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Los grandes errores de las pymes en redes sociales

Existe una gran diferencia entre estar en las redes sociales y sacar provecho de la presencia en las mismas. La mayoría de las empresas, principalmente las pymes, parece conformarse con tener un perfil en Twitter, Facebook o Linkedin donde poner unas cuantas informaciones sueltas. Pero, ¿realmente saca todo el provecho que podría de ese esfuerzo? ¿Está seguro de que lo que dice en esos perfiles le interesa a los internautas? ¿Alguien le lee?

Para responder a estas preguntas es necesario que las páginas de las compañías en medios sociales no cumplan cualquiera de estas señales que le mostramos a continuación y que indican, claramente, que algo se está haciendo mal en estos nuevos canales. Si su corporación coincide con alguna de ellas, mejor que pegue un volantazo a su estrategia en este campo si, de verdad, quiere obtener algo provechoso de su presencia en la red.

– Escasa actualización. El gran fallo de las empresas en las redes sociales es subir al principio bastante información para, posteriormente, olvidarse de actualizar el perfil. Eso es un gran error. Si no existe un hábito, y su sitio no cambia regularmente cada día (y lo mejor es que sea unas cuantas veces), los seguidores que tenga se cansarán de visitarle y le irán abandonando.

– No consigue aumentar su número de seguidores. Adquirir simpatizantes no es la manera perfecta de medir el éxito en medios sociales. Sin embargo, es el método más rápido que se tiene para hacerlo. Por tanto, si a pesar de sus esfuerzos no logra que ese volumen crezca, necesita cambiar la estrategia. Quizá el fallo esté en los posts, en las redes escogidas, el público al que se dirige… Búsquelo y trate de corregirlo.

– No participa, solo informa. Quizá suene a algo sabido pero a muchos se les olvida que en los medios de comunicación sociales prima la conversación. De ahí el nombre de sociales. Por tanto, el emprendedor que quiera obtener un rédito positivo de este campo no debe conformarse solo con transmitir su información, noticias o pensamiento, sino que debe contestar a los comentarios y promover el debate.

– Utiliza el perfil como un canal de ventas. No se le ocurra tratar de vender las excelencias de sus productos o servicios a través de sus perfiles en redes sociales sin añadir ningún otro contenido. Tampoco haga un marketing demasiado descarado. El contenido que el internauta busca en estos lugares está muy alejado del terreno comercial, acercándose mucho más a la información y al entretenimiento. Eso sí, si lo que usted vende responde a una pregunta que se le ha realizado a través del perfil aproveche ese momento.

– Automatiza un mismo comentario para todos sus perfiles. Los tipos de contenido que hay en Facebook son diferentes a los de Twitter y tienen poco que ver con los de Pinterest o Instagram o Linkedin o cualquier otra red social. Por tanto, si usted automatiza la edición y cuelga el mismo texto en todas las redes sociales pierde la oportunidad de conectar con los seguidores de cada una de ellas. Tampoco es muy aconsejable utilizar automatismos en general, ya que indican falta de interés.

– Redes sociales, ciudad sin ley. La buena imagen de la empresa se puede perder en un momento si no se establecen un conjunto de directrices básicas a la hora de controlar la presencia de la misma en las redes sociales. Así que redacte un documento en el que se especifique todo. Empezando por los responsables de actualizar, la frecuencia, el tipo de contenido y de imágenes, etc. Es la mejor manera de curarse en salud y esquivar los problemas.

– Obviar los mensajes ofensivos y críticos. Si alguien tiene presencia en redes sociales no es extraño que, en ocasiones, surjan comentarios negativos sobre la empresa o algún producto o servicio en concreto. Si cuando eso ocurre, usted se limita a no responder o, lo que es peor, a borrar el contenido ofensivo para sus intereses estará cayendo en el mayor error, y uno de los más habituales, de las corporaciones en los medios sociales. En estos casos, la estrategia a seguir es ofrecer una explicación sincera de lo que pudo haber ocurrido desde el punto de vista de la empresa y esperando que en el futuro no vuelva a pasar nada similar.

– Tarda en contestar. En estos canales prima la velocidad y si usted tiene una consulta a través de alguno de sus perfiles y no la contesta en unos 30 minutos empeorará los posibles beneficios. Eso es al menos lo que indican diversos estudios que analizan el comportamiento de los internautas.

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