Las ventajas que la robotización otorga a las pymes

Las ventajas de la robotización en pymes

En el mundo empresarial existen mitos que perviven con el tiempo. Algunos con razón, otros con menos motivos. A ambos dos pertenece la idea de que los adelantos tecnológicos generan reducción de puestos de trabajos. Es cierto que algunas empresas acostumbran a utilizar mejoras, como es el caso de la robotización, para tratar de reducir sus plantillas y disminuir así sus costes laborales. Más allá de valorar este tipo de prácticas, que no es el cometido de este blog, el mero hecho de que exista ya una sentencia judicial que obliga a readmitir a una empleada por un despido motivado por causa de los adelantos tecnológicos, indica que algunos lo van a tener más difícil a partir de ahora para aprovecharse de la innovación.

Pero más allá de esta polémica, es una evidencia que adelantos como la robótica no generan per se una merma del mercado laboral. Así lo indica un informe realizado por la consultora Kaizen Institute en el que se puede leer que solo el 5 % de los trabajos en Europa pueden ser automatizados al cien por cien. Es decir, solo el 5 % de los trabajos que las personas realizan se pueden sustituir por máquinas. No obstante, el 60 % de dichos trabajos pueden ser automatizados en un porcentaje del 30 %. En otras palabras: más allá de provocar despidos, la tecnología supone una ayuda inestimable para los trabajadores y, por extensión, para las empresas. Sin duda, las firmas pueden aprovecharse de la importante mejora de la productividad que las máquinas generan en sus plantillas.

Pero un nuevo informe realizado en este caso por la Universitat Oberta de Catalunya refleja otros datos que deben ser tenidos en cuenta por los emprendedores, ya que también implican ventajas que las pymes y los autónomos pueden aprovechar. Para empezar, las empresas que están más robotizadas reciben más ingresos, generan más beneficios y, en consecuencia, pagan mejores salarios a sus empleados. En concreto, el documento estima que ingresan cinco veces más que las que no han invertido en automatización. Además, las firmas no robotizadas son un 75 por ciento menos eficientes que las que sí lo están.

Por fortuna, el mundo empresarial ha abrazado la tecnología durante las últimas décadas. Así en la década de los 90 solo el 20 % de las firmas tenían sus procesos automotizados, mientras que en la actualidad ya son el 40 % las empresas robotizadas. A pesar del crecimiento, es una obviedad que aún queda mucho camino por recorrer en este ámbito, especialmente en el segmento de los nuevos negocios y en las pymes.

 

Aunque pueda sorprender en un contexto en el que la sociedad está cada vez más digitalizada, la realidad es que un buen número de firmas españolas no está afrontando de un modo adecuado la llegada y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías. Para empezar, las pequeñas y medianas empresas dedican un porcentaje menor de sus ingresos a aspectos claves como la robotización y la innovación. Esto origina que se desaprovechen las ventajas de la automozación en toda su extensión, lo que impacta de forma negativa en las cuentas de resultados.

Por si fuera poco, olvidarse de la innovación puede provocar que se pierda la capacidad de mantener actualizados los procesos de producción de los productos o servicios ante la llegada de nuevos cambios tecnológicos. Sin duda, se trata de una carencia que condena la competitividad de una empresa y que impactará gravemente en los balances de la compañía.

 

Por desgracia, algunas pymes ya empiezan a padecer este tipo de problemas. De ahí que sea aconsejable que sus directivos realicen un esfuerzo mayor en aras de reducir la brecha tecnológica. Pero no se trata solo de invertir más y más dinero en la compra de robots. Muy al contrario, el estudio realizado por la universidad catalana indica que modernizar y digitalizar una compañía implica la adopción de un nuevo modelo organizativo. Es decir, todos los procesos seguidos hasta el momento no valen y deben repensarse desde un punto de vista que tenga en cuenta el nuevo contexto tecnológico. Esto implica sí o sí mejorar la formación de la plantilla para adaptarla a los nuevos procesos de producción, con el objetivo de que los trabajadores puedan sacar el máximo de provecho a la robotización de la compañía.

Por último, impulsar la modernización de los nuevos negocios, y más si es por internet, es el único camino para aprovechar el auge del comercio electrónico. Por todo ello, resulta evidente que la digitalización es mucho más que un camino a seguir. Se trata de una obligación para todas las empresas y muy especialmente para las pymes.

 

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Last modified: 06/02/2020