Los resultados de España en el Índice Global de Competitividad

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Índice competitividad España

El crecimiento económico no puede ser ajeno a la mejora de las condiciones sociales y a la sostenibilidad medioambiental. Así lo defiende el último Índice Global de Competitividad –Global Competitiveness Index- elaborado por el Foro Económico Mundial y publicado recientemente con los datos relativos a 2019. Un informe que sirve de termómetro y brújula a la competitividad de las economías analizadas, y que cumple en esta edición 40 años de trayectoria.

El análisis se estructura en 12 pilares: instituciones, infraestructuras, adopción de las TIC, estabilidad macroeconómica, salud, habilidades, mercado de productos, mercado laboral, sistema financiero, tamaño del mercado, dinamismo empresarial y capacidad de innovación. En su conjunto, la mayoría de economías analizadas en el Índice se encuentran lejos de la frontera de la competitividad; o, lo que es lo mismo, de un resultado positivo en el agregado de estos pilares.

Pero, ¿cuál es la valoración de España? ¿Cuáles son los puntos fuertes y puntos débiles de la competitividad de nuestro país?

 

Salud e infraestructuras, los mejores resultados; mercado laboral y estabilidad macroeconómica, los peores

En el conjunto de los 12 pilares, España logra situarse en el puesto 23.º como país más competitivo, de los 141 analizados. Lo hace, además, con un aumento de 1,1 puntos con respecto al año pasado, lo que le permite escalar tres puestos.

Si hay un apartado en el que nuestro país destaca especialmente es en el de Salud: ocupa el primer puesto mundial junto con Hong Kong, Japón y Singapur, obteniendo la máxima puntuación (100 puntos sobre 100). Dentro del pilar de salud, España vuelve a ser el tercer país con mayor esperanza de vida.

También consigue una destacable 7.ª posición en infraestructuras, dentro de cuyo pilar destaca especialmente la conectividad aeroportuaria y el acceso a electricidad; y la 15.ª plaza en el tamaño de mercado, con buenos resultados para el Producto Interior Bruto (PIB). Otros indicadores en los que se sitúa entre los 25 primeros son los de adopción de tecnologías de la información y la comunicación (19.º) y capacidad de innovación (25.º).

Por el contrario, las peores puntaciones que obtiene España son para el pilar de mercado laboral, en el que nuestro país ocupa un pobre puesto 63; estabilidad macroeconómica, en el 43.º; habilidades, en la 37.ª posición; y dinamismo empresarial, ubicándose en la 34.ª posición.

 

La sostenibilidad: meta para la competitividad mundial

El informe subraya que la competitividad económica sigue siendo la mejor fórmula para combatir la pobreza, si bien enfatiza –cada vez más- en la necesidad de que el crecimiento sea sostenible, en línea con los Objetivos de la Agenda 2030. Es más, subraya que décadas de insistencia en el crecimiento económico, pero sin un enfoque igualitario, inclusivo y medioambientalmente sostenible, han sido claramente perjudiciales para la Humanidad. Unas consecuencias que se reflejan tanto en el acelerón del cambio climático y sus consecuencias, como en las crecientes desigualdades, precariedad y pérdida de movilidad social, aspectos que se han agravado desde la crisis de 2008. A todo ello se suma la erosión de la confianza en las instituciones, el desencanto con los procesos políticos y la fractura del contrato social.

El Foro Económico Mundial tiene claro que las agendas medioambiental, social y económica no pueden ya contemplarse por separado, sino que deben converger en una agenda conjunta de crecimiento sostenible.

 

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Last modified: 23/03/2020