Donald Trump, president and chief executive of Trump Organization Inc. and 2016 Republican presidential candidate, speaks during a rally at Grand River Center in Dubuque, Iowa, U.S., on Tuesday, Aug. 25, 2015. President Barack Obama's top business ambassador dismissed Trump's call for a wall along the Mexico border, saying the U.S. is focused instead on expanding business with one of its biggest trade partners. Photographer: Daniel Acker/Bloomberg via Getty Images

Ganó Trump. ¿Me echo a temblar?

Posiblemente estés francamente preocupado/a por la victoria del republicano Donald Trump después de que los medios de comunicación, con más o menos razón, hayan tildado al magnate de ultraderechista, demagogo, proteccionista, racista y mucho más. Ahora bien: si tu empresa tiene hoy por hoy relaciones comerciales con EEUU, en base a inversiones o intercambios comerciales, lo mejor que puedes hacer es estar tranquilo y no perder el sueño. Más aún si eres proveedor de grandes empresas de infraestructuras españolas, para quienes se puede abrir una gran oportunidad por el plan de inversiones de hasta 500.000 millones de dólares que ha prometido el recién elegido presidente si al final se hacía con la victoria.

Poco o nada va a cambiar, al menos durante la primera parte del mandato de Trump. Parece un proteccionista consumado, sí, pero más allá de si perteneces a algunos sectores concretos (si eres proveedor de material para renovables o prestas servicios medioambientales, por ejemplo), no es previsible que vaya a llevar a cabo un cambio legislativo de calado para elevarte los aranceles o impedir que exportes o inviertas. Las facultades de un presidente en EEUU están notablemente mermadas por las Cámaras, y si bien Trump tendrá la oportunidad de sancionar o rechazar leyes que el legislativo apruebe, sus propias iniciativas estarán maniatadas por la voluntad de la Cámara de Representantes y del Senado.

En este sentido te recordamos que Trump ha generado una enorme división incluso entre los suyos, los republicanos. Este partido va a acumular más poder que nunca desde el año 1924, pero se encuentra francamente desunido entre los que son partidarios del magnate; el Tea Party, que va por libre; y los más favorables al ‘establishment’ y proclives a acordar con los demócratas los cambios de mayor calado, como el senador John Mc Cain. Traduciendo: las iniciativas más escandalosas de Trump no van a tener ningún recorrido y los aranceles que tienes que abonar no van a ser duplicados de la noche a la mañana. En este sentido, además, pertenecer a la Unión Europea te va a ayudar: sería muy extraño que el republicano pusiese trabas al intercambio comercial e inversor con el que hoy es su socio comercial prioritario. Reino Unido, Italia y Francia están entre sus cinco primeros socios, y España no baja mucho más: es el sexto. Es previsible que el empresario sí ponga más trabas a Latinoamérica, más aún si quiere cumplir las expectativas de quienes le han votado para que ocupe la Casa Blanca.

Ahora bien, no todo va a ser de color de rosa. Es posible que si estuvieras esperando como agua de mayo la aprobación del polémico Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones, conocido como TTIP, vayas a tener que postergar tus planes. Bien sabía Europa, ante el cariz ombligüista que estaba adoptando la política americana, que o el TTIP se aprobaba bajo la Administración Obama o iba a ir directo al congelador. Es lo que va a suceder, pues Obama abandona el poder este mes de enero, por lo que el marco jurídico y fiscal que tienes que asumir cuando exportas o inviertes en EEUU va a seguir siendo el mismo, para bien o para mal. El TTIP, con firmes partidarios y detractores, facilitaría tu entrada en un mercado que compra a España por valor de más de 10.500 millones anuales según los últimos datos, en sectores como los de alimentación y bebidas (aceite y vino ganan la partida); bienes de equipo, automóviles y sus componentes; y textil. Ahora bien, su postergación en el tiempo también permitirá que la competencia feroz en la que posiblemente ibas a moverte en caso de apertura comercial entre UE y EEUU quede detenida en el tiempo. Todo, en Economía, depende del ángulo desde el que se mire.

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