindible impulsar la apuesta por las nuevas tecnologías, las políticas de investigación, innovación y desarrollo, la educación, la formación en las empresas y potenciar la internacionalización de las empresas diversificando los mercados de destino y reforzando los instrumentos de apoyo financiero como los fondos de Cofides y el seguro de crédito de CESCE.

Eso es lo que demandan las sociedades desarrolladas, el mercado global y la garantía de futuro.

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Europa crece al mayor ritmo desde la crisis con la inflación a raya

La zona del euro ha dejado atrás la estanflación de los años de la tormenta financiera.

Crecimiento tras la crisis sin presión de precios. Sólo preocupa la volatilidad del euro.

 

Un espacio de estabilidad

Por primera vez desde el estallido de la crisis financiera en 2008 y tras unos ejercicios de estanflación (evolución plana del PIB con tensiones de precios), un fenómeno paranormal dentro de una coyuntura económica dominada por rescates bancarios, estímulos monetarios y productivos y salvavidas a países soberanos para reconducir sus excesos de endeudamientos y sus déficits fiscales abultados, la zona del euro retorna a la normalidad. Así lo proclamó el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, en la primera de las dos reuniones ejecutivas de septiembre de la autoridad emisora.

Draghi admitió que el ritmo de crecimiento de la zona del euro está en cotas desconocidas desde la crisis. El PIB de los socios monetarios navega con un dinamismo que permitiría cerrar el actual ejercicio en tasas del 2%. Todo un acicate para los inversores. Por si fuera poco, además, lo hace sin presiones inflacionistas. Las predicciones del BCE hablan de un IPC controlado en el 1,2% para el próximo año y el 1,5% en 2019. Lejos aún del límite del 2% que recoge el estatuto del BCE como celo inflacionista.

 

La volatilidad del euro

Ante esta tesitura, el máximo dirigente del BCE sólo encuentra un factor de riesgo: la volatilidad del euro. La moneda europea sorteó de nuevo la barrera de los 1,20 dólares por unidad, con la que inició su relación cambiaría con el billete verde estadounidense en 1999, a finales de agosto, pero fluye por aguas tormentosas en los mercados de divisas. A pesar de ganar un 14% de valor frente al dólar este año y de acaparar otro 6% como moneda de reserva internacional, el grado de oscilación del euro preocupa a Draghi: “Es una fuente de incertidumbre que requiere de una constante supervisión”. Y que, en la interpretación del mercado, podría dar lugar a retrasos en la decisión de levantar los estímulos monetarios de compra de deuda corporativa y soberana, el conocido como programa QE (Quantitative Easing), que ya ha superado los 2 billones de euros y que tiene pensado seguir empleando 60.000 millones cada mes. Previsiblemente, y salvo gran sorpresa, hasta finales de 2017.

Marco Valli, director de Macro de UniCredit, asegura, tras escuchar las declaraciones de Draghi, que el recorte de estímulos “se emprenderá el próximo octubre”, de forma testimonial, y que se someterá al siguiente calendario y pautas de compra: 40.000 millones al mes hasta el ecuador de 2018, y 20.000 millones a lo largo de la segunda mitad del próximo ejercicio. Por su parte, Adrian Hilton, director de Divisas de Columbia Threadneedle, considera que la disminución del salvavidas monetario acontecerá “a comienzos del próximo año” y alerta de los inconvenientes a los que se enfrentaría el BCE si el euro se sitúa por encima del nivel de 1,25 frente al dólar. Si fuera así -dice-, la autoridad supervisora “se vería atrapada en una trampa des-inflacionaria para contener de nuevo los precios”, lo que se traduciría en una nueva reedición del programa QE.

El BCE dejó los tipos de interés en el nivel cero

El resto de banqueros centrales y no pocos economistas también ven otros nubarrones. Por ejemplo, los procesos de desregulación financiera. O el proteccionismo comercial. En general, las opiniones negativas sobre la globalización, dijeron en su reunión de finales de agosto en el Parque Natural Grand Teton, en Wyoming, que organiza en los últimos años la Reserva Federal de Kansas City y en la que se congregan los responsables de los grandes bancos centrales y gran número de analistas del mercado.

Todas estas circunstancias, convienen en advertir, junto a los vaivenes de los tipos de cambios de las principales divisas, pueden deteriorar el clima de negocios. Desde el mercado, también se desvelan estos temores. Yngve Slyngstad, consejero delegado de Norges Bank, el mayor fondo soberano del mundo, vinculado al Gobierno noruego, afirma que el comercio global “sufre de algo más serio que un descenso de actividad”. A su juicio, el flujo del comercio y de inversiones podría haber alcanzado un “punto de no retorno” por las batallas proteccionistas que se han alimentado, en los últimos meses, desde EEUU y que han puesto en guardia al resto de rivales de la mayor economía mundial en materia comercial. Este fondo, con un valor próximo al billón de dólares, tiene un 1,3% de su riqueza vinculados a activos de empresas con la consideración de multinacionales de casi 80 nacionalidades diferentes que demuestran permanentemente su vocación global. Sus expectativas inversoras sobre esta porción de su cartera de capitales se han recortado, asegura, entre un 3% y un 4% en las últimas semanas.

Un fenómeno que también certifican en McKinsey Global Institute, desde donde se alerta de que los flujos de capital transfronterizos han caído un 65% desde el inicio de la crisis financiera, desde los 12,4 billones de 2007, a los 4,3 billones en 2016. En gran medida, por la disminución del negocio bancario en todo el mundo. Pero también por la marcha atrás en el proceso de globalización. Susan Lund, analista de esta consultora, cifra en 7,3 billones, un retroceso del 45%, la pérdida de solicitudes crediticias a los bancos europeos tras el estallido de la crisis por parte de inversores foráneos.

Europa, según las predicciones del BCE, comienza a asomar la cabeza. Dentro del compromiso de los bancos centrales, reconocida en la reunión también llamada de Jackson Hole, “de calibrar la exuberancia racional” en la que han entrado los mercados, con escasos sucesos de volatilidad en el valor de las acciones corporativas, asegura Chetan Ahya, codirector de Economía y jefe del mercado asiático de Morgan Stanley.

De momento, Draghi ya ha proporcionado su road map de otoño. En principio, más satisfactorias que la de otras áreas económicas.

 

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Crece el riesgo de guerra comercial entre China y EEUU

EEUU y China idean cambios drásticos en las relaciones comerciales.

Una de las últimas voces que alertan en el mercado sobre la profusión de señales de alarma de esta confrontación comercial es la del servicio de estudios del Deutsche Bank, desde donde se asegura que el combate entre las dos grandes economías del planeta se ha intensificado en los últimos meses. Desde asuntos de tal minuciosidad como los granos desecados y destilados, que resultan de alto valor añadido para abastecer la alimentación animal y que, por tanto, redunda en elevados beneficios para la industria transgénica y de exportación cárnica, hasta la imposición de tarifas y sanciones bilaterales, el arma de guerra comercial por antonomasia.

Un efecto colateral de su lucha por el liderazgo de la globalización y por la hegemonía del comercio.

Los analistas del banco alemán recuerdan que, en las últimas semanas, China ha aumentado los aranceles a la importación de cereales estadounidenses desde el 33,8% hasta el 53,7%, al tiempo que ha incrementado las sanciones a productos que se benefician de subsidios a la exportación, que en EEUU son especialmente numerosos, desde el 10% de su valor hasta el 12%. Con pleno apoyo de su sistema judicial. Porque un juzgado del país justifica estas medidas en el “substancial daño sufrido por la industria agrícola”. Acusación directa al modelo de subsidios de EEUU. “Dado que China importó más de 200.000 millones de dólares de esta modalidad de grano procedente de EEUU en 2015, que también se utiliza en la elaboración del etanol, la decisión de Pekín supone un duro varapalo para la industria de esta modalidad energética estadounidense”, escribe en su nota de mercado Zwiwei Zhang, economista para Asia de Deutsche Bank.

En su diagnóstico, dice que las tensiones bilaterales no han hecho más que empezar. Porque las medidas proteccionistas de Donald Trump, su discurso beligerante hacia el régimen de Pekín a cuenta de asuntos geoestratégicos como Taiwán o las Islas del Mar del Sur de China, a los que aspira la soberanía del gigante asiático, o las crecientes amenazas de la Casa Blanca en la crisis nuclear de Corea del Norte o hacia Irán en Oriente Próximo, no contribuyen precisamente a la pacificación y a la estabilidad de la globalización.

Ante esta tesitura, China está aprovechando el vacío global que deja EEUU en cuestiones como el libre comercio o el cambio climático para lanzar su ‘visión geoestratégica’ del mundo. Bajo el lema de “China es la solución”, la consigna que Xi Jinping propaga, cada vez que puede, en su frenética agenda de visitas internacionales. Quien empieza a reconocerse como el presidente más notable desde Deng Xiaoping, dentro y fuera de su país, ha recogido el testigo caído de EEUU en el liderazgo global con una doble estrategia: una ‘Diplomacia Panda’, sosegada pero proactiva, y un modelo productivo que, sin desligarse del Estado, se aproxima al estatus de economía de mercado.

Zhang, el analista del Deutsche Bank, señala otros posibles focos de colisión comercial entre los dos colosos económicos: “la industria aeronáutica, la de frutas y hortalizas, algodón, madera, cuero y celulosa”. A su juicio, “podríamos estar ante el preludio de una guerra comercial abierta, porque no hay signos de que se quieran aplacar estas tensiones”. Para muestra, señala un botón, el de la balanza comercial entre ambos países en los productos donde han arraigado las primeras escaramuzas comerciales.

Deutsche Bank

Pero la escalada puede saltar por los aires y convertirse en una guerra total si se precipitan una serie de acontecimientos de alta diplomacia. Por ejemplo, sin ir más lejos por orden cronológico, la renegociación del Nafta. La declaración de intenciones de Trump, repetida recientemente, en los prolegómenos de los encuentros con México y Canadá, han aireado las diferencias de los dos socios de Washington con el proteccionismo del líder republicano. Hasta el punto de señalar a China como futuro interlocutor comercial. A pesar de que los analistas corroboran que los dos mercados emergentes tienen más de competidores naturales que de aliados por su condición de economías con bajos costes laborales que fabrican productos al por mayor para abastecer a las potencias industrializadas, la necesidad de un plan B, podría acercar las posturas de ambos gobiernos. Y China ya mantiene magníficas relaciones comerciales, en especial, para importar bienes energéticos, con Brasil y Chile, los rivales latinoamericanos de México.

Uno de los primeros pasos en esta dirección es la invitación que el presidente chino, Xi Jinping, ha cursado a su homólogo Enrique Peña Nieto, para que visite Pekín esta semana como invitado al selecto club BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), con objeto de revitalizar el poder económico y diplomático de los grandes mercados emergentes.

Es parte de la llamada diplomacia Panda, inspirada en las proclamas de Xiaoping de “mantener un perfil bajo, nunca tomar la iniciativa, pero marcar las diferencias” con sus rivales globales -en especial, con EEUU-, la política exterior china, adaptada a los tiempos por Jinping, ha sabido capear las afrentas al orden internacional de Trump y sus embestidas contra la estrategia china, también en el terreno económico, por su control del tipo de cambio del rinminbi o el dirigismo estatal de su modelo productivo y empresarial. Como una tortuga, China ha extendido ya su caparazón, en muchos casos de la mano de la canciller Angela Merkel -Alemania y China han sido acusados por el líder republicano de ser un riesgo latente por sus elevados superávits comerciales- por asuntos candentes de la globalización.

La invitación de Jinping a Nieto es otro paso del Panda chino. De su diplomacia. Que ha sabido leer la necesidad de México de “buscar alternativas a EEUU”, asegura el vicepresidente del grupo empresarial del Consejo de las Américas, Eric Farnsworth, quien concede credibilidad a la salida de México del Nafta si el giro de Trump sobre el acuerdo aduanero norteamericano no resulta acorde con los principios de la libertad de tránsito de las mercancías y los servicios. Sobre todo, porque supondría un acicate en la diversificación del sector exportador mexicano, demasiado sometido al abastecimiento de su vecino del norte.

El potencial vendedor de México hacia China es más que considerable. A pesar de que, desde 2012, ha logrado elevar su cuota exportadora en un 12% interanual, apenas contabiliza 10.000 millones de dólares anuales. Quizás por todo ello se entiendan las palabras del canciller mexicano, Luis Videgaray, de que si Trump cumple con su amenaza de solicitar al Congreso de EEUU la extinción urgente del Nafta -un proceso que duraría 60 días- México se retirará de la mesa trilateral negociadora.

 

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South Summit vuelve a poner en valor al emprendedor tecnológico

Madrid acogerá en octubre South Summit, un foro de encuentro internacional para startups e inversores en busca de proyectos innovadores. En esta ocasión se ha dedicado un espacio exclusivo dirigido a fondos de inversión y de venture capital, business angels, instituciones y corporaciones con el fin de facilitar su interacción y favorecer el cierre de proyectos.

 

Entre el 4 y el 6 de octubre Madrid acogerá una nueva edición de South Summit, un encuentro en el que emprendimiento e innovación se dan la mano y al que acuden empresarios e inversores de todas las partes del planeta. De hecho, este año contará con un espacio de debate dirigido a fondos de inversión y de venture capital, business angels, instituciones y corporaciones para compartir estrategias, aprendizajes, cerrar potenciales rondas de inversión.

 

Expertos asistentes a South Summit

Se convierte así en una interesante cita para las startups de dentro y fuera de España, ya que entre los expertos que han confirmado su presencia están: Jonathan Medved, CEO de Ourcrowd, una plataforma de equity crowdfunding que ha invertido ya más de 440 millones de euros en 70 compañías tecnológicas en fases tempranas de desarrollo.

También acudirá Laura Grimmelmann, inversora en Accel Partners, uno de los mayores fondos del mundo, interesado en jóvenes startups especializadas en software, data y el llamado ‘consumer internet business’, que pone en contacto directo al proveedor de un servicio con el consumidor. Tampoco faltarán: Johannes Bruder, COO de Rocket Internet, desde donde se han constituido firmas tan conocidas como Zalando; y Carolina Brochado, partner del fondo Atomico y referente en el mundo del venture capital, entre otros muchos.

 

Foco de aprendizaje asegurado

Además de ser un punto de encuentro para encontrar la tan ansiada financiación o el apoyo de grandes compañías, South Summit también es un foco de aprendizaje y conocimiento. Hay más de un centenar de ponentes confirmados de distintas nacionalidades, que representan a diversos sectores y que tratarán en sus conferencias y mesas de debate temas específicos para la puesta en marcha y desarrollo de empresas tecnológicas.

No obstante, hay ocho bloques temáticos que tendrán especial protagonismo durante la celebración: sistemas inteligentes de transporte; viajes y turismo; sistemas de gestión financiera innovadores; industria y sostenibilidad; gestión de contenidos; salud y biotecnología; moda y estilo de vida; y arte y cultura.

100 Startups Finalistas

Anualmente la organización de South Summit da la oportunidad a 100 empresas innovadoras a presentar sus proyectos en uno de sus escenarios, la mayoría vinculadas a esos ocho bloques temáticos. Para participar hay que inscribirse en la Startup Competition, que este año ha recogido unas 3.500 solicitudes, de las cuales un 53% han sido de origen internacional, procedentes de 72 países.

Para realizar la selección final, un jurado conformado por más de 90 expertos ha valorado factores como la innovación que aportan al mercado, la viabilidad económica, la escalabilidad de su tecnología, el equipo humano que está detrás y si son o no invertibles. Según la organización, un 31% de las seleccionadas cuentan ya con un proyecto consolidado en fase de crecimiento.

Además de su puesta de largo en South Summit, todas las startups elegidas tendrán acceso a formación, reuniones individualizadas, mentoring y un espacio propio en el lugar de celebración para montar un stand que facilite su visibilidad. El proyecto ganador competirá por un millón de dólares en financiación en la Startup World Cup de Silicon Valley y contará con una campaña guiada por Seedrs, una de las plataformas de equity crowdfunding más importantes a nivel mundial.

En cualquier caso, llegar a esta fase ya se convierte en una gran oportunidad. Los finalistas de las tres ediciones anteriores, entre los que resuenan nombres tan conocidos como Cabify y Spotahome, han cerrado rondas de financiación por un valor conjunto que se aproxima a los 1.000 millones de euros. En unas semanas, los seleccionados tendrán la oportunidad de darse a conocer ante inversores nacionales e internacionales y grandes corporaciones en busca de innovación, y muy probablemente podrán engrosar esa cifra.

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El ‘billete verde’ toca fondo, sin atisbo de la política del dólar fuerte

El dólar cerró agosto en su nivel más bajo respecto al euro desde enero de 2015, al recuperar  la barrera de los 1,20 dólares y revalorizarse un 15% en lo que va de año.

 

La ausencia de cualquier vestigio del retorno a la política del dólar fuerte, con el que Donald Trump inauguró su discurso económico al alcanzar la Casa Blanca, no sólo ha devuelto a los inversores que manejan patrimonios en billetes verdes americanos a posiciones conservadoras, en busca de refugios tradicionales de activos. También crean dudas sobre la efectividad de la política económica estadounidense y la línea estratégica que debería seguir la Reserva Federal a la hora de dictaminar la táctica monetaria del país. No en vano, el indicador del valor de la divisa ha retrocedido más de un 10% desde que Trump tomó posesión de su cargo. Y un 15% frente al euro en lo que va de año.

El dato llegó en un momento culminante

En plena reunión de los presidentes de los grandes banqueros centrales en Jackson Hole (EEUU), para analizar el devenir de las descontadas subidas de tipos de interés, después de años de postcrisis con el precio del dinero en un estadio próximo a cero, considerado como una anomalía del mercado. En el balance de situación, tensiones como la nuclear de Corea del Norte, marcadamente geoestratégica, pero también las primas de riesgo del valor reducido de las divisas de sus respectivos espacios de influencia. En especial, sobre el balance comercial. O las recetas de rebajas fiscales y los programas de infraestructuras en EEUU o de las reformas estructurales y del sistema financiero en Europa, el Brexit, sobre Reino Unido o la fortaleza de la recuperación en ciernes en Japón, después de una doble década perdida en el plano del crecimiento. Entre otras.

La Reserva Federal y el BCE

La cita de Jackson Hole, como era de esperar, no dejó claros síntomas sobre en qué momento, la Reserva Federal o el BCE retirarán sus estímulos monetarios. Un inmovilismo del que se ha beneficiado el valor de la moneda europea, que ha repuntado al unísono de las buenas señales de su coyuntura, también por primera vez desde el estallido de la crisis, en 2008. En contraste con la falta de concreción y de detalles de la política económica de Trump, que está retardando la decisión de la Fed de nuevas subidas de tipos.

De hecho, la subida continuada del euro desde el inicio de 2017 se ha interpretado como un claro aviso de que Mario Draghi sopesa abandonar la herramienta de la compra masiva de deuda soberana y corporativa -Quantitative Easing (QE)- aplicada desde 2015, aunque subyacen no pocos interrogantes sobre el ritmo de esta retirada de activos y el momento de su finalización. Algunos analistas sitúan esta fecha en las reuniones de septiembre u octubre.

Frente a este horizonte relativamente despejado en el Viejo Continente, en la primera economía mundial persiste la incertidumbre sobre “la evolución del sistema financiero, en respuesta a las fuerzas económicas y tecnológicas y a los cambios regulatorios que, más tarde o más temprano, se producirán en favor de unas normas más laxas”, explicó al término del encuentro Janet Yellen, presidenta de la Fed. Discurso que traslada un cierto pesimismo a los análisis del mercado que dan por descontados nuevas (e inmediatas) subidas de tipos en EEUU. La prudencia vuelve a arreciar en las palabras de Yellen, a la espera de “la respuesta a las políticas económicas” que se están fraguando en la Casa Blanca.

Presiones inflacionistas

Otro de los argumentos que respaldan el final de la larga época de tipos de interés próximos a cero, como solución monetaria a la salida de la crisis financiera, es la ausencia, casi total, de presiones inflacionistas. En casi todas las latitudes del planeta. Pero, sobre todo, entre las grandes potencias industrializadas. Por cuarto año consecutivo, se mantiene a raya. Por debajo del 2%, el límite establecido por el más ortodoxo de los estatutos monetarios, el del BCE. Una constante si se hace la media de los últimos 20 años. Tanto en fases de crecimiento de empleo como de destrucción de puestos de trabajo.

El consenso del mercado, que atribuye este sorprendente control de precios a la explosión de la tecnología sobre la productividad, la competitividad y las relaciones laborales en los entramados económicos de los países con altos niveles de renta, establece julio de 2018 como el instante en el que los indicadores de consumo tendrán suficiente fortaleza como para impulsar por encima del 2% a la inflación subyacente. En Europa, EEUU, Japón y Reino Unido.

Draghi también se apunta a la cautela de Yellen.

La apreciación del euro fortalece las condiciones financieras de los mercados europeos. Circunstancia que, a los ojos de los analistas, añade aún más prudencia para ordenar la retirada de los estímulos. Y justifica la postura dócil y alambicada del presidente del BCE en su visita al enclave montañoso de Wyoming, donde cada año se congregan los banqueros centrales. También por cuestiones políticas y geoestratégicas. Al fin y al cabo, en septiembre hay elecciones en Alemania y en la Francia de Emmanuel Macron se acaba de lanzar su ambiciosa reforma laboral que flexibiliza el mercado de trabajo, con dudas todavía razonables sobre el grado de aceptación social que tendrá la nueva legislación en un país con fuerza relativa de sindicatos y movimientos civiles.

De momento, su discurso gira en torno al mantenimiento de la “adecuación monetaria” de las medidas extraordinarias al “escenario actual”. Todo un clásico. Que, sin embargo, no presagia que en la reunión del BCE del 7 de septiembre vaya a retirar parte de los 60.000 millones de euros que aporta cada mes a la adquisición de activos.

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La empresa familiar española crece en los mercados internacionales

Según el informe de PwC Encuesta Mundial de la Empresa Familiar 2016, el 92% de las corporaciones consultadas de este tipo de origen español venden sus productos o servicios fuera de nuestras fronteras

 

La consultora PriceWaterhouseCoopers (PwC) ha publicado recientemente su última Encuesta Mundial de la Empresa Familiar, correspondiente al año 2016. Según el análisis de sus datos, este tipo de corporaciones tienden hacia la internacionalización, especialmente en España. De las 36 compañías consultadas en nuestro país (más de 2.800 a nivel mundial), el 92% declararon vender sus productos o servicios fuera de nuestras fronteras.

Una cifra muy superior al 70% de media mundial reflejada en el informe, que también asegura que la tasa española es seis puntos mayor a la registrada dos ejercicios atrás. Esta apertura hacia el exterior genera ya en torno al 40% de la facturación de las sociedades radicadas en nuestro país, y se estima que en el corto-medio plazo ese porcentaje crecerá hasta el 50%.

Este aumento positivo se suma a las previsiones que estas compañías sopesan para los próximos cinco años: un 83% cree que sus ingresos crecerán de forma sostenida y un 8% espera un alza más bien agresiva. El estudio asegura que aquellas que esperan tener un aumento de los ingresos por encima del 10% son las más proclives a utilizar distintas fuentes de financiación externas, como bancos o mercados de capitales.

Faltas y preocupaciones

A pesar de esas buenas perspectivas, la empresa familiar española ‘patina’ en el campo de la sucesión: sólo el 6% de las corporaciones encuestadas cuenta con un plan documentado y comunicado, frente al 15% de la media global. Una estrategia necesaria y de tremenda importancia teniendo en cuenta que el 77% de estas sociedades tiene previsto traspasar la propiedad a la familia y solamente un 9% espera venderla o sacarla a bolsa.

Por otra parte, el 50% de los responsables de estas corporaciones reconocen tener una cierta inquietud por la inestable situación de algunos mercados. El desarrollo de nuevos productos preocupa al 22% de los encuestados; y el incremento de la competencia al 19%. Por lo que respecta a los retos a los que estos se enfrentarán en los próximos cinco años, ha destacado el interés por mantenerse como empresa innovadora (69%); mejorar la capacidad de atraer el talento (67%); y aprovechar las ventajas de la digitalización y las nuevas tecnologías (64%).

En este sentido, el 69% de los empresarios españoles que participaron en el estudio afirmó que cuenta con un plan estratégico para que sus compañías saquen el mayor partido posible del mundo digital. El informe también indica que, a nivel nacional, sólo un 11% se siente vulnerable frente a la disrupción digital, frente al 21% de la media global.

La PYME también puede

Según la guía ¿Cómo internacionalizar mi empresa familiar?, elaborada por Adrián Cordero, director del Observatorio de la Reputación de la Empresa Familiar de la Fundación Nexia y editada por EAE Business School, el tamaño de la compañía no es determinante para poder salir al exterior. Lo que sí recomienda es contar con unas estructuras sólidas en territorio español y una buena preparación para poder afrontar el reto.

Cordero asegura que dar el paso e instalarse en un mercado fuera de nuestras fronteras es menos complicado si se cuenta con un socio local que actúe como elemento tractor, que capte proyectos y guíe los pasos del empresario español en un entorno que para éste es desconocido. Si ambas partes comparten, además, la idiosincrasia de la empresa familiar, los beneficios se multiplican.

Por otra parte, salir al exterior supone riesgos, que pueden minimizarse con seguros específicos para hacer negocios internacionales: de crédito, de caución, a la exportación, seguro para el comercio internacional…

Y no sólo para cubrir las pérdidas que puedan sufrirse por insolvencia y evitar la incertidumbre que a veces genera el cobro de facturas. También para contar con los servicios adicionales que ofrecen las aseguradoras: diagnóstico de riesgos, tanto para medir la solvencia de otras empresas como para entrar en nuevos mercados; herramientas tecnológicas con las que llevar a cabo gestiones de forma cómoda y sin desplazamientos; análisis y valoraciones, etc.

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¿Por qué Galicia es un ‘referente nacional’ en comercio exterior según el Rey?

El Rey Felipe VI calificó recientemente al empresariado gallego como un “referente” a nivel nacional en su apuesta por la internacionalización. Repasamos la realidad y las cifras del sector que hacen merecedora a Galicia de tal título.

 

Recientemente, Su Majestad el Rey Felipe VI visitó la sede viguesa del Círculo de Empresarios de Galicia, con el fin de recibir la Medalla de Oro de dicha entidad, que celebra ahora el 25 aniversario de su creación. Durante su discurso, al que asistieron también el presidente autonómico gallego y la ministra de empleo, el monarca ensalzó a Galicia como “un referente” del comercio exterior español a la hora de apostar por la internacionalización como vía para “afrontar la grave crisis económica”. Pero… ¿qué factores o características de la economía de esta región la han hecho merecedora de la alabanza de Felipe VI?

Peso y dinamismo económico

“Vuestras exportaciones están por encima de lo que corresponde a vuestro PIB y peso demográfico dentro del contexto nacional. Habéis recuperado en estos dos últimos años el dinamismo que caracterizó la acción del empresariado gallego desde la década de los noventa y hasta el inicio de la crisis”.

Cifras récord

Los últimos datos publicados sobre las exportaciones gallegas han pulverizado los registros históricos: el sector obtuvo en los primeros 5 meses de 2017 unos ingresos de 8.924 millones de euros a través la venta de productos en el exterior, cifras que superan en un 10,7% a las registradas en el mismo periodo del año anterior. De mantener este ritmo, las exportaciones gallegas podrían cerrar 2017 en los 21.810 millones de euros, una remontada del 56,3% respecto al dato cosechado en 2009, tras el estallido de la crisis económica.

Superávit comercial

La balanza comercial gallega ha cosechado en el último año su segundo mejor dato de la serie histórica (1.750,7 millones de euros), sólo un poco por detrás del dato del año pasado. Así, Galicia se consolida como la tercera comunidad española con mayor superávit comercial, tras los 1.996 millones de saldo positivo del País Vasco y los 1.928 millones de Andalucía.

Pilares sólidos

Las exportaciones gallegas se sostienen (en un 54,2%) sobre dos sectores, automoción y textil, que no muestran por ahora señal alguna de agotamiento. La automoción ha repuntado en un 4,1% con respecto al año anterior (hasta los 2.550 millones de euros) y el sector textil ha visto cómo aumentaban en un 10,4% sus exportaciones, duplicando en 9 años su peso en el comercio exterior gallego.

Geografía y Marca España

Según el Rey, el empresariado gallego ha sabido convertir la situación geográfica de la región en un ‘mar de oportunidades’: “Habéis sabido ver bien que Galicia es también el centro del Atlántico y que esto representa un enorme potencial que ha de ser aprovechado”. Cuando el presidente del Círculo de Empresarios de Galicia, Juan Güell, calificó a Felipe VI como “el mejor embajador” de las empresas españolas, el Jefe del Estado contestó, en referencia a los empresarios presentes, “abrís puertas, facilitáis nuestra expansión, lleváis la ‘Marca España‘ por todo el mundo”.

Favorecidos por la moneda única

Al realizarse el 60% las exportaciones gallegas a países de la zona euro, el comercio exterior de la comunidad ha logrado mantenerse al margen de cualquier clase de variación en nuestra divisa, y gracias a la recuperación económica de nuestros socios comunitarios, se ha experimentado un repunte del 7,7% de las exportaciones a los mismos. Al mismo tiempo, se han disparado las exportaciones a Iberoamérica en un 74,3% (duplicándose en el caso de países como Argentina y México).

Tradición y modernidad

También destacó que el empresariado gallego haya sabido combinar esa presencia exterior con el apego a su tierra, “porque la proyección de vuestra idiosincrasia gallega y española os distingue y fortalece internacionalmente”. Y conminó al empresariado a “no perder nunca sus señas de identidad, ni el arraigo a sus raíces”, esas raíces que han permitido a Galicia conservar industrias tan tradicionales como la pesquera y la conservera al tiempo que apostaban por la innovación y por “captar jóvenes talentos hacia el emprendimiento”.

 

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Los índices de morosidad de la banca española caen al 8,74%

Según los datos aportados por el Banco de España, ha mejorado la confianza de las entidades bancarias, que en mayo habían reducido hasta los 65.346 millones de euros sus provisiones, casi 10.000 millones menos que en el año anterior.

 

Uno de los indicadores que influyen en la contratación de seguros de crédito, de riesgo financiero, a la exportación o similares para evitar pérdidas en el ámbito del comercio es el de la morosidad de la banca. En España esa tasa ha vuelto a caer por sexta vez consecutiva, llegando al 8,74% en el mes de mayo frente al 8,85% del mes anterior, según datos publicados recientemente por el Banco de España.

Unos niveles que no se veían desde abril de 2012, y que se han reducido en más de un 4,8% desde que se marcó el máximo histórico en diciembre de 2013, cuando se registró una tasa de morosidad del 13,6%. Por otra parte, el crédito total del sector menguó un 0,14% de marzo a abril, hasta los 1,26 billones de euros, y casi un -1,8% en términos interanuales.

MEJORA LA CONFIANZA, CAE LA MOROSIDAD

Estas cifras han mejorado la confianza y las perspectivas de cobro de las entidades financieras, que redujeron en mayo hasta los 65.346 millones de euros las provisiones, 98 millones menos que el mes anterior y casi 10.000 millones menos que un año antes. No debemos olvidar que los bancos conceden los créditos con los recursos procedentes de sus clientes. Siempre existe el riesgo de crédito, de que aquellos a los que se les otorga la financiación incumplan con sus obligaciones o se retrasen en sus pagos. Para cubrir ese riesgo están las provisiones.

De hecho, aunque la caída de la morosidad es considerable, las cantidades que se deben todavía son cuantiosas: el total de créditos dudosos supera los 110.000 millones de euros. La cifra incluye el cambio metodológico en la clasificación de los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC), que desde enero de 2014 ya no se consideran entidades de crédito.

LA GESTIÓN DEL RIESGO DE CRÉDITO

Para el cálculo de las provisiones y llevar un mejor control de la gestión del riesgo de crédito se emplean los conceptos de pérdidas esperadas e inesperadas, para las que hay que tener en cuenta: la probabilidad de incumplimiento de sus obligaciones por parte del deudor; la exposición en riesgo o tamaño de la deuda; y las pérdidas en caso de incumplimiento.

Los reguladores bancarios obligan a las entidades financieras a tener capital suficiente como para poder absorber esas posibles pérdidas, un colchón que puede calcularse siguiendo el marco regulatorio de Basilea II. Se trata de un estándar internacional emitido por el Comité de supervisión bancaria de Basilea, que sirve de referencia a los reguladores bancarios a la hora de establecer los requerimientos de capital necesarios para asegurar la protección de las entidades frente a los riesgos financieros y operativos.

Todas las entidades deben clasificar los riesgos que hayan asumido en una de las cinco categorías especificadas por el Banco de España: Riesgos fallidos, que son irrecuperables para la entidad y que han de ser dados de baja de su balance; Riesgos subestándar, los correspondientes a los riesgos mal documentados o a contrapartidas pertenecientes a sectores económicos o regiones geográficas que pasen por un mal momento económico; Riesgos dudosos para préstamos concedidos a antiguos deudores, que lleven al menos tres meses sin incumplir sus obligaciones contractuales de pago; Riesgos dudosos por razón distinta de la morosidad del cliente, aplicados a préstamos considerados por la entidad de dudoso cobro; y Riesgos normales, para el resto.

Éstos últimos también han de subclasificarse en siete categorías, en función del riesgo aparente sopesado por la entidad que concede el crédito, y que van del ‘sin riesgo apreciable’ hasta el ‘riesgo alto con necesidad de seguimiento especial’. Para los dos primeros tipos, el Banco de España exige la constitución de una provisión específica.