Los beneficios de convertirse en una empresa “Agile”

En gestión empresarial existe una metodología que recibe el nombre de Agile. Esta fórmula se basa en permitir cambiar el enfoque de un proyecto sobre la marcha par adaptarse a las necesidades del cliente. Además uno de sus objetivos es obtener buenos resultados desde el principio de dicho proyecto.

Sin duda esto no es nada nuevo. Desde siempre las firmas siempre han tratado de dar con sistemas más eficientes y dinámicos para sacar partido de los recursos disponibles. En este contexto Agile debe ser visto como una posible solución, ya que tiene la virtud de respetar los objetivos de una compañía y mejorar las labores de gestión. Con ello, se adapta mejor la firma a un escenario como el actual que es cada vez más complejo debido a los hondos cambios tecnológicos y sociales que obligan a trastocar el paso y a ofrecer respuestas rápidas que ofrezcan además valor añadido.

A pesar de estas nuevas exigencias, las nuevas empresas no lo tienen todo preparado para ejercer cambios en aspectos como la reasignación de las partidas presupuestarias y de recursos a las nuevas oportunidades que puedan aparecer, o a los retos que haya que asumir de repente. Para eliminar esta carencia un informe realizado por McKinsey denominado Planificación de una organización ágil da todas las claves para que las empresas puedan adaptarse.

Prioridades definidas
Lo primero que debe hacerse es definir una serie de prioridades claves que son las que deben tener presentes todos los equipos. Para ello hay que asegurarse de que dichos equipos disponen de objetivos claros y que coinciden con la estrategia más a largo plazo de la empresa. Aunque igual de importante es descubrir si los recursos asignados son suficientes para el cumplimiento y para acelerar el mismo o reformarlo en caso de que fuera necesario.

La única manera de lograr inculcar la agilidad en el día de la empresa es definiendo y concretando las prioridades estratégicas para que todo el mundo las tenga claras. Por tanto la primera obligación del emprendedor es definir y articular dichas prioridades en una pequeña guía simple clara y concisa para darla a toda la plantilla y definir así mejor los objetivos.

No obstante, no debe cometerse el error de definir una serie de generalidades aplicables a cualquier empresa (como objetivo de ventas y beneficios) sino ser capaz de poner sobre la mesa una serie de objetivos específicos acompañados de gráficas que permiten, definir mejor el ritmo de consecución de dichos objetivos.

Dar responsabilidades a los equipos
Las prioridades específicas definidas anteriormente alcanzar a todos los departamentos de forma que hace que cada empleado, y no solo los jefes, conozcan y se sientan partícipes y responsables del futuro de la empresa. Para ello es importante que todos los equipos tengan poder de decisión. Esta es una de las claves principales de las empresas ágiles.

 

Agilidad de recursos
La gestión de los recursos suele ser un importante freno para las compañías. De hecho en muchas firmas se sigue con la costumbre de revisar los recursos asignados año a año. ¿Consecuencia? Será imposible responder a un cambio en el mercado ya que habrá que esperar a que finalice el año para los gestores reasignen los recursos.

Este sistema carece de sentido en el mundo actual y es todo lo contrario a lo que debe ser una empresa ágil. En este tipo de firmas, dicha planificación se revisa cada trimestre (e incluso menos). Además estas reuniones cada tres meses también sirven para revisar los objetivos, fijar nuevos, reasignar los recursos y otorgar la financiación.

Gestión
Además de estas reuniones trimestrales, las firmas ágiles celebran también otro tipo de encuentros, que se suelen llamar sesiones de trabajo con objetivos claros, solo con los integrantes de un proyecto concreto. De esa forma se puede gobernar el día a día de la empresa para hacer cambios sobre la marcha.

Formación
Ora clave fundamental para que este tipo de modelos de gestión modernos y contrarios a los tradicionales funcionen es que la gente está preparada. Es obvio que Agile implica importantes variaciones en la manera en la que se lidera la empresa. El papel de líder controlador deja de existir y se asume más el de empresario visionario que define los objetivos a alcanzar, eliminando cualquier obstáculo que impida a un equipo o a la empresa en su conjunto avanzar en la consecución de sus metas.

Al mismo tiempo los equipos también deben prepararse para tomar decisiones. Si ambos aspectos están bien desarrollados se entra en un modelo de gestión que convierte a las empresas en entes dinámicos y ágiles, nada que ver con los dinosaurios empresariales que siguen existiendo en la actualidad. Con ello logran adaptarse mucho mejor a los entornos y cambios cada vez más complicados. Por último aunque igual de importante es importante resaltar que la gestión Agile también es importante en aras de elevar la motivación.

Last modified: 12/08/2019