¿Conviene hacer negocios en países sancionados?

paises_sancionados

Los servicios de gestión de riesgos, ofertados generalmente por los proveedores de seguros de crédito a la exportación, se hacen necesarios a la hora de internacionalizarse. Aún más si se termina haciendo negocios con países sancionados, como ocurre con Rusia o con Irán.

En nuestro país hay un buen número de pymes exportadoras, un 40% según los cálculos del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Para ellas, dar con un destino ideal para vender sus productos y servicios puede ser un problema, especialmente cuando su nicho de mercado se encuentra en países sancionados.

En situaciones así es importante contar con un servicio de gestión de riesgos, que generalmente ofrecen los proveedores de seguros de crédito a la exportación. Estos sistemas de control y vigilancia suelen poner el foco en la cartera de clientes de la compañía contratante, pero también tienen muy en cuenta la situación política, económica, comercial y social de los países en los que ésta trabaja. De esta manera, el control de riesgos es mucho más riguroso y sencillo, centrándose en los países sancionados.

Por otra parte, para solventar algunas dudas referentes a este tema, el profesor Santiago Arrechea, de EAE Business School, ha elaborado un listado de consejos para conseguir que la internacionalización sea una vía de rentabilidad y no un foco de problemas.

 Atentos a la legislación

Si no se quiere aparecer en la lista de países sancionados hay que tener especial cuidado con la importación o exportación de bienes restringidos por la UE desde o hacia un país objeto de puede llegar a constituir un delito de contrabando para un español. Es atribuible tanto a personas físicas como jurídicas y conlleva penas de prisión de entre 1 y 5 años y multas de hasta 6 veces el valor de los bienes.

Secondary sanctions

Son las sanciones de Estados Unidos a cualquier persona de un tercer estado que mantiene relaciones con países o personas radicadas en países con determinados vetos. Un punto que debe preocupar a aquellas empresas que tienen o que quieren mantener relaciones comerciales con este país norteamericano.Un ejemplo de estas secondary sanctions son las que derivan de las prohibiciones que se han vuelto a imponer a Irán el pasado mes de noviembre. Hacer negocios en este país puede acabar para siempre con las aspiraciones de cualquier compañía a entrar en el mercado estadounidense y quedar marcado como un país sancionado para siempre.

Evitar los circuitos comerciales alternativos

Llegar a un mercado sancionado a través de terceros países puede ser arriesgado, laborioso y costoso. Por ejemplo, contactar con empresas bielorrusas o ucranianas para llegar a Rusia, o con organizaciones turcas para llegar a Irán.

Estar bien informados a través de entidades fiables

Es útil acudir a las páginas web de los propios organismos sancionadores (ONU, UE, EEUU) para conocer a fondo las prohibiciones. En España es interesante contactar con la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, que puede ayudarnos con las solicitudes de importación y exportación de productos, o con operaciones de inversión.También se puede contactar con la Secretaria General del Tesoro y Política Financiera para obtener información sobre las sanciones de carácter financiero. Y con la Secretaría de Estado de Hacienda del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas para conocer la situación de los controles aduaneros.

El caso de Rusia

En respuesta a las sanciones impuestas por la UE a Rusia por la anexión de Crimea, este país prohíbe la entrada al territorio ruso de determinados productos agrícolas, alimentos y materias primas originarias de los Estados miembro. Esto ha representado una importante reducción en las exportaciones españolas a Rusia de frutas, hortalizas, carnes y lácteos.

De hecho, a medida que se alarga el periodo de sanciones también se consolidan nuevos socios comerciales que el país sancionado ha buscado y se afianza la política de producción local para autoabastecerse. Por ello, será más difícil volver a exportar cuando se levanten las sanciones. Por ello, ha surgido una forma alternativa de afrontar este mercado por parte de las empresas españolas: la inversión productiva en Rusia.

Por otra parte, Arrechea recuerda que existen procedimientos oficiales ante la ONU y la UE para solicitar exclusiones, reconsideraciones de listados, recursos administrativos o incluso judiciales. Aunque también confirma que son complejos y que consumen un tiempo muy valioso, especialmente para las pymes. “Los países sancionados son solo un puñado, el mundo es muy grande y se pueden generar otras muchas oportunidades. Por ello es importante ser prudentes y salvo imperiosa necesidad evitar riesgos. Y, si no hay más remedio, hay que buscar asesoramiento legal con experiencia en situaciones de sanciones internacionales”, concluye.

 

Last modified: 25/01/2019