SEPA

No dejes para el último momento el cambio de códigos bancarios

Ya hemos entrado en noviembre, por lo que solo quedan tres meses en la cuenta atrás. A partir del 1 de febrero de 2014 todas las transferencias y domiciliaciones bancarias sufrirán un pequeño cambio formal que no debería tener mayores consecuencias, pero que podría crear más de un problema a las pymes y convertirse en algo engorroso si no se ocupan de él hasta el último momento. El cambio se debe a la aplicación de la Zona Única de Pagos en Euros.

Así, desde esa fecha las operaciones indicadas, tan necesarias en el día a día de una pequeña empresa y cuyo retraso pueden crearles muchos problemas, se realizarán de acuerdo con las reglas de la Zona Única de Pagos en Euros (Single Euro Payments Area, SEPA), que de esa forma completará su implantación definitiva.

Pero, ¿qué significará esto en la práctica? Fundamentalmente que las pymes (igual que todos los demás usuarios de servicios bancarios) deberán realizar un cambio muy importante antes de esa fecha. Tendrán que utilizar el código IBAN (Código Internacional de Cuenta Bancaria) para identificar sus cuentas, un código que consta de cuatro dígitos más que el que se usa hasta ahora y que se limita a 20 (Código Cuenta Cliente).

Esto significa que si a partir del 1 de febrero la empresa no se ha preocupado en conocer su nuevo código o no ha hecho los cambios oportunos en los departamentos de contabilidad o de facturación para introducirlos, no podrá realizar transferencias ni domiciliaciones, con los consiguientes problemas que eso le puede acarrear. Por otra parte, con la nueva normativa, el usuario receptor de adeudos podrá exigir a su entidad un mayor control antes de que dichos cargos se anoten en su cuenta.

Pero, lógicamente, el nuevo código también tendrá ventajas muy importantes. Facilitará las operaciones internacionales, algo tan crucial para las empresas españolas que en los últimos años se han visto obligadas a tomar el camino de la internacionalización para compensar la falta de ingresos que sufrían en España por la crisis. Y es que el nuevo código IBAN hará más sencillas las transferencias y domiciliaciones de facturas en cualquier banco de la zona euro, lo que será de gran ayuda para las pymes más emprendedoras y con una cartera de clientes y proveedores más internacionales. Por ejemplo, una empresa española podrá girar recibos a cargo de cuentas abiertas en otro país del mismo modo que lo hace para cobrar recibos en el nuestro.

Hay que tener muy en cuenta que las nuevas normas de la Zona Única de Pagos en Euros afectarán muy directamente a la relación de las empresas y las Administraciones Públicas con los bancos, que deberán acomodar el manejo de sus órdenes de domiciliación, los datos a intercambiar en la cadena de pago o los formatos de inicio de sus órdenes de cobro y pago. Pero también a la relación entre las empresas y sus trabajadores, ya que las pymes tendrán que conocer y aplicar los nuevos códigos de las cuentas de sus empleados para que éstos puedan recibir correctamente sus salarios a fin de mes.

Conocer el código IBAN es muy sencillo. Basta con acudir al banco correspondiente y allí se lo darán, pero recuerde no dejarlo hasta el último momento, que luego vienen las prisas y éstas nunca son buenas. Además, en su entidad bancaria le informarán de todas las implicaciones que puede tener la SEPA y le recordarán, probablemente, que el objetivo de la Zona Única de Pagos en Euros es avanzar un paso más en la integración europea, eliminando las barreras y diferencias de trato entre países, y propiciando así el desarrollo de una oferta de servicios de pago más segura y eficiente.

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