Los cambios de futuro de la RSC

Gestión empresarial

Uno de los mensajes que nos llega día tras día, cada vez con más fuerza, es el de que las empresas son parte de la solución de los problemas sociales y ambientales que nos rodean. Y para lograrlo necesitan una estrategia de RSC novedosa que ha de calar tanto a nivel interno como externo.

Durante los últimos días el mundo ha estado muy pendiente de lo que ocurría en el Foro de Davos (Suiza), donde se han reunido un gran número de mandatarios, empresarios y otras figuras de reconocido prestigio a nivel internacional. Muchos de ellos han puesto sobre la mesa discursos inspiradores en los que estaba muy presente el ámbito de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), cada vez más vinculada a los nuevos patrones de comportamiento de la sociedad y a las tendencias Smart que nos están trayendo (y que nos traerán) las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

¿Cómo afecta esta situación al devenir de la empresa? Y no sólo de las grandes corporaciones, también de las pymes. Una pregunta que se ha intentado contestar a través del informe El papel del dirse en la nueva empresa, publicado Llorente y Cuenca y por la Asociación Española de Directivos de Responsabilidad Social (DirSE).

Este documento nos explica lo importante y necesario que resulta hoy en día la presencia de un responsable en esta materia que trabaje codo con codo con el CEO y con otros departamentos. No se trata de plantear medidas filantrópicas que mejoren la imagen de marca de la empresa, sino de transformar su visión y su misión para que su actividad impulse, en la medida de sus posibilidades, un mundo mejor.

¿Por qué es esto importante? Porque ya se está viendo cómo estas tendencias de RSC son imprescindibles para el correcto funcionamiento de todos los engranajes de la compañía, que dan réditos a medio y largo plazo (sobre todo por la creciente exigencia de responsabilidad por parte de los grupos de interés o stakeholders hacia las empresas) y que, además, aportan su granito de arena a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados para 2030.

Pautas a seguir

El estudio recoge un listado de recomendaciones para que los responsables de la RSC de la empresa puedan enfrentarse a los retos que tienen marcados. Son las siguientes:

  • Impulsar la transformación desde el “cómo” se hacen las cosas. Deben impulsar el cambio en el modo de hacer y de relacionarse de la compañía a la que representan con sus grupos de interés y con su entorno.
  • Identificar tendencias con antelación. Han de ser capaces de adaptarse al nuevo modelo y aportar valor en su papel como radar de tendencias, conocimiento del negocio, así como de su habilidad para identificar los factores que marcarán las prioridades de la sociedad en el futuro.
  • Buscar alianzas. Es importante encontrar convergencias con otras compañías y sectores, y generar nuevas formas de colaboración que aporten valor a la empresa.
  • Traducir los mensajes para que calen en los foros de decisión. Los dirses deben conseguir que la estrategia de sostenibilidad esté planteada desde un lenguaje coherente y cercano con los retos que se plantee su empresa. Deben conseguir calar en los foros de decisión, captando su interés y confianza, y conectándose con la estrategia, pero siempre buscando trascender y responder a las necesidades de los principales grupos de interés.
  • Sacar la RSE de sus fronteras para movilizar interna y externamente. Se requiere un nuevo modelo de comunicación bidireccional que aporte transparencia y confianza, que ha de impactar en la cultura interna de las empresas y en su forma de relacionarse con el entorno.
  • Definir el propósito. Marcar la hoja de ruta del negocio es fundamental, que será mucho más exitosa si transmite una visión responsable desde el punto social y medioambiental.
  • Ganar el apoyo explícito del primer ejecutivo. El primer ejecutivo de la compañía debe estar implicado al 100% con el propósito para que dé coherencia y condicione, de manera efectiva, la cultura interna. De esta manera, todas las áreas de la compañía trabajarán para impulsar el cambio.
  • Comunicación efectiva. Hay que hablar alto, claro y con un lenguaje fácilmente entendible del impacto de las transformaciones generadas en la empresa a nivel interno y externo, y siempre desde la transparencia. En este campo, el Big Data tendrá un papel decisivo, especialmente a la hora de comunicar y relacionarse con los consumidores, a los que hay que garantizar un trato ético y responsable de sus datos.

Last modified: 31/01/2018