Las tendencias laborales que están transformando la relación entre trabajador y empresa

Tendencias laborales

La relación clásica entre empleador y empleado está cambiando en los últimos años a una velocidad de vértigo. La tradicional jerarquía de poder en las entidades basada en quién ostenta el poder según el organigrama, parece estar evolucionando hacia un sistema mucho más transparente, en el que se fomentan líneas de comunicación fluidas y recíprocas sustentadas en la confianza mutua.

La digitalización y las nuevas realidades en los entornos laborales están dejando obsoletas la mayoría de las máximas que hasta hace muy poco parecían inamovibles en los recursos humanos, como la gestión de los horarios, la escala flexibilidad de los salarios o los mecanismos de información, más o menos impermeables según los niveles de jerarquía dentro de la organización.

De acuerdo a los informes más recientes, como el Global Talent Trends Report elaborado por LinkedIn en base a una encuesta en la que han participado más de 5.000 profesionales de todo el mundo, los empleados esperan una mayor “transparencia, flexibilidad y evaluaciones objetivas de las compañías que esperan atraerlos y retenerlos”. Además, identifica las principales tendencias que serán clave para los procesos de recruiting en el futuro, que las unimos a otras ideas que se recogen en otros documentos de análisis:

  • Transparencia salarial. Uno de los temas tabúes en las empresas ha sido la remuneración de los trabajadores, pero esta realidad está cambiando muy rápido. Entornos como PayScale o LinkedIn permiten conocer el rango salarial según los perfiles y puestos a los que opta un candidato, favoreciendo a estos que puedan discriminar entre aquellas ofertas que se encuentran fuera de mercado.
  • Apuesta por los soft skills. Hasta hace muy poco, el principal elemento para escoger quién ocuparía una vacante era su capacitación técnica y sus cualidades profesionales, lo que, en lenguaje de recursos humanos se denomina hard skills. Sin embargo, las empresas más grandes están apostando cada vez más por trabajadores que sepan trabajar en equipo, que se comuniquen adecuadamente con sus compañeros o que tengan la capacidad creativa de resolver problemas de un modo distinto. A todas estas habilidades se las denomina soft skills.
  • Flexibilidad laboral. La tecnología está redefiniendo por completo los mecanismos de trabajo dentro de las compañías, tanto en relación a los horarios como en la necesidad de estar o no físicamente en una oficina para acometer un proyecto. Tanto es así que a día de hoy se puede realizar un trabajo en equipo con personas que residan en distintos continentes en tiempo real sin que el resultado final se resienta. Esta tendencia irá a más a lo largo del próximo lustro.
  • Adiós al presentismo, hola a los resultados. En esta línea, las largas jornadas de ocho o más horas en la oficina están tocando a su fin para dejar paso a una mentalidad más práctica y, sobre todo, mucho más productiva mediante la que se evalúa la valía de un profesional en función de sus resultados, dejándole plena libertad para que organice su tiempo como estime oportuno.
  • La tecnología como elemento determinante. Dotar al profesional de un ordenador avanzado, una buena conexión a Internet o un teléfono móvil de última generación se están convirtiendo en elementos mucho más importantes para que los profesionales se decanten por una oferta laboral. El auge del teletrabajo obliga a las personas a intentar rodearse de la tecnología más avanzada que les facilite el desarrollo de sus actividades laborales.

    Tendencias laborales

  • La era de los espacios flexibles. Los despachos cerrados o la división física de una empresa por departamentos está viviendo su canto de cisne. Los espacios flexibles, donde nadie tiene asignada una posición y en los que cualquier persona de una empresa puede encontrarse con un compañero de otro perfil totalmente diferente, están creciendo a velocidad de vértigo. Elementos como el networking, la creación de sinergias o la fidelización a los valores de la marca están jugando a su favor.
  • Empleados y embajadores. Los trabajadores se están convirtiendo en embajadores de la propia compañía, siendo los comerciales perfectos si están satisfechos y se sienten valorados, para captar talento que pueda ser relevante para la organización. De este modo, no sólo se abaratan enormemente los costes de reclutamiento sino que, además, al ser conocedores de la realidad de la entidad, son los que mejor pueden escoger a las personas idóneas según las necesidades en cada momento.

 

Desde el punto de vista del reclutamiento, hay tres tendencias que están modificando los métodos de contratación de manera decisiva:

  • El inbound recruiting, que utiliza las estrategias del marketing digital para implicar a grupos específicos de candidatos, construyendo relaciones con ellos y ofreciendo una mayor visibilidad a la propuesta de marca.
  • La gamificación, que sirve para captar talento joven y para transmitir una imagen de modernidad y digitalización por parte de la empresa. Desde el punto de vista de la entidad, permite evaluar la destreza de los candidatos y su interacción social, estableciendo sistemas de recompensa y colaboración.
  • El social recruiting, que se apoya en las redes sociales para captar a los candidatos óptimos, no sólo a través de entornos como Facebook o Twitter, sino por medio de otras plataformas como blogs o foros. Por este sistema, se llega de manera más directa a los trabajadores, se establece una relación más transparente y de confianza, y se genera un feedback sobre qué espera cada uno del otro de cara al futuro.

 

Si quieres seguir leyendo noticias relacionadas, haz clic aquí.

Last modified: 07/08/2019