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Europa crece al mayor ritmo desde la crisis con la inflación a raya

La zona del euro ha dejado atrás la estanflación de los años de la tormenta financiera.

Crecimiento tras la crisis sin presión de precios. Sólo preocupa la volatilidad del euro.

 

Un espacio de estabilidad

Por primera vez desde el estallido de la crisis financiera en 2008 y tras unos ejercicios de estanflación (evolución plana del PIB con tensiones de precios), un fenómeno paranormal dentro de una coyuntura económica dominada por rescates bancarios, estímulos monetarios y productivos y salvavidas a países soberanos para reconducir sus excesos de endeudamientos y sus déficits fiscales abultados, la zona del euro retorna a la normalidad. Así lo proclamó el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, en la primera de las dos reuniones ejecutivas de septiembre de la autoridad emisora.

Draghi admitió que el ritmo de crecimiento de la zona del euro está en cotas desconocidas desde la crisis. El PIB de los socios monetarios navega con un dinamismo que permitiría cerrar el actual ejercicio en tasas del 2%. Todo un acicate para los inversores. Por si fuera poco, además, lo hace sin presiones inflacionistas. Las predicciones del BCE hablan de un IPC controlado en el 1,2% para el próximo año y el 1,5% en 2019. Lejos aún del límite del 2% que recoge el estatuto del BCE como celo inflacionista.

 

La volatilidad del euro

Ante esta tesitura, el máximo dirigente del BCE sólo encuentra un factor de riesgo: la volatilidad del euro. La moneda europea sorteó de nuevo la barrera de los 1,20 dólares por unidad, con la que inició su relación cambiaría con el billete verde estadounidense en 1999, a finales de agosto, pero fluye por aguas tormentosas en los mercados de divisas. A pesar de ganar un 14% de valor frente al dólar este año y de acaparar otro 6% como moneda de reserva internacional, el grado de oscilación del euro preocupa a Draghi: “Es una fuente de incertidumbre que requiere de una constante supervisión”. Y que, en la interpretación del mercado, podría dar lugar a retrasos en la decisión de levantar los estímulos monetarios de compra de deuda corporativa y soberana, el conocido como programa QE (Quantitative Easing), que ya ha superado los 2 billones de euros y que tiene pensado seguir empleando 60.000 millones cada mes. Previsiblemente, y salvo gran sorpresa, hasta finales de 2017.

Marco Valli, director de Macro de UniCredit, asegura, tras escuchar las declaraciones de Draghi, que el recorte de estímulos “se emprenderá el próximo octubre”, de forma testimonial, y que se someterá al siguiente calendario y pautas de compra: 40.000 millones al mes hasta el ecuador de 2018, y 20.000 millones a lo largo de la segunda mitad del próximo ejercicio. Por su parte, Adrian Hilton, director de Divisas de Columbia Threadneedle, considera que la disminución del salvavidas monetario acontecerá “a comienzos del próximo año” y alerta de los inconvenientes a los que se enfrentaría el BCE si el euro se sitúa por encima del nivel de 1,25 frente al dólar. Si fuera así -dice-, la autoridad supervisora “se vería atrapada en una trampa des-inflacionaria para contener de nuevo los precios”, lo que se traduciría en una nueva reedición del programa QE.

El BCE dejó los tipos de interés en el nivel cero

El resto de banqueros centrales y no pocos economistas también ven otros nubarrones. Por ejemplo, los procesos de desregulación financiera. O el proteccionismo comercial. En general, las opiniones negativas sobre la globalización, dijeron en su reunión de finales de agosto en el Parque Natural Grand Teton, en Wyoming, que organiza en los últimos años la Reserva Federal de Kansas City y en la que se congregan los responsables de los grandes bancos centrales y gran número de analistas del mercado.

Todas estas circunstancias, convienen en advertir, junto a los vaivenes de los tipos de cambios de las principales divisas, pueden deteriorar el clima de negocios. Desde el mercado, también se desvelan estos temores. Yngve Slyngstad, consejero delegado de Norges Bank, el mayor fondo soberano del mundo, vinculado al Gobierno noruego, afirma que el comercio global “sufre de algo más serio que un descenso de actividad”. A su juicio, el flujo del comercio y de inversiones podría haber alcanzado un “punto de no retorno” por las batallas proteccionistas que se han alimentado, en los últimos meses, desde EEUU y que han puesto en guardia al resto de rivales de la mayor economía mundial en materia comercial. Este fondo, con un valor próximo al billón de dólares, tiene un 1,3% de su riqueza vinculados a activos de empresas con la consideración de multinacionales de casi 80 nacionalidades diferentes que demuestran permanentemente su vocación global. Sus expectativas inversoras sobre esta porción de su cartera de capitales se han recortado, asegura, entre un 3% y un 4% en las últimas semanas.

Un fenómeno que también certifican en McKinsey Global Institute, desde donde se alerta de que los flujos de capital transfronterizos han caído un 65% desde el inicio de la crisis financiera, desde los 12,4 billones de 2007, a los 4,3 billones en 2016. En gran medida, por la disminución del negocio bancario en todo el mundo. Pero también por la marcha atrás en el proceso de globalización. Susan Lund, analista de esta consultora, cifra en 7,3 billones, un retroceso del 45%, la pérdida de solicitudes crediticias a los bancos europeos tras el estallido de la crisis por parte de inversores foráneos.

Europa, según las predicciones del BCE, comienza a asomar la cabeza. Dentro del compromiso de los bancos centrales, reconocida en la reunión también llamada de Jackson Hole, “de calibrar la exuberancia racional” en la que han entrado los mercados, con escasos sucesos de volatilidad en el valor de las acciones corporativas, asegura Chetan Ahya, codirector de Economía y jefe del mercado asiático de Morgan Stanley.

De momento, Draghi ya ha proporcionado su road map de otoño. En principio, más satisfactorias que la de otras áreas económicas.

 

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Crece el riesgo de guerra comercial entre China y EEUU

EEUU y China idean cambios drásticos en las relaciones comerciales.

Una de las últimas voces que alertan en el mercado sobre la profusión de señales de alarma de esta confrontación comercial es la del servicio de estudios del Deutsche Bank, desde donde se asegura que el combate entre las dos grandes economías del planeta se ha intensificado en los últimos meses. Desde asuntos de tal minuciosidad como los granos desecados y destilados, que resultan de alto valor añadido para abastecer la alimentación animal y que, por tanto, redunda en elevados beneficios para la industria transgénica y de exportación cárnica, hasta la imposición de tarifas y sanciones bilaterales, el arma de guerra comercial por antonomasia.

Un efecto colateral de su lucha por el liderazgo de la globalización y por la hegemonía del comercio.

Los analistas del banco alemán recuerdan que, en las últimas semanas, China ha aumentado los aranceles a la importación de cereales estadounidenses desde el 33,8% hasta el 53,7%, al tiempo que ha incrementado las sanciones a productos que se benefician de subsidios a la exportación, que en EEUU son especialmente numerosos, desde el 10% de su valor hasta el 12%. Con pleno apoyo de su sistema judicial. Porque un juzgado del país justifica estas medidas en el “substancial daño sufrido por la industria agrícola”. Acusación directa al modelo de subsidios de EEUU. “Dado que China importó más de 200.000 millones de dólares de esta modalidad de grano procedente de EEUU en 2015, que también se utiliza en la elaboración del etanol, la decisión de Pekín supone un duro varapalo para la industria de esta modalidad energética estadounidense”, escribe en su nota de mercado Zwiwei Zhang, economista para Asia de Deutsche Bank.

En su diagnóstico, dice que las tensiones bilaterales no han hecho más que empezar. Porque las medidas proteccionistas de Donald Trump, su discurso beligerante hacia el régimen de Pekín a cuenta de asuntos geoestratégicos como Taiwán o las Islas del Mar del Sur de China, a los que aspira la soberanía del gigante asiático, o las crecientes amenazas de la Casa Blanca en la crisis nuclear de Corea del Norte o hacia Irán en Oriente Próximo, no contribuyen precisamente a la pacificación y a la estabilidad de la globalización.

Ante esta tesitura, China está aprovechando el vacío global que deja EEUU en cuestiones como el libre comercio o el cambio climático para lanzar su ‘visión geoestratégica’ del mundo. Bajo el lema de “China es la solución”, la consigna que Xi Jinping propaga, cada vez que puede, en su frenética agenda de visitas internacionales. Quien empieza a reconocerse como el presidente más notable desde Deng Xiaoping, dentro y fuera de su país, ha recogido el testigo caído de EEUU en el liderazgo global con una doble estrategia: una ‘Diplomacia Panda’, sosegada pero proactiva, y un modelo productivo que, sin desligarse del Estado, se aproxima al estatus de economía de mercado.

Zhang, el analista del Deutsche Bank, señala otros posibles focos de colisión comercial entre los dos colosos económicos: “la industria aeronáutica, la de frutas y hortalizas, algodón, madera, cuero y celulosa”. A su juicio, “podríamos estar ante el preludio de una guerra comercial abierta, porque no hay signos de que se quieran aplacar estas tensiones”. Para muestra, señala un botón, el de la balanza comercial entre ambos países en los productos donde han arraigado las primeras escaramuzas comerciales.

Deutsche Bank

Pero la escalada puede saltar por los aires y convertirse en una guerra total si se precipitan una serie de acontecimientos de alta diplomacia. Por ejemplo, sin ir más lejos por orden cronológico, la renegociación del Nafta. La declaración de intenciones de Trump, repetida recientemente, en los prolegómenos de los encuentros con México y Canadá, han aireado las diferencias de los dos socios de Washington con el proteccionismo del líder republicano. Hasta el punto de señalar a China como futuro interlocutor comercial. A pesar de que los analistas corroboran que los dos mercados emergentes tienen más de competidores naturales que de aliados por su condición de economías con bajos costes laborales que fabrican productos al por mayor para abastecer a las potencias industrializadas, la necesidad de un plan B, podría acercar las posturas de ambos gobiernos. Y China ya mantiene magníficas relaciones comerciales, en especial, para importar bienes energéticos, con Brasil y Chile, los rivales latinoamericanos de México.

Uno de los primeros pasos en esta dirección es la invitación que el presidente chino, Xi Jinping, ha cursado a su homólogo Enrique Peña Nieto, para que visite Pekín esta semana como invitado al selecto club BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), con objeto de revitalizar el poder económico y diplomático de los grandes mercados emergentes.

Es parte de la llamada diplomacia Panda, inspirada en las proclamas de Xiaoping de “mantener un perfil bajo, nunca tomar la iniciativa, pero marcar las diferencias” con sus rivales globales -en especial, con EEUU-, la política exterior china, adaptada a los tiempos por Jinping, ha sabido capear las afrentas al orden internacional de Trump y sus embestidas contra la estrategia china, también en el terreno económico, por su control del tipo de cambio del rinminbi o el dirigismo estatal de su modelo productivo y empresarial. Como una tortuga, China ha extendido ya su caparazón, en muchos casos de la mano de la canciller Angela Merkel -Alemania y China han sido acusados por el líder republicano de ser un riesgo latente por sus elevados superávits comerciales- por asuntos candentes de la globalización.

La invitación de Jinping a Nieto es otro paso del Panda chino. De su diplomacia. Que ha sabido leer la necesidad de México de “buscar alternativas a EEUU”, asegura el vicepresidente del grupo empresarial del Consejo de las Américas, Eric Farnsworth, quien concede credibilidad a la salida de México del Nafta si el giro de Trump sobre el acuerdo aduanero norteamericano no resulta acorde con los principios de la libertad de tránsito de las mercancías y los servicios. Sobre todo, porque supondría un acicate en la diversificación del sector exportador mexicano, demasiado sometido al abastecimiento de su vecino del norte.

El potencial vendedor de México hacia China es más que considerable. A pesar de que, desde 2012, ha logrado elevar su cuota exportadora en un 12% interanual, apenas contabiliza 10.000 millones de dólares anuales. Quizás por todo ello se entiendan las palabras del canciller mexicano, Luis Videgaray, de que si Trump cumple con su amenaza de solicitar al Congreso de EEUU la extinción urgente del Nafta -un proceso que duraría 60 días- México se retirará de la mesa trilateral negociadora.

 

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South Summit vuelve a poner en valor al emprendedor tecnológico

Madrid acogerá en octubre South Summit, un foro de encuentro internacional para startups e inversores en busca de proyectos innovadores. En esta ocasión se ha dedicado un espacio exclusivo dirigido a fondos de inversión y de venture capital, business angels, instituciones y corporaciones con el fin de facilitar su interacción y favorecer el cierre de proyectos.

 

Entre el 4 y el 6 de octubre Madrid acogerá una nueva edición de South Summit, un encuentro en el que emprendimiento e innovación se dan la mano y al que acuden empresarios e inversores de todas las partes del planeta. De hecho, este año contará con un espacio de debate dirigido a fondos de inversión y de venture capital, business angels, instituciones y corporaciones para compartir estrategias, aprendizajes, cerrar potenciales rondas de inversión.

 

Expertos asistentes a South Summit

Se convierte así en una interesante cita para las startups de dentro y fuera de España, ya que entre los expertos que han confirmado su presencia están: Jonathan Medved, CEO de Ourcrowd, una plataforma de equity crowdfunding que ha invertido ya más de 440 millones de euros en 70 compañías tecnológicas en fases tempranas de desarrollo.

También acudirá Laura Grimmelmann, inversora en Accel Partners, uno de los mayores fondos del mundo, interesado en jóvenes startups especializadas en software, data y el llamado ‘consumer internet business’, que pone en contacto directo al proveedor de un servicio con el consumidor. Tampoco faltarán: Johannes Bruder, COO de Rocket Internet, desde donde se han constituido firmas tan conocidas como Zalando; y Carolina Brochado, partner del fondo Atomico y referente en el mundo del venture capital, entre otros muchos.

 

Foco de aprendizaje asegurado

Además de ser un punto de encuentro para encontrar la tan ansiada financiación o el apoyo de grandes compañías, South Summit también es un foco de aprendizaje y conocimiento. Hay más de un centenar de ponentes confirmados de distintas nacionalidades, que representan a diversos sectores y que tratarán en sus conferencias y mesas de debate temas específicos para la puesta en marcha y desarrollo de empresas tecnológicas.

No obstante, hay ocho bloques temáticos que tendrán especial protagonismo durante la celebración: sistemas inteligentes de transporte; viajes y turismo; sistemas de gestión financiera innovadores; industria y sostenibilidad; gestión de contenidos; salud y biotecnología; moda y estilo de vida; y arte y cultura.

100 Startups Finalistas

Anualmente la organización de South Summit da la oportunidad a 100 empresas innovadoras a presentar sus proyectos en uno de sus escenarios, la mayoría vinculadas a esos ocho bloques temáticos. Para participar hay que inscribirse en la Startup Competition, que este año ha recogido unas 3.500 solicitudes, de las cuales un 53% han sido de origen internacional, procedentes de 72 países.

Para realizar la selección final, un jurado conformado por más de 90 expertos ha valorado factores como la innovación que aportan al mercado, la viabilidad económica, la escalabilidad de su tecnología, el equipo humano que está detrás y si son o no invertibles. Según la organización, un 31% de las seleccionadas cuentan ya con un proyecto consolidado en fase de crecimiento.

Además de su puesta de largo en South Summit, todas las startups elegidas tendrán acceso a formación, reuniones individualizadas, mentoring y un espacio propio en el lugar de celebración para montar un stand que facilite su visibilidad. El proyecto ganador competirá por un millón de dólares en financiación en la Startup World Cup de Silicon Valley y contará con una campaña guiada por Seedrs, una de las plataformas de equity crowdfunding más importantes a nivel mundial.

En cualquier caso, llegar a esta fase ya se convierte en una gran oportunidad. Los finalistas de las tres ediciones anteriores, entre los que resuenan nombres tan conocidos como Cabify y Spotahome, han cerrado rondas de financiación por un valor conjunto que se aproxima a los 1.000 millones de euros. En unas semanas, los seleccionados tendrán la oportunidad de darse a conocer ante inversores nacionales e internacionales y grandes corporaciones en busca de innovación, y muy probablemente podrán engrosar esa cifra.

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El ‘billete verde’ toca fondo, sin atisbo de la política del dólar fuerte

El dólar cerró agosto en su nivel más bajo respecto al euro desde enero de 2015, al recuperar  la barrera de los 1,20 dólares y revalorizarse un 15% en lo que va de año.

 

La ausencia de cualquier vestigio del retorno a la política del dólar fuerte, con el que Donald Trump inauguró su discurso económico al alcanzar la Casa Blanca, no sólo ha devuelto a los inversores que manejan patrimonios en billetes verdes americanos a posiciones conservadoras, en busca de refugios tradicionales de activos. También crean dudas sobre la efectividad de la política económica estadounidense y la línea estratégica que debería seguir la Reserva Federal a la hora de dictaminar la táctica monetaria del país. No en vano, el indicador del valor de la divisa ha retrocedido más de un 10% desde que Trump tomó posesión de su cargo. Y un 15% frente al euro en lo que va de año.

El dato llegó en un momento culminante

En plena reunión de los presidentes de los grandes banqueros centrales en Jackson Hole (EEUU), para analizar el devenir de las descontadas subidas de tipos de interés, después de años de postcrisis con el precio del dinero en un estadio próximo a cero, considerado como una anomalía del mercado. En el balance de situación, tensiones como la nuclear de Corea del Norte, marcadamente geoestratégica, pero también las primas de riesgo del valor reducido de las divisas de sus respectivos espacios de influencia. En especial, sobre el balance comercial. O las recetas de rebajas fiscales y los programas de infraestructuras en EEUU o de las reformas estructurales y del sistema financiero en Europa, el Brexit, sobre Reino Unido o la fortaleza de la recuperación en ciernes en Japón, después de una doble década perdida en el plano del crecimiento. Entre otras.

La Reserva Federal y el BCE

La cita de Jackson Hole, como era de esperar, no dejó claros síntomas sobre en qué momento, la Reserva Federal o el BCE retirarán sus estímulos monetarios. Un inmovilismo del que se ha beneficiado el valor de la moneda europea, que ha repuntado al unísono de las buenas señales de su coyuntura, también por primera vez desde el estallido de la crisis, en 2008. En contraste con la falta de concreción y de detalles de la política económica de Trump, que está retardando la decisión de la Fed de nuevas subidas de tipos.

De hecho, la subida continuada del euro desde el inicio de 2017 se ha interpretado como un claro aviso de que Mario Draghi sopesa abandonar la herramienta de la compra masiva de deuda soberana y corporativa -Quantitative Easing (QE)- aplicada desde 2015, aunque subyacen no pocos interrogantes sobre el ritmo de esta retirada de activos y el momento de su finalización. Algunos analistas sitúan esta fecha en las reuniones de septiembre u octubre.

Frente a este horizonte relativamente despejado en el Viejo Continente, en la primera economía mundial persiste la incertidumbre sobre “la evolución del sistema financiero, en respuesta a las fuerzas económicas y tecnológicas y a los cambios regulatorios que, más tarde o más temprano, se producirán en favor de unas normas más laxas”, explicó al término del encuentro Janet Yellen, presidenta de la Fed. Discurso que traslada un cierto pesimismo a los análisis del mercado que dan por descontados nuevas (e inmediatas) subidas de tipos en EEUU. La prudencia vuelve a arreciar en las palabras de Yellen, a la espera de “la respuesta a las políticas económicas” que se están fraguando en la Casa Blanca.

Presiones inflacionistas

Otro de los argumentos que respaldan el final de la larga época de tipos de interés próximos a cero, como solución monetaria a la salida de la crisis financiera, es la ausencia, casi total, de presiones inflacionistas. En casi todas las latitudes del planeta. Pero, sobre todo, entre las grandes potencias industrializadas. Por cuarto año consecutivo, se mantiene a raya. Por debajo del 2%, el límite establecido por el más ortodoxo de los estatutos monetarios, el del BCE. Una constante si se hace la media de los últimos 20 años. Tanto en fases de crecimiento de empleo como de destrucción de puestos de trabajo.

El consenso del mercado, que atribuye este sorprendente control de precios a la explosión de la tecnología sobre la productividad, la competitividad y las relaciones laborales en los entramados económicos de los países con altos niveles de renta, establece julio de 2018 como el instante en el que los indicadores de consumo tendrán suficiente fortaleza como para impulsar por encima del 2% a la inflación subyacente. En Europa, EEUU, Japón y Reino Unido.

Draghi también se apunta a la cautela de Yellen.

La apreciación del euro fortalece las condiciones financieras de los mercados europeos. Circunstancia que, a los ojos de los analistas, añade aún más prudencia para ordenar la retirada de los estímulos. Y justifica la postura dócil y alambicada del presidente del BCE en su visita al enclave montañoso de Wyoming, donde cada año se congregan los banqueros centrales. También por cuestiones políticas y geoestratégicas. Al fin y al cabo, en septiembre hay elecciones en Alemania y en la Francia de Emmanuel Macron se acaba de lanzar su ambiciosa reforma laboral que flexibiliza el mercado de trabajo, con dudas todavía razonables sobre el grado de aceptación social que tendrá la nueva legislación en un país con fuerza relativa de sindicatos y movimientos civiles.

De momento, su discurso gira en torno al mantenimiento de la “adecuación monetaria” de las medidas extraordinarias al “escenario actual”. Todo un clásico. Que, sin embargo, no presagia que en la reunión del BCE del 7 de septiembre vaya a retirar parte de los 60.000 millones de euros que aporta cada mes a la adquisición de activos.

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La empresa familiar española crece en los mercados internacionales

Según el informe de PwC Encuesta Mundial de la Empresa Familiar 2016, el 92% de las corporaciones consultadas de este tipo de origen español venden sus productos o servicios fuera de nuestras fronteras

 

La consultora PriceWaterhouseCoopers (PwC) ha publicado recientemente su última Encuesta Mundial de la Empresa Familiar, correspondiente al año 2016. Según el análisis de sus datos, este tipo de corporaciones tienden hacia la internacionalización, especialmente en España. De las 36 compañías consultadas en nuestro país (más de 2.800 a nivel mundial), el 92% declararon vender sus productos o servicios fuera de nuestras fronteras.

Una cifra muy superior al 70% de media mundial reflejada en el informe, que también asegura que la tasa española es seis puntos mayor a la registrada dos ejercicios atrás. Esta apertura hacia el exterior genera ya en torno al 40% de la facturación de las sociedades radicadas en nuestro país, y se estima que en el corto-medio plazo ese porcentaje crecerá hasta el 50%.

Este aumento positivo se suma a las previsiones que estas compañías sopesan para los próximos cinco años: un 83% cree que sus ingresos crecerán de forma sostenida y un 8% espera un alza más bien agresiva. El estudio asegura que aquellas que esperan tener un aumento de los ingresos por encima del 10% son las más proclives a utilizar distintas fuentes de financiación externas, como bancos o mercados de capitales.

Faltas y preocupaciones

A pesar de esas buenas perspectivas, la empresa familiar española ‘patina’ en el campo de la sucesión: sólo el 6% de las corporaciones encuestadas cuenta con un plan documentado y comunicado, frente al 15% de la media global. Una estrategia necesaria y de tremenda importancia teniendo en cuenta que el 77% de estas sociedades tiene previsto traspasar la propiedad a la familia y solamente un 9% espera venderla o sacarla a bolsa.

Por otra parte, el 50% de los responsables de estas corporaciones reconocen tener una cierta inquietud por la inestable situación de algunos mercados. El desarrollo de nuevos productos preocupa al 22% de los encuestados; y el incremento de la competencia al 19%. Por lo que respecta a los retos a los que estos se enfrentarán en los próximos cinco años, ha destacado el interés por mantenerse como empresa innovadora (69%); mejorar la capacidad de atraer el talento (67%); y aprovechar las ventajas de la digitalización y las nuevas tecnologías (64%).

En este sentido, el 69% de los empresarios españoles que participaron en el estudio afirmó que cuenta con un plan estratégico para que sus compañías saquen el mayor partido posible del mundo digital. El informe también indica que, a nivel nacional, sólo un 11% se siente vulnerable frente a la disrupción digital, frente al 21% de la media global.

La PYME también puede

Según la guía ¿Cómo internacionalizar mi empresa familiar?, elaborada por Adrián Cordero, director del Observatorio de la Reputación de la Empresa Familiar de la Fundación Nexia y editada por EAE Business School, el tamaño de la compañía no es determinante para poder salir al exterior. Lo que sí recomienda es contar con unas estructuras sólidas en territorio español y una buena preparación para poder afrontar el reto.

Cordero asegura que dar el paso e instalarse en un mercado fuera de nuestras fronteras es menos complicado si se cuenta con un socio local que actúe como elemento tractor, que capte proyectos y guíe los pasos del empresario español en un entorno que para éste es desconocido. Si ambas partes comparten, además, la idiosincrasia de la empresa familiar, los beneficios se multiplican.

Por otra parte, salir al exterior supone riesgos, que pueden minimizarse con seguros específicos para hacer negocios internacionales: de crédito, de caución, a la exportación, seguro para el comercio internacional…

Y no sólo para cubrir las pérdidas que puedan sufrirse por insolvencia y evitar la incertidumbre que a veces genera el cobro de facturas. También para contar con los servicios adicionales que ofrecen las aseguradoras: diagnóstico de riesgos, tanto para medir la solvencia de otras empresas como para entrar en nuevos mercados; herramientas tecnológicas con las que llevar a cabo gestiones de forma cómoda y sin desplazamientos; análisis y valoraciones, etc.

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¿Por qué Galicia es un ‘referente nacional’ en comercio exterior según el Rey?

El Rey Felipe VI calificó recientemente al empresariado gallego como un “referente” a nivel nacional en su apuesta por la internacionalización. Repasamos la realidad y las cifras del sector que hacen merecedora a Galicia de tal título.

 

Recientemente, Su Majestad el Rey Felipe VI visitó la sede viguesa del Círculo de Empresarios de Galicia, con el fin de recibir la Medalla de Oro de dicha entidad, que celebra ahora el 25 aniversario de su creación. Durante su discurso, al que asistieron también el presidente autonómico gallego y la ministra de empleo, el monarca ensalzó a Galicia como “un referente” del comercio exterior español a la hora de apostar por la internacionalización como vía para “afrontar la grave crisis económica”. Pero… ¿qué factores o características de la economía de esta región la han hecho merecedora de la alabanza de Felipe VI?

Peso y dinamismo económico

“Vuestras exportaciones están por encima de lo que corresponde a vuestro PIB y peso demográfico dentro del contexto nacional. Habéis recuperado en estos dos últimos años el dinamismo que caracterizó la acción del empresariado gallego desde la década de los noventa y hasta el inicio de la crisis”.

Cifras récord

Los últimos datos publicados sobre las exportaciones gallegas han pulverizado los registros históricos: el sector obtuvo en los primeros 5 meses de 2017 unos ingresos de 8.924 millones de euros a través la venta de productos en el exterior, cifras que superan en un 10,7% a las registradas en el mismo periodo del año anterior. De mantener este ritmo, las exportaciones gallegas podrían cerrar 2017 en los 21.810 millones de euros, una remontada del 56,3% respecto al dato cosechado en 2009, tras el estallido de la crisis económica.

Superávit comercial

La balanza comercial gallega ha cosechado en el último año su segundo mejor dato de la serie histórica (1.750,7 millones de euros), sólo un poco por detrás del dato del año pasado. Así, Galicia se consolida como la tercera comunidad española con mayor superávit comercial, tras los 1.996 millones de saldo positivo del País Vasco y los 1.928 millones de Andalucía.

Pilares sólidos

Las exportaciones gallegas se sostienen (en un 54,2%) sobre dos sectores, automoción y textil, que no muestran por ahora señal alguna de agotamiento. La automoción ha repuntado en un 4,1% con respecto al año anterior (hasta los 2.550 millones de euros) y el sector textil ha visto cómo aumentaban en un 10,4% sus exportaciones, duplicando en 9 años su peso en el comercio exterior gallego.

Geografía y Marca España

Según el Rey, el empresariado gallego ha sabido convertir la situación geográfica de la región en un ‘mar de oportunidades’: “Habéis sabido ver bien que Galicia es también el centro del Atlántico y que esto representa un enorme potencial que ha de ser aprovechado”. Cuando el presidente del Círculo de Empresarios de Galicia, Juan Güell, calificó a Felipe VI como “el mejor embajador” de las empresas españolas, el Jefe del Estado contestó, en referencia a los empresarios presentes, “abrís puertas, facilitáis nuestra expansión, lleváis la ‘Marca España‘ por todo el mundo”.

Favorecidos por la moneda única

Al realizarse el 60% las exportaciones gallegas a países de la zona euro, el comercio exterior de la comunidad ha logrado mantenerse al margen de cualquier clase de variación en nuestra divisa, y gracias a la recuperación económica de nuestros socios comunitarios, se ha experimentado un repunte del 7,7% de las exportaciones a los mismos. Al mismo tiempo, se han disparado las exportaciones a Iberoamérica en un 74,3% (duplicándose en el caso de países como Argentina y México).

Tradición y modernidad

También destacó que el empresariado gallego haya sabido combinar esa presencia exterior con el apego a su tierra, “porque la proyección de vuestra idiosincrasia gallega y española os distingue y fortalece internacionalmente”. Y conminó al empresariado a “no perder nunca sus señas de identidad, ni el arraigo a sus raíces”, esas raíces que han permitido a Galicia conservar industrias tan tradicionales como la pesquera y la conservera al tiempo que apostaban por la innovación y por “captar jóvenes talentos hacia el emprendimiento”.

 

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Los índices de morosidad de la banca española caen al 8,74%

Según los datos aportados por el Banco de España, ha mejorado la confianza de las entidades bancarias, que en mayo habían reducido hasta los 65.346 millones de euros sus provisiones, casi 10.000 millones menos que en el año anterior.

 

Uno de los indicadores que influyen en la contratación de seguros de crédito, de riesgo financiero, a la exportación o similares para evitar pérdidas en el ámbito del comercio es el de la morosidad de la banca. En España esa tasa ha vuelto a caer por sexta vez consecutiva, llegando al 8,74% en el mes de mayo frente al 8,85% del mes anterior, según datos publicados recientemente por el Banco de España.

Unos niveles que no se veían desde abril de 2012, y que se han reducido en más de un 4,8% desde que se marcó el máximo histórico en diciembre de 2013, cuando se registró una tasa de morosidad del 13,6%. Por otra parte, el crédito total del sector menguó un 0,14% de marzo a abril, hasta los 1,26 billones de euros, y casi un -1,8% en términos interanuales.

MEJORA LA CONFIANZA, CAE LA MOROSIDAD

Estas cifras han mejorado la confianza y las perspectivas de cobro de las entidades financieras, que redujeron en mayo hasta los 65.346 millones de euros las provisiones, 98 millones menos que el mes anterior y casi 10.000 millones menos que un año antes. No debemos olvidar que los bancos conceden los créditos con los recursos procedentes de sus clientes. Siempre existe el riesgo de crédito, de que aquellos a los que se les otorga la financiación incumplan con sus obligaciones o se retrasen en sus pagos. Para cubrir ese riesgo están las provisiones.

De hecho, aunque la caída de la morosidad es considerable, las cantidades que se deben todavía son cuantiosas: el total de créditos dudosos supera los 110.000 millones de euros. La cifra incluye el cambio metodológico en la clasificación de los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC), que desde enero de 2014 ya no se consideran entidades de crédito.

LA GESTIÓN DEL RIESGO DE CRÉDITO

Para el cálculo de las provisiones y llevar un mejor control de la gestión del riesgo de crédito se emplean los conceptos de pérdidas esperadas e inesperadas, para las que hay que tener en cuenta: la probabilidad de incumplimiento de sus obligaciones por parte del deudor; la exposición en riesgo o tamaño de la deuda; y las pérdidas en caso de incumplimiento.

Los reguladores bancarios obligan a las entidades financieras a tener capital suficiente como para poder absorber esas posibles pérdidas, un colchón que puede calcularse siguiendo el marco regulatorio de Basilea II. Se trata de un estándar internacional emitido por el Comité de supervisión bancaria de Basilea, que sirve de referencia a los reguladores bancarios a la hora de establecer los requerimientos de capital necesarios para asegurar la protección de las entidades frente a los riesgos financieros y operativos.

Todas las entidades deben clasificar los riesgos que hayan asumido en una de las cinco categorías especificadas por el Banco de España: Riesgos fallidos, que son irrecuperables para la entidad y que han de ser dados de baja de su balance; Riesgos subestándar, los correspondientes a los riesgos mal documentados o a contrapartidas pertenecientes a sectores económicos o regiones geográficas que pasen por un mal momento económico; Riesgos dudosos para préstamos concedidos a antiguos deudores, que lleven al menos tres meses sin incumplir sus obligaciones contractuales de pago; Riesgos dudosos por razón distinta de la morosidad del cliente, aplicados a préstamos considerados por la entidad de dudoso cobro; y Riesgos normales, para el resto.

Éstos últimos también han de subclasificarse en siete categorías, en función del riesgo aparente sopesado por la entidad que concede el crédito, y que van del ‘sin riesgo apreciable’ hasta el ‘riesgo alto con necesidad de seguimiento especial’. Para los dos primeros tipos, el Banco de España exige la constitución de una provisión específica.

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¿Luz verde? al acuerdo de libre comercio UE-Japón

La Unión Europea y Japón alcanzaron un consenso (“coches por productos agrícolas”)

tras 4 años y 16 rondas de negociación, horas antes de la cumbre del G-20.

La UE tendrá que hacer frente ahora a resistencias internas para ratificarlo.

 

Recientemente, los líderes de la Unión Europea y de Japón anunciaron, tras reunirse en Bruselas un día antes de la última cumbre del G-20, que las negociaciones entre ambas economías iniciadas en 2013 (24 años después de sentar las bases de su cooperación bilateral) para la firma de un acuerdo de asociación económica habían llegado a buen puerto, habiendo consensuado unos principios básicos para la elaboración del documento definitivo. Este consenso llega tras los esfuerzos realizados a lo largo de 16 rondas de negociación.

Japón es a día de hoy la cuarta mayor economía mundial

Y el segundo mayor socio comercial de la Unión Europea en el continente asiático: en 2016 exportó al País del Sol Naciente bienes por valor de 58.100 millones de euros, mientras que las exportaciones de servicios ascendieron hasta los 29.000 millones. Globalmente, la Unión Europea tiene un superávit en el intercambio de bienes y servicios de 3.000 millones de dólares.

Facilidades con Japón

Según el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, el acuerdo (que entraría en vigor a lo largo de 2019 si es ratificado por los países miembro) abarca casi el 90% del total de exportaciones europeas a Japón (en el que tienen un peso considerable productos agrícolas), que verán cómo se reducen las numerosas trabas que les afectaban hasta ahora para acceder al mercado japonés a cambio de que los mercados europeos se abran de par en par a las exportaciones europeas, fundamentalmente dispositivos electrónicos y automóviles.

Así, nuestros agricultores podrán exportar con mayor facilidad productos como queso (muy demandado allí), carnes o vino (siendo Japón uno de los mercado donde nuestros caldos alcanzan uno de los precios medios más elevados: 2,22 €/l), mientras que a los grandes fabricantes japoneses (como Honda o Toyota) se les abrirán las puertas de la principal potencia importadora de vehículos del mundo. También se reducirán de manera significativa los aranceles a las exportaciones europeas de textil y calzado (sectores con una considerable presencia española).

Resistencias y prudencia ante los acuerdos de libre comercio

Cuando el pasado mes de marzo los equipos negociadores encaraban la penúltima fase del acuerdo, Donald Tusk afirmaba que “siendo como somos dos de las cuatro principales economías del mundo, Japón y la UE están profundamente unidas por nuestro compromiso mutuo con mantener un sistema global de comercio abierto, libre y justo. [Esos valores nos hacen] más fuertes a nivel internacional, especialmente en estos tiempos difíciles”. Su equivalente japonés, Shinzo Abe, le contestó enfatizando que “Japón y la comunidad internacional necesitan, más que nunca, una UE fuerte y unida”. Meses después, alcanzado ya el acuerdo, Abe afirmaba en la rueda de prensa conjunta euronipona que “Japón y la Unión Europea alzarán muy alto la bandera del libre comercio en medio de tendencias proteccionistas“.

Nuevo escenario Americano

Ciertamente, se antoja difícil no ver en estas palabras una nada disimulada referencia a Donald Trump y a su retirada unilateral del acuerdo comercial Transpacífico (TPP) tras llegar al poder, lo que afectó negativamente a las perspectivas económicas de Japón hace unos meses. Ahora, el acuerdo con Europa no hace sino aislar comercialmente a Estados Unidos. Sin embargo, Trump no está sólo en esta corriente de rechazo al libre comercio: una parte de la opinión pública europea sintoniza con dicha idea, como hemos podido experimentar durante el proceso de ratificación del CETA con Canadá. Y, sin duda, no puede descartarse que los obstáculos que deberá enfrentar el acuerdo con Japón sean del mismo calibre.

El sector del automóvil

Y los problemas empiezan a asomar: el sector europeo del automóvil ya ha hecho saber que confiaba en que las instituciones de la UE hubieran defendido mejor sus intereses (una búsqueda de mayor equilibrio en la balanza en la importación-exportación de vehículos a motor entre ambos bloques económicos), especialmente después de las protestas que elevaron tras el acuerdo con los coreanos de 2011. Los fabricantes europeos se muestran escépticos, por ejemplo, ante el compromiso de Japón de desmantelar las tarifas no arancelarias que afectan a los coches europeos: Corea del Sur se comprometió a lo mismo y seis años después de la firma del tratado éstas siguen vigentes. El sector afirma que está sobre la mesa el futuro de parte de los 12,6 millones de trabajadores europeos empleados en este sector.

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Los mercados del Pacífico avanzan en su tratado comercial TPP

Los once socios restantes del TPP acuerdan explorar opciones para resucitar el acuerdo de libre comercio de forma urgente y dirigen su mirada estratégica a China.

 

Las dos orillas del Pacífico no esperarán a un hipotético, aunque improbable, cambio de postura de EEUU para rubricar su acuerdo de libre comercio, el conocido como Trans-Pacific Partnership (TPP). Apenas han pasado cuatro meses desde que la Administración Trump dijera a sus contrapartes que se alejaba de la firma suscrita un año antes por su antecesor en el cargo, Barack Obama.

El Tratado de Asociación Transpacífico

Representaba el 40% de la economía global, incluyendo a EEUU y a la decena de economías bañadas por las aguas del mayor océano del planeta. Las primeras negociaciones comenzaron en 2008, pero no fue hasta octubre de 2015 cuando se culminó el acuerdo. Básicamente, porque Washington y Tokio emplearon largas discusiones en limar sus diferencias competitivas. Al final, los países firmantes fueron Estados Unidos, Japón, Australia, Brunei, Canadá, Chile, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. Un acuerdo del que se excluyó a China que, sin embargo, cerró con sus vecinos asiáticos y de la APEC; es decir, también de la orilla americana del Pacífico. Y con alianzas preferenciales con los EEUU de Obama.

El acuerdo del TPP

Así deja constancia un comunicado oficial de las naciones signatarias en Hanoi: “Los ministros están de acuerdo en el valor de alcanzar los beneficios del TPP, y, con ese objetivo, acuerdan iniciar un proceso (…) para que el acuerdo (…) entre en vigor de forma expedita”, aprovechando una reunión oficial de los titulares de Comercio del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). El objetivo, declarado, es que el proceso negociador culmine antes de su próxima cita, prevista para noviembre. Porque la base negociadora está hecha y porque el acuerdo, además, se abre a otros socios. Toda una alusión a China. “Si aceptan los altos estándares del TPP”, exigen los responsables de la negociación. Otra advertencia de calado para el gigante asiático. Bajo el compromiso de “mantener los mercados abiertos, fortalecer las reglas comerciales del sistema internacional, aumentar el comercio mundial y elevar el nivel de vida de la población”.

Pendientes de EE.UU

Algunos socios del TPP, como Japón y Australia, todavía confían en que la Casa Blanca consiga dar marcha atrás en este asunto. Sobre todo, porque la política comercial proteccionista que ha planteado el propio Trump está en revisión de un grupo de expertos por decisión del propio presidente americano. “Es importante dejar la puerta abierta a EEUU porque, aunque ahora el TPP no se adapte a sus intereses, las circunstancias pueden cambiar en el futuro”, aseveró el ministro de Comercio, Turismo e Inversión australiano, Steven Ciobo.

El proceso con China

En este giro estratégico que está aconteciendo en Asia, Europa no parece que vaya a ganarse la adhesión al libre comercio de China. Al menos, de inicio. Porque entre las reivindicaciones de Pekín a la UE está la conseguir que Bruselas le otorgue el estatus de economía de mercado. Una condición que Europa y EEUU sortearon al permitir el ingreso de China en la OMC, allá por el 2001, pero una concesión que no están dispuestos a suscribir mientras las múltiples quejas y acusaciones por antidumping a Pekín, en no pocos paneles de arbitraje de la máxima institución del comercio mundial, sigan amontonándose. Y mientras las autoridades económicas chinas no abandonen la política de intervención en el tipo de cambio de su divisa, el rinminbi.

Entretanto, Asia mira a China para seguir con este proceso de liberalización. Es la alternativa que buscan, especialmente, países como Vietnam o Malasia, dos de los más pierden con un TPP fuera de juego porque eran las más beneficiadas por la reducción de tarifas de sus productos en los otros países del bloque. Otras, como Singapur, se ven afectadas porque gran parte de su actividad económica depende del vigor del comercio internacional, aunque en el caso de la ciudad-estado el impacto será amortiguado por los acuerdos de libre comercio bilaterales que ya tiene con casi todos los países del TPP.

Hasta China, a priori ganador de este juego geopolítico, podría salir indirectamente perjudicada. “El TPP suponía un aliciente para que Pekín reformara sus empresas públicas e introdujera reformas para aumentar su competitividad. Este aliciente ahora ha desaparecido”, apuntaba hace unos meses Alicia García Herrero, economista jefe de Natixis para Asia-Pacífico.

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Encendida defensa del FMI, OMC y Banco Mundial del libre comercio

Las principales instituciones multilaterales recomiendan recuperar las negociaciones sobre la Ronda de Doha e impulsar la productividad con más innovación tecnológica.

Mercados abiertos de libre comercio

Cuando las grandes instituciones multilaterales convienen en realizar una encendida defensa del libre comercio, algo va mal… en la globalización de las mercancías y servicios. La Organización Mundial del Comercio (OMC), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial han creído conveniente lanzar las señales de alarma ante los cada vez más fundados temores de que la retórica proteccionista de Donald Trump acabe por levantar nuevos muros arancelarios con los que justificar la fabricación nacional de bienes industriales. Su advertencia, plasmada en un informe conjunto, incide en que los mercados abiertos son el mejor instrumento para garantizar un crecimiento dinámico de las economías y admite que son necesarias acciones concertadas en el orden global dirigidas a superar las tentaciones nacionalistas que arraigan en determinadas comunidades.

La transformación de las tecnologías

En el documento del FMI, el Banco Mundial y la OMC se asegura que la transformación de las tecnologías ha sido la principal responsable de la masiva pérdida de puestos de trabajo, que ha sido especialmente intensa en ciertos sectores, sobre todo en países industrializados, pero este nuevo paradigma de relaciones productivas y laborales -explican-, no justifican la irrupción del sentimiento proteccionista que dañará, en el futuro, a las comunidades que lo instauren.

Las instituciones multilaterales también reconocen que “el ajuste del comercio puede traer, en ocasiones, épocas de ralentización económica, incluso fases de recesión severa que, a menudo, resultan ser demasiado prolongadas”. Este es el reto, alertan. “Luchar con políticas adecuadas para que las naciones se puedan beneficiar de las grandes oportunidades que brinda la libertad comercial y elevar los niveles de vida de sus habitantes”.

Un nuevo escenario con Trump

La reacción de estas organizaciones surge en plena puesta en escena del conocido ya como el manifiesto proteccionista de Donald Trump. Con la retirada estadounidense del tratado de libre comercio TTP, con sus socios del Pacífico, las embestidas dialécticas contra México, China o Canadá, a los que les advirtió de que impondrá barreras arancelarias y nuevas presiones tributarias sobre sus productos, o las quejas a Alemania o India por sus superávits comerciales con EEUU. Además de la decisión de retirar a su país del acuerdo de París sobre cambio climático.

Aunque las tres instituciones se hacen eco de que el año que precedió a la elección del actual inquilino de la Casa Blanca ya dejó evidencias suficientes de que ciertos mercados habían decidido implantar medidas y establecer regulaciones contrarias al libre comercio. Tanto en las potencias industrializadas como en los países emergentes y en desarrollo. “A pesar de que la liberalización y la supresión de fronteras elevó, en las décadas precedentes y sin ningún género de dudas, las rentas personales en todas las latitudes” del planeta, el sinuoso periodo que se inició con la crisis de 2008 ha propiciado que calaran en el subconsciente colectivo internacional las críticas contra el comercio, la globalización y el avance tecnológico. “Es hora de acabar con este escepticismo”.

Otro nuevo informe

Otro informe, esta vez del FMI y del Banco Mundial, y casi simultáneo al anterior, pone el dedo en otra llaga de importancia: la productividad. A juicio de sus expertos, este parámetro se ha anclado desde el tsunami financiero de hace casi un decenio, pese a que su revitalización resulta esencial para canalizar los efectos del crecimiento económico sobre el empleo y la revalorización de las rentas personales.

En este sentido, recomiendan apoyar a la OMC en su cometido de retomar las negociaciones sobre la Ronda de Doha de liberalización del comercio, que está aparcada desde 2001 y que involucra a más de 160 países. “Unas sólidas y bien enfocadas reglas sobre el comercio global, sería una magnífica noticia para promover normas de competencia que refuercen las políticas nacionales dirigidas a fomentar la actividad laboral y la educación mediante la tecnología. Con más innovación, la productividad repuntará y, con ella, la capacidad profesional y las cualidades competitivas de las empresas”, señalan. La tecnología es la responsable, en un 75%, de la caída de la capacidad adquisitiva de los trabajadores, que han visto cómo sus retribuciones descendían a ritmos desconocidos desde 1980. Pero también es la solución para recuperar, en poco espacio de tiempo, los niveles previos a la crisis.

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Amazon y el ICEX dan un impulso de lujo a los alimentos españoles

 

Desde hace poco más de medio mes los usuarios de Amazon españoles, británicos y alemanes tiene una nueva pestaña cuando acceden a la plataforma de comercio electrónico: Alimentos y Vinos de España.

Ampliando fronteras

Un atractivo apartado en el que se muestran los mejores manjares de la alimentación española que es el resultado de un acuerdo firmado por la multinacional estadounidense y el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX)  y que pretende facilitar a las pymes españolas sus vías de internacionalización.

Alimentos y Vinos de España permite el posicionamiento de productos clásicos de la gastronomía española como el jamón, todo tipo de vinos, aceites, quesos y conservas. Como hemos explicado en este blog en alguna ocasión, el marketplace de Amazon es una herramienta muy útil para las pymes que quieren abrir negocio en otros países sin realizar una gran inversión.

Marca España reforzada en Amazon

Este nuevo marco además sirve para reforzar la marca España y dar más visibilidad a los productos más autóctonos. En el arranque de esta iniciativa han participado 170 empresas, entre ellas algunas de las marcas más representativas de lo que podría llamarse gastronomía Tipical Spanish, que ponen a disposición más de 1.500 productos. La secretaria de Estado de Comercio, Marisa Poncela, destacó en la presentación de esta iniciativa que “es una vía interesante de trabajo para el futuro, puesto que supone la incorporación de sectores tradicionales al comercio online, un canal de ventas adicional, que acerca a las pymes a mercados muy lejanos y que puede ser una línea de trabajo muy potente”, aseguró.

Pero esto es solo el principio, los productores que tengan productos capaces de ser considerados representativos de la gastronomía española puede ir sumándose a la iniciativa, de la misma forma que en el futuro está previsto que Amazon ponga  disposición este site en un mayor número de países.

Asesoramiento Internacional

El ICEX, por su parte, ya está ofreciendo asesoramiento a todas las empresas que quieran estar en esta tienda online tanto desde sus sedes en España como a través de las oficinas económicas y comerciales en el exterior.

Mientras que Amazon, según explicaron sus representantes en la presentación de la tienda online, ofrece dos modelos de participar. Por un lado, el área retail, donde se negocian bilateralmente las condiciones de venta. Y por otro lado, el marketplace en el que la empresa pagaría una comisión del 15% sobre el total facturado y 39 euros por tener la cuenta en todos los diferentes países.

Una buena ocasión para las PYMES

Los expertos de El Blog Salmón han analizado las consecuencias que puede tener esta iniciativa no solo para la marca España sino también paras pymes con vocación exportadora del sector alimentario. Aseguran que es una excelente “oportunidad de llegar directamente hasta los preciados consumidores británicos y alemanes que valoran especialmente la gastronomía española (junto con los franceses) por el intenso flujo turístico que mantienen hacia nuestro país.” El autor de este análisis también destaca la facilidad de uso de la plataforma de Amazon y la potente y puntera red logística que la compañía pone al servicio de las pymes.

Siendo conscientes de todos los beneficios que esta propuesta brinda a los exportadores españoles no está de más que las pymes interesadas se tomen un tiempo en analizar su estrategia.

Como ya comentamos anteriormente en este blog, no todo son alegrías para las pymes que participan en el marketplaces de Amazon. Por otro lado, tampoco le conviene a ninguna empresa confiar su política de exportación a un canal condicionado por las decisiones de terceros.

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El seguro de crédito, un negocio que espera crecer en 2017

Aunque desde 2008 las compañías aseguradoras han tenido que afrontar indemnizaciones por valor de 37.000 millones de euros,

los miembros de la Berne Union se muestran optimistas y creen que 2017 será un buen año para el sector,

teniendo en cuenta el crecimiento global de los niveles de impago.

 

Recientemente, la Berne Union publicaba una serie de estadísticas y estimaciones sobre el seguro de crédito, registradas a lo largo del periodo 2012-16. Según éstas, dicha modalidad aseguradora para empresas cubre ya el 11% del comercio mundial. En concreto, el pasado año se hizo cargo de más de 1.700 millones de euros en operaciones comerciales de exportación. Una cifra que, se espera, aumente a lo largo de 2017, impulsada por el crecimiento global de los niveles de impago y de las insolvencias corporativas.

Esta asociación, de carácter internacional, es un referente para inversores y para el sector de seguros de crédito a nivel mundial. Fue fundada en 1934 por aseguradoras privadas y estatales de Francia, Italia, Reino Unido y España, que celebraron su primera reunión en Berna (Suiza). De ahí su nombre.

EL CRÉDITO, PRINCIPAL OBJETIVO

Ahora representa a compañías de 73 países, incluyendo agencias oficiales que cuentan con el apoyo de sus respectivos gobiernos, aseguradoras privadas de crédito y riesgo político e instituciones multilaterales. Su principal objetivo es el de mejorar los flujos de comercio y de inversión a través del crédito a la exportación, una póliza que protege a bancos y empresas contra los riesgos comerciales y políticos asociados al comercio y la inversión transfronterizos

Según sus datos, desde que arrancase la crisis en 2008, sus asociados han hecho frente a 37.000 millones de euros en indemnizaciones por impago, siendo 2015 y 2016 dos de los años más complicados. En concreto, se destinaron a este fin 5.000 millones de euros el pasado ejercicio y casi 5.800 millones en 2015. Según el presidente de la Berne Union, Topi Vesteri, aunque son de elevada intensidad, estas reclamaciones están dentro de los “límites tolerables” del negocio.

PREPARADOS PARA EL FUTURO

Así lo explicó en el último encuentro de la organización, celebrado recientemente en Copenhague, en el que también participaron diversos expertos en economía y relaciones internacionales. Entre ellos, Joergen Oestrom Moeller, secretario de Estado en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Dinamarca entre 1989 y 1997. Éste señaló la creciente importancia de los riesgos políticos, generados en parte por el aumento de las políticas proteccionistas y anti-globalización surgidas en los últimos años.

Desde su punto de vista, esta situación debería ser un mero período de transición, en el que deben aflorar nuevos modelos económicos para adaptarse a los cambios demográficos internacionales. En su opinión también es necesario asumir cambios fundamentales en el papel de los países acreedores y deudores tradicionales.

Según las apreciaciones de Clive Witter, vicepresidente del grupo asegurador EDC de Canadá,  “cuando un país introduce incertidumbre en los acuerdos comerciales, distorsionando las decisiones de inversión y gasto, podemos esperar que los países y las compañías cambien sus ventas y producción a otros países con restricciones comerciales más bajas. Esto puede apoyar artificialmente algunos sectores domésticos a corto plazo, pero a largo plazo los aranceles y las restricciones comerciales reducen la competitividad global de un país y de sus empresas”, explicó.

A su entender, esto tiene un impacto inmediato en las cadenas de suministro y, en última instancia, aumenta los costos para los consumidores. “En el mundo digital de hoy, los efectos negativos de la interrupción del comercio se sienten mucho más rápido que nunca, en cuestión de días, no de meses o años”, apuntó.

UN FUTURO OPTIMISTA

A pesar de la preocupación reinante en el sector ante los cambios políticos acontecidos en diversas naciones de gran calado comercial, como EE.UU. o Reino Unido, la mayoría de los socios de la Berne Union se muestran optimistas de cara al futuro a corto plazo. Respondiendo a una encuesta previa a la reunión, los miembros del Comité de Seguro de Crédito Comercial a Corto Plazo indicaron una situación comercial difícil pero estable.

De hecho, gran parte de los encuestados aseguró que los volúmenes de negocios para 2017 muestran signos de crecimiento frente al ejercicio pasado. Es más, a pesar de las altas reclamaciones, las aseguradoras expresaron que se mantienen cómodas con los riesgos que están asumiendo.